La serie de Avatar no me pertenece, escribo por simple diversión y sin fines de lucro.
Capitulo 4.
Katara estaba tan sorprendida por la noticia que no se movió. Aang dio un paso hasta quedar frente a ella y se inclinó respetuosamente. Kya tuvo que darle un leve golpe con el codo para que reaccionara y se inclinara torpemente.
-Los dejaremos solos para que comiencen a conocerse.- Les dijo Hakoda con una sonrisa y le tendió una mano a su esposa para que salieran.
-Así que tu verdadero nombre es Katara, además eres la princesa y maestra agua.
-Y tú eres Aang, el Avatar y maestro de los cuatro elementos.
-Por el momento solo de tres.- repuso divertido.
Después de eso guardaron silencio por unos minutos hasta que Aang comenzó a reír.
-¿Qué es tan gracioso?
-Esta situación, esperaba verte, es más te iba a buscar, pero nunca pensé que fueras a ser mi "prometida".
-Entonces no sabias nada de esto cuando nos conocimos.
-¡Claro que no! De hecho me acabo de enterar hace unas semanas. Al día siguiente de que nos vimos recibí una carta de mi mentor, Gyatso, para que regresara de inmediato al templo; cuando llegue me dio la agradable noticia – dijo en tono irónico- de que mis padres me habían comprometido desde que era un bebé con la princesa de la Tribu Agua del Sur.
-¿Tu viaje a Ba Sin Se era para aprender tierra control?- cambio de tema Katara, por algún motivo desconocido para ella no le dolió la forma en que habló de su compromiso.
-Para terminar de aprender, Toph fue mi si fu, muy exigente por cierto.
-Entonces ya solo te falta dominar el fuego control. – se le hiso más seguro seguir en ese tema.
-No, ese fue mi primer elemento, el príncipe Zuko me enseño. ¿Acaso no te lo dijeron?
-¿El qué?- pregunto confundida.
-Que tú vas a ser mi maestra de agua control.
-Bueno... no lo sabía- le respondió. Aang no dijo nada pero levanto una ceja de forma inquisitiva. –La verdad es que no quise que mis padres me dijeran nada.
-¿Por qué?
-Qué más daba, fuera como fuera me tenía que casar.- Se encogió de hombros como restándole importancia.
-Entonces...
-¿Entonces qué?
-¿Cuándo comenzamos las lecciones?
-Bueno, si quieres mañana mismo.
-¿Qué tal ahora?
Katara lo miró como evaluándolo para responderle al final.
-De acuerdo, tengo que cambiarme de ropa, como comprenderás, nos vemos en diez minutos en el patio trasero.
Mientras se dirigía a su cuarto se esforzaba por normalizar su respiración, una vez pasada la sorpresa inicial de ver a Aang y enterarse de que era su prometido, se sentía como flotando en una nube "el destino es maravilloso" pensaba. Ya en su cuarto se cambio de ropa lo más rápido que pudo y contuvo las ganas de salir corriendo, tenía muchas preguntas pero su educación no le permitía hacerlas todas en un día.
Salió al jardín y lo vio sentado en una banca cerca del pequeño estanque.
-Siento haberte hecho esperar.
-No tardaste- le sonrió- bien ¿con qué empezamos?
-Lo primero es conocer el elemento. El agua es un elemento flexible que siempre está en movimiento, puede ser puro y ayudar a limpiar el alma, de ahí que también algunos maestros agua puedan sanar, pero si se estanca se va contaminando y de igual manera puede contaminar el alma, por eso es muy importante dejarla fluir, al igual que las emociones ¿entiendes?- Aang asintió con la cabeza. –Bien, no creo que tengas ningún problema porque el agua y el aire son muy parecidos.
Se puso de pie y el Avatar la imitó.
-Empezaremos haciendo una pequeña ola- movió suavemente las manos haciendo que el agua del lago se alzara un poco. Aang imitó el movimiento, el agua volvió a moverse.
