Hola buenos dias a todas, creo que esta vez no me tarde mucho eso creo :D ya tenia el capitulo desde hace rato terminado, pero he tenido mucho que hacer (andar en la playa y otras cosillas que no me dejaban sentarme y tocar la pc) pero bueno aqui esta el capitulo, antes de despedirme debo agradecer a las que me comentan y las que se quieren linchar a Shizuru tambien (pero yo se que en fondo la aman mucho jajaj) SD bueno sin mas que decir hasta la proxima nos leemos cuidense...


Capítulo 4.

−¡Qué bestia eres Nat!

Y ahí viene el cuadragésimo insulto de Nao, que me ve como una idiota total aun lado de la reja, fumando un cigarro como si fuera una mafiosa escondiendo el rostro en la sombra y diciéndome que como había sido posible que haya dejado la "oportunidad" que me daban.

−Araña ya tienen mucha horas insultándome ya párale.−Le dije con enfado, acostada en el suelo por lo molida que estaba de la paliza que me dieron.

−Y te insultaré hasta que se me acabe la saliva, debiste ser más inteligente.−Riñéndole todavía por su falta de criterio en su opinión y más al verle sus facciones adoloridas.

−¡Quería que me arrodillara!−Le digo a mi defensa.

−¿Y?−Dice no viéndole el inconveniente en ningún lado.

−Como que "y"−Enchilándome más por no darme la razón.

−Mira virginal orgullosa a menos que puedas darle pelea a esa mujer, no puedes darle de frente con tus insultos y tus desplantes de honradez.

−Oye soy honrada−Le digo ofendida− tampoco soy estafadora de lo que me acusan esos dizque policías.−Me levanto para decírselo de frente.

−Eso ya lo sé, pero esa está usando su dinero para tenerte aquí enjaulada.

−Lo sabía esa kiyohime me metió aquí a la mala−Aprieto mi puño al enterarme de esa noticia.

−Además, esos policías son comprados debemos tener cuidado.−Viendo de reojo a los uniformados que estaban vigilándola desde la distancia.

−¿Pero cómo sabes tanto de mi caso?

Antes de seguir con nuestra conversación una muy bien dada mujer pelirroja con mirada sagaz y poco honesta, se acerca trayendo unos documentos y se los da a la araña mientras observo con intriga lo que sucede.

−Yuuki el soborno que me están insinuando es muy alto y esto me está poniendo en un aprieto, ya que no es suficiente dinero el que me diste no si pueda sacarla este día.−Dice con calma.

−Diablos, ¿no puedes hacerte cargo de esto Midori? te pagaré lo juro de la manera que quieras.−Sin notarlos su tono de voz sale inquietante.

−¿De la manera que yo desee?−Dice ventajosamente.

−¡…!−guarda unos segundos en silenció viendo de reojo a la joven de ojos jades y tira su cigarrillo al tomar su decisión− Si quieres de esa manera lo haré…

¿Está buey que trato está haciendo? noto como esa vieja le toca la retaguardia en mis narices a la araña y ahí me cae el maldito veinte del mugriento trato que tiene con esa abogaducha que me ve un instante.

−Qué tal que ella también me paga−Dice señalando a Natsuki mordiendo su labio con deseo−está muy golpeada sin embargo no me quejare por ello.

Ay, miren esta anciana primero le saco las tripas antes de "pagarle" y se lo iba a decir, sin embargo la araña se pone en medio de nosotras resguardando a la abogada, ya que si cae en mis puños la dejo irreconocible.

−¡Ella jamás estará a la venta entiendes, no te atrevas a verla de esa manera en mi presencia!

Me dejo con el ojo cuadrado la defensa que puso ante mi bravamente Nao, siempre me anda insultando y diciéndome que las done y que soy una anticuada por tenerla sin usar.

−Cálmate Yuuki−Dice la abogada desconcertada por el alto que le pusieron en seco− solo bromeaba voy a pagar la multa de tu amiga para que pueda salir y sobre el otro caso trataré de retrasarlo, para que consigas la indemnización que puso el juez.

−Gracias Midori.−Dice secamente.

−Ésa "dámelas" el fin de semana en mi departamento.

