Holaa! ¿Qué tal? Espero que bien. Quiero decir un par de cosillas pero prometo ser breve. Primero quiero disculparme por tardar tanto en actualizar este fic en particular, no ha tenido nada que ver con inspiración ni nada de eso, en realidad este estaba terminado como hace mil años, por eso mismo lo empecé a subir, pero mi ordenador decidió quedarse en coma un tiempo y cuando volvió a despertar no tenía ningún documento, así que lo estoy volviendo a escribir y no me acuerdo de lo que pasaba en el otro así que me estoy inventando las cosas porque antes era todo más dramático y trágico, en fin, estoy divagando pero es lo que hay xD

Lo otro que quería decir era que en OUAT por fin Regina ha dicho LA frase, hasta tuve que meterla en mi fic porque de verdad llevaba esperándola toda la serie y creí que ya no la diría, pero cuando la oí decir "mirror mirror" me asusté y todo x'DD. Cuatro años ha tardado en decirla y en cambio Elsa a los cinco minutos ya había dicho algo así como "el frió nunca me molestó" a este paso vemos a Anna haciendo un muñeco de nieve en el siguiente capítulo x'DDD

Yo no sé para que digo todo esto aquí, será el insomnio y el aburrimiento jajajaa Bueno ya os dejo leer en paz, es cortito pero es lo que hay, intento dedicar mi tiempo a pensar en darle un final al otro fic porque se me está yendo de las manos x'D Espero que os guste! ;)


Emma se llevó las manos a la cara mientras estiraba su cuerpo entumecido. Se frotó los ojos y se quedó un rato con los codos sobre la mesa y su cara escondida entre sus manos. Soltó una especie de mezcla entre suspiro y bufido. Odiaba esta parte de su trabajo, es verdad que era lo que necesitaba ahora, pero aún así desearía poder ocupar su mente en otra cosa para distraerse y no sólo en la infumable cantidad de papeles que se amontonaban frente a ella.

En un intento por estirar las piernas y retrasar un poco más la vuelta al papeleo se levantó y se acercó a la cafetera espresso que había en una de las mesas de la comisaría. Empezó a preparar las cosas y a toquetear los botones. Era una hora extraña para tomar café, de hecho más bien era casi hora de almorzar, pero no se sentía con fuerzas para comer nada. Tampoco es que estuviese acostumbraba a beber café, quizá lo había tomado alguna que otra mañana de resaca si el día que se le venía por delante era duro y por supuesto podía contar con los dedos de una mano las veces que lo había preparado ella misma y le sobrarían algunos. Pulsó algunos botones más intentando que ese cacharro funcionase sin tener realmente ni idea de lo que estaba haciendo.

- ¡Mierda! - Comenzó a darle golpes a la parte de atrás de la cafetera – ¡Estúpida máquina, ¿por qué no funcionas?! - Volvió a repetir un par de golpes y tras el último un trozo se desprendió.

"Ups" Emma hizo una mueca culpable y se agachó a recogerlo. Después de estar mirándolo un rato cayó en la cuenta de que ese pequeño recipiente era el lugar donde se suponía que se acumulaba el agua y por eso no funcionaba la cafetera. Emma quería golpearse la cabeza, definitivamente hoy no era su día. Se acercó con pesadez al contenedor de agua y apartó el vaso de papel que había justo debajo del grifito. Quiso meter el recipiente de la cafetera en el lugar de los vasos pero era inútil, no cabía, empezó a pensar en algo cuando decidió llenarlo de lado, era complicado, pero ella no estaba para pensar mucho más.

Regina aparcó y se bajó del coche con la expresión decidida de quien sabe que va a lograr lo que se propone. Se adentró en la comisaría con una idea ya bastante clara de por donde empezar a engatusar a la sheriff para recuperar a Henry. Una vez frente a la puerta respiró hondo y con su mejor sonrisa de política consumada giró el pomo con decisión.

Cogió aire para hablar a la vez que dirigía su mirada hacía el escritorio de la sheriff, pero lo soltó de golpe contrariada al no verla allí. Paseó la vista por la estancia buscándola hasta que la encontró en una de las esquinas junto a la máquina de agua extremadamente concentrada. Una sonrisa malvada se apoderó del rostro de Regina a la vez que se acercaba sigilosamente hasta la rubia. Y cuando consideró estar lo suficientemente cerca habló.

- Sheriff Swan. - El tono de su saludo fue suave, e incluso meloso, pero la pobre Emma tan ensimismada como estaba podría jurar que se llevó el susto de su vida. Al oír la voz de Regina pegó tal bote que con la fuerza que movió las manos arrancó de cuajo el pequeño grifo de plástico y el agua comenzó a salir por todo el lugar. Y, en un intento por cortar el agua a presión que se escapaba rápidamente, Emma resbaló cayendo al suelo al tiempo que desestabilizaba la máquina de agua y el contenedor de unos ocho litros se derramaba sobre ella.

Regina la observó con los ojos y la boca abiertos de par en par sin poder hacer nada por evitar el desastre, excepto alejarse lo justo para no acabar completamente mojada también.