-¡Lo hice!- dijo emocionado.
-Muy bien – le sonrió Katara encantada por verlo tan entusiasmado como si fuera el primer elemento que lograba controlar.
Practicaron un rato más.
-Creo que es suficiente por hoy, debes de estar cansado por el viaje en barco.
.No vine en barco y no estoy cansado.
-¿Entonces en que viajaste?
-En mi bisonte, recuerdas que te platiqué que tenía uno. ¿Quieres verlo? Está en los establos.
-Claro.
La tomó de la mano, estaba algo fría ya que se tuvieron que quitar los guantes para practicar mejor, se la apretó un poco y le sonrió. Katara se sonrojó pero le sonrió también. Antes de llegar a los establos se oyó un gran gruñido.
-Ese es Appa – cuando entraron al establo el enorme bisonte los saludo con otro gruñido –Appa ella es Katara, acércate es muy dócil, aunque a veces es escandaloso – el bisonte gruñó como protestando por lo que su amo acababa de decir –lo vez.
Katara sonreía por ese intercambio entre Aang y Appa. Se acercó para acariciar al animal, que volvió a gruñir pero ahora más quedito.
-Le agradas – le dijo el Avatar complacido.
-Es hermoso – dijo la maestra agua mientras le seguía acariciando el pelaje.
-Si quieres, mañana podemos dar un pase en él.
-¿No es peligroso?
-Para nada, tiene una montura para mayor seguridad. – Le volvió a sonreír, con una sonrisa fulminante. Definitivamente con esa sonrisa la podía convencer de hacer cualquier cosa, lo mejor sería que no se enterara.
Antes de contestarle llegó un sirviente para anunciarles que la cena estaría servida en 30 minutos.
-Gracias- le respondió Katara. Se volvió hacia Aang. -Debemos apurarnos para cambiarnos.
-Está bien, pero creo que necesitaré ayuda para encontrar mi habitación.
-Te acompaño.- Se dirigieron al palacio.
-Es un palacio muy grande.
-No más que los templos aire.
-¿Cómo lo sabes?- dijo con curiosidad y extrañeza.
-Bueno, me entró curiosidad por todo lo que me dijiste, así que en Ba Sin Se Busque algún libro que tuviera ilustraciones de los templos aire.- Se encogió de hombros para restarle un poco de importancia al asunto.
-¿Ah sí?- exclamo complacido.- Pero debes verlos en persona para que los aprecies en toda su magnitud. Pronto iremos, quiero que conozcas a Gyatso.
-Te estás tomando muy bien esto de el compromiso.- le dijo sorprendida, recordando su propia reacción ante el compromiso.
Él se detuvo y la miró.
-No tanto como crees. – Respondió secamente.
-¿Qué quieres decir?
-Ahora no hay tiempo para que te lo diga, que te parece si mañana después de desayunar vamos a dar un paseo en Appa, ahí podremos platicar con tranquilidad.
-Está bien.
Reanudaron el camino, Katara le enseñó su habitación y se dirigió a la suya. Se cambió y peinó, en el entrenamiento algunos mechones se habían salido de su lugar. Bajó con una sonrisa pensando en lo curioso que era el destino, había estado resignada a casarse y ahora estaba feliz de que el joven que conoció en su viaje fuera su prometido.
La cena fue muy tranquila, Hakoda platicó con Aang acerca de los tratos que tenían con las diferentes naciones, Kya y Katara intervenían también en la plática haciéndola más amena.
Al retirarse a dormir Kya acompañó a su hija a su cuarto para que platicaran un poco sobre su día.
-Me da mucho gusto ver que te agradó Aang- le dijo Kya mientras le ayudaba a deshacerse la trenza.
-Sí- dijo con una sonrisa radiante –es encantador, tierno y amable.
-Una aseveración muy exagerada para conocerlo por unas horas.
