¿Qué pensaban?

¿Que no continuaría?

Lo que si estoy seguro.

Es que me odian XD


Sobreesfuerzo

-¡Feeennnnnnnn!

En la región de Kalos, para ser exactos en la ruta 5.

-¡No te muevas!- Media un niño.

Un niño pelinaranja estaba sentado de piernas cruzadas, suspirando. Sobre sus piernas estaba su Pokémon.

-¡Déjame de ponerme eso!

Y una pequeña Fennekin lloraba, sus mirada se emblanquecida, pataleaba con todas sus fuerzas.

Un niño llamado Joshua y su pequeña Pokémon, una Fennekin. Se encontraban en medio de la ruta, entre entrenadores que pasaban caminando y al ver al niño no podía dejar de reírse un poco de burla, les parecía gracioso y a su vez algo tierno la situación.

Aquel joven había recibido a su primer Pokémon tipo fuego. Una pequeña Fennekin. Pero esa Fennekin era "distinta" a las demás Pokémon de su especie. Era de carácter fuerte.

Joshua, después de una pelea, trataba de curar a su pequeña Fennekin que estaba debilitada y como estaba lejos de un Centro Pokémon, tenía que hacerlo de forma casera, con pociones. Dependiendo de lo que sentía la pequeña, pues variaba, tenía una pequeña cortada en su lomo y a la hora de aplicar la poción, le ardía.

-¡FEEEEN!

-¡No me rasguñes!

Casi saltaba, aunque fuese una pequeña herida. Y lo peor es que se montaba sobre Joshua y le rasguñaba.


Minutos después.

Después de eso. El niño seguía su camino, pero esta vez herido con múltiples rasguños de Fennekin en su rostro y espalda.

-Auuuu.- Se decía Joshua cuando caminaba, con una cara seria, sentía dolor.

-Feennn.- Ella sonreía, de nervios.- Lo siento.

-Mmmm… - Joshua gruñe.

Para este tiempo la relación de niño y su Pokémon, se consideraría normal. No había mucha tensión como antes. En sus primeros días, que eran como agua y aceite, pero de forma tan literal.

-Fennekin…- Le dice Joshua.- Aprende a escucharme.

Pero eso no quería decir que no tuviesen aun problemas, todavía.

Fennekin calla. Bufa molesta, pero viendo a su maestro.

-No te hubiera curado, no hubiese sido necesario. De no ser que eres… ¿Cuál es la palabra?- Se preguntaba el niño.

¡No te atrevas a ofenderme humano!- Ella protesta.

Y Joshua calla y gruñe de nuevo.

La pequeña zorrita agacha la mirada, inflando sus mejillas, no quería oírlo una vez más. Lo ha escuchado mucho de Joshua últimamente. Pues el problema ahora era…


Hace una hora.

-Flabébé, usa viento ferrico.

En una batalla que libraba el Joshua, con Fennekin. Una batalla común contra una chica que usaba un Flabébé.

Fennekin esquivaba ese ataque de ese Pokémon.

-¡Usa Ascuas!- Pedia el pelinaranja.

La pequeña da un salto y escupe sus llamas, quemando pegándole a su oponente.

-¡Flabébé!- chilla la Pokémon.

-Vamos Flabébé.- La niña o se rendía.- ¡Tu puedes!

El Pokémon enemigo se pone de pie.

-Usa placaje.- Ordena la niña.

La Flabébé se acerca y le pega a la Fennekin, ella al igual estaba cansada.

-¡Vamos mi pequeña!- Exclama Joshua.

-¡Heey!- La Fennekin se voltea tan de repente y alterada.- ¡No me llames así!- Y se enoja ante las palabras de su maestro.

El niño sonríe, pese al comportamiento algo frió y agresivo de su Pokémon. Ella le obedecía, tenia buenos ratos y malos.

Los Pokémon se quedan quietos, viéndose.

-¡Usa gruñido!- Ordena Joshua.

Y Fennekin echa un gruñido, tan, pero tan fuerte que parecía un rugido, tanto que intimida a Flabébé, echándose un poco para atrás, hasta la entrenadora se espanto.

-No hay que dejarnos.- Se dice la niña para darse valor.- ¡Usa viento ferrico!

Y Flabébé, usa ese ataque, soplando, usando su flor, girándola demasiado y empujando a su rival.

-¡¿Por qué no cae?!- Ella se impacienta y hace un puchero, al ver que esa Fennekin no caía.

-Porque ese ataque no es efectivo.- Le responde Joshua.- Mi Fennekin es del tipo fuego y ese ataque tuyo, es del tipo hada.

-¡¿Qué?!- La niña se espanta.- Eso quiere decir…

-¡Jijiji!- Joshua alza una sonrisa.- Que yo ganare… ¡USA ASCUAS!

Fennekin vuelve a correr y una vez cerca lanza sus pequeñas asucas, llegándose a ser un golpe critico a esa Flabébé.

La pequeña Flabébé no puede continuar. Sus ojos estaban en espiral, dando una señal de que estaba debilitada.

-¡Yo gane!

Joshua y Fennekin gana.

-No cantes victoria.- Le dice la niña.- Esto no ha acabado.

La niña saca un Charmander.

-Bien hecho Fennekin.- Dice el niño.- Pero ya es hora de tu descanso.

Joshua saca la ball de Fennekin, pero a la hora de disparar el rayo. La pequeña esquiva. Joshua alza el ceño desconcertado y trata de hacerlo otra vez, pero Fennekin vuelve a esquivar.

-¡Fennekin!- Ella se niega.- No quiero aun meterme. Quiero pelear.

Y Joshua trata de meter a Fennekin en su ball. Pero esta sigue esquivando.

-¡Fennekin, obedéceme!- Pide Joshua molesto.

-Claro que si te obedeceré.- Le dice Fennekin.- Pero no en eso, quiero seguir peleando.

Momentos pasan. Joshua lanza la pokeball pero Fennekin corre y esquiva. Joshua se frustra de intentar e intentar.

-Vaya parece que ellos no se llevan del todo bien.- Dice la niña.- No son como mis Pokémon.

-Ríndete Joshua.- Dice Fennekin, respirando fuertemente.- Me tendrás que dejar afuera.

Fennekin se niega a entrar. Ellaqueria seguir peleando, quería ser fuerte.

-(Suspiro) Ni modo.- Dice Joshua, harto de intentar y molesto.

Fennekin sonríe y voltea para ver a su siguiente rival. Joshua veía a su Pokémon, era obvio al igual que Fennekin estaba cansada, no podía continuar por mucho tiempo.

Y la batalla comienza.

-¡Charmander, usa corte!

Y el Charmander le pega haciéndole eso, usando sus garras, un corte al lomo de Fennekin, mientras ella grita y lanza a su vez ascuas.