Esa loca besa a la casquivana de mi amiga groseramente con manoseo incluido, que por dulcineo que si no estuviera enjaulada sé la parto, ya que me lo cuenten de como obtiene dinero Nao para darse una vida decente, que verlo en vivo y a todo color es otra cosa diferente me hierve la sangre, no malinterpreten es como familia y siento lo que hace esa abogada enfrente de mí, es para humillarla por negarle ser su otra entretención…

Horas después salimos de la jefatura en silencio yo con rabia por lo que presencie y la araña quien sabe lo que le pico solo ve el suelo como si ahí estuviera un cofre del tesoro.

−No debiste pagar la multa y menos ofreciéndotele a esa anciana en charola de plata, fácil nos dobla la edad y se está aprovechando de ti espantosamente, además sé que no te gustan tan rucas.

−Y que querías que te dejara ahí encerrada, para que te hicieran no sé cuanta mugre.

−¿De qué hablas?

−Eres una idiota que me dan ganas de llevarte al rio y ahogarte en él, para ver dónde demonios te puedo poner la emoción del miedo, ¿acaso no le viste la cara a esos polis?

−¿Le tienes miedo a esos monaguillos de cuarta?

−Los "monaguillos" son corruptos no sé si la captes, todos los que te arrestaron son sin escrúpulos, te golpearon importándoles muy poco que fueras una mujer, además tu…

−Si ya lo sé soy idiota a tu parecer.−Le digo con desgano, mientras golpeo una lata que se atravesó en mi camino.

−No, lo que es a mi parecer y la de muchos es que eres demasiado atractiva, que espanta que no te des cuenta de ello, que andes desarreglada no anula ese hecho, solo hay que obsérvate unos momentos muy cuidadosamente para que empieces a seducir.

−Otra vez me estás tirando la jauría completa.−Le dije con desgano.

−No te estoy tirando el can, te estoy diciendo que esos tipejos se dieron cuenta de que eres hermosa y ya se les notaba que te tenían ganas, solo estaban esperando la oportunidad para hacerlo, si te dejaba la noche ahí encerrada, ¿qué crees que hubiera pasado si te dejo sola en esos lugares?

−Te haces demasiado ideas espantosas en tu cabeza, los hago trizas si intentaban algo.

−¿Así cómo pudiste zafarte del arresto y la paliza que te dieron? Sí que eres brillante Kuga.−Dice con ironía y enfado.

Ahí vamos otra vez peleadas por pensar diferente de la vida, pero un clic sonó en mi cabeza al recordar la causante de todas mis desgracias y me doy la media vuelta para ir a cierta dirección lo bueno es que me la grabe de memoria, después de todo le iba a entregar el paquete en su trabajo.

−¿Ahora a dónde vas virginal?

−Voy a reventarle la cara a esa güera, ya verás nadie la reconocerá ni siquiera sus progenitores.

Nao se me acerca y me detiene viéndome horrible es la primera vez que noto su mirada cortante me la dirige a mí.

−¿Todavía no te cansas en meternos en problemas?

−Solo la golpearé no la mataré.

−Detén tu necesidad Natsuki Kuga de una vez.

−Te lo jure la detendré… después que le reviente la cara a cierta mujer.

−No te lo quería decir porque el jefe me lo prohibió, pero ahí te va las consecuencias de irte a enfrentar a un round pesado siendo peso ligero, están a punto de embargar la paquetería de Yamada por la demanda de la compañía Sears en su contra y la hipoteca no ayuda para nada el negocio, di todos mis ahorros para tu multa por eso no puedo ayudarlo más, solo darle más tiempo con ayuda de Midori para alargar más el plazo.

−¿Dónde está Yamada?−Le digo muy sorprendida ante esa terrible noticia.

−Buscando desesperado dinero, eso es lo que está haciendo y es lo que deberías hacer también, de en vez de irte a pelear de nuevo.

Me fui al negocio rápidamente, pensando todo lo que había dicho Nao y al llegar distingo como hay un cordón amarillo alrededor de la paquetería clausurándola y me quedo pasmada viendo a mi madre consolar al jefe, mi madre me ve y me habla pero no le hago caso, salgo disparada para tratar de arreglar mí gran embarrada…

"Entretanto Shizuru llega a una residencia en una zona exclusiva y nota con molestia, que hay invitados en ese lugar, se baja con pocas ganas de llegar, una señor de sesenta años de cabello encanecido y mirada violeta la ve llegar, va y la abraza con emoción mientras esta no recibe el efusivo abrazo"

−Hija no seas así, dame un poco de amor.−Se queja el señor mayor.

−Sabes que no me agrada esa clase de muestras de afecto padre.

