Porque se había ido así, no lo entendía, trate de llamarle a Alice, pero no podía. El celular era demasiado pesado para mis manos. Estaba tumbada en la cama, era de día. Al mismo tiempo me sentí tonta, pensaba que era una tontería que hiciera este teatro, después de todo el se fue para mantenerme a salvo, para matarlos. Para poder vivir felices. Entonces porque sentía que había algo más que no me decían. No recordaba mis necesidades humanas hasta que mi estomago renegó. La verdad es que me daba miedo bajar a comer, pero mi hambre supero todo obstáculo. Abrí lentamente la puerta y baje con cuidado las escaleras que por cierto estaban resbalosas, el suelo parecía de cristal y así era hasta llegar a la cocina. Mi desayuno estaba en la barra que está a un costado de la estufa. Era demasiado elegante esa casa, incluso la cocina, en la cual nadie cocinaba, hasta mi estadía. La cual era indefinida. Lo bueno de todo eso era que Alice llagaba en la noche. Suspire y tome mi almuerzo y lo lleve a un pequeño comedor que había en la cocina.

-veo que ya estas comiendo algo por fin.- dijo la flamante voz de Irina

-si, eh gracias, por todo.-

-no hay de que, Edward es de nuestra familia y al parecer tu también lo eres ya.- sonrió y se sentó a mi lado- cuéntame cómo fue que paso lo de James.-

-estábamos jugando baseball en una gran prado, Alice había dicho que estaríamos bien, todo iba bien, hasta que la pelota se fue muy lejos, Emmett fue por ella pero antes de desaparecer entres los arboles tres personas aparecieron de la nada con la pelota en la mano, uno de ellos era Laurent, James y Victoria. Carlisle y los demás enseguida idearon un plan para que Edward y yo nos fuéramos de ahí, los invito a jugar y ellos aceptaron, pero el viento nos traiciono y le llevo mi olor a James que enseguida provoco a Edward. Lo demás creo que ya lo sabes.-

-si, Edward me lo explico por teléfono. No te preocupes el va a volver, te ama.-

-me preocupa que James lo lastime por mi culpa.-

-no subestimes a Edward, el se sabe defender. Y no es tu culpa.-

-solo quiero que todos volvamos a estar juntos.-

-lo sé, pero sigue comiendo, que tus tripas lo piden a gritos.- entonces me sonroje, no había caído en la cuenta que las vampiras tienen un estupendo oído, así que escucharían cada cosa que hiciera. Como mis tripas hambrientas.

No le conteste solo asentí y seguí comiendo, ella se fue para darme privacidad. Cuando termine lave mis trastes y regrese a mi cuarto. En él estaba Kate con una caja.

-Edward te mando esto.-

-gracias.- la dejo en la cama y camino a la puerta pero antes se volteo y me miro como si quisiera decirme algo.- necesitas algo.- pregunte

-creo que eso debería de decirlo yo, pero no estoy bien. Tengo una duda. Te puedo hacer una pregunta sin que te ofendas.-

-si.- creo que si le hubiera dicho que no igual me lo diría

-Edward jamás había… jamás se había atrevido a darse una oportunidad como esta, amarte es lo mejor que le ha pasado, jamás en toda mi vida lo había visto tan feliz. Ahora tú estas dispuesta a dejar tu vida de humana y formar parte de nuestro mundo. Porque el también está sacrificando muchas cosas y como ya sabrás que una de ella es matarte.-

-lo sé, se el gran esfuerzo que hace en no matarme, pero lo amo. Y si estaría dispuesta a dejar todo atrás por él. Por estar con él.- jamás me lo había dicho ni a mi misma lo que acababa de decir, pero era verdad.

-bien. Nos vemos en la tarde para qué comas.- salió del cuarto y cerró la puerta. En ese momento mi celular comenzó a sonar y vibrar al ritmo de reptilla (the strokes). Era Alice. Fui al tocador y lo tome.

