Capitulo 4.- Cómo pedirle perdón a una mujer.
Meditar no le servía de mucho, al menos no era ese tipo de persona que pensara demasiado las cosas, siempre le nacía y lo hacía, sin ningún problema, por qué con Anna tendria que ser diferente. Ella no era una mujer sutil, frágil y amorosa, ni siquiera como amiga, es más ni siquiera la entendía.
-¡Yoh!- Escuchó que lo llamaban en la banca.
Chocolove lo esperaba con una botella de agua en la mano, y no era para menos, él era de nuevo ingreso y por lo tanto estar en esa posición era lo adecuado. Sin embargo, le extraño enormemente que él, Ren y Horo Horo estuvieran ahí sin pelear, ni golpearse, como comúnmente hacían, e incluso pensó que lo miraban de una forma curiosa.
-Sabes, Yoh, de nada te va servir practicar tanto, Hao anotó tres goles el partido anterior.- Le informó con mucha frialdad Ren, a pesar de que él también formaba parte del equipo.
-Siempre hay que perseverar, Ren.- Le contestó con una sonrisa sincera, mientras Horo Horo apoyaba su moción.
-Sí, al fin y al cabo tú eres el único con posibilidades de quitarle el mando al sangrón de tu hermano.- Aludió con burla Horokeu.- Pero venimos a otra cosa, no precisamente a darte ánimos.
-Queremos ir de campamento.- Dijo emocionado Chocolove.
Yoh no puedo evitar reírse, no tenía más de una semana con un castigo, cuando no salía y se metía en otro y eso debían tenerlo en cuenta.
-Estoy castigado, chicos, tendrán que hacer planes sin mí.-Dijo realmente avergonzado de su situación.
Y justo en ese momento entró Lyserg al campo de entrenamiento, se veía notablemente agotado y aún así sus ojos brillaban de emoción, como si hubiera conseguido algo importante.
-¡Lo tengo, tengo todo!- Indicó inspirado.- Sólo falta que tú lo convenzas.
-¿Convencerlo de qué?- Preguntó Yoh aturdido de toda la información incompleta.
-Pensamos en meter este viaje como una visita escolar, ya sabes hemos ganado todos los partidos y aunque es difícil aceptarlo, tú y Hao son los mejores en el campo…- Dijo Horo Horo en un tono de incógnita.
-Entonces, tú pedirás que sea un viaje para relajarnos, estamos a un paso del torneo nacional, debemos estar tranquilos y preparados.- Le informó Ren.- Eso es lo que vas a decir Yoh, Hao ya te está esperando cerca de la oficina del director. Lyserg investigó los precios y el lugar, ahora ve y haz tu parte.
Ahora lo definía bien, no sólo porque sus amigos lo esperaban en su práctica, sino porque Hao tenía todo fríamente calculado y él sólo tenía que avalar el desempeño del grupo como tal. El director les creyó todo y les dio autorización al equipo de futbol para ir una semana de campamento a uno de los mejores sitios de todo Japón, todos los gastos pagados, ¿qué podría ser peor?
-¿Y… no podría acompañarnos todo el grupo escolar?- Preguntó Yoh con inocencia, últimamente pensaba mucho en si Anna podría integrarse a las actividades escolares.- Ya sabe, también son un buen apoyo.
-No diga bromas, Asakura, le estoy permitiendo ir y usted quiere llevarse a la escuela completa. Recuerde que el equipo es numeroso y de todos los grados, ¿no planea que corra con los gastos de todo eso? Y además es para relajación, y apoyo ¿no es así?
-Claro, es sólo que Yoh estaba bromeando, ¿verdad hermano?- Lo codeó fuertemente Hao.
-Seguro…- Respondió el castaño adolorido.
-Puede llevarse a las porristas si quiere apoyo, pero hasta ahí llega mi benevolencia.
Entonces a Yoh se le ocurrió una excelente idea. Quería conseguir el perdón de Anna y qué mejor forma que llevarla a un lugar tan hermoso como el que iban a acampar. Era una excelente idea, aunque para eso tuviera que mover ciertas influencias.
-Claro… sólo porristas.
