Capítulo 4: Rojo carmesí.

"Hellsing no me pertenece, es propiedad de Kouta Hirano"


Sentada en la oficina que alguna vez fue de su padre, se había atrincherado Integra Hellsing, recordando la vergüenza que paso esa tarde en el colegio de señoritas al que para su desgracia, todavía tenía que acudir; no había podido negarse a ir a semejante tortura después de que Walter la amenazo con confesarle a Sir Island sobre su vicio a los puros, ya que la sir ahora fumaba aquellos finos habanos que Arthur dejara en la oficina.

Termino aceptado, junto con seguir el colegio, la proposición del mayordomo de contratar más personal de limpieza en la mansión, ya que aunque Walter era eficiente, no podía con todo el peso que era estar involucrado con la administración de la organización, y encima limpiar; A pesar de que Integra era muy prudente con los gastos relacionados a su hogar, contrato algunas sirvientas, esto alegro de sobremanera a cierto nosferatu "rabo verde" que a pesar de sus siglos, no dejaba de deleitarse con la belleza de la muchachas que contrato el shinigami (quien tan bien era un morboso, muy en su interior), la Sir que estaba ya por cumplir quince años; se había desacostumbrado de la presencia femenina en su vida, ya que por su peculiar forma de ser y vestirse, se había alejado a las señoritas de alta sociedad del instituto. Y ahora, con más compañía que los dos hombres que la servían fielmente, se sentía un poco relegada por la presencia de más chicas en la mansión.

Las mucamas intentaron se amables con la "ama" de la mansión, pero ella se portó fría e incluso arisca con las jóvenes a las cuales le dio la advertencia de alejarse del sótano de la casa. Aunque Integra sabía, que la prohibición no sería impedimento para que Alucard comenzara a charlar con las muchachas, que desconocían que el "apuesto" hombre que la saludaba cordialmente al acabar su turno por la tarde, era en realidad un monstruo.

Integra intentaba encontrar paz, encendiendo un cigarrillo se hundió más en el sofá frente su escritorio, al recordar el "incidente" que le había ocurrido; Después de salir corriendo al rumbo al estricto colegio la Sir había olvidado una tarea que tenía que entregar a uno de sus maestros más difíciles, este como castigo la paso al frente de las miradas de las jovencitas que conformaban el salón, las cuales empezaron a murmurar, ella pensó que se debía por su error, pero tarde se dio cuenta que era por una mancha color carmín, que manchaba la falda de tablones que estaba obligada a usar como parte del uniforme del lugar. La joven solo atinó a salir corriendo del salón e irse a encerrar en el baño de la escuela, que para su fortuna estaba vació.

— ¿Qué hago ahora? — murmuro Integra sintiéndose tonta, por no adivinar lo que le ocurrió, y maldijo no tener una figura femenina de confianza que pudiera venir a socorrerla en esa situación. Meditando un poco, recordó una conversación de hace tiempo con su sirviente, tuvo la idea de que tal vez, él podía sacarla de ese aprieto y sin reflexionar las consecuencias de aquello, con la telepatía que ambos compartían lo invoco para que viniera ayudarla.

Mientras tanto, Alucard sentía un sentimiento de desesperación en su interior, justo cuando estaba en un profundo sueño escucho la voz de su ama en su cabeza. Preocupado de que algo grave le pasara a la joven salió de su ensoñación, gracias al entrenamiento de los Hellsing, podía salir a la luz del sol sin que esta le causara más que una pequeña molestia en la retina de sus ojos color carmín, por lo cual usaba esos extraños anteojos.

Se convirtió en neblina y se transportó a la escuela de la Sir la cual no estaba muy lejos del centro de Londres; con sigilo se adentró al suntuoso colegio donde la pre-adolescente que era su ama, ya no quería ir a estudiar, él la entendía, comprendía por qué la rubia se fastidiara de la gente que la rodeaba, después de todo, el pudiera ser su maestro en cosas que la escuela no le enseñaría, la sonrisa diabólica del vampiro se amplió al imaginar todas las cosas que le pudiera mostrar a la Sir, ya que las mejores enseñanzas de su vida, las aprendió en la guerra, y de experiencia propia.

