Hola! Aqui de nuevo con un nuevo Capitulo... esta vez fue mas rapido :D
Alabado sea el Tiempo libre !
Disclaimer: Nada y absolutamente nada me pertenece. ¿Okay?
Capitulo 4: Veneciano
"Bien," pensó secamente. "Esto no salió como lo había planeado". Los ladrillos eran fríos y duros contra su espalda al momento en que miraba hacia abajo. De hecho, había salido tan mal que sus jóvenes manos temblaban sosteniendo su teléfono celular. La pantalla aun estaba encendida y en los pequeños pixeles se leía "Llamada finaliza con: PAPÁ"
"Llamada finalizada con papá, es correcto" Lagrimas calientes luchaban contra su mejilla y el las seco con furia, limpiándose la cara con la manga. "Llamada finalizada con papá y mamá y el resto de mi familia y el todos mis amigos y todos los demás" El teléfono fue guardado en su bolsillo.
La noche de Otoño era fría y el viento fresco barrió inmediatamente la orilla del mar en la ciudad. Normalmente, el no tomaría en cuenta el clima, pero desafortunadamente, su delgada chaqueta era la única cosa que actuaba como escudo contra la noche. Eso no era suficiente; lo que era raro por el clima de Venecia.
Pero aparentemente esta noche iba a ser diferente. Para él y para la ciudad. Tal vez los dos se reflejaran a sí mismos.
A él no le hubiera importado si se estuviera comparando con la Venecia que todos los turistas tenían en mente; la hermosa ciudad-isla llena de canales y callejones. No se estaba comparando con esa Venecia. Para nada. El adolecente vivía en la contraparte sobre ruedas. La ciudad que era una ciudad, no el romántico y siempre limpio refugio del arte y del turismo. La parte continental de Venecia. Donde un lugar debe estar.
El adolecente encogió su espalda frente a otro ataque de viento y se puso tras un edificio. Con sus nudillos apretados contra el teléfono celular en su bolsillo, deseando y temiendo que llegara a sonar. El no le debería haber cortado en primer lugar, se dio cuenta. Pero en su defensa, su Padre no debió haber reaccionado así. No le debió haber gritado. No le debió maldecir ni gritarle que estaba tan malditamente decepcionado.
"¡Merda!" Maldijo pegando con su puño a la pared. El dolor le quemaba los nudillos, pero golpeo una vez más el yeso. Esta vez, dejo que las lágrimas bajaran formando pequeños riachuelos por su rostro. Estaba oscuro, nadie podría verlo, y el sentía que los había perdido a todos… incluso a la persona por la cual había sacrificado todo.
¿Cómo pudo haberlo dejado? ¿Dejarlo aquí solo para confesarles todo a sus padres? ¿Cuándo más lo necesitaba…?
"Debo dejarte para ir a la Universidad, pero volveré antes de lo que te des cuenta" Le había dicho. "Espera a que regreses antes de decirles"
"Pero… ¿Y si no puedo? No puedo… mantener este secreto por siempre"
"Solo hasta que regrese. Te lo prometo. Te amo"
"… también te amo"
El se lo había prometido. Pero todo iba mal cuando él no estaba… "Solo regresa… "
Las gotas de sal líquida habían caído de su barbilla para ser absorbidas en su camisa. No había mantenido la promesa. Le había dicho a sus padres, dejándose a si mismo indefenso y sin ayuda contra ellos.
El había salido. Ellos lo habían lastimado
Ni siquiera su novio estaba allí para ayudarlo.
Un bote se lamento en la distancia y él se empujo a si mismo contra la pared. Su teléfono no iba a sonar. Sus padres no intentarían llamarlo ni tampoco su novio. Después de todo ¿Cómo podría saber el lo que estaba pasando? El estaba a cientos de Kilómetros de distancia. Todo se reducía al hecho de que…
… Estaba solo. No era como se lo había esperado para esta noche. Sería una noche normal; una en donde se sentaría con su familia para cenar (como era usual), hablaría con su padre acerca de lo último en deportes (como siempre), se sentaría a hacer sus tareas mientras su madre prendía la televisión (todas las noches, sin falta) y sentiría que estaba enjaulado en su propia mente (para siempre).
