Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.Y A TI… ¿CÓMO TE GUSTA, HINATA CHAN? .
By Ninde Elhenair
Capítulo 4: Discusión
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Kiba estaba en un estado de shock, de un momento a otro la tensión en el ambiente se había vuelto tan palpable que casi lo estaba asfixiando y el silencio de su amigo no ayudaba en nada para salir de ese estado catatónico.
-¿Deberíamos…?- consiguió formular.
-No- fue la respuesta tajante de Shino. Pero esta quizá era una de esas pocas ocasiones en que sus respuestas monosilábicas eran por la misma razón que su compañero… No tenía palabras para hacer algún comentario al respecto. Esa mañana al levantarse jamás pensó que algo se saldría tan arbitrariamente de la rutina; Kiba había llegado puntual para la hora del desayuno y había conseguido que lo acompañara hasta la biblioteca para buscar algún libro de entomología. Todo iba normal. Kakashi los había recibido e indicado donde podrían encontrar lo que buscaban, algún comentario casual entre su compañero y el junnin, y algunos minutos de estudio pacífico hasta que ella había llegado. Podían escucharlos platicar, pero ahora la situación era simplemente… Ni siquiera encontraba alguna palabra para describirlo.
-Esto es tan raro- gruñó Kiba, rascando ligeramente la parte posterior de su oreja.
Sabían por boca propia de su compañera que estaría ausente de misiones y entrenamientos durante medio año para poner en orden las instalaciones de la biblioteca, poco después ella misma les comentó que su compañero era el ex maestro de Naruto (de no ser porque conocía de años a Hinata, habría jurado que mentía con las horas que debía el junnin). Habían visto como con el pasar de los meses, esos dos forjaban una estrecha amistad. Ella era más abierta con sus emociones y había aprendido a ponerse límites en las peticiones de los demás pero… ¿Habría algo que los hubiera preparado psicológicamente para lo que veían sus ojos? ¿Para lo que escuchaban sus oídos?... No. Y ni siquiera habían juntado el valor para acercarse a averiguar.
-¿Qué?- preguntó ella. Podía escuchar la decepción en su voz. Se había dejado caer en el pequeño sillón, intentando asimilar la noticia -¿Sakura?
-¿Zabuza?- respondió Kakashi. Había dicho aquellas palabras por error y ahora estaba enfrascado en esa clase de discusiones que siempre evitaba.
-No puedo creerlo- estaba dolida, jamás pensó que eso pudiera pasar. –Sabes bien que yo… ¿cómo pudiste hacerme esto?
-¡No lo sé!- pasó ambas manos por su cabello. Por eso odiaba esa clase de discusiones. –Escucha… Sakura… Ella fue mi alumna, le tengo un cariño muy especial… Estaba siendo amable únicamente, pero cuando ella se percató de mi situación… bueno… una cosa llevó a la otra, y cuando me di cuenta estábamos...
-¿Acaso no es suficiente lo que yo hago?- murmuró interrumpiéndolo –Tenías que buscarla a ella.
-¡Qué no la busqué!- se sentó en la mesa frente a ella –Pero estaba solo, tú no estuviste por aquí en tres días ¡Tres días! -
-Bueno, Hinata chan, tú tienes responsabilidades y yo tengo necesidades...
-¡Oh, por Dios!- acarició su propio cuello, intentando relajarse.
-Si te hace sentir mejor sólo fue una vez- quiso reír por dentro al observar como ella ponía por un segundo los ojos en blanco, nada propio de la princesa Hyuga –No significó nada para mí.
-Sí, seguro- se levantó, tomando un libro del estante y abriéndolo en una página al azar, pretendiendo leer mientras se alejaba de él. -Hinata- la llamó, yendo tras ella, sin percatarse de la presencia de los otros dos que los seguían como si fuesen atraídos por un imán. -¡Te juro que pensé en ti todo el tiempo!
-Shino… Esos dos actúan como… Realmente no estoy cómodo- afirmó el Inuzuka, pero sin intención de moverse aunque sea un paso, el último comentario del junnin parecía haber surtido el mismo efecto que unos clavos que lo mantenían firme a una distancia prudente.
-Yo tampoco- era una situación irreal.
Observaron como su dulce compañera Hinata metía el libro que pretendía leer con más fuerza de la necesaria en un estante, intentando que el sonido del golpe se escuchara claramente.
-Lo siento, de verdad lo siento- intentó acercarse a ella, pero la kunoichi simplemente retrocedió los mismos pasos que el avanzaba –No era mi intención que te enteraras…
-Por favor… Querías lastimarme y me lo dijiste.
-¿Qué? Claro que no
-Claro que sí, por eso lo agregaste a la conversación aunque no estuviéramos hablando de algo parecido.
-Y no puedes mejor pensar que a veces puedo ser así de estúpido.
Ella respiró profundo, mirando en cualquier dirección menos a él.
