ADAPTACIÓN. Ni los personajes ni la historia me pertenecen, está adaptado por Martasnix.
Capítulo 4
Abigail había programado la reunión en la sala de la planta baja del ala oeste. Lexa y Clarke fueron las primeras en llegar. El servicio de café con rosquillas, magdalenas y otras variedades de galletas estaban en el aparador. Se sirvieron y se sentaron alrededor de la larga mesa en el centro de la habitación. Unos minutos después la puerta se abrió y Tom Turner, el agente especial a cargo de la División de Protección Presidencial, entró solo. Sus intensos ojos marrones se centraron en Lexa y se mantuvieron en ella unos segundos antes de asentir hacia Clarke "Con todo respeto Sra Griffin, esto es algo que es mejor discutir a solas con la Directora Woods"
"¿Por qué no te sientas, Tom?" Lexa hizo un gesto hacia una silla cercana "Estoy más tranquila si Clarke está presente. Ella está al tanto de todos los detalles"
El rostro de Tom se desfiguró por un momento, gesto muy raro en él, puesto que era la personificación de la calma en todas las situaciones y rara vez mostraba alguna emoción, incluso en una crisis. Hoy, sin embargo, la ira tiño sus rasgos oscuros con un bajo tono de rojo "Supongo que soy el último en saberlo"
"Esa fue mi decisión" Lexa había estado esperando una confrontación después de que Tom hubiese sido excluido de la reciente detención del terrorista que intentó asesinar al presidente, hombre que Tom era responsable de proteger. Sospechaba que Abigail había dispuesto dejarlos a los tres a solas para que tuvieran unos momentos para arreglar las cosas "A estas alturas, probablemente has leído el informe posterior a la acción y podrás entender porque no estuviste al tanto"
Tom permaneció de pie, pero su voz estaba calmada "Entiendo que uno de los principales sospechosos se llamaba Tom, pero no estoy seguro de entender la conexión conmigo"
Lexa entendía su enojo. Ella hubiese estado furiosa si alguien le hubiese excluido de una operación por cualquier razón, pero especialmente si ella hubiese estado bajo sospecha. La confianza lo era todo en su posición. Personalmente se hubiese sentido ofendida y ultrajada, pero profesionalmente hubiese reconocido la necesidad de proteger no solo la operación, sino en última instancia al presidente. Sus decisiones no eran personales, no debían ser personales y Tom lo sabía tanto como ella. En este momento él estaba reaccionando como un hombre cuyo honor había sido cuestionado y la única respuesta era recurrir a su ética profesional "Cada miembro del equipo sabía que tu no estabas involucrado, pero la vida del presidente estaba en juego. La decisión correcta…la única decisión…tenía que ser garantizar su seguridad, en un 110%. Como dije, mi decisión"
El músculo de la mandíbula de Tom se tensó y Lexa se preguntó si había perdido a un amigo. Habían trabajado en estrecha colaboración con Tom desde que había estado a cargo del equipo de seguridad de Clarke y continuaría trabajando estrechamente con él mientras él estuviese dirigiendo la PPD. Pero el deber triunfaba sobre la amistad. El deber triunfaba sobre casi todo excepto en una cosa. Excepto Clarke. Cuando se trataba de la vida y la felicidad de Clarke, Lexa sospechaba que haría cualquier cosa que fuese necesaria para preservarlas. Cualquier cosa, excepto traicionar lo que más significaba para las dos y porque sabía que Clarke nunca se lo pediría, ella nunca se preocuparía acerca de lo que tenía el deber de hacer.
Finalmente Tom habló "Me gustaría pensar que yo hubiese tomado la misma decisión"
"Lo habrías hecho" dijo Lexa en voz baja "Y probablemente yo estaría tan enfadada como tú lo estas ahora"
Él sonrió irónicamente "Si. Creo que lo estarías" sus hombros se relajaron mientras se volvía hacia el aparador para servirse una taza de café.
El silencio llenó la habitación hasta que, un momento después, Abigail entró seguida de Raven Reyes…jefa del equipo de seguridad de Clarke, Bo Dennis…otro agente del PPD y Lauren Lewis…jefa de la Unidad médica de la Casa Blanca. Raven, Bo y Lauren habían sido parte del equipo que había aprendido a Echo Pattee, una enfermera en la WHMU (Unidad Médica de la Casa Blanca) quien había sido parte de un complot para asesinar al presidente. Había sido capturada unos días antes con un frasco robado que contenía el virus de la gripe aviar, el cual había sido mutado genéticamente para mejorar la transmisión de un ser humano a otro y estaba siendo estudiado, incluso ahora, en el Laboratorio Bethesda del nivel 4, para determinar todas sus propiedades. No sabían quién estaba detrás del complot o en qué medida la fuga había penetrado en las altas esferas de seguridad de la Casa Blanca, pero Abigail había designado a Lexa para averiguarlo. Esta reunión…la operación completa…era confidencial, ya que los registros ya no eran dignos de confianza.
