me retrase un poquito pero bueno... gracias a los que me han comentado y los que siguen la historia. Bueno...descuri que no soy buena escribiendo escenas de Bang Bang y Piu Piu... asique...solo lea y disfrute!
-Marceline despierta—Bonnibel le movía el hombro—vamos Marceline debes despertar ahora.
Despertó, mirando todo a su alrededor, era una habitación oscura húmeda, parecía una habitación de un edificio abandonado. Acertó.
-no sé muy bien donde estamos…por las vueltas que nos dieron—Bonnibel ve a Marceline con preocupación, una real- vamos estar bien Marceline, te lo prometo.
-¿esto es por mi o por ti?
-bueno siempre me sacas una sonrisa…sí Marceline es mi culpa…no puedo hablar mucho ahora, quizás están grabando, aunque este infeliz no tiene tanta tecnología—Bonnibel mira a una parte de la habitación y no nota la cara de poco entendimiento de Marceline. Claro está, ella realmente no sabía lo que ocurría—mira solo escucha esto con mucha atención, nos van a llevar a hablar con un sujeto, Marceline—le toma la cara—pase lo que pase no pierdas los estribos, por ningún motivo, porque eso será su juego ¿entendiste?—Marceline asiente lentamente. Bonnibel se sienta al lado de ella.
-sabes, si a los 8 años me hubieran dicho ¿te imaginas algún día que te rapten por culpa de tu amiga Bonnibel? Les hubiera dicho, ni en un millón de años…como cambia la gente…
Bonnibel mira con una cara de asesina a su acompañante.
-¿no me hablaras?
-cada cosa que digamos puede que nos…—pero no termino. Un sujeto con un arma, entro a la habitación, hablo en Alemán. Marceline seguida atrás de Bonnibel lo siguieron tres pisos más arriba. Entraron en una habitación lujosamente decorada de rojo.
-hola señoritas, por fin nos encontraos señorita Bubblegum.
-hola Ricardio…
Marceline estaba entre sorprendida y enojada, no solo con el sujeto que las había capturado, sino con la maldita tranquilidad de su amiga ¿Cuántas veces ya la habrán capturado? ¿Por qué estaba tan tranquila?
A las dos chicas las sentaron en sillas de aula escolar, una frente a la otra, fueron amarradas, y solo a Marceline le taparon la boca.
-bueno está vez te pudo asegurar que no escaparas, sobretodo porque esta vez realmente estamos alojados en un lugar…donde jamás—se acercó a Bonnibel y le roso suavemente la cara con su grande y roja mano. Marceline no pudo evitar desde el fondo de su ser encender un cólera que había olvidado. Lo cual el hombre noto y sonrió—te podrán encontrar cariño…
Bonnibel miraba con odio a ambos sujetos, pero sobre todo a Marceline, es tan rápido que la información le entre por un oído y salga por el otro.
-bueno mientras llega mi jefe, jugaremos un juego ¿Qué te parece Marceline?
-mmmmsnnsms grrrrsssss—Marceline trataba de habar pero solo resultaba entretenido para su torturador.
Fue a su escritorio, rojo pasión como casi todo en la habitación, de donde se podía ver que era una oficina, con cama incluida, pero poseía muchos televisores donde se podía observar las diferentes partes del edificio y su exterior. De su escritorio saco una jeringa que contenía un líquido celeste. Cuando Bonnibel la mira miro con horror a Marceline.
-Marceline no—pero no pudo terminar porque Ricardio le coloco la jeringa directamente al cuello de Marceline.
-si dices algo le colocare toda la dosis directamente a la vena…y sabes lo que va a ocurrir….—Bonnibel solo se mordió el labio inferior—asique Marceline mira, después que te coloque esta pequeña dosis, tendrás sueño, pero no tanto como para que el juego sea divertido. Asique cada vez que cierres los ojos, a esta dulce señorita—se colocó atrás de Bonnibel—le quitare una prenda. Te doy mi palabra que seguiré las reglas del juego. Asique trata de no cerrar los ojos.
Ricardio le coloco en el brazo derecho un poco y Marceline sintió como todo se apagaba de apoco, su cuerpo comenzó a temblar. Había un reloj atrás donde Marceline se concentró. Ricardio estaba dando un monologo sobre algo, pero no podía saber qué. El reloj indicaba ya las 4:25 de la tarde, cerro brevemente los ojos, y los abrió bruscamente, y Ricardio ya le había quitado (cortado) la polera de Bonnibel, dejando notar su ropa interior rosa, miro el reloj y ya eran 4:27, dos minutos en un instante. Suspiro furiosamente y noto que la silla por su mano derecha tenía un tornillo salido. Dolor el dolor la mantendría despierta.