Actualidad

-Te sobre esfuerzas demasiado.- Dice Joshua, dolido, pero de sus heridas que le arden.- Ahora tengo que pagar yo y eso en literal… Me duele.

-Vamos, no te quejes.- Le dice Fennekin molesta.- Te quejabas antes, que no te obedecía, ahora te quejas de que peleo.

El niño seguía caminando.

-Ahora yo soy el que necesitare ir al Centro Pokémon.- Se dice molesto.

Aunque Joshua, no se podía quejar con todo. Desde que habían hecho las "pases", Fennekin se había vuelto más fuerte. Inclusive le gano a esa niña. Pero el niño estaba preocupado. Y no era de menos, lo que hacia la pequeña zorrita a su vez no era sano.

Y no todos eran victorias. Algunas veces perdían por la misma perseverancia de Fennekin. Joshua quería que descansara y usarla para después. Pero ni inclusive eso.

Y mientras caminaban. Fennekin ve molesta a su maestro, mostrando levemente sus colmillos.

-"Aparte que solamente te estoy usando humano"- Dice la pequeña molesta, desde sus adentros.- "Simplemente para ser más fuerte. Una vez que lo sea, me iré"

Pero también Fennekin tenía otros planes. Pues ella no quiere estar encadenado a un humano, quiere ir a su hogar, a donde ella pertenecía, con su familia. No le veía un chiste alguno estar con alguien que no la conocía. Aunque tenía que admitir que Joshua no era alguien malo, que inclusive se preocupaba por ella.

-Sera mejor que olvide eso.- Se dijo la Fennekin con cierto sonrojo.- Solo es un humano más.


Horas después

Joshua y Fennekin llegan a Ciudad Luminalia. Una Ciudad conocida por ser una de las más grandes, por las Empresas Lysson y por el café del mismo nombre. Y por su gran atracción que era la Torre Prisma. Aparte que en esa ciudad era el laboratorio del Profesor Cipres.

-Bueno. Llegamos de nuevo.- Dice Joshua.- Ahora hay que ir al laboratorio… No entiendo porque el profesor Cipres me quiere ver de nuevo.

Fennekin estaba a fuera de su ball. No adentro y eso se debió a que el profesor contacto a la madre del niño y antes que se fuese de nuevo a su aventura. El profesor le pidió a Joshua que dejase a Fennekin afuera. Aparte que le pidió que pasara de nuevo al laboratorio.

Y después de poco tiempo llega al laboratorio.

-Ahora solo queda una pregunta.- Dijo Joshua, dudoso.- ¿Dónde queda el laboratorio?

Si Fennekin tuviese palmas, se hubiera dado un palmazo en la frente. Tan solo de escuchar esa pregunta.


Una hora y media después

El tiempo pasa y después de mucho caminar. Joshua por fin llega.

-No entiendo como alguien que ha pisado esta ciudad no se acuerde en donde está el laboratorio.- Decía Fennekin que estaba cansada de caminar, tanto que estaba en la espalda de Joshua, en su mochila.

-¡Uffff!- Joshua con esfuerzos llega a la recepción.- Perdón por la tardanza. Aun no me ubico bien en esta ciudad.

-¿Tú debes ser Joshua, cierto?- Pregunta la recepcionista.- El profesor a aguardado mucho a tu llegada.

-Perdón.- Le dice el niño.- Pero me perdí.

-Y al final tuvo que tomar un Taxi para llegar aquí.- Dijo Fennekin, viendo molesta a Joshua.- Si será… Solamente tenía que caminar un poco. Pero se desvió y acabamos por esa torre.

La recepcionista señala el ascensor

Joshua va al ascensor y una vez adentro, cuando se cierran las puertas y el ascensor sube.

-Bájate de mi mochila.- El pelinaranja saca a su Pokémon.- El profesor nos quiere ver.

-¡Déjame en paz, quiero descansar!- Pide Fennekin, con una cara fría, molesta y sobre todo cansada.- Después de toda la caminata que obligaste a dar.

Fennekin se niega y ambos empiezan a pelear. Joshua trata de bajarla. Saca su ball. Pero Fennekin lo embiste, tumbando al niño. Y así están hasta llegar al segundo piso.

El ascensor se abre, para ver Joshua en el suelo y Fennekin sobre él. Pero al frente de Joshua y Fennekin, una sombra los cubría, haciendo que ambos alcen la vista.

-¿Uhh?- Joshua ve a esa persona.- ¡Profesor Cipres!

Joshua se para y Fennekin esta vez se queda quieta, sostenida por su maestro.

-…- El profesor se le queda viendo al par.- Te estaba esperando Joshua… Ven, acompáñame.

El profesor se lleva al niño y a su Pokémon a su escritorio. Sino muy frio.

-Si gustas puedes sentarte.- Le dice el profesor, invitándolo.

-No, gracias.- Pero el infante niega.

Por un momento un silencio viene, el profesor se le queda viendo al niño y a su Pokémon. Pronto y aunque fuese corto, ese silencio se vuelve más incomodo.

-¿Joshua, sabes porque te cite aquí?- Le pregunta el profesor.

-…No.- Responde el niño con algo de nervios.

-Bueno, tiene que ver contigo y Fennekin.- Le responde el profesor, algo serio.

-¿Conmigo también?- Se pregunta ella molesta.

Ambos se desconciertan.

-Recibir una llamada de Violeta.- Le dice el profesor.- Sobre el resultado de su batalla.

Y ambos por lo consiguiente se espantan.

-No fue la derrota, si no tan en la forma en que la perdieron.- Responde el profesor.- La líder de gimnasio me comento sobre su conducta que tenia tu Joshua, con Fennekin.

-¿E-e-enserio?- Le pregunta Joshua, aun sin creer.

-Sí. Y por lo que vi hace algunos momentos es cierto.- Dice el profesor alzando sus manos y apoyando su cara en ella.- ¿Qué ha pasado?

-Bueno no es por justificarme. Pero al principio Fennekin no me obedecía.- Responde el niño.- Hasta ahora si lo hace. Pero más que trataba y trataba no podía ganar su confianza. Y no sé por qué.

Fennekin pone una cara de duda, si lo recuerda. Todo el tiempo que no ha obedecido a Joshua. Tuerce su hocico y desviaba la mirada a todos lados.

-Te estuve investigado Joshua.- Dice el profesor, más serio.- En Pueblo Vanitas. La enfermera atendió una mordida muy grande a Fennekin.

Joshua entra en nervios.

Flash Back

-¡Eres libre!- Le dice el niño harto de su Pokémon.- ¿Qué esperas?, largo.

En ese tiempo Joshua sabía que iba a pasar, sabía que ella iba a ser atacada. Pensaba dejarla con malicia en su ser. Para que Fennekin sintiera que se siente estar sola.