−Aún no me explico, porque me saliste tan huraña.

−Para eso querías que viniera, para decirme lo que no te agrada de mi persona.

"Una señora de cabello castaño y ojos rojizos de cincuenta y tantos de mirada autoritaria y fuerte se acerca con una copa de vino y se la da a su hija"

−Llegas tarde.−Su tono es recriminatorio, casi tirando como cierta peli ocre lo hace.

−No madre no llegue tarde, solo que estos autos no me dejaron estacionar.

−No des pretextos Shizuru un Fujino no debe dar explicaciones, creí habértelo dicho mil veces.

−Anko ya no seas dura con nuestra hija, es una adulta.−Sale a la defensa el señor quedándose en el medio de las dos mujeres.

−Síguele aprobando y tapando sus actos vergonzosos y ya vez como nos salió o estás de acuerdo con la clase de vida que lleva.

−Por supuesto que no, pero ya verás la voy a curar muy pronto, traje al hijo de un amigo que puede rectificarla.

−Ara, "corregirme" ¿qué cosa me corregirán?−Le digo molesta a mi padre.

−Ese defecto horrible que te aqueja hija, como te puedes fijar en mujeres eso no es natural.−Señalándole el problema de su hija.

−Como tampoco es natural, que mis padres se estén metiendo en mi vida a estas alturas del camino.

−Shizuru debes respetarnos.−Dice la señora Fujino viendo de frente a su hija con autoridad.

−"Respeto" ¿acaso ustedes me lo tienen? ¿Acaso algún día podrán estar orgulloso de lo que realizo, de en vez de fijarse en mi orientación?−Les recriminó con enojo.

−¿Qué haces? Exhibirte en revistas y que te feliciten por unos trapos y te alaban como si fuera la gran cosa.

−Madre es mi profesión, soy la mejor no hay discusión alguna.

−¿La mejor? Eres una segundona en ese sitio, no eres la dueña ni la presidenta, que aspiras ahí en ese lugar, deberías casarte con el prometido que te escogimos y dejar que él maneje la empresa de tu padre, además ocupas la mano dura de un hombre para que te tenga bajo control.

Me tomo la copa de vino con coraje ya que parece que volvemos a caer a lo mismo, creí que aquí tendría un momento de paz sin embargo la única tranquilidad que encontraré es estar sola con mis diseños, ya que ni con mi familia puedo obtener dichoso privilegio.

−No ocupo ni aun hombre, ni a nadie que me gobierne.

−Shizuru entonces no eres bienvenida a nuestro hogar, si sigues en esa actitud.

−Ara, no ocupo que me corras me voy por mi propio pie, solo les ordeno que se deshagan del imbécil que me escogieron o lo hago yo y saben muy bien cómo me deshago de lo que me estorba.−Se las advierto.

−No te atrevas−le dice exaltada la señora Fujino al conocer de antemano el carácter de su hija y de lo que era capaz si se mentían más en su vida.

−Entonces no me rete madre.

−Bien entonces márchate de una vez.−Le señala la salida.

−¡Anko, no puedes correrla este también es su hogar!−Se queja el señor Fujino por el trato que le da a su hija.

−¿Eiji acaso me vas a contradecir?

Miro como mi padre solo baja la cabeza y noto quien tiene el mando desde que tengo memoria y esa es mi madre, solo me doy la media vuelta con mi cabeza muy en alto y mi temple de hierro que he forjado para esta clase de situación desde que tengo memoria, después de todo un Fujino tampoco se debe doblegar ni ante sus padres, ¿no es así Anko?...

Voy a un bar a quitarme todo este malestar que me está molestando desde hace tiempo, que tiene de malo estar solo pensando en mi objetivo y nada más, no me gusta desviar mi vista cuando me he fijado una meta que sé que la alcanzaré prontamente, no me importa como sea la heredera Sears la desbancaré sin compasión alguna.

−Que pequeño es el mundo Shizuru.−Un hombre con porte muy galante y seductor se acerca aproximando una copa.

−Deberías decir que porquería de mundo se está convirtiendo para volverte a ver.−Lo dice con fastidio al ver quien era.

−Tan simpática como siempre.−Dice como si nada tomando su trago ante la mirada molesta de la mujer.

−Kanzaki no estoy de humor, así que vete.

−Y eso que Kiyohime no este de humor−Dice irónico.

