Capítulo 4
La historia
-¿Y ahora como volvemos?- preguntó Dick a Rachel.
Rachel con sus poderes creó un portal.
Los tres quedaron sorprendidos, sobre todo Logan quien no había visto magia nunca en su vida.
Los tres príncipes entraron al portal y luego Rachel.
El rey los esperaba ansiosos del otro lado.
-¿Cómo… lo lograron?-preguntó el rey mirando a su hijo sorprendido, aunque Logan lo miraba con odio.
La madre de Logan corrió hacia su hijo para abrazarlo pero el la rechazó.
-Oh hijo, por favor.
-Bueno, basta de charlas-dijo el rey- vamos a anunciar a hacer una fiesta al regreso de nuestro hijo!
-¿Ni siquiera se preguntan en donde está Tara?-Logan los miró a sus padres con rabia.
Ambos reyes se miraron algo angustiados.
-Lamento lo de su fiesta-dijo Rachel- pero habíamos acordado de que nos llevaríamos a su hijo, y el está de acuerdo con esto.
-¿Logan?-preguntó el rey- ¿aceptaste ir con ellos? ¡ni siquiera los conoces!
-¡Tampoco a ustedes!-gritó Logan- Creí que los conocía, pero papá, mamá, estaba equivocado. Prefiero ir con quienes tan solo han tenido la gentileza de enterrar a mi esposa.
Logan les dio la espalda mirando a sus nuevos acompañantes.
-En ese caso.. ¡Paganos lo que nos prometiste!- le gritó el rey a Rachel.
Rachel los miró con asco y les tiró la bolsa llena de monedas con desprecio.
Los cuatro salieron del jardín caminando, aunque Rachel estaba un poco apurada.
-Apresurémonos- dijo Rachel agarrando a Víctor del brazo.
-¿Cuál es la prisa?-preguntó Dick.
-¿Recuerdas las copas de oro que robé?
Víctor y Dick abrieron sus ojos sorprendidos.
-¿No les habrás dado…?
-si.
-¡DETÉNGANSE!-gritó el rey- ¡Ladrones!
Los cuatro jóvenes salieron corriendo.
-Vengan!-les gritó Logan y Rachel, Víctor y Dick lo siguieron hacia una cueva.
Mientras más se metían en la cueva, más oscura era.
-falta poco- les indicó Logan al ver agua en sus pies- la catarata que nos saca del reino se encuentra a pocos metros. Este es un atajo.
Por fin la majestuosa catarata seguida por ríos.
Los cuatro cruzaron el agua y corrieron en busca de un lugar donde pasar la noche.
-Y la que sigue ahora es…?-preguntó Víctor.
-…La princesa del fuego…- dijo Rachel algo triste.
-¿Por qué tan apenada? ¿No estas feliz?-le preguntó Dick al notar su depresión al nombrar a la princesa.
-Si- dijo ella cortante.
Encontraron una cueva oscura y se metieron en esta para descansar.
-¿Alguien sabe hacer fuego aquí?-preguntó Dick frotando sus heladas manos.
Todos negaron con la cabeza.
Dick miró a Logan.
-Logan, ¿cierto?
-Así es- dijo el chico desanimado.
-Oye entiendo que nos acabas de conocer, y para que nos tomes más confianza... ¡Contaremos nuestras historias!-dijo alegre y Rachel y Víctor suspiraron.
-¿Qué tienes con contar nuestras historias?
-Solo quiero conocernos más- dijo Dick encogiéndose de hombros.
-Muy bien, yo empiezo- dijo Víctor- acercándose más a la ronda que todos estaban formando sentados al estilo indio- Creo que ya todos saben que soy el príncipe de tierra. Bueno, al igual que tú, Logan, perdí a alguien muy querido... o mas bien perdí a dos personas muy queridas. La semana pasada, exactamente el jueves, desperté aterrado al escuchar gritos de mi padre. Corrí desesperado hacía su habitación.
