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La ruta 30

Una pokebola silbo en el aire hacia un Ladyba, que desde el suelo, ya derrotado observaba como se acercaba a él. La pokebola lo golpeó en la cabeza y abriéndose logro encerrar al Pokemón. Unos instantes después la característica señal roja se había apagado.

Una muchacha de cabello castaño se acercó hacia la pokebola que descansaba en el suelo, tomándola entre sus manos, mientras un Cyndaquil saltaba hacia sus brazos.

Harry la observó feliz, pues con ese Ladyba, Amy había completado un equipo de 6 pokemón, lo suficientemente fuertes como para continuar el viaje de manera tranquila. Ahora el equipo de Amy estaba conformado por Cyndaquil, Ursaring, Aipom, Pidgey, Hoppip y Ladyba.

Asimismo, Harry no había perdido el tiempo y su equipo estaba bastante fuerte, pues de la misma manera que la chica había logrado capturar otros cuatro Pokemón que completaran su equipo, y estaba bastante feliz por eso. Un Caterpie, un Hoothoot, un Rattata y un Pidgey completaban el equipo de Harry, además de Pikachu y Heracross.

Los dos avanzaban riendo por el norte de la ruta 30 hacia Ciudad Malva, que a pie, desde Ciudad Cerezo, tomaba dos días de camino. Habían visto a otras personas en el camino, pero la mayoría pasaba de largo, como si no tuvieran interés en ambos, por lo que ellos siguieron su camino.

Sin embargo, más adelante, decidieron descansar ellos y su equipo, sacando a todos los Pokemon para que estiraran las piernas y fueran haciendo migas entre ellos. Amy ofreció una pequeña canasta con sándwiches, a lo que el chico la miró sorprendido. Murmuró un ¡Gracias!, y al morderlo, no pudo evitar un suspiro de regocijo por lo delicioso, que a su parecer, estaba la comida.

Se sentaron ambos bajo un árbol frondoso, donde algunos Aipom los observaban curiosos desde las ramas. Los Pokemón empezaron a correr y juguetear a su alrededor, mientras el Ursaring de Amy se había erigido como un vigía y los vigilaba de cerca. Pikachu y Cyndaquil se subieron a los hombros del Pokemón oso, y volvían a saltar al suelo, riendo.

¿Me pregunto cómo estará el Pokemón que se llevó aquel chico?- soltó de sorpresa la muchacha, observando las nubes.

Era un Totodile- le dijo Harry.

Sí, lo sé- respondió ella- Era el Pokemón que faltaba de los tres que había en el laboratorio del Profesor Elm.

Sólo espero que no la esté pasando nada mal- dijo Harry- Pero será fácil identificarlo.

¿Por qué?- preguntó ella volviéndose al chico.

Ese cabello pelirrojo no se confunde fácilmente.

En ese momento Ursaring, que estaba calmado en un inicio soltó un rugido enorme, alertando a los entrenadores.

Amy y Harry salieron corriendo hacia donde estaba el Ursaring, y vieron entonces a un niño que no parecía muy mayor que ellos, que sostenía a un Rattata inconsciente en su pecho.

¡Ursaring, tranquilo!- dijo Amy señalándolo con su pokebola, el Pokemón la miró, asintió, y se dejó atrapar por el rayo rojo que lo devolvió a su Pokebola.

¡Estás bien!- dijo Harry cuando llegó donde el niño, que aún estaba agazapado.

Lo siento mucho- dijo Amy- Mi Ursaring es a veces muy agresivo…

Sin embargo, el niño no parecía aturdido por eso, en su lugar, levantó a su Pokemón inconsciente, y les pidió:

Ayúdenlo por favor- Amy lo recibió en sus manos.

Harry se quedó ayudando al chico a pararse, y Amy empezó a buscar ciertas cosas en su mochila que le pudieran servir para tratar al Rattata inconsciente.

Encontró rápidamente una poción dentro de la mochila, y se dispuso a aplicárselo al Pokemón lastimado, que poco a poco fue recobrando el conocimiento. Harry dejó al chico al costado del Rattata, y empezó a llamar a los demás Pokemón para que regresaran a sus respectivas pokebola.

