Capitulo IV
Sakura se encontraba sentada viendo la televisión en su casa, o eso intentaba, pues no había nada en los canales que le llamaran la atención y le hicieran dejar de pensar en Sasuke.
Su compañero.
Los colores subieron a su rostro, aun no podía creer que fuera la compañera del alfa, nunca se había considerado fea, era alta, de piernas largas, firmes y ligeramente rellenitas, tenia unas caderas pronunciadas que contrastaban con su diminuta cintura, hombros delgados y busto moderado. Ni muy exuberante como Kin ni diminuto. Decente.
La cuestión era que Sasuke y ella eran polos opuestos, el era alto, musculoso, de piel nivea, moreno sensual de cabellera oscura como la misma noche y enigmáticos ojos onix que aunque no le gustara admitir, le encantaban.
Era imponente, soberbio, inteligente, amable, estricto, sensual... Orgulloso.
Perfecto.
Pero a pesar de todo era un macho en todo el sentido de la palabra, tenia treinta y dos años aunque pareciera mas joven. Y ella era un bebé con tan solo veinte años, aprendía apenas del mundo que la rodeaba, de todo el peligro en que se encontraba...
Y ahora era la hembra alfa.
Moría de vergüenza cuando tenia que pasar frente a su clase para exponer algún tema, ahora hablar frente a miles de hombres lobo, joder.
Apagó la televisión y bajó al pequeño gimnasio que tenia en casa, tal vez con el ejercicio dejara de pensar en Sasuke y en todo lo que él representaba en su vida.
Se recargó en su asiento mientras dejaba de leer los papeles que Kin le había llevado a su oficina. Llevaba mas de dos horas tratando de concentrarse pero no podía, los recuerdos de Sakura aún llenaban su mente. Sus gemidos, su voz, sus besos... Aquella chiquilla le estaba volviendo loco.
Giró su silla para poder ver las montañas nevadas que le saludaban brillantes, hace exactamente diez años había dejado de ver a Sakura como la bebé de la familia Haruno para verla como hembra. Su hembra.
Por que Sasuke la había elegido desde hace tiempo como su compañera y había matado a aquellos machos que habían intentado reclamarla.
Ella siempre fue suya y ahora que finalmente lo era se sentía temeroso de que alguien más joven se la llevara, la alejara de sus brazos.
Recargó su cabeza en el respaldo del asiento pensando en los miles de pretendientes que su niña debía de tener. No era tonto y sabia que en la Universidad era de las más codiciadas, pero seguramente debieron de haberse dado cuenta de su marca.
Se imaginó a Sakura rodeaba de machos mientras sonreía tímidamente, también se imaginó a uno en especifico caminando hacia ella con una sonrisa petulante mientras los alejaba a todos con una mirada y se acercaba a ella, luego pudo ver como este la agarraba de la cintura y la besaba, así como el...
La ira lo dominó por completo y cuando fue conocerte su celular ya estaba sonando, el numero de su Sakura aparecía en la pantalla.
No contestó.
Intentó llamarle una vez más, y luego otra, y otra, y otra.
Apretó su celular con fuerza cuando a la décima llamada no contestó y su mente comenzó a trabajar de nuevo.
Había algo que la nieve le recordaba, la llenaba de nostalgia, de tristeza, de recuerdos. Sus ojos rojizos veían a través de la ventana de su cuarto las montañas nevadas que se mostraban imponentes ante ella, pensar en su familia lejos la lastimaba, y mucho, pero no podía pensar en nada. Había aceptado una orden directa de su alfa, una que no pudo negar, por mas que lo hubiese querido.
«Me gusta tu hermana, la adoro, pero la ley de la manada dice que debo casarme contigo y por muy alfa que sea no puedo quebrantar la ley. Así que huye de aquí, vete a Santuario con Naruto, el es un viejo amigo mio y te recibirá con los brazos abiertos. Huye con Suigetsu, se que se aman. No te preocupes, no le haré nada malo a la pequeña Sakura. Solo la reclamare finalmente como mia»
—¿En que piensas, Karin?
La pelirroja vió sobre su hombro a Suigetsu quien entraba con una toalla alrededor de su cadera, salia de tomar una ducha.
