Disclaimer: any recognizable contentment in this FF does not belong to me. Just part of the plot. (Cualquier contenido que reconozcan, no me pertenece. Solo parte de la trama) Quería ponerlo en inglés... Dios, que bolacera!
Summary: Dean conoce a unos nuevos amigos, Sam se convierte en casamentera y party planer, mientras que otros planean una muy buena broma… con final feliz… mucho fluff… y risas… JAJAJAJAJAJA…ah, y son atacados por los ángeles…
Pairings: Un poco Destiel. Y apenas un poquito de Sabriel…
Bien, esta vez Poppy trabajo conmigo, y estas son las canciones del chap: Glory Days, cover de Glee, The best damn thing, de Avril Lavigne y "Ella" de Tan Biónica.
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Since I rose above the noise and confusion, just to get a glimpse beyond the solution…. I heard the voice when I'm dreaming, I can hear them say… Carry on my wayward, son, there be peace when you're done… Lay your weary head to rest… don't you cry no more…
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Capítulo 4: Changing channels…
Dean estaba a unos diez kilómetros del hotel en donde se estaban hospedando Sam y Castiel. El bar era como todos los bares de ruta, lleno de mujeres voluptuosas, borrachos y olores varios.
Las chicas que pasaban por su lado, el guiñaban el ojo con coquetería y el simplemente las miraba con expresión de homicida.
-¿Mal día?-la camarera detrás de la barra, demasiado adulta para esos tiros, miró al cazador con una sonrisa de entendimiento.
-Ni que lo diga…-murmuró Dean tomando el shot de tequila que le pasó sin pensarlo.-uno de los peores de mi vida…
-Déjame adivinar… ¿Problemas del corazón?-inquirió la señora. El ojiverde gruñó, pero no negó.- ¿Estás enamorado de ella… o el?
-El, y no lo se… me escondió…-se mordió su lengua.-una muy importante información…
-¿Se puede saber qué?-preguntó otra vez ella limpiando uno de sus vasos.
-No me creería si le dijera-murmuró tomando otro trago.- ¿Sabe cuál es el problema? ¿Sabe por qué me siento como una mierda?
La mujer clavó su codo el la barra.
-Desahógate, niño.-le pidió.
-El tiene razón, entiendo que me haya…. Ocultado algo tan importante…. Solo que… -tragó en seco. Estaba borracho, sino, no estaría, prácticamente vaciando su corazón a una completa desconocida.- me siento herido… de alguna forma…
La señora suspiró y puso una mano sobre su hombro.
-Primero que todo: Soy Elizabeth, pero me dicen Beth.-se presentó.- y segundo: creo que es normal que te sientas herido… es normal que quieras patearle el trasero y no verlo nunca más… no sería normal que te importara tanto si no estuvieras enamorado, cariño.-le desparramó los cabellos maternalmente.- sean cuales sean las razones que lo llevaron a ocultarte la verdad, si te ama, el no debería de estar arrepentido si eso fue para tu bien…
-Me ocultó a mi hija…-susurró.
La mujer arqueó una ceja.
-¿Una hija? ¿Tu hija con otra mujer?-le preguntó algo perdida.
-No, nuestra hija…-aclaró el sin pensar.- de los dos… una niña hermosa…
La mujer se le quedó mirando casi perforando su cabeza con sus ojos extremadamente dorados.
-¿Cazador?-inquirió. Dean asintió.- ¿Y tu… querido es un ángel?-y ahí fue cuando los dormidos reflejos de Dean se despertaron y sin dudar se puso de pié
-Christo.-y sintió un gran alivio al ver las cejas alzadas de Beth.-lo siento… ¿Cómo sabe usted de esto?
Beth rió.
-Oh, chico, yo era uno de ellos…-le dijo en confidencia.- ellos tres también…-señaló a los músicos sobre el escenario, tres adolescentes tocando la guitarra, la batería y el bajo, eran los tres idénticos, supuso que serían trillizos, rubios de ojos claros, piel pálida y hermosos como solo los ángeles pueden serlo..-mis hermanos pequeños…
-¿Hace cuanto tiempo… caíste?-preguntó casi con temor.
-Muchos…-sonrió con nostalgia.- me enamoré de un humano y caí por el… tuvimos dos hijos: Jeff y Gary, mis dos pequeños…-señaló una foto con dos sonrientes niños.- fueron asesinados por un wendigo cuando vivíamos en los bosques de Alaska… mi esposo fue gravemente herido y murió al poco tiempo…-las lágrimas se asomaron a sus ojos dorados.- el me pidió vivir, ser feliz…
-¿Cómo lo lleva?-preguntó Dean con una sonrisa triste.
Ella copió su expresión.
-Si no fuera por ellos, no se que sería de mi…-miró a los tres chicos que se distrajeron un poco y alzaron sus miradas tan azules como el mar, iguales a las de Cas y sonrieron.- son excelentes chicos…
-A puesto que si.-dijo el cazador.- ¿Por qué cayeron ellos?