¿Qué le pasó?- dijo Harry, mientras se acercaba a ambos.

El chico les quedó mirando por una fracción de segundo, y luego se tomó las manos.

Ya es la tercera vez, no entiendo que sucede…

¿Tercera vez?- dijo Amy.

El chico, se volteó hacia el bosque, y empezó su relato.

Mi nombre es Ignacio. Pero me llaman Chano. Yo soy de Ciudad Cerezo, y empecé hace poco con mi Rattata.

Ya bueno- dijo Harry, sentándose y cruzando las piernas en el césped.

¿Contra qué Pokemon peleaste que lo dejaste así?

No sé si saben que cerca de aquí hay una Cueva, le dicen la "Cueva Oscura".

Amy sacó su PokeGear en ese momento, para verificar el mapa del Continente que le había sido otorgado por la señal satelital del aparato.

Cerca de Ciudad Malva, por la ruta 31- dijo, para Harry y Chano.

Así es, ese lugar- dijo Chano- Allí había capturado a un Pidgey, y no saben lo feliz que me sentía, pero desde que Mauro y Rafael aparecieron…

¿Quiénes son Mauro y Rafael?

Son unos compañeros de la escuela. Se especializan en Pokemón de tipo Veneno.

¿Y qué tienen que ver ellos con esto?- dijo Amy, mientras acariciaba la cabeza del Rattata que ya estaba casi despierto.

Chano sonrió al ver a su Pokemón más recuperado, y cuando Amy se lo entregó lo abrazó y lo metió en su Pokebola.

Verán, ese Pidgey era un Pokemon que había capturado para mi hermana. Ella se va a sentir algo sola cuando yo empiece mi viaje, así que decidí atrapar un Pidgey, que es su Pokemon favorito, para que no la pase tan mal en mi ausencia.

Eso es muy dulce- dijo Amy juntando las manos como en un rezo, y sonriendo emocionada.

Gracias…- dijo Chano sonrojándose, y subiendo la mano hacia su cabeza.

¿Pero entonces que sucedió?- intervino Harry, sintiéndose extrañamente fastidiado por el halago de Amy hacia el niño.

Mauro y Rafael siempre molestan a los chicos en el colegio, y cuando estaba allá, me quitaron la pokebola que tenía en la mochila. Dicen que sólo hasta que sea más fuerte me darían mi Pokemón.- dijo, con los ojos empezando a llenársele de lágrimas.

Malditos críos- dijo Amy sumamente molesta. Llevó su mano hacia el hombro del niño y lo palmeó diciendo- No te preocupes, te ayudaremos a recuperarlo.

Pero ellos son muy fuertes- dijo Chano- Tienen Pokemón increíblemente fuertes.

No te preocupes- le dijo Harry, y observó a Amy- Nosotros también lo somos, ¿verdad amigo?- volviéndose a Pikachu, el cuál sonrió confiado.

¿En serio me ayudarían?- dijo el chico ilusionado.

Por supuesto- dijo Harry, colocándose bien la banda de su frente- Démosle su merecido a esos abusivos.

¿En dónde los podemos encontrar?- dijo la chica.

Están donde siempre, en la entrada a la ruta 31.

Harry le dio la mano para que se parase, y Chano la tomó agradecido. Amy guardó las cosas, y entre los tres se dirigieron hacia la entrada de la ruta 31. Chano les hizo una señal para que se escondieran detrás de un arbusto, y vieron entonces a dos muchachos, de la edad de Amy y Harry, que se pavoneaban frente a otros chicos que los veían con al parecer adoración. Los dos tenían una cara de estúpidos que no podían con ella, pensó el muchacho.

Y así tenemos a este debilucho- dijo lanzando una pokebola de donde salió un Pidgey lastimado. El pobre Pokemón se notaba muy cansado.- Pero no es capaz siquiera de batallar correctamente- dijo- Incluso los pokemón más débiles le vencen.

¡Jajaja!- rió el otro, y sacando una pokebola la lanzó al aire, de donde salió un Arbok bastante desarrollado.- Deberías dárselo de comer a Arbok de una vez- dijo mirando maliciosamente al Pidgey que se movía muy lentamente tratando de escapar.