Pero no podía volver a hacerlo. El había colapsado. De alguna manera, sentía como si se hubiera escapado y defendido a si mismo simultáneamente mientras le cortaba el teléfono a su padre. Y su Padre podría decirle a su madre, y todo habría terminado. Su hijo era Gay, ¿Qué es lo que se supone que harían?
Bueno, el tampoco lo sabía. Y aquí estaba, vagando en la noche entre los edificios viejo y agrietados sin idea de que hacer a continuación. "No es" Dijo mirando hacia los muelles. "Mi mejor momento" La luz de la luna se reflejaba en el agua, e incluso de noche, los botes entraban y salían. Incluso la parte continental de Venecia estaba despierta.
El debió haber estado fuera más tiempo del que se percato, para que las personas empezaran a pasear por las calles anteriormente vacías. Era la hora de la cena y los restaurantes y tiendas habían abierto después de du siesta de la tarde. Mientras que normalmente se complacía de mezclarse con la multitud y disfrutar de las tiendas iluminadas y los lugares de interés familiar, el adolecente se hundió más en el envolvente callejón. Nadie se fijo en el. Nadie dio vuelta la cabeza de sus propios negocios, de sus propias familias. El pudo haber estado ahí con su propia familia, podría, pero no estaba. El había colgado en lo que parecía una eternidad. Su novio pudo haber estado ahí con él, pero no estaba. Lo había dejado por la escuela en lo que parecía una eternidad.
Sentía que podía pasar un buen rato antes de caminar con cualquiera de ellos a su lado por las calles de Venecia. Mirara las luces brillantes de las tiendas y Restaurantes no hacían nada para subirle el ánimo. El adolecente se alejo lentamente. Era tiempo de irse antes de sentir aun mas lastima por sí mismo. Saco su teléfono listo para llamar a un amigo para pasar la noche. Seguramente no les importaría acogerlo por un par de horas, después de todo, no se había visto. Cuando se estaba alejando se escucho un gran estruendo metálico contra las paredes. Se olvido de la llamada telefónica, el adolecente salto y se dio vuelta justo a tiempo para ver a un gato correr giro en la esquina y desapareció.
"¡Espera! ¡Kitty!" Se oyeron unas pisadas más pesadas, lo que lo hizo darse vuelta nuevamente. Esta vez llego un hombre corriendo, pero antes de poder llegar muy lejos en el camino, cayó sobre la maraña de artículos para jardinería donde el felino también había caído con anterioridad.
El adolecente se quedo ahí, sorprendido por unos momentos hasta que corrió hacia el desastre para ver si el chico estaba bien.
Resulto ser otro adolecente que no parecía muy mayor que él. El tenia el cabello moreno medio rojizo con un rulo torpe a uno de sus lados, sus ojos estaban arrugados mientras permanecía en el suelo.
"Owww" se quejaba desde su posición con el estomago-cemento en el suelo. El moreno se sentó con cansancio.
"Hey, ¿necesitas ayuda?" Pregunto el adolecente inclinándose y extendiéndole una mano. Eso lo había estremecido un poco, no esperaba encontrarse con alguien corriendo y cayéndose por un callejón mientras perseguía un gato.
El otro miro hacia arriba y abrió sus ojos. Se sentó atónito por un momento y luego se levanto del piso. Al estar de pie, el moreno solo era un poco mas bajo que el otro adolecente.
"¡Hola!" Exclamo con entusiasmo, como si no se hubiera caído al suelo entre una maraña de herramientas de jardín hace un momento. "¡No te había visto!" siguió con el mismo entusiasmo.
"Cr-creo que tu gato se está alejando" Dijo el adolecente.
El moreno inclino la cabeza hacia un lado como si no comprendiera de que le estaba hablando, después de un momento sus ojos se agrandaron. "¡Ah-! Oh, no ¡Kitty~!"
