Aclaraciones
Declaimer: los personajes de -man, no me pertenecen sino a su autora Hoshino-san ^^.
- diálogos
-(intervenciones mías)
-"pensamientos"
-[cambios de escena]
- - - - - - - - - - - - Flash Back - - - - - - - -
Capítulo 4.
Las horas pasaban tristes para un dormido Allen mientras que lentas y confusas para Kanda. El japonés se encontraba sentando en su cama apoyado en la pared mirando la flor y pensando en muchas cosas, pero sobre todo desde cuando el alvino sentía eso hacía él y porque le afecto tanto el saberlo, aunque…, se preguntaba si era él esa persona o no, pero aun así le preocupaba o temia no ser el sin saber exactamente la respuesta cabreándose consigo mismo, mientras esto se debatía en la mente del portador de Mugen también se preguntaba si alguien más sabia de los sentimientos del alvino…
A la mañana siguiente Allen amaneció con los ojos rojos he hinchados, en eso la enfermera que le trataba entró pero no pregunto porque se encontraba así.
--Buenos días Walker-san, hoy ya podrás salir te daremos el alta en unos minutos, pero deberás seguir llevando el cabestrillo al menos el día de hoy y no hacer mucho esfuerzo para no abrir las heridas – le informo la mujer llamada Sandy Herbie.
--Muchas gracias Herbie-san – dijo Allen con una sonrisa.
--Por favor llámame Sandy – contestó la joven pasándole su ropa con una sonrisa también.
--Está bien, muchas gracias nuevamente – dijo el menor recibiendo la ropa.
--De nada, mientras te cambias voy a por el alta, estoy de vuelta en 15 minutos – dijo levantándose de la silla en la que estaba para luego irse del lugar.
Cuando la joven se marchó Allen se levanto de la cama en la que se encontraba recostado y comenzó a ponerse su ropa después de quitarse el camisón que le pusieron en el lugar, después de unos minutos ya vestido Sandy volvió con los papeles del alta para el menor.
--Aquí tienes Walker-san – dijo la muchacha con unas hojas en sus brazos y en su mano la hoja del alta.
--Gracias – dijo él sonriente cogiendo la hoja con la mano derecha.
Después le acompañó hasta la salida pues el alvino se dirigía para desayunar, mientras el alvino se ponía su abrigo de exorcista andaba hacia la salida, la cual abrió y puso rumbo hacia el comedor no sin antes despedirse de la muchacha andando por uno de los pasillos de la Orden mientras que por otro pasillo el japonés vislumbró al inglés ya con el cabestrillo en su brazo despidiéndose de la enfermera, puede que aun tuviera carias vendas pero su paso era firma.
Lo que le sorprendió aunque no lo mostraba era la mirada y sonrisa que le dedicaba a la enfermera y la mirada de enamorada y atontada de la joven. Pocos instantes después Allen despareció por los pasillos mientras que Kanda seguía allí parado recordando la mirada del alvino y, como le gustaría ver esa mirada siempre, pero se quitó esos pensamientos de su mente y siguió su recorrido el cual era también el comedor, paso por delante de la joven enfermera la cual entraba nuevamente en la consulta cerrando la puerta tras ella, lo que pudo vislumbrar de ésta es que aun seguía conservando aquella sonrisa y mirada de enamorada una vez el alvino había desaparecido a lo que al japonés no le gustaba aquella mirada que le había dedicado al inglés.
--"¡Basta ya!" – se recriminó golpeando con su puño uno de los muros mientras apretaba sus dientes – "Porque no me lo puedo quitar de la cabeza desde que escuché aquellas palabras…" – pensó este alejándose del lugar.
Mientras Allen seguido de Tim llegaba al comedor y allí vio a Lavi y a Lenalee pidiendo su desayuno, a lo que se acercó a ellos sonriente y contento aunque no en su totalidad.
--Lavi, Lenalee, buenos días ^^ - dijo Allen sonriendo de manera algo forzada.
--Allen-kun, Ohayô - contestó la china mirándole.
--¡Moyashi-chan!, ¿cómo te encuentras? – preguntó el pelirrojo acercándose a él reprimiendo las ganas de abrazarle.
--Mucho mejor, y con hambre – dijo el alvino acercándose al mostrador para pedir su comida.