-Estaban cansados de la guerra.-se encogió de hombros.- los encontré casi muertos de frío en la falda de una montaña… el día en que iba a caer por segunda vez…-sonrió con alegría.- lo tomé como una señal del destino y los he cuidado casi dos años, son como mis hijos… Jeliel, Haziel y Caliel… ahora son Jesse, Hazzy y Cal…-rodó los ojos.-adolescentes…
Dean rió suavemente cuando los tres chicos dejar sus instrumentos y caminar hacia donde estaban.
-¿Te está molestando, ma?-preguntó uno de ellos, con un grueso acento sureño.
La mujer rió.
-Tranquilo, es un amigo… el es…-lo miró con una ceja arqueada.
-Dean, Dean Winchester.-se presentó y los tres jovencitos tomaron su mano y la estrecharon con fuerza y afecto.
-Este niño de aquí conoce a nuestra familia, ¿No es cierto, Dean?-Beth le alentó a hablar.
-Conozco a unos pocos… Zacharias…
-Idiota.-murmuró Hazzy por lo bajo.
Dean rió.
-Tienes razón, es un idiota.-asintió en acuerdo y tomó la soda de limón que la ex ángel le tendía.- luego a Uriel. Murió hace bastante.
-Se lo merece.-comentó Cal rodando sus ojos.- el fue quien nos jodió cien años de vida…
-¿Y cómo se llama tu ángel, Dean?-preguntó Beth dándoles unas botellas de sodas a cada uno de los chicos.
-Castiel…-respondió y los tres jóvenes lo miraron con los ojos amplios.
-Era el jefe de nuestra guarnición.-dijo Cal con una pequeña sonrisa.-era el único que nos tenía paciencia…
-Era un buen hermano…-dijo Jesse con timidez.- ¿Cómo está el?
El cazador soltó un suspiro.
-Bien… eso creo…-tomó un trago de la dulce bebida y de repente se sintió un niño nuevamente.- estamos con el tema del Apocalipsis y Lucifer y Michael…
-Oh, yo que tu no me metería con ese viejo arcángel…-le advirtió Hazzy, que parecía ser el que más hablaba de los tres.- no recuerdo una conversación que hayamos tenido sin terminar con una patada en el culo…
-Vocabulario, Haziel.-gruñó Beth.
-Hazzy lo siente, ma…-se disculpó Cal por su hermano.- ¿Llegó el tiempo de "Busquemos el disfraz de carne de Michy"?
-¿Sabían de esto?-preguntó Dean con los ojos bien abiertos.
Cal sonrió de lado.
-Hermano, nosotros éramos tres de los cuatro guerreros más importantes de la guarnición de Castiel.-dijo como si estuviese hablando de la magnificencia de Madonna.- sabíamos todo… éramos los segundos al mando y tal vez sabíamos aún más que nuestro capitán. Ya sabes, en esas épocas había un gran revuelo por el paraíso… por el nacimiento de… bueno… la niña… la hija del capitán.
-¿Conocen a Nelkhael?-preguntó el cazador olvidando por completo la soda.
-Oh, si, amigo, el querubín más bonito y poderoso que hemos visto en un milenio de vida…-Haz sonrió con nostalgia.- antes de caer, ella nos habló de lo hermosas que serían nuestras vidas en la tierra… nos dijo que enviaría a alguien a protegernos…
-Era la primera vez que iba a Alaska… algo… me llevó para aquellas montañas en donde había pasado tantos años en felicidad…-Beth contó con emoción.- supongo que fue la pequeña… es una niña muy especial…
-Recuerdo que Cas nos dejaba estar hasta tarde en el cuarto de la niña cuando le contaba las historias para dormir…-recordó Jesse.- siempre le hablaba de ti y de tu hermano…
Los ojos del cazador comenzaron a picar intensamente.
-Caímos con su consentimiento…-agregó Hazzy.- Ella es una niña especial, más
Allá de sus dones sobrenaturales…
-Tienes suerte, hermano.
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Habían pasado cuatro días desde la llegada de la princesa del drama, adicta a las compras y al azúcar, y Gabriel pensó mejor eso de tenerla reservada un mes solo para el. Claro, que Nel pensaba los mismo, ya que, dio un berrinche de dos horas de llanto, encerrada en su cuarto (podría aparecerse dentro, claro, pero la niña era buena con las amenazas) y luego de otorgada la aproximación de la fecha de encuentro, había casi exigido que la llevase de compras. Y Gabe, la mascota adorada-que orinaba en el baño, hablaba (no muy bien) y comía demasiados tacos- parecía haberle tomado bastante cariño a su cama ya que, cada vez que quería ir a recostarse-no para dormir, claro- lo encontraba muy sonriente y roncando en medio de ella.