—En Sakura —dijo mientras se dejaba caer en la cama —. Me preocupa, sabes como es Sasuke, tengo miedo de que le haga algo.
—La ama, no creo que quiera matar a su hembra. Su compañera. Ambos sabemos lo mucho que Sasuke desea una familia.
—No me refiero a matarla. Es muy posesivo, dominante y cruel.
—¿A que le tienes miedo, entonces?
—A su otra personalidad.
Sakura tarareaba la canción que se reproducía en su mp4 mientras se bajaba de la caminadora, secaba el sudor de su frente con la pequeña toalla blanca mientras se dirigía a la mesita de cristal donde había dejado su celular. Una pequeña luz azul brillaba en la esquina superior izquierda de este, una notificación, por lo que dedujo algún mensaje de whatsapp o Facebook.
Se inclinó para tomar su celular pero fue lanzada de pronto contra el sofá, segundos después unas fuertes manos habían sujetado sus caderas mientras una gran erección se restregaba en su trasero.
Joder.
No necesitó mirarlo para saber quien era, su cuerpo vibraba solo para el.
—Sasuke —lo llamó en un suave jadeo pero un gruñido salió de los labios de Sasuke, estaba furioso —. Sasuke-kun.
—¡¿Por que no contestabas tu maldito celular?! —exigió saber furioso, sin darse cuenta sus garras se había clavado en la piel de Sakura provocando que gimiera de dolor, por instinto Sakura trató de alejarse de el.
Grave error.
Sasuke tomó esa pequeña acción como desprecio de su hembra y su lobo no lo soportó más. Había pensado que con hacerle el amor sería más que obvio que ella le pertenecía, la había marcado como su compañera como mandaba la ley de la manada. Incluso pensó en dejarla terminar la Universidad antes de que se fuera a vivir con el pero no funcionó. Sakura se alejaba de el mas y mas. Dos semanas habían pasado desde que la hizo suya y ella no había intentado siquiera hacercarse a el. Ninguna llamada, alguna pequeña visita, nada.
Al no obtener respuesta de su hembra su mente se nubló por completo y estuvo a punto de desgarrar su ropa y hacer algo que seguramente se arrepentiría eternamente cuando Sakura se levantó lentamente, giró sobre su cuerpo quedando frente a frente y con cuidado quitó las garras que se habían incrustado en su piel, colocó los brazos de Sasuke alrededor de su cintura y bajo su atenta mirada lo abrazó con fuerza, besando su cuello con cariño.
—Me sentía aburrida y decidí hacer un poco de ejercicio, estaba oyendo música y por eso no escuche mi celular, Sasuke-kun —susurró suavemente mientras lo veía a los ojos, el fuego en ellos había desaparecido y solo había un brillo de arrepentimiento en ellos.
—Lo siento —jadeó Sasuke mientras le acariciaba su largo cabello con cariño —. Pensé que estabas con alguien más joven que yo, con ese Kambara.
Sakura comprendió entonces los celos de Sasuke y lo sobre protector que era con ella, aun así se sintió culpable, lo había abandonado por completo, los exámenes finales, el acoso de Kambara y Kin, incluso su mismo temor a no ser suficiente para él habían influenciado demasiado. Besó suavemente el lugar donde latía su corazón y sonrío contra su pecho.
Comenzaba a adorar a Sasuke.
—Lamento ser una mala compañera —susurró ella con voz temblorosa mientras se aferraba más a él y sollozaba en su fuerte pecho —. Soy tan joven, tan inexperta. Soy tímida, me aterra hablar en público, soy pésima con los hombres, me aterra hablar con ellos, que se me acerquen siquiera, siento pánico cuando estoy sola, me da miedo la oscuridad y los trueno... Soy un desastre como hembra, como compañera y como mujer lobo...
Algo en el corazón oscuro de Sasuke le hizo ver a su niña con adoración y respeto. Aquella confesión lo único que había provocado en él había sido un instinto un mas protector.