Mientras Jerry atendía a Allen que no paraba de pedir comida, cosa que el cocinero de sexo indefinido apuntaba en su libreta, Lenalee y Lavi se sentaron en una de las mesas del lugar ya con sus desayunos y degustándolos.
--Lo has visto, ¿verdad Lavi? – comentó la china.
--Si…, esos ojos rojos e hinchados…, ha llorado mucho esta noche por lo que se ve, pero…, ¿sabes por qué? – dijo el Bookman junior.
--No lose, pero lo averiguaré – sentenció la joven observando a Allen que esperaba su comida.
Momentos después acompañado del cocinero el cual portaba su comida en un carrito Allen giró unos instantes su rostro encontrándose con la mirada de Kanda, el cual acababa de llegar y estaba unos metros más lejos.
Ambos se quedaron quietos y mirándose, para luego Allen apartó su mirada como si no hubiera visto a nadie y siguió su trayecto a la mesa de la cual Jerry ya se marchaba hacia su posición para seguir atendiendo a los exorcistas o buscadores. Cuando llegó a la mesa sus compañeros y amigos le miraron curiosos.
--No me miréis así – avisó el alvino antes de empezar a desayunar.
--¿Os ha ocurrido algo Allen-kun? – pregunto la morena mirándole.
--No nada – mintió el preguntado sin parar de comer, aunque algo costosamente a causa de solo usar una mano.
La china miró a Lavi y se sonrieron mientras que Allen les miraba temerosos a sus amigos terminando rápidamente de comer.
--Chicos, no me miréis así por favor, me estáis asustando – dijo temeroso el muchacho hundiéndose en su asiento.
--Allen-kun vayámonos un rato a dar una vuelta – dijo Lenalee con una sonrisa levantándose del lugar junto con Lavi y arrastrando a Allen hacia la salida.
--¡SOCOROOOO! – exclamó el alvino pidiendo ayuda intentando escapar.
Ante la atónita mirada de algunos buscadores y exorcistas, entre ellos Kanda, observaron como el pelirrojo y la china se llevaron al joven exorcista del lugar hacia el cuarto de este último y le sentaron en la cama, luego la muchacha se sentó a su lado y Lavi delante de estos dos en una silla.
--Chicos…, ¿Qué hacemos aquí? – preguntó Allen asustado.
--Vamos a hacerte un interrogatorio – dijo Lavi divertido con la situación.
--¿Interrogatorio, para qué? – preguntó el alvino con una ceja alzada y con una gota en su cabeza.
--Para saber lo que te pasa, por qué estás tan triste y seguro que tiene que ver con Kanda – dijo Lena acercándose a su compañero peliblanco.
--No me pasa nada – dijo el menor incomodo por la situación.
--Mentiroso, desde la misión que tuvimos estás muy extraño, estás más frío y distante que nunca – dijo la china.
Allen no dijo nada y bajó la mirada dejando claro con eso que no iba a hablar. Ambos amigos le miraron para luego hacerlo entre ellos y suspirar, la morena pasó su brazo por la espalda de Allen para darle su apoyo y animarle un poco, pero, entonces Allen suspiró y se acercó al oído de su amiga susurrándole unas palabras que a la vez que las decía los ojos de la china comenzaron a agrandarse sorprendida ante las dichas por el joven exorcista.
--Allen-kun… - dijo simplemente posando su mano en la boca aun asombrada mientras que el otro simplemente la miraba con una triste sonrisa y expresión.
--¿Qué ocurre Lena?, yo también quiero saber – preguntó Lavi curioso acercándose a ellos y mirándoles.
--No, nada…, venga marchémonos – dice levantándose para luego tomar el brazo de Lavi y marcharse del cuarto del alvino.
--Lenalee – llamó Allen – será nuestro secreto – dijo el muchacho con una de sus dedos posado en sus labios en signo de silencio.
--Claro, no te preocupes – dijo la joven saliendo del cuarto arrastrando a Lavi con ella.
Una vez se marcharon Allen se tumbó en la cama recordando lo que le había confesado a su amiga, mientras tanto, los dos que se marcharon mantenían una conversación, bueno…, más bien se veía a Lavi como le rogaba a su amiga que le contara el que le había dicho Allen que se moría de ganas de saberlo por otra parte la chica simplemente reía divertida por las acciones del otro negándose a decírselo.