Y lo peor era que su sobrina lo defendía- "Es una criatura de Dios, tío, debes de amarlo… el te ama… mira, adornamos tu cobija fea"- y el terminó con dolor de cabeza-figurado, obvio- y su capa favorita con florcitas brillantes y mordiscones.
Pero aún así, no le pareció una niña caprichosa. Supuso que lo que hacía lo hacía para distraerse o molestarlo, ya que, por las noches, antes de dormirse,(en sus brazos, ya que, según ella, nunca durmió sola en una cama) se acurrucaba en su pecho y le repetía una y otra vez cuanto lo quería.
La primera vez lo había asombrado.
-Te amo, tío Gabe…-había susurrado con su rostro escondido en su pecho, a punto de dormirse.
Gabriel había sentido sus ojos picar. Era la primera vez que alguien le decía eso en…. Siglos… la última vez que había escuchado esa frase, un pelinegro de ojos azules, demasiado joven para ser guerrero, se lo había dicho en medio de una lucha, antes que desapareciese de aquel hogar que ya no era hogar… no más…
-También te amo, hermosa…-le había susurrado de regreso, apretándola más en sus pecho, para luego comenzar a tararear "The best damn thing" a modo de nana, y al final, ambos estaban tirados en la cama, riendo y gritando la letra a todo pulmón.
-¿Me queda bien?-claro, estaban de compras por novena vez, probándose su noveno cambio.
-Preciosa, princesa…-le sonrió y era cierto, estaba hermosa. El acelerado crecimiento que le confería su gracia, la mostraba más como una niña de doce años, que una pequeña de nueve como cuando llegó. Sus cabellos negros le llegaban hasta la cintura en un maraña suave y brillante, su rostro era más afinado que antes y había crecido un par de pulgadas. Y con aquellas ropas azules que tanto hacían resaltar sus orbes de cielo… Esta niña me ha hecho marica, no hay duda alguna… pensó con amargura.-¿Estás lista?
La pequeña pareció traspasar su alma con una sola de sus miradas.
-¿Lo estás tu?
Gabriel tragó en seco.
Conocía el porque detrás de esa pregunta y conocía la kilométrica lista de cosas por las cuales podía responder negativamente. Pero solo se centró en el contenido positivo.
Castiel, su sobrina, sus hermanos menores y los Winchester.
-Estoy listo.-le tendió una mano y con un chasqueo de sus dedos, desaparecieron del lugar.
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Dean no llegó tan tarde como Sam lo había previsto, pero aún así, Cas ya estaba dormido y ella ya había terminado de ver su película junto a él, casi acurrucada a su lado.
-¿Sam?-la llamó su hermano en voz bajita.
La chica alzó la cabeza y sonrió tristemente.
-Hey, hermano…-susurró poniéndose de pié con cuidado de no despertar a su amigo.
Esfuerzos inútiles porque Cas abrió los ojos y se puso de pié en medio segundo, para ponerla tras el y sacar la espada plateada hacia la supuesta amenaza.
-Hey, tranquilo, soy yo…-dijo el hermano mayor alzando sus manos con inocencia.- y juro que no estoy borracho…-agregó al ver a Cas olfateando el aire entre ellos.
Y Sam reaccionó.
-Oh, lamento no habérselos dicho antes… los felicito, chicos-parecía que Sam había perdido mucha de su masculinidad, porque, casi bailó para llegar frente a su hermano y lo abrazó con fuerza.- Si eres un dos por ciento del padre que fuiste conmigo, esa niña no tendrá que temer.-luego el agarre de Sam se intensificó.- la cagué feo… y no sabes como lo siento… lo siento tanto…-susurró ella con voz quebrada.- c-cuando Cas me dijo que habías desaparecido… yo… yo creí que…-un sollozo escapó de la garganta de ella.- No puedo perderte…. No otra vez, Dean… yo no sería capaz de…
Dean cerró los ojos y apretó el pequeño cuerpo de su hermano contra su pecho. Era muy extraño.
-Mentí, Sam… juntos… juntos somos mejores… ¿Lo recuerdas, Sam y Dean contra el mundo?-sintió a Sam asentir contra su campera y sonrió.- ahora debemos buscar a mi hija, debemos hacer las cosas bien…
La chica se separó de él y miró a Cas con una sonrisa y lágrimas escapando de sus ojos pardos.
-Oh, por Dios, los extrañé tanto a los dos.-dijo antes de agarrar, no solo a Dean en un nuevo abrazo, sino también a Castiel.- Chicos… son los mejores hermanos mayores del universo…
Dean y Castiel se miraron unos segundos antes de soltar pequeñas risitas por lo bajo, bueno, Cas solo sonrió… un poco…
-El estrógeno está haciendo bastantes estragos en tu comportamiento, Sam.-comentó Cas con la mayor seriedad que pudo.
