Hola mujeres! (y los hombres que no se revelan)
Yayyy, me he alegrado tanto con cada review! Sobre todo porque como siempre me han hecho reir como una enferma pervertida! Jajajaja, he soltado mil endorfinas.

Ya se que me he vuelto a demorar y eso… pero lo juro,… ¡LO JURO que he estado estudiando, ahora si! 15 horas al día durante cinco días… dejaron a todos los de este estado repetir matemáticas (el ministerio se apiado de nuestras notas de michi) y no podia desperdiciar la oportunidad!! Pero por si a alguien le interesa… PASE y con buenas notas por mi madre!!jajaja

Y ahora para las fanes de Remus y Sirius, aquí tienen el nuevo capítulito… :D

Disclaimer: (todas en coro) historia Fervesco, personajes Rowling. (yeeee!)

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MISIÓN: Darle al Profesor Lupin una Lección

Estoy leyendo, realmente lo hago. Las Fuerzas Oscuras: Una Guía de Autoprotección. Quentin Trimble. Hasta ahí he llegado. Nada mal, tan solo he estado una hora aquí. ¡Dios, estoy tan distraida! Mañana es el último día de clases, porque, por todos los cielos, Lupin decidió hacernos perder el tiempo sentados leyendo, no me entra en la cabeza. Que gracioso, hace un poco más de una semana me hubiese encantado esto… ahora, bueno, tengo otras cosas en mente.

Obtengo una extrañana mirada por parte de Neville a travez de la biblioteca. Agh… ¿Se supone que debe ser atractivo? Blah… de vuelta al libro. Capítulo Uno…

"Apuesto a que podría encontrarte algo más interesante que hacer." Un debil y ronco murmullo en la oreja me lanza un escalofrío por la espalda.

Me volteo y sonrío ampliamente. "¡Sirius!"

"¡Shhhh! Harry aun no sabe que estoy aquí. Pensé que podría pasar antes un poco de tiempo contigo."

¿Un poco? ¡Harry sera un maldito suertudo si es que llega a ver a su padrino de nuevo!

"¡Uups… perdón!" Susurró de vuelta.



"Dame diez minutos Mione. Estaré en el cuarto de visita de Lupin."

¡SI!

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Hm… cierto…. Quince minutos más tarde… no se porque me preocupo en ilusionarme que haciendo esto me hará parecer menos desesperada, tardándome cinco minutos. No es que a Sirius le importe. Ah, bien, la puerta de Lupin no está cerrada, al igual que la del cuarto de visitas. Pero no hay ningún Sirius ahí. ¡Maldición! ¿ A que está jugando?

Me paro ahí por un par de minutos sintiendome como una estúpida. Ya está- Me voy. Justo estoy girando el pestillo de vuelta, cuando oigo voces afuera.

"Remus, creo que vas a disfrutar esto…"

"Si esto es otro de tus planes de bolas de pelos, Sirius…"

"¡Confía en mí!"

Justo a tiempo doy un paso atrás alejandome de la puerta, cuando se abre, y Sirius me sonríe ampliamente.

Lupin suspira y se le ve casi molesto; una expresión suya poco habitual.

"Hermione, andate."

"Ahora, ¿Es esa la forma de tratar a nuestros invitados?" Regaña Sirius, tirándole una mirada a su amigo.

"Sirius- ¿Podemos hablar?" Es más una declaración que una pregunta, y Lupin sale del cuarto medio molesto.

Sirius me dá una picara sonrisa. "Regresamos en un minuto, Mione."

"Sirius, dejalo…" digo, pero mis palabras rebotan en una repentinas orejas selectivas.

Mierda… Ya puedo ver lo que está por pasar. Gran pelea, hombres molestos, nada de diversión para mí. Oigo unos palabras silenciosas y luego a Sirius anunciando. "¡Bueno, ya sabes donde nos encuentras!"

Sirius practicamente salta de vuelta al cuarto y cierra la puerta atrás suyo.

"¿Está bien?" Pregunto vacilante. No tengo más ganas de esto en realidad – ha obtenido un gusto sucio.

"Está bien. Solo está enfadado. Olvidalo," me informa Sirius, deslizándose en la cama. Me mira algo preocupado. "¿Mione?"

Miro a la puerta cerrada, luego a Sirius.

"¡Está bien, en serio!" dice alzando las manos como rindiendose.

"Amm, creo que debería irme."

Sirius se ríe entre dientes de mí. "Relájate, Mione." Me da la mano.

Tras unos segundos de inseguridad, cedo. Al infierno… Sirius es tan lindo… y, a diferencia que con Snape, estoy segura que podré irme cuando me plazca.