-ha resistido muy bien tu amiga querida ya han pasado diez minutos y no se ha ido al mundo de nunca jamás, la pócima la bella durmiente tiene un efecto…aniquilador por lo general.
-ella no es cualquiera estúpido…—Contesto fríamente-¿y cuando llegara tu jefe Ricardo? Eso sí es algo que me intriga.
-relájate querida—Marceline había cerrado los ojos nuevamente—Ricardo con su cuchillo de mano, fue directamente al medio de los sostenes rosados de Bonnibel y los corto—tenemos mucho tiempo para divertirnos…
-Noooooo—se escuchó claramente de Marceline quien por la irá se había levantado con la silla. Ricardio rápidamente le golpeo la cara.
-vamos querida—la levanto nuevamente—sigue las reglas…cerraste los ojos quito una prenda—mientras hablaba Marceline vio la horrible cara del sujeto—debes jugar limpio o sino no sería divertido.
Marceline había perdido el tornillo y se maldecía, pero cuando levanto la mirada nuevamente vio como a Ricardio le llego un golpe por detrás y cayó al suelo, siguiente acto vio como Bonnibel le golpeaba consecutivamente. Fue seguramente la cosa que le había inyectado porque sentía que todo estaba en su imaginación y estaba tan drogada que ni siquiera lo podía disfrutar ¿se había quedado dormida?
Pero esa idea se esfumo cuando Bonnibel le dio una cachetada después de desamarrarla, se la llevó al baño y le empapo la cara, pero esto solo despertó muy poco a Marceline.
-Marceline debes despertar—Bonnibel la sacudió bruscamente—con mil demonios Abadeer ¡despierta!
Marceline por los efectos de la droga quizás, le tomo la cintura a Bonnibel que actualmente no llevaba nada en la parte de arriba, estaba notablemente enojada, se le veía lo favorable de su ser o por lo menos eso era lo único que estaba pensando.
Bonnibel se calló cuando sintió que Marceline la acerco, fue en ese momento que recordó que no llevaba nada, trato de taparse pero Marceline le beso abruptamente. Bonnibel ni por ningún momento dudo en responder el beso que había esperado desde hace tanto tiempo. Pero todo la llevo al mundo real cuando Marceline le mordió el labio y sintió una calidez extraña en la cintura. Se apartó un poco y vio la mano de Marceline sangrando. Eso estaba mal, muy mal. El sangrado no era leve y ellas debían salir de ahí.
-salgamos ahora de aquí.
Bonnibel se colocó la chaqueta de Marceline, vendo con lo que quedo de su blusa a la muchacha, tomo el arma de Ricardio, miro la hora, frunció el ceño, le dio otra cachetada a Marceline y salieron de ahí. Aunque fue bastante difícil ya que la drogada Marceline no ayudaba y realmente el edificio estaba abandonado.
-guardias… ¿Dónde están los guardias?—miro a Marceline y se había quedado atrás apoyada a una pared—Maldición…espero que Finn llegue luego.
Pero cuando bajaron al segundo piso vio donde estaban los guardias, y aunque no eran hartos eran los bastantes para preocuparse, entonces comenzó el fuego. Dejo en una esquina a la drogada Marceline y comenzó a disparar.
wwooo, Bonnibel se ve muy sexy, es como una espía sexy….o ese imbécil le va a pegar
La drogada mujer se levantó. Tomo un palo que estaba cerca y golpeo lo más fuerte y rápido que pudo al sujeto. Justo en ese momento Bonnibel le tira el brazo para que pudieran continuar. Corrieron hasta que llegaron a un ascensor y se metieron adentro para cubrirse.
-Marceline….debes aguantar—Bonnibel ve la mano mal vendada de Marceline, ya ni puede verle a los ojos.
-sabes… aunque casi nunca cumples tus promesas conmigo…sí creo que saldremos vivas.
Comenzaron a disparar y Bonnibel abrazo lo más fuerte que pudo a la mujer de cabellera negra. Un hombre encapuchado la tomo y le coloco un arma en la cabeza.
-¡No!—grito la muchacha rosa, mientras que otro hombre también sujeta a Marceline.
Pero en ese momento un niño rubio llega del cielo, le apunta al sujeto con un arma y Marceline, francamente quedo sorprendida y feliz, el sueño se le había ido por un momento.
-¡hey suéltala ahora!—grita Finn.
-antes que dispares la rosa se muere junto con su amigita.
-no en mi turno—aparece Jake atrás apuntando con otra arma.
Marceline golpea al sujeto y Bonnibel igual. Finn y jake se encargan de los tipos y Bonnibel toma a Marceline. Se van apresuradamente.
