La historia me pertenece, escrito solamente con fin de entretenimiento, no LUCRO.

Disclaimer: Naruto, no me pertenece, sino a Masashi Kishimoto.

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Amor en tiempo pasado.

Two.

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El sol se desvanecía en el horizonte dando paso a la brillante grisácea Luna. Alumbrando con destellos celestiales a cuan enamorados veía. Siempre observadora de todas las acciones de los amantes, desde sus rompimientos y enamoramientos, hasta sus compromisos y promesas. Sintiendo de vez en cuando con dolor cómo sus hijos de la tierra sufrían por esa persona amada.

Y como era costumbre, posó sus grisáceas luces en un frondoso parque, donde sin querer, visualizo a un apuesto hombre, con traje elegante y un gran ramo de rosas rojas. Madre Luna, más conocida como Serenity, sabía que dichas rosas rojas significan: eterno amor. Un amor correspondido y seguro de ser aceptado.

Pero así mismo, cuando la pareja del hombre no entendía esos sentimientos entregados, eran desechados.

Fue entonces que a lo lejos vio una figura esbelta, que dando unos cuantos rayitos, puedo definir con claridad a la persona. Era una bella jovencita, con vestido de noche. En su cara, Madre Luna, pudo apreciar el destello de la felicidad.

Contenta, la joven había llegado donde el joven la esperaba sentado en una banquita cerca del lago.

-Buenas noches, my lady.- saludo elegante el joven besando el dorso de la mano de la joven, que sonrojada desvió la vista.

- Gracias y Buenas noches también, my sir.- saludo, un poco nerviosa, haciendo una reverencia.

Silencio.

Jade vs negro.

- no piensas darme las rosas.- comentó la joven sin romper el contacto visual. El joven sonrió de medio lado y antes de entregar las hermosas rosas para una bella mujer, dijo:

- Y qué motivo tengo para dar estas bellas flores a una jovencita que conocí por casualidad.- su voz sonó presuntuoso, pero en su mirar se notaba burlón.

La joven exclamando ofendidísima y se cruzó de brazos.- hmp!, casualidad no fue, destino tal vez. Conocerme dio una nueva oportunidad a nuestras vidas.- le dijo con astucia, y sin quitarle la mira encima, estiró los brazos esperando el regalo.

El apuesto joven, alzó una ceja, desviando su mirada; de los brazos de la joven a las rosas rojas.

- eres tan orgullosa para alguien tan poco atractiva.- le dijo sonriendo burlón y levantándose del cómodo lugar.

-!ah¡ como que poco atractiva¡ .- la joven ahora sí ofendida, no por decirle que era orgullosa, sino, por el 'poco atractiva'. Ella estaba más que segura que cuando se conocieron él mismo le había dicho que parecía una ninfa. Entonces, alcanzando al apuesto joven le arrebató con falsa delicadeza el ramo de rosas.

- JE..! Con más feminidad no?!- refuto el chico fingiendo enfado, viendo con dulzura el ligero rubor en las mejillas de la chica. Ella, era única, y eso lo supo cuando la conoció bajo el árbol de cerezo.

Desde ese día el cambio su mirar hacia a el mundo, ya no había oscuridad, ni dolor. Habían desaparecido cuando la conoció a ella. Cuando conoció lo que verdaderamente era amar a una persona.

- ¿y dónde vamos?.- le había dicho con esa radiante sonrisa en su linda cara, abrazando su brazo y recargando su cabeza en él.

Aunque no lo admitía ella, él era dos cabezas más que ella.

- enana...

- Amargado.- le contestó. Comenzando a caminar hacia el auto.

- rosa.-

- cabeza de gallina.- abriendo la puerta del copiloto.

-eres la segunda persona que me lo dice.- refiriéndose a su amigo Naruto.

- pues, tiene el don de la verdad.- la joven sonrió burlona, ante la mirada recelosa del joven.