Sirius sonrie ampliamente debido a mi decisión de quedarme. No me da más que un segundo para sentarme y ya se tira encima mio, empujandome contra la cama. Comienza atacando la sensible piel de mi cuello, limpiandome de mis dudas y volviendo a encender el fuego de mi deseo.



"Dios, Mione, he esperado demasiado a esto", gruñe contra mi piel. Su cuerpo está pesadamente sobre el mio, pero de una manera deliciosa.

"Efectivamente," murmullo como respuesta, relajándome y hundiéndome sobre el suave colchón, mientras el continua su feliz viaje. Sirius abre los botones de la blusa de mi uniforme y saborea la piel expuesta, pero intensivamente. Una mano se desliza bajo mi sujetador, alzando mi pecho hacia afuera y exponiéndolo a sus nesecitadas acciones. Un pequeño rugido proviene de su pecho, mientras sus labios descienden rodeando mi pezón, succionando la sensitiva punta y enviando temblores eléctricos por mi cuerpo. ¡Carajo, así es como me gusta!

"¡Sirius!" Siseo entre los dientes mientras me agarro superfluamente a las sabanas.

"¿Hmm?" Masculla alrededor mio, mirándome bien dulce e inocente. Una suave mano reposa sobre mi desnuda rodilla. Intento endemoniadamente fuerte enviarle mensajes telepáticos a Sirius de donde preferiría que esa mano estuviera, pero parece estar bastante contento dibujando lentamente círculos en la parte interior de mi muslo.

"¡Ah hem!"

Con mucho empeño, miro al marco de la puerta y encuentro a Lupin. Solo Dios sabe cuanto tiempo lleva ahí.

"Ah… sacaste lo mejor de tu conciencia, ¿eh?" Se rie Sirius entre dientes.

"No, Sirius. Solo quería avisarte que hay café allá afuera si es que alguno de los dos quiere."

Sirius se ríe. "Que divertido… me parece haberte dicho que yo no tomo café… ¿Alguna otra razón por la que estés aquí?"

"Alguien tiene que vigilar tu comportamiento, Padfoot," responde Lupin, casi convincente.

"Bueno, entonces, por lo que más quieras, coge un silla y vigilame´, sin embargo te recomendaría vigilar a Hermione, podría ser mucho más satisfactorio."

Lupin mira la silla en la esquina del cuarto y luego de vuelta a Sirius y a mí.

"No lo creo," responde con un suspiro, a punto de irse.

"Quedate," añado rápidamente. "¿Por favor?"

Lupin me ojea hambriento.

"Además tienes razón, Sirius necesita constante supervisión."

Lupin suelta una pequeña risa, obviamente sintiéndose algo nervioso acerca de todo esto, pero finalmente cruza el cuarto y se sienta.

"Mejor. ¿Mione, estás lista para mostrarle a Moony de lo que se está perdiendo?" Pregunta Sirius con una sonrisa. Yo misma me siento aventurera, asiento como respuesta y con una sonrisa.

"¡Excelente!"

Sirius me ayuda a sentarme, indicándome que me escabulla al borde de la cama, al lugar más cercano donde se sienta Lupin, lo cual hago bastante dispuesta. Lupin me mira por unos cortos momentos, obviamente tratando se asegura que todo este bien. Lupin, estúpido, ¿Aun no entiendes que con todo este maravilloso arreglo estoy más que feliz?

Aparentemente por fin lo ha entendido – Su mirada baja de mi ojos a mi cuerpo y se queda pasmada en mis pechos, los cuales se salen por encima del sujetador. Bien, bien, continuala, Remus, así está mucho mejor y definitivamente más satisfactorio.

Sirius se desliza atrás mio, pone sus piernas a cada lado de mis caderas, y aunque no puedo ver su cara, estoy sumamente segura, que aun sigue sonriendo autosuficiente.

¿Pero cuando es que no lo hace? Bueno, no es que sea muy importante ahora.

"A ver, Mione," susurra Sirius no muy suavemente a mi oído, "¿Qué queremos mostrarle a Moony?"

Lupin le levanta una ceja a Sirius, después sus ojos regresan a verme a mi.

"Hmm, a este no le he prestado nada de atención, ¿no?" Murmulla Sirius, levanta un pecho, sosteniendolo con la palma de la mano y estimulando el pezón con el pulgar. Lupin es toda una atracción ahora mismo – esta mordiendose el delicioso labio inferior y empieza a verse tan solo un poco incomodo de la forma más atrayente. ¡Excelente!

"Sabes Remus, Mione sabe fantástica," confirma Sirius, al agacharse sobre mi hombro y capturando la dura punta, que justamente estuvo frotando entre sus dedos, con sus labios.

Recorre su lengua suavemente sobre su superficie, haciendome retocerme, cerrando mis ojos.