-vamos princesa te ayudare—le ayuda con Marceline- a la camioneta ahora.
-gracias chicos realmente pensé que no la contaba…
Finn conducía y Jake ayudaba a Marceline colocándole una buena venda. Marceline estaba en un mundo y otro.
Bonnibel le toma la cabeza y la coloca sobre sus piernas. Jake se va con Finn adelante porque los estaban persiguiendo. Marceline entre el ruido de balas y los gritos, solo escucho una voz.
-Marceline duerme, todo estará bien—y le besa suavemente en la frente. Para Marceline fue el límite de todo su esfuerzo y se dejó llevar.
-sabes la memoria posee tres grandes vertientes…o sea se divide en tres, la que solo dura unos segundos…la que dura unos minutos a horas y la que dura permanentemente—dijo torpemente una Marceline adolecente, desnuda en una cama oscura, en una habitación que solía ser su cuarto, donde las luces amarillas que la alumbraban parecían dar un aire lúgubre—y esto, acaba de pasar a mi memoria permanente Bonni.
Así es, estaba una Bonnibel desnuda a su lado, observando el techo, dio una pequeña sonrisa mientras abrazaba el estómago de Marceline.
-¿Dónde escuchaste eso?—Marceline se movió los hombros—a veces hay momentos en que aunque no queramos que se queden en nuestra memoria permanente se quedan y otros que sí queremos van perdiendo detalles, probablemente mi primera vez, aquí junto a ti será un recuerdo que me pesara en una noche futura…y quizás… no sé, si será bueno o malo…
-o vamos princesa no te deprimas…somos muy jóvenes para eso aun…ya llegara el momento cuando tengas muchos hijos y arrugas donde pensaras "woo que estaba buena esa tía"—Bonnibel comienza una guerra de cosquillas.
-prométeme algo Mar, no me olvides quieres…pase lo que pase, haga lo que tenga que hacer…no me olvides…ódiame...pero que nunca olvides como te sientes en este momento conmigo…
-yo…yo te lo prometo Bonni…
Aunque esta la beso, no sintió los labios, ni el calor, ni que sí ese momento fue un recuerdo o simplemente un sueño muy real.
Cuando abrió los ojos, se encontraba en una habitación muy lujosa, era grande con muebles de fina madera, espejos, algunas fotos, pero con demasiado crema y rosado para su estilo, estaba vestida solo con una bata, miro al ventanal y ya era de noche. Le dolía la cabeza, pero no era nada comparado con la mano.
!Maldita sea! no puede ser…el concierto….seria en unas horas…¿o no? Mierda, MIERDA
Volvió a observar mejor la habitación era tan crema, tan rosa, tan de castillo de nobles, quizás era la habitación más lujosa en la que había estado.
esto es tan de Bonnibel…
Y como siempre con solo la llamada del pensamiento Bonnibel entro a la habitación.
-antes que digas algo son las cuatro de la mañana, y solo has dormido unas horas, lo que te inyectaron fue solo eso, y…-fue interrumpida
-me he jodido la maldita mano para el concierto de abertura Bonnibel, ¡maldita sea!
-¡no seas exagerada Marceline! No puedes tocar el bajo pero puedes cantar además la doctora dijo que te vas a recuperar luego, demonios Marceline… cambiamos el concierto, asique solo debes descansar…-se acercó a la cama más rápido de lo que se esperaba.
-¿cambiarlo?...Bonnibel— a Marceline se le calló la teja, que no había pensado o no había necesidad de conectar antes—el donador de mucho dinero que vive en Alemania… ¿eres tú?—la chica solo asiente-tienes que explicarme muchas cosas—se toma la cara con las manos y las recorre por su cabellera negra—siempre igual princesa, siempre piensas que soy una estúpida…
-eso no es verdad Marceline
-¿no?...eres el maldito que exigió que está mierda de país fuera el lugar primordial y nadie me lo dijo ¡nadie! Y después donde me lo pudiste decírmelo fuimos secuestradas, gracias a eso ¡mi maldita mano no podrá tocar!
-¡yo no te dije que te hicieras mierda la mano!
-¡a bueno no iba a permitir que ese mal parido te quitara toda la ropa!
-¡te dije que debías controlarte, ese era el plan de él, ese era su juego!
-maldita sea siempre es lo mismo contigo, como quieres que me controle…—mira furiosamente al balcón, porque realmente Marceline solo quería tirar algo muy legos e irse muy legos.
El silencio gobernó, por unos momentos. Marceline trataba de recordar todo pero le costaba.
-¿Por qué no puedo recordar todo?—miro muy confundido a Bonnibel quien solo resoplo.