-¿Quieres ser libre?- Pregunta Joshua serio.- ¡Pues bien, hazlo, suerte!

Joshua harto decidió dejarla, a su suerte. Y esta rápido respondió. Un Pokémon salvaje aparece y ataca.

El pequeño se retiraba del lugar, mientras oía la batalla que se llevaba. Fennekin de nuevo era embestida, se para de nuevo y usa ascuas, quemando al Furfrou, pero este sale entre las ascuas y muerde a la pequeña y lo sigue haciendo.

-¡FENNEEEE!

Ese día Fennekin estaba herida, sin saber nada de la vida salvaje.

Fin del Flash Back

-En ese tiempo. Tuvimos un accidente con un Pokémon salvaje. No lo niego.- Dice Joshua, muy nervioso y a sabiendas que era mentira.- Pero así es con todos los entrenadores.

El Profesor ve al niño. Aparte que tiene dos Pokémon, ninguno como le dejo esa mordida a Fennekin.

-¿Y ahora?- EL Profesor pregunta.- ¿Como es su relación?

-Ahora, se podría decir que es normal. Pero al igual tiene su actitud.- Sigue contando el niño.

Joshua acaricia a su Pokémon.

El profesor lo piensa, viendo a Fennekin y a simple leguas se veía que decía la verdad, no le desagrada del todo estar con Joshua.

-No sé si le contó la líder sobre mi Pikachu.- Pregunta el niño.

-Sí, si lo hiso. Me conto que su relación es normal.- Responde el profesor.- Pero eso no lo justifica, ni lo que me acabas de decir. He visto esas relaciones, sé que hay veces que el Pokémon se vuelve salvaje y si, al principio cuesta. Pero después y con el tiempo la relación puede transformarse.

-Bueno, como dije. Nuestra relación, es casi normal, ya me obedece.- Responde Joshua.- Aunque últimamente tengo un problema…

-No me lo cuentes.- Dice el profesor.- Quiero verlo con mis propios ojos.

-¿Ehh?- Joshua se desconcierta.

-Mira, no lo sabré a simples palabras.- Dice el profesor Cipres.- Así que… Me lo demostraras en un combate Pokémon.

El niño y su Pokémon se impactan. Lo que pedía el profesor se demostraría en una batalla Pokémon.

***A las afueras del laboratorio***

En un patio afuera del laboratorio. El niño Joshua y el Profesor se preparan para luchar.

-Bien, cuando quieras.- Dice el profesor.

-Bien. Esta vez escúchame Fennekin.- Le pide el niño, que saca su mochila.

Pero sin darse cuenta Fennekin ya no estaba con él, estaba ya frente a él, lista para pelear.

-¡Oye!- EL niño exclama.

…- EL profesor sigue viendo.- ¡Ve Garchomp!

Pero el libera a su Pokémon y este era más poderoso todavía. Haciendo que Joshua y Fennekin se espanten al ver tan imponente adversario. Ese era el Pokémon del Profesor Cipres.

-¡GAAARRR!

Y suelta su rugido.

(NDA: Quise retomar a Garchomp, si bien aparece en el anime y más me centro en el videojuego. Creí que ese Pokémon vendría bien aquí)

-Antes de empezar Joshua. Pido que tu y Fennekin se tranquilicen.- Dice el profesor.- Me contendré. Y perdón. No tenía otro Pokémon a la mano.

Eso trata el niño y su Fennein, pero les era muy difícil. Pero lo hacen.

-Empecemos.- Joshua se motiva.- ¡Fennekin arañazo!

-¡No, no me rendiré!- Se dice Fennekin, muy furiosa.

Ella se abalanza y ataca con arañazo. Pero Garchomp lo esquiva

-¡Retrocede, rápido!- Ordena Joshua.

Pero Ella no le hace caso y en lugar de eso ataca con ascuas, pegándole a su enemigo.

-¡Lo conseguí!- Dice la pequeña.

Pero tan solo festejar es embestido por la cola de Garchomp, mandando su cuerpo, en literal volando como si una bola de papel se tratase, pasando a lado de su maestro, su cuerpo todavía bota.

-¡FENNEKIN!- Joshua se espanta.

Fennekin e levantaba, poco a poco, de forma tiesa, sintiendo aquella fuerza por todo su pequeño cuerpo. Pero se vuelve a poner de pie. Haciendo que Joshua se alivie.

-¡Feennn!- Pero Fennekin no está del todo bien.- ¡No me daré por vencida!

-¿Que harás Joshua?- Pregunta el profesor.- En una batalla se toma decisiones y no es de cobardes lo que piensas.

Joshua gime, fruncía el ceño.

-¡Ven Fennekin!

Joshua saca su pokeball y el rayo se dirigía a la pequeña.

Pero Fennekin esquiva.

-¡¿Pero qué?!

-¡YO NO ME RENDIRE!

La pequeña Fennekin recuerda días atrás a la Primarina, del tío de Joshua, Rafael. Aquella Pokémon con demasiada facilidad pudo contra dos Pokémon. Mientras Fennekin con muchos esfuerzos pudo contra uno.

-Si ella puede, yo también.- Se dice Fennekin como apoyo.- Yo quiero ser tan fuerte como Primarina. Quiero que veas eso Joshua.

Fennekin admira a Primarina, su gran fuerza.

-¡DEJAME MOCOSO HUMANO!

Y así y a su forma le ruje Joshua. Viéndolo con enojo.

-¡Fennekin obedéceme!- Pide el niño pelinaranja.- No puedes contra Garchomp. Y Necesitas un descanso.

-¡Cállate!- Dice Fennekin furiosa.- Agradece que estoy peleando humano y todo para que seas el mejor, para que te luzcas por un momento.

Pero era o contrario a esas palabras y ella no se daba cuenta. Todo por querer ser más fuerte. Ella no comprendía cómo era ganársela fuerza y el poder.

-Yo seré fuerte.- Se dice Fennekin.- Yo solo utilizare a este humano como medio para eso.

Fennekin con rabia arremeta contra el temible Garchomp, embistiéndolo.

El profesor frunce el ceño.

-¡Acaba con ella Garchomp!- Orden el profesor.- ¡Usa cuchillada!

Pero esa osadía que tenia Fennekin le costaría caro. EL dragón se le adelanta, estando al frente de Fennekin, ella entra en shock.

Garchomp alza sus cuchillas y le pega fuertemente a Fennekin que cae y bota al suelo.

-La batalla ha acabado.- Dice el profesor.- Fenenkin ya no está en posición de pelear.

Joshua se quedo perplejo. Fennekin, ni si quiera se mueve, queda inconsciente.

-Fen, fennekin, vuelve.- Pide Joshua.