Esa basura no merece ser comida siquiera- dijo, lanzando otra Pokebola a su vez, y la luz tomó la forma de un Golbat.

Amy observó a Harry durante un segundo, y el chico le sonrió. Se paró lentamente, y salió a donde los chicos podían observarlo.

Es típico de los cobardes alardear frente a los ignorantes- dijo, de manera descuidada parándose frente a lo chicos que los miraban.

Uno de los chicos se acercó a él arrogantemente, observándolo de pies a cabeza y especialmente al Pikachu que llevaba sobre su hombro.

¿Y quién lo dice?- dijo arrastrando las palabras- ¿Un mariquita que sólo tiene un Pikachu?

En el arbusto, Chano le habló a Amy.

Ése es Mauro.- le dijo. Vió a la chica tensa, casi molesta, mientras apretaba una Pokebola de las que llevaba en su cinto.

Harry se mantuvo imperturbable ante las burlas del chico, lo que él tomó equivocadamente como una muestra de sumisión del chico,y se acercó hacia él, tocando la banda de su frente y riéndose.

Encima con esa ropa tan ridícula- dijo mofándose insoportablemente- Mejor vete por donde viniste, sino te daremos tu merecido aquí, ¿entiendes?- dijo golpeándole el pecho con el dedo índice.

Tócame otra vez- dijo la voz de Harry, fría como el hielo, tomando el dedo del chico y doblándolo hasta casi romperlo, a lo que él gritó, y entonces Harry aprovechó para empujarlo hacia atrás, cayendo al suelo pesadamente- Tócame otra vez, y te juro que desearás no haber nacido.

El Golbat de Mauro se lanzo rápidamente sobre Harry, pero Pikachu estaba preparado y había saltado de inmediato para proteger a su entrenador.

¡Usa onda voltio!- le ordenó.

Una ráfaga de electricidad potente salió de Pikachu golpeando al Golbat y obligándolo a caer a la tierra del camino. Amy por primera vez vio a Harry enfadado, sorprendiéndose al tener la visión del muchacho con electricidad corriéndole alrededor, y viendo como líneas azules de energía la fuerza de la conexión que él poseía con Pikachu.

Rafa saltó de inmediato, lanzando su Arbok en contra del chico.

¡Ataque rápido!

Pikachu desapareció de la vista de todos, apareciendo en el cuello de Arbok golpeándolo con toda la fuerza de su cuerpo, haciendo que el Pokemón serpiente saliera volando hacia sus entrenadores.

Es genial…- dijo Chano, observando la pelea de Harry. Amy sonrió ante el comentario.

Sin embargo, en ese momento las cosas se pondrían complicadas. El chico en el suelo lanzó una pokebola hacia Harry, el cual fue tomado por sorpresa en el ataque del Victreebel que salió de aquella Pokebola. Pikachu se distrajo al ver a su entrenador cogido por sorpresa, y el Arbok de Rafa le atacó por sorpresa consiguiendo envenenar a Pikachu.

Harry intentaba liberarse inútilmente de las lianas del Pokemon de hierba, logrando quedar más atrapado.

En ese momento, Mauro miró a su Victreebel sonriendo de manera malévola.

Usa constricción- El Victreebel obedeció apretando las lianas alrededor del cuerpo del muchacho, el cuál le costaba cada vez más respirar.

Hasta aquí llegaste tonto- le dijo Rafa, mientras acechaba a Pikachu que estaba debilitado por el veneno del Arbok.

Chano se sintió desesperado. Amy le miró preocupada, así que el chico decidió actuar. Lanzando su pokebola contra el Victreebel la luz tomó la forma de Rattata, preparado para luchar.

¡Déjenlo en paz!- dijo saliendo detrás de su Pokemon.

Miren quien ha llegado- se rió Rafa- La mariquita mayor…¿Quién era este pobre tipo, tu novio?

Todos alrededor estallaron en carcajadas.

Ya no caeré en tus estúpidos juegos Rafa- le dijo decidido- Esta vez te daré tu merecido y recuperaré a mi Pidgey.

Jajaja- se mofó Mauro, detrás de él- Esa pequeña sabandija no pudo ni con Golbat el combate pasado, ¿y ahora podrá con Arbok y él a la vez?