-Les parecerá extraño esto, pero ser chica no es tan malo una vez que te acostumbras…-dijo con voz suave.- e, inspirada por mis hormonas, diré que, si, buscaremos a Nelkhael, pero, también debemos hacer las cosas bien par a ustedes dos.-miró a su hermano y a su amigo con los ojos entrecerrados por unos segundos, antes de pegar un saltito en su lugar.- ¡Tendrán su primer cita!
Dean tragó en seco.
-Uh, oh…-soltó antes de verse inmerso en planes de rosas, restaurants caros, limosinas, violines y plumas…
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-Esto es ridículo…-murmuró Nelkhael viendo con ojo crítico los manejos de su tío.- ¿Por qué simplemente no me llevas con ellos?
Gabriel suspiró ante aquella decimoquinta repetición del mismo parlamento.
-Ya te lo dije las catorce veces anteriores.-puntualizó el arcángel volviendo a tronar sus dedos para hacer aparecer al increíble Hulk en aquella casa.- así es con más estilo…
La niña rodó los ojos y se puso de espaldas para evitar ver el asesinato que supuestamente no era.
-Espero que, por todo lo sagrado que existe, ese crimen no sea real, Gabriel, sino conocerás la razón por la cual Gabe tiene dos brazos más escondidos.-le amenazó acariciando la cabeza del perro azul, que soltó una risita malévola.
Gabriel volvió a suspirar y simplemente siguió con su plan.
Al final todo había resultado fácil. Solo tiró de los hilos necesarios y los Winchester estaban entrevistando a Nelkhael, claro que, utilizando una forma diferente mediante el "glamour" de su poder angélico, cuyos límites, Gabriel temía no poder llegar a conocer nunca.
Sintió los latidos de la pequeña acelerarse al ver a su familia humana, pero el le había pedido específicamente apegarse a su papel. El que casi no pudo apegarse a su papel, fue el mismo al ver que Sammy… su amado Sammy…. Era una chica… y no una chica cualquiera, era una castaña alta -no tan sobrenatural como cuando era hombre, pero lo suficiente como para ser una modelo de alta costura- de ojos pardos-los mismos de siempre- rodeados por un abanico de perfectas y largas pestañas, su boca rosa, casi parecida a la de su hermano mayor, solo que más voluptuosa, femenina… y esa figura… podría tener un orgasmo con solo verla… cintura, perfecta para poner sus manos y sostenerla por el resto de la eternidad, piernas…-censurado- y pechos…-más que censurado- y sus cabellos, sus cabellos brillantes y largos hasta la cintura, atados en una cola de caballo perfecta.
Y era Samuel, el mismo Sam de siempre, solo que con su figura completamente femenina.
Y si era posible, el sentimiento cálido y acogedor que sentía por él antes, en ese momento se volvió una llama de fuego digna de un incendio en los montes olímpicos del estado de Washington.
Pero lo sentía mal, sentía que estaba traicionando a su Sammy, que el algún día lo miraría con odio por mirar con deseo a su propia versión femenina.
La voz de Dean lo hizo volver su atención al caso… claro… Nelkhael… dejaría para después el calentón que llevaba encima.
-¿El increíble Hulk?-repitió, mientras que Sam intentaba esconder su sonrisa.-Banna o Norton?
El rostro de Nel mostró desconcierto… Dotes artísticos de la familia celestial, sin duda…
-El de la serie…-dijo ella.
Dean alzó una ceja.
-¿Lou Ferrigno?-preguntó fingiendo seriedad.
-Si.-asintió la "mujer".
-¿El de la peluca de estropajo?-no entendía porqué intentaba tener más datos de Hulk cuando lo extraño era que Hulk haya asesinado a alguien. Gabriel nunca entendería a los humanos.
-Si.-volvió a asentir Nel.
Y luego silencio, en el cual Sam asentía, sin mirar a la mujer directamente a los ojos y Dean intentaba descifrar que es lo que su hermana estaba pensando… y el casi podía escucharla riendo histéricamente en su mente.
Nel se quedó silenciosa, estudiándolos, casi, pero luego, volvió al papel.
-Creen que estoy loca.-estatizó con voz quebrada.
Dean negó y Sam retomó un poco su papel serio.
-No.-una sonrisa divertida se dejó ver un segundo en sus rostro para luego cubrirlas con seriedad.- no, es solo que…-se detuvo, Gabe sabía que iba a preguntar algo muy estúpido, así que, solo esperó pacientemente- ¿Habría alguna razón por la que…. Lou Ferrigno, el increíble Hulk… quiera asesinar a su marido?
El rostro falso de Nel por un segundo se puso rojo de contener la risa, pero el arcángel simplemente soltó unas estruendosas carcajadas, que por un momento temió que alguien las escuchase.
-No…-soltó Nel confundida.
-No.-aceptó Dean y Sam tosió, escondiendo una risita.
Oh, esto va a ser genial…
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-Lista en tu lugar, niña, comienza el Show….-dijo Gabriel al ver entrar a los Winchester en el enorme tinglado a las afueras de la ciudad.
