Titulo: Rechazo

Capitulo 4: Comprensión

Pareja: Gray Fullbuster y Juvia Loxar… y una pareja Crack.

Fandom: Fairy Tail

Derechos: Fairy Tail no me pertenece, es de Hiro-san, solo tomo sus personajes para crear historias alternas y divertirme yo y mis lectores.

Advertencias: Ahora si, desde aquí comienza la verdadera Venganza, Disfrútenla! Y perdón por la pareja rara que acabo de sacarme de la manga xD

Sumary: El agua lavaba las heridas, el fuego las cauterizaba, ambos se ayudaron, ambos se comprendieron.

RECHAZO

Comprensión

El tormento era muy grande, siempre estaba lloviendo a su alrededor, todo se veía gris, se veía triste, parecía que jamás volvería a salir el sol a su alrededor.

Sus pasos se escuchaban sobre los charcos que había en esa calle, la tormenta caía inclemente, ella se cubría con su paraguas rosado, su mirada estaba perdida, parecía triste, desolada.

Y es que así se sentía, sola, vacía por dentro, aquel príncipe que tanto amaba, ya no estaba, todo parecía un sueño del cual había despertado hacia poco más de tres meses, todo parecía volver a lo que ella siempre había conocido, todo lo que la rodeaba, inmerso en una fuerte lluvia, lo único que le decía que no fue un sueño, eran las sonrisas del gremio, el saber que Fairy Tail era su nueva familia.

Sonrió apenas para ella.

El sol en Fairy Tail siempre salía, incluso para alguien como ella y agradecía a su príncipe que le había mostrado el cielo azul a su lado, que aunque fuese por corto tiempo, le mostró lo que era amar a alguien, el ser feliz, aunque solo fuese por parte suya.

Caminó lentamente, solo sus pasos y la lluvia cayendo se escuchaba a su andar, sus pies la llevaron de nuevo a esa fuente, la cual era bañada con la misma lluvia que ella provocaba, sus ojos azules se clavaron en las ondas del agua de la fuente, era como si la hipnotizaran.

-Constante y Silenciosa… la Lluvia moja todo a su paso, la baña de melancolía y tristeza… -susurró cerrando el paraguas rosado dejando que el agua bañase ahora su hermoso cabello azul, los caireles que se habían formado, se deshicieron por el agua.

Su mano se posó sobre la superficie del agua de la fuente, la frialdad del agua, la hizo recordar como era la mano de Gray sobre la suya, los labios del mago de hielo sobre los suyos.

Fríos pero endemoniadamente apasionados.

Inconscientemente, cerró los ojos queriendo recordar.

-¿Juvia?- una voz la sacó de sus pensamientos, se giró con los ojos sorprendida.

-¿Natsu-san?, ¿Qué hace aquí?- retiró su mano del agua fría de la fuente. Su cuerpo reconoció el calor de las gotas de agua que caían incansables.

-Eso debería preguntártelo, puedes enfermarte si te mojas así… -ni una sonrisa, su mirada era seria, sus ojos se veían apagados, ese no era el Dragon Slayer que ella conocía.

-Usted tampoco, Natsu-san, aunque Juvia está acostumbrada a estar debajo de la Lluvia, es muy difícil que Juvia se enferme… -sus ojos azules escudriñaron al mago de fuego quien se acercó a la fuente mirando igualmente las ondas del agua.

-No enfermaré… -apagado. Melancólico, triste.

-¿Natsu-san…? ¿Se encuentra bien?- preguntó cuando lo sintió a su lado.

-¿Era tan triste el ver llover así, Juvia?- las palabras del mago le arrojaron sentimientos contradictorios, entre tristes por su pasado, curiosa por el estado de animo de su… familiar de gremio.

-La lluvia siempre cae silenciosa, constante, moja todo lo que toca, es melancólica, es triste, pero limpia todo lo que ella baña…-respondió con una sonrisa muy suave.

-¿Curará heridas?-susurró con sus ojos clavados en la fuente, ver como caían las gotas de la lluvia sobre el agua parecían atraparlo.

-¿Eh?- le cayó de extraño esa pregunta. Juvia lo miraba interesada.

-Tú conoces el dolor del rechazo, ¿verdad Juvia?- los ojos de ella primero se sorprendieron, después se tiñeron de tristeza, recordó que en ese mismo lugar, en ese mismo sitio donde estaba parado Natsu, había estado Gray, diciéndole que él amaba a otra mujer, a Erza-san.

-… si, Juvia lo conoce…-susurró demasiado bajo, pero el oído agudo de Natsu lo escuchó girando sus ojos hacia ella, la vio ahí, con sus mejillas sonrojadas sus ojos caídos, tristes.

Se sintió reflejado.

-Perdón, soy medio bruto para esto… -gruñó para si, la chica elevó sus ojos azules hacia él. ¿Podría ser que a Natsu-san lo hayan rechazado?

Quiso preguntarle, pero sabía que la sola mención de algo tan doloroso como un rechazo de la persona que uno quiere, era como revivir el momento en que esa persona te dice que no, no eres tú a quien quiere.