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- ¿Te dije que los papeles están listo para el trámite?.- había llegado al lugar donde era tan especial para él. Sakura miraba con tristeza la tumba frente a sus pies. Sasuke le había dicho sobre sus padres, esa misma noche donde su alma se ahogaba de dolor, de desesperación. La madre de él, por lo que le había contado, era una gran mujer, luchadora, amable, fuerte, y cariñosa como nadie con sus hijos. Al contrario de su padre que era frío, demandante y severo con ellos. Especialmente con Sasuke. Pero cuando murió la Sra. Uchiha, el papa de Sasuke se desmoronó, encerrándose en su propio mundo, dejando a la buena de Dios a sus únicos hijos varones.

Porque el amar a una persona es entregar un pedazo del corazón.

-mi hermano, está de acuerdo con el divorcio. Y está tras el abogado día a día.

- Eh?, porque?.- Sakura vio como Sasuke pasó una mano por su cabello negro alborotado, sacando un suspiro. Dando una muestra de lo difícil que le era hablar de la mujer que un día amo o eso pensó Sakura.

- todavía te duele.- la voz de Sakura sonó tan surreal para Sasuke, que posó sus ojos en ella casi extrañado por las palabras.- si quieres no debes hablar de ella. Podemos seguir con tu agrado de visitar tumbas a media noche.-dijo con tono de burla. Sacando una pequeña risa al Uchiha.

Fue entonces, que el frío de la noche que le escalaba la piel fue reemplazado por unos acogedores brazos apretando su frío cuerpo a uno cálido. Sakura cerró los ojos, embriagándose del olor de menta y canela que desprendía el cuerpo varonil.

- Sakura...- la voz de Sasuke sonó tan lleno de esperanza que cautivo a Sakura refugiándose más entre sus brazos.- el saber que te tengo hace de mi feliz.

Y esa persona que un día pensé que ame, era más que una mentira. Pero no es eso lo que me duele, sino, el saber que lastime a las personas que más apreciaba y me quieran, solo por alguien que no valoro lo que tenía.

Porque ella, también tuvo a alguien que la amo, pero ahora ella que abrió los ojos se dio cuenta que lo perdió por su vanidad y prepotencia.

Sakura escuchaba con atención a su amado pelinegro. Y sonrió al saber que no le dolía, por ella, por su antigua esposa.

Sino por los seres allegado a él.

- Sabes, Sasuke-kun.- Sakura, levemente, alzó su cabeza mostrando sus brillantes ojos jades.- Siempre hay una oportunidad para alguien.

Y es que Dios siempre perdona a su hijo, no importa el pecado que haya cometido, siempre lo perdonara.

Sasuke la miró con infinito amor. Ella era un alma tan bondadosa, queriendo salvar a toda persona que esté a su alcance. Le recordaba mucho a madre, siempre tan caritativa, siempre tan amable y amorosa.

-Hay que dejar unas cuantas rosas, en algunas lápidas, vamos...- Sakura deshizo el abrazo de Sasuke, que, gruñó en protesta, para después robarle un fugaz beso a esos labios color rosa y apresando la fina mano a la suya.

-Sasuke-kun, eso de visitar tumbas a media noche se me está pegando.

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Porque la vida era así, el engaño es y será un escudo de tus pecados hacia otras personas.

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Sasuke nunca era muy empalagoso, mucho menos sabía cómo consolar a una persona.

Y más para, si esa persona, era Su Sakura.

Gruesas lágrimas bañaban sus sonrojados pómulos, mientras continuos espasmos invaden su frágil cuerpo.

- Y-yo no q-quería que e-él se interpusiera. ¡Por mi culpa él murió!.- sus rodillas flaquearon, cayendo al frío suelo.

Sasuke sintió un nudo en su garganta y un gran vacío en su estómago. Su mente trabajaba a mil por segundo, escogiendo las palabras adecuadas para su amada.

- Sakura...cálmate.-la voz de Sasuke sonó casi serena. Casi, si no fuera por las ganas indescriptible de llorar al ver así de destrozada a su joven pelirrosa.

Ella le había contado días después de conocerla, que su joven hermano había muerto. Nunca le digo el motivo y él no quería preguntar de más al ver la expresión que le causaba dicha oración.

Pero hoy al ver visitado por primera vez la tumba del hermano mayor de Sakura, pudo apreciar el buen estado que estaba la tumba como si todos los días la vinieran a visitar, muestra de eso las flores veraniegas que adornaban la lápida.

