Jessi: Disculpen la tardanza, verán que nuestros esfuerzos valen la pena jeje (Al menos eso esperamos). Gracias por seguir esta historia, espero disfruten este capítulo que escribimos con mucha dedicación.

Lupe: Así es, nos hemos tardado por que al parecer todo lo que tenemos escrito es demasiado vago e íbamos muy a prisa hacia donde queríamos llegar, pasando por alto una infinidad de cosas que decidimos enmendar. Esperemos el capítulo sea de su agrado. Gracias por sus comentarios.

Bones no nos pertenece, ni ninguno de sus personajes :'(, sin embargo los consideramos nuestros.

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Una fría mañana, muy usual en esta época del año en D.C. Booth salió rumbo a casa de Brennan para llevarla al laboratorio tal como quedo la noche anterior, las preguntas acerca de lo sucedido en la cena aun seguían rondándolo. Se subió a la sub y condujo a la cafetería más cercana, compro un par de cafés, no podía llegar por ella con las manos vacías. Llego al edificio, decidió subir por las escaleras, el ejercicio es lo mejor para despejar la mente se dijo. Espero algunos segundos frente a la puerta antes de finalmente tocar. Sus nudillos hicieron contacto con la madera, toc, toc, toc, enseguida se escucharon pasos desde el interior y un segundo después la puerta se abrió, dejándolos a ambos frente a frente, aun podía sentirse un vestigio de la tensión provocada la noche anterior, pero fue roto por Booth.

"Huesos, ¡Espero que antes de abrir, revisaras por la mirilla quien era!" Exclamó él a modo de sugerencia, y por qué conocía tan bien a su compañera que seguro no lo hizo. Recordarle nunca estaba de más.

"No era necesario, ¿Quién más podía ser a esta hora? Tú eres la única persona a la que el vigilante le permite el acceso sin necesidad de llamarme antes." Se defendió. Aun tan temprano, la lógica siempre haciendo acto de presencia.

"En eso tienes razón, pero que tal si un día un psicópata logra entrar sin ser visto, pondría en peligro tu vida." No le quedo más que concederle la razón, pero, siempre habría algo que decir con tal de hacerla entender que era muy peligroso confiarse demasiado.

"Tengo entrenamiento en diferentes tipos de artes marciales y tengo un arma." Ella también argumento.

"Bien, se todo eso, pero preferiría que te aseguras siempre de quien está en tu puerta primero y después abrieras." Insistió su compañero.

"Sí eso te deja tranquilo, Booth."

"Sí, lo haría." Una simple afirmación.

"Bien." Accedió ella, aunque ambos sabían que esta conversación sucedería nuevamente.

"Bien." Respondió él, dando por terminado el tema de la seguridad.

"Ahora, ¿Puedo pasar?" Cuestiono él, hasta ahora continuaban de pie en el umbral de la puerta, traje café." Dijo, ofreciéndole un vaso que contenía la bebida oscura.

"No sé porque lo preguntas, pero si, pasa." Artículo, aceptando de buena gana su bebida.

"Ya casi estoy lista, espérame 10 minutos y nos vamos." Fue lo que ella dijo, antes de desaparecer tras la puerta de su habitación." Dejándolo en la sala. Él se puso a ojear una revista que encontró en la mesita de la sala, todo le parecía aburrido, pues era una revista científica.

"Lista, Booth." Tal y como lo prometió, 10 minutos después ella emergía a la sala de estar con todo lo que necesitaba para irse a trabajar.

Salieron del departamento, caminaron al estacionamiento y una vez dentro de la camioneta de su compañero se dirigieron al Laboratorio. Al llegar ella se bajo, despidiéndose de él, y Booth se dirigió al FBI. Iniciando así un día más de trabajo. Y el día límite para este caso.

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Durante el segundo día, no hubo avance en el Laboratorio al igual que el día anterior. Por su parte Booth, se encontraba al borde de la desesperación, daba vueltas en su oficina como león enjaulado, pensando cual sería el siguiente movimiento en la investigación, contaban con pocas horas antes de que el tiempo límite del caso expirara. Cuando Sweets llegó a su oficina así es como lo encontró dando vueltas.

"¿Está ansioso, Agente Booth?" Preguntó el psicólogo desde la puerta.

"¿Tú crees?" Sarcasmo puro en solo dos pequeñas palabras.

