Hisoka x Reader
POSDATA: Lo re-subí, explicando mejor algunas partes CHEQUEN!
Disclaimer: Yo no poseo ni soy dueña de ningún personaje o escenario de los que se habla aquí! Es solo una historia que se me ocurrió y quise compartir :3 Por favor no me demanden.
Cuarto capítulo: Ya puedo decir "¿Qué pasó aquí? (Parte II)
Después de que se había ido, me quedé pensando... Su voz tenía un tono... Algo despertaba en mi memoria, algo placentero... Aunque no pude concretar qué era eso. Para mitad de la tarde ya me encontraba aburrida de darle vueltas y vueltas a la situación. No había salido en un día y medio de mi habitación y el paisaje que se ofrecía ante mí no cambiaba mucho realmente. Era hora se ser parte del paisaje, aparte no creo encontrar las respuestas y menos si seguía aquí encerrada. Me di un regaderazo, me puse mi ropa de siempre, mis tenis, y así con el pelo mojado salí del cuarto. Fui directo al elevador y presioné el botón que daba al estacionamiento subterráneo. Tenía ganas de pasear por el un rato, tenía curiosidad de nunca haber estado ahí antes. Así también podría descubrir la entrada o salida de coches, la cual desde la calle jamás divisé.
La luz de la tarde obviamente no entraba y se alumbraba por luces azul neón. Las divisiones entre autos también eran de este color. Y cada auto era para soltar un WOW. Modelos que jamás había visto, pero eso es obvio, desde que la gente que reside en esta torre no es "cualquier gente". Había desde el más básico negro hasta el más extravagante color durazno. Me perdí un rato hasta que encontré las flechas que me dirigían a la salida de estos autos. Pasé por la caseta como si nada. La luz de media tarde no era tan fuerte pero comparada con un rato en el oscuro estacionamiento, mis ojos lo resentían. Entonces un centenar de motos pasaron frente a mi vista. Ok tal vez no eran un centenar, pero ¡sí que eran bastantes! Me les quedé viendo hasta que se perdieron calle abajo. ¡Eso era! Una moto para llegar rápido a cualquier lado. Eso necesitaba. "Quiero llegar rápido a mi destino" pensé. No, realmente solo me quería distraer, pero si una bicicleta era divertida, una moto con más velocidad ¡wooosh!
Tardé un poco en ubicarme. Me encontraba cerca de dos calles alejada de Heavens Arena. Un estacionamiento grande ¿eh? Al final me dirigí a una agencia. Sin problemas sacaría hoy esa motocicleta. Estaba viendo los modelos que me mostraba el personal, pero eran únicamente motonetas.
-Oye, ¿por qué no me enseñas las motos de carrera?
-Pero esas no creo que sean apropiadas para señoritas.
Ese comentario fue lo suficientemente sexista como para querer golpearle a la cara al señor. Relájate _, relájate.
-¡No importa! Hay que ir a verlas.
-Como usted deseé señorita.
Nos dirigimos al lugar y al momento mis ojos quedaron fascinados. Esto era como el paraíso. Entonces divisé una motocicleta en específico; era de color dorada cromada. "Benelli" se leía la marca.
-Disculpe ¿qué hay de esta que está aquí?
-Es una Benelli TNT café Racer. Salió en el 2009 y es de 3 cilindros. Su potencia máxima es de 137 CV a 9.500 r.p.m. Puede llegar a los 250 km/h.
-Me la llevo.
Creo que eso fue amor a primera vista. Pero tenía mala suerte ese día.
-Lo siento señorita, pero necesita hacer unos trámites y tardaría un día como mínimo para sacarla de la agencia.
-Perfecto, entonces vuelvo mañana. ¿Puede arreglar todo para en la tarde o noche?
-Ahh..umm... Sí, eso creo.
-Aquí están algunos datos y mi nombre. Si necesita algo, llame al número de más abajo -le señalé el número del post-it dónde había anotado lo esencial. -Gracias señor, nos vemos mañana.
Salí de la tienda y caminaba por la acera.
-Ahhh que día. Primero el tipo raro de la paleta y justo cuando pensé que podría despejar mi mente me dicen que tengo que esperar hasta mañana. -puse mis manos en mi cara y después solté como un gruñido desesperado. -¿Qué se le va a hacer?