-Sasuke-kun, yo lo ame.- Sakura con voz rasposa debido al llanto habló. Sasuke asintió de acuerdo con la oración.

-eso lo sé, por eso es tu hermano. Yo también amo a mi hermano, aunque a veces es un infeliz y me saca de quicio, lo quiero.

- No-o d-de esa manera.- Sakura, nunca le había contado a Sasuke lo que realmente pasó con su hermano, siempre diciendo que murió a causa suya, pero Sasuke nunca se atrevía a preguntar el motivo o el porqué. Siempre tan limitado a las preguntas y eso le agrada de él.

Y era injusta.

Porque él le confesó su vida, sus pecados y sus problemas, más ella no, no la verdad.

Él sabía que ella era de una familia de bien, ya no vivía con sus padres, su madre había muerto y el único vivo su padre que le mantenía y visitaba de vez en cuando. Pero nada más.

Por eso hoy, le iba a contar la verdad. La verdad de que se enamoró de su hermano, Ryosuke.

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-...¿C-cómo?... ¡¿cómo maldita sea?! ...- explotó gritándole y alejándose de ella, mirándole como si fuera un monstruo.- Porque, porque?!

¿Porque mierda no me lo dijiste? Te conté mi vida, mis problemas y tú.. Tú no me lo confiaste.-le digo adolorido. Sakura, al ver lo lastimado que estaba le dolía en lo más hondo del corazón.

-yo... no estaba lista. El, era una persona muy importante para mí, en mi vida y tu también lo eres y lo serás. Y decirte esto, que llevó tiempo de superarlo, no fue fácil pero lo logré y cuando te conocí bajo el árbol de cerezo, supe que me había curado por completo.

Sasuke que parecía un cuerpo sin vida, inmóvil, mirando un punto fijo en el rostro de Sakura, no se había dado cuenta de la cercanía de ella. Mucho menos, el abrazo en su cintura. Estaba Tan metido en sus pensamientos por las palabras que minutos antes Sakura le confesó.

¿Cómo alguien tan hermoso podía manchar tal pureza?

Ella había amado a su hermano y viceversa, de todas las formas posibles. ¿Cómo dos hermanos habían caído tan hondo en los pecados, habían traspasado la barrera de hermanos a una de amantes!

Porque eso eran, amantes: Unos hermanos que jugaban amarse.

Ahora, ya sabía porque Sakura cada vez que habla del hermano, de ese tal Ryosuke, lo hacía con infinita dulzura y tristeza.

Fue entonces, que sintió unas suaves manos acariciar su mejilla.

-no me toques...- su voz salió indiferente, tan lejana y fría.

- Sasuke-kun, yo... lo siento.

Las manos de Sasuke cobraron vida, despegando ese cálido cuerpo que se aferraba a él como si no hubiera mañana y dando media vuelta. - déjame... yo,…. Tengo que anular ese rompimiento.-

Sasuke no supo porque dijo tal barbarie. Y la voz de Sakura lo confirmo.

- ¡Tú no la amas! Nunca la amaste y nunca la amaras.-Sasuke apreció el coraje en la voz de ella.-¿Sabes porque? Porque tú nunca supiste lo que es el verdadero amor.

Tales palabras congeló a Sasuke, que sin darse cuenta sus pies giraron encontrándose con una Sakura, agitada del coraje que sentía su pequeño cuerpo, mientras sus ojos reflejaban la furia e impotencia de no poder hacer nada.

- amor?... Tu que sabes de amor?! Si solo te revolcaste con tu hermano?!

!Pos!

Un golpe en seco retumbó el lugar.

Sasuke miraba con asombro la mano de Sakura, la cual temblaba de coraje y dolor. Llevó su mano por inercia a su roja e inflamada mejilla.

- No me revolqué con mi hermano, lo ame como era debido. Lo ame desde que nacimos, y lo seguiré amando por sobre todas las cosas.

Sasuke sintiendo como una daga sin piedad, a sangre fría, le apuñalada en la espalda, llegando hasta su corazón y atravesándolo sin piedad. Aguantando el dolor de aquellas palabras, frunció el ceño, mordiéndose internamente la mejilla.