Anna miraba con desdén a las mujeres que pasaban por su comida, odiaba ayudar en la cafetería y todo por hacerle caso a Yoh, quien por cierto ya estaba tardando demasiado en llegar. Sin embargo, se ocupaba ahora mismo de llenar la charola de cada una de las tontas porristas que pasaban por su ensalada de fruta y verdura, como si merecieran tener un trato especial, sobretodo Marion, la capitana del equipo.
A la distancia vio a Yoh llegar corriendo y abrir sin ningún cuidado las puertas de la cafetería. Ya no quería gritarle, ya estaba de más, incluso pensó en no volverá hablarle, pero lamentablemente era su único contacto. Miró como saltó por encima de la barra y le habló gentilmente a la concinera para pasarle la indumentaria. Sonrió como siempre, ¿qué acaso nunca se cansaba de hacerlo?
-Hola Yoh.- Oyó como Marion se acercaba a él sin ningún disimulo.- Tan lindo como siempre.
Ella que estaba cortando la fruta, no pudo evitar apretar con exceso de fuerza el melón en sus manos. Sí, Marion sólo estaba ahí porque Yoh le daba demasiadas atenciones, pero ya estaba cansada de que hiciera todo cuanto ella pedía y todo por ser la que más lo apoyaba. Tonta, superficial, y así se podía seguir con la larga lista de defectos.
-Hola Marion.- La saludó con emoción.- Sabes, hoy eres una de las personas que más ansiaba ver hoy.
Qué miserable era, sin duda era un Asakura, maldijo Anna furiosa. Ella estaba ahí sirviendo platos y atendiendo por su miserable culpa y él sólo se dedicaba a coquetear con las porristas. Qué cínico era.
-Anna, estás deshaciendo el melón.- Le indicó sorprendida la cocinera.
Yoh se acercó y le causó gracia la escena, peculiarmente el cabello desordenado que tenía en ese momento. Se veía graciosamente bien, pero era Anna, así que en cuanto oyó el primer murmullo de risa, le plantó un pisotón que fue imposible olvidarlo. Él, adolorido, cojeaba en un pie, mientras replicaba, pero ella no lo escuchó y se fue hacia otro lado.
-Pero ¿qué le pasa?- Preguntó molesto el castaño.
-¿No es obvio? Está celosa.
Y pensar que ella lo había elegido por compañero de trabajo, ahora imaginar estar en el mismo sitio que él le parecía simplemente detestable. Y había cumplido la mayor parte de su castigo, así que pronto tendría que marcharse a realizar alguna otra actividad, la cual no había podido definir bien a causa del tiempo. Sin embargo, cuando Marion se acercó a ella con petulancia supo que habría más problemas.
-Déjame verte bien, Kyouyama.-Dijo Marion en son de burla.- ¿Qué opinan chicas, da el ancho?
-Sinceramente, yo no creo que tenga bonito cuerpo.- Comentó Matti acorde a las palabras de Marion.- Yo no veo nada maravilloso en ella.
Anna las miró con desprecio, ni siquiera sabían con quien se metían o no harían ese tipo de comentarios tan estúpidos, en los que ella no tenía nada que ver.
-¿Y ustedes, par de bobas, qué tanto miran? ¿Acaso se les perdió algo?
Ambas rieron, lo más seguro era que Yoh quería acostarse con ella, por eso mismo le había pedido el favor a Marion, a lo que ella sin pena le tocó el hombro.
-Querida te tengo lástima, pero no te preocupes, por el bien del equipo de fútbol estás dentro.- Le informó Marion al borde de la risa.- Voy a hablar con el director ya mismo, preséntate en la práctica en la tarde.
Anna no puedo evitar apretar los puños y jalar a Matti para que le explicara a detalle de qué diablos estaba hablando Marion, pero cuando Marco vio su acción no pensó demasiado para meterse en el mismo asunto, incluso la separó bruscamente de su compañera.
-Kyouyama, nuevamente usted, me va alegrar mucho llevarle una nueva queja al director, a ver si con eso consigue la expulsión.- Se jactó alegremente Marco, en tanto Anna y Matti lo miraban extrañadas.
-Está usted…- Iba a insultarlo, aunque sabía que no era nada inteligente, pero ese hombre ya lo tenía en su lista negra y la razón era simple: no soportaba ni a ella, ni a Yoh.