Abigail no perdió tiempo "El presidente tiene previsto comenzar un viaje de campaña a través de todo el país a mediados de mes. Primero va a aterrizar en Chicago para una reunión de recaudación de fondos, luego viajará por aire y por tren a través de todo el medio oeste, donde la influencia de la oposición es más fuerte en estos momentos. Estará en tierra la mayor parte del tiempo y estará estrechando muchas manos"
Lexa imaginó las multitudes, las sesiones de fotos improvisadas, los cambios de itinerario de última hora. El presidente estaría expuesto, vulnerable y Clarke estaría justo a su lado en la zona caliente. Cuando Kennedy fue asesinado, el gobernador de Texas sentado en el mismo vehículo, también resultó herido. Durante el atentado de Reagan, el secretario de prensa de la Casa Blanca fue baleado y quedó paralizado de por vida. Si Lexa le ordenaba a Clarke que permaneciera al margen, el presidente apoyaría su decisión, a pesar de que Clarke había sido una poderosa y positiva influencia en su primera campaña electoral. La familia siempre era una parte importante en cualquier plataforma, pero nunca tanto como ahora, cuando Pike estaba basando su bandera sobre los valores familiares. La familia del presidente era su hija. Ella era inteligente y popular entre los votantes de todas las edades, pero especialmente entre los jóvenes y las mujeres, segmentos críticos de la población electoral. Jake casi siempre había estado encasillado por ser parte de la élite liberal de hombres blancos, a pesar de que su riqueza personal era superada en creces por James Pike. Clarke ayudaba a humanizarlo y el presidente tenía que ser visto como un hombre del pueblo. Lexa no podía demandarle a Clarke que se quedara en casa…no podía…por muchas razones. La elección no era suya, e incluso si lo fuera, la única cosa que nunca haría sería encerrar a Clarke para aliviar sus propios miedos.
Clarke dijo "¿Qué vamos a hacer acerca de la seguridad?"
"Bo va a dirigir los equipos de avanzada y nosotros haremos exactamente lo que hemos hecho siempre" dijo Lexa "Conoceremos cada centímetro del recorrido del presidente y estaremos preparados para desviarnos por rutas secundarias. Mantendremos sus movimientos exactos entre las personas de esta habitación. Nadie más va a saber más de lo necesario, hasta justo antes de despegar"
"¿Qué pasa con el seguimiento del bioterrorismo? ¿Estamos seguros que no hay más de esas cosas alrededor?" preguntó Raven Reyes. La jefa del equipo de Clarke lucía más joven que sus 30 años con su cabello negro y sus rasgos suaves y regulares. No era una joven sin experiencia, después de haber estado bajo fuego y recientemente herida. Recuperada ahora estaba totalmente enfocada "Él va a estar rodeado de cientos de personas cada día. Ese sería el momento perfecto para liberar uno de esos agentes bioquímicos"
"Vamos a entrevistar a las personas en el laboratorio de donde el espécimen fue robado…" dijo Lexa "…para saber si tenemos todo lo que perdieron" miró hacia Lauren Lewis, capitana de marina y médico del presidente "Tengo programado volar hasta allá mañana. Te quiero conmigo en esto"
"Por supuesto" dijo Lauren.
"También voy a entrevistar a Echo Pattee…" dijo Lexa "…hasta ahora, no nos ha dicho nada. Tal vez unos pocos días tras las rejas le hayan hecho cambiar de opinión"
"Tenemos que asumir que habrá objetivos secundarios" dijo Reyes en voz baja. El pecho de Lexa se tensó. Si el presidente era invulnerable, los asesinos probablemente se desplazarían hacia sus objetivos secundarios y el objetivo secundario con más alto perfil sería Clarke "Vamos a tener que limitar el número de personas en situación de riesgo potencial y los excluiremos de la zona caliente, sobre todo cuando…"
"Ni siquiera pienses en incluirme en ese grupo" dijo Clarke mientras bebía su café.
Reyes sabiamente no dijo nada.
Lexa dijo "¿Qué tal si esperas unas cuantas semanas par…?"
"No" dijo Clarke "Se espera mi presencia en esos viajes con el presidente y cualquier cambio de lo esperado, solo hará que la otra parte suponga que anticipamos que algo más viene. Necesitamos que piensen que todavía tienen el sartén por el mango"
Lexa no pudo discutir. Clarke tenía razón, Había estado involucrada en este juego desde que era una adolescente. Comprendía no solo la política sino la estrategia de quienes se oponían a su padre, política e ideológicamente.