Entro sin ser visto por el personal del lugar, ni por el alumnado que parecía estar en sus clases, con su agudo olfato intento captar el dulce aroma de su ama, pero fracaso en el intento al haber tal cantidad de personas en el colegio. Así que usando sus poderes mentales, la visualizo en los baños de mujeres, donde parecía ocultarse.

"Integra, estas bien" hablo el vampiro en la mente de la muchacha.

"Alucard te ordeno que vengas por mi" le respondió Integra "no me importa como llegues ¡Es urgente!, grito en la mente del nosferatu, para aturdimiento del vampiro, que vio como sonaba el timbre del recreo y todas las chicas salían de sus salones, había olvidado que el colegio tenia separados a los varones de las mujeres, y que alguien lo veía ahí con la indumentaria que poseía se escandalizaría, podría matar al que se entrometiera pero solo incrementaría los problemas de Integra.

Tendría hipnotizar a las personas, pero los sellos le impedían hipnotizar a todos al mismo tiempo, así que traspasando las paredes se fue directo hacia el baño de damas que de seguro estaría lleno de colegialas y maldiciendo a toda la corte infernal, Alucard tendría que aparecer de una manera que juro a si mismo desde esa noche en Varsovia, no volver a usar.

Encerrada en aquel tocador de damas, la rubia escuchaba cuchicheos, la hora de receso había llegado y para su desgracia el baño se encontraba lleno de alumnas del colegio.

— Pobrecita, la chica no tenía idea de lo que le ocurría— comento una voz femenina a su compañera, Integra abrió los ojos espantada al reconocer que hablaban de ella— lo más seguro que el maestro de Literatura la repruebe, salió de una manera demasiado dramática.

Integra cerro los puños, y se aguantó las ganas de salir y partirle la cara a la mocosa que se estaba burlando de su desgracia mentalizo una canción o alguna otra cosa que la evitara escuchar a sus compañeras hablando de ella.

— Vaya, pensé que las brujas no existían en estos tiempos— murmuro una voz muy poco femenina, escucho los murmullos del resto de la mujeres, Integra parecía reconocer el timbre de la chica que había entrado a defenderla — en vez de burlarse de esa joven, deberían estar en sus propios asuntos.

Las chicas miraron sorprendidas a la extraña que estaba defendiendo a la rara de Integra Hellsing, era una joven que no portaba el uniforme del colegio, poseía un hermoso cabello negro y largo hasta el punto que le llegaba a los tobillos, una estatura menuda y curvas que hacían verla más grande de la edad de 16 años, pero aquella sonrisa cínica y esos extraños ojos color bermellón les puso la carne de gallina a todas las jóvenes que en vez de reclamarle, se fueron de ahí lo más rápido posible.

— Integra, sal de ese baño ya no hay nadie— susurro la voz que ella reconoció como la de Alucard. Al salir del aquel cuarto de baño donde había estado encerrada, quedo con la boca abierta la ver a Alucard convertido en una hermosa muchacha, sabía que él podía cambiar a esa forma, él se lo había confesado.

Al estar sorprendida por la transformación, Integra estaba ajena a la lucha que se desataba en el interior de Alucard, su ama olía de una manera más dulce de lo normal, y al ver su uniforme manchado de carmín supo que Integra oficialmente ya no era una niña, se había convertido en una mujer y con un olor demasiado atrayente, pero controlando el sediento monstruo que en realidad era, cubrió a la chica con el abrigo con el que iba vestido y ambas salieron del colegio rumbo a la mansión Hellsing.

Al llegar, encontraron a Walter charlando animadamente con una de las mucamas cuando de repente se quedó helado al ver a la señorita Integra entrando acompañado de Girly-card, que era la versión femenina de su "compañero", sin saber que decir solo atino a ayudar a Integra y al saber la penosa situación, una de las chicas ayudo a esta a subir a su cuarto y le proporciono todo lo necesario para esos menesteres.

Alucard aun convertido en mujer le dio una elocuente sonrisa a Walter, y se retiró a descansar a su sótano, el mayordomo no creyó que el vampiro se quedara tranquilo, así que caminando a la habitación de la Sir, se dispuso a poner a su alrededor sellos mágicos que evitaran al nosferatu se acercara a los pasillos que coincidían con la habitación y despacho de la señorita Integra.

Y ahora, sentada en aquel sofá, mientras fumaba como una posesa, no se percató cuