Buenas chicaas!
Hoy voy a ser buena… Como esta historia la tengo casi acabada, voy a ir adelantandoos por aquí, que se lo que se sufre cuando esperas un fic que no publica.
No me enrollo mas y que disfruteis!
Estabamos sentados en nuestra mesa del restaurante, la misma de siempre, la mas pegada a la ventana con los sillones en el rincon. Éramos prácticamente clientes vip, de un modo u otro siempre acababamos alli, incluso no hacia falta que pidiesemos, sabian exactamente que traernos. Jacob estaba especialmente guapo esa noche. Seria el increible aroma del reencuentro en el aire. No es que mantuviesemos una conversación muy hilada durante la cena, pero después comenzamos a aclarar algunos puntos por resolver:
-Estas preciosa- dijo mirandome profundamente a los ojos. Note como se me ponia el vello del brazo de punta y un rubor comenzaba a colorear mis mejillas
-Gracias, tu tambien-fue lo unico que pude contestarle
-Verás, siento no haberte llamado antes.-dijo mientras tomaba mi mano por encima de la mesa- Ultimamente tenemos mucha faena en el taller y llego a casa solo con ganas de descansar
-¿Me estas diciendo que te cuesta tanto llamarme que no puedes hacerlo porque necesitas descansar?-dije traspasandole con la mirada
-No, te estoy diciendo que si paso el rato contigo quiero poder mantenerme despierto durante toda la cita-dijo con una sonrisa-¿Qué tal va la universidad?
-Bien. Hoy por fin ha venido el profesor de tratamiento de imagen-dije. Los ojos de Edward volvieron a meterse en mi cabeza haciendome suspirar.
-¿Entonces no podremos pasar la noche juntos?-dijo haciendo un puchero con su labio inferior. La verdad es que no lo habia pensado, al dia siguiente tenia clase a primera hora, y no podria librarme, asi que tendria que madrugar, y por lo tanto, estar temprano en casa (y eso conllevaba no dormir en la de Jake)
-No-dije con un movimiento de cabeza
-Bueno, se me ocurre una posible solucion para ello. Este jueves me paso por tu casa a recogerte y te quedas en casa a dormir conmigo, ¿que me dices?
-Me parece bien, con una condicion-dije acercandome a el por encima de la mesa
-Lo que quieras-dijo exhalando su aliento sobre mi cara
-Que repetiré vestido-dije dandole un suave beso en los labios
-Me parece bien-dijo el devolviendome el beso- entonces pasare a recogerte después de comer, no podré aguantar hasta la noche para volver a verte tan hermosa como lo estas hoy- dijo besandome mas intensamente
-Jake-dije intentando recobrar la cordura apartandome de sus besos- si de verdad tienes intencion de que mañana estemos cada uno donde tenemos que estar a nuestra hora, deja de hacer eso, por favor, que ya sabes que nos entretenemos.
Jacob se levanto y tomo mi mano. Cogimos el coche y nos dirigimos a mi casa. Aparcó en la puerta, y las luces del comedor se veian encendidas a traves de la ventana, lo cual indicaba que las chicas estaban en casa.
-Recuerda, Bella, el jueves después de comer-dijo acercandome a el para besarle de nuevo, y asi lo hice.
Sus labios mostraban necesidad de los mios, y sin saber como, de que quise darme cuenta estaba sentada a horcajadas sobre el, entre su cuerpo y el volante. Hacia muchisimo tiempo que no le veia, y ya lo necesitaba. Mi cuerpo respondia inconscientemente a sus besos, y por la excitación que notaba en cierta zona de su pantalón, él me dio a entender que estaba igual que yo, pero no podia ser, esa noche no.
-Jacob Black-dije intentando respirar-acabemos esto antes de que demos una escenita delante de todo el barrio-de pronto comencé a reirme al imaginarme aquella escena, y Jacob se unió a mis risas.
-Esta bien, el jueves te veo-dijo dandome un ultimo beso y dejandome de nuevo en mi asiento-Te quiero
-¡Hasta el jueves!-dije cerrando la puerta del coche tras de mi.
Ya en casa, me asome al comedor y estaban Jess y Angela en pijama viendo una pelicula con un enorme bol de palomitas entre ellas. Me invitaron a sentarme con ellas, pero no sin antes ponerme comoda, asi que subi a mi habitación a estrenar mi pijama. Una vez en igualdad de condiciones que mis amigas, baje al comedor a hacerme un hueco en el sofá:
-¿Qué tal ha ido?-dijo Jessica
-Bastante bien-dije con una sonrisa
-¿Y que haces aquí a estas horas?-dijo Angela extrañada
-Pues que mañana tengo clase- dije- Y no me puedo permitir perder tratamiento de imagen, bastante he tenido con el tiempo que ha pasado hasta rellenar la plaza.
-¿Con Cullen?-pregunto Jessica. Yo asenti- Lo cierto es que es un bombonazo. Tanya y Lauren estan locas por el, se han tirado toda la tarde ideando planes para conseguir su telefono… ¡Por el amor de dios, es un profesor!- dijo- aunque este muy bueno, no me parece normal que una alumna valla detrás de un profesor, es una barrera que no se puede cruzar.
-Bueno chicas, necesito descansar-dije besandolas a ambas en la mejilla-¡Hasta mañana!