Natsu se mantuvo callado, ambos solo se acompañaban en silencio, los dos viendo las gotas de agua mecer la fuente.

Juvia decidió sentarse al borde de la fuente, no le importó que la cantera de la fuente estuviese empapada, ella también lo estaba por la lluvia tan fuerte, Natsu la imitó, solo miraron al frente, permanecieron callados, como si estuviesen de luto.

Juvia se preguntó si esta faceta callada de Natsu era normal, aunque ella prefería ver la sonrisa enorme que siempre cargaba en su rostro.

-¿El idiota de Gray te dijo que amaba a alguien más?- la voz en susurro del mago de fuego la hizo girarse a él, con duda, con dolor, le respondió.

-Si, Gray-sama…-se corrigió- Gray-san le dijo a Juvia que él estaba enamorado de otra mujer… desde hace mucho tiempo –los ojos del mago de fuego, chocaron contra los de Juvia, ambos sonrieron apenas.

-A mi… me dijeron que… solo soy su mejor amigo, que la cuido, la protejo pero que ella en realidad quiere a alguien más…-frunció el ceño, Juvia se extrañó por la reacción tan pacifica del Dragon Slayer.

Ella hubiese pensado que hubiese armado semejante alboroto por algo tan importante como eso, sin embargo también pensó que al ser cosas tan delicadas y tan dolorosas, hasta alguien como él, actuaría con… el corazón.

-Natsu-san… -ella intentó decirle algo que le animase, pero ella misma se sentía triste, desolada.

-Luché, Juvia… pero no puedo ganar a golpes algo tan… importante como el corazón de Lucy… -la maga de agua se sorprendió, imaginaba que en realidad a la persona que él quería era a Lisanna-san, ella que desde pequeña le había demostrado cierto apego, sin embargo, ahora solo eran buenos amigos.

-Son cosas de las cuales, cuando no somos queridos, no podemos obligarlos… -Natsu suspiró y llevó sus ojos hacia el cielo, fue cuando Juvia pudo notar lágrimas en ellos.

Era doloroso, ella comprendía.

-Natsu-san… es bueno que se desahogue… -susurró.

-¿La lluvia puede hacer que se vaya el dolor…?- preguntó con la misma voz baja, sus ojos estaban ya rojos, bajó la mirada, la escondió detrás de su fleco.

-La lluvia no cura de inmediato, disminuye el dolor, limpia las heridas para que ellas sanen solas…-dijo, convenciéndose más a si misma que a su acompañante.

Solo escuchó de respuesta, un sollozo ahogado, imaginaba que alguien como Natsu, jamás dejaría salir sus sentimientos a flote tan fácilmente, menos con alguien que era casi un desconocido para él, sin embargo, el ver como lágrimas saladas se mesclaban con la lluvia que bañaba el rostro del Dragon Slayer, le dio a entender de que el dolor era mucho.

Ella, sin esperarlo, comenzó a llorar también.

Sin pensarlo, ambos actuaron por necesidad, se abrazaron, ella dejó que él escondiera su rostro empapado en su pecho, ella mientras lo abrazaba con fuerza, llorando, desolados, destrozados.

Se comprendían, Natsu necesitaba de alguien que lo escuchara sin regañarle por ser medio idiota y bruto, Juvia necesitaba a alguien que la abrazara con fuerza para no sentirse sola.

De pronto, a lo lejos, el grito de una chica los hizo separarse.

-¡Natsu! ¡Natsu espera!- vieron a alguien correr hacia ellos, una rubia empapada de pies a cabeza, Natsu se tensó, Juvia lo notó.

-Lucy… -susurró él, sorprendido, Juvia miró a la maga estelar, ¿para que venía a buscarlo?

Pero no pudo formular la pregunta, una mano caliente la tomó de la suya, la jaló sin miramientos comenzando a correr con ella tomada de la mano, la rubia no pudo darles alcance, la maga de agua se preguntaba por qué lo quería alcanzar tan desesperadamente.

Pero no dijo nada.

Ambos corrieron hasta cansarse, llegando a una parte de Magnolia que era desconocida para ellos, no había parado de llover, se detuvieron agitados, ella sonrojada por el esfuerzo se recargó en una pared, él se apoyó en sus rodillas respirando rápidamente.

-Siento haberte jalado así… -los ojos de Natsu estaban escondidos, Juvia suspiró hondamente dejándose caer en el suelo mojado.

-¿Por qué huía, Natsu-san?...-el pelirosado se enderezó, su mirada seguía oculta, ella se preocupó, sin embargo, lo sintió a su lado, sentándose con ella.

-No quiero verla… no hasta que la herida no duela tanto…-Juvia comprendió. Natsu giró su rostro para que ella no viera su sonrojo ni su dolor

Agradecía que Gray no estuviese en Magnolia, le había hecho el sufrimiento más llevadero, imaginaba como se sentiría si él estuviese ahí todos los días, ella muriéndose por dentro y él, al lado de "ella".

Suspiró mirando el cielo opaco.

-Juvia tampoco quiere ver a Gray-sama…-confesó, Natsu se giró a ella sorprendido.

