¡Hola! Bueno aquí va el tercer capítulo deAngel y Demonio.

¡Espero que les guste!

JuliUchi.

En el capitulo anterior:

-Mátame. -susurre

-¡Claro que no! –me ladro

Ese tipo estaba demente. No tenía idea que rayos estaba sucediendo, a decir verdad no entendía nada.

Vendas de amor

Lo que había sucedido mientras me encontraba inconsciente, era un misterio para mí. En ese día soleado me había despertado vendada en mis lastimaduras y reposando en una hermosa cama. Tanto en donde me encontraba y como había llegado allí era lo próximo que debía saber.

Me recline en la cama, y sentí una pequeña punzada de dolor en mi abdomen, me destape y observe mi cuerpo completamente. No era nada grave mas allá de mí estomago, algunos moretones y raspones dispersados en mis piernas y brazos. Lo que me recordó que estaba en ropa interior y tenía una camisa blanca sin abrochar, lo que dejaba a la vista mi ropa intima… Maldición, ¿acaso el me había arropado? Sentí como la sangre subía a mis mejillas; definitivamente estaba apenada. Termine por levantarme, no podía mas con la intriga de saber que era de él; mi, antes enemigo.

Sentía tantas cosas… Confusión, vergüenza, frustración, ansiedad, culpa, alegría y muchas otras emociones peleaban en mí dejando como resultado un sentimiento que no podía describir. Me dirigí al gran ventanal luminoso, y mire a través de él. La vista era hermosa, un gran parque lleno de flores, arboles, y muchos detalles que hacían de aquel parque, un lugar extraordinario; el escenario me recordaba a mi hogar, y me hacia poner deprimida. Pero me controle, alejándome de aquel paisaje, entre al baño, y allí me topé conmigo misma.

Un gran espejo reflejaba mi ser. Me mire sin reconocerme por completo. Tenía una maraña en el cabello, y mi vestimenta dejaba tanto que desear como mi rostro demacrado. Pero observe un detalle en mi bastante interesante. Eso era… ¿una sonrisa? Así era, yo estaba sonriendo en aquel momento, totalmente sola. Me mire mas atentamente, el sentimiento de alegría que se reflejaba en mis facciones me sentaba bien y me hacía sentir conforme también. Suspire y me aleje del espejo para llegar a la ducha, me quite las vendas y las tire en el suelo. Abrí las canillas y me introduje dentro sin ni siquiera regular la temperatura del agua. Estaba demasiado caliente para mi gusto pero, yo no me sentía yo. Ahora era otra persona, claro que en cuerpo de Sakura Haruno, un Arcángel que se había retobado de sus obligaciones en silencio. El agua me estaba quemando en la cortadura producida por aquel demonio que había decidido salvarme.

Abrí un poco el agua fría, tome el jabón y empecé a asearme. No tarde mucho hasta recordar al Uchiha de nuevo; su rostro mirándome estaba muy presente en mis pensamientos, a decir verdad, no me molestaba. Lo iría a buscar, esa idea me surgió mientras lavaba mi cabello, le preguntaría que había sucedido y que le había pasado a él. Me seque y comencé a buscar ropa, solo tapada con una toalla. No tenía idea de mi ropa, Sasuke la tendría que haber dejado por allí luego de quítamela… me ruborice nuevamente, y sacudí mi cabeza para alejar esos pensamientos impuros.

Luego de recorrer toda la habitación en busca de mi vestimenta y sin tener éxito, opte por abrigarme con la ropa que tenía antes puesta.

-Es de hombre –dije señalando la camisa que ahora llevaba. Esta vez la había abotonado.

Me observe en el espejo nuevamente. Estaba como antes, con una camisa y en bragas. Mi pelo aun chorreaba agua, así que lo seque adecuadamente para luego dirigirme a la puerta del cuarto.

Iba a salir, si se encontraba alguien allí, tenía que ayudarme. El problema era, definitivamente, que estaba semidesnuda. Me froté los ojos, pensativa. Pero tome impulso y abrí la puerta. La casa era más que una simple casa, una gran mansión. Camine por un pasillo alejándome del cuarto. El pasillo era muy luminoso, las paredes estaban finamente pintadas y todo estaba en juego. Los colores azules de los cotines en la ventana al fondo del pasillo, iba de la mano con las flores azules de la guarda de las paredes blancas. El piso era negro, con detalles en azul también. Todo estaba pulcro y minuciosamente limpio, ningún detalle desentonaba.

Camine sin rumbo a través de pasillos con puertas, hasta que me encontré con la sala; pero para mi desgracia y vergüenza, él se encontraba allí.

En un gran sillón blanquecino, delante de un gran televisor, me encontré con la mirada más penetrante de todas.

- Sasuke –murmure frunciendo el ceño.