-Oh, y quiero palomitas…-sonrió y ambos, tronaron los dedos para comenzar con la magia.
Apenas entraron al tinglado, ambos supieron que eso tenía de tinglado lo que Dean de amante de la poesía rosa. Era un lugar demasiado parecido a la recepción de un hospital. De colores beige y aburridos, básicamente, como un hospital… además estaban las enfermeras, y personas vestidas con bata… incluso ellos estaban vestidos con batas…
-¿Qué diablos?-preguntó Dean confundido.
-Doctor. Doctora.-¿La oriental le había guiñado el ojo a Sam?
-Doctor. Doctora.-saludaron dos enfermeras al pasar frente a ellos.
Sam abrió la puerta por la que había pasado y allí se estaban besuqueando dos empleados como estudiantes de secundaria.
-Asco.-soltó con una nausea golpeándole el estómago, tras cerrar la puerta rápidamente.
Caminaron más dentro y a la vista apareció una pelinegra que vino directamente a darle un zape a Dean en medio de la mejilla que le picó como nunca.
-¿En serio?-inquirió ella.
Dean la miró como si le hubiesen crecido dos cabezas más.
-¿¡Qué?!-casi chilló.
-¿En serio? Eres brillante, ¿Sabías eso? Brillante, pero un cobarde… un cobarde brillante.-estatizó ella.
El cazador, por primera vez, sintió que no se merecía aquel golpe y no entendía nada.
-¿De qué está hablando?
Otra cachetada, y esta vez más fuerte.
-Como si no lo supieras.-señaló y se fue con cara de perra.
Sam reía entre dientes.
-Si Cass se entera de esto te freirá en aceite industrial…-rió más fuerte.
Dean gruñó, pero luego volvió a la situación y no los problemas que tendría con su… ¿Futuro esposo? Nah, aún ni siquiera era futuro porque, tenían una cita en un tonto restaurant el Viernes… y estaba nervioso. No que le vaya a pedir matrimonio a Cas ahí mismo… esperaría unas semanas para eso.
-No puedo creer esto…-soltó analizando todo como una niña un cuarto lleno de Barbies.- era la doctora Piccolo, la sexy, pero arrastrada doctora de Dr. Sexy M.D.-leyó el enorme letrero.- este es el Seattle Mercy Hospital… aquí es donde trabaja el doctor sexy…-Sam pensó que si escuchaba la palabra sexy una vez más, gritaría.- Oh, Vodka, gracias…-susurró Dean mirando al cielo.
Sam rodó sus ojos.
-Vodka no es Dios, idiota.-le regañó.
-No son muy diferentes… ambos son invisibles y causan embarazos inexplicables…-respondió Dean viendo a los lados.
Y ante eso, Sammy, no pudo decir nada.
-Vamos a explorar, Dean… esto me huele mal…
Caminaron un rato, mientras que Dean le contaba cosas del programa, hasta que por fin se toparon con el doctor sexy.
-Oh, por Dios…-susurró Dean intentando no ver al pelinegro de cabellos largos que venía hacia ellos.
Sam miró alarmada a su alrededor, lista para… ¿Rasguñar? Malditas hormonas…
-¿Qué sucede?-preguntó con el ceño fruncido.
-Es el Doctor Sexy…-susurró Dean con emoción.- es El…
-Doctor.-saludó el médico al llegar a su lado.- doctora…-el médico casi desvistió a Sam y ella lo miró con una ceja alzada.
-Doctor…-le saludó Dean de regreso y luego pateó a su hermana para que saludase.
-Doctor.-casi gruñó la chica.
-¿Doctor, me puede decir por qué se negó a hacerle la cirugía facial a la señora Beale?-le preguntó el Dr Sexy casi agresivamente.
Dean, bajó la vista, asustado en contradecir a su héroe secreto, pero al ver las zapatillas de lona del médico, entrecerró los ojos, lo tomó del cuello y estampilló su espalda contra la pared.
-Hijo de perra…-gruñó apretando más su mano en el cuello.
-¿Qué rayos sucede, Doctor? Si no me suelta llamará a seguridad…-masculló el atrapado algo asfixiado.
-Tu no eres el doctor Sexy ya que parte de lo que lo hace sexy al Dr Sexy son sus botas vaqueras.-señaló las zapatillas.- te tengo, maldito desgraciado…
-Claro, no te gusta…-murmuró Sam irónicamente.
-Es un gusto culposo, bitch…-soltó Dean enrojeciendo.
-Jerk…-dijo Sam por lo bajo, pero amplió sus ojos cuando era el Trickster quien estaba entre la pared y su hermano.- Oh, por Vodka…-soltó retrocediendo un paso.
Dean miró al tipo, quien era, ahora, un castaño de ojos miel.
-Ustedes, chicos, están mejorando…-dijo sonriendo ampliamente.
