Capítulo 4 ….Cóbrate conmigo ...
¿Cuál será el camino?...ni el mismo lo sabía….. pero de algo estaba seguro, el amor ayudaba a sanar heridas… él amaba muchísimo a Shuichi, y aunque su amor en un principio lo salvo, tal parecía que sus heridas eran demasiado profundas y por ello se abrieron nuevamente…. Sin embargo con Suguru talvez sería diferente… talvez para el pequeño el amor sería suficiente….. y animado con esa esperanza ese día se decidió, si Tohma no quería declarar sus sentimientos, quizás podría convencerlo a él…..
"Podrías tratar de estar a su lado...eso ayudaría un poco... seguramente él siente algo más que aprecio por ti"
Para el rubio era tan difícil decirle en pocas y resumidas palabras 'tratara de obtener el amor de Tohma, yo se que él te quiere', pero es que el era demasiado seco, demasiado frío, no le gustaba decir ese tipo de cosas... ese precisamente era uno de los principales motivos por los cuales peleaba con Shuichi, es que... jamás sería capaz ... esa virtud, esa cualidad de decir las cosas con el corazón había muerto en él hacía muchos años ya... pero para sorpresa del rubio, el muchachito le entendió perfectamente a que se refería, pero su respuesta no era lo que él esperaba
"Aunque él me correspondiera... yo no podría vivir a su lado... sabes Eiri-san, la mayor parte de mi vida he estado solo, mis padres tenían que viajar por sus negocios, y cuando estaban en el país siempre tenían cenas a las cuales asistir, me amaban, yo se que me amaban, pero aun así, yo siempre me encontraba solo... si acaso él me llegará a corresponder, me haría sentir la persona más especial, si acaso el me llegará a besar... bueno eso es soñar demasiado... pero si acaso llegará a pesar, más triste sería mi soledad, por que él no dejará lo que es y quien es por mi, y de nuevo yo tendría que vivir solo en una mansión en donde solo se sentiría su calor de vez en cuando... No, simplemente yo no podría...por que estar solo es algo insoportable" esa y solo esa era la realidad del jovencito que tenía enfrente suyo, aunque su amor fuera correspondido eso no lo haría feliz, y el lo comprendía, y estaba plenamente conciente, era demasiado maduro para su edad... demasiado... una sonrisa se dibujo en los labios de Eiri al escuchar esas mismas palabras (Tohma y Suguru pensaban muy similar, siempre analizándolo todo) sonrisa que no disimulo y que molesto un poco al jovencito ¿se estaba burlando de sus sentimientos acaso?
"Son realmente diferentes... tú y Shuichi... él pensó que por amor podría vencerlo todo, y sería capaz soportar la frialdad de vivir con una persona como yo...en cambio tu, te das por vencido sin ni siquiera intentar, eres muy joven para ser tan pesimista, tal vez podrías aprender algo de él...¿no lo crees Suguru...?" Eiri ya tenía un cigarrillo entre sus labios, fumando sin la menor inhibición, sin prestarle mucha importancia al enojo del chico se incorporaba para deshacerse de su incomoda gabardina, parecía que esto iba llevar más tiempo de lo planeado... Mientras que Suguru en ese momento lo que menos necesitaba era que lo compararán, y mucho menos con ese chico!, no con él!, aun no perdonaba lo que había visto sin querer, por que ver a Tohma con una mujer como Mika era algo entendible, ella era hermosa y refinada, hacía una pareja perfecta con su primo, aun a pesar del divorcio inesperado de ambos... Y viéndolo desde el punto de vista sentimental, el siempre supo que su primo guardaba un profundo amor por Eiri, pero dadas las circunstancias, ese amor jamás pudo ser manifestado, y aun así, eso era comprensible, por que Yuki Eiri, era un hombre elegante y fascinante, del nivel de su primo... con cualquiera de esos dos hermanos el muchacho habría aceptado la situación... ¿pero Shuichi?... Shuichi!, había sido un duro golpe a su orgullo y a su corazón ver a su casi divino primo besando fervientemente los labios de alguien como él, un duro golpe, que envenenaba su joven corazón, que lo estaba lastimando tan punzantemente, que no midió la gravedad de sus palabras
"¿En serio?, debería aprender algo de Shindou-san... yo pongo en duda eso, ¿qué podría enseñarme alguien como él?... bueno talvez lo menosprecio sin razón, después de todo conquistó algo a lo que yo jamás me atrevería ha aspirar...realmente debe ser muy bueno en lo que hace….. " para cuando el muchacho reacciono ante las palabras pronunciadas, ya tenía esa mirada dorada clavada en sus ojos, había hablado de más, cuando él se había prometido no decir nada a nadie, pero es que le molesto tanto la comparación...
