Naruto no me pertenece
Egoista
Siempre lo fuiste Sasori no Danna, siempre fuiste un egoísta, y siempre lo reconociste con orgullo, pero siempre conmigo lo ocultaste, lo que no sabias era que yo sabia lo que eras, y eres un egoísta.
Siempre me tenias al borde del colpaso, siempre jugabas con tu propia vida, y al vez me torturabas, pero sabias que no te iba a replicar nada, sabias que siempre te he aguantado, hasta tus mayores rabietas, y desastres, siempre te aguante, Sasori.
Siempre estuve ahí quieto, sin decir nada, dejando que hicieras cuanto quisieras con tu vida, te repliques unas que otras cosas, y nuestro pensamiento sobre el arte siempre el mismo. Las sucesivas peleas, desaparecieron. Es cierto, se desvanecieron, yo siempre fui terco, u obstinado, como quieran decirle, es lo mismo, pero nada comparado con tu egoismo, este era tal que te cegabas del mundo, y hacias cuanto quisieras con el.
Que mas daba, jugador aquí eras tu, tu eres el que esta jugando en esta tabla de ajedrez, tu mueves las piezas a tu gusto, tu le das forma a tus acciones, y tarde me di cuenta de que yo solo era un simple peon, nada mas que algo efímero en tu vida. Por ese momento odie mi arte, porque sabia que jamas fui algo que quedara en tu vida eternamente, y también con ese descubrimiento; pude entender tu arte, y llegar a respetarla. Por eso las peleas se esfumaron, y dejaron de darle vida a nuestra relación. Que relación por kamisama! Yo solo fui tu entretención, solo fui otra marioneta, que al principio fue desobediente, y te replicaba y te desobedecia siempre, pero ahora no, ahora ya no tengo, ahora soy como siempre quisiste que fuera, aun en contra de mi voluntad; deje de ser el Deidara que conociste, y ahora soy el Deidara que siempre quisiste que fuera, osea, otra marioneta, otra persona sin importancia en tu vida.
Pero ya que, que le puedo hacer, estoy completamente enamorado como para poder replicar, y si me preguntan si estoy a gusto con mi vida, les responderé que si, lo estoy , jamas me sentí mejor, y a la vez, jamas me he sentido peor.
Queria volver a ser el mismo, pero ya no podía, amaba tanto a mi Danna, amaba tanto su egoísmo, que ya no podía regresar, lo hecho, hecho estaba.
Y aun asi, tu seguias siendo el mismo, las muestras de amor se fueron haciendo frias y rutinarias, mis labios pedían a gritos un beso con tu amor viejo, con el cual te me declaraste, pero que podía hacer ahora…
Y como si no te importara seguias jugando con tu vida, como si esto fuera algo divertido, mientras a mi me ponías de los nervios, te gustaba jugar con la muerte, tu osadia me hacia volver paranoico.
Tambien te gustaba verme sufrir, te gustaba ver como las lagrimas brotaban de mis ojos al presenciar tus ''falsas muertes''.
Siempre fuiste asi Sasori no Danna, te gustaba jugar con la muerte y con mis sentimientos, te gustaba hacerte el muerto , te gustaba que yo sufriera.
Tu egoísmo, siempre el mismo, siempre con tus mismas palabras: ''Prometeme que no vas a morir, yo jamas podría vivir sin ti, preferiría morir yo, antes que verte morir''. Y yo siempre asentia, y me dejaba llevar por las sensaciones que me regalabas, claro, el podía morir cuantas veces quisieras, mientras que era yo, el que tenia que soportar todo eso.
Hubo un tiempo en que pensé que acostumbraría a su falsas muertes, pero luego solo me di cuenta del daño que me hacían, y que jamas me llegaría a acostumbrar , jamas.
Y en ese momento se le vino a la mente la vez que su Danna regreso como si nada a la cueva, después de su supuesta muerte con la pelirrosada y su abuela, en ese momento sintió unas ganas de abofetearlo con todas sus fuerzas, pero no lo hizo, y solo le sonrio y lo abrazo, su maestro como siempre, lo miro con esos ojos inexpresivos, sin una pisca de dolor ni arrepentimiento, por que era tan hiriente?
Le dolia y mucho, pero siempre fue bueno para ocultar emociones, ya que no quería que Sasori se preocupara de el, si es que lo hacia.
En ese momento abrió los ojos, y pensó, que si Sasori no Danna lo amaba, no lo haría sufrir tanto, pero ya que, el solo era un juguete, pronto Danna se aburriría de el, y volverían a ser alumno y maestro.
No quería que llegara ese dia, aunque ya lo veía cercano, no quería soportar mas alla de lo que su corazón podía hacerlo, siempre estaba al borde del colapso. Ultimamente comenzaba a tener la sensación de que se desvanecería todo en un segundo, pero ese dia nunca llegaba. Deseaba morir y olvidarse de todo, pero le había prometido a su maestro que el no moriría antes que el.