Entonces delante de ellos se encontraron a Kanda.
--¡Yû!, ¿qué ocurre te veo más serio de lo normal? – llamó Lavi al nombrado acercándose a él.
Por otra parte el mencionado simplemente les ignoró pasando de largo por lo que una gota apareció en la cabeza del pelirrojo deprimiéndose.
--¿Qué le ocurrirá? – se preguntó Lavi comenzando a andar nuevamente.
--No lose, venga vallamos a ver a mi hermano haber si tiene alguna misión – propuso la china con una sonrisa.
--Mejor eso a que Panda me encuentre y me arrastre horas y horas en la biblioteca – dijo Lavi con un suspiro.
--"Perfecto, tendrán tiempo para hablar" – pensó la muchacha girando su rostro observando como Kanda no se dirigía a su cuarto por lo que sonrió.
Los dos mencionados anteriormente llegaron al despacho de la joven china mientras que Kanda llegaba al cuarto del alvino quedándose parado delante de la puerta sin golpearla o abrirla.
--¡Oh!, vamos Tim, devuélveme eso – decía Allen desde dentro correteando por el cuarto.
--"¿Qué estará haciendo?" – se preguntó el japonés al escuchar tanto jaleo.
--¡Vamos Tim, devuélveme eso o no podré tener el brazo completamente curado!¡¡DEVUELVEME EL CABESTRILLO!! – exclamó el exorcista sin dejar de correr por su cuarto, mientras eso ocurría Kanda suspiraba para luego decidirse y llamar a la puerta – Está abierto – informó Allen sin dejar de perseguir al Golem ignorando al recién llegado.
Kanda entró en el cuarto quedándose un poco soqueado ante lo que estaba viendo, Allen corría zarandeando su brazo bueno intentando atrapar a Tim que había cogido el objeto que necesitaba. El Golem cansado de volar se poso en la cabeza de Kanda.
--¡Tim! – exclamó el peliblanco mientras suspiraba y observa a Kanda - ¡Oh!, lo siento – dice con una gota en la nuca.
--Um… - dijo simplemente mientras cogía al Golem de oro por las alas y lo ponía en la mano del alvino.
--Gracias – dice mientras coge al dorado quitándole el cabestrillo para luego empezar a zarandearlo molesto.
Después le soltó hacía la cama para dirigirse posteriormente al espejo que tenía para poder ponerse bien el cabestrillo.
--¿Qué te trae por aquí Kanda? – pregunta ya con el objeto cargando su brazo.
--Ayer te escuché decir algo que no comprendí – comentó el japonés apoyándose en la pared de al lado de la puerta.
--¿Qué cosa? – preguntó nuevamente mientras se giraba y lo miraba.
--Que estas enamorado de alguien imposible – dijo finalmente mientras miraba directamente a los ojos del menor.
--Esto…
Tock Tock
--Allen-kun, ¿estás ahí? – preguntó una voz tras la puerta la cual el llamado abrió segundo después.
--Sandy-san, hola, ¿qué puedo hacer por ti? – preguntó el alvino con una sonrisa con la puerta medio abierta.
--Pues es que iba a ir al pueblo, era por si querías acompañarme –dijo apenada la enfermera con un pequeño sonrojo.
--Claro por mí no hay problema alguno – contestó el menor aun con su sonrisa.
--¿De verdad?, muchas gracias – dijo Sandy correspondiendo la sonrisa del otro - ¿Dentro de 15 minutos en la puerta principal? – pregunta a lo que Allen asiente.
Después de eso la muchacha se despidió con una reverencia y se marchó de allí bastante feliz, posteriormente Allen cerró la puerta y se acercó a su armario para coger una chaqueta y no llevar esta vez el abrigo de exorcista.
--Vamos Tim no vamos, lo siento Kanda ya hablaremos en otro momento – dice antes de salir por la puerta sin mirar en ningún momento al japonés dejando al mismo con las palabras en la boca.
