Lealtad

Poco a poco nos acoplamos a los horarios tan ajetreados, las tres clases extras que tenemos como complementarias no eran tan pesadas como todos lo habían previsto. Los profesores trataban de hacer amena su clase así que nos hacían participar lo más que se pudiera. La clase de pasiones era muy divertida, a Neville le seguían explotando en la cara pero era un genio en la herbolaria, Ron cada día perfeccionaba sus encantamientos, en defensa personal y defensa de las artes oscuras era de los mejores, la herbolaría e Historia no eran su fuerte así que todas las noches practicaba lo visto en clases: Harry aumentaba sus conocimientos en historia: las opciones, la herbolaría y encantamientos y Defensas eran sus fuertes eran sus preferidas. Todos eran buenos en lo que les gustaba. Yo Bueno trataba de serlo en todas las materias.

-Fin de semana, por fin.- digo, me dejo caer en la cama todos amamos los fines lo aprovechamos para hacer todo lo que no hacemos entres semana. Harry, Ron y yo lo aprovechamos para visitar a Hagrid, bueno siempre y cuando se encuentre, en ocasiones tiene que salir a algunas diligencias de la directora McGonagall.

Ya hace un mes que nadie tiene pesadillas, eso nos regresaba el ánimo y las ganas de dormir, esa noche dormí como ángel. Era hora de levantarse y preparase para disfrutar de un día agradable. Cada una de las chicas salía rápidamente, algunas tenían cita con sus respectivos novios, otras salían en grupo para ir al caldero chirriante.

Nos dirigimos a casa de Hagrid, afortunadamente si se encontraba, estuvimos charlando de todo lo que nos pasó en las semanas en las que el no estuvo. Hicimos bromas sobre las nuevas amistades, hablamos de lo chistoso que es ser amigos de Malfoy, Pansy, Astorya, entre muchos otros. Y lo bien que la pasamos en las clases.

No quisimos preguntar qué clase de diligencias le hacía a la directora McGonagall, no queríamos meterlo en problemas ya que siempre salía con "No debí decirlo, no debí decirlo" que a final de cuentas el mismo soltaba la sopa, por así decirlo.

Pasamos toda la mañana hasta medio día que nos despedimos, eran muchas las cosas que teníamos por hacer así que salimos apresurados de casa de Hagrid para dirigirnos a Sortilegios Weasley, ubicado en el callejón Diagon queríamos darle ánimos a George, pues desde la muerte de Fred no quiso volver a tocar la tienda de sortilegios, fue en este año cuando por fin decidió volver y reabrirla con nuevas adquisiciones, y precisamente hoy era su reinauguración.

-Rápido tenemos que llegar con el desorejado de George, si no llegamos a tiempo se enfurecerá. – Dice Ron refiriéndose a su hermano con el nuevo apodo.

"George pierde una oreja en la "batalla", por el hechizo Sectumsempra lanzado por Severus Snape y junto con Fred, George empieza a bromear y llamarse desorejado. Desde entonces para bromear un poco siguieron llamándolo así"

Al llegar al 93 de Callejón Diagon, George terminaba de colocar algunos recipientes en una de las fuentes luminosas. Justo a la entrada se encontraban las orejas extensibles, los surtidos salta clases, las pociones de amor, hay una sección de productos de trucos de magia Muggles para aficionados, el turrón de hemorragia nasal era el más popular, hay baúles llenos de varitas mágicas de mentira, cajas de plumas, que corrigen la ortografía. También tienen el verdugo reutilizable, encantamiento de 'soñar despierto' patentado, etc.

Nos encontramos maravillados por el trabajo tan bien hecho de George, todo coloco mucho mejor que antes.

-Todo te quedo magnifico George. Pero, ¡pudiste avernos esperado para ayudarte!- me hacer que ha el para llamarle la atención ya que en eso se había quedado.

-Sí, solo que no pude dormir, los nervios no me dejaban. Decidí pasar la noche ordenado y decorando el lugar, aún faltan algunas cosas, no crean que no les deje trabajo. - Advierte, tomando algunas cajas que posteriormente coloca en manos de Harry y Ron.