"Es por el caso. Todos estamos igual, mírame a mí que llevo dos días entrevistando a los invitados de la boda y ni siquiera son la cuarta parte de ellos." No es que fuera una queja, pero sonaba como una.

"¡Es que parece que esto no tiene solución!" Exclamó Booth, demasiado duro para el gusto de Sweets.

"Ya veo, pero he estado pensando…"

"¿Y no te dolió?" La broma resto un poco la tensión que tenía acumulada.

"Jaja, Muy gracioso, Agente Booth." Se rió con sarcasmo el muchacho, aunque se arrepintió instantáneamente al ver la mirada que le daba el Agente.

"El punto es, ¿y si no es la primera vez que el asesino lo hace?" Hizo su sugerencia, tal vez ayudara.

"Es una posibilidad, al menos nos da algo en que trabajar. Investigaré, para saber si tu teoría es cierta."

"Bien, no creo que sea difícil encontrar más casos que estén relaciona…" Sweets fue cortado a mitad de su idea por Booth.

"Sí, parejas enamoradas que son destruidas por un psicópata." Las palabras de chico le dieron una nueva perspectiva. Levanto su teléfono marcó el número de otro Agente del FBI, Charlie.

"Charlie, necesito que vengas de inmediato." Después de colgar el teléfono, se dirigió a Sweets.

"Bueno Sweets, seguiré investigando basándome en la idea que acabas de sugerir, así que, Gracias." Dijo a modo de despedida.

"Sí, infórmame si necesitas algo y de nada, adiós." Respondió apresurado, dándose cuenta (como buen psicólogo) que el Agente lo estaba corriendo.

Charlie llegó justo cuando Sweets cruzaba por la puerta.

"¿Que necesitas, Booth?" Consulto desde la puerta.

"Necesito que busques expedientes de casos abiertos, donde parejas desaparecidas fuesen asesinadas de forma misteriosa algunos días posteriores a su boda y abandonados en un lugar público. Tal vez varié la información, pero debe ser una pareja la que haya muerto.

"¿Crees que se trate de un asesino serial?" Aun seguía de pie en el marco de la puerta.

"Es una posibilidad, no debemos descartar nada." Era lo que necesitaba, algún informe previo que ayudase.

"Bien." Seguía de pie, tenia curiosidad de algo pero no estaba seguro de preguntar.

"¿Alguna otra cosa?" Cuestionó Booth al ver que su agente no se iba en busca de los documentos solicitados.

"¿Cómo te convenció Sweets?" Curioso por saber como el Agente más duro de FBI, cedió ante una sugerencia tan rápido, porque se encontraba más que seguro, que la idea lo de los casos abiertos fue de Sweets o al menos lo impulso a creer que habría algún otro caso similar por ahí.

"Es psicólogo, sabe manejar a las personas." Sabiendo que lo convenció tan rápido dado que se encontraba tan desesperado que cualquier cosa era mejor que nada.

"Al parecer sabe lo que hace, te traeré los documento enseguida." Su respuesta provocó una sonrisa en sus labios, se dio la vuelta, ya contaba con la información que deseaba, era el momento de buscar lo antes solicitado.

Charlie volvió 30 minutos más tarde con varios expedientes que Booth leyó, encontró otro par de casos abiertos en las afueras de D.C. en el que los cuerpos presentaban similitudes: recién casados, rastros de la misma droga, torturados, electrocutados, semienterrados y abandonados en lugares públicos. Hasta el momento nadie había relacionado aquellos casos, debido a que eran casos en distintos estados. Al igual que en su caso, la falta de pruebas puso un freno en cada caso, evitando así el esclarecimiento de las muertes y justicia de las víctimas. Después de todo, la teoría del chico era certera.

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Tres largos y agotadores días después del encuentro de los cuerpos, la desesperación hizo acto de presencia en todos y cada uno de los involucrados, las 48 horas cruciales en el caso estaban más que expiradas y seguían prácticamente igual que al inicio dado que no lograban encontrar nada. Nada en absoluto, ni una fibra, o partícula que los ayudara a dar con el asesino, o el lugar en el que fueron torturados. Al parecer cada rastro de evidencia fue metódicamente limpiado de cada cuerpo, incluso en los cuerpos encontrados anteriormente.

Tras un largo y estresante día, lleno de nada más que impaciencia,Brennan aún continuaba intentando ver algo que tal vez paso por alto en sus exámenes anteriores, el agotamiento era evidente pero seguía intentando. En eso se encontraba cuando recibió la llamada de Booth.