Esta vez el rayo absorbe al Pokémon. El niño baja la mirada. El sabía el resultado.

-No has podido tener todavía una relación normal con tu Pokémon.- Dice el profesor.- Es cierto, te obedece cuando pelea. Pero no cuando tiene que parar, eso tienes que ver.

-Eso ya lo sé.- Dice Joshua, muy desanimado.- No se qué hacer.

-… Joshua, me temo que aun no estás preparado.- Dice el profesor Cipres.- Y me temo que tendré que quitarte a Fennekin.

-¡¿QUÉ?!- EL niño reacciona.- ¡¿Por qué?!

-Por lo antes dicho.- Avisa el hombre.- Veo que no estás listo todavía.

-Pero si obedece, solo que es terca.- Joshua niega.

-Demasiado, diría yo.- Pero el profesor se la pide.

-¡Por favor no!

Esa noticia fue demasiada, aun para Joshua que no lo vio venir.

***Después de unos momentos y adentro del laboratorio***

Después de la pelea. Fennekin recupera su estado al ser atendida en un centro Pokémon.

Joshua tenía la pokeball de Fennekin en sus manos. No quería soltarla. Pero tenía que. El niño sentía algo en su ser. Un dolor. Aunque tuvo poco tiempo a Fennekin, no podía decir que se encariño algo con ella. Después de todo era su primer Pokémon.

Flash Back

Aparte estaba ese otro recuerdo. La primera batalla que tuvieron en equipo ese día.

Contra un cierto individuo.

-¡Vamos mi Reina pruébale al enemigo que no nos rendiremos, no nos apagaremos así de fácil!

Contra cierto chico que se la quería quitar de sus manos. Esa fue la primera vez. Se unieron para pelear contra la amenaza, haciéndose una sola llama. Fennekinin peleo contra un Froakie, haciéndole frente. La primera vez que escucho a Joshua.

También estaba su segunda pelea.

-¡Bien hecho Fennekin!- Joshua abrazaba a su Pokémon. Alegremente.

Fennekin habia ganado su segunda batalla. A lado de Joshua. Ella estaba cansada. Pero estable, suspiraba y veía a su rival en el suelo.

-¿Lo, lo, lo hice?...- Se preguntaba Fennekin, aun sin creer.- Otra vez… Con Joshua.

Ambos en parte no podían creer que habían ganado de nuevo. El niño saltaba de felicidad junto con su Pokémon. La alegría de ganar una batalla. Esta vez la Fennekin celebraba a su lado.

No solo estaban esos momentos de batallas.

-¡Fennekin bájate de mi mochila!- Pedía Joshua.

-Me dices que soy una reina.- Dice Fennekin al recordar sus peleas, así la llama Joshua. Reina.- Trátame como tal, lacayo.

Joshua tenía que cargar a Fennekin. Pero a su vez…

-¡Deja de acariciarme!- Fennekin se arrepentía.

-¿Quién es la Fennekin más bonita?- Joshua consentía a su Pokémon, la acariciaba y peinaba.- ¿Qué tal un pokelito?

La pequeña se abochornaba, no toleraba mucho el cariño de Joshua.

-¡Deja de ponerme moños!- Decía la Fennekin.- ¡Prefiero esa pesada corona de piedra!

Y la adornaba.

-¡No soy una muñeca!- Ella se quejaba.

-¿Te gusta?- Pregunta Joshua.

-¡¿Cómo si me gusta?!

-¿Quién es mi reina?- Le preguntaba Joshua, consintiéndola.

Fennekin inflaba sus mejillas y se sonrojaba.

Eran momentos de alegría y convivencia. Joshua era la parte blanda y Fennekin la parte fría. Pero aun así estaban juntos.

Fin del Flash back

Pero Fennekin tenía otros planes. Quería ser la más fuerte, lo suficiente para irse lo más pronto posible de Joshua. Esa es su meta.

-¿Tengo qué?- Pregunta el niño, melancólico.

El profesor ve a Joshua. Con esa actitud, esa tristeza por dejar a Fennekin. El niño tenía la vista, viendo su pokeball.

Joshua suspira, algo lento.

-"Al menos no niego que los últimos días, fueron agradables"- Pensaba Joshua, sonriendo tristemente.

-… Joshua.- EL profesor le llama.

-Ya lo sé.

-… No.- Dice Cipres, desconcertado.- Esa actitud que tienes hacia Fennekin, me desconcierta.

-¿Por qué?- Le pregunta el niño.

-No lo sé.- Responde el profesor.- Cuando un Pokémon es así de rebelde, se debe también al entrenador.

Joshua no entiende. Pero al igual el profesor. Por primera vez ve a esa Fennekin tranquila.

-Mira. Te daré otra oportunidad.- Dice el profesor.- Y solo será la última. Para probar que eres un entrenador para esa Fennekin.

-¿Por qué me da otra oportunidad?- Sigue preguntando Joshua.

-¿La quieres o no?- Pregunta el profesor.

-Sí, sí quiero.- El niño pelinaranja se aferra a la ball.

-Pero antes, respóndeme.- Pide Cipres.- ¿Que es lo que hace que quieras a Fennekin?

-Bueno… No lo sé con exactitud.- Responde el.- Aunque recuerdo…

Flash Back.

Joshua voltea y la ve, por un momento se le quedaron viendo el uno al otro y a los ojos. Fennekin ve los ojos naranjas de Joshua y este ve sus ojos naranjas de ella, que si bien era de diferente forma en el color. Por un momento siente algo, como si fuese un trance. Pero ambos salen del mismo trance y desvían su mirada.

-"Sus ojos…"- Se dice a si misma Fennekin sorprendida.

-"Son como los míos"- Piensa Joshua, sorprendido.

Ambos estaban por un momento pensativos a la hora de verse el uno al otro. Ambos por alguna razón y solo alguna razón sientan de nuevo una curiosidad al verse. Pero había algo, que le impedía, como si fuese pena, nervios de hacerlo, verse de nuevo.

Ese día Se hiso un lazo, un lazo que hasta ahora ambos o tenía idea, esa mirada. Había algo más e semejanza, aparte del color de sus ojos.

Fin Del Flash Back

-Fue en esos momentos. En que sentí algo, ese algo que me mantiene, como una llama de fuego.- Cuenta Joshua.

-Bueno. Lo demostraras. Esa llama es incandescente e incontrolable.- El profesor da media vuelta y se dirigía a su escritorio.- Joshua. Te contare algo de Fennekin, ¿Quieres escuchar?

-S-si.- Responde Joshua.

El profesor le pide al niño que se siente.

-¿Sabes de donde proviene Fennekin?- Pregunta el profesor Cipres.

-No, con exactitud. Pero si es del tipo fuego, tiene que ser de un volcán.- Responde el niño.