Y a casi estaba todo listo solo faltaba el toque final. Arreglarnos, George nos entregó unos atuendos que el mismo diseño y mando a hacer para esta noche: Eran trajes negros con antifaz, guantes que en la parte de la palma eran de color plata y la parte superior negra, capucha negra con costuras plateadas a los costados. Prácticamente nos convenció para hacer algo de magia, el cual tuvimos que practicar para que todo saliera bien en su noche.

El nerviosismo traspasaba la piel. Era angustiante no saber que tan bien o que tan mal nos iría.

-Bueno chicos es la hora del Show, hagamos esto por Fred – digo tomando sus manos.

-Si Fred viera esto volvería a morir de risa. - dice George aguantando la risa.

-Vasta o nos pondrás más de nervios. Sin embargo y viendo a Ron y a Harry, creo que tienes razón.- No pude más y solté la carcajada.

Llegaba la hora, George abrió las puertas de Sortilegios Weasley, salio gritando.

-Vamos entren a ver las nuevos artículos del Sortilegios Weasley quien hace su reinauguración esta noche. Toma amiga un regalo de bienvenida. – ofrece ron a una de las chicas invitándola a pasar. Tanto chicas y chicos comenzaron a entrar, en ese momento Harry comenzó a hacer su acto de magia sacando fuego artificial de su varita, Ron inundo el techo de campos de nieve cambiándolo cada 5 minutos por otros diferente, ya sea estrellas, bosques que en ocasiones se escuchaba como aullaban los lobos, esa fue mi favorita le salía excelente. Yo ofrecía junto con George los artículos. Al cerrar la tienda nos dimos cuenta que había sido un éxito rotundo los estantes quedaron prácticamente vacíos, en las fuentes no quedaba poción alguna. Solo quedaron algunas varitas y chocolates; Gritamos, saltamos de alegría, George estaba más que satisfecho por haber comenzado con el pie derecho.

Después de una hora y media de haber terminado de recoger tomamos los pasadizos secretos que nos dirigían al colegio, así llegaríamos rápido, fue divertido escabullirse por los túneles pues era tal nuestro cansancio que no dudamos en utilizarlos, no importaba que Argus Filch nos sorprendiera. Esa noche nadie se las robaría.

-Rápido tenemos que llegar a la sala común antes de la ronda de Filch- dice Ron apresurando el paso.

-Vamos Hermione tu primero- Harry abre una pequeña puerta.

Después de haber salido del pasadizo subimos rápidamente las escaleras logrando llegar al cuadro de "la Señora Gorda" George apresurado dice la contraseña, entramos empujándonos mutuamente tanto que caímos todos al suelo. Moríamos de risa. Al levanta la vista nos dimos cuenta que nuestro prefecto "Percy Weasley" estaba de pie frente a nosotros con manos cruzadas y dando pequeños golpes en el piso.

-Después de tantos años no han logrado cumplir con la regla de la casa. Acaso se han olvidado de la hora?- dice reprendiendo a los cuatro.

-Vamos hermano no te pongas tan rudo. Hoy era la reinauguración de Sortilegios, el cual no asististe, eso está muy mal hermano. Recuerda que es un negocio familiar.- George quiso reprender a su hermano antes que lo reprendieran a él.

-No trates de cambiar el tema George por que no lograras evadir tu castigo.- señala

-Está bien, no pondremos objeción al castigo Percy – digo tratando de que no valla a quitarnos más puntos del que suele quitarnos.

-Vallan a sus respectivas habitaciones, tiene 5 puntos menos- dice mientras subimos las escaleras

-¿Qué has dicho, solo nos quitaras 5 puntos a cada uno?¿te encuentras bien Percy?- pregunta Ron

Los cuatro quedamos boquiabiertos por lo que nos acaba de decir Percy, siempre acostumbraba quitarnos 50 puntos a cada uno por cada falta que se cometía.