-No, no, está en un error, Marco, Ana sólo trataba de llamar mi atención. Yo no la escuché y por eso tuvo que jalarme.-Intervino Matti con un tono realmente atrapante.- ¿No es verdad Marion?
-Sí, claro, ella sólo quería saber cómo es que la aceptamos tan rápido en nuestro equipo de animadoras. Ya te imaginas la impresión que causa eso.- Dijo muy segura Marion ante la verdadera sorpresa de Anna.- Pero tenemos muy buenas referencias de ella.
-Sí, así es, nos vemos en el gimnasio, Anna.- Se despidió Matti con gracia.- No llegues tarde.
Marco miró con expectativa a Kyouyama, pero lo creyó, después de todo las porristas siempre reclutaban gente como ella, no insoportable, pero con bonito cuerpo.
-Así que porrista, ¿no?- Pronuncio escéptico.- Te recomiendo que si vas a ser porrista, sonrías un poco más.
Yoh no pudo evitar reír durante la cafetería, porque lo había escuchado todo, pero ahora que Marco vigilaba estrictamente a Anna, que incluso la acompañó hasta el gimnasio para cerciorarse de que asistiera a la práctica, le causó una enorme tranquilidad al saber que Anna no rechazaba la actividad aunque su cara mostraba lo contrario.
-¿A quien tanto ves?- Escuchó que le preguntaba Lyserg, mientras tomaba una lata de bebida energética.
Lyserg le inspiraba en cierta forma un poco más de confianza que los demás, especialmente porque no obtenía ninguna burla de él, así que fácilmente pudo revelarle sus intenciones.
-Estoy viendo a Anna.- Le informó el Asakura parándose de las gradas.- Está enojada conmigo y quería recompensarla de alguna manera.
-¿Y ésta es la manera?-Cuestionó incrédulo Lyserg, casi al borde de la risa.
-No exactamente, verás le pedí de favor a Marion si podía incluirla en el equipo de animadoras, aunque pensé que sería un simple papeleo, y en cambio ahora…
-En cambio ahora, hasta Marco la vigila de que lo haga.- Comentó divertido.- Amigo, te va a matar si se entera, seguramente debe odiar mucho hacer ejercicio.
Yoh suspiró y miró a Anna entrar con el uniforme de animadora. Claro que lo vio y se enojó muchísimo cuando pudo observarlo con precisión. Y de no ser por Marco animándola a continuar, hubiese dejado botado todo, pero aquel hombre no dejaba de molestarla y un día iba vengarse de él, al igual que de Yoh.
-Yo sólo quería llevarla de campamento.- Pronunció resignado el Asakura.- En verdad, mis intenciones era buenas.
-No lo dudo.- Apoyó Lyserg.- No lo dudo.
Sin embargo, cuando la práctica término y todas lo saludaron coquetamente, Anna no se limitó para verlo con más odio. Marco no ayudó mucho, más por los comentarios y los halagos que describían el buen trabajo que realizó durante su primer práctica.
-En serio, Kyouyama, ya te creo.-Le mencionó por ultima vez Marco antes de abandonar el gimnasio.
Pero la atención de Anna estaba centrada en Yoh, más por la cara avergonzada que tenía. No, no tenía la menor duda de que era su culpa, como no adivinarlo, su semblante lo decía todo.
-Anna… yo….
Aunque ella lo escuchó, corrió hacia a él y se le fue encima. Primero Yoh logró atraparla, porque se había logrado cargarla, pero en cuanto Anna trato de asfixiarlo, el peso lo venció y los tiró al piso. Era una escena cómica, pero Anna no estaba jugando, en verdad lo estaba castigando.
-Anna déjame explicarte.- Le dijo Yoh desesperado.- No es lo que parece.
-Pero claro que no lo es.- Dijo Anna enojada.- Y ahora mismo no hables, te odio, Asakura.
Lyserg rió enérgicamente al mirarlos pelear en el suelo del gimnasio. Anna llevaba puesta una falda bastante corta y una camiseta sin mangas, mientras Yoh sufría por librarse del agarre tortuoso en que lo tenía. Era gracioso verlos pelearse, especialmente cuando Yoh trataba de sacarle ventaja, algunas veces quedando él encima de ella.