"¿A que te refieres?" y de inmediato ese hombre le exigía que explicara sus palabras, esos ojos tan penetrantes, tan furioso, pero el chico no quería decir más, desvió su mirada y trato de retractarse...
"No... no me refería a nada... creo que ya es algo tarde, deberías retirarte" pero si el muchacho creía que podía salir tan fácil de esa situación en la que él mismo se había metido estaba muy equivocado, para cuando se incorporaba para abrirle la puerta y enseñarle la salida, el ya lo había tomado de los hombros y violentamente lo regresaba a su lugar en el sofá...
"Háblame claro y dime a que te refieres" esta vez ni girar su rostro dio resultado por que una mano tomo con fuerza su barbilla y lo obligo a mirarlo... esos ojos, tan imponentes, tan coléricos por sus palabras, y al mismo tiempo tan desesperados, él era el culpable de esa desesperación, ¿por qué no pudo mantener sus labios en silencio?, ¿por qué había sido tan estúpido como para dejarse llevar por la rabia?!, él no tenía derecho a hablar más, decir más sería conseguir que otra persona sufriera el mismo dolor que ahora el sentía... y se quedo en completo silencio...
"¡Habla, ¿a quien demonios te refieres?!... ¡¿A caso el estúpido de su amigo?!, ¡¿o ese idiota que se empecina en acosarlo como niño de cinco años?!, ¿quién?!, ¡habla maldita sea!" estaba tan enfurecido, lastimaba el rostro del muchachito que como única alternativa, trato de defenderse dado un certero manotazo que aparto esa mano de su rostro...
"Te he dicho que no me refería nadie!, ¡a nadie!...¿quién podría fijarse en un tipo como él?, ¡que es tan irresponsable!, ¡tan poco comprometido!, ¡que pareciera va por la vida sin la menor preocupación!... ¡nadie!, ¡absolutamente nadie debía fijarse en él!" y mientras gritaba esto con todos sus fuerzas, lágrimas comenzaron a derramarse de sus hermosos ojos, empapando todo su rostro...y por esas lágrimas él descubrió de quien se trataba...
"Tohma..." su semblante se descompuso totalmente, de todos en quienes hubiera pensado, jamás se hubiera atrevido a sospechar de él, ¡jamás!, y de repente todo el suelo en el cual se encontraba de pie se derrumbaba debajo suyo, ahora entendía los ensayos inesperados, sus llegadas en la noche, que el mismo Tohma lo llevará a casa en alguna ocasión, pero antes de permitirse sentir dolor, primero, debía sentir odio hacia él, primero debía ir a partirle la cara y quitarle esa estúpida sonrisa que ocultaba su verdadero ser, y nadie iba a detenerlo...
"¡No, te equivocas! ¡no es él!.." mientras que el pobre chico se desespero al ver su reacción, y trato de negar lo que en sus ojos era evidente "¡¿Quién te va a creer eso?!, solo por el lloraría una persona como tu!, ¡pero ahora le voy a mostrar a tu estúpido primo a no meterse con las cosas de los demás!, ¡le voy a enseñar a respetar lo que no es suyo!" pero el chico se aferró a su brazo con fuerza, él no podía permitir que alguien le hiciera daño a él, a un a pesar de Shuichi, a un a pesar de todo, para Suguru, ese hombre, la sonrisa de ese hombre lo valía todo, "¡Por favor!, ¡No le hagas daño!, ¡por favor...!" pero Eiri estaba hecho una furia, y sin la menor consideración empujo al chico lanzándole lejos hacía el suelo, pero para terror del rubio no fue al suelo donde cayó el chico, fue hacía una mesita de fino cristal cortado que se encontraba en el centró de la estancia, la cual se hizo mil pedazos con el impacto, y esos finos cristales se clavaron en las manos del jovencito, el cual a un a pesar del dolor trato de incorporarse y de rogarle nuevamente "Por favor no le hagas daño!..."
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"No podemos vernos nuevamente... esto no debió pasar, tu sabes que Eiri sufriría" decía ese amable hombre que antes de incorporarse, se aseguraba de cubrir ese hermoso cuerpo que en esa noche se le había entregado, pero aun a pesar de la dulzura del momento, la amargura de la realidad los embargaba a ambos...
"¿Sufriría?, ¿en verdad crees que pueda ser capaz de sufrir por mi?, hace algún tiempo yo creía que si, pero ahora..." y sin embargo el menor de los dos, sufría al pensar que eso no se repetiría una vez más, porque por un tiempo él se sintió amado y protegido, por que por un momento su corazón volvió a latir jubiloso, al escuchar palabras que jamás habían sido pronunciadas pensando él... porque ese 'te quiero' que había sido susurrado por los labios del rubio, era el primer 'te quiero' en toda su vida, y esa mirada llena de calidez había abrigado por un momento, el adolorido corazón del jovencito...