-Alice.-

-Bella no estés triste, sabes que mi hermano te quiere y que va a regresar contigo lo más pronto posible.-

-porque no despidió.-

-porque sería más difícil para ambos, ahora dedícate a inventar una buena historia para cuando volvamos con Charlie. Porque va a sospechar de nosotros pues todos estamos en Phoenix cazando a James y Victoria. Yo te ayudare cuando llegue, pero necesito algo de tu cosecha. Como te tratan allá.-

-bien, Kate e Irina son amables y se preocupan por Edward, pero creo que no le agrado a Tanya. Hace chistes un poco crueles sobre mi relación con Edward. Pero bueno quizá eso lo hace para llamar su atención, cosa que no logra.-

-así que estas muy entretenida ahí eh. Son buenas chicas, sabía que se llevarían bien. Esto… Rosalie quiere hablar contigo.-

-ah…pásamela.- mis manos sudaron con el solo hecho de oír su nombre

-Bella si Tanya te hace o dice algo quiero que me lo digas y se las verá conmigo. Vale. Llegamos en la noche.- ese tono jamás lo había usado conmigo. Me dejo sorprendida

-claro Rosalie. Las esperare despierta.-

-muy bien, adiós.- y colgó.

-así que tienes niñera.- Tanya había entrado en la habitación. No por ser humana me dejaría de una vampira, quizá era una estupidez lo que estaba a punto de decirle pero lo haría.

-si y modales, los cuales dudo mucho que tu tengas, por mucho que esta sea tu casa no debes de entrar así a la habitación. Que se te ofrece además de escuchar mi conversación.-

-yo… yo nada.- salió de mi cuarto. Ahora tenía miedo de dormir en esa casa, lo bueno es que Rosalie y Alice llegaban en la noche.

No tenia nada que hacer, así que fui y descubrí que había en la caja que me mando Edward. Era una notebook. En otra circunstancia la hubiera dejado en donde estaba pero necesitaba distraerme, así que la prendí. Edward me conocía así que dejo todo listo, instalado el internet. De vez en cuando hablaba con René por Messenger y para mi suerte ella estaba conectada. Lo primero que me dijo fue que: en donde estaba, con quien, como estaba, y porque me había ido de la casa. Antes de contestar todo esto un mensaje de texto de Alice llego: dile a tu madre que estás conmigo y Rosalie, que estas en un hotel de Prescott y que la llamaras en cuanto te sientas mejor. Y te desconectas. Te veo en unas horas XOXO. Que haría sin Alice, hice lo que me pido y cerré mi sesión. Aun faltaba para que llegara la hora de ir por Alice y Rosalie al aeropuerto, así que revise mis mensajes en Hotmail. Pero me aburrí y apague la computadora, recordé que cuando entre vi un jardín, baje y salí por la puerta de la cocina que conducía al jardín. Era muy bonito, las condiciones eran favorables para las plantas que habitaban ahí.

-mi hermana tiene celos de ti, perdonala por ser tan mal educada contigo.- era Irina

-porque tiene celos de mi.- quizá por que Edward me quería a mi y no a ella.

-ella a tratado de gustarle a Edward durante mucho tiempo, pero Edward jamás la ha visto como algo mas que su prima. Y ella lo quiere entenderlo.-

-es una pena que no entienda, pero eso no justifica su comportamiento, tiene que aprender a vivir con eso, aun le queda bastante por vivir.-

-si, tienes razón, bueno además de venir a decirte eso, también venia a invitarte a que pasaras a comer.-

-claro, gracias.- caminamos juntas a la cocina en donde estaba un plato con una especia de caldo. En la mesa en donde el plato me esperaba se encontraba Kate y Tanya, me pregunto si habrá escuchado todo lo que le había dicho a Irina, claro, que tonta pregunta.

Irina y Kate platicaban conmigo mientras yo comia, eran muy amables, después se nos unió Carmen y Eleazar, ellos tenían la misma cara de Tanya, no hablaron mas que para presentarse. Cuando termine de comer Irina nos invito a que pasaramos a la sala.