-No exactamente.- El profesor se pone más serio.- Los Pokémon viven, si en diferentes partes, donde estan en paz y en armonía… Pero algunas veces no.

-¿?

-Fennekin había sido capturada hace poco. Con otros fines.

-¿Cómo cuales?

-Para fines malos. Eso te puedo decir.- Responde el profesor.- Fenenkin fue rescatada a tiempo.

-¿Y por qué no la devolvieron a su hogar?- Pregunta el niño desconcertado.

-Desgraciadamente. No sabemos en qué parte se encuentra su hogar. Solamente ella sabe.- Responde el profesor.- Algunas veces. Los Pokémon sin hogar. Se los damos a los entrenadores. Para que cuiden de ellos y les den el cariño que se debe. Como lo hiciste tu Joshua, mostraste preocupación hace algunos momentos, cuando te la quitaría. Dándome a entender que te importa.

-Bueno yo… El niño se sonroja.- Claro que me importa… Sé que he cometido al igual errores y los he estado pagando. Al principio empezamos como agua y aceite. Pero, casi me obedece. Solo que, no sé que tiene.

-Eso lo debes tú de entender. No te será fácil.- Dice el hombre.- Pero será la última. La verdad no quiero hacer eso. Y supongo que Fennekin no se querrá ir con otro entrenador, al menos que no seas tú. Sé que esa Fennekin ha sido salvaje, desde que la recogí.

-¿No lo entiendo?- Se pregunta Joshua.- ¿Usted ya sabía el comportamiento de Fennekin?

-El tiempo que la tuve aquí, fue casi igual. De hecho más salvaje- Responde el profesor.- Inclusive pensaba que tú no podrías contra ella. Pero, tuvo otro efecto.

-… Sigo sin entender.- Dice el niño.

-Lo entenderás. Tal vez pronto.- Dice el profesor.- Ahora dirígete a Ciudad Novarte. Donde te espera tu última oportunidad. No tardaras más de dos días en llegar.

Joshua asiente. Pero temeroso a su vez. Porque tiene una oportunidad de no perder a Fennekin. Advierte el profesor.

El niño asiente decidido. Peor a su vez dudoso. Como hacer entender a Fennekin. Eso era difícil.


Al día siguiente

-Muy bien Joshua. Puedes hacerlo.- Se dice el susodicho, con ánimos.- Ya te obedece. Ahora solo falta que capte bien.

Joshua saca a su Fennekin de su ball. Al igual que ha Pikachu.

-A comer.- Dice Joshua, que preparo todo.

-¡Pika!- Pikachu se emociona y corre.

Mientras Fennekin iba despacio, seria.

-¡Vamos más rápido!- Pide Joshua.

La pequeña se desconcierta y ve a su maestro sonreírle. Fennekin voltea la cabeza, en señal de duda y preguntándose.

-Como sea.- Se dice Fennekin de forma fría, sin tomarle al final importancia.

Ella se acomoda.

-¡Pokelitos!- Exclama Pikachu, con una cara de sorpresa.

-(Mph)- Apeas ya Fennekin trataba de sonreír, de forma leve, llevándose de simple agrado al recibir pokelitos.- Hasta que decide hacer algo bueno.

Ambos Pokémon comen su alimento. Era alegría recibir el postre primero. Joshua ve lo feliz que esta Pikachu. Y Fennekin, no tanto.

-Bueno. Aplicar el plan "B"- Lo pensó.

Joshua, pensaba bien en las palabras del profesor Cipres, para tratar de llegar a la confianza de Fennekin.

Primero se acerca a su Pikachu y lo acaricia de sus orejas, pronto desciende hasta tocar algo que no debía.

-¡ARHHGGG!

El niño toca esas mejillas rojas que tenía ese Pokémon, eso le da toques.

-¡Je!- Fennekin lo ve, sonriendo, disfrutando a Joshua siendo electrocutado.- Tonto.

-¡Auu!- El niño se aleja, pero sigue sonriendo.- Bueno. Es cierto lo que dicen de tus mejillas.

-¡Pika!- Pikachu no le prestó atención a ese detalle.

Pero Joshua pararía después y se iría con Fennekin.

-¡Heeey!- Fennekin exclama.- ¡¿Qué haces?!

La pequeña patalea, pero su maestro la agarra.

-Quédate quieta.- Dice Joshua, tratando de agarrar a su Pokémon.

Una vez sometida, el niño saca un peine y la empieza a peinar, todo ese pelo que tenia.

-Tienes bonito pelo.- Le dice el niño.

Lo que trataba de hacer Joshua era tratar de llegarle más a Fennekin, establecer un buen lazo de confianza.

-"Y ablandarte tu frío corazón de piedra"- Joshua se le salía una vena en la frente mientras pensaba, mostraba una sonrisa. Pero estaba molesto al igual.

Fennekin por su parte estaba muy molesta, no le gustaba ser cargada por Joshua, en especial cuando…

-(Suspiro), Ya vas a empezar.- Se dice la pequeña a sabiendas de lo que vendrá.

-¿Quien es la Pokémon mas linda?

-No entiendo a los humanos.- Ella tenía una cara seria.- ¿Qué son precisamente?-Y se preguntaba.

La pequeña Fenenkin alza su mirada y ve al niño.

-Solo son egoístas.- Se decía.- Pero…

Ella siente algo, ve algo en ese niño que la hace pelinaranja, recordando esos momentos con su maestro.

-Pero el.- Se mantuvo pensando en Joshua.- Este humano, ¿A eso le llaman entrenador?

-Serás una gran Pokémon. Yo me encargare de eso.- Dice Joshua alzando la mirada al cielo.- Ya quiero vivir esa aventura contigo.

-¿Enserio?- Fennekin se desconcierta, abriendo su mirada, sonrojándose por alguna razón.- ¿Qué estoy diciendo?, este humano es igual que los demás. Si quiero ser fuerte tendré que estar a su lado por un tiempo. Solo eso.

Joshua acaricia la barriga de Fennekin. Esta levemente le muerde con sus fauces, molesta.

-Ya no muerdes como antes.- Dice el niño impresionado, sintiendo esa mordida muy leve.

-¡No soy un Fufrou, para que me rasques la barriga!- La pequeña se sonroja de vergüenza.- ¡Esa fue una advertencia para que me dejaras!

Joshua ríe, mientras Pikachu veía feliz. El se daba cuenta que al menos Fennekin cambiaba con el tiempo. A diferencia de sus primeros días. Aunque la realidad era otra.

Al día siguiente

El progreso del entrenamiento de Joshua, daba sus frutos. Fennekin podía contra cualquier entrenador o Pokémon salvaje. Pero a su vez seguía siendo rebelde. Haciendo que Joshua se sintiera preocupado por ella, no quería perderla.