Kanda estiró su mano para alcanzar el brazo del menor pero no le dio tiempo puesto que la puerta se cerró antes de que este pudiera hacer algún movimiento más, por lo que el japonés maldijo entre dientes y abriendo la puerta salió detrás del menor pero…
[ENTRADA]
--Allen-kun – llamó la enfermera haciéndole movimientos con la mano denotando su lugar a lo que el alvino se acercó a ella.
--Hola Sandy-san, ¿nos vamos? – preguntó el inglés una vez llegó a su lado, a lo que la joven felizmente asintió con la cabeza.
Salieron del lugar sin percatarse de que eran seguidos. Una vez llegaron al pueblo Sandy fue a por unos medicamentos que tenía pedidos para luego ir al mercado donde compró varios alimentos pedidos por Jerry, y también en el mismo lugar fueron a una tienda especializada en curas donde compró para hacer las escayolas, al igual que cabestrillos a lo que Allen miró rápidamente a Tim puesto que ya había abierto su boca para ir a morder uno de los objetos, pero al sentir la mirada del menor la cerró posándose en su cabeza a lo que el otro suspiró pesadamente ganándose una risa por parte de la joven enfermera.
--Deja que te ayude, que aunque tenga un brazo "mal" todavía tengo el otro – dijo mientras tomaba una de las bolsas que llevaba la muchacha.
--Muchas gracias, pero no debes forzar ese brazo a pesar de que ahora es el bueno, pero al menos ya te queda menos para poder utilizar nuevamente el izquierdo – dijo la muchacha mientras andaba al lado del joven exorcista.
Mientras ellos hablaban un par de ojos no les quitaban la vista de encima todo el rato, observándolos disimuladamente hasta que la pareja se sentó en una terraza a lo que el individuo se colocó a una prudente distancia para poder escuchar lo que hablasen.
Una vez se sentaron esperaron a que les atendieran para luego pedir algo para tomar; Allen se pidió unos dulces como era característico en él mientras que la joven se pedía un café con leche.
--Allen-kun, me gustaría hacerte una pregunta – informa la joven poniéndose seria.
--Claro pregunta – contesta inocente el alvino.
--Verás…, ¿estás… tú… saliendo con… alguien? – preguntó bastante sonrojada la enfermera mientras no sabía dónde mirar.
--No… - contestó a lo que Sandy sonrió esperanzada - …pero ya hay alguien en mi corazón aunque sé que me odia por lo que para mí es una mor imposible – dijo tristemente Allen entristeciendo así a la muchacha que le acompañaba.
--Entiendo…, entonces estamos igual ya que tú no me correspondes – comentó aun triste ella.
--Perdóname Sandy-san, eres una gran persona pero…, no te veo más que como a una buena amiga – le dice mientras tomaba una de sus manos entras la suya intentando consolarla.
--Eres demasiado bueno y dulce Allen-kun, comprensivo y tierno, es imposible que la gente no te observe o simplemente que no se fijen en ti – dice ella entrelazando su mano con la del otro – espero que esa persona llegue a corresponderte Allen-kun, siempre que quieras hablar ya sabes dónde encontrarme – recuerda ella sin dejar de sonreír al muchacha.
--Muchas gracias de verdad Sandy-san
--¿Podría al menos saber quién ha robado tú corazón? – preguntó curiosa mirándole directamente a los ojos.
Allen no pudo más que reír divertido para luego acercarse al oído de esta y susurrarle varias cosas a lo que ella abría más y más la boca con las palabras que escuchaba, mientras que nuestro sujeto (N.A: Que todos sabemos quién es xDD) desconocido había escuchado toda la conversación que habían tenido sin saber porque se estaba rebajando tanto y porque estaba tan pendiente del menor, y de todas las acciones que hacía hacia la muchacha con la que estaba, puesto que varios de sus actos y de los de ella había crispado los nervios del sujeto ((xDDD)) hasta el punto de haber querido salir y decirla cuatro palabras, pero no lo haría porque a él no le importaba. Al cabo de unos minutos fijó nuevamente su mirada en la pareja observando que Allen se encontraba nuevamente sentado en su silla y con un pequeño sonrojo en su rostro mientras que reía algo avergonzado.
--Allen-kun, eso que me has dicho todo…, no tengo palabras. Pero no te culpo ese halo de misterio, seriedad y mal genio que le caracteriza atrae a muchos y muchas aunque no dicen nada porque aprecian demasiado su vida para arriesgarse – dijo la joven con una risa para luego ver el notable sonrojo de su acompañante.