-¡Hasta mañana!-contestaron al unisono
Ya en mi habitación, me tumbe sobre la cama, mirando al techo. Me giré hacia mi mesita, donde habia dejado mi libreta de las canciones, y arranque la que habia comenzado a escribir la noche anterior, tirando la hoja arrugada en direccion a donde se encontraba la papelera, y puse una nueva hoja en blanco ante mi. Aquellos ojos verdes me habian servido de inspiración, y sin pensarlo dos veces, comence a escribir una nueva cancion en mi libreta, pero aun no era capaz de completarla, pese a sentir las notas revoloteando por mi cabeza. No lograba encontrar las palabras adecuadas para plasmar todo lo que sentia en el corazon, asi que deje compuesta la melodia a falta de una letra para ella.
A la mañana siguiente, llegue muy pronto a la universidad (demasiado), tanto que entre a clase y estaba completamente vacia, por lo que avance entre las mesas para situarme en el mismo lugar que el dia anterior y esperar a Alice, y entonces, senti un "dejavu". Aquellos ojos verdes que me miraban desde lo mas hondo de mi cabeza, entraron por la puerta. Hoy tenian un brillo especial, eran adorables.
-Hola señor Cullen-dije antes de quedar como una tonta
-Hola…Por favor Bella, ¿podria pedirte algo?-yo solo asenti- llamame Edward
-Esta bien, Edward-dije dedicandole una de mis mejores sonrisas
-¿Qué haces aquí tan temprano?-dijo usando todo el poder de su mirada en mi
-Estaba despejada y no podia dormir mas, y para estar en casa sin hacer nada, me he venido aquí-dije. Hechaba de menos a alguien revoloteando por alrededor- ¿y tu hermana?
-¿Me buscabas?-dijo Alice entrando por la puerta
-Ahí la tienes-dijo Edward sonriendo. Siempre que lo hacia me provocaba que el corazon se descolocase de su sitio…
-¿Qué pasa, no podeis vivir sin mi presencia?-dijo Alice como que no queria la cosa.- Hablando de todo un poco, Edward, hoy podrias almorzar con nosotras-dijo haciendo un puchero con el labio inferior y mirando a su hermano entre sus largas pestañas
-Esta bien, lo haré. Ademas, no hay problema ninguno-dijo y de pronto se giro en mi direccion-claro, si vosotros quereis
-Por mi no hay problema-dije sonriendo ante la idea de tenerlo almorzando con nosotros. No solo era guapo por fuera, era casi igual por dentro, incluso diria que muchisimo mejor (que ya era difícil). Tenía ese "algo" que me atraia hacia el, y seria incapaz de explicar con palabras de que se trataba. En ese momento un estridente sonido interrumpió mis sonidos. Giré mi cabeza hacia su lugar de procedencia y… no podian ser otras que ellas
-Buenos dias, señor Cullen-dijo Tanya con un falso entusiasmo. Sin pensarmelo, me acerque al oido de Alice
-Apuesto mi pijama nuevo a que hoy le vuelve a repetir lo de la tutoria-dije riendome.
En ese instante detecté la mirada de odio que me lanzaba Lauren, y al toparse con su mirada, se unió a su amiga para dirigirse a Edward.
-¿Has traido las hojas de información?-le dijo Lauren a Edward haciendole ojitos. Alice y yo comenzamos a reirnos internamente mientras ibamos a nuestros lugares
-No, señorita Mallory, no será necesario. He revisado el material de la señora Pons y si ustedes han llegado hasta aquí, deberian saber todo lo que les voy a enseñar, porque es mero repaso-no se si Edward era consciente de la situación, pero acababa de darle un golpe fuerte a las perturbadas, y con eso habia ganado mas puntos conmigo. Alice me dio un codazo en las costillas reclamando mi atención
-¿Qué tal ayer con Jacob, arreglasteis las cosas?
-Mas o menos-dije- De boquilla me pidio disculpas por su actitud y hemos quedado el jueves para irme a dormir a su casa. Pero bueno, algo es algo.
-Bella, ¿de verdad le quieres? Esque veo una cierta tristeza en tu interior cuando hablas de el-dijo Alice agachando la mirada
-Si, pero estoy empezando a dudar de mi misma… El tenerlo enfrente me provoca escalofrios y quedarme mirando sus ojos negros como una boba, pero hay otros momentos que lo necesito a mi lado y no esta…
-Señorita Cullen, callese por favor-dijo Edward. Ya habia comenzado la clase y nosotras no nos habiamos dado cuenta. Alice fulmino a su hermano con la mirada
-"No era yo y lo sabes"-le dijo moviendo los labios a lo que Edward sonrio. Alice estaba en lo cierto, era yo la que estaba hablando y le habia llamado la atención a su hermana.
El resto de la clase paso con normalidad, y como todos los martes, al acabar me fui detrás del edificio donde dabamos las clases. Era un lugar tranquilo y relajado, y no solia haber nadie. Me senté en el césped y me puse a observar las nubes, y después cerre los ojos para sentir el viento calido en mi cara. Un rato después senti como alguien se sentaba a mi lado y un dulce aroma bañaba mis pulmones.
-Es un buen sitio para meditar, ¿eh?-dijo con su maravillosa voz…
