Drabble: Luna llena

-¿Bells? –me asomé por la puerta buscándola –¿Bells? ¿Dónde te has metido? –grité desesperado.

Me puse un abrigo y salí al porche –¡Bella! –exclamé prendiendo la linterna –¿Dónde mierda estás, mujer? –pregunté en voz baja.

Caminé hacia los árboles y comencé a adentrarme al bosque.

-¡Mierda! –me asusté al ver un búho –¡Bells! ¡Responde!

Un aullido me erizó la piel –¿Bella? –la ví tendida entre las hojas.

-Ayúdame –susurró estirando su mano.

Estaba bañada en sangre y su cuerpo parecía estar desmembrado –¡Oh por dios, Bells! ¿Qué te han hecho? –grité desesperado, no sabía qué hacer, ni cómo ayudarla.

Me incliné y la tomé de la mano –¿Quién te ha hecho esto? –pregunté con lágrimas en mis ojos.

De repente su cuerpo comenzó a convulsionar.

-¡Bella! ¡No! –un gruñido detrás de mí me obligó a voltear.

Un lobo gigantesco tenía sus ojos fijos en mí.

-Imposible… estoy soñando –susurré aterrado –¡Imposible! –exclamé nuevamente cuando el lobo quedó a tan solo unos centímetros de mi rostro.

-Grrrr –su aliento era putrefacto y sus dientes enormes.

Algo en su mirada me recordaba a… ¡imposible!

-¿Jacob? –pregunté atónito.

¿Acaso la leyenda de su familia era cierta? ¿Existían los licántropos?

Apreté la mano de Bella, que ahora se sentía tensa y fría –¡Joder! –exclamé cuando el lobo se me vino encima.

-¡Jake! ¡Jake! –grité defendiéndome, pero sus dientes desgarraban mi piel con facilidad –¡Jake! –de repente el lobo se alejó de mí, el cielo se estaba nublando, la luna casi no se veía.

Me apreté el cuello, me estaba desangrando, escupí algo de sangre, e intenté mantener mis ojos abiertos, no podía creer lo que estaba viendo, el lobo volvía a ser humano, y sí, era Jacob, mi mejor amigo.

-Edward –susurró acercándose a mí lentamente.

Asentí cerrando mis ojos, estaba muriendo.