-y de donde eres Bella.- me pregunto Carmen

-soy de Forks Washington.

-y me supongo que vives ahí.-

-si, desde hace unos meses, antes vivía en Phoenix con mi madre, ahora vivo con cha…mi papa.-

-tienes hermanos.-

-no que yo sepa.-

-y como es que conosiste a Edward.- me pregunto con un tono muy serio e indiferente Eleazar.

-estudiamos en la misma prepa.-

-y no te importa que sea un vampiro.- me sentí como aquella vez que Edward me preguntaba una y otra vez que si no me importaba que el y su familia fueran vampiros.

-no.- dije finalmente

-bueno la hora de los interrogatorios se acabo, Bella tiene que ir por Alice y Rosalie.- Irina se levanto al igual que kate, yo las imite y caminamos a la puerta. Para mi sorpresa Tanya ya estaba en el auto cuando salimos, Irina se fue en el asiento del copiloto y yo sola atrás, kate se quedo.

El viaje era largo y solo iba porque me daba un poco de miedo quedarme con Eleazar y Carmen, se notaba que yo no les caía para nada bien. Pero estar en un carro con Tanya en una carretera no muy transitada, era algo preocupante, confiaba en que si Alice veía que Tanya me quería matar me llamaría para avisarme. Y en ese justo momento mi celular sono, me sobresalte, enseguida supe de quien se trataba y no era Alice o Rosalie. Era Edward, bueno un mensaje de Edward.

Amor, espero que no estes enojada conmigo por haberme ido sin despedir, te tengo buenas y malas noticias. James se ha ido de Phoenix, dejo un rastro en la frontera con mexico. Emmett y jasper ya se fueron tras de el. La mala es que no podemos encontrar a victoria. Te extraño. Te amo.

Suspire al terminar de leerlo, aunque no sonaba muy prometedor eran buenas noticias, tenia la esperanza que victoria se reuniera con James en mexico y se olvidaran de nosotros.

-buenas noticias.- pregunto irina

-algo así, James se fue a mexico, pero no encuentran a victoria.-

-y el otro, el que dijo que iba a venir aquí en donde esta.- que buena pregunta, se supone que Laurent vendría aquí, eso nadie lo había razonado. Me puse a contestarle a Edward enseguida.

Yo también te extraño, pero creo que tenemos otro problemas, Laurent había dicho que vendría aquí, pero no a llegado, y si se unió con victoria. Te amo.

-espero que Edward lo sepa.- le conteste a Irina unos minutos después de que hiciera su pregunta.

-Alice y Rosalie están bajando del avión.- dijo Tanya estacionándose cerca de la pista.

Me baje para saludarlas y deje el celular en el asiento. Alice corrió-bailo hacia mi. Y Rosalie camino normal.

-Bella, cuanto te extrañamos.- dijo abrazandome

-yo igual Alice, estaba preocupada por ustedes.-

-no tienes porque preocuparte por nosotros, al contrario.- contesto Rosalie. Sabia que no eramos amigas pero después de tanto alboroto la abraze a ella también.

Apenas abri la puerta del auto vi que mi celular no estaba en donde lo deje. La mano flacucha y palida de Tanya se asomo desde el asiento delantero. Yo solo lo tome y me sente. Ella había leído el mensaje de Edward y eso me colerizo un poco.

Tienes razón, no me había detenido a pensar en eso. No te preocupes, Rosalie es muy buena matando vampiros al igual que Alice, espero verte pronto, no sabes cuanto me hace daño estar lejos de ti, espero que mi próximo mensaje te pueda decir que voy por ti para estar siempre juntos. Y hare hasta lo imposible para que sea realidad. Te amo. Recuardalo mi vida. Solo a ti. Eres mi alma.

Unas lagrimillas se escaparon de mis ojos, me las limpie con la manga de mi blusa. Alice me abrazo de nuevo y me susurro al oído: pronto se terminara todo esto.


gracias por sus review, espero que lo sigan leyendo y que les guste, si no ya saben que todo comentario en bienvenido.

:P

*tC*