-De acuerdo… de acuerdo… sólo quiero saber una cosa- acomodó atrás de su oreja un mechón de su cabello con un atisbo de sonrisa irónica. –Sé que no fue en tu departamento, eso quiere decir que fue aquí… ¿en nuestro lugar?- no obtuvo respuesta, pero pudo leerla en los ojos de culpa de Kakashi. Llevó una mano a su boca, conteniendo un ruido de sorpresa o alguna palabra que pudiera escapársele. Ella si pensaba antes de hablar. -¡Mierda!- exclamó volviendo a pasarse las manos por su, ya de por sí desordenado, cabello. -Sabes no… No quiero verte por un rato.- pasó por un lado de él rumbo a las escaleras. Comenzando a subirlas. -Por favor, Hinata ya no sé qué más decir.- la siguió con cautela, observando como ella se detenía a mitad del trayecto para responderle. -En realidad no importa, ya que no quiero escuchar más. -No pensé que te lastimaría, pero yo tampoco estoy muy bien ahora que digamos. -¿Tú no estás bien?- repitió levantando un poco la voz -¿Por qué? ¿Acaso mi espalda lastimó tu kunai?- le dio la espalda nuevamente, subiendo de nuevo seguida por el peli plateado.
-Sí.
-Pero ella nunca…
-Lo sé.
-¡¿Qué rayos?!- no obtuvo respuesta. Sus pies se movieron al mismo tiempo que los de su compañero, siguiéndolos e intentando hacer el menor ruido posible; preguntándose internamente cómo es que aún no se daban cuenta de su presencia.
-Fue hace más de un mes- insistió el peliplata haciendo un además al extender su mano hacia atrás –De acuerdo, lo admito, acepté la propuesta de mi EX ALUMNA ¿es tan malo eso?
-Si
-¿Tan malo?
-Sí, lo fue, Kakashi- se acercó a él quedando sólo a dos pasos de distancia –Hemos estado juntos cada día durante los últimos meses, hemos convivido, hemos reído. He hecho para ti cosas que jamás hice para nadie más y así me pagas: Haciendo lo mismo con ella- podía sentir sus ojos comenzando a arder y él lo notó –Siento que… que te va a alejar de mí…
-¿Pero de que hablas?- intentó tocarla, pero ella se alejó nuevamente –Eso jamás pasará. No pienso alejarme de ti. Yo también siento esa conexión, soy consciente de todo lo que tú dices. Yo también me abrí a ti. Te convertiste en mi mejor amiga e hiciste cosas por mí que ninguna mujer había hecho… Recuerdas la vez que traje ese sillón, nuestro lugar especial. Pasamos momentos muy agradables ahí, no quiero perder esos momentos.
-Yo tampoco- sollozó sin levantar el rostro. -Se que la jodí, y mucho, no espero que me perdones inmediatamente, pero quiero que entiendas que fue cosa del momento, de la desesperación… Ni siquiera me gustó.
-¿No?- levantó un poco la mirada.
-No- extendió con cuidado un brazo hacia ella, colocándolo en su hombro –Ella no es ni la mitad de buena de lo que tú eres… Lo terminé más por cortesía que por otra cosa.
-Si ella te escuchara- comentó con una pequeña sonrisa. Parecía que la fase de crisis había sido superada.
-Oh, mañana mismo podrías llevar flores a mi tumba- ella comenzó a reír con ese comentario, permitiéndole soltar el aire que no sabía que estaba conteniendo -¿Sabes?- acomodó un mechón de su cabello tras su oreja con demasiada delicadeza –Sigue siendo nuestro lugar especial, quieres ir y…
-Si- respondió sonriendo…
-Hinata- susurró Shino, lleno de estupefacción
-¡¿QUÉ RAYOS?!
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-Kakashi san- llamó por segunda vez, consiguiendo llamar la atención de él.
Volteó a mirarla con ojos perezosos, estaba sentado en el sillón de tapicería de piel negra que él mismo había llevado dos meses atrás. Sus pies apoyados en la pequeña mesita enfrente de él, y su codo que se apoyaba en el descansabrazos, le permitía tener un apoyo para su rostro.
-Hola, Hinata chan- la saludó sonriendo bajo su máscara -¿Terminaste los asuntos con tu clan?- la vio asentir dos veces antes de sentarse a su lado, en sus manos llevaba dos bentou envueltos con cuidado.
-Si, lamento haber dejado toda la responsabilidad de la biblioteca a tu cargo- conforme hablaba preparaba la mesa frente a ella para sentarse a comer. Sintió como Kakashi se levantaba de su lado, probablemente en busca de las bebidas. Desde el episodio de su peritonitis era él quien se encargaba de eso.
-No te preocupes, al menos no morí de hambre si es lo que te preocupaba- le respondió sin perder la sonrisa, al momento que le extendía una lata de jugo. –Sakura pasó por aquí al segundo día y me trajo uno de sus almuerzos especiales- un escalofrío lo recorrió e instintivamente llevó su mano a su estómago –Pero honestamente sólo podía pensar en esa lasaña de berenjena que me preparaste la otra vez.
–Nunca le había cocinado tanto a alguien como a ti y fue la primera vez que hice una lasaña de berenjena.
-En honor a la verdad, recordar e sabor de esa comida fue lo que me dio el valor de terminar lo que Sakura me había traído.