"Oye, espera. Ten cuidado" Al tropezarse el otro una vez más con un rastrillo, volvió a caer al suelo por segunda vez, quedando enredado en el desastre que había ocasionado previamente.
"Owww" Se lamento una vez más, tratando de sujetarse con los codos. Una pala de jardín se levanto y lo golpeo de lleno en la cabeza.
En este punto, el adolecente frente al desastre estaba ligeramente divertido y desconcertado abrumadoramente. "Hey, espera, resiste" Dijo mientras el otro trataba nuevamente de levantarse. Se agacho para quitar y desenredar las herramientas alrededor de sus pies. "…Eso" Dijo finalmente cuando todos los rastrillos y palas estuvieron fuera del suelo y apoyados contra la pared gris. "No estás herido ¿Cierto?"
"¡Nop!" Dijo alegremente saltando desde el suelo apenas estuvo libre. Parecía que iba a decir algo más cuando una fría ráfaga de viento los atravesó.
El adolecente no se había percatado mucho del viento, pero lo hizo lentamente cuando el otro lanzo un grito y se lleno de escalofríos.
"Vee, ¡hace mucho frio!" Se quejo lastimosamente. "Deberíamos entrarnos"
"Ah" El adolecente se pauso torpemente por un momento. "Tu ve adelante" Se hecho ligeramente hacia atrás. Podía ser muy sensato entrarse, pero ¿A dónde iría? ¿Volvería a casa? La idea era como para reírse.
"Ah, ¿Tu casa queda por aquí?" Pregunto el otro.
"Um, no, la verdad…" Mintió. La única cosa que le faltaba era que un desconocido se preocupara por el al no querer ir a su propia casa. Miro hacia el otro, quien tenía la cabeza inclinada, con su pelo moreno cayendo hacia un lado. De repente, su mano fue agarrada y estaba siendo arrastrado. "¿Qué estás haciendo?"
"¡Deberías ir conmigo! Vamos a cenar ¿Ve? ¡Yo invito! Solo piensa que es como un gracias por ayudarme a volver aquí ¿Bien?" Su cara brillante se volvió para sonreírle mientras el aturdido se dejaba arrastrar. "¡Por cierto! Mi nombre es Feliciano"
A los dos les tomo menos de dos minutos llevarse por el viento a través de la noche llena de personas y terminar en una mesa pequeña envuelta en un mantel de tablero de ajedrez. El restaurant era uno de lo que nunca había visitado. Era familiar y aunque no lo dijo en voz alta olía delicioso. Su estomago gruño en acuerdo.
"¡La Pasta aquí es la mejor!" Dijo Feliciano alegremente mientras le hachaba un vistazo al menú. El adolecente tomo el suyo y también lo hojeo.
"Tu… gracias por traerme aquí" Dijo bajito. El moreno lo miro del otro lado de la mesa.
"¡No tienes que agradecerme, tu realmente me salvaste allá atrás!" El adolecente realmente no consideraba que sacar las herramientas de ahí era *salvar* a alguien, pero lo dejo pasar. "Y además" Feliciano añadió en voz baja, haciendo que el otro inmediatamente le prestara atención. "Parecías solitario"
"Yo no-"
"¡Ah! ¡Camarero!" Llamo con alegría Feliciano agitando sus manos en todas direcciones. "¡Ya estamos listos para ordenar!"
El adolecente se recostó en su silla luego que el camarero había tomado su orden, llenado sus vasos e irse a la cocina. "¿Como sabes que estaba solo?" Pregunto finalmente, jugando con la servilleta de tela. Cuando volvía la vista, el moreno le estaba sonriendo ampliamente.
"¡Cualquier persona que esté en un callejón mientras el resto de las personas se divierten tiene que estar solo!" Bueno, no había mucho para discutirle en eso. "¡Y eso no es bueno! ¡Todos deberían estar con sus amigos y familiares! Por lo tanto, desde que eres mi nuevo amigo, ¡decidí que debíamos comer Pasta juntos!"Parecía ser sincero lo que le decía por lo que el adolecente ni siquiera pudo ponerlo en duda.
