En casa de los Pataki….

-Bien Helga dime que vamos a hacer ahora que arnold volvió, ¿Qué va a pasar con nuestra relación?

-¿Cuál relación Alan? Esto fue un negocio para mi padre

-Por favor Helga, tú habías accedido a que nos tratáramos mejor y a conocernos mejor, la relación ya estaba mejorando ¿o me equivoco?

-Creo que estas mal amigo mío, hay un mar de diferencia entre mejorando e hipocresía, deberías de intentarlo

-Estas diciendo que finges conmigo

-Vamos Alan como si tú no lo hicieras, ¿o acaso crees que no sé qué todavía sales con Lila a escondidas? y con 1000 chicas más.

-Eso es tu culpa, para que me des un simple beso te tengo que rogar o robártelos a la fuerza.

Helga se perdio un momento con el recuerdo de la otra noche en que salieron al cine...

FLASH BACK

-Vamos a ver esa ¿Estas de acuerdo?

-Realmente no tengo animos de ver ninguna, asi que la que tu elijas esta bien para mi -Dijo ese dia no queria salir porque estaba pasando lo que le pasaba cada 28 dias y se sentia fatal, pero entre Alan y sus padres la habian obligado a ir.

-Bien -Dijo un poco molesto

Entraron y en la dulceria si quiso comprar varias cosas -Alan quiero un Icee de cereza y unas palomitas, un chocolate, !Ah y unos nachos con mucho queso por favor!

-Todo eso te comeras Geraldine

-¿Que si no te gusta hay otros que me pueden complacer eh? -Dijo sarcasticamente ya que apenas ese dia tuvo Alan que desahacerse de uno de los pretendientes de Helga que habia ido a invitarla al cine tambien

-Bien, ¿solamente eso pequeña Helga? -Dijo dulcemente y se acerco demasiado a ella

Helga no le gustaba que se le acercara mucho, pero tuvo que aguantarse para no hacer un drama enmedio de todo el mundo -Si solo eso Alan

Cuando tomaron sus asientos y la pelicula empezo, Helga estaba disfrutando de sus antojos, veia la pantalla aunque realmente no le importaba lo que pasaba.

Todo marchaba "bien" hasta que Alan...

-Geraldine, ¿me regalas un beso?

-Shhh Alan nos van a sacar de la sala, guarda silencio

-Te estoy pidiendo un beso Helga voltea -La volteo a la fuerza

-Auch, ¿que pasa?

-Dame un beso -Trato de ser amable

-Ahora no Alan, que...

-Me estoy cansando, mira a todas las parejas se abrazan, se besan y tu ni una mirada me das

-Ellos se quieren, nosotros no re...

-Estoy harto -Acorto la distancia y la beso a la fuerza, la tomo de sorpresa asi que de momento no reacciono pero despues...

Lo hizo a un lado y le volteo una fuerte abofetada en su mejilla y tomo su bolso y salio del cine para irse a casa.

END FLASH BACK

-Ahí tienes la respuesta Alan, el amor no se obliga, se siente o no y por milésima vez te lo repito no siento nada de amor por ti, ni siquiera te estimo, llegaste a tentar al idiota de Bob con tu dinero y empresa, por lo que llegaste y me arruinaste la vida

-Pero decidimos intentarlo y….

-Mira Alan podemos intentarlo mil años y ni aun así cambiaran mis sentimientos, no me agradas ni un poco.

Fue muy dura y directa como siempre lo era con él, pero esta vez Alan no lo soporto, la tomo de los brazos y la empezó a sacudir.

-¡ENTONCES DIME QUE LE VES A ESE IDIOTA!

-¡SUELTAME ALAN ME ESTAS LASTIMANDO! ¿QUE RAYOS TE PASA?

-¡RESPONDEME, SI NO QUIERES QUE LE DIGA A TU PADRE QUE SIGUES ENCAPRICHADA CON ESE IMBECIL Y ASI IRNOS A LONDRES!

-¡ALAN SUELTAME! ¡NI SIQUIERA TE HE DICHO QUE EL ME GUSTE AUN, SUELTAME ME LASTIM…

Alan la beso, su beso fue demandante insistente y lleno de furia, celos y con exigencia, Helga trato de quitárselo de encima pero Alan no lo hizo, agarro a Helga con una sola mano sus dos muñecas (ahora Alan era más fuerte) y empezó a bajar su mano por la espalda de ella.