Katara se mordió el labio, dudando si contarle a su mamá la verdad o no.
-¡Vamos, dímelo! – la animó con una sonrisa.
-Ya lo conocía- le soltó.
-¿Cómo? ¿Cuándo?
-En el viaje, abordó el barco en la Isla Kioshi pero los dos íbamos de incógnito y no nos dimos nuestros verdaderos nombres.
-¡Qué gran coincidencia!
-Sí- suspiró – es tan simpático, encantador y conoce casi todo el mundo- volvió a suspirar.
Kya la miraba, alegrándose por ella, le dio un beso en la cabeza.
-Me alegro mucho por ti.
-Mañana después de desayunar me pidió que fuéramos a dar un paseo en su bisonte volador ¿habrá algún problema?
-¡Claro que no! esta bien que se conozcan, esa es la razón por la que tu padre te ofreció para enseñarle agua control.
-¡¿En serio?!
-Sí, originalmente iba a ir al Polo Norte para que el maestro Pakku le enseñara.
Katara guardó silencio reflexionando lo que le acababa de decir su madre. Otra pregunta surgió en su mente.
-¿Por qué me comprometieron con él?
-Sus padres eran unos buenos amigos nuestros, por supuesto que no eran monjes, sino comerciantes que vivían a las faldas del Templo. Unas buenas personas. Nos apreciábamos demasiado y pensamos que era una buena idea. Nos dolió mucho su muerte, estaban de viaje y su barco naufrago en una tormenta, no hubo sobrevivientes, afortunadamente no llevaban a Aang. Cuando nos enteramos del accidente, tu padre y yo fuimos a verlo, no queríamos dejarlo desamparado, pero los monjes lo habían acogido, nos aseguraron que iba a estar bien y veo con agrado que cumplieron. El compromiso siguió en pie, obviamente los monjes protestaron pero les explicamos que era nuestra forma de protegerlo, finalmente aceptaron.
Katara estaba sorprendida al oír el relato.
-¿Y si no lo hubieran cuidado los monjes?
-Lo habríamos traído con nosotros – respondió la reina encogiéndose de hombros –ese era nuestro plan original.
La maestra agua estaba realmente sorprendida por la declaración de su madre.
-Es mejor que descanses, ha sido un buen día – le sonrió.
-Sí- se dirigió a su cama, su madre le dio un beso y se marchó. "El mejor día" pensó con una sonrisa en sus labios.
A la mañana siguiente despertó tarde, después de arreglarse apresuradamente bajó a desayunar con sus padres y Aang.
-Lo siento, me quedé dormida- se disculpó en cuanto entró. Tomó asiento y rápidamente le llevaron su desayuno. Unos minutos después Hakoda se levantó.
-Tengo asuntos que atender, nos vemos en la comida.
Kya también se levantó.
-Yo también tengo que salir. Qué se diviertan en su paseo, pero no olviden las clases de agua control, es importante que domines los cuatro elementos Aang.
-No se preocupe, practicaremos mucho- le respondió el Avatar con una sonrisa.
La reina les sonrió a ambos y salió dejándolos solos. Katara desayuno un poco rápido, no quería hacer esperar a Aang.
-Te va a dar una indigestión si sigues comiendo así de rápido- le dijo con un tono divertido.
-No creo que sea posible, es solo fruta- le respondió mientas se limpiaba la boca delicadamente –listo podemos partir.
-Appa ya debe de estar listo.
Efectivamente cuando llegaron el bisonte ya tenía su montura.
-Como es tu primer vuelo es mejor que te quedes en la montura, yo estaré en su cabeza para guiarlo.
Sin agregar nada más la tomó de la cintura y de un salto la puso en la montura del bisonte y le dedicó una sonrisa traviesa mientras se iba hacia la cabeza.
-Yip yip- dijo y el bisonte se elevó, Katara dio y gritito por las sorpresa y se agarró con más fuerza, pero minutos después se relajó y comenzó a disfrutar el panorama.