Empezaba a oscurecer y la temperatura bajaba. No me preocupé en traerme cualquier cosa para abrigarme. Aún seguía siendo temprano y quería disfrutar un tiempo más.
Terminé en el sitio de las pizzas. Tomé un poco más de lo que comí y regresé al apartamento no tan tarde. Me sentía un poco mareada pero el efecto era la risa. Creo que me reía un poco alto, espero no haber molestado a nadie. Cuando caminaba de regreso también podía ver luces salir de la gente. Qué cosa tan rara eso no me había pasado antes. En fin, llegué a mi cuarto, no le dí más vueltas al asunto y me dormí. Aunque desde aquel día, sentía ligeros pinchazos siempre cuando dormía.
La mañana había llegado. Siempre dejaba las cortinas abiertas para que la luz del alba me despertara al instante. Solía dormir mucho y por eso mismo, cuanto antes me despertara mejor. Lo malo de vivir tan alto, es que las aves no pasaban frente a tu ventana, tenía que agacharme y ver como pasaban más abajo o desde lo lejos.
-Así que tengo que verlo de nuevo eh?... -me senté cruzando mis piernas frente a la ventana y sosteniendo mi cara con ambas manos.- Voy a descubrir lo que se esconde detrás de esto, pero que tanto estoy arriesgando... Bueno no hay razón para pensarlo si no se ve una solución. Tengo que ir.
Me sentía algo sucia del día anterior aunque me había bañado en la tarde, así que me relajé un poco en la tina hasta que marcaron las siete.
-Es cierto, ese tal Camile no me dijo a qué hora... mejor me visto rápido, y si no llega temprano, me ejercitare un poco.
Con este pensamiento me puse una playera blanca floja, unos pantalones deportivos grises y mis tenis. Me agarré el pelo en una cola y salí del cuarto. Caminé y caminé hasta llegar al final del piso, en una esquina. En ese lugar estaba el gimnasio. Era muy grande, no tanto como la arena de combate pero lo suficiente. Parecía parte del cielo, pues las paredes eran ventanales. Analicé el lugar y no se veían rastros de persona alguna. Fui a donde se encontraba el equipo. Me puse unas vendas en las manos, me quite los tenis y los deje en un casillero cerca de ahí, también me envolví los pies con vendas. Finalizado, agarré uno de los sacos de box que se encontraban reposados en una pared. Lo cargué y puse en la cadena que lo suspendía en el aire. Empecé a golpearlo como práctica hasta que mis sentimientos y todo el desconcierto que llevaba dentro se apoderaron de patadas y golpes. A diestra y siniestra, bajos y altos, con impulso o solo con la fuerza. Había pasado un rato cuando me di cuenta mis puños estaban rojos al igual que el empeine de mi pie. Paré y respiré profundo.
-No lo haces nada mal, pero no es muy fuerte que digamos.
Sorprendida giré mi cabeza al instante. Ahí estaba él lamiendo una paleta de nuevo y su pelo azul. Esta vez no venía de traje si no con ropas de entrenar.
-He venido.
-Sí eso es evidente. -sus ojos parecían divertidos. -Si controlaras bien tu aura, tus manos no habrían quedado así de rojas y los golpes hubieran sido veces más fuertes.
-Pero es que yo no entiendo que es eso del aura.
-Ya lo sabía. Sólo porque tengo un gran interés en ti te lo explicare.
Me preguntó qué clase de interés sería.
-¿Recuerdas esto?
-¿La cosa que parecía te iba a comer ayer?
-Haha! qué me iba a comer ayer, que gran sentido del humor. Pero no desesperes, así no se gana nada. -dijo cuándo paró de reírse de mi.- Como ayer te mencioné esto es nen -se acercaba caminando.- Nen es tu aura, tu energía vital. A una persona normal le costaría meses de trabajo desbloquear su nen... ¿Me cuentas que te pasó el primer día aquí en los doscientos?
Me sobresalté al recordarlo. Baje mi mirada buscando en mis recuerdos y me agarre el brazo con la mano, casi sentía frío.