Helga al notar lo que pretendía empezó a patear, por desgracia Alan estaba a buena distancia lejos de ella, por lo que no llegaban al lugar indicado las patadas, por lo que él siguió el camino de la espalda de Helga hasta llegar a sus glúteos y de ahí empezar a masajearlos un poco, se siguió un poco más abajo para las piernas de ella y después paro y regreso la mano por ese camino.

Se separó de ella con una sonrisa pero sin despegar su mano de su cintura de ella.

-Déjame a mi papa no le gustara saber lo que has hecho –Dijo ella con lágrimas en los ojos, estaba conteniendo el llanto y coraje de no poder defenderse.

-Ja por favor Geraldine, a tu papa le encantara saber que nuestra relación es mejor

-¡SUELTAME IMBECIL! ¡TE ASEGURO QUE MIS PAPAS SE ENTERARAN DE ESTO Y ENTONCE…

-Entonces nada Geraldine tú dices algo y entonces Arnoldo dejara de existir, ¿lo sabes? Tengo muchos medios para hacerlo.

-Suéltame Alan

-Más vale que cierres esa hermosa boca, querida –La soltó un poco pero de inmediato la tomo de los brazos nuevamente –Geraldine hablo enserio más te vale que no digas nada, mira puedes seguir saliendo con chicos e inclusive dejare que le hables a arnold, pero todas las tardes que se pueda vendré a tu casa, claro cuando los papis no estén y me enterare porque salen con los míos normalmente, más vale que cuando venga me obedezcas y me trates bien si no, bueno ya sabes la fuerza siempre ayuda ¿no preciosa? –Le planto un beso igual de enérgico pero esta vez mezclado de triunfo en los labios

La soltó por fin, Helga estaba paralizada no sabía como enfrentar esto nuevo, es verdad salió con chicos, pero nunca paso ni siquiera un pequeño beso, además estaba enfurecida, quería matarlo ahí mismo por atreverse a besarla de ese modo, quería estrangularlo con sus manos.

-Bien nos vemos –Le dio un beso en la mejilla –Tu hermana acaba de llegar –le susurro

Ella no se había dado cuenta de esto, tal vez porque se encerró tanto en lo que sentía en ese momento que ni siquiera escucho la puerta de la entrada.

-¿Alan?

-Nos vemos Olga –Se fue sin siquiera dejarla responderle

-¿Helga? ¿Estás bien?

Helga se volteo ocultando sus lágrimas

-Si-ii, si Olga, me tengo que ir, voy a dar una vuelta, al rato regreso.

No le intereso en ese momento que hacia su hermana ahí, pero tampoco le importaba, tal vez fuera un poco egoísta en ese momento pero ya eran casi las 5:30 de la tarde y si quería llegar a tiempo a su cita con arnold y llegar serena tenía que irse ya, necesitaba pensar y estar a solas.

Al final de cuenta Olga no era de mucha ayuda, ella hace dos años había tenido una linda niña, se llamaba diddy, pero las cosas no marchaban bien, ella no era feliz odiaba su matrimonio, aunque eso no le impedía ser buena madre, pero últimamente se la pasaba queriendo ir a la casa, aunque su padre no se lo permitía, por lo que se le hacía raro haberla visto ahí pero más tarde cuando regresara le preguntaría, esperaba que no se fuera pronto.

Estaba harta de los arreglos estupidos de su padre, quien solo habia pensado en su maldito beneficio sin darse cuenta de que podria echar a perder su vida.

Llego al parque, había corrido bastante por todo lo que tenía guardado, cuando llego al parque, empezó a dejar salir sus lágrimas, llenas de enojo, dolor, frustración e impotencia.

Estaba sentada y sobre sus rodillas lloraba desesperadamente, nunca había sido una niña llorona pero sentía cada vez que ya no podía más, no encontraba la salida, no hallaba la pequeña luz de esperanza que hace años logro alumbrarla.

No supo si ella estuvo así mucho tiempo o el llego antes de la cita, el caso es que de pronto…

-¿Helga, estas bien? –Pregunto preocupado arnold

-¡¿Arnold?! –Helga rápidamente quiso secarse las lágrimas, antes de voltear

-¿Por qué lloras Helga? ¿Alguien te hizo daño? –Arnold la intento abrazar

-¡No arnold, nadie me hizo nada –Se alejó de ese intento de abrazo -¿De qué querías hablar cabeza de balón?