Cuando lo vi, no lo creí. Mi madre, muerta. Sangre por todas partes. Me desgarró el corazón ver esa escena. Mi padre a su lado llorando sin consuelo. Luego me percaté de que no solo estaba mi padre allí. Del otro lado de la habitación estaba mi hermano. Con un cuchillo sangriento al lado de sus pies, como si se le hubiera caído de la sorpresa.
Mi hermano salió corriendo de la habitación pasando por mi lado y mi padre mientras lloraba se levantó y tomó su espada. Me dijo que lo siguiera. Que corriera a mi hermano. Yo me percaté de que mi hermano había sido el asesino, aunque me lo negaba en cada segundo que pasaba. Tomé mi espada y corrí tras él. Mi hermano se metió en el bosque. Yo desesperado lo corrí, y cuando tuve la posibilidad lo acorralé con mi espada. Pero… no pude. No quería matarlo. El huyó y mi padre con sus jinetes lo persiguieron hasta que escuché un grito. Mi hermano había muerto. Creo que la razón por la que mi hermano mató a mi madre fue por… celos. De alguna forma, él la amaba… más de lo que un hijo debería amar a una madre. Él estaba celoso de mi padre, y si ella no era de él, no era de nadie.
Víctor finalizó la historia y todos, incluyendo a Logan quedaron totalmente sorprendidos.
-Mi historia no trae muertes-dijo Dick- En el reino del aire tenemos un reglamento. Haz lo que dice el rey, o muere. Bueno… ese reglamento incluye a sus hijos y esposa del rey. Mi padre creció junto a mi futuro suegro…
-¿Vas a casarte?-preguntó Víctor-¡Felicitaciones!
-Ése es el problema- dijo Dick dejando a Víctor confundido- Yo no quiero casarme. Resulta que mi padre quiere obligarme. Desde que nací lleva organizando esta boda. Siempre fui el hijo más querido de entre mi hermanito y yo. Toda la atención siempre me fue dada a mí. Digamos que yo tuve que cuidar a mi hermano como si fuera su padre.
En fin… Cuando tuve la edad suficiente de comprender este compromiso, conocí a Bárbara. Una chica hermosa, inteligente, pero nunca llegué a quererla más que una amiga. Cosa que hizo enojar bastante a mi padre. Dijo que éramos el uno para el otro y que si no me casaba con ella me desheredaría del trono. Pocos años después de novios con ella, descubro que ella amaba a un chico del pueblo. En verdad me dolió eso. Yo siempre siéndole fiel, y de un día para el otro los descubro a los besos. Le conté esto a mi padre, y ¿saben lo que me dijo? "Tu cásate con ella y luego acuéstate con cuantas mujeres quieras"-Todos lo miraron sorprendidos. Dick guardó silencio- ¿Qué debo hacer?...
-¿Y que pasa si rechazas el trono?-le preguntó Víctor.
-No quiero ser la deshonra de mi familia y del pueblo. Y además… estaría obligando a mi hermano menor a casarse con ella. Y no quiero que el sufra por mi culpa.
-Si que estas en problemas-admitió Rachel.
-Bueno... ya tendré tiempo para pensar… ¿Tu historia, Rachel?-le preguntó Dick y Rachel miró hacia otro lado.
-Mi historia no importa.
-Oh vamos, una bruja debe tener una vida muy alocada, cuéntanos-dijo Víctor.
Rachel se paró del suelo y les dio la espalda.
-Ya es muy tarde, me voy a dormir- dijo y se escondió en la oscuridad.
Los tres príncipes se miraron.
-Bueno, creo que eso fue todo-dijo Víctor levantándose, y cuando Dick estuvo a apunto de hacer lo mismo Logan los interrumpió.