"Shuichi..." una amable caricia sobre su rostro, y un beso en la frente fue la contestación del hombre más poderoso de todo Japón, que aun a pesar de todo su imperio, no podía lograr que una sonrisa adornara ese infantil rostro, solo conseguía que esos ojitos violeta se entristecieran tanto, que le dolió en el alma haberse atrevido a tocarlo, "Perdóname, pero tu sabes que así tiene que ser" y aun a pesar de tenerlo todo, lo único que podía darle para silenciar su llanto, y calmar su dolor fue un abrazo tan fuerte y protector que parecía no acabaría jamás... y entre los brazos del rubio el pelirosa entendió que ese era el adiós, y que el debía soportarlo, por que aunque se sentía tan bien ese cálido aliento sobre su cabello, y esas palabras tan dulces pronunciadas, su corazón y su amor estaba en otro lado, y hacerlo sufrir a él jamás se lo perdonaría... por que él amaba a Yuki, 'su Yuki'... era solo no soporto sentirse tan solo y abandonado por él... pero su amor seguía intacto...
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"¿Te sientes mejor?, parece que solamente fueron algunos cristales pequeños los que se incrustaron en tus manos..." estaba colocando alcohol en las heridas de esas manos tan delicadas, pero en ningún momento su rostro mostró reproche, ni de sus labios salió algún suspiro de dolor, solamente seguían cayendo esas lágrimas de sus ojos como una suplica constante que le pedían una sola cosa 'no hacerle daño a él'... "Bueno parece que eso es todo, aun así mañana iremos al médico para que revise esas cicatrices..." y cuando se disponía a marcharse sin decir una palabra más volvió a sentir esas manos delicadas sobre su brazo
"Prométeme que no le harás daño..."
"¿Por qué es tanta tu insistencia?!, ¡¿Acaso no lo comprendes?!, el muy estúpido se burlo de ti... se burlo de mi!... apenas ayer él me dijo mirándome a los ojos... '¡Yo lo amo!',
"Cállate!, no tienes por que repetírmelo tan cruelmente, yo se que él lo ama..."
"No se refería a Shuichi...no lo habría dejado salir en pie de su oficina si se hubiera atrevido a decir eso de frente mío... se refería a ti..." los ojos del chico se abrieron asombrados, y su corazón se sintió tan cálido, tan feliz, pero la triste realidad se volvió ha hacer presente "¡Se burlaba de mi diciendo eso mientras se acostaba con..." ni su nombre podía pronunciar sin sentirse lleno de irá, "Ese estúpido!, ese idiota!... pero yo voy..." y de repente el chico dejo de aferrarse a su brazo y se coloco enfrente suyo...
"¿Y que harás Eiri-san?... después de golpearlo a él...¿qué harás con Shuichi?, ¿se lo dejarás a mi primo?, ¿serías capaz de golpearlo a él también?" para las dos preguntas la respuesta era un rotundo "No!, jamás lo dejaría a su lado!, y yo... yo nunca sería capaz de tocarlo...a él no..." por que el rubio podría ser la persona más despreciable para algunos, un asesino para otros, pero nunca, así se tratara del mas horrible pecado, nunca sería capaz de lastimar a su preciado Shuichi... pero el dolor en ese momento era tanto... el dolor que comenzaba a hacerse presente conforme la irá iba desapareciendo... "Y entonces ¿que harás Eiri-san?... ¿lo aceptaras como si nada a tu lado?, ¿y si él, al saberse descubierto, decide irse?, dime Eiri-san ¿qué harás?..." de momento con todas esas preguntas el rubio se sintió sin respuesta, sin saber que hacer y como actuar, tenía tanto odio y coraje hacía Tohma, y al mismo tiempo también sentía un inmenso rencor hacía su pelirosa, jamás volvería a verlo igual, con esa inocencia que siempre cuido en él, jamás las cosas volverían a ser igual, y sin embargo no veía la forma de vengarse de esas dos personas en las que puso su fe y confianza, de momento no sabía como desquitar tanto odio... y también de momento la respuesta a su irá llego de esos dulces labios