-Helga, ¿Por qué?

-¿Por qué, que?

-¿Por qué me enviaste esa carta?

-Porque es la verdad, tú no regresabas y yo debía avanzar

-Pero, te pedí que me entendieras por qué no regresaba, creí que me entenderías

-Yo creí que volverías en 6 meses no en 4 años, las cosas cambian cabeza de balón

-¿Ya no me quieres? -No podia creerlo, ¿como le preguntaba eso?

-¿A qué viene eso?

Arnold empezó a desesperarse nada le estaba saliendo como planeaba, ella estaba muy a la defensiva y sus palabras eran frías y esa mirada, esa mirada no mostraba ni rastro de emoción alguna, parecía como si la persona dentro estuviera muerta por la oscuridad que la invade y consume por dentro.

-¿Cómo es…..que….quiero decir….enserio….Alan y tú?

Helga entendió a que se refería no necesitaba más que eso, arnold trataba de entender cómo era posible que había aceptado ser novia oficial de alguien a quien odiaba realmente, ella recordó lo de esa tarde en su casa y decidió que era mejor para ambos.

-Así es arnold, es mi novio, así que si pensabas cumplir tu promesa fue demasiado tarde, pero… -Helga lo volteo a ver y con todo el dolor de su corazón -¿Podemos ser amigos no?

Le extendió la mano para que el la estrechara, ella esperanzada a que el accediera porque así por lo menos si no podían completar lo que una vez quisieron, por lo menos quería tenerlo cerca para sobrellevar más la situación y tal vez podría pedirle algún consejo de cómo llevar las cosas con ese idiota niño rico.

-¿Y si no quiero ser tu amigo? –Pregunto enojado

-Me temo que no tengo nada más que ofrecer –Dijo mientras bajaba la cabeza y la mano tristemente, creía que el accedería y así podría tenerlo a su lado.

-Pues no, Helga por favor, ¿a qué le tienes miedo?

No podia creer que Helga haya cambiado tanto, antes hubiera mandado al demonio los arreglos de su padre o ya hubiera logrado hacer que se rompiera el compromiso, por primera vez la veia como tal, un ser humano desesperado y derrotado por primera vez ante las imposiciones de su padre y no era que le molestara saber que Helga tambien puede equivocarse como todo ser humano si no que no queria...

-Yo no le tengo miedo a nada, cabezón –Se empezaba a enojar

-Vamos Helga, porque no quieres aceptar que te gusto, así como tú me gustas –Dijo acercándose, mirándola intensamente.

Arnold se acercó más a ella, esos labios pensó, desde que regrese he querido probarlos nuevamente para recordar su textura y su sabor, su calidez, empezó a acercarse más.

¡Me quiere besar ¡ ¿Qué hago? Cálmate Helga, yo también quiero besarte arnold mi amor, pensaba nerviosa Helga.

Se acercaron cada vez más, pero en eso en la mente de Helga, recordó las palabras de Alan, se alejó.

-Solo podemos ser amigos, tómalo o déjalo –Dijo mirándolo

-¿Segura que eso quieres?

-Yo….claro qu…si cabeza de balón….est-oy segura –Dijo mientras el corazón de ambos se partia.

-Bien –Dijo fríamente arnold -¿Vas a ir a ver a mis abuelos?

-Si-i, además le prometí a tu hermanita que iría –Se sorprendió del cambio de arnold

-Bien, te acompaño ¿o también te lo prohíbe tu novio?

-¡¿Arnold?!

-¿Qué? Seguramente le tuviste que pedir permiso y no sé qué más hacer para dejarte venir a la cita hoy –Dijo con furia

Helga se quedó helada, pero reacciono de inmediato y empujo a arnold, evitando y controlando con todas sus fuerzas el darle un puñetazo con betsy.

-¡ERES UN IDIOTA ARNOLDO, NI SIQUIERA TIENES IDEA DE NADA DE LO QUE ME PASA, TE ODIIOOO! –Dijo esto último llorando, salió corriendo de ahí.

Arnold intento seguirla pero estaba un poco helado por la imagen, Helga realmente estaba llorando, lo reflejaba su hermoso rostro que vio por unos instantes, sus ojos anegados de lágrimas, sus ojos reflejaban dolor, enojo e impotencia combinada con sus palabras, supo que hizo mal y que se merecía los insultos.