-Ya escucharon suban o harán que me arrepienta. Y no son cinco puntos por los cinco. Que se marchen. – grita advirtiendo.-

Sin más corrimos a nuestros dormitorios, claro no sin antes despedirme de Ron con un beso.

-Te amo.- dice Ron a mi oído

-Yo también te amo. Le respondo

-Vamos tortolitos antes de que se arrepienta- George nos apresura

*O*o*O*

Fred:

Estoy rendido fue un día estupendo.- me tumbo en la cama. - Fred estaría orgulloso de haber terminado así la noche- digo en voz alta.

-Si tienes razón.- responde Ron tomando asiento a un lado de mí

-Lo imagino saltando de un lado a otros tramando e inventando cosas nuevas. – comenzaba a entristecer

-Sera mejor que duermas hermano o comenzaremos a derramar lágrimas.

-No tardamos mucho para conciliar el sueño. Soñaba en lo grande que se extendía Sortilegios con la ayuda de Harry, Hermione, mis hermanos incluso mi madre y mi padre ayudaban en ello. Me veía rodeado de maravillosas invenciones, los calderos llenos de pociones de amor, que rápidamente se vaciaban gracias a los clientes.

Abrazado a mi almohada sonreía por la gran fortuna que nos sonreía a todos. Pero mi maravilloso sueño no duro mucho. Me encontraba en el fondo de la tienda cuando una sombra negra entraba.

-Hola George. Disfrutas mucho de tu fortuna porque pronto, muy pronto se terminara tu suerte.

-¿Por qué me dice eso? ¿Quién es usted?- pregunte lleno de coraje

-Tonto, ¿acaso no recuerdas mi voz? ¿Tan pronto me has olvidado?

-¿Olvídate? ¡No entiendo nada de lo que dice!, ¿quiero que me diga de una vez, que es lo que quiere?

-Te lo diré. – asegura dando algunos pasos al frente, lentamente se acerca a mí, saco lentamente mi barita por cualquier cosa. En ese momento se lanza pero lo esquivo. Este logra tomarme del pie, trato de soltarme lanzando un Bombard pero parece no hacerle daño alguno, logro soltarme, trato de abrir la puerta pero no puedo está cerrada.

-Un momento ¿cómo lograste entrar si está bajo llave?- pregunte a la sombra

-¿No te lo imaginas?

-¡basta! ¿Quién eres? ¿Quiero ver tu rostro?- le exijo saber quién es.

-Muy bien lo sabrás.

Levanta su mano quitando la capucha de su cabeza. No puedo creer lo que veo.

-¿Fred? ¡Hermano! No entiendo lo que tratas de hacer. ¿Por qué me quiere hacer daño?- estoy confundido. – No tú no eres Fred, él nunca me aria daño, tu solo eres un espejismo.

-En verdad, ¿crees que lo soy? Entonces si soy un espejismo mi ataque no te ara nada. CristemAmperio- dice lanzando un hechizo

Al mismo tiempo me defiendo – Impedimenta, Depulso,- anulo su hechizo y lo lanzo haciendo que choque contra la pared- me acerco lentamente a el – tú no eres mi hermano, Imperio, dime quien eres o te torturare aun mas, dímelo.

-No te diré nada.- dice gimiendo de dolor

-¡No grites! ¿Acaso no eres un sueño?

–Lucarnum Inflamarae – dice entre gritos de dolor

Me doy cuenta de la llama, giro para esquivarla, esta choca directo a Fred, mejor dicho en el impostor. Escucho un grito detrás de mí al voltear me doy cuenta que se ha convertido en un tipo de espíritu un tipo de espíritu intenta tirarme solo logro cubrirme con ambos brazos, siento como el choca contra mí.

Despierno agitado, veo mis manos están llenas de hollín, es como si en verdad hubiese luchado contra ese espectro, si espectro es la palabra correcta para la última forma que tomo. –Hermano sé que tú nunca arias algo así, esto es una locura, ¿porque seguimos luchando contra alguien que no existe más que en nuestros sueños.