-Booth's POV-

Brennan y yo no dirigimos al Jeffersonian. Cam nos había llamado y sonaba bastante preocupada.

-¿Sucedió algo grave?- le pregunte cuando hablamos por teléfono.

-No- dijo ella, pero su voz se oía ahogada -. No hay ninguna extraña muerte o algún cadáver irreconocible, si a eso te refieres.

-¿Qué pasa entonces?

-Mejor vengan. Es algo que tenemos que discutir en persona.

Termine la llamada, sintiendo un mal presentimiento.

-No te duermas tarde- le dijo Huesos a Nadia.

La chica estaba en el sillón, viendo películas y comiendo botanas. Sin despegar los ojos de la pantalla, asintió y comenzó a hacer señas con las manos.

Brennan se le acerco y le dio un beso en la frente.

-Al final muere...- le dije para molestarla, inclinándome junto a su oreja. Ella tomo un cojín y me golpeo con ella.

-¡Tenemos que irnos, Booth!- me llamó Huesos desde la puerta.

-Nos vemos- despeine a Nadia a manera de despedida y salí, cerrando la puerta tras de mi.

Mientras íbamos en camino, Brennan parecía muy callada.

-¡Hey, tranquila Huesos!- le dije -Cam dijo que no sucedía nada grave...

-Entonces no habría razón para llamarnos a estas horas.

Le sonreí, tratando de tranquilizarla, pero ella permaneció seria.

Nos estacionamos frente al Jeffersonian. Las luces de las oficinas estaban encendidas y se veían sombras por las ventanas.

-¿Qué estará pasando?- pregunté. Ella solo se encogió de hombros.

Entramos. Todos estaban ahí hablando con Michael D'Louise, un rico empresario francés que era de los mayores financiadores del Instituto Jeffersonian.

-¿Qué ocurre?- preguntó Brennan -¿Por qué tanta urgencia?

Observe los rostros de los demás. Lucían angustiados. Angela y Hodgins nos miraban, como si suplicaran que Huesos tuviera mucho cuidado con lo que fuera a decir.

-Lo que ocurre, Dra. Brennan- comenzó a hablar D'Louise con un tono algo sombrío -, es que he decidido retirar el apoyo económico que brindo al instituto.

Ella se quedo pasmada. Igual que los otros, la mire esperando que no explotara.

-Pero, ¿cuáles son sus razones?- preguntó Hodgins, en un intento por entender lo que sucedía.

-Es mi decisión- respondió él, con algo de rudeza -. No les debo ningún tipo de explicación.

Todos intercambiamos miradas de desconcierto. No era normal que alguien como Michael D'Louise tomara una decisión así. Solía ser de los más entusiasmados con el trabajo realizado por el instituto, e incluso había dicho que le encantaría que su hijo mayor lograra ser becario ahí.

-El Jeffersonian podría ser clausurado- dijo Cam, juntando sus manos -. Por favor, le pido que lo reconsidere.

-Ese no es mi problema- respondió él, pero algo en sus palabras no parecía honesto -. Mi decisión ha sido tomada, y ya he cumplido con informárselos. Muy buenas noches.

Salió sin más.

Todos parecían desconcertados. Brennan había permanecido callada, pero su rostro reflejaba molestia. El Instituto Jeffersonian era su vida, una parte muy valiosa de ella.

-Esto no se quedara así- dijo y salió a prisa detrás de D'Louise.

-¡Huesos, espera...!- dije, tratando de detenerla.

Logre alcanzarla cuando ya estaba afuera. Discutía acaloradamente con Michael D'Louise.