-Que cruel- le dijo sonriendo –Sakura debe haberse esforzado por tener un gesto agradable contigo- colocó los contenedores en la mesa, separando las secciones para colocarlas en platos individuales –Pero no entiendo- el movimiento de sus manos se detuvo -¿Te quedaba hambre todavía? Cada mañana envíe tu comida con Kiba, de haber sabido que no era suficiente con lo que yo preparaba hubiera enviado porciones más grandes- observó como una sonrisa se formaba bajo la máscara de Kakashi.
-Bueno, Hinata chan- se sentó al lado de ella, extendiendo las manos para coger su plato –Tu te asegurabas de enviarlo, pero nada te aseguraba que me llegara.
-¿Quieres decir…?- lo miró sorprendida.
-Kiba comió muy bien estos tres días- la interrumpió antes de darle un trago a su refresco.
-Realmente lo lamento- su voz demostraba sincero arrepentimiento –No pensé que él haría algo como eso… ¿Cómo te enteraste?
-Vino esta mañana con Shino a buscar un libro y me dijo que me envidiaba por poder comer tu comida todos los días, y cuando me di la vuelta escuché como le comentaba a tu otro compañero que al menos había podido comerla los últimos tres días… Fue cuestión de sumar dos más dos.
-Tendré que hablar con él-miró el reloj que estaba en la pared atrás de ella. Conocía a la perfección las investigaciones de Shino -¿Siguen aquí?
Kakashi hizo un gesto con la cabeza, indicando el piso inferior. El lugar donde estaban les permitía ver si alguien ingresaba a la biblioteca y observar el área de lectura.
Hinata apoyó una mano en el respaldo del sofá, estirando el cuello ligeramente sobre la cabeza del junnin para poder ver el área de lectura. Shino lucía impasible como siempre, sumido en su lectura y haciendo apuntes de vez en cuando. A su lado, Kiba estaba con los brazos cruzados y la mirada dirigida hacia abajo ¿dormía acaso? No, de ser así podría escuchar sus ronquidos debido al lugar tan silencioso. No sabía por qué, pero el Inuzuka estaba demasiado tranquilo para su carácter.
-Iré a hablar con él- se levantó, dispuesta a ir con él. La mano de Kakashi se aferró a su muñeca, impidiéndole seguir.
-No importa, algo me dice que Kiba aprenderá a no inmiscuirse en asuntos de otros- a pesar de su máscara tuvo que morderse un poco el interior de la mejilla para no sonreír demasiado ¿quién diría que los genjutsu son tan efectivos? –Comamos.
-De acuerdo- respondió, brindándole una cálida sonrisa antes de volver a sentarse -¿Sabes me gusta este sillón?
-A mi también- tomó el plato frente a él y bajó su máscara con cuidado antes de probar el primer bocado de la carne con especias –Cuando lo vi en la tienda supe que sería perfecto para hacer nuestro lugar de comida más agradable.
-Lo es- tomó su plato por igual, intentando alejar de su mente el mal comportamiento de su amigo –Me agrada volver a comer contigo- murmuró antes de comer un poco, rezando internamente porque su rostro no se sonrojara. Se había acostumbrado a ver su rostro desde aquel episodio en el que pretendió besarla. Algo bueno había surgido de esa vez, ahora la confianza entre ambos era mayor y él comía más despacio y sin el impulso de apurarse por cubrir su rostro nuevamente
-Y a mi contigo- volteó a mirarla, un pequeño sonrojo se asomaba en sus mejillas… Adorable –Incluso llegué a pensar que te molestarías porque Sakura y yo comimos aquí.
-¿Por qué habría de molestarme?- el trayecto de los palillos a su boca quedó interrumpido.
-No lo sé- se encogió de hombros ligeramente –Sólo lo "imaginé".
-Yo no soy así- sonrió cabizbaja, no podía imaginarse a ella misma molesta por algo tan trivial. Soltó una pequeña risa.
-Lo sé- respondió. Dejó el plato en la mesa para tomar la lata de refresco. Suspiró antes de beber un trago, con el mismo pensamiento rondando su mente. -Por eso me gustas tanto.Continuará.
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Notas de la autora: Cuídense mucho y gracias por sus lindos comentarios :D intentaré responderles entre hoy y mañana, y una disculpa enorme si no les he respondido D: ¡LOS AMO! Xoxo
¡Volví! :D
¿Ustedes creen que Kiba aprendió la lección sobre no meterse en asuntos de los demás? Hahahaha a estas alturas ya deben saber que nada es lo que parece, y más si se trata de un genjutsu resultado de la mente doble sentido de Kakashi lol.
¿Saben? Me divierte mucho escribir esta historia, y pueden agradecerle a Aspros por convencerme de extenderla un poco más XD
Esté capítulo fue inspirado en otro de Friends, ese en el que Mónica y Rachel pelean como si fueran pareja (no recuerdo cuál es, pero sé que es de la segunda temporada) y aquí aceptó haber modificado los diálogos u.u si a alguien molesto discúlpenme.
En este punto, no sé si el próximo capítulo será el final u otra idea se atravesará. Porque el final ya está listo XD, pero no sé si publicarlo ya o ir agregando más XD