"Brennan."

"Huesos, ¿Cómo vas? ¿Alguna posible evidencia?" Esa era una pregunta que estaba de más, pues de tener algo él lo sabría.

"Seguimos buscando más evidencia y tratando de relacionar las heridas con alguna posible arma, o escena que pudiese provocarlas, pero no encontramos nada especifico o que nos guie." Su voz reflejaba monotonía.

"No te escuchas bien, llevas demasiadas horas trabajado, ¡deberías relajarte!" Sugirió, preocupado por estos últimos días donde ninguno de los dos había contado con un verdadero descanso.

"No, no es momento para ir a casa, ¡sabes que entre más tiempo pase, más difícil será encontrar a quien provoco esto!" Dijo obstinadamente, sobrepasaron los límites del tiempo importante en la resolución de cualquier caso, ir a casa era un lujo que no podía darse.

"Sí, lo sé, Huesos. Pero llevas dos noches seguidas trabajando hasta tarde, simplemente ve a casa, cena, date una ducha y bebe una cerveza mientras ves televisión. Mañana cuando vuelvas al trabajo estarás más descansada y todo será mucho más fácil." La instigó él.

"En realidad un baño suena bastante bien." Ella pensó como sonaba eso, nada mal. Tal vez su compañero tenía razón.

"Muy bien. No tardes en ir a casa, necesitas alejarte un poco de esos hueso." Más optimista, porque ella parecía estar cediendo a sus palabras.

"Lo haré." Pronunció, aceptando su sugerencia.

"¿Lo harás?" La sorpresa era muy notable en su voz, pensó que tendría que argumentar un poco más para poder convencerla de descansar.

"Sí. Solo dejaré unos papeles a mi oficina y me iré." Expreso.

"Sigue mis consejos y tendrás éxito." Dijo él en tono bromista.

"Tener éxito por seguir tus consejos es altamente improbable." Rechazo de inmediato. "Pero si me iré a casa y dormiré un poco."

"Bien, Huesos, ve a casa y descansa." Logro enviarla a casa rápidamente, mucho más de lo que creyó que le costaría. Lo que le demostraba que estaba bastante cansada.

"Eso haré." Su tono era cansado.

"Buenas noche, Huesos." Despidiéndose de ella.

"Adiós, Booth." Y así termino la conversación telefónica. Se apresuro a su oficina para hacer lo que debía antes de ir a casa.

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Hizo exacto lo que le dijo a Booth que haría, justo estaba en la cocina pensando que cenar cuando sonó el teléfono.

"Brennan." Contesto automáticamente

"Huesos, solo llamo para saber si estás bien." Era su compañero.

"Por supuesto que lo estoy, ¿que podría pasarme desde la última vez que llamaste?" Replicó, estaba por decir algo más cuando tocaron a su puerta. "Espera Booth, están tocando" Ella no esperaba a nadie a estas horas de la noche. Se apresura a abrir para no hacer esperar mucho a su compañero en el teléfono.

"Booth." Sorprendida. De pie frente a su puerta a altas horas de la noche estaba su compañero, esbozando una enorme sonrisa, sosteniendo el celular pegado a su oreja con una mano y en la otra aferrada a unas bolsas.

"¡El mismo que viste y calza!" Contestó en tono orgulloso.

"¿Qué haces aquí?" Cuestionó mientras colgaba el teléfono.

"Pasaba por el vecindario, vi tu luz encendida y pase a saludarte." Fue lo único que se le ocurrió decir.

"Y que traes ahí." Pregunto dirigiendo una mirada a las bolsas, aun incrédula de sus palabras.

"Comida. Son algunas cosas que compré para la cena." Contesto, restándole importancia al estar ahí tan tarde con un ya muy conocido pretexto. Pero tal vez ella no se diera cuenta, dado su poco conocimiento de la cultura pop.

"Llegas a mi departamento con alimentos y ¿quieres que piense que solo pasabas por aquí?" Dándose cuenta que lo de pasar por el vecindario no era más que un pretexto.

"De acuerdo, me descubriste." Acepto no estar ahí de casualidad. "Me estoy asegurando que te estés relajando apropiadamente y que comas algo." Se defendió.