-Desde aquí hay una vista fantástica.
-Sí, que te parece si aterrizamos ahí- le señaló una planicie.
-Me parece muy bien.
Aterrizaron, Aang se pasó a la montura para ayudar a Katara a que bajara.
-¿Por qué empezaste a aprender el control de los elementos con el fuego? ¿No se supone que debías de iniciar con el agua?
-Empiezo a sospechar que lo planearon entre tu padre y Gyatso.
-¡¿En serio?!
-Sí, aunque el orden de los elementos no importa tanto, es más por tradición, así tendría que haber empezado con el agua para continuar con la tierra y finalizar con el fuego. Lo estoy haciendo a la inversa y convenientemente tú eres mi maestra. – le dedicó una sonrisa torcida.
-Tendrías que haber entrenado con el maestro Pakku, es el mejor.
-Tengo entendido que hay otro maestro agua igual o mejor que él.
-¡Ah, sí!, ¿quién?
-Tú.- le volvió a sonreír.
Katara se sonrojó por el alago.
No me atrevería a decir que soy mejor que Pakku.
-Pero por lo menos igual de buena ¿no?
-Tal vez –hizo una pausa y cambió de tema. –Ahora ya puedes decirme lo que piensas de este compromiso.
-¿La verdad? – Katara asintió con la cabeza – venía con la intención de cancelarlo, mis padres están muertos, no hay nada que me obligue a cumplirlo, de esa forma tú también serías libre para casarte con quién quisieras- como estaba viendo hacia el horizonte no vio la reacción de ella ante sus palabras.
-No me dejarías libre – dijo en voz baja
-¿Por qué no?
-Por qué sería una deshonra, nadie se querría casar con una mujer que ha sido rechazada.
-¡¿En serio?!- preguntó sorprendido y volteó a verla.
-Sí- no podía verlo a la cara sus palabras le dolieron demasiado.
Aang le puso una mano en la barbilla y la giró para que lo mirara.
-No lo voy a hacer, ahora que sé que eres tú mi prometida. –Le dijo mirándola a los ojos.
-¿por qué si nada te obliga?
-Tengo mis motivos- le sonrió - Y dime, ahora que estamos comprometidos ¿te puedo besar?- le preguntó en un tono divertido, en realidad quería cambiar de tema para borrar esa tristeza que notó antes en sus ojos. La estrategia funcionó muy bien.
-Supongo que sí- le respondió un poco sofocada y completamente roja.
-¡Genial! – exclamó, acercándose lentamente a ella, vio como cerraba los ojo y le besó la nariz.
Katara abrió los ojos confundida, él sonreía feliz.
-Me parece que vi una especie de lago más adelante, ¿qué tal si vamos para segur las lecciones?- Ella solo asintió, la tomó de la mano y caminaron seguidos de Appa. Una vez que llegaron el Avatar le preguntó.
-¿qué técnica sigue ahora?
-El látigo, hay que mantener firme el agua para golpear al oponente- le mostró golpeando un bloque de hielo y cortándole un pedazo.
-¡Whoow! Es impresionante.
-Inténtalo.
-Movió las manos pero nada pasó.
-No estás haciendo bien la postura- le dijo Katara mientras caminaba hasta quedar detrás de él.
-Las manos deben estar firmes y este brazo más extendido- le habló cerca del oído, haciendo que el Avatar se estremeciera. "Ese juego lo podemos jugar los dos" pensó divertida y se alejó de él.
-Inténtalo ahora
-¿Qué?- había quedado algo aturdido.
-Qué lo intentes- le repitió con una sonrisa.
-¡Ah sí! Claro- hizo el movimiento y ahora sí pudo hacerlo.
-Muy bien.
Siguieron practicando hasta que sus estómagos comenzaron a rugir.
-Creo que es hora de que regresemos – le dijo Aang mientras se tocaba el estómago y nuevamente agarró a Katara de la cintura para ayudarla a subir.