Pero ella, quería seguir luchando, quería ser la mejor. Aparte que no quería depender de Joshua. En su mente quiere otra cosa. Y una de esas cosas era ser más fuerte.

-Fennekin. Te pediré algo antes de pelear contra Violeta.- Pide Joshua, muy preocupado.- Por favor escúchame, es todo lo que pido.

La pequeña Fennekin ve al niño, esa expresión de tristeza y preocupación.

-¿Por qué estas así?- Se atreve ella a preguntarle.- Supongo porque retaras a eso que le llaman Líder de Gimnasio, si eso es.

Pero Joshua no entendía aun lo que su Pokémon le decía.

-Tú no te preocupes.- Dice la Fennekin.- No perderé.

Joshua da un suspiro de alivio. Pero malinterpretando la respuesta xde su Fennekin.

-Aparte si quiero ser fuerte, tengo que soportar lo que sea.- Dice la Fennekin, diciendo que no se dará por vencida.

-Mi madre dijo que no me daría la pokeball de mi tío Rafael, si no gano la medalla de gimnasio.- Dice Joshua, también recordando que no tiene esa pokeball de su tío.- Y le probare que si soy capaz de ganar.

El niño esta decidió, junto a sus dos Pokémon para retar a la líder de gimnasio de Ciudad Novarte, Violeta.

Joshua pasaba entre los entrenadores de aquella Ciudad. Al tener un Pokémon tipo fuego, ayudaba a pasar con cierta facilidad. Fennekin por su parte se sentía más motivada al ver lo fácil que acababa con sus enemigos.

Hasta encontrarse con aquella líder que resguardaba esa medalla.

Con una cámara fotográfica ve a su rival.

-¿Huh?- Y desconcertada la líder esta al ver a ese niño.- Volviste. Esa expresión de tu rostro al cobrar la revancha es digna de ser inmortaliza. Esa decisión de volver a ajustar cuentas.

-Gr-gracias, ¡Jejeje!- Joshua ríe, algo tímido y sonrojado.

-Pero…- La líder se pone un poco seria.- Espero que también hayas cambiado respecto a nuestro último encuentro. Joshua.

-…- EL niño se mantiene pensando, solamente sacando sus pokeball.

-Pues eso lo veremos ahora.- Dice la líder.

Todos se preparan para la batalla. Ambos se preparan para luchar.

-"Si se puede Joshua"- Se decia el pequeño.- "Solo espero que Fennekin me escuche"

- ¡Ve Nincada!

La líder suelta a su primer Pokémon. Un Nincada, un tipo bicho y tierra.

-No eres el único que aprende de batallas anteriores.- Dice la líder rubia.

Joshua se impresiona al ver a Nincada, era obvia la ventaja que representa para la lider. Pikachu no podría contra ese Pokémon y el hecho es que es inmune a los ataques eléctricos. Aparte que Fennekin y Pikachu son débiles al tipo tierra.

-Piensa Joshua.- Se dice el susodicho.- Piensa.

Y después de pensarlo decide que tiene que empezar con ese Pokémon.

-¡Ve Fennekin!

Y la libera para pelear. La líder se le queda viendo a ese Pokémon. Esperando algo de ese par.

-Iniciaras con ella.- Dice Violeta, al verla y recordarla a lado de Joshua.

-¡Bien, Fennekin usa ascuas!- Ordena Joshua.

La Fennekin sonríe de forma maliciosa. Y empieza a correr y usa ascuas. Nincada esquiva y por poco. Fennekin se impresiona.

-¡Usa arañazo!- Pide Joshua.

Y ella se abalanza para usar arañazo, eso último lo hace con éxito, pegándole con sus garras al enemigo.

-¡Wow!- La líder se impresiona.- Si has mejorado.

-Un poco.- Dice el niño.

-Pero espero lo suficiente.- Dice Violeta, aun recordando.

-¡Umm!- Y Joshua se ponía nervioso.

-Y eso no significa que pasaras así de fácil.- Pero la líder sonríe.- ¡Nincada, usa Excavar!

El Pokémon bicho oculta en la tierra. Mientras Fennekin se mantiene alerta, volteando a todos lados. No bajaban la guardia.

Joshua se sentía nervioso, no veían a ese Pokémon Y era obvio que vendría debajo. Fennekin da saltos pero Nicanda no aparece, por más que buscaban. La líder está segura de su Pokémon.

-¡Ahora!- Violeta grita.

Nincada sale de la tierra y sumerge a Fennekin que es sumergida a su vez por ese elemento. Pero después trata de rápidamente de salir rápidamente, pero llevándose el daño consigo.

-¡Fennekin!- Joshua entra en pánico.

Fennekin cae tras salir de ese ataque, cubierta de tierra, trata de ponerse de pie, lo cual consigue después de mucho esfuerzo.

-¡¿Estás bien?!- Pregunta el niño preocupado.

-¡Fenn!- Ella asiente.

-Pe-pediré tu relevo.- Dice Joshua.

-¡¿Qué?!- Pero la pequeña reacciona.- ¡NO!

Con tan solo esa seña Joshua entiende el mensaje.

-Está bien.- Acepta el niño, a regañadientes.

-¿Qué pasa?- Pregunta Violeta.- Pensé que meterías a tu Pokémon en su ball.

-No, no es nada.- Dice Joshua, tratando de disimular.

Fennekin gruñía y tenía la vista en alto, su meta ser más fuerte, se sobre esforzaba.

-¡Usa ascuas!- Ordena Joshua

Y Fennekin corre antes de que su enemigo reaccione y ataca con sus llamas. El Nincada chilla y retrocede y después cae abatido y debilitado.

La líder ve a su Pokémon, le sonríe.

-Buen trabajo.- Dice la líder, sin tomar tanta importancia la derrota.- Lo importante es que la hallas debilitado demasiado.

-Yo no perderé.- Decía la Fennekin aferrada, y al escuchar esas palabras.- Ese ataque no me hiso mucho.

Pero negaba lo que pasaba. Su fuerza de voluntad no se comparaba con lo débil que estaba.

-Fennekin ya fue suficiente.- Y Joshua lo sabía.- Hiciste un buen trabajo.

-¡No!- Pero ella niega.- Ni te atrevas.

-¡Ve Surskit!

La líder manda a su siguiente Pokémon a su Surskit Y la ventaja era tan obvia sobre la Fennekin.

-¡Por favor Fennekin, ve tu enemigo!- Joshua aterraba de la situación.

-¿Y qué?- Pregunta Fennekin.

-¿Estás bien Joshua?- Pregunta la líder al ver al niño.- Creo que tratas de cambiar de Pokémon.

Fennekin ve a su maestro y le gruñe con fuerza, le mostraba los dientes, parta intimidarlo.