-Esperen- dijo mirando el suelo- ustedes me han confiado parte de su vida, ahora yo les confiaré la mía-Víctor se volvió a sentar- Dick, tu me preguntaste el porque estaba casado tan joven. Mis padres también arreglaron mi casamiento con Tara. Yo apenas tenía ocho años cuando me casé con ella. Nos casaron por… bueno, no se si lo recuerdan, pero hace unas cuantas décadas existía el reino de la selva, que fue destruido por el reino del fuego. La única sobreviviente del reino de la selva fue Tara. Era una reliquia para mis padres. Me obligaron a casarme con ella. Mi mejor amiga. Me enamoré fácilmente. Vivimos felices. Pero bueno. Resultó que ella tenía lepra. Mi padre quiso expulsarla del reino y yo huí con ella al desierto, y ahí me encontraron ustedes.
-¿Qué injusto, no? Te obligan a casarte con ella y luego quieren alejarte de ella…-dijo Dick.
-Espero que tu tengas más suerte de la que yo tuve- le respondió Logan.
Los tres suspiraron después de esto.
-Y bien… ¿Alguien oyó hablar de la princesa del fuego?-preguntó Víctor.
-Mi padre dice que su belleza es tal que no puede ser mostrada al pueblo, ya que los hombres se enamoran con tan solo verla-dijo Dick imaginándose la situación.
-Yo oí que su madre es una sirena. Que su padre se enamoró y la tuvieron a ella, y obtuvo la belleza de su madre sirena-dijo Logan.
-Eso sería interesante-dijo Dick- una sirena, ¿eh? Creí que se habían extinguido.
-Bueno, también oí que su madre murió, así que si las leyendas son ciertas, ella sería la última sirena mitad fuego que existe en el mundo.
-Valla…-dijo Víctor- bueno, pronto lo averiguaremos, por ahora debemos descansar y talvez mañana descubramos si es una sirena o no.
-Mitad sirena-corrigió Logan.
-Si, eso.
Los rayos de sol despertaron a Logan algo molesto. Abrió sus ojos y miró a su alrededor. Los dos príncipes, de tierra y del aire, durmiendo apoyados cada uno con su roca utilizándola como almohada. Se preguntó como rayos podían dormir de esa forma. Luego miró fuera de la cueva y allí estaba Rachel sentada bajo el sol meditando.
-¿Qué haces despierta?-le preguntó Logan interrumpiendo su meditación.
Ella no respondió, solo siguió con sus ojos serrados.
Logan la observó y bajó su mirada.
-Te pareces a Tara- le dijo y Rachel por fin abrió sus ojos y lo miró-ella también me evitaba cuando necesitaba estar a solas.
-No te evito, solo necesito concentración-afirmó Rachel volviendo a serrar los ojos- te agradecería si despertaras a los bellos durmientes, es hora de seguir.
Logan asintió y movió un par de veces a Dick y este saltó asustado casi gritando cosa que hizo que Víctor se levantara espantado por tremendo grito.
-¡¿Qué rayos te pasa?!-le gritó Víctor enfadado.
-Eh… solo tuve un sueño, disculpen.
-¿Qué clase de sueño?- Preguntó Rachel interesada volviendo a abrir sus ojos.
-Bueno… soñé que Zeus destruía mi reino por traición… o algo parecido.
-Excelente-dijo Rachel.
-¿Perdona? Estamos hablando de mi pueblo-cuestionó Dick enojado levantándose y ayudando a levantar a Víctor.
-Cuando pase, comprenderás el porqué de ese sueño, ahora debemos partir. El reino del fuego nos espera.
Richard miró confundido a la bruja y sin darle importancia tomó su bolso y se lo colgó al hombro para seguir el camino que llevaba al reino del fuego.
Víctor y Logan siguieron a Dick, mientras que Rachel caminaba lentamente detrás de todos.
-Oye brujita, ¿Porqué la demora?-preguntó Víctor.
Rachel parecía molesta, pero no por lo que Víctor le había dicho, sino que por algo más…