-Vayamos de misión- propuso, la maga de agua, bajó su mirada a él, los ojos de Natsu la atravesaron con determinación.

-Natsu-san… Juvia… no… -pero los ojos insistentes de Natsu dijeron todo, Juvia no pudo negarse.

Esa noche, Natsu y Juvia cenaron en un restaurant por ahí y se quedaron en un hotel cercano, no quisieron volver a sus respectivas casa, se dieron cuenta de que de cierta manera se llevaban bien, se comprendían en algunas cosas, aparte, Juvia podía apagar los pequeños incendios que Natsu provocaba.

Juvia no regañaba a Natsu, Natsu no desesperaba a Juvia.

Al día siguiente, Natsu llegó temprano acompañado por la maga de agua, nadie le dio importancia si no hasta que el pelirosado, ignoró olímpicamente a la maga estelar, el gato acompañante de Natsu le quiso reclamar pero la contestación del Dragon Slayer fue cortante.

-No Happy, esta misión la haré solo con Juvia, quédate con Wendy y Charlie, te prometo traerte algo de la misión.- le colocó una mano en la cabeza, todos se quedaron sorprendidos.

-Juvia… tú…- la maga estelar no lo creía.

-Lo siento, Lucy-san –hizo una reverencia y se fue detrás del mago de fuego, el gremio se hundió en el silencio incomodo.

-Lucy, Natsu y tu ¿se pelearon?- preguntó Mirajeane detrás de ella, Lisanna que estaba al lado de su hermana, miró a la rubia con reproche.

-Algo así…-bajó la mirada, ¿había lastimado tanto a Natsu por decirle que le gustaba Loki en lugar de él?

Nadie dijo nada, Juvia y Natsu se marcharon.

Días después, ambos habían terminado la misión sin muchos contratiempos, Natsu todavía estaba algo deprimido, pero ya comenzaba a causar destrozos, Juvia comenzaba a sonreír y la lluvia a su alrededor ya era una suave brisa y nada más.

Una de las noches que se quedaron solos, el mago e fuego se sentó al lado de la maga de agua en el filo de la ventana.

No dijeron nada, era una costumbre ya el quedarse callados, solo acompañándose, sin embargo, esa noche fue especial, un accidente sucedió, Juvia cayó encima de Natsu después de tropezar, sus labios se unieron sin querer, se quedaron mirando sin poder reaccionar.

Juvia creía que el destino jugaba con ella, Natsu creía que alguien allá arriba lo odiaba.

Pero el beso subió de nivel, se dejaron llevar por su soledad, él como el fuego apasionado, ella como el agua libre. Encontraron refugio en los brazos del otro, el cuerpo cálido de su acompañante calmó el dolor mientras estaban unidos, fundidos por la pasión del momento.

Él tenía en su mente que tocaba el cuerpo de la rubia, de sus labios escapó el nombre de su amor imposible.

Ella vio en él un cabello negro como la noche y unos ojos grises de plata, sus manos creían tocar el cuerpo frío de su amado mientras suspiraba su nombre, ambos dejándose llevar por sus fantasías.

Ambos, desnudos, abrazados, Juvia acomodó su cabeza en el pecho de Natsu, volvieron a la realidad pero no les importó, esa noche, Natsu sería Gray y Juvia ería Lucy.

A la mañana siguiente, aún abrazados, despertaron inundados por el aroma del otro.

-Juvia, una vez me dijiste que el agua limpia las heridas…- susurró abrazándola, mirando el techo.

-Si, las limpia para que ellas se curen solas… -susurró

Natsu había tomado una decisión y quería que Juvia tomase la suya.

-El fuego cauteriza las heridas, ¿verdad?- la maga de agua levantó la mirada, ambos se conectaron y ella sonrió.

-El agua limpia y el fuego cauteriza… eso le quieres decir a Juvia, ¿verdad, Natsu-san?- el volvió a sonreír resplandeciente y Juvia imaginó que ese era el sol que ella había buscado siempre.

Sé que van a querer asesinarme pero antes de que lo intenten, déjenme explicarles xD

Sakura-Zala, no es que en si Juvia se haya dado por vencida y que ella no sea así, píenselo, Gray jamás la ha rechazado ni ha sido indiferente con ella, es por eso que su amor es "alimentado" de cierta forma, imagina que de pronto le dicen a alguien así "amo a otra y me voy con ella" siento que Juvia tiene su orgullo y su propio amor a si misma, no lo seguiría, por eso el capitulo anterior fue así xD.

Ahora, ¿Por qué Natsu y no Lyon?, bien, la respuesta es fácil, quería dar una sorpresa, ya sea amarga o no tanto jajajajaja.

Sé que este fic es quizá mi fallo más grande, digo que no tolero mucho el Grayza –de hecho tolero más el GraLu- no me disgusta el JuTsu, sin embargo, separar a Juvia de Gray no puedo jajajajaja.

Este fic ya lo tengo terminado en mi lap, faltan dos capítulos, y si, Gray va a sufrir mucho. Jajajaja.

Gracias por leer este fic medio extraño, los que siguen la Leyenda de los Dragones, ya casi tengo el capi 3, es quje tuve como bloqueo de ese fic xD.