−Fui a ver a mis padres.−Le digo al fin tomando de mi copa.

−Tema muy delicado.−Hace un brindis silencioso terminando el argumento.

−¿Y tú que haces aquí?−Viendo que no era la clase de lugar donde vería aun "galán" como lo hacen ver los periódicos de sociales.

−Cazando a posibles presas para llevar compañía a mi cama.

−Ara.

−No malinterpretes, tú no eres mi presa a seguir además estoy comprometido con Tokiha.

−Mis condolencias para la incauta, ¿aún no se da cuenta verdad?

−Mai aún cree que soy todo un "caballero" por eso no le extraña que no la toque de esa manera.

−Si no la amas déjala ir no la hagas perder su tiempo valioso a tu lado, no seas un maldito Reito.

−No puedo es mi valiosa tapadera deberías conseguirte una, así no tendrías problemas con tus padres.

−Paso, yo me destape desde hace mucho y no pienso retractar jamás de ello.

−¿De qué te sirve estar libre, si no lo disfrutas?

−Lo disfruto.

−Sé que no has tenido pareja en años, que clase de disfrute es ese.

−El que ocupo para enfocarme en mi trabajo.

−El trabajo no es todo en la vida deberías saber eso…

De esa manera se despide Reito, el hombre más cotizado en todo Japón por ser alguien adinerado y demasiado atractivo, sin embargo ahí va el delirio de muchas mujeres con dos hombres acuestas, de día el más excelso prometido, de noche un promiscuo con toda la galanura llevándose a la cama a jóvenes que se dejan impresionar por sus palabras encantadoras, sin embargo lo que no saben es que este susodicho jamás saldrá del clóset porque simplemente sus padres lo desheredarían, como en su tiempo mi madre me lo hizo… Decido mejor ir a mi oficina aunque sea en deshoras, después de todo aquí no puedo relajarme necesito revisar mis diseños ahí puedo encontrar lo que necesito, absoluto silencio y paz...

"Mientras tanto en los suburbios de la ciudad, una pelirroja detiene a una casi histérica joven de melena cobalto que echaba chispas hasta por los codos"

−¿Nao no hay otra solución para que no cierren la paquetería?

−Ten léelo tú misma.

La araña me pasa lo que es una denuncia de parte de la compañía Sears en contra de Yamada expresamente y está pidiendo una cantidad demasiado fuerte.

−¡Esto es mucho!

−Es la fianza que le están poniendo, si no la pagan cerraran el negocio definitivamente.

−¡No pueden!

−Si pueden y lo harán, ya que alegan que el artículo no llegó a su empresa y lo están demando, así que ocupamos dinero si no quieres que ocurra eso.

Voy a mí a hogar esculco toda mi recamara buscando algo de valor, tomo mi mochila, empiezo a meter todo lo que pueda vender desde mi celular, la cadena que me regalo mi madre cuando cumplí mis dieciséis iba incluida, veo a dulcineo en mi cama con sus ojos negros profundos recriminándome que vaya a vender su compañera, mi guitarra eléctrica que la tenía en desuso después de entrar a la universidad, pero ni modo no tengo de otra, me llevo a mi oso ya que es el único compañero que me quedara de ahora en adelante y a vender se ha dicho…

Horas Después.

"En la anochecer Natsuki está abrazando a su oso con preocupación debajo de un frondoso árbol, mientras Yamada la distingue a lo lejos negando con la cabeza, ya que al fin la había encontrado gracias a cierta pelirroja que estaba preocupada y le dio su ubicación"

−¿Nunca cambiaras tus hábitos Natsuki?−Viendo de reojo el gran árbol y sonríe con añoranza al notar que el tiempo pasaba muy aprisa a su parecer− ¿Pero dime por qué tienes esa cara?

−Me dieron una miseria por mis cosas.−Le da una patada a la banca de frustración, al ver lo pocos billetes que había conseguido al vender sus pertenencias.

−Natsuki deja que los adultos se encarguen de esto, no puedes hacer nada.−Le dice para tratar de aligerarle la carga.

−Metí la pata, sé que todo es mi culpa te van a cerrar tu negocio solo por andar de bocona.

−Sé que te querían humillar y me alegro de que no te dejaras, no importa el costo haya sido de esta manera.

−¿Por qué siempre me justificas? Mi mama me las tira todas las verdades en mi cara, Nao no tiene un pelo en la lengua para decirme lo insensata que he sido, pero tu… deberías estar molesto por lo que te estoy causando.−Le digo tristemente.