-Anna, no fue mi culpa, ese no fue el acuerdo al que llegamos.- Se quejó Yoh desde abajo.
-¡Sí y por qué no me preguntaste antes, ¿acaso también me ibas a pagar por ser tu porrista personal?- Exclamó furiosa, mientras comenzaba a pegarle en el pecho sin control, hasta que Yoh logró sujetarle las muñecas y cambiarla a la posición de abajo.
Anna respiró más clamada, en tanto Yoh la miraba agotada y colorada por el calor y la fuerza que ejercía en sus movimientos. No era nada normal aquella pose en la que estaban, de hecho podría sentir que en verdad Anna podía tener el potencial como animadora, pero era obvio que no era lo que la chica buscaba.
-Yo quería que tú fueras al campamento con nosotros.- Se sinceró Yoh, soltándole las manos.-Pensé que con eso me podrías perdonar un poco.
Y aquellos ojos brillaron por la calidez y la sinceridad que emanaba de su ser. Yoh era sumamente sincero y transparente, incluso aunque estuviera molesta, su enojo se estaba disipando y ahora eso era lo que verdaderamente le irritaba. Lo empujó un poco y se sonrojó al notar que su falda no cubría lo suficiente sus piernas.
Ser porrista, ¿quién lo imaginaría? Ni siquiera ella lo pensó. Sin embargo, ahora que no tenía el bien formado cuerpo de Yoh sobre el suyo, podía pensar con más claridad. Él quería disculparse, pero a cambio lo había arruinado completamente
-Ya cállate, Yoh, lo único que has hecho desde que nos conocemos es causarme problemas.- Replicó Anna más tranquila levantándose del suelo.- Ya, ¡olvídate que existo!
-Vaya…-Escuchó decir a Lyserg aturdido, en tanto que Anna tomaba sus cosas y se marchaba enojada.- Será difícil que te perdone.
-Lo sé…
Y lo imaginó toda la semana cuando ella se limitó a hablarle sólo de los trabajos escolares. Ni siquiera lo miraba, y únicamente daba ordenes, a veces de malas, otras de muy mal humor. Sin embargo, ya estaba cansado, no lo hacía nada mal, e incluso pensó que estaba agradándole la labor de porrista, pero al menos no lo quería aceptar.
-Bien, vámonos, Asakura mucho cuidado con hacer otra de tus maniobras.- Le advirtió Marco con seriedad.- Te estaré vigilando.
Yoh le sonrió.
-¿Y por qué nos acompañas Marco, no tienes que cuidar la escuela?
-Bromeas, todos los salvajes se están yendo. La escuela permanecerá tranquila, pero ese campamento será la muerte.-Dijo con bastante compromiso.- Yo los voy a cuidar a ustedes.
-Sí, claro…
Un preciso instante, fue ese el momento en el que la vio subir al autobús vecino, donde sólo iban las mujeres. Horo Horo y Ren seguían discutiendo, mientras Hao les anunciaba de una buena película que traía.
-¡Yoh, deja de perder el tiempo!- Gritó Hao a la distancia.
-¡Sí, Hao, lo mismo digo!- Le contestó Yoh en el mismo tono.- Mi hermano es un demonio andante.
Con eso consiguió que Marco fuera en la búsqueda del mayor de los Asakura. Entonces pasó descuidadamente Chocolove y lo jaló sin demasiado cuidado.
-Chocolove, necesito que me cubras, voy a subirme con las chicas.- Le dijo con prisa.- En la primera parada me pasaré a nuestro autobús, pero mientras cúbreme.
-¡¿Qué? ¿Y cómo quieres que haga eso?-Gritó el moreno en cuanto lo vio correr hacia el segundo autobús.- Sí, sí… hazle como puedas.
Se deslizó con facilidad y admiró lo espacioso que estaba el autobús, después de todo las porristas no se limitaban cuando se trataba de pedir privilegios. Marion lo miró con agrado y las demás casi suspiran cuando él les dijo que las cuidaría en el primer trayecto del viaje. Encantado, sumamente encantador, pero en cuanto vio a Anna, su confianza se esfumó.
-Sí, ya sé que vienes por ella.- Dijo Marion enternecida.- Odio decirlo, pero anda y siéntate con Anna.