- ¡eso solo lo hacen los enfermos! Acostarse con su hermano, con su misma sangre.- la lengua de Sasuke bailo afiladamente, llena de ira y dolor.

Los ojos de Sakura se agrandaron, por tal oración y tal desprecio. Desconociendo por completo al Sasuke que tenía al frente con el Sasuke que ella conoció.

- Eso es lo que todas las personas dicen.- Sasuke pudo apreciar como en los ojos de Sakura que eran tan llenos de vida, eran reemplazados por vacío. Un vacío que dolía con solo ver.- Y le entiendo, Sr. Uchiha. Las personas cometen muchos errores, y el peor es este. Pecar por un amor que no habrá futuro.

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En un elegante restaurante de París, más conocido como Restaurant & Coffee, sentado en un mesita fuera del lugar, un apuesto joven miraba un punto fijo. Un joven mesero se acercó al caballero, el cual lo ignoro.

- Señor...- llamó el mesero moviendo levemente el hombro del señor.- ¿su café?.- señaló la tasa todavía completa de café. El caballero miró el contenido.

- ya se me enfrió.

- si quiere le traigo otro.

- Hmp...- asintió. Viendo como el mesero se iba con su pedido.

- ¿Tarde mucho?.- una voz femenina le hizo fruncir el ceño. Alzó la ónice mirada para encontrarse con una melena roja y un joven rostro femenino.

- solo se enfrió el café...- Murmuró más para sí que para ella. La cual hizo un gesto de disgusto.

- ¿qué dijiste? No te entendí. Habla más fuerte, sabes que me molesta que hables entre dientes.- la joven mujer se sentó al otro extremo de la mesita, clavando sus rojos ojos en el apuesto rostro del caballero.

El joven no sabía qué decir. Se sentía encerrado como sí que algo le detenía para pensar más allá de las cosas. Después de ese día, todo se le vino abajo.

- Quiero... que, hablemos sobre el divorcio.- le dijo despacio pero con un toque de frialdad.

- vaya, pensé que era para otra cosa, Sasuke-kun.- le respondió irónicamente.

-No, no lo creo.- dichas palabras le hicieron sentir presión en el estómago. Había decidido tomar una decisión, después de lo ocurrido con Sakura, ya no podía pensar bien. Ni siquiera dormía, solo se pasaba en vela, y el día pensando en lo que le dijo Sakura. Es verdad la noticia fue un golpe imprevisto, no sabía cómo reaccionar ante semejante noticia. Por eso actuó así, tan frívolo y cerrado de sí.

Pero le daba vueltas al asunto, y no encontraba más que un pecado.

Incesto.

Sí, incesto porque eso era lo que hicieron.

Cometieron el más vil de los pecados.

Visto como una deshonra para la familia y conocidos. Era mal visto, criticado y hasta condenados al infierno por tal acción.

Pero...ella.

"No me revolqué con mi hermano, lo ame como era debido. Lo ame desde que nacimos, y lo seguiré amando por sobre todas las cosas."

Esas palabras, esas malditas palabras le perforaban el cerebro, todo el santo día. No lo dejan en paz.

Le dolía, le dolía el pecho al recordar esas palabras. Era tan doloroso recordarlo. Pero... ¿porque le dolía? ¿Porque al recordar eso le dolía el corazón?

- su café, señor.- la voz del mesero lo sacó del ensimismamiento.- algo más, que desea señor.- le preguntó refiriéndose a su compañía. La cual sonreía traviesa al mesero.

- No, creo.- respondió despacio. Mirando la taza del café.

- Sasuke-kun, que malo que eres. Después de quitarme tú casa principal, tu trabajo y tu parte de la fortuna. No me vas a invitar nada.