−Deja eso ya y ve a la casa de Saeko te espera para curar esos golpes tan llamativos en tu rostro, además parece que Dulcineo no ha hecho su trabajo y tienes esa expresión que nunca me ha gustado verla en ti.

Sus palabras me traen una nostálgica memoria al ver más en detalle a mi oso.

Flash back.

"Estaba una Natsuki de seis años escondida atrás de un pequeño árbol, mientras Yamada la localiza fácilmente al ver sobresalir sus cortos pies fuera de este"

−Qué pueda hacer me sobra un chocolate y no sé a quién deba dárselo, supongo que tendré que tirarlo que desperdicio−Expresaba al aire mirando de reojo a cierta cabellera cobalto.

"Una pequeña manita le arrebata en segundos la golosina y se vuelve a esconder atrás del árbol y empezársela a devorar, para gracia del señor esperando que terminase con ella"

−¿Yamada por qué mi papa nunca viene a verme?−Dice la pequeña con toda la boca embarrada de chocolate.

−Bueno eso… −Se ríe nervioso el señor−Pregúntale a Saeko.−Zafándose de la pregunta incomoda.

−Mi mama dice que se lo trago un cocodrilo y después de ahí un tiburón lo devoro.−¿…?

−Pues ahí está por eso no viene tu padre debe estar reconstruyéndose porque quedo en pedacitos−Explicaba de manera torpe al no saber más que decir− además deberías estar jugado con tus compañeros de en vez de pensar en eso.

−Pero todos mis compañeros dicen que soy una abandonada y que por eso no tengo padre, ya que nadie se quiere juntar conmigo.−Dice la pequeña limpiándose las pequeñas lágrimas que se le formaban al decirlo.−¿Soy una abandonada?

−Ven para acá Natsuki, vamos a buscarte un amigo de verdad no de esa clase que te hace llorar y te molesta.

"Yamada toma en brazos a la pequeña algo molesto al darse cuenta porque estaba escondida y se la lleva del barrio para llegar a una juguetería del centro, él comienza a buscar minuciosamente con la niña que no sabía que buscaban, hasta que este encuentra un oso en particular con una chaqueta de cuero tocando una guitarra eléctrica, se le hace simpático y decide adquirirlo"

−Este será tu amigo de ahora en adelante−Le pone el obsequio en sus manos− cuando te sientas triste o algún temor ven a él, para que tomes valor ya verás que todo saldrá bien.

−Como se llama.−Dice la niña de ojos jades viéndolo con curiosidad.

−¿Eh? ¿Quieres que le ponga un nombre?

−¡Sí!

−Nunca eh sido bueno con los nombres−Se rasca la cabeza con ansiedad al ver la cara de ilusión de la niña y suelta el primero que se le viene a la cabeza−Dulcineo.

−¿Dulcineo?

−Perdón no me hagas caso, déjame sugerirte otro mejor.−Lo dice de inmediato al ver que dijo el peor.

−Gracias por darme a dulcineo.

"Mientras la pequeña se aferraba al muñeco de felpa con gran cariño, Yamada solo notaba que había cumplido su cometido quitar ese rastro de tristeza en su rostro"

Fin de Flash back.

Tener ese recuerdo me hace comprender que él siempre está a mi lado.

−Creo que en vez de darte el oso de felpa, debí regalarte otra cosa un escudo hubiera sido mejor.

Siento el abrazo de este señor que me llena de melancolía y una opresión en el pecho horrible me invade, al observar que trae consigo un botiquín y empieza a curarme de manera fraternal.

−Voy a cerrar el negocio y me mudare a las afueras de la ciudad, ya es hora de jubilarme y sobre lo que sucedió con esa mujer olvídalo y sigue tu vida no te estanques por ese tropezón−Le comunica tranquilamente.

−Yamada.

−Concéntrate en tus estudios no obtuviste la beca, pero aun puedes terminar la carrera.

−No lo hagas por favor, no me abandones como mi padre lo hizo.−Le digo con angustia.

−No digas tonterías no te abandonaré, te enviaré cartas para saber de ti, solo prométeme que serás más cuidadosa y no seas tan testaruda.

Hay cosas de las cuales jamás llegaría a este extremo, solo que hoy acabo de darme cuenta cuando uno debe ceder ante alguien y es cuando debes proteger lo más querido que he tenido en mi vida.