-…- El niño sigue pensando.- Si, está todo bien.

Fennekin quita esa cara y le sonríe.

-¿Seguro?- Le pregunta la líder.-En una batalla se toma decisiones y no es de cobardes lo que piensas.

EL niño se desconcierta al escuchar eso. Esas mismas palabras del Profesor Cipres.

-… Estoy seguro de ello.- Dice Joshua, extrañado pro esas palabras.

-Muy bien.- Dice Violeta.- ¡Surskit usa burbuja!

Y la líder contraataca con ese ataque. Fennekin esquiva (Con dificultad)

-¡Usa ascuas!- Ordena Joshua.

Y Fennekin corre y usa ese ataque, pero al estar debilitada por el combate anterior, su ataque fue lento, lo suficiente para que Surskit, esquive.

-¡Retrocede!- Ordena el pelinaranja.

Fennekin sigue obedeciendo y retrocede y se pone al frente de su maestro. Y al estar tan solo al frente. El ve su estado, ella respiraba fuertemente, su cuerpo le decía que estaba agotada, aunque ella no lo creía.

-Fennekin.- Joshua lo llama.

Pero Fennekin sin prestarle atención a su maestro, se aleja de él. Para estar de nuevo en batalla. Ella corre y corre y suelta sus ascuas, dándole al bicho

-¡Lo hice!- La pequeña celebra.- ¡Gane!

El Surskit se ponía de pie, pero al poco tiempo, lo hace.

-¡¿Pero cómo?!- Ella se preguntaba.

- Surskit es un tipo bicho, pero también agua.- Se dijo Joshua, al verlo.-Tuvo un efecto neutro.

-¡Surskit, burbuja!- Ordena la líder.

Y el Pokémon bicho ataca con burbujas. Fennekin esquiva y con muchos esfuerzos. Ella retrocede de nuevo hasta Joshua.

Ella gruñe, sin dejar de ver a su rival. Era obvio que se sentía inútil.

-¡Fennekin, escúchame!- Joshua le grita.

-¡¿Qué quieres?!- Y ella le hace lo mismo.

-Fennekin. Por favor.- El niño casi le ruega, estaba triste.- Sabes, ¿Por qué te pido que descanses?

La líder y su Pokémon paran de luchar.

-Porque me preocupo por ti.- Responde Joshua, muy triste.-Se que quieres ser fuerte y en realidad para mí lo eres. Lo malo es que tu no lo vez. No paras y te sigues presionando. Te estás haciendo tu sola daño.

Fennekin gruñe de nuevo y ve a Joshua, furiosa.

-Eso, eso, eso… y que.- Dice el niño sonrojado y recordando las palabras del profesor.- No te quiero perder. No ahora que somos compañeros, lo somos, ¿No?

La Fennekin deja de gruñir y ve al niño, un semblante triste. Ella voltea y ve del otro lado, a su enemigo.

-Yo, yo, yo.- La Fennekin se desconcierta.- ¡Yo!, quiero ser fuerte.

Joshua ve la debilidad de Fennekin y a su vez que se aferra, la agarra de sorpresa.

-Estas cansada.- Dice el niño sonriendo, pero comprensivo.

-De- de- déjame.- Ella tartamudeaba, haciendo pucheros.- No acepto tu compasión. No estoy cansada, ¡Quiero pelear!

Pero el niño pelinaranja, acaricia a su Fennekin, la rodeaba de afecto.

-Has hecho un buen trabajo mi Reina. Aguantaste un ataque tipo tierra. Te has esforzado mucho Fennekin.- Le recuerda su vitoria.- Has ganado. Mereces un descanso. Aparte que no le dejarías nada a Pikachu.

Ella quiere pelear, ella quiere seguir. Pero por alguna razón, su cuerpo le cobraba factura de todo. Aparte, era otra cosa más, sintiendo vergüenza, sintiendo un bochorno en su rostro. Eso último se desato ante las palabras y el cariño que le está dando Joshua.

-…Yo, yo.- Fennekin tartamudea, su tono era diferente, sonaba a vergüenza y cansancio.- Yo, yo me rindo. Estoy cansada ya.

Fennekin da un suspiro. Su vista se vuelve borrosa poco a poco.

-Eso es, descansa.- Dice Joshua, que saca su ball.- Deja y confía en mí.

Joshua mete de nuevo a Fennekin en la pokeball. Por fin pudo domarla, por fin hiso que ella le hiciera caso.

-Es cierto.- Dice la líder de gimnasio.- Has mejorado, no metías.

-Gracias.- Dice Joshua.- Pero esto aun no acaba. Es cierto que conoce a mi Fennekin. Espero que no se haya olvidado de mi otro Pokémon… ¡Ve Pkachu!

Y el niño sigue peleando. Mandando a su segundo Pokémon.

-¡Pikachu!

Y Pikachu sale, listo para pelear.

La líder se prepara otra vez.

-Vamos Pikachu. Fennekin ya le hiso demasiado daño. Ya debe ser muy fácil para ti.- Dice Joshua.

-¡Pika!- El asiente.

-¡Usa Impactrueno!

Y Pikachu obedece, lanza su energía sobre ese Pokémon, electrocutándolo y debilitándolo al primer ataque.

-Se que el resto será ya fácil.- Dice el niño sonriendo, apretando la pokeball de Fennekin.

Y la líder saca a su último Pokémon. A su Vivillon.

-Solo hay que esforzarse.

El Pikachu usa ataque rápido sobre aquel Vivillon. Mientras Joshua sonreía, esta vez, feliz.


Momentos después.

Y después de una larga batalla. En que el niño y sus Pokémon dieron todo de sí. Todo esa convivencia, todo ese entrenamiento.

-¡Bien!- La líder de gimnasio decía.- ¡Por fin pudiste Joshua!

El niño sonreía.

-Esta es tu primera vitoria de gimnasio.- Dice Violeta.- Por ende tú primer paso hacia la liga. Por lo tanto. T entrego esta medalla, la medalla insecto.

La líder deja su mano extendida, agarra de las del niño y se la da. Joshua siente como un hormigueo en todo su cuerpo.

-¡Esto, eso, es!- Joshua tartamudea, de tanto que sentía.

-¡Felicidades!- Exclama Violeta, tomandole una foto.- Esta cara no tiene igual. La de un niño ganando su primera medalla.

Joshua alza su medalla.- ¡Mi primera medalla!- Y lo grita.- ¡Gracias, gracias, gracias!

-¡Ohh!, vamos no me la des a mí. Yo solo hago mi trabajo- Dice la líder.- Agradécele a tus Pokémon. Que hicieron esto posible. A tú Fennekin y a tú Pikachu.

El niño estaba estático. Pero feliz, apretaba sus ball. Y después de unos momentos de alegría y celeracuion. Joshua sale del gimnasio, con la frente en alto, motivado.