Yoh le miró confundido, especialmente porque Marion era de las mujeres más interesadas en ser su pareja, pero por lo visto ya le había perdido en interés y no se explicaba el por qué. Sin embargo, cuando sintió el camión avanzar no pensó mucho y sentó al final con Kyouyama.
Anna no notó su presencia hasta que él le quito los audífonos de sus oídos. Ella se molestó, pero después no pudo evitar sorprenderse.
-¿Qué haces aquí?- Le preguntó notablemente preocupada.- Si Marco descubre que estás aquí…
-Marco está cuidando de Hao, Anna, no te preocupes.- Le dijo tranquilo, mientras ella lo golpeaba
-No te confundas, Asakura, me preocupo por mí, no por ti.- Aclaró Kyouyama con firmeza.- Ya sabes que sólo debes hablarme por trabajos, nada más, que te quede claro.
Yoh sonrió, al menos ya no estaba tan molesta como antes, al menos se dignaba a mirarlo y escrutarlo con dureza.
-Sí, tienes razón, sinceramente no debería importarme, pero me importa, no quiero que nadie me odie.
-Yo no te odio.- Soltó repentinamente Anna, aunque estaba avergonzada quiso remediar su espontaneidad.- Además eres un presumido que quiere caerle bien a todo el mundo, eso es odioso.
-Pero acabas de decir que no me odias.- Pronunció seguro Yoh.- Y ya habías aceptado ser mi amiga.
-¿Y qué interés tendrías en que yo sea tu amiga, si no nos soportamos?- Le cuestionó Anna.- Recuerdo lo detestable que fue para ti los primeros días.
-¿Y qué?- Dijo Yoh restándole atención.- Es algo amor –odio, creo que nos gusta pelearnos, es nuestra naturaleza.
Aunque su comentario no iba cargado de alguna fuerza amorosa, pudo percibir en Anna el estremecimiento de su cuerpo, una carga similar al de las demás, al menos en las mujeres que a él le parecían atractivas. Súbitamente las preguntas de su hermano llegaron a su mente.
-Más bien, a ti te gusto yo.- Afirmó Anna con una cara poco convencida después de que él se sonrojara y negara rotundamente el hecho.- Entonces eres raro.
-Eso quiere decir que yo debo gustarte a ti.- Rebatió el castaño, mientras ella se volteaba a la ventana.- Anna, hazme caso.
Pero ella no lo miró más.
-El que calla otorga.- Concedió Yoh con una sonrisa.- Es una lastima que no seamos ni siquiera amigos.
-Ya cállate, Asakura.- Le regañó Anna, mientras le arrebataba su mochila.- ¿Así son todos los chicos guapos de la escuela? ¿Intolerables, habladores, fracasados?
-Oye, ¿así son todas las porristas nerds de la escuela? ¿Bonitas, gruñonas y amargadas?- Contestó Yoh en el mismo tono.- No, espera, tú reinventaste el género.
Y Anna lo vio con una sonrisa encantadora, él era así, por mucho que lo negara, por mucho que dijera que era odioso e insoportable, Yoh le daba un brillo especial a su vida escolar, de aquellos que no le gustaría soltar jamás. Él recargó su cabeza en su hombro y le quitó su reproductor de música.
-Muero por ver cuanto dura nuestra tregua, ahora.- Dijo el castaño tranquilo y fascinado por la relajación de Anna.
-En cuanto me pagues por meterme a un equipo de porristas, puedes sentirte tranquilo.
Continuará…
*El equipo blanco esta vez no ha hecho nada xD. He estado muy desentendida pero… según mi punto de vista esto va muy bien. Por cierto, el título que le ha puesto Ange es muy original jajaja. Bueno ¿Qué os ha parecido a ustedes?
El Equipo negro: Puff, lamenta notablemente el retraso, se me acumularon demasiadas cosas y en verdad no tuve tiempo, de hecho tenía muchas ideas para un solo capítulo, pero dije, no que mal, sino que le doy a sey, preferí meter más a los amigos de Yoh, porque ya nos hacia falta un poco de intervención o… y la bonita amistad de Anna e Yoh.
Como dije, lamento la demora, y aquí está el cap.
Ciao!
Agradecimientos especiales a: Majo-Sonolu y CARoOo