−No… Es mi hora de protegerlo a usted.

Me levanto aprisa decidida de lo que debo hacer en este momento, ni siquiera escucho al que ha sido como mi padre que me ordena que me detenga, pero tengo que solucionar esto con la que empezó todo…

Estoy esperando a cierta persona por bastante tiempo, no pude conseguir el dinero suficiente al vender todas mis pertenecías, tendré que ceder mi orgullo para solucionar este embrollo, ahí se encuentra el auto de Kiyohime aun a estas horas todavía está en la empresa pomposa, solo distingo el maldito edificio lujoso que raya a lo ostentoso esos ricachones y sus ínfulas de que todos veamos qué tan poderoso son, unas gotas golpean mi rostro magullado lo que me faltaba una tormenta se avecina ahora si me llueve sobre mojado literalmente, esos guardias que resguardan tan gloriosa edificación no me dejaron acercar ni medio metro, me corrieron al solo verme así que me encuentro lo más alejado de su área ricachona, para no "contaminarlos" con mi presencia.

Ya en la madrugada sale esa güera huraña del estacionamiento ya sentía mis huesos tensarse del frio que los recorrían, me pongo a medio camino de su auto algo entumecida y empapada, me ve extrañada ya que hasta baja el vidrio sin ni siquiera pedírselo.

−Pensé que estarías en la cárcel de por vida, los delincuentes no reciben su merecido.−Lo dice muy molesta.−Matare a Takeda mañana−Murmura con enojo.

−¡Retire la demanda a la paquetería!

−Ara.

−Le digo que retire la demanda.−Mi tono se vuelve más suave.

−Te vez diferente a la última vez.−Le dice perturbada.−Oh si te vez más hinchada del rostro, deberían prohibirte deambular de esa manera.

−Deje mi rostro de lado, estoy aquí por Yamada él no tiene nada que ver con lo que yo le hice.

−No me importa, ya que supongo por ser una delincuente juvenil te liberaron, pero alguien debe pagar el daño que me causaron.

−¡Yo lo pagaré!

−¿Cómo? siendo altanera conmigo, mejor vete pordiosera que no tengo tiempo que perder con gente como tú, lo único que haría reconsiderar mi decisión ya la sabes cuál es ¿pero no lo harás verdad estafadora?

Me da un montón de coraje ante su declaración, pero ya estaba decidida a dejar mi orgullo aun lado desde antes de llegar aquí, me hinco en medio de la calle pidiéndole perdón una tripa se me reventó ante la ira por lo que estoy haciendo y más al oír el eco de su risa de esta güera.

−Nunca pensé que me iba a desquitar toda esta frustración con alguien, te me acabas de poner fácilmente… así que si quieres que quite la demanda, dilo más alto para mí.

−¡Perdóname por mi falta de respeto!

Escucho la portezuela abrirse para bajarse la güera y pone su mano en mi cabeza para que me agachase más, esta desgraciada se la está ganando a pulso que le parta la cara, sin embargo recuerdo a Yamada y me controlo.

−Esto debiste hacerlo desde el principio.

−¡…!

−Pero sabes a mí me gusta, que me hagan caso a la primera, así que no pienso retirar la demanda.−Lo dice de manera tenue.

−¡Qué!−Me levanto airada la tomo de su camisa finísima y la estrelló contra su auto, después que me humille esta no piensa retractarse−¿Si no lo iba a hacer entonces para qué demonios me da esperanzas y hace que le pida perdón?

−Ara, solo para ver qué tan ingenua puedes ser.−Lo dice con burla.

−Bueno después de todo, tendré que desfigurar tu rostro.−Levanto mi puño, dispuesta a matarla a golpes por quererse pasar de lista conmigo.

−Hazlo.−Su mirada rojiza demuestra que tiene controlada la situación.−¿Pero sabes que pasara después si me tocas?

−¡No me importa!−Mi puño muy cerca de su rostro.

−Iras a la cárcel.

−Ya estuve ahí.

−Decepcionaras a tus padres… claro si tienes.

−¡…!

−Meterás en más problemas a otra gente, como supongo ya lo hiciste con alguien.

−¡…!

−Vez estafadora hay niveles en todas partes hasta para ti que estas en el último debes entender tu lugar.., sabes te falta inteligencia para que puedas enfretarme−Señalando la cabeza.