"Gracias" Le respondió al entusiasta moreno.
"¡Además! Parece que esta noche va a estar fría" Añadió Feliciano. "¡Y no sería bueno que te quedaras allá afuera!"
"Yo no pensaba quedarme ahí toda la noche" Murmuro en respuesta. "Y solo…" ¿Solo que? ¿Qué es lo que le iría a decir a la persona en frente suyo? Iba a mentir. Estaba volviendo a casa, iba a la casa de un amigo, mis padres me iban a buscar ahí… Estaba cansado de mentir; llevaba haciéndolo por años. Esta noche finalmente había dejado de mentirles a sus padres. Entonces ¿Iba a comenzar de nuevo con un extraño? Si no podía empezar a decir la verdad desde ahora, ¿Qué habría logrado? Absolutamente nada.
Y el extraño parecía realmente muy agradable, solo un poco denso. No había nada que perder; las personas que le importaban ya lo habían abandonado.
"Me estaba quedando fuera de casa" Dijo finalmente. "Mis padres no estuvieron muy contentos cuando les conté que era Gay" Un eufemismo en su opinión. "Mi novio ni siquiera está dentro del país, de lo contrario, estaría con él, supongo que…" Fue cortado por un Feliciano juntando sus manos sobre el mantel con entusiasmo.
"¡Ah! ¿Le quieres?" Le pregunto con una gran sonrisa mientras se inclinaba hacia él como si la respuesta fue lo más importante del mundo. La pregunta lo atrapo con la guardia baja.
"Yo, si, quiero decir, acabo de sacrificar todo por el…si, por supuesto que si" El moreno se devolvió hacia atrás satisfecho con la respuesta.
"¡Entonces no hay nada de qué preocuparse!" Dijo con alegría.
"Amo a mi familia también, ¿lo sabes?" Señalo de vuelta. Aunque ellos no podrían decir lo mismo nuca mas.
"¡Eso es aun mejor!" La felicidad brillaba desde los ojos de Feliciano y aunque no entendía nada, el adolecente se sintió confiado con sus palabras.
"Pero… ambos me han dejado…" Dijo con voz débil.
"Ellos te están buscando" Esa simple respuesta tenía poco valor como consejo practico, pero lo tranquilizó. "¡Solo tienes que dejar que te encuentren!"
"Si… si tu lo dices" La brillante sonrisa del moreno lo hizo sonreír a él también y cortésmente el adolecente se excuso para ir al baño.
Se posiciono frente al lavabo para mirarse y reflexionar. Era el mismo de siempre, pero por alguna razón, se sentía hinchado. Era agradable, y después de un momento, se dio cuenta que ese sentimiento era la aceptación. La amigable persona sentada frente a él, lo había aceptado siendo Gay, teniendo un novio.
Y por primera vez en esa noche, su rostro le mostro una sonrisa a sí mismo.
Todavía estaba ahí cuando se volvió a sentar con Feliciano, en el que solo se reflejaba con doble intensidad.
"Por cierto, mi nombre e Nicolo"
"¡Es un placer conocerte Nicolo!"
El Rigatoni estaba servido en la mesa y ambos comenzaron a comer. La conversación fue ligera, pero el adolecente estaba contento con escuchar hablar al otro de una cosa u otra. Los salvajes y exagerados gestos hicieron reír a Nicolo y las historias eran suficientemente ligeras como para dejarse llevar un poco. Estaba empezando a olvidar el presente cuando la puerta del restaurant fue abierta. Sus padres entraron.
Nicolo estaba a medio camino de su silla cuando un leve toque en su muñeca lo detuvo. Miro a Feliciano, quien seguía sonriendo, pero en sus ojos había una seriedad que no le había visto aun.
"Yo los llame, use tu celular cuando estabas en el baño ¡Lo siento! ¡Pero sonaban realmente preocupados!"