La mirada oscura de Sasuke, le perforó el alma, o eso pensó ella.- ¿Qué quieres que te ofrezca, Karin? La mitad de la empresa que mis padres me dejaron. O la casa de mis padres que también me pertenece una mitad. O las deudas de la hipoteca de la mansión que compraste para tus amantes sin permiso a mis espaldas.- le hablo tan fría e indiferente, que Karin tembló nerviosa al tener esa mirada oscura tan severa sobre de ella.- ¿Dime Karin, que quieres? Porque si fuera por mí, te dejará en la calle. Mira que no eres fea, es más, eras catalogada como la doncella más hermosa de la ciudad, a sí mismo como la mejor perra en la cama.

Sasuke sonrió de medio lado al ver la cara de Karin todo un poema.

- Pero no te ofendas, eso es como un halago entre los hombres. Y para serte sincero, no eres tan mala en la cama, tus amantes me lo confirmaron ese día en especial. Te acuerdas.

Karin frunció los labios.- si me citaste para humillarme, será mejor que me valla. No soy una cualquiera para que me vengas a pisotearme de esa manera, Sasuke-kun

- Pero si yo no te estoy pisoteando. Solo te estoy recomendando... en algo que puedes hacerlo bien.- los ojos de Sasuke brillaban con burla, rencor y venganza.- Pero a ya tu si quieres malinterpretar. Solo te dije que escogiera lo que mis padres me dejaron.

- Qué quieres decir?! Que la empresa es mía.- la herida del ego de Karin se fue al caño al escuchar lo que Sasuke le propuso.

- mmm... No. Lo que te dije fue: Si por mi fuera, te dejaría en la calle.

- pero...

- Pero, Itachi ya lo hizo. Siempre tan pillo.- le comento sonriendo con falso pesar, tirando en la mesa una carpeta. Karin lo cogió y revisó.

- estos son...

-Así es, como sabrás mi hermano estaba a sol y sombra tras tu abogado. Ya sabes cómo es de receloso con su empresa y familia. Así que él se encargó, o mejor dicho obligo, a tu abogado que la nuestra fortuna no se mueve a no ser si nosotros, los hermanos Uchiha, decidamos dar una parte de nuestra herencia.

-QUE?! ¿PERO SI TU TIENES QUE DARME UNA PARTE DE LO QUE ME PERTENECE!. !¿FUI TU ESPOSA?!

-en eso si no te equivocas, querida ex-esposa. Veras, yo no fui tan... mmm.. Despiadado como fue mi hermano al firmar el contrato. Por eso te deje mi parte.

La cara de Karin se agrandó de alegría.- sabía que no te ibas a olvidar de los buenos momentos que tuvimos, Sasuke-kun.- la mano de Karin acaricio la de Sasuke con complicidad.

Sasuke sonrió de medio lado.

- si, por eso lee la siguiente página.- retiró su mano con desdén, dándole un sorbo a su café. Llamando al mesero.

- por el motivo que me otorga el poder de la herencia Uchiha, dejo todo lo que una vez tuve a mi ex-esposa, Karin Uzumaki; La cabaña del pueblo y mis antiguas pertenencias infantiles.

- ¿desea algo, señor?.

-La cuenta.

Sasuke miro a Karin y sonrió victorioso por dentro. Ver a su ex en ese estado tan… traumático, le alegraba el día. Realmente cómo pudo casarse con una persona tan interesada.

-Aquí esta.- le dijo el mesero entregando la cartilla. Sasuke puso el dinero.

- gracias, señor.- acompañándolo a la salida. Dejando a una Karin en los mil demonios.

- ! Sasuke Uchiha no me puedes hacer esto ¡.-le gritó Karin desde la mesita. Sasuke sonrió victorioso antes de salir por completo del restaurant y perderse entre la multitud de la gente.

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-¿Cómo está la bella dama pelirrosa? Déjame decirte que es un buen partido. Aparte de que su padre es un buen empresario, junto con las empresas que se carga.- silbó dando énfasis.-Hermanito, te sacaste la lotería.

-no estoy interesado.- respondió cortante.

-oh, Sasuke, deja de ser amargado.- Itachi negó con su mano, pero su rostro cambió a uno pícaro.- Pero cuando estas con ella sonríes y sabrá Dios qué otras "cositas".

Itachi pícaro pincho el pecho de Sasuke que gruño levemente sonrojado golpeando la mano de su hermano.

-eres malo, otouto.-Itachi miró resentido a su hermano.