Su mirada me tenía atrapada, pero no tardo mucho para que sus ojos comenzaran a bajar…y bajar… hasta detenerse un determinado lugar, imagine a donde se dirigía su ojeada, una media sonrisa picara y macabra surgió en su boca. Me sonroje al recordar que estaba en bragas. Corrí la mirada de él para calmarme.

Al volver mi mirada al pelinegro, este seguía observándome escrupulosamente, pero ahora tenía una expresión de preocupación. No dijo nada, solo se levanto, y empezó a acercarse a mí. Yo, recelosa, me alejaba más a cada paso del Uchiha. Seguí retrocediendo hasta toparme con la maldita pared. Solo se encontraba a unos pasos de mí ¿en que estaba planeando ese tonto? Se acerco más aun, y cuando pensé lo peor; elevo su mano tocando delicadamente mi abdomen, sentí un pequeño dolor. Al poner la vista en donde el presionaba, vi que la camisa estaba manchada en sangre.

-¡oh, mierda! –dije mientras abría mi camisa, para dejar ver que la herida estaba sangrando. Era muy raro, yo tenía un poder regenerativo extremo, pero ello no se había curado. Pero no tenía tiempo para pensar en ello. Me aleje unos pasos de Sasuke para volver al cuarto a buscar la venda, cuando su mano agarro la mía para detenerme.

-Deja que te cure –me dijo impresionantemente- yo te lastime así que… -bajo su cabeza y apretó un poco mas mi mano.

-Descuida, yo lo haré –me moría de vergüenza por su reacción, que rayos me pasaba. No debía actuar así.

-Vamos molesta –se dio vuelta y empezó a remolcarme hacia un baño cercano.

En cuanto estuvimos ahí, no sin algunas protestas de mi parte, cerró la puerta obligándome a quedarme.

-Mi nombre es Sakura –le ladre mientras él buscaba entre los cajones.

No me prestó atención. Eso me hizo enojar pero justo cuando iba a rezongar, el se dio la vuelta con un montón de vendas.

-Creo que tu ya sebes mi nombre… ¿no es así Sa-ku-ra? -deletreo mi nombre sombríamente, y su frialdad choco contra mí.

-S-si. –Solo balbucee un simple "si" para cortar la conversación pero… que sucedería con mi maldita misión. Yo estaba siendo curada por el enemigo y ¿a él no le importaba que yo quería matarlo en un principio? Definitivamente tenía que preguntárselo, pero ahora debía afrontar esta embarazosa situación.

-Hmp –murmullo mientras terminaba de desabotonarme la camisa. Instintivamente me aleje de él, pero este no lo permitió y me fulmino con un aterrorizante mirada; pero era una lástima, a mi no me afectaba.

-¿Tienes que hacer esto? –le pregunte ofendida.

No me respondió, solo comenzó a pasarme una especie de crema por la herida, el era tan delicado en sus movimientos, que apenas me dolía. Envolverme en una gasa para luego cubrirla con una especie de venda elástica no fue para nada una buena idea.

-¡Auch! –masculle entre dientes para no gritarle, ya que eso sería muy desagradecido de mi parte.

-Lo siento –me dijo, pero al parecer, no lo sentía de verdad.

Termino de hacerme sufrir para luego caminar hasta la puerta dejándome casi desnuda.

-Quédate aquí un momento –me dijo mientras salía del baño; yo estaba enfurecida. Y como no estarlo, si me encontraba semidesnuda, y mi enemigo acababa de salir de su baño en su casa y encima se daba el lujo de darme ordenes; yo ahora dependía de él totalmente y eso no me parecía muy divertido. Aunque debía admitir que me sentía segura, aunque era la persona más inadecuada, yo me sentía a gusto con el estúpido Uchiha.

Volvió al rato, con unas ropas.

-Ponte esto. –me dijo, al parecer su humor había mejorado al menos un poco.

Cuando tome la ropa me di cuenta que eran mi talla.

-¿Cómo lo supiste? –le dije señalando el jean y la remera que cavaba de entregarme.

-Aller traías ropaje puesto ¿verdad? –me dijo como si fuera algo obvio de entender. Eso me hizo recordar porque hoy no encontraba nada que ponerme.

-¡Así que fuiste tu! –le grite, el me miro desentendido de mi actitud.

-¿Yo? –me dijo con cara de inocente, maldito no podía ser así conmigo; al paso que iba, terminaría colorada como un tomate.

-Tú te llevaste mi vestimenta hoy, por eso tuve que salir… -No pude terminar la frase, el me vio solo con una camisa puesta, quería matarlo- ¡me debes una disculpa!

-¿Así que te debo una disculpa? Hmp, creo que la que me debe algunas cosas eres tú, y créeme que te las cobrare. –muy sensualmente, me echo en cara su ayuda; y para empeorar las cosas, el se estaba acercando demasiado con su sonrisa torcida.

-¿M-me co-cobraras? –tartamudee como una idiota por su cercanía, el me estaba poniendo muy nerviosa.