-la droga de la Bella durmiente te hace olvidar hasta unos diez minutos desde te la inyectaron, pero te inyecto muy poco quizás solo necesites concentrarte—Bonnibel mira la cara de "pocas amigas" y continuo la explicación—después que te la inyectan te vas al "mundo de nunca jamás" es decir que posees un sueño placentero que tu subconsciente desea con fervor—Marceline miro hacia el balcón nuevamente al recordar el sueño. Si era un recuerdo, que su subconsciente necesitaba con demasía—pero si colocas más de una cantidad adecuada, te mata…es muy peligrosa, como todas sus hermanas…
-el beso—Bonnibel levanto las cejas, no pensó que Marceline olvidaría su beso, ya que podía leerla como un libro abierto, era obvio que recién lo recordó—Bonnibel lo siento por…ese beso que te di, yo estaba…
-¿drogada?—Bonnibel apretó fuertemente los puños.
-si…bueno…todo fue…tan raro…-Marceline no había notado pero Bonnibel estaba enojada pero dolida—creo que…
Bonnibel se acerca pesadamente mirando con rabia. Las dos se miraron un momento hasta que Bonnibel abre la boca, suspira furiosamente.
-Marceline, lo siento por lo que paso…y por lo que haré ahora…
La beso, el beso le dolía a Marceline, los múltiples golpes que recibió ahora tenían sus represarías. Pero por Glob, en la forma en que Bonnibel se la estaba devorando, valía el precio.
Bonnibel no espero a montarse sobre Marceline, quien gimió de dolor, pero no opuso resistencia, las manos de Bonnibel comenzaron a recorrer el cuerpo de Marceline quien vestida tan solo con una bata no fue difícil de desnudar. Bonnibel después de mirar por un momento el cuerpo crecido de Marceline lo comenzó a besar con un poco de rudeza, o tal vez lo normal, pero su receptora le ardía todo.
-Bonni…espera…aahhh—trato de detener con la mano buena a la pelirrosa, sin mayor éxito, puesto que Bonnibel le comenzó a morder un pezón—¡ya Bonni para!
-Marceline asique interprete mal, es que yo—fue interrumpida por un dedo cerrándole los labios.
-no, es que en realidad me duele ¿podríamos tan solo acostarnos y abrazarnos?
Ya abrazadas Bonnibel da un largo suspiro.
-Hay cosas que nunca cambian…-declaro Bonnibel acariciando el pelo de Marceline-eres tan buena persona Marceline….siempre lo has sido. Hay sabes te tengo algunas preguntas…
-vamos princesa dispara—respondió Marceline cómodamente en los brazos de la pelirosa.
-desde que nos separamos que ha pasado en tu vida y no me refiero a lo de la música.
-hmmm sin decir música me quedo sin mucho que contar puesto que mi vida gira alrededor de ella—hubo un silencio hasta que Marceline resoplo—después de ti solo ha habido una persona más…
-el tal llamado, como era…
-Ash…
-¿porque él fue diferente Mar? Es decir, parece que era un idiota, hasta Finn me lo dijo, y cito "el ex de Marceline es un idiota bueno para nada".
-Uno después se vuelve un trofeo….sabes, es difícil, él en su momento era fresco, era cool. Era la persona que me gustaba sentarme ver tv y nada más. Reír y pasar el rato. Pero después se volvió aburrido y egoísta…ocupo un objeto mío muy preciado para venderlo a una fans loca que tengo.
-sabes yo tuve un acosador, su nombre era Braco, el pobre…
-¿no debes salir muy a menudo o si princesa?
-no lo hago, pero eso no quiere decir que me divierta de vez en cuando- Le levanta las cejas- realmente él fue un estorbo de principio a fin, pero llegue a amarlo, cuando él ya se había ido claro…
-eso es muy normal en ti— Marceline miro fijamente a Bonnibel-¿Qué es lo que estamos haciendo?
-no lo sé, pero sí sé que ahora te daré tus remedios, te provocarán sueño pero te recuperarás de los moretones, por lo menos…
Paso un día entero y Bonnibel le provocaba una gran curiosidad la curación tan rápida de Marceline. Aunque mientras que revisaba las costillas Marceline ya estaba pensando en otras cosas.
-asique…¿Cuándo toco?—Marceline no podía dejar de ver la blusa tan escotada de Bonnibel realmente no estaba muy concentrada en el diagnóstico.
-bueno aún no hay fecha fija pero como te recuperas será más pronto de lo que planee, ¿estás bien? Hmmm quizás se te subió la fiebre…
-no princesa, necesito otra cosa y ahora.