Un sentimiento de traición lo atravesó mientras miraba entre Feliciano y sus padres. El no podía enfrentarlos ahora. Era demasiado pronto…
Su madre corrió hacia él y lo estrecho con fuerza en su pecho. Trato de moverse para poder ver su cara, pero se detuvo cuando la sintió temblar contra él.
"Tu tonto, ¡niño tonto! ¿Cómo te atreves a dejarnos colgados? ¡Estaba tan preocupada! Estaba segura de que volverías a casa, pero no lo hiciste, y luego… luego yo…" Su voz se apago y lo estrecho más fuerte contra sí misma., haciendo todo ese espectáculo en el pequeño restaurant. Nicolo no sabía cómo reaccionar.
Su padre entro dentro de su campo de visión y le puso una mano en el hombro. La confusión era una de las muchas emociones que sentía Nicolo desde el abrazo de su madre y miro a su padre con cara de arrepentimiento.
"Yo…" su voz se apago bruscamente. "Nicolo, tu sabes que fue tu decisión. Yo solo estaba sorprendido. Nunca debí actuar así, es solo que no me lo esperaba… no estoy acostumbrado a…" Tosió incómodamente. "Sabemos que es lo mejor para ti, por lo que… voy a confiar en ti sobre esto."
"Pensamos que volverías a casa a explicarnos, pero nunca lo hiciste" Su madre se separo de el para mirarlo a la cara. "Nicolo, tu puedes amar a quien quieras"
Y se veían tan sinceros que les creyó. Nicolo se aparto de sus padres para mirar a Feliciano quien lo miraba con una gran sonrisa.
"¿Ves? ¡Te dije que estaría bien!"
Veneciano quedo fuera del Restaurante con Nicolo y su familia. "Y gracias por llamarnos, no puedo creer que no nos haya dicho donde iba a estar, le debemos mucho…" Agradeció la madre entre lágrimas al País, que se limito a sonreír alegremente a cambio.
"¡Fue divertido!" Dijo sinceramente. Comer Pasta con un amigo. Era por su definición, una de las mejores cosas del mundo.
Antes de que sus padres pudieran darle más elogios al país, Nicolo se lo llevo aparte.
"Solo quería darte las gracias por… bueno, creo que por ser una amigo cuando lo necesitaba" Dijo el adolecente ruborizándose un poco. Veneciano se echo a reír y lo ataco con un abrazo. Nicolo le devolvió el abrazo con fuerza y al soltarle, el País le sonrió.
"Puede que no conozca a tu novio, ¡Pero sé que volverá por ti! Aun si parece que te ha dejado, no es para siempre. ¡Solo tienes que esperar un poco!"
"Lo sé, es difícil… especialmente hoy" Admitió Nicolo. "Pero gracias y, hey, tal vez nos veremos algún día"
"¡Por supuesto!" Respondió Veneciano con entusiasmo. "¡Y comeremos Pasta de nuevo!" Nicolo rio y la sonrisa que llevaba ahora si era de lo más real. Veneciano lo miro con orgullo.
Mientras miraba a los tres caminar y las tiendas y restaurants siendo cerrados por la noche, Veneciano tarareaba para sí mismo contento. El frio viento volvió a hacerse presente sobre su cabeza y noto en realidad esta noche iba a ser fría. Esta agradecido de que Nicolo volviera a casa con su familia.
Incluso si Nicolo tenía que esperar a que su amor volviera, los tenía a ellos para esperarlo. Veneciano miro un poco a su alrededor y suspiro. Parecía que tendría que pedirle mañana a Alemania que le ayudara a buscar al gatito. Oh bien, podría ser entretenido y no helado. Eso estaría bien.
Si, decidió Veneciano, mirando hacia atrás donde las figuras de sus ciudadanos se retiraban. Nicolo estaría bien siempre y cuando tuviera a su familia, afectuosa como los italianos solían ser, eso era un hecho.
Espero que lo hayan disfrutado.
El siguiente capitulo es del para mucho amado y para otros que conozco bien odiados, el rey del Amour: Francia!
Yaya Romance !
Gracias por los Reviews.