Silencio.

Itachi miró a su hermano. Sus ojos. Yo no era la misma mirada que tenía en antaño. Triste, vacío y desesperación. Pero eso ya no era, ya no había nada de eso. Ahora era un vacío doloroso pero a la vez dulzura y ...

- La amas.

Sasuke miró a su hermano sorprendido.-que...?

Itachi sonrió con cariño sentándose a lado de su hermano. Estaban en su despacho por lo cual podían hablar calmadamente y sin interrupciones.

- Esa mujer, llamada Karin, te cambio, te hizo infeliz, frío y antisocial. Aunque bueno, indiferente y antisocial ya lo eras.

- no ayudas!

- Bueno, pero te alejo de la gente que te quería, de tu padre, de mí, y de Naruto. Pero cuando llegó ella. La bella dama pelirrosa, fue distinto pude ver en ti un brillo que no tenías desde que mamá murió. Ella te hizo vivir, te hizo amar y te hizo creer nuevamente, hermanito.- la mano de Itachi palmeo la espalda de Sasuke.

Sasuke negó con la cabeza.- pero ya no...

- hmp? Como que ya no? Ya no están saliendo o qué?

- Ella me engaño.- respondió Sasuke con tristeza.

Itachi entrecerró lo ojos.- hermanito, no sé si te haces o eres.- Sasuke lo miró sin entender.- Pero ella no es Karin. Sakura es muy, pero muy diferente. Y créeme cuando te dijo que ella no te engaña.

Sasuke suspiró, pasando su mano por el cuello, signo de estar cansado. Itachi se levantó y camino hasta un mini bar.

- Renuncie a ella.- la voz de Sasuke sonó cansado y triste. Que hizo a Itachi darse la vuelta con los ojos en par en par.

- ¡confirmado! ¡Eres idiota!

Sasuke sonrió levemente.- si, esta vez tienes razón. Soy un completo idiota.

- Y sabes porque?

-porque?.-Sasuke se levantó y acompañó a Itachi cogiendo el vaso de whisky y empinándose.

- por no perdonar a la mujer que amas.

Sasuke lo miro. No de una manera fría o indiferente, sino, confusa y dudosa. Como si quisiera ver más allá de esos ojos negros tan tranquilos.

- Lo sabes, verdad?.- comentó/confirmó Sasuke.

Silencio.

- pues... se puede decir que tal vez.-Itachi se empino el whisky para luego servirse otro.

- ! Cómo?

-bueno, se puede decir que ella y yo nos encontramos, por casualidad en el despacho de su papá. Ella iba de salida y yo de entrada.

- anda al grano.

- ¿También quieres que te diga cómo iba vestida? Bueno, tenía un vestido veraniego muy corto, por cierto. Zapatillas de tela y una carterita roja. Su cabello lo tenía cogido en una coleta dejando unos cuantos mechones en su angelical y fino rostro. Se veía realmente hermosa y más con ese vestido corto...

Sasuke al ser ignorado por su hermano y más cuando hablo así de Sakura, frunció el ceño y golpeó la mejilla de Itachi sacándolo de la fantasía con Sakura.

-siempre tan resentido, otouto.- Itachi se sobaba la mejilla, ahora roja e inflamada.

- pues no hables de esa manera de ella. Y ve al grano. Quiero saber qué es lo que te dijo.- Sasuke lo miro serio e Itachi frunció el ceño dejando el vaso de whisky en la barra.

-Ella estaba mal.-Sasuke lo miró preocupado. Enferma, pensó. Itachi negó con la cabeza como sabiendo lo que su hermano pensaba.-No en ese sentido, sino, triste y desesperada. Como si hubiese peleado con alguien, pero... a mí me pareció que ella ha luchado toda su vida, con todos a la vez. Le pregunte que le pasaba. Pero ella me preguntó por ti.

- ¿Uchiha-san como esta?-los ojos de Sakura estaban hinchados y rojos. Itachi al notarlo, no dijo nada solo sonrió a contestarle.

- Me imagino que bien. No lo veo en semanas ¿pero creí que ustedes salían?-se atrevió a preguntar y al ver la reacción que provocó en Sakura lo preocupó más.