--Sandy-san no diga eso, aunque no lo valla a decir me quiere matar a cada cosa mal que haga además no le gusta acercarse a la gente maldita – dice mirando su mano izquierda toda ella cubierta de sangre.
No dijeron más durante un rato quedándose en completo silencio mientras que Kanda estaba con los ojos muy abiertos sorprendido por las palabras que había escuchado de la doctora y del más pequeño de los exorcistas, ató todos los cabos y todo apuntaba a una cosa… Kanda miró el triste rostro de Allen mientras que algo que no sabe porque le dolió.
--"Moyashi-baka" – pensó antes de encaminarse nuevamente a la Orden dejando a los otros dos allí aun con aquel silencio.
Al cabo de una hora tanto Allen como Sandy volvieron a la Orden hablando más animadamente intentando olvidar la conversación anterior aunque fueran por unos momentos-
--Gracias por acompañarme esta tarde – dijo la enfermera caminando ya por los pasillos del lúgubre lugar oscuro.
--De nada, ha sido un placer – dijo el peliblanco andando al lado de la joven - ¿quiere que la acompañe a la enfermería? – preguntó sin dejar de andar.
--No hace falta, muchas gracias por esta tarde – dijo ella con una ligera sonrisa.
--Está bien, entonces hasta otro día Sandy-san – se despidió Allen para luego girar sobre sus talones y dirigirse a su cuarto con paso tranquilo.
La otra se despidió con la mano para luego dirigirse a su destino, la enfermería. Allen una vez llegó a su cuarto intentando no perderse abrió la puerta vislumbrando poco después una sombra tras la suya por lo que suspiró.
--¿Te gusta espiar a la gente Kanda? – dijo el alvino mirando al japonés de reojo
--Lo sabías y aun así dijiste todo aquello – dijo el de cabello oscuro entrando en el cuarto después de Allen para posteriormente cerrar la puerta.
--¿Qué te importa lo que diga o deje de decir, o que salga del lugar que hasta me tienes que seguir? – preguntó aun de espaldas a él con un todo de enfado.
Kanda no contestó simplemente se quedó tras suya apoyado en la puerta cerrándola por completo sin que ningún ruido delatase su acción para luego acercarse a él…
--¿Qué estás haciendo en mí Moyashi? – susurró el portador de Mugen encontrándose a la espalda del otro.
--Yo nada… - dijo intentando ocultar su nerviosismo al sentir el aliento del mayor en su nuca.
--Mentiroso – susurró nuevamente girándole posando sus manos en los hombros del mismo.
--¿Entonces, qué crees que he hecho?, si ni siquiera me acerco a ti y te evito todo lo posible para ahorrarme pelas sin sentido – dice mientras levanta su rostro encontrándose con la oscura mirada de Kanda.
--Pues tus simples actos, como te comportas con la gente, tu amabilidad… ((N.A.: Mejor paró aquí porque sino este no es nuestro Kanda xDDD)) – decía mientras acercaba su rostro al del mejor quién ahora se encontraba sonrojado.
--Kan,.,,da… - susurró el alvino perdido en los profundos ojos del japonés para luego unos pocos segundos después sintió sus labios sobre los suyos.
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SE QUE NO TENGO PERDÓN ME HE TARDADO MUCHO EN CONTINUAR PERO NO TENÍA LA SUFIENTE INSIPIRACIÓN PARA SEGUIR PERO YA ESTÁ AQUÍ EL CHAP 4 ALGO CORTO LOSE, PERO NO DABA PARA MÁS xDDD YA ESTOY COMENZANDO EL 5º ASIQUE NO DESESPEREIS POR FAVOR .
MUCHAS GRACIAS A:
Tinkampy, Shiji, GRavity-San, ., Ichi - Ichi, kurayami-Miko, Yami RosenkreuZ, Rhapsodie, Detective Hikaru, best-world, 0.-0.0, Nemesis Crow.
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS ESPERO QUE AUNQUE ME TARDE TANTO SIGAIS LEYENDOME..
NO OS OLVIDEIS DE DARLE AL GO!! Y DEJAR UN COMENTAR ^^ HASTA EL PRÓXIMO.