-Sácanos de aquí.-le ordenó Dean.
Gabriel, sonriendo con placer lo miró con las cejas alzadas.
-¿O qué?-sacó la mano del humano de su ser y le palmeó el hombro.- no veo sus estacas de madera, niños…
Sam soltó un gruñido.
-Eras tu el de la radio de la estación de policía. Esto es un truco.-casi ladró entredientes.
Gabe rodó sus ojos.
-¡Hola! ¡Trickster!-se señaló.- Y Sam… te ves… muy sexy en esa bata… el único problema es que no veo tus… demás… ¿Cómo decirlo? ¿Atributos? Créeme, prefiero que seas hombre…
-Cerdo…-Gabe escuchó una voz a su lado y era Nel, como ella misma, solo que invisible a los ojos de los humanos.- ve al punto, tío….
-¡Vamos! Oí que ustedes estaban aquí. ¿Cómo me iba a resistir?-dijo sonriendo brillantemente.- además, esto es solo una pequeña broma, cuyos resultados, les serán agradables…
-¿Resultados agradables?-preguntó Dean como saliendo de un trance.- ¿Qué hay a tu lado? Juro que vi una sombra…
-Secuaz…-soltó Gabe, pero luego maldijo al recibir una patada en la pierna.- mente maestra…-luego volvió al tema anterior.- hay un premio en este juego… pero deberán pasarlo para poder ganarlo… imaginen que están jugando al Mario Bros… y que ganarán… no lo se…mantenimiento de tuberías gratis por un año…
-¿Dónde demonios estamos?-preguntó Sam.
La aparición traviesa sonrió con orgullo.
-¿Les gusta? Lo hicimos con la mente maestra… sets reales, actores reales… somos un buen dúo… Llámenlo mi propia caja idiota…
-¿Cómo salimos?-uh, oh, cuando esa venita en la sien de Dean comenzaba a latir, era algo malo.
-Explica un poco y desaparece, tío… te arrancará la cabeza.
-Esa, mi querido…-cuñado.- amigo, es la pregunta de los 64 dólares…
Sam soltó un suspiro y lo miró suplicante.
No los ojitos de cachorrito… pensó Gabriel.
-Necesitamos hablar contigo… necesitamos ayuda…
El rostro del arcángel se volvió serio, pero luego se vió pensativo.
-Déjame adivinar.-dijo finalmente.- ustedes dos, idiotas, rompieron el mundo y quieren que yo arregle sus problemas…
-¡No le digas idiota a una mujer, imbécil!-gruñó Nel viendolo con el ceño fruncido, desde detrás de su "tía".
Tal vez haberla traído no fue una buena idea.
-De veras, necesitamos hablar…-ojos de cachorrito reforzado y todo en el tono suplicante de su voz.
-Tengo una idea, porque no sobreviven las próximas 24 horas y luego hablamos.-les propuso el arcángel sonriente.
-¿Sobrevivir a qué?-pregunto Dean.
Gabe rodó sus ojos.
-¡Al juego!
-¿Cuál juego?-espetó Sam frunciendo el ceño.
Gabe le sonrió galantemente antes de recorrer sus piernas con la mirada.
-Ya están en el, bebé…
-¿Cuáles son las reglas?-preguntó Dean poco complacido. El ángel les guiñó un ojo antes de desaparecer.- Bien…-gruñó.- hagamos esto…
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Pero algo, fuera, salió mal. La broma iba de maravilla. Ver a Dean-o vestido con una peluca rubia, cantando "The best of both worlds" había sido lo mejor, pero ver a Sam haciendo el papel de "Pretty Woman" había duplicado su entusiasmo, por seguir, pero… ¡La fiesta acabó en CSI: Miami! Malditos Wichester y maldito Castiel con su aceite sagrado.
Y al final, se vió en un aro de aceita consagrado, sin salida inmediata y sin poder pedirle ayuda su sobrina.
-Gabriel.-reconoció el arcángel.- me llaman Gabriel.
Sam lo miró asombrada.
-¿El arcángel? ¿Gabriel?-tenía que comprobarlo, parecía imposible que el poderoso mensajero de Dios se dedicase a jugar con las personas antes de matarlas.
-Culpable.-Se miraron un buen rato luego de sacar los secretos a relucir. Gabriel dejó que el papel de hermano herido lo tomara y le contase todo a los jóvenes, que siquiera habían nacido y ya ambos habían estado signados a comenzar con todo.-que sea en el cielo…. Como en la tierra.-aclaró luego de decirles que Sam era lo que Lucifer fue tanto como Dean era lo que Michael.
Pero Dean no se rendiría.
-No, no tiene porque ser así.-gruñó.
Gabe sintió algo de pena por ambos, porque al final de todo, no era sus culpas.