−Eres una maldita desgraciada.−Con cada palabra hicieron bajar mis manos de su cuerpo, porque la muy maldita tenía razón en todo si la agredía mi familia sería la más afectada, al tratar de lidiar con otras de mis sandeces.

−Claro que soy una desgraciada… Por eso alguien como tú jamás llegaras a tocarme.

"Shizuru al no sentir más el fuerte agarre en su contra, se acomoda su ropa delicadamente para quedar de nuevo impecable mientras lo hace, ve un pequeño oso sobresalir de la mochila de la joven y lo agarra para verlo con incredulidad"

−¡Deme a dulcineo!

−Que infantil y patética mujer me vine a topar en mi vida, ¿cómo alguien como tú, pudo perjudicarme de esa manera?

"La mujer de ojos rojos intensos parte el oso a la mitad, como lo hicieron con sus documentos, mientras la joven de ojos jades solo distinguen como lo destrozan en su presencia"

−¡Nooo!

−Madura pordiosera.−Avienta el oso en un charco que se estaba formando en la avenida.

−Nunca creí sentir esto por alguien.−Baja su mirada de manera desganada y suelta su coraje−¡La detesto!

−¿Detestarme?−Se ríe cínicamente−Pues detéstame, ya que una perdedora como tú no me quita el sueño.

−No se ría, acaso no entiende que la odio profundamente ante esto.−Aprieto mis dientes ante la ira que me invade.

−Pues bien entonces aprovecha ese sentimiento de resentimiento en mi contra y prepárate deja de ser una estafadora y si alguna vez sales de tu porquería de vida ven y enfréntame con todo ese odio que me profesas, convierte todo ese sentir en energías y sobresale un poco, para llegarme aunque sea a mis talones…

"La mujer de cabellera color peli ocre y sedosa, se sube de nuevo a su auto y se va dejando a una joven paralizada viendo su objeto más preciado partido a la mitad, siendo apachurrado varias veces por varios autos que transitaban por el lugar"

−Kiyohime algún día me las pagara muy caro por todo esto… Se lo juro…

"En la compañía Sears esta una señora de edad avanzada, distingue todo el suceso por las cámaras de vigilancia del estacionamiento y sin ninguna expresión en su rostro llama a su asistente"

−Lina sama−Hace una reverencia su asistente.

−Ya está preparada.−Dice con voz serena la mujer mayor.

−¿Pero ocupaba pasar todo eso?

−Claro que sí, no se negara venir a mi lado.

−¿Cuándo se presentara ante ella?

−En unos días, prepara todo para su llegada.

−Como desee mi señora…

"Shizuru está cenando en la casa de Haruka, mientras la peli ocre entre cierra los ojos cada segundo, por cada chirrido que hacen los cuatrillizos que la rodean"

−Oye no tienen un interruptor de apagado−Dice viendo a los cuatro rubios pelearse entre sí por su atención.

−Bubuzeque tienen cinco años, es imposible que se estén quietos a esa edad.

−¿Tía Shizuru no le agrada el ruido?−Dicen los cuatro rubios observándola con ternura.

−No me agrada, así que me encantaría que se abstengan de respirar en mi presencia.

−¡Shizuru!−Regaña la rubia a su amiga por el comentario.

−Ellos preguntaron−Dice como si nada.

−Contigo no hay remedio−Haruka desvía su mirada y ve a sus hijos−Vayan a lavarse las manos en un momento comeremos, que su tía anda más neurótica que de costumbre.

−Si mama.−Gritan en unción los cuatro rubios, para salir corriendo a la dirección que le indicaron, entre empujones y gritos.

−Dime como mi mano derecha se convirtió en una máquina para cuidar críos y lo peor como dejaste que te inseminaran de un tipejo que no conocías.

−Es normal realizar ese procedimiento no hay otro que yo conozca.

−Si había otro.

−¿Cuál?

−No tenerlos.

−Aunque no lo creas si quería ser madre, así que no me arrepiento.

−Eras perfectamente mi acople en la empresa, tu jamás cometerías un error en tu trabajo, nunca me toco andarte acarreando en nada tu perfeccionismo me agradaba, pero ahora mírate toda una ama de casa es patético de solo verlo.

−Otra vez con lo mismo.

−Por tu culpa se ha retrasado mi asenso a la presidencia, si no te hubieras casado y te hubiera dado esa faceta maternal que no se dé donde carajos te salió.

−Shizuru no lo entiendes porque no te has enamorado, ya te lo explique mil veces y no comprendes aun porque de mis acciones.