-Yo... creo que me golpearon en la nuca otros tres peleadores. No recuerdo mucho... -"mucho que sea creíble..." pensé.
-Umm y ¿eso fue todo? Que mentirosa. Pero entonces, ¿qué pasó después?
Estaba tan concentrada recordando, que no me importo que me dijera mentirosa.
-Desperté en el pasillo y luego fui a mi cuarto... En el cual dormí cerca de un día completo.
-Ah... si no haces un esfuerzo esto no será divertido. Me estoy aburriendo.
-¡Pero qué quieres que te diga! ¿Qué recuerdo unas raras luces? ¿Que tengo una marca negra en la espalda? ¿Que un hombre payaso vino a acosarme y que me escondí otro día completo porque no sé nada de lo que absolutamente está pasando?! Por eso estoy aquí grandísimo tonto.
-Qué terca eres huhu. Esto ya no es un juego para niños de tu edad. Seguro tienes potencial, pero no me interesaría más decirte nada.
-¡No por favor!
Eso lo hizo verme más en serio al fin. Por una milésima de segundo creí observar sorpresa en su rostro.
-No, por favor. Sólo explícame que es todo esto. Yo vine aquí a pelear, a ganar la gloría infinita, pero cada vez que miro al futuro, se cierra la puerta de mi destino.
-Yo no soy alguien que le tenga compasión a los niños. Yo soy alguien que los mata si se meten en su camino. - mi cabeza agachada fue tirada hacia arriba por una mano desde mi mentón. -Yo no soy alguien a quien le interese tu mísera vida, soy alguien que destruye miserables. Y si tu cabeza no es más que aire al igual que tus golpes, no mereces que crucemos caminos. -dijo con un tono tranquilo igual desinteresado con una mirada fría que me hubiese calado los huesos, de no ser por mi herviente conciencia.
-¡Tú fuiste el que se metió en mi camino imbécil! -mi cabeza era blanca pero mis sentimientos gritaban. Me sentía impotente de nuevo.
Él no lo vio venir. Un golpe, con más fuerza que la cachetada del día anterior, con más fuerza usada que en saco de box fue directo a su fina barbilla. Su cabeza se hizo violentamente para atrás, y una pieza cayó detrás con el impulso. Quise ver pero me seguía sosteniendo, no me soltaba y parecía que alcanzaba mi boca con su afilada uña. Algo cambió en ese instante. Me arrastró una fuerza oscilante, me llevaba a la misma dirección que mi golpe. Oí un ligero choque. Era un golpe en la cara. No, no en toda la cara, en un lugar en específico. En la boca... pero un puño no era... El impulso fue grande, pero la afrontación fue muy suave y se desenfrenó con rapidez. Se encontraba entre mis labios, tibios, húmedos... con un... ligero sabor a sangre... combinada con goma de mascar, como en a mi infancia. Y mis intranquilas pestañas chocaron con las largas suyas. Se succionaban. Mi respiración aumentaba, se entrecortaba, mis ojos se entornaban, pero ligeramente, se fueron... cerrando. Porque mis labios se presionaban con... con otros labios.
De la nada me sentí empujada de los hombros y terminé yo tirada en el suelo. Él desde lo alto me dijo.
-Ese fue un golpe con nen,_(t/apodo).Perdía las ilusiones pero, tendría que hacerte enojar más seguido... ¿Será que las niñas indecentes se desarrollan con métodos... indecentes? -Se agachó y me dijo al oído- Será muy entretenido.
Sentí una caricia caliente que recorrió del lóbulo al hélix. Ya se había ido.
Ammm qué les pareció? jajaja díganme sin pena lo que quieran (bueno, sin pasarse de lanza, no sean malandros, soy nueva, YO SOLO QUERÍA ESCRIBIR UN FIC! ఠ_ఠ)
Sin embargo, trataré de aceptar lo mejor que pueda sus opiniones y estaré dando lo mejor de mi para este fic... Hisoka lo vale *¬*
de nuevo muchas gracias a las dulces personas en el ciber-espacio que leen esto y asdfghjk muchas gracias los amo *shora en la esquinita* (muy dramática?... nehh :p)
PD: espero que les guste uwu