- El señor Uchiha y yo, ya... no... Salimos.- la voz de ella sonó en un susurro, cosa que a Itachi le dificulto oír pero más que eso sonó con tristeza y dolor.

- Sakura, no tienes que ocultar nada, somos amigos, te acuerdas.- Itachi acarició con dulzura la cabeza rosada. Sakura posó sus ojos jades, hinchados y rojos en Itachi.

- creo que no te ha dicho nada.

Itachi se alzó de hombros.-Sabes cómo es, arisco como un gato.

Esas palabras hicieron sonreír a Sakura. Itachi sonrió también al ver que Sakura ya no estaba tan cohibida.

- Yo le conté la verdad. La verdad de mi hermano.- Itachi agrandó los ojos. Alejándose de Sakura y revolviéndose el cabello. Su mente dio vueltas, vueltas donde podía ver a su hermano llorar con desesperación, solo sin nadie a su lado consolándolo.

-Itachi, lo siento.- La voz de Sakura hizo que sus ojos se posaran en ella. Se veía indefensa y frágil. Pero hermosa y brillante como un ángel. Y, como si su mente le transportará, en el pasado vio como el padre de Sakura, le confesaba el pecado que sus hijos cometieron. Y el presenció el dolor de la familia, junto con su padre, que siendo un hombre correcto y duró, apoyo a su amigo y a sus hijos. Y él pudo ver, por primera vez, lo que es el dolor de amar a una persona. El no poder estar con esa persona amada, y luchar por esa persona. El admiro a esos hermanos como a ninguna otra persona. Y su padre también lo hizo y le hizo comprender lo que realmente era amar. Así mismo ellos tenían que guardan silencio y protegerlos pase lo que pase. Pero... todo cambio cuando Ryosuke murió.

- Yo... no Sakura, no tienes que disculparte. Yo si por reaccionar así.- Itachi mirando con profundo cariño la abrazo. Sakura cerró sus ojos dejándose llevar por la calidez de su amigo.

- ¿Cómo... reacciono?.- le hablo despacio como miedo de lastimarla.

- Como todos los demás...-la voz apagada de ella, fue suficiente para que Itachi pudiera ver el dolor presente en las palabras y en ella.

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- dijo que tú no sabes lo que es amar.- Itachi miro a Sasuke con severidad.- pero, no creo.

- Quizás tenga razón.- Sasuke miraba fijamente el exterior de la ventana. La gente iba y venía de las calles de Europa.

- Oh, quizás ella lo dijo cuándo estabas con Karin.-Itachi seguía recargado en el mini bar tomando, ahora, la botella de Whisky.-¿Sabes quién enseñó a amar a nuestro padre? ¿Sabes porque sé que no hay que criticar de otras personas? Porque, ellos, Sakura y Ryosuke, nos enseñaron amar. Nosotros vimos el sufrimiento de ellos.

Sasuke escuchaba atentamente a su hermano, sus ojos estaban fijos en la gente de afuera pero su mente divaga mezclados con todos los últimos hechos de su vida.

-Sakura...perdóname.

Y una lágrima traicionera rodó por su mejilla.

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Sabía que Sakura no era una mala chica, ella también sabía que su padre no era un hombre sin escrúpulos.

- Entonces, conociste a Seyna.

-si...

- ¿Qué te pareció?.- Ry miraba a Sakura con cierto temor, había bajado su máscara de hielo. Sakura bajó la mirada.

- No creo que sea la correcta para ti.-respondió Sakura con cierto temor jugando con sus dedos.

Y es que ver a la protagonista de tus pesadillas no era muy común que digamos.

- Sakura…- su voz suave y fina sonó como el filo de una katana. Peligroso.

- Seyna…-

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Continuara-

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¿Dudas?

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.Gracias por leer nos vemos en el próximo fic. Y a quienes les guste el KakaSaku pasen a leer mi primer Drabble de ellos. *o* Se llama RECOLLECT. Le puse así porque seguiré haciendo drabbles de ellos en esa página. Así q no se los pierda.

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.Besos y Abrazos….

Atte.: K.L.