Pero que importaba ya, Sasori le había enseñado a ser egoísta, y ahora pondría a prueba ese sentimiento.
Y que mejor que en este momento, estaban en medio de una batalla contra varios AMBUS, los que les habían tendido una emboscada.
Por suerte estaban la mayoría de los Akatsukis, excepto Pein, Konan y Zetsu, asi que los vencerían en un dos por tres. Aunque Deidara maldecia su suerte, estando todos ellos no le seria tan fácil morir, aunque fácilmente lo lograría si causaba una explosión con su C4, pero mataria a los demás…
-Deidara, pon mas atención a estos tipos, despistado asi como estas no nos sirves- le dijo su Danna dentro de Hiruko, mientras que con su cola de metal arrasaba con varios AMBUS.
-Eres un egoísta, Danna. Hm…-penso Deidara antes de que una Shuriken le diera de lleno en la espalda, causándole un gran dolor y una fuerte caída al suelo.
Estaban tan adentro aquella arma, que la sangre salía a brotes de su espaldas, mientras que de su boca también bajaban hilos carmín.
Veia todo borroso, lo ultimo que alcanzo fue el grito de su Danna.
OoOoOoO
Desperto en una habitación en la que el blanco puro inundaba sus paredes y sus sabanas. Tenia un gran dolor en su espalda, pero no tanto como hace uno….. momentos, días?
Hace cuanto que estaba en esa camilla? No lo recordaba, ni quería saberlo.
Observo a su alrededor, izquierda: solo una mesita con una lámpara de noche, de copa amarilla, y tronco burdeo. Y su suero.
Derecha: solo paredes blancas.
Intento mover sus piernas, pero no podía, acaso había quedado minusválido? No. En sus piernas se encontraba un bulto, para ser mas exacto un bulto colorin.
-Sasori no Danna…- exacto, su maestro se encontraba acostado, o mas bien echado a os pies de su cama, con la cabeza agachada, cubierta por sus brazos. Deidara se esturo un poco tratando de no despertarlo, y movia suavemente su cabecita, quedando al descubierto parte de su rostro: estaba dormido, y con ligeras marcas rojizas en la parte de sus ojos. Habia estado llorando…Esperen! Llorando?
Imposible, se suponía que su Danna era una marioneta…
Sintio que Sasori se movia, y volvió a su posición.
Primero abrió un ojo , luego el otro, dejando a la vista esos ojos miel que a Deidara tanto le gustaban.
-Deidara! Estas bien, que alegría!- dijo lanzándose hacia su koi, Deidara solo abrió los brazos, para recibir el abrazo, pero este nunca llego, tal vez la bofetada pero esta tampoco llego. Llego algo mucho mejor, un dulce beso de su Danna, cargado de emociones,de amor, uno como jamas se lo imagino, un beso como los de antes, o mucho mejor, tanto que se sintió en el cielo mismo, y a ese beso le siguieron muchos mas, que , Deidara como atontado los recibia.
-Danna, hm…- pronuncio Deidara cuando logro separarse de su maestro, que prácticamente le estaba robando el aire.
-Baka, como se te ocurre despistarte asi, y en una batalla contra AMBUS!- dijo Sasori tomándole el rostro con las manos.- Estuve tan preocupado, en serio! No lo vuelvas a hacer!.
-Gomen Danna, pero… es que….- no sabia como continuar, pero se decidio a decir la verdad.-Yo…. Lo hice a propósito…hm….
-Que! Dime que estas mintiendo, y porque Deidara querrías morir!- dijo Sasori alterado.
-Para poder vivir en paz, tranquilo hm…-
-Acaso ya no me quieres?-
-No es eso….es que… nuestra relación se ha estado enfriando, ya no eras el mismo, me tratabas como una mas de tus marionetas, tu egoísmo me estaba ahogando…. Hm- finalizo Deidara con un nudo en la garganta.
-Eso es lo que pensabas? Bueno, debo serte sincero, yo también me di cuenta que nuestra relación se estaba volviendo rutinaria, y creeme lo siento demasiado, lo siento en el alma… pero decidi que eso no volveria a pasar, por eso te había preparado una sorpresa, pero justo es dia…. Ya sabes, tuviste ese accidente…-
-Danna… entonces, tu… también… yo- dijo Deidara siendo callado por otro beso de su querido maestro.
Entre beso y caricia, Deidara pudo decir:
-Eres un maldito egoísta- siendo acallado nuevamente por otro beso.
-Tu también Dei-kun- contesto Sasori mientras sonreía.
-Lo aprendi del mejor….- dijo Deidara, tirando a Sasori sobre la cama, mientras lo volvia a besar.
Yo también te amo, mi Danna egoísta.
