Capitulo 4: Tres Preguntas
Era pasada la media noche, el fantasma del rojo atardecer prevalecía en esa noche. Alrededor de la luna se formaba una especie de resplandor rojo, y el cielo se veia ligeramente purpura.
El pequeño angel de la muerte habia estado sentado en la orilla de su cama, pensante
Pensaba sobre Alucard, y su vida, y el porque el destino los habia puesto tan cerca uno del otro.
Alucard, el conde Dracula , el mas poderoso de los vampiros, y la mejor arma de la organización Hellsing.. que ahora tomaba la forma de una simple niña, una niña con un largo y tormentoso pasado. Eso era lo que Walter veia en ella, y lo que le hubiese gustado creer.
La vio desde lo lejos, caminando entre los arboles. La luz de la luna verdaderamente le ayudaba, pues ahora se veia hermosa, nunca se habia fijado en ello antes.
-Perdona la tardanza, estaba algo ocupada
-No hay cuidado.. sabes? Hay algo que quisiera preguntarte- añadio Walter con timidez
-Esta bien, pero hoy solo te respondere 3 preguntas
-Porque solo 3?
-Es un buen numero, pude haber dicho solo una. Prosigue
-Ahm.. bueno.. de verdad quisieras poder morir?
El rostro de Alucard se ensombrecio, y su tristeza parecio adueñarse completamente de ella temporalmente. El no noto, y se arrepintió profundamente de haberselo preguntado
-No debi preguntarte eso, perdoname, no quisiera causarte mas tristeza
-No te preocupes, sinceramente si es una pregunta que me duele un poco.. me hace pensar muchas cosas. Buscaba la manera apropiada de responderla para que parezca simple… Tal vez en este momento no desee morir, pero lo he llegado a desear, a necesitar. Quisiera que mi cuerpo pudiese perecer cuando no tuviera mas fuerza, pero eso no pasara, nunca .Literalmente soy un cadáver reanimado. Estoy condenada a ver pasar a la humanidad como una pelicula tediosa e interminable. Ni siquiera siento que sea parte de ella, soy solo un expectador.. y para muchos soy solo un monstruo, el mas grande de los monstruos.
Morir es una salida, la libertad, el cuerpo es una prisión, y mi condena es la eternidad…
Una lagrima escapo de sus ojos, y se delizo por la palida mejilla de la chica, brillando a la luz de la luna, como brilla una gota de lluvia en el sol. Walter se sentia como un imbecil por haberla hecho revivir su dolor, ademas de que nunca la habia visto asi, tan frágil, tan sola en el mundo como lo estaba el. Ahora no parecia un monstruo, ni siquiera un vampiro, no podia creer que hubiese maldad en ella. Olvido por completo lo que ella era de verdad, para verla como lo que era en ese momento. Una niña, con mucha tristeza dentro. Lo olvido y la abrazo sin pensarlo, aunque segundos después penso que seria estupido, que ella lo rechazaria y se moveria. No fue asi
Ella no se movio, y Walter sintio como los brazos de aquella chica se enroscaban alrededor de su espalda, con apenas la fuerza como si ella temiese romper una pluma.
No la solto, no supo cuanto tiempo paso pero cietamente no queria soltarla, a el le gustaba esa sensación, y al parecer a ella tambien.
No queria parecer un meloso, asi que la dejo ir. Se quedaron mirando al vacio unos momentos.. no sabian que debian decir, que sonaría apropiado en ese momento.
-A…Aun me quedan 2 preguntas, verdad?
-Si- se limito a contestar
-Alguna ves quisiste a alguien?
-Eh.. algo asi. Lo que paso entre mi y Mina no fue tanto como amor, pero creo que es lo mas parecido que he sentido al amor. Ahora no me parece que la quiera, o que tuviese ganas de volver a verla. Son solo recuerdos
-Basicamente estamos hechos de recuerdos, sin ellos seriamos como ghouls. Los matamos porque nos atacan, y nos atacan porque es lo unico que conocen de si mismos. No tienen recuerdos, actuan mecánicamente.
-mmm.. si en eso tienes razon. Aun asi. Son solo recuerdos
Te queda una pregunta..
-Espero que tenga sentido lo que dire o que almenos mis palabras no se enmarañen como mi cabello al despertar
-Solo dimelo, tratare de entenderte
-Porque ahora eres.. una chica? Quiero decir antes eras el conde Vlad.. eras hombre.. ahora pareces una chica de 14 años
-La verdad, la forma que tome no siempre tiene una razon de ser. Pero me dijeron que trabajaria contigo, y si fuera el conde Vlad pareceria mas tu padre, o un soldado anciano. No quisiera verte como un hijo. Ademas para ti es mas facil trabajar con alguien de mi aspecto, o prefieres que sea un viejo?
-No no, asi me agrada. Pero…..pero.. si no quieres verme como un hijo.. de que forma quieres verme?
La chica sonrio maliciosamente –Te dije que solo te responderia 3 preguntas por hoy Walter..
El se sintio un poco tonto, y se sonrojo. Suerte que aun no habia luz, y no podia verlo.
-Si, tienes razon Alucard
Nuevamente se quedaron mirando el cielo, y la nada. La diferencia era que ahora no se sentian incomodos como antes.
-Ha sido una hermosa noche, no te parece? Ya casi amanece.. debería irme
-Esta bien, mañana tendremos que viajar. Descansa
Verla partir le provoco cierta angustia. Ella se detuvo
-Olvide algo. Gracias
-Porque?
Alucard sonrio, se dio la media vuelta y desaparecio entre los arboles.
El chico sonrio, a su parecer de forma estupida. Se sentia feliz, y avergonzado al mismo tiempo. Al menos había hecho sonreir a esa chica que horas antes lucía tan triste.
-De nada..
Ella ya se habia ido, el se quedo mirando los ultimos instantes de esa luna. No tendria la oportunidad de verla tranquilamente en mucho tiempo.
Para haber sido su noche libre, no fue tan aburrida como esperaba. Y para haber sido su primera cita con una chica, habia sido mucho mejor.