"Cóbrate conmigo..." dijo esto tan firme y decididamente que el rubio no daba crédito a lo escuchado, ¿ese chico le proponía lo que él creía que le estaba proponiendo?... "Yo se que no te debo resultar nada interesante, pero tu dijiste que Tohma me amaba, y yo lo amo a él, entonces mancha este amor, como él mancho él tuyo... y si acaso fueron mentiras sus palabras, si acaso simplemente las dijo para distraerte de lo que en realidad sentía su corazón, entonces desquítate conmigo de su mentira...y mancha el honorable apellido de nuestra familia, que ese te aseguro es un gran golpe a su orgullo... pégale con la misma moneda a Shuichi... esa sería una justa venganza sin que nadie se enterará de nada..." el rubio lo miro directo a los ojos, lo que le proponía resultaba satisfactorio para su venganza, y para desquitar todo ese dolor que en ese momento sentía, pero... "¿Y tu que ganas con todo esto?, no me digas que tu amor es tan grande... hace un momento me dijiste, 'no lo amo tanto'..." el chico desvió su mirada de esos ojos dorados, y por un momento ese rostro tan tierno se lleno de un resentimiento muy oculto pero que ahora salía a flote... "Lo odio... en verdad lo odio... yo gano lo mismo que tu, manchar ese amor, por que el se atrevió a poner los ojos en donde no debía... por que él sabía que yo lo amaba y no le importo... pero al contrario de ti, yo no podría hacerle daño directamente, mi primo se pondría triste, y yo solo quiero ver una sonrisa en sus labios..." el rubio se sonrió al notar esa altanería, ese orgullo herido, definitivamente ese chiquillo era primo de Tohma, tanta presunción en sus palabras, al chico lo que le dolía no era la acción, si no que lo hubiera elegido a él, a su Shuichi... "Pues bien, jovencito arrogante , yo estoy de acuerdo... pero quiero que estés consiente de lo que te espera... yo no te voy a tratar con ningún tipo de consideración, da lo mismo quien seas... para mi solo eres un amante casual..." unos labios se posaron sobre esos delicados labios en un beso apasionado y violento que le arrebato el aliento al muchachito y logró sangrar esos labios en forma dolorosa, pero en lugar de conseguir asustarlo, y verlo temblar temeroso por lo violento de su caricia, por su doloroso primer beso, el chico toco sus labios y retiro la sangre que los manchaba "Y para mi, el único hombre que vale la pena ser recordado es él... cuando despierte mañana, tu ni siquiera serás un borroso recuerdo"... el rubio se sonrió y prosiguió por la nívea piel de su cuello "Ya veremos eso..."...
Para cuando el muchachito se dio cuenta ya se encontraba en el lecho junto con ese hombre, el contacto de piel con piel era simplemente fascinante, y aunque el se había prometido dejarse hacer sin emitir palabra alguna, ahora en la habitación solamente se escuchaban sus dulces jadeos producto de la succión sobre su delicada piel, era tan blanca que un simple mordisco sobre ella lograba enrojecerla de inmediato... Yuki por su parte se había propuesto tomarlo de la forma más dolorosa posible, y salir de su cama en menos de media hora, como se hace con las mujerzuelas, como castigo a Tohma, como venganza a él, manchando lo más puro que tenía su familia, pero al final le había pasado igual que a ese cuerpecito que temblaba debajo suyo, lo estaba disfrutando, más de lo que se había imaginado, lo incitaba tocarlo por primera vez, lo excitaba tenerlo tan dominado y dócil, para cuando lo penetro el ya había pronunciado su nombre entre estimulantes gemidos de placer, mientras que el jovencito se resistía a pronuncia otro nombre que no fuera el de el poseedor de esos ojos esmeralda, pero al abrazarse con fuerza a su cuerpo y rasguñar sus espaldas se sorprendió gimiendo fuerte y claro "Eiri-san...mmmmm...ahhhhh..." es que su cuerpo lo traicionaba, se acoplaba y sometía sin su consentimiento, sus labios también suspiraban sin que los pudiera silenciar, y ya sin más fuerza para resistirse termino vibrando al compás de ese cuerpo que lo tomaba, mientras acariciaba sus brazos para terminar enlazando sus dedos al llegar al orgasmo... todo fue muy apasionado y dulce... aun a pesar de tratarse de un pago para vengarse del que lo había hecho sufrir y para proteger a quien le había dicho 'te amo', todo fue realmente mágico... perfecto para su primera vez, y aunque no recibió ninguna palabra por parte de ese rubio que ahora salía de su cuerpo, por lo menos tampoco lo dejo solo, como se había propuesto el mayor, que aunque lo intento su cuerpo no quiso moverse, sin decir nada atrajo el cuerpo del pequeño y lo acurrucó sobre su pecho...esto no había resultado conforme lo planeado, y en lugar de sentirse complacido por su pecado consumado, se sentía extrañamente confortado por el calor que emanaba ese cuerpecito...
ATTE. HINOTO_NOBUTADA
Pues bien, al fin Yuki se enteró de la infidelidad de Shuichi y Tohma…. Si ardió troya y lo que falta jajajajja.
Muchas gracias a todos los que leen este fic y en especial a J. KC y VALERIA cuyas palabras de apoyo hacen que sea muy divertido escribir…. Siii!