-Lo siento… pero sucederá.-dijo con un suspiro.- miren, desearía que todo fuera un programa de televisión… respuestas fáciles, finales felices… pero esto es real y así como comenzó terminará… sangriento para todos nosotros…-se hizo un pesado silencio en el cual Sammy miró a Gabriel con sus famosos ojos de cachorrito y Dean observaba a su hermana como lo único que tenía en la tierra… con esa mirada que decía claramente "si parpadeo, se que te quitarán de mis brazos" y el arcángel entendió. Porque siendo lo idiota que era, amaba a sus hermanos, a Michael, a Lucifer, a Uriel… y sobretodo a Cas, y odiaba el hecho de que todos ellos estén envueltos en una riña familiar y que papá no esté allí para reprenderlos.-¿Entonces, chicos, nos vamos a ver las caras todo el rato?
Dean lo miró con furia.
-Primero sacas a Cas de donde sea que lo metiste.-le ordenó.
Gabriel sintió el tirón del reto.
-¿LO haré?
El mayor de los hermanos le sonrió con maldad.
-Oh, si, sino te bañaremos con aceite santo y nos haremos arcángel frito.-le amenazó.
Gabriel miró a Sam, que abrió sus ojos con súplica…
-Solo hazlo…-susurró ella con la voz temblorosa.
El solo rodó los ojos y chasqueó los dedos. Dos segundos después, Cas estaba junto a ellos, golpeado y sangrando por la nariz.
-¿Cas, estás bien?-preguntó Dean yendo a su lado, viendo con preocupación el rostro de Cas que miraba a su hermano con asombro y luego miraba detrás de él, fuera del aro de fuego.
-¿Gabriel? ¿Qué…?-comenzó, pero el mayor sonrió con desfachatez.
-Hola, hermanito… ¿Cómo va la búsqueda de papá?-preguntó con falsa seriedad.- oh, si, ya lo se…. Horrible…
-¿Gabriel, qué es esa luz detrás de ti, fuera del fuego?-preguntó ignorando su comentario anterior.
Dean y Sam vieron el lugar indicado y no había absolutamente nada.
-Oh… es mi cómplice… ella tuvo la idea de esto… bueno, no lo del homicidio de Hulk o del "Enfrenta tus miedos"…-reconoció el arcángel.- tuve varios problemas por ello…-recordó el golpe en la nuca que aún dolía y la mordida de la mascota mutante.- creo que ella fue la razón principal por la cual deseaba verlos…
-¿A quién te refieres?-preguntó Dean poniéndose frente a Sammy y Cas, teniendo pánico de un posible ataque.- ¿Una de tus amigas paganas?
Castiel, cayó de rodillas, mirando siempre al mismo punto. Dijo unas palabras en enoquiano y una luz brillante los deslumbró a todos por unos segundos, para que luego, detrás del arcángel, aparezca una joven pelinegra con ojos azules, mirándolos con inmensa felicidad.
-Oh, por…-susurró Sam y luego miró a Gabriel.-¿Ella es… ella es?
-Nelkhael.-el nombre de la niña cayó de la boca de Cas y Dean como un sonido benevolente. Lleno del shock del momento pero estrangulado por el orgullo, el amor, la reverencia y la fascinación de un padre.
-Arruinaste la sorpresa, Tío Gabe.-dijo la niña frunciéndole el ceño al arcángel, quien la miró indignado.
-Disculpa si no me fijé si tenían aceite santo, como debería de haberse fijado alguien que yo conozco…-dijo con sarcasmo.- ¿Puedes solucionar esto?
La muchacha avanzó rápidamente hasta detenerse ante sus padres, que la miraban como si fuese a desaparecer en cualquier momento.
-Luego…-le respondió al arcángel encerrado, que bufó en respuesta, ganándose una mirada de reproche de Sam.- hola…-susurró a su padre humano, extendiendo su mano para acariciar con mimo su rostro.
-Hola…-soltó él con voz temblorosa.- hola, preciosa…-sonrió con el labio inferior tiritante.- hola…
-Hija…-Castiel la miraba con sus ojos derramando lágrimas de alivio.- Por Dios, hija.-y sin dudarlo, la envolvió en sus brazos con fuerza, recordando en ese mismo instante cada segundo desde que se la habían entregado, cada sonrisa, cada risa, cada lágrima, todo, absolutamente todo lo que vivó junto a la hermosa niña que tanto había aprendido a amar.
Un brote eléctrico golpeó a los dos entes celestiales cuando Dean los rodeó a ambos con sus brazos y besó sus frentes.
-Estás aquí…-susurró a la pequeña, que soltó una sonora carcajada y se hundió más en los brazos de ambos padres.
Castiel miraba a Dean y Dean a él, con tanta devoción que hizo que Sam y Gabriel separasen la mirada de aquella escena.
-Estamos juntos… juntos para siempre.-escucharon decir a la niña.
Sam sintió sus ojos humedecerse de la emoción y soltó un sollozo cuando la pequeña corrió a sus brazos y se trepó en ellos para abrazarla con fuerza.