"Dios," gruñe Lupin ante mí, y me esfuerzo en abrir los ojos para ver su reacción. Sus ojos están medios cerrados y tiene una expresión serena en el rostro, mientras Sirius continua haciendo milagros con su boca.

"No te interesa si Moony mira, ¿Verdad Mione?" Pregunta Sirius un poco tarde, pero no es que me molestase.

"Ah ah," logro responder, el sonido sale mas bien como un chillido.

"¿Te importa si Remus mira, mientras deslizo mi mano hacia abajo sobre tu estomago?" Sirius hace lo que pregunta, su mano caliente sobre mi relativamente fría piel, duplica mi necesidad. Mierda, este hombre es un hablador y me va muy bien.

"Sabes, creo que tendremos que deshacernos de esto." Sirius tira de mi falda, enfatizando su punto, y lo siguiente que sé, es que mi falda se está deslizando de mis piernas y estancándose en el piso. "Ahí, mucho mejor. Abre las piernas, Mione, muestrale a Remus de lo que se está perdiendo."

Dos gentiles, aun así firmes manos están situadas en la parte interior de mis rodillas, separándolas lentamente, hasta que estoy sentada completamente expuesta, frente a Lupin, a salvo por mi ropa interior empapada. Una vez más me tomo la libertad de mirar a Lupin, solo para descubrir que sus ojos se han cerrado.

" ¡Remus! ¡Mirala!"

Los ojos de Lupin se abren en un instante y me da lastima por un momento. Es tan estupidamente obvio que el hombre quiere participar, y está peleando fuertemente para mantener aunque sea una pizca de autocontrol.

Los dedos de Sirius bailan ligeramente sobre mis muslos, jugando con lo elástico de mis bragas en lo interior de mis piernas. Suspiro contenta y furstrada.

"¿Puedo?" Me gruñe a la oreja.

"¿Poder que?" Respondo, casi incapaz de pensar claramente, y ni hablar de leer los pensamientos.

"¿Puedo recorrer con el dedo sobre tus pliegues húmedos? ¿Puedo jugar con tu clítoris? ¿Puedo llevarte al orgasmo mientras Remus mira?"

¡Malidición, si! ¡Y creeme Sirius, no me falta mucho! Pero como respuesta solo puedo asentir levemente con la cabeza, después me vuelvo a recostar en él y continuo observando a Lupin.

Los dedos de Sirius se han metido bajo mi ropa interior, empujándolo a un lado para exponer mis pliegues brillantes a Lupin. Lo veo inhalar fuertemente y luego botando el aire en un lento siseo. Un dedo va lentamente a travez de mi humedad, parando en mi clítoris para masajearlo tan solo muy gentilmente. Otros dos dedos suben para jugar con mi apertura, estimulando mi entrada antes de meterse toscamente. ¡Carajo! Estoy tan putamente cerca…

"Podrias estar tú haciendole esto, Moony. Podrias ser tú el que la hace humedecerse, la hace contraerse."

Creeme, Moony ya hace bastante – tan solo viendolo, como me mira, es un afrodisiaco. Sirius está ahora presionado contra mi espalda. El pensar, que me hará venir frente a su amigo, no hace que su presentación se empeore en lo mas mínimo, mas bien todo lo contrario.

"Mione, quiero que te vengas. Quiero que te vengas ante Remus; quiero que grites su nombre. Quiero que el piense que es él, quien hace estas cosas contigo…"

Maldición, si ese pensamiento no lo logra, no lo logra nada. Remus me ve bastante paralizado, una profunda mirada de deseo entrecierra sus ojos y aumenta la velocidad con la que su pecho sube y desciende.

"¡Mione, por favor!" Ruega Remus.

Eso es. Me fuí. Difusamente noto que Sirius me sostiene mientras que mi cuerpo se relaja y contrae al mismo tiempo, olas tras olas de placer me inundan, y me contraigo alrededor de los dedos de Sirius, lo cual aumenta la estimulación y alarga mi orgasmo. Creo que incluso le hago caso a Sirius y obedientemente grito el nombre de Remus.

Justo cuando empiezo a bajar, siento esos maravillosos dedos siendo sacados abruptamente de mí. Obligo a mis ojos a abrirse y descubro que Lupin ya no se encuentra en su silla, en vez, está arrodillado sobre el piso adelante mio, chupando mis jugos de los dedos de Sirius, haciendo que su amigo tiemble.

Vaya, la siguiente ronda si que estará interesante.

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La siguiente ronda si que estará difícil de traducir! (psicologicamente) Ahora si que se viene el Slash, pero con todo! Jajaja. Preparense…(y yo tambien por dios… la primera vez que traduciré Slash... uyuyuy)

Chaaus :D