Desde el suelo una Emma furiosa, la fulminaba con la mirada mientras ella intentaba recolocar su máscara de indiferencia. Con resignación apartó su mirada de Regina e intentó incorporarse sin volver a resbalar de nuevo, cosa que necesitaba de toda su atención. Pero si por casualidad hubiese estado observándola en ese momento las cosas habrían sido distintas, si se hubiese percatado de todos y cada uno de los detalles que rebelaron la expresión y los ojos de Regina quizá se habría ahorrado más de un quebradero de cabeza. Pero no la vio, no pudo observar como mientras ella intentaba levantarse Regina, que continuaba observándola, sin apenas darse cuenta había comenzado a fijarse en cada detalle de su cuerpo, en como los tejanos imposiblemente ajustados se adaptaban como una segunda piel a su cuerpo, en como la camiseta blanca sin mangas no sólo resaltaba sus curvas si no que además al estar empapada quedaba completamente pegada a ella y transparentaba todo su torso. Regina recorría su cuerpo poco a poco, subiendo lentamente su mirada, deleitándose en su abdomen a la vez que resistía las repentinas ganas de pasar sus uñas por esa piel nívea, subiendo cada vez más hasta llegar a... "Oh joder..." Regina sintió un calor intenso recorrerla desde su pecho hasta la parte baja de su vientre en el mismo instante en el que su mirada se elevó lo suficiente como para dar con los pechos de la sheriff. Como si no fuera suficiente que la camiseta se transparentase, Emma no llevaba sujetador. Regina tragó saliva costosamente mientras se esforzaba por retirar la mirada y se mordía el interior de la mejilla para despejar su mente.

Emma por su parte miraba a su alrededor murmurando maldiciones ininteligibles, hasta que con un suspiro se volvió hacia la morena culpable de todos sus males, o al menos de los de las últimas horas.

- ¿A qué has venido Regina? Como ves estoy ocupada – La sheriff hizo una mueca sarcástica echando un nuevo vistazo al desastre que las rodeaba. Se preparó para lo que fuera que tuviese que decirle la alcaldesa y esperó. Pero la respuesta nunca llegó. - ¿Regina? ¿Estás bien? Pareces... ¿sofocada? Será una bajada de azúcar o de tensión. - Emma hizo el intento de llegar hasta ella provocando que Regina lograse reaccionar.

- Yo... eh... se equivoca sheriff, estoy perfectamente. Volveré cuando tenga tiempo de atenderme. - Dicho esto dio media vuelta y se apresuró a salir por la puerta.

- ¡Regina! Espera, si que puedo... - La frase de Emma quedó en el aire, esta vez había sido Regina quien había desaparecido de pronto dejándola desconcertada. Soltando el aire con demasiada fuerza se giró hacia el estropicio que había causado en parte por su torpeza y en parte por haber oído de pronto la voz de quien había estado todo el día rondando por su cabeza y, hundiendo los hombros, se resignó a empezar a limpiarlo.

Regina salió como alma que lleva el diablo de la comisaria y no paró hasta sentir la seguridad que le proporcionaba su auto. Agarró con fuerza el volante y hundió la cabeza entre sus manos, intentando controlar sus rápidas respiraciones haciéndolas más profundas y pausadas. Se irguió en el asiento aún con los ojos cerrados y bajó el quitasol para mirarse en el espejo. Abrió los ojos lentamente mientras su mente se negaba a procesar nada de lo que había ocurrido en los últimos quince minutos. Lo primero que vio y lo que más la sorprendió fueron sus propios ojos, considerablemente más oscuros de lo normal y con las pupilas excesivamente dilatadas, su propia expresión la turbó y se negó a pensar en la causa. Comprobó como sus mejillas ardían furiosamente y se obligó a creer que fue por la apresurada salida. Después de varios minutos de contemplación consiguió que su respiración y sus pulsaciones se regularizaran todo lo posible y condujo de vuelta a su mansión con el pensamiento de que en teoría al día siguiente podría ver a Henry según el mensaje de la estúpida rubia. "Debería haberle contestado, debería haberle dicho que no estaba de acuerdo, maldita seas Emma Swan, me las vas a pagar."

Llevaba apenas cincuenta metros recorridos cuando un pensamiento fugaz, recuerdo reprimido pasó de pronto por su mente. El brusco frenazo debió oírse a varios metros porque varios transeúntes se volvieron alarmados, aunque rápidamente lo ignoraron al ver de quien se trataba. Detuvo el coche y se lanzó a rebuscar en su bolso su móvil con un solo pensamiento en mente "No, no, no, no, por favor, que no se haya mandado, por favor, por favor...". Consiguió al fin hacerse con él y una oleada de lo que identificó como miedo le recorrió la columna dejándola fría. Observó unos instantes el aparato, retrasando al máximo el momento y finalmente con un suspiro lo desbloqueó y accedió a su bandeja de salida. Se podría decir que su mente se colapsó en ese mismo instante, esto era más de lo que podía soportar, comenzó a sentirse mareada y notaba un sabor metálico en la lengua, necesitaba aire. Salió tambaleándose del coche en busca de oxígeno y dio dos pasos más por la carretera. Se sintió flotar unos segundos y de pronto todo se sumió en la oscuridad a su alrededor.


Bueno esto es todo por hoy, espero que os haya gustado. Como siempre agradecer todos los reviews y animaros a que comentéis. Hacedlo, aunque sea para bien o para mal o no tenga nada que ver con el tema y quereis hablar del tiempo x'D, siempre emociona tener un nuevo review! :)

P.D.: Intento seguir vuestras sugerencias para el fic, en este capítulo vimos las reacciones de Regina y para el próximo Henry tendrá más protagonismo, I promise! ;)

Besos.

S.