"Estoy de acuerdo" dijo Abigail colocando su taza y el plato sobre la mesa de más de 200 años de antigüedad "Vamos a continuar haciendo pública la información, como de costumbre, pero ocultaremos lo que podamos. Yo me encargo de eso. La Directora Woods estará a cargo" caminó hacia la puerta y se detuvo, su sonrisa amable como siempre, pero su mirada dura como la piedra "Todo el mundo sabe lo que hay que hacer. Disfruten el resto de las festividades"
La castaña quería ella creyera que era Root Groves. Shaw no había permanecido viva por confiar en otras personas. Había sobrevivido en Irak y Afganistán y con los Renegados por no creer nunca en lo que la gente decía. En vez de eso, miró sus ojos buscando indicios físicos, persiguiendo pequeñas inconsistencias que le indicaran que sus palabras eran falsas. No tenía ninguna razón para creer en esta mujer. Lo que le molestaba, lo que carcomía la parte animal de su cerebro, era que quería confiar en ella. Aún podía sentir la calidez de la yema de los dedos de la castaña cuando los desplazó por el centro de su camiseta, como si la mujer hubiese acariciado su piel desnuda. Shaw no era fácil de seducir, a pesar de que no le era extraño el toque casual de una mujer. No se dejaba llevar a menudo y no le daba mucha importancia al sexo. Cuando había sido desplegada en el frente, no había habido muchas oportunidades e incluso aunque las hubiese habido, robar un momento íntimo cuando el más leve desliz en la concentración podría llevarte a la muerte debilitaba el placer de un encuentro casual. Había decidido, cuando llegó a Silver Lake y el primer miembro de los Renegados se había paseado dentro de su garaje para una mirada, que interpretaría las cosas tan cerca de la verdad como le fuese posible. Así que cuando la oportunidad surgió, permitió que supieran que le gustaban las mujeres. Por alguna extraña razón eso le dio credibilidad, le hizo más como ellos. Aun así, era cuidadosa. Cuidadosa de no meterse en medio entre uno de ellos y una mujer. No quería competir, no de esa manera y no había habido nadie por quien estuviese dispuesta a arriesgar su posición en el club. Si confiaba en esta desconocida, estaría arriesgando mucho más que su posición en el club. Arriesgaba su vida todos los días pero por un propósito, una meta. No por placer.
"Digamos que te creo…" dijo Shaw "…y sabes algo acerca de mí ¿Qué estás haciendo aquí?"
"Mira, no sé tú, pero ha sido una noche muy corta para mí y me vendría bien un poco de café" Root apartó su cabello grueso hacia la espalda y lo retorció en un nudo, un rápido movimiento inconsciente que Shaw encontró inesperadamente sexy "Hay una cafetería a un par de kilómetros por la carretera ¿Por qué no vamos allí y hablamos?"
Shaw no vio ningún inconveniente en la propuesta, además la habitación estaba empezando a sentirse sofocante. No por el goteo constante del calentador que hacía un ruido metálico al caer, sino por la cercanía de la castaña, que incluso vestida, enviaba oleadas de calor sexual
"Entonces ¿Cómo quieres que te llame en público?"
Root sonrió "¿Qué tal bebe?"
Shaw se rió "No antes de la primera cita"
Los ojos de Root se ampliaron un poco y los labios se entreabrieron como si estuviese a punto de decir algo y luego había pensado mejor al respecto "Porque no me llamas Castaña, no es muy original, pero me he acostumbrado a oírlo muy seguido"
"Está bien. Castaña. Vamos a tomar un café" Shaw se puso la chaqueta mientras Root se ponía las botas, botas de montar de tacón bajo, no las de pollita motociclista que había usado la noche anterior, y encogía los hombros dentro de la chaqueta ajustada de cuero negro. Afuera, la salida del sol cubría el estacionamiento desierto con una leve luz grisácea. Shaw miró hacia el manto de nubes "La nieve se acerca"
"Un cambio inesperado de clima" Root hizo una mueca "¿Hay algo más que hacer por aquí?"
"No entre noviembre y mayo" Shaw señaló hacia la moto "Hay un casco extra enganchado en la parte posterior ¿De dónde eres?"
Root vaciló un momento mientras sacaba el casco y se lo ponía "Me muevo mucho por los alrededores"
"¿Y tu lugar de origen?"
"Texas" dijo Root sorprendiéndose a sí misma cuando respondió con la verdad. Ahora ¿Por qué había hecho eso? Nunca daba información personal, incluso en situaciones personales y de seguro tampoco cuando se trataba de trabajo.
