Hola espero que hasta ahora les haya gustado la historia, el capítulo de hoy será muy corto y poco Ichihime, he estado muy ocupada y no he podido actualizar como había planeado, el próximo será un poco más sobre como ichigo se siente sobre la relación que lleva con Orihime y las dudas de ella . Y como bien saben Bleach y sus personajes no me pertenecen.
Capítulo IV
Vacaciones de invierno
El semestre había concluido y pronto sería navidad, Orihime e Ichigo habían estado viéndose a la salida del colegio, aunque ambos parecían estar involucrándose más y más; Orihime por su parte seguía un poco incrédula sobre su relación con el chico ya que a sus oídos le habían hecho llegar un rumor de que ella era una apuesta y no quería salir lastimada, solamente el pensarlo el pecho le dolía como si mil agujas se clavaran una por una en su corazón. A pesar de ello la chica decidió que lo disfrutaría mientras durara y no le importaba que el jugara con ella, si es que de eso se tratara.
-Orihime chan, nuevamente llegas tarde ¿acaso sucede algo?- su madre le preguntaba un poco preocupada y es que su hija no era de las chicas que se andan merodeando por allí sin avisar.
- no Oka san, estoy bien… es solo que ya terminaban las clases y decidimos quedar un rato mas con mis compañeros; ya sabes vacaciones, viajes, noche buena, los planes que tenemos para este fin de año- respondió la chica para despistar a su madre. – bien bien, pero para la próxima no te demores tanto o avísame por favor – aliviada y tragándose todo el cuento su madre confió. Y no es que a Orihime le guste mentir o inventarse historia, en verdad era muy mala para ello, pero cuando se trataba de Ichigo las ideas le salían hasta por los poros.
-Tadaima- dijo el padre de la chica mientras se sacaba los zapatos para poder entrar. - Okaeri –respondieron al unísono madre e hija. Orihime se sintió aliviada al ver que regresó a casa antes que su padre. La cena se sirvió y los tres se sentaron a disfrutar de la comida y de una buena charla.
-y bien Rangiku ¿Cómo estuvieron las cosas esta semana?- el padre de la chica preguntaba y es que él por razones de negocios la mayoría de las veces solo llegaba a casa los fines de semana. Orihime rogaba que su madre no la delatara con su padre sobre sus llegadas después de clase.
- Oh querido hemos estado muy ocupadas, hoy fui al centro comercial por el árbol de navidad, pague las facturas- la madre de la chica ponía al día a su esposo.
-y tu Orihime ¿Qué me cuentas de tu amigo especial de cabello naranja?- la chica casi escupe su comida al escuchar semejante pregunta. – ¿especial? Otou san De eso nada a todos mis amigos trato por igual ninguno es más que otro – respondió lo más pronto que pudo dejando con la cabeza y agitando las manos – eso espero, sabes que por ahora lo primero es la escuela, ya tendrás tiempo para vivir la vida- y no es que su padre supiera a ciencia cierta que Orihime anduviera con aquel muchacho, pero algún conocido le había pasado algo de información y eso no era bueno, Orihime sabía que su padre no lo aceptaría, pues como el mencionó primero eran los estudios y lo peor era la apariencia de gangster que se cargaba su enamorado.
Los días pasaron y la noche buena llegó, Tatsuki pasó a visitar a la familia Inoue; después de pasar un rato agradable con la familia de su mejor amiga decidieron que saldrían a caminar un rato, tomaron sus abrigos. Hacía mucho frío aunque todavía no se dejaba caer la primera nevada del año, las luces en las casas eran muy llamativas y el aroma del invierno estaba presente.
Ambas disfrutaban de su recorrido por el barrio y de sus conversaciones. No disponían de mucho tiempo pues como bien se sabe la noche buena y la navidad es estar con la familia. De regreso a casa Orihime fue interceptada por aquel muchacho de cabello naranja.
-Por fin te encuentro Orihime – Tatsuki comprendió que lo mejor era dejarlos solos así que decidió ir por un café en la tienda más cercana. – Quería verte - no es que él tuviera algo que decirle o algo que entregarle simplemente eran las ganas de verla. – yo también Ichigo kun-y a pesar de que la chica internamente era un poco incrédula ante las palabras del joven, ella era sincera con él en cuanto a sus sentimientos. –se que hoy no podemos estar mucho tiempo juntos, ¿Cuándo puedo verte de nuevo?- pregunto el chico mirando fijamente el rostro de ella. – Etto … Ichigo kun no creo que podamos vernos durante estas vacaciones, ya sabes no me dan permiso de salir fácilmente y además después de navidad saldremos fuera de la ciudad y será hasta que las vacaciones terminen - Orihime respondió un poco desanimada - ya veo – ichigo sabía que el tiempo estaba medido así que sin mas acercó su rostro al de la chica la tomo de la mano y la acercó a su cuerpo rodeándola después con ambos brazos le gustaba sentir su dulce aroma, acarició su cabello y su rostro se perdió en el cuello de la chica, Orihime sentía su cuerpo estremecer ya que podía sentir como la respiración del chico chocaba con su piel todo era tan cálido en él, el frío hacía que estar en esa posición fuera de las mejores experiencias .
-Orihime – Tatsuki gritó repentinamente sacando del transe tan placentero en el que se encontraban ambos pelinaranjas - rápido Orihime tu padre, acaba de pasarse con su coche –tan rápido como pudo su amiga le advirtió jadeando, pues había acudido a ellos lo de la manera más apresurada que pudo.
Ichigo rápidamente tomo a Orihime y le dio un beso tierno y cálido pero nada tardado, la había cogido por sorpresa pero ella supo cómo responder con la prisa que se cargaba. – entonces te veré hasta entrar a clases – el chico confirmaba con un tono de desanimo – Si – respondió ella, nuevamente sus labios se unían pero esta vez era Orihime quien había iniciado aquella alianza. Y sin más se dirigió hacia su amiga y salieron corriendo del lugar para poder dirigirse a sus hogares y que su padre no se enterara de nada.
Ichigo se quedo observando como aquel par de amigas corrían de prisa, el aire le pegaba en el rostro y el frío se hacía presente sin el calor de ella. Desapareciendo a lo lejos decidió que era momento de marcharse.
Las festividades fueron de lo más normal, regalos, brindis, viajes, cenas con la familia y dos cabecitas naranjas pensándose mutuamente durante sus semanas de ausencia.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Se que esta parte de la historia es un poco floja pero así de lentos son mi pareja favorita en esta historia PERO no siempre será de ese modo como ya he hecho mención poco a poco subirá de tono se los prometo. ;)