"No confías en que sepa como relajarme, porque te aseguro que lo sé, escribir alguno de mis libros o leer alguna revista científi..." Declaro Brennan, un tanto enfadada ante las palabras de su compañero.

"Muy bien lo dudaba, pero me lo acabas de confirmar." La corto, sin duda sus maneras de relajarse eran muy desiguales.

"¿Qué?" Preguntó con el ceño fruncido.

"No sabes relajarte, no tienes ni noción de lo que significa." Declaro Booth,

"¡Claro que lo sé!, viene del latín relaxare de la unión de RE sobre y LAXARE aflojar lo que significa: aflojar intensamente." Se defendió ella.

"Por supuesto que lo sabes." Dijo en tono sarcástico Booth. "Pero yo no hablaba de la parte teoría, si no, más bien de la parte práctica. Y como es más que evidente que nunca ha pasado de lo teórico para ti, yo te ayudare." Se ofreció él, dándole una sonrisa a la que ella no se podía negar. Y así fue.

Paso a la cocina y dejo la bolsa de papel con sus víveres sobre la mesa. Unos instantes después Brennan quien se quedó detrás cerrando la puerta se unió a él.

"¿Qué se supone que harás?" Quiso saber, tenía hambre, la idea de comer algo preparado por su compañero era genial. Aunque claro que ella no se lo diría, inflaría su ego a un nivel inalcanzable.

"Haremos, Huesos, que haremos." Aclaro él, dado que ambos colaborarían en la preparación de la cena.

"Bien, ¿Qué será?" Quiso saber que prepararían.

"Pues traje algunos tomates, zanahorias, harina, leche de almendras, cebollas, soja texturizada y una caja de pasta para lasaña." Nombro cada ingrediente conforme los sacaba de la bolsa. "Me falto la nuez moscada, pero tú siempre tienes nuez moscada para esos macarrones con queso tan deliciosos que haces, ¿supongo que aún hay?" Esperanzado que contara con la nuez y alabando sus favoritos y deliciosos macarrones.

"Lasaña vegetariana." Dedujo por los ingredientes lo que estaba próximo a probar. Aunque no se necesitaba ser una inteligente científica, los ingredientes hablaban por si solos. "sí, aún tengo un poco de nuez moscada." Un poco excitada porque él comprara cosas que ella comía.

"Así es, y para mí, Lasaña con carne." Sacando un paquete de carne molida, del fondo de la bolsa.

"Suena bien." Ella sonrió. Puso cara de disgusto cuando vi el paquete de carne. "¡Pensé que comeríamos lo mismo!"

"Por supuesto que lo haremos, pero ya sabes que si no hay carne, no es comida. Lasaña con verduritas para ti, y una verdadera lasaña con carne para mí. Manos a la obra, a cocinar, que muero de hambre." Expreso él.

"Booth, es imposible que muera…" Su conferencia acerca de la muerte por no ingerir alimentos fue cortada por él.

"Lo sé, pero tengo mucha hambre, supongo que igual tú. Vamos a cocinar, chop-chop, huesos." La apresuro él, ambos estaban hambrientos, solo por eso ella no se quejó.

Cortaron, picaron, compartieron uno que otro secreto sazonador, se rieron, esperaron a que la cena se horneara, y entonces llego el momento de la verdad, que tan bien se le daba cocinar juntos. Enseguida lo sabrían. La mesa se encontraba preparada desde hacía unos minutos a la espera de sus comensales, se sirvieron y tomaron asiento. Brennan fue la primera en probar la comida.

"Esta deliciosa." Expreso ella. Su cara era de pura satisfacción.

"Es verdad." Confirmó él, después de su primer bocado. Sonrió.

"Seríamos un chefs estupendos." Pauso un segundo.

"Si algún día decidimos dejar nuestros trabajos en el FBI y el Jeffersonian, podemos mudarnos a una pequeña ciudad, poner un pequeño restaurante y cocinar nosotros, sería un fantástico plan B." Dijó de pronto él. Pero se valía soñar, ¿no? Soñar es mejor que nada, no la tendría a ella, al menos le quedaban sus sueños.

Ella se le quedo mirando al escuchar esas palabras, ese era un momento de esos en que crees que la tensión se haría presente tal como la noche anterior sucedió, pero, fue todo lo contrario, ella le dio una sonrisa, pero no dijo nada más. Él le devolvió la sonrisa, pero tampoco hablo.