Shaw montó sobre la moto y Root detrás de ella, envolviendo sus brazos alrededor de la cintura de Shaw. Shaw era delgada y firme. Root agachó la cabeza contra la espalda de Shaw para evitar el viento en el rostro. El cuerpo de Shaw estaba caliente a pesar del aire frío de invierno, pero eso tenía que ser su imaginación. Root cerró los ojos.
"Sujétate" Shaw quitó el soporte y encendió el motor. Los brazos de Root se apretaron alrededor de su cintura y la mejilla de Root presionó la parte posterior de su hombro. Ignorando la oleada de calor que corría por su vientre, salió hacia la carretera y se dirigió hacia la cafetería. Unos camiones daban los últimos toques al suelo sin pavimentar, acomodando los montones de nieve sucia. La condensación del aire se reflejaba en el interior de las ventanas de cristal de la estructura metálica y corría hacia abajo del cristal, formando caminos irregulares. En el interior, el aire caliente se mezclaba fuertemente con el olor de cocina grasienta, carne frita y huevos. Shaw se quitó la chaqueta y la guindo sobre su hombro mientras se dirigían por el pasillo estrecho entre los taburetes de vinil color rojo acomodados a un lado de la cafetería y las mesas de fórmica que ocupaban la pared opuesta. Ninguno de los reservados estaba ocupado y escogió uno, lejos de los hombres que estaban en el mostrador encorvados sobre tazas de café y platos de loza blanca colmados con tocino, huevos y patatas.
Un minuto más tarde se deslizaron sobre los rígidos asientos, una morena con vaqueros negros ajustados, una blusa blanca con volantes de nylon de corte bajo y ajustada sobre sus generosos pechos y un delantal corto negro, se acercó. Sostenía un block de notas en una mano y un bolígrafo en la otra "¿Qué les sirvo?"
"Café, huevos revueltos y tostadas" dijo Shaw.
"Que sean dos" dijo Root.
La camarera tomó nota y se alejó sin hacer comentarios. Shaw se reclinó en el asiento y extendió su brazo izquierdo sobre la parte superior "Así que estabas a punto de decirme lo que estás haciendo aquí"
Root tuvo la incómoda sensación de que estaba siendo dirigida y eso no le gustaba. Sameen era inteligente, una agente experta y había estado encubierta por mucho tiempo. A veces un agente perdía de vista su objetivo y se integraba en la cultura del mundo donde se había infiltrado, lo que les hacía más difícil salir de él. Era una cuestión de orgullo para ella que nunca hubiese perdido a un agente, ni física ni psicológicamente. Esta no iba a ser la primera, pero no estaba completamente segura de cuánto podría confiar en ella "Ya te he dicho quién soy"
"Lo dijiste. Si estás aquí bajo una identidad falsa ¿Por qué no dos?"
Root sonrió "No es una mala idea. Un doble-doble" Shaw asintió. "Pero existe el pequeño detalle de que tengo tu número" Root sonrió.
El calor en el vientre de Shaw de intensificó. Solo era una línea y ni siquiera era cierta. Nadie tenía su número. Nadie la conocía. Ser conocida podría llevarla a la muerte "Es peligroso para ambas estar aquí"
"Solo si cometemos un error. No sé tú, pero yo no cometo errores"
"¿Qué crees que puedes lograr?"
"Mira…" Root esperó hasta que la camarera deslizara sus tazas de café frente a ellas. Una vez a solas se inclinó hacia adelante "…si vas más adentro, entonces necesitaras a alguien cercano en caso de que necesites extracción"
"Nunca he necesitado que me rescaten. Y no lo necesito ahora"
"No enviaríamos a un soldado sin armas a internarse en las montañas sin respaldo. Esto no es diferente"
"¿Y crees que tú serías suficiente para sacarme?"
"Yo y todos los que están a mi disposición"
Shaw dejó escapar un suspiro "Las cosas están muy calientes aquí. No podemos darnos el lujo de levantar sospechas"
"Entonces no lo haremos. Mi cubierta es buena. Y si consigues ser amigable, tendremos una razón más para ser vistas juntas"
"Amigable" dijo Shaw. El calor se clavó dentro de su pecho.
"Los miembros del club saben que estas interesada en las mujeres" Root sonrió "Así que adelante y muéstrate interesada"
"Podría haber un problema con eso. Ramsey también está interesado"
Los ojos de Root se endurecieron "Eso no pasará"
"Tal vez no, pero no hay manera de que yo me interponga en su camino"
"Yo sabré manejarlo. Solo haz tu parte"
"¿Y estarás jugando una papel conmigo también?" Shaw no sabía porque lo había preguntado. Ya sabía la respuesta.
"¿Tiene importancia?"
"No" dijo Shaw "Todo es un juego"
"Entonces nos entendemos la una a la otra perfectamente"