-¡Eres hermosa!-le dijo la mayor con una enorme sonrisa.- Oh, mira, De, tiene mis hoyuelos…-sonrió tocando los hoyuelitos en sus mejillas cuando sonreía.
Dean y Cas contemplaban a las dos más jóvenes interactuar, la pequeña haciendo pregustas sobre su bienestar, y Sam diciéndole cada dos segundos lo hermosa que era y lo mucho que deseaba que no se parezca a Dean.
Gabriel, de repente, miró hacia arriba, con los ojos ampliamente abiertos. Lo sentía, siempre había podido sentirlo cuando se acercaba. Después de todo era casi tan poderoso como el.
-Uh, oh…-dijo y todos se volvieron a él con miradas irritadas.- no querría interrumpir el tierno momento familiar… pero…-un estruendo fuera los hizo saltar del susto.- creo que alguien vino a visitarnos y tengo la sensación de que es un viejo arcángel muy enojado.
Nelkhael, bajó de los brazos de su tía, y en un segundos apagó el fuego del encierro de de su tío con una mirada.
-Si me encuentran, soy ángel frito.-dijo tomando las manos de sus padres.- tío Gabe, a casa de Bobby, ahora.
Otra explosión y Dean temió que sea su amada nena que estaba estacionada fuera.
-¿Gabriel que sucede?-preguntó Cas abrazando a la niña.
El arcángel se paró frente a Sam y gruñó, luego intercambió una mirada con Nel.
-Nos están bloqueando desde fuera y no podemos desaparecernos…-gruñó y avanzó hasta una de las puertas de emergencia.-Creo que si podemos…-soltó una maldición al comprobar que la puerta estaba trabada desde afuera.- Nel, impide que puedan entrar, aguanta el mayor tiempo que puedas…-la pequeña asintió y tomó con fuerza las manos de su Pops para luego cerrar los ojos y comenzar a decir unas palabras en enoquiano.- Winchester, dime que tienes ese aceite ahora…
Dean, sacó del bolsillo de su cazadora de cuero, una botellita de vidrio llena de óleo.
-¿Planeas lanzar una molotov para poder despejar el área?-preguntó sacando también un pañuelo blanco que Cas siempre llevaba en uno de los bolsillos internos de su gabardina.
Gabriel le quitó el trozo de tela y sacó un encendedor de la nada,,metió la tela dentro de la botella y cuando la iba a encender, una mano delicada de mujer lo detuvo y le quitó la improvisada bomba.
-Si estalla a mi no me hará daño, pero a ti si.-le dijo Sam sin mirarlo, encendiendo el fuego.- Gabriel, abre la puerta, y la cuenta de tres, lanzaré la bomba…
Dean, que se había cortado la palma de su mano, y había dibujado los símbolos por si algo salía mal y tenían que extraditar algún ángel, se unió a Cas y a su hija, listo para salir corriendo con ellos.
-Cas… no se separen de mi…-le susurró al ojiazul, quien asintió sin dudar.
Nel soltó un jadeo y su concentración se rompió.
-¡AHORA!-gritó Sam, y en un segundo Gabriel abrió la puerta y ella lanzó la bomba, que estalló apenas se cerró la puerta.
-¡QUE NO ESCAPEN!-era Zacharias, delante de una guarnición de ángeles, con espadas, listo para matar y llevar la carga.
-¡Ni en tus sueños, desgraciado!-gruñó Dean y apoyó la palma sobre el símbolo que Cas le había enseñado, y muchos de la guarnición, desaparecieron con un aleteo.-¡Gabriel, vamos!
Los cinco corrieron fuera del edificio, que parecía ser un campo de combate, muchos ángeles se estaban quemando y gritaban de dolor, mientras que otros avanzaban hacia los perseguidos con prisa.
Y justo, cuando Zacharias levantó la mano, seguramente para hacer algo malo a los Winchester, todo el universo se movió y desapareció por un instante en una bruma negra.
SNSNSNSNSNSNSN
Yo: Bien, lamentamos acortar la parte del episodio, pero, de veras queríamos seguir con la trama y avanzar un poco…. Pero ¡Hey! Dean y Castiel tendrán una cita… o eso planean…
Poppy: en el próximo capítulo tendremos un ángel más para el Team Free Will, otro personaje que nos alegró la sexta temporada…
Yo: Exacto, ese el que están pensando… jajajajajaja…
Poppy: y con el no solo vendrán más complicaciones para Papá Bobby, sino también muchas explicaciones… y el por qué del título…
Yo: y momentos súper Fluff asegurados con la nueva familia Winchester"… y unos toques de Sabriel… y a un fatherly!Bobby reparado.
Poppy: y, por cada review, les enviamos una foto de Dean con un pijama de los ositos cariñositos a la que pudimos acceder gracias a un donador anónimo…
Yo: ¿No que había sido Sam? Uh, oh…