—No debes temer a la soledad pequeña porque siempre voy a estar contigo —la miró directamente a los ojos mientras le robaba un casto beso —. No debes sentir miedo ante nada por que yo seré tu escudo y tu espada, te defenderé y te protegeré incluso con mi propia vida. No necesitaras jamás hablar ante nadie por que yo seré tus labios —en ese momento le robó un beso apasionado —. Seré tu voz. Soy tu compañero Sakura-chan, mí deber es protegerte, cuidarte, llevarte la comida que case para ti y para nuestros cachorros, pero no lo hago por que sea mi deber, lo hago por que te amo.
—Sasuke-kun —susurró Sakura sonrojada y emocionada,.
Fue ella esa vez quien le robó un beso apasionado, fue ella quien le sedujo con besos, con caricias, que lo llevó al cielo una y otra vez. Mientras el se perdía en el deseo, en los labios de su hembra succionando y jalando su ansiosa verga que recibió todo de ella. Su salida, sus labios, su vagina estrecha, húmeda y caliente, que sufrió de agonía con sus dientes y manos.
Fue Sakura quien lo amó esa vez.
El agua recorria su cuerpo, lo relajaba, destensaba sus músculos por el ejercicio y la reciente actividad física que había tenido momentos atrás. Las manos de Sasuke viajaban por su cuerpo aliviando sus músculos, relajando la tensión de su cuerpo. Se encontraba de espaldas a Sasuke mientras este se encontraba recargado en el jacuzzi, disfrutando de la compañía de su hembra.
—Quiero irme a vivir contigo —dijo Sakura de repente sorprendiendo al moreno —. Quiero ser mas que tu compañera, Sasuke. Quiero ser tu amiga, tu esposa, tu amante.
Giró su cuerpo para poder ver a Sasuke de frente, recargó sus brazos en los hombros del moreno mientras le sonreía tiernamente.
—Quiero despertar a tu lado todos los días, Sakura —gruñó Sasuke con suavidad y ternura mientras la había sentarse en sus piernas —. Voy a despertar a tu lado todos los días, pequeña —corrigió divertido mientras besaba su boca con pasión y ternura —. Te adoro Sakura.
Sakura se levantó dejando al descubierto su cuerpo desnudo, Sasuke la miró con pasión y con confusión, pero toda confusión desapareció de su rostro para ser remplazada por la lujuria.
Sakura se había recostado en el suelo mientras abría sus piernas dejando al descubierto su rosada vagina. La garganta de Sasuke se secó por completo y su pene reaccionó inmediatamente.
—Ámame como me gusta, Sa-su-ke —gimió Sakura mientras abría con sus dedos los labios de su vagina
Saltó casi del jacuzzi y se colocó entre las piernas de Sakura para entrar en ella en una poderosa embestida que arrancó un jadeo de su boca y un sonoro gemido de Sakura.
Después de esa candente sesión de sexo de hace unos momentos la vagina de Sakura estaba mas caliente de lo normal, sin mencionar de lo húmeda que se encontraba.
Colocó los brazos entre los de su hembra y empezó a embestir con fuerza, duro, rápido, salvaje.
Esa vez no era tierno, cariñoso, protector, era salvaje, cruel, un completo loco que penetraba a su hembra una y otra vez hasta asegurarse que no pudiera caminar al día siguiente.
El orgasmo los golpeó por completo mientras gemian al mismo tiempo.
Levanto a la pelirrosa para que esta descansara en su pecho, completamente dormida se dejó guiar por Sasuke quien tenia muchos planes para ellos en el futuro.
Buenas tardes!
Adelanté el capitulo por que no podre actualizar mañana, muchas gracias por sus reviews, no he podido responder ninguno pero aclare en este capítulo algunas dudas que tenia. Y a aquellas personas que dijeron que Sasuke había planeado todo dese un principio... ¿Me están espiando, tienen algún ninja en mi mente? O soy muy obvia jaja
Me disculpo si tengo faltas de ortografía, escribo los capítulos en whatsapp y luego los edito en Fanfiction pero no me da mucho tiempo de checar al 100% la ortografía.
Muchas gracias por sus reviews, y si les gustó el capitulo de hoy regálenle un Review a mi alocada mente, que sin ella no habrá historia, ni lemmon.
Ahora si, nos leemos para la próxima!
Saludos