Booth no supo que pensar, esa inesperada reacción suya ante sus palabras no pensadas (en donde no hubo conexión cerebro-boca), le dio esperanzas. Tal vez algún día sus sueños serian algo más que sueños.

Pero nunca nada fue fácil entre ellos. Por ahora el tema quedaba en el aire al no haber comentarios por parte de ninguno de los dos.

"¿Averiguaste algo en el FBI que nos ayude con el caso?" Ella artículo, algo de qué hablar era lo que necesitaba, pensar en las palabras de su compañero la hacían sentir extrañamente curiosa, antes de que su instinto de investigación la hiciera preguntar el motivo exacto del porqué de sus palabras.

"Huesos, mejor no hablemos del caso, disfrutemos de nuestra deliciosa cena." El caso podía esperar, además los cuerpos en descomposición y la cena no iban de la mano.

"Bien." Accedió ella.

Así fue, cenaron y hablaron de cosas de las que siempre hablaban, Parker, que pensaban de esto o de aquello. Al terminar ambos limpiaron, lavaron los platos.

"¿Ya te sientes relajada?" Le pregunto cuándo terminaron de lavar los platos.

"Sí, un poco." Contestó ella.

"Pero siento que algo no está bien." No estaba acostumbrada a esta clase de relajación. Hacer nada jamás formo parte de su manera de relajarse.

"No debes estar tensa, Huesos, necesitas relajarte completamente." Abrió el refrigerador, saco unas cerveza. Levanto un aceja como invitándola "Nada que una cerveza bien fría no arregle." Dándole la bebida a su compañera, quien la acepto gustosa. Con cerveza en mano ambos se dirigieron al sofá, sentados uno junto al otro.

"Es difícil no estar tensa con la presión de resolver el caso, Booth." Le dio un trago a su cerveza después de decir eso.

"Huesos." Inicio él.

"Sé que el caso parece ser el más difícil, hay tantas personas y lugares involucrados." Soltó un suspiró de frustración. "Creo que es el caso más frustrante que hemos tenido." Su voz reflejaba lo cansado que estaba ya de todo esto. "Pero, el que te presiones de más no ayudará, a resolverlo." Intento ser positivo y no estropear sus minutos de relajación junto a la Antropóloga.

"Atraparemos al asesino, siempre lo hacemos solo es cuestión de tiempo, ya pensaremos en una manera lo suficiente eficaz para resolver este caso." Su compañero continúo.

"Es verdad, tienes razón." Acordó ella.

Booth, busco alguna manera de resolver lo que hasta ahora no habían logrado, sin llegar a nada, entonces le pregunto a ella. "Eres el cerebro lógico de ambos, ¿Qué es lo que te dice ahora? ¿Cuál sería la solución? ¿Qué haría tu ciencia?" Después de haber pensado una solución y al no encontrarla (al menos en ese momento), la cuestiono, tal vez ella le ofrecería algo que funcionara.

El cerebro de Brennan ya se encontraba en marcha, intentando buscar una solución y entonces… Dio un último trago a su cerveza y la puso sobre la mesa de centro, comenzó a hablar de manera decidida

"Me parece que la forma de resolver este caso eficientemente es la recreación de los hechos." Sonaba muy convencida a oídos de Booth.

"La recreación de los hechos." Repitió él sin entender bien de lo que hablaba su compañera.

"¿A qué te refieres?" Al no encontrar una respuesta clara a sus palabras anteriores.

Él levanto la vista. Estaba intrigado por la idea que tenía Brennan. Mientras esperaba la respuesta se estiró un poco para tomar su cerveza que se encontraba en la mesa de centro junto a la de ella, le dió un gran sorbo y la colocó en el mismo sitio. Cuando volvió a su lugar en el sofá. Se llevó una sorpresa puesto que su compañera ya no estaba en el mismo lugar de segundos antes (junto a él en el sofá), se encontraba de pie y un segundo más tarde arrodillada en una pierna ante él, pronunciando las palabras que jamás creyó que escucharía salir de boca suya.

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"Seeley Joshep Booth, ¿Quieres casarte conmigo?"

Por ahí dicen que: Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas, esta era una prueba de ello.

Comentariossssssssssssssssssssssssssss, no estamos muy seguras si les gusta nuestra historia, dado que son muy pocos los comentarios que nos dejan.

Gracias a todos lo que se toman el tiempo de comentar y a los que leen también. :*