-¡Todo se los debo a mi Pikachu!- Dice Joshua.- ¡Y!... Y…. y.

Joshua para de celebrar. Se pone serio. Demasiado serio, pero aun contento.

-Y a mi Fennekin.- Se dice en cierto modo sorprendido.- Creí que no me haría caso, creí que no. Pero…

Joshua se deprime algo, al recordar su pasado con su Pokémon.

-Pero…

Y después cuando se reconciliaron. Cuando tuvieron su primera batalla en equipo, contra ese chico peligris que la quería secuestrar. Ese día Fennekin confió en ese humano y este en ella.

Joshua siente algo en su ser, una confianza. Su corazón latiendo rápidamente.

-Pero ya todo está bien… Eso espero.- Se dice a sí mismo.

Joshua no dejaba de sentir alegría, pero a su vez una pequeña inseguridad, con respecto a Fennekin. Espera que hoy en día, ya todo valla sobre ruedas.

Joshua sale del gimnasio. Y tan solo salir, choca con alguien.

-¡Lo siento!

Pero tan solo ver.

-Miren.- Dice la voz de un niño.- Es Joshua.

EL peli naranja ve con quien choco. Una cara familiar.

-¿Eduardo?- Joshua recuerda a ese chico.

Un entrenador llamado Eduardo, días atrás había retado a Joshua.

-Hola.- Saluda Eduardo.- Has salido del gimnasio, supongo que pelaste, ¿Cómo te fue?

-Bueno, yo…

-Ganaste.- El niño peli rubio se adelanta.- Lo puedo ver en tu rostro.

-Sí, si gane.- Joshua sonríe.

-Muy bien. Espero que estés en forma cuando nos encontremos de nuevo.- Dice Eduardo sonriendo.

-Espera, ¿Qué haces aquí?- Pregunta el pelinaranja.

-¿Qué no es obvio?, ¡Daaaa!- Eduardo ríe un poco.- Vine a retar a este gimnasio. Yo también quiero el campeonato. Ya que en Hoenn no tuve la oportunidad. Apemas e iba a retar a Petra.

-Pues vaya. Lo tendré difícil.- Dice Joshua, algo serio.

-No te quejes, yo también.- Responde de la misma forma Eduardo.

Ambos por un momento se ven a los ojos, decididos, viéndose como rivales. Pero…

-Pues bien.- Eduardo rompe tensión, dando una sonrisa de amistad.-Supongo que vas al Centro Pokémon.

-Si.- Y Joshua hace lo mismo.- Mi Fennekin y mi Pikachu, están cansados.

-Espero verlos pronto.- Dice el entrenador rubio.- Pero por lo mientras mi Torchic y mi Froakie tienen que pelear también. Así que hasta luego.

-Adiós.- Se despide el pelinaanja.

Ambos niños se separan. Sabiendo que también se volverán a ver, una vez más.

Pero al poco tiempo, Joshua encorva más su rostro. Al recordar a ese chcio peligris, que le quería quitar a su Pokémon. Teme que al igual y lo encontrara como a Eduardo.

Pero el sonríe, sabía que es así la vida. Y para Joshua, Su más grande victoria no fue su medalla. Su más grande vitoria es por fin ganarse a su Fennekin.

-Mi reina.- Le dice Joshua con cariño, a su primer Pokémon.


¿Cuánto tiempo ha pasado?

No lo saben, ¿Cierto?

Bueno. No es que me haya olvidado de la historia. Tengo muchas pendientes XD.

Pero vaya que a diferencia que las que he hecho. Esta es un reto de hacer.

Por el simple hecho que me enfoco en lo mas kawai que se pueda.

Los que leen y siguen mis otras historias, saben que o soy precisamente Kawai.

En este fic, me concentrare en los generos antes puestos. Y vaya que es difícil.

Pero centrándome al cap.

Aquí marco el primer inicio oficial de Joshua y Fennekin. Su relación. Aun faltaba pulir algunas cosas. Y aun faltas más, pues todo es lento.

Joshua, por su parte quiere ganar la liga Pokémon.

Y Fennekin quiere ser fuerte y dejar a Joshua. Pero admirando a Primarina, que dio gala a su fuerza. Ella quiere irse del niño, pero no sin antes ser tan fuerte como ella.

En cuanto a los sentimientos. Bueno se ve la prueba de cariño que tiene Joshua ante su Pokémon. Joshua sintió algo horrible cuando el profesor se la quería quitar.

En cuanto a Cipres. Cuenta el pasado de Fennekin. Algo más de una simple captura, siendo rescatada. Esto tiene que ver el punto de vista que ve Fennekin a los humanos. Cipres al igual, se preocupa por ese Pokémon y quiso demostrar si Joshua era capaz de mantenerla tranquila.

En cuanto al comportamiento de Fennekin, bueno lo antes dicho, se debe al pasado que ha tenido. Ella tiene un punto de vista diferente al de los demás Pokémon. Cuestionándose mucho al estar al lado de Joshua, que la trata diferente y reaccionando inclusive de diferente forma.

Y en la batalla se puede ver más el sentimiento de Joshua, no tanto de Fennekin, de hecho se confunde mucho. Hasta que el cansancio la domina.

Y el resultado es la victoria que tuvieron.

Bueno eso es todo.

Espero que su rencor se les baje XD.

Otra cosa más.

Muchos se preguntan el papel que juega este fic, con el fic "En Las Buenas Y En Las Malas"

Pues el Capitán Rafael, viene de este ultimo.

En mi cronología. Este fic, son acrecimientos antes de "En Las Buenas Y En Las Malas", diré que el prota de ese fic, en la cronología de "Sentimiento Enterrado", tiene como cinco años de edad.

Y esa es la respuesta que les doy.

Bueno. Agradezco sus comentarios a El lobo solitario (James Anderson, no se porque cambiaste XD, casi no te reconosco) Obito Uchija, Pirata, LinkAnd0606, alen6, blexan22 y ElCaballerogris.

Respondiendo a Pirata, ciendo el uico que no le puedo manda Pm:

Espero que no sea tarde XD.

Fennekin si es en parte medio traidora, y sobre los sonrojos, si, pero son los comunes e inofensivos. Pero esto se debe a su pasado a un misterioso, solo se sabe que fue capturada para otros fines a los que Cipres se refiere. Y sobre los rivales. Hasta ahora he tirado a dos personajes. Ya sabes cuales son. Pero por ahora falta poner bien las piezas. Y sobre la pokeball. Bueno es misterio. Gracias por dejar ese comentario hace tiempo.

Y gracias a todos que leen este fic. Lento.

Sin más que decir me despido.

Adiós y cuídense.

Hasta la siguiente actualización.