Los dos Pokemón se levantaron amenazadoramente sobre el Rattata de Mauro.

Esta vez, Rattata no está solo- dijo el chico parándose frente a los dos Pokemón preparado para pelear.

En ese momento, una luz brilló detrás de Chano, mientras Rattata se bañaba de luz, y empezaba a cambiar de forma. Un Raticate de gran tamaño, apareció en su lugar. Chano le miró orgulloso, y se volteó a ver a los chicos.

Es sólo una rata más grande- dijo Mauro, enviando a Arbok contra el chico.

¡Raticate!

Los grandes colmillo de Raticate habían brillado igual que un arcoíris mientras se lanzaba contra Arbok, golpeando al Arbok que cayó vencido de un solo golpe.

¡Eso fue un Hiper colmillo!- dijo Chano sorprendido.

¡Victreebel deja a ese idiota y acaba con ese Raticate!- Victreebel soltó a Harry, y se lanzó a Raticate que lo esquivó a duras penas, pero en ese momento Golbat lo golpeó con un Ataque Ala. Raticate cayó casi derrotado, lo que devolvió la sonrisa a Mauro y Rafa.

Pero en ese momento, un rayo de luz de varios colores cayó golpeando al Golbat de Mauro dejándolo fuera de combate de inmediato. Cuando voltearon a ver, vieron a una bella chica de cabello castaño y largo flanqueada y protegida por un enorme Ursaring que se preparaba para lanzar un segundo ataque.

Es hora de parar las peleas de los niños- dijo suavemente.

Los compinches de Mauro y Rafa asustados por la aparición del Ursaring huyeron despavoridamente dejando al descubierto al Pidgey de Chano que estaba desmayado bajo un árbol.

Aún queda Victr…- sin embargo Mauro no terminó de decir el nombre de su Pokemón, porque Ursaring había saltado y de una cuchillada dejó fuera de combate al Pokemón planta.

Ambos bravucones miraron aterrados a Amy que se acercó lentamente a ellos flanqueada por su Ursaring. Amy les miró con verdadera cólera mientras los otros la observaban cada vez más aterrorizados, tanto que uno de ellos se mojó en los pantalones.

Harry había recogido a Pikachu, y le aplicó un antídoto de inmediato, mientras Chano llamaba a su Raticate a la pokebola y se iba a recoger a su Pidgey.

Amy levantó su mano, y los dos chicos corrieron despavoridos, desapareciendo entre los árboles del bosque llevándose a sus Pokemon de manera apresurada.

Chano observó maravillado a Amy, que acariciaba a Ursaring y lo devolvía a su pokebola, y ella se le acercó.

Debes llevar a Pidgey a que lo atiendan, podrás llegar a Ciudad Cerezo antes del anochecer.

¡Sí!- dijo el chico ruborizado.

Harry se acercó a ella.

Llegaste a tiempo-le dijo, mientras Pikachu se encaramaba a su hombro- No quería fingir más tiempo.

Sí, claro, fingir- le dijo ella riendo.

Muchas gracias, muchas gracias- dijo Chano a los dos, con Pidgey en las manos.

No te preocupes- le dijo Amy- Cualquiera que piense así de los Pokemón merece eso y más.

Creo que ya es hora de irnos- le dijo Harry.

¿Me podrías dar tu número de Poke Gear?- le dijo a Harry, él sin esperarlo, le respondió que sí.

Apuntó el número en su celular, y así cuando Amy se cogió de su brazo, empezaron el camino hacia la ruta 31.

Amy levantó la mano para despedirse de Chano, y Harry le hizo un símbolo de "¡Está bien!" con la mano, despidiéndose de él.

Chano levantó la mano para despedirse de ellos también, feliz de haberlos encontrado como amigos. Ahora sabía que habían personas geniales en el mundo, y trataría de ser como Harry, el chico que conoció el día que su Rattata evolucionó…

Y con un nuevo amigo en el camino, Harry y Amy emprenden el viaje en la ruta 31…

Esta historia continuará… 17/01/2014

¿Pókemon de colores? Como es eso… ¿Un caterpie cambiado? ¿Qué es un cazabichos?

El próximo episodio se titula: "La ruta 31 y los pokemón variocolor".