−Cómo quieres que te comprenda, te fijaste en tu aprendiz y no conforme con eso le dejaste tu puesto, Jin aún sigue furioso solo con que le mencionen que te casaste con Yukino le cambia el color y parece que a ti, no te interesa nada de eso.

−Porque no me interesa lo que piensa el señor Sears de mi vida privada, vivo feliz con mi familia y no me arrepiento de nada por "perder" su respeto y ciertos privilegios y a mi esposa le agrada su trabajo y te puedo decir que tampoco le da importancia lo que todos los de la oficina piensen de ella.

−Qué manera tan conformista de pensar, creí que tenías metas elevadas.

−En eso no he cambiado en absoluto, sigo creyendo en que todo tiene que ser perfecto y dar todo por ello para cumplirlo.

−Entonces vuelve a mi lado y deja ese mediocre trabajo de medio tiempo, sé mi mano derecha como antes te voy a necesitar ahora que venga mi competencia.

−Shizuru mi meta ya no es estar dando mi vida por una empresa, mi meta es dar mi vida por ellos−Dice enfocando con amor a sus cuatro rubios, que se estaban peleando de nuevo por una toalla.−Por eso seguiré con mi mediocre trabajo de medio tiempo, para poder seguir el crecimiento y desarrollo de ellos, Yukino gana demasiado en la compañía no ocupo esforzarme más.

"La peli ocre se levanta enojada ante esa contestación, mientras se dirige a la puerta la rubia solo carraspea un poco para llamar su atención"

−Supe que te estás ensañando con una persona en especial.

−Dile a tu esposa, que se ponga organizar muy bien a los empleados que andar comunicándote, cosas privadas de las empresas.

−Detén esa demanda.

−¿Qué cosa?

−No prosigas si solo es por desquitarte.

−Esa estafadora esta libre, supongo que es lo justo demandar a quien contrato semejante insolente.

−Solo por eso vas a arruinar a todos los que estén a su alrededor, no conoces cuantas familias puede estar sustentando el dueño de ese negocio.

−No me interesa más allá, solo quiero darle una lección de vida a la pordiosera, que debe usar sus neuronas antes de actuar en mi contra.

−Muy buena lógica.

−Gracias.

−¿Entonces dime querida amiga, quien te va a dar tu lección de vida por hacer las cosas siempre a tu manera sin pensar en los demás?

−Nadie lo hará ya que no ocupo lecciones, ya sé todo lo que debo saber.

−Un arrogante es peor que un ciego, ya que no mira que caerás muy pronto ante tus propios argumentos…

Entre tanto en el centro de la ciudad…

"Una joven con la mirada esmeralda perdida llega a un hospital lujoso, las enfermeras al ver ingresar pensaron de inmediato que fue agredida, sin embargo Youko que iba pasando con Saya la reconocen y mandan de inmediato una camilla para poderla atenderla"

−Señorita Kuga se mira muy mal.−Dice la doctora Saya revisando todos los hematomas en su rostro.

−Tiene mucha fiebre, es seguro por la exposición al clima frio, debemos quitarle la ropa húmeda.−Youko interviene preocupada por la joven.

−Mata sanos.−Dice de manera monótona Natsuki.

−Bien aún esta consiente, manténgase señorita Kuga de ese modo.−Le dice Saya revisándole los signos vitales.

−Aún está en pie la propuesta.−Sus ojos vislumbran que esta sin su espíritu de pelea.

−Ahora no es momento debemos internarla para que esto no se agrave. –Youko le comunica.

−¡Le estoy preguntando si aún sigue en pie su propuesta!

−Si.−Responde de inmediato Saya.

−Me darán la cantidad que dijeron.−Tomo de la bata al mata sanos que conozco.

−Claro somos una institución seria.

−Entonces no hay más que decir, haga conmigo lo que quiera si desea diseccióneme, pero ocupo el dinero ahora.

Las matas sanos se ponen a discutir mi estado, pero prontamente llegan a la decisión y su respuesta sigue siendo la misma, me cambian de inmediato para esterilizarme completamente y me quedo dormida sintiéndome que caí en las manos del doctor Frankenstein, no sé cuál de las dos son peores estas doctoras o Kiyohime... Pero estoy demasiado cansada emocionalmente y físicamente para comprender de la decisión que tome este día, le va a cambiar la vida de alguien futuramente.