Se acerco aun más, y me tomo del mentón diciendo:

-Ya tengo pensados una serie de castigos –me ronroneo, y se acerco a mi boca y cuando quise alejarme, su otra mano me tomo por la cintura.

-¡Q-Que rayos haces! –le grite, pero él no le dio importancia, jugando conmigo, se arrimo a mi oído dejando mi boca en paz y me acerco más a él; su mano en mi mentón cambio de posición: bajo, acariciándome suavemente, ahora tomaba mi cuello como si yo le abría dado el permiso.

-¿Qué, que hago? –soltó una risita en mi oreja, y su aliento me mareo.

-¡Y-y-ya n-n-n-no im-importa, aléjate, déjame pervertido! –cuando le dije esto lo empuje con mis manos, pero no como no surtió efecto, el estallo en risas. Hermosas risas por cierto, pero que le pasaba, el estaba peor que yo, quizás durante la pelea yo le había dado un golpe muy fuerte en la cabeza y quedo estúpido, más de lo que era… Pero no podía negar algo: su contacto contra mi piel no se sentía del todo mal.

El me soltó después de unos segundos más, no me dijo nada, solo me miro a los ojos y me sonrío con aquella picara sonrisa y se dio la vuelta dejándome a solas. Toque mi corazón, ya no era un latido, sino que zumbaba. Me mire un el espejo, estaba bastante ruborizada.

Me termine de cambiar y salí del baño. Mire a mi alrededor y Sasuke no se encontraba, ni tampoco sentía su presencia. Decidí que ya era tiempo de irme. Un malestar vino a mí, sorprendiéndome, busque entre las cosas de la cocina, hasta encontrar un lápiz y un papel; simplemente le escribí: Gracias, nos vemos. Luego me aleje de aquella cocina totalmente equipada, camine entre los pasillos hasta encontrar la puerta principal. Estaba abierta. Concluí en salir de allí; cuando mire en donde se encontraba la casa, me sorprendió un poco. Se situaba sobre un campo bellísimo en el medio de la nada. ¿Cómo había llegado allí sin darme cuenta?, eso ya no importaba, debía irme de allí cuanto antes, Tsunade debía preguntarse qué pasó conmigo.

Extendí mis alas, para notar que la herida me dolía. Pero no le preste atención y salí de allí rápidamente.

Katy Perry ~ Thinking of you.

Comparisons are easily turned

Once you've had a taste of perfection

Like an apple hanging from a tree

I picked the ripest one

I still got the seed

You said move on

Where do I go?

I guess second best

Is all I will know?

Cause when I'm with him

I am thinking of you

Thinking of you

What you would do if

You were the one

Who was spending the night?

Oh I wish that I

Was looking into your eyes

You're like an Indian summer

In the middle of winter

Like a hard candy

With a surprise center

How do I get better?

Once I've had the best

You said there's

Tons of fish in the water

So the waters I will test

He kissed my lips

I taste your mouth

He pulled me in

I was disgusted with myself

Cause when I'm with him

I am thinking of you

Thinking of you

What you would do if

You were the one

Who was spending the night

Oh I wish that I

Was looking into...

You're the best

And yes I do regret

How I could let myself

Let you go

Now the lessons learned

I touched it I was burned

Oh I think you should know

Cause when I'm with him

I am thinking of you

Thinking of you

What you would do if

You were the one

Who was spending the night?

Oh I wish that I

Was looking into your eyes

Looking into your eyes

Looking into your eyes

Oh won't you walk through

And bust in the door

And take me away

Oh no more mistakes

Cause in your eyes I'd like to stay...

Stay...

-¿Sakura mataste a Sasuke? –eso fue lo único que me dijo al verme, ni siquiera un simple "Hola".

-No, aun no –simplemente dije eso y me di vuelta para retirarme.

-¿Por qué rayos no lo hiciste? –me grito golpeando el escritorio fuertemente y me dieron ganas de matarla.

-Porque no y punto, lo haré luego, no es tan fácil jefa–No me di vuelta para hablarle, estaba muy cabreada por su forma de recibirme.

-Supongo entonces… que tendré que mandar a Naruto a que cumpla tu trabajo –cuando me dijo eso, mi corazón de detuvo.

-¡NO! –Le grite desesperada. No, Naruto definitivamente iba a matarlo, o Sasuke mataría a Naruto. No lo permitiría, desde ahora tomaría las decisiones que mi corazón dictara y nada lo impediría… nada, ni siquiera una estúpida mandona.

-¿Por qué Sakura, que te sucede niña? – ¿Porque? Ja, en verdad no podía justificarlo sinceramente, pero no, no iba a permitirlo, así que invente algo para pasar el momento.

-Porque…

Bueno, espero que les haya gustado el nuevo capítulo! Y gracias por todos los comentarios, gracias, gracias, gracias :D

Prometo mañana un próximo capítulo, o quizás pasado…

Besos y abrazos para todos los lectores!

JuliUchi.