-¿Y cómo está Toph?
-Hasta donde sé, bien, tal vez un poco aburrida por no torturarme.
-¿Cómo que te torturaba? – le preguntó atónita.
-Es como le digo a sus lecciones- le aclaró divertido – es muy exigente. Katara le sonrió.
-¿Recuerdas el festival en Ba Sin Se? – le preguntó cuando llegaron al palacio.
-¡Cómo olvidarlo!
Ella no pudo identificar el tono en qué lo dijo.
-He pensado hacer uno aquí.
-¡Qué buena idea!
-En la cena lo consultaré con mis padres ¿me ayudaras?
-¡Claro! no tienes por qué preguntarlo.
Cuando Katara les expuso la idea a sus padres, ellos estuvieron de acuerdo. Al siguiente día comenzaron los preparativos.
Dos semanas después todo estaba listo, el festival iniciaría al ocaso del día en la plaza principal, que estaba adornada con muchos faros y se pusieron tres escenarios donde se presentarían diferentes espectáculos.
El rey dio un pequeño discurso para iniciar el festival, el primer espectáculo fue por parte de Katara y Aang, haciendo diversas técnicas de agua control, los espectadores quedaron gratamente asombrados ante tal dominio del elemento. A pesar de que el Avatar tenía poco tiempo practicando ya lo dominaba muy bien, él decía que era por tener una gran maestra; aunque a Katara le alagaban mucho sus palabras, sabía que era por su habilidad que era tan bueno.
Después de terminar su acto, fueron a recorrer la plaza. Se detuvieron viendo a unos músicos.
-¿Princesa, me permitiría bailar esta pieza?- le dijo en tono juguetón.
- Será un gran honor para mí, gran Avatar- le siguió el juego. Y Comenzaron a bailar.
-Esta noche estas más bella que de costumbre.
-Gracias, tú también estas muy guapo.
Aang sonrió y la estrechó más contra sí.
-Desde la primera vez que te vi.
-En el correo de la Isla Kioshi.
-Un poco antes- repuso divertido.
-¡¿Cómo?! Si nos vimos por primera vez en el correo.
-Bueno, yo te vi cuando bajaste del barco.
-¡¿En serio?! – estaba realmente sorprendida. – ¿Me estás diciendo que chocaste conmigo a propósito?
-Sí- dijo sin ninguna vergüenza.
Ella le sonrió y recargo la cabeza en su hombro.
-También me gustaste mucho. – Le susurró, Aang sonrió ampliamente.
La escena era muy romántica: la música sonaba suavemente, las estrellas brillaban en el cielo. El Avatar se separó un poco de ella, lentamente bajo la cara para que sus labios se tocaran. Estaban tan cerca que sus alientos se mezclaban...
Una especie de nieve negra comenzó a caer del cielo, la música cesó, todos detuvieron lo que estaban haciendo para mirar el cielo. Antes de que Alguien pudiera preguntar algo, una bola de fuego iluminó el cielo y se desató el caos.
Una gran disculpa por no haber actualizado antes y también por si esta mal escrito las palabras que utiliza Aang para hacer volar a Appa. ¿Qué les pareció el capítulo? Espero sus reviews ;D
Marietta Umbridge: Gracias por leerme.
Helenil: No te preocupes, lo bueno es que ya comentaste, espero que el capitulo sea de tu agrado.
Katara 2323: Gracias por leer y comentar.
Fan Kataang 100: Gracias por tu comentario que bueno que te han gustado los otros capítulos, espero que este también.
Kaln: Sí están confundidos, imagínate con semejante noticia.
Fan – avatar: Gracias por comentar, espero que este capítulo también te haya gustado.
Aria: Gracias por leer y comentar.
Marcos 96: Aquí esta el capítulo, espero que te guste.
Y también muchas gracias a todos los lectores anónimos.