Helga corrió hasta llegar a Susent Arms, siempre que tenía un problema corría con sus abuelos o con Phoebe, pero recordó que Phoebe iba a ir al cine con Gerald y no quería estropearles su cita con sus problemas.

Ingreso a la casa, como siempre lo hacía, corrió hasta donde estaba la habitación de phill y gertie, ahí encontró a gertie.

Llego hasta ella, quien se encontraba tomando una siesta y se acostó, junto a ella y la abrazo.

Gertie se percató de esto.

-¿Qué pasa pequeña?

-Estoy muy triste y enojada, mis padres a veces siento que yo….los….odio –Susurro esto ultimo

-¿Por qué Eleonor?

-Porque ellos decidieron sobre mi vida, me impusieron a alguien que no quería, me arrebataron con ello también mi niñez, que ya estaba destruida pero la destruyeron más y… -Se sonrojo

-¿Y?

-Y triste porque no puedo estar con mi musa –Dijo cerrando más fuertemente los ojos

-Kimba sabrá como ganar esta batalla y yo estaré con ustedes, al menos no moriré hasta que logren ganarla jjijijijiji

-No quiero que te vayas nunca abuelita –Dijo Helga abrazándola

Ante esto gertie supo que la niña estaba quebrándose, pensó que tal vez el regreso de su nieto había provocado algo que ella no quería decir, así que pensó que sería mejor que se lo dijera.

-Helga, ese joven ¿está torturándote?

-¡NO! –La miro

-No te creo hija, será mejor que me digas que pasa, phill y yo veremos cómo ayudar

Helga pensó mejor las cosas, quería desahogarse y quería contarle a alguien las cosas que vivió en su casa y lo que le esperaba de ahora en adelante cada tarde que se encontrara sola, y no quería, no quería que la dejaran sola, no pudo más y….

-¡SI¡ ME AMENAZO NUEVAMENTE COMO CUANDO ERAMOS NIÑOS, ME DIJO QUE LE HARA DAÑO A KIMBA SI NO SOY AMABLE CON EL, Y…. –Se calló esta era la parte difícil –El me toco –Dijo susurrando para que solo gertie la escuchara –Me beso y toco a la fuerza y LO PEOR DIJO QUE SERIA ASI TODAS LAS TARDES EN LAS QUE ME ENCONTRARA SOLA ABUELA, NO ME DEJE SOLA POR FAVOR –Y de nuevo el llanto, sí que había llorado mucho por la angustia que tenía.

Gertie solo la abrazo, tratando de brindarle protección, amor y seguridad con ese fuerte abrazo, mientras pensaba cual sería la mejor forma de ayudarla sin equivocarse.

Ya ellos habían tratado de persuadir a Big Bob de cancelar el compromiso pero sin éxito, por lo que pensó que esa no era la solución, pero también pensó que las veces que se fuera a quedar sola en su casa, que ella les avisara para que ellos fueran o mandaran a alguien a su casa y así evitar que algo grave pasara.

Se lo planteo a Helga quien estuvo de acuerdo y prometió que procuraría estar al pendiente de cuando sus padres salieran y fueran a dejarla sola para que puki y phill pudieran ir a su casa o alguno de sus amigos, que puki prometió solo mandarlos pero no comentarles nada de lo que paso, Helga no quería que supieran, ¿por orgullo? ¿Vergüenza? Tal vez sea una combinación de ambos.

Tal vez solo le daba pena admitir que la gran Helga G. Pataki tenía miedo e impotencia por no poder defenderse sola.

Se fue a casa más tranquila, no vio a arnold cuando salió de la casa de huéspedes, pensó que tal vez él no quería verla, porque claro que estaba ahí, su abuelo se lo había dicho.

En la noche no pudo dormir muy bien por lo que había pasado, pero trato de descansar ya que al día siguiente también se veía que sería un largo pero largo día.

Maldito Alan, aprovechandose del amor que Helga aun siente muy a su pesar por arnold, la amenaza con esto, el unico problema es que ahora no puede estar a su lado sin salir lastimada de una u otra forma ¿se lodira a arnold?

si les gusta por favor envienme un review y si no pues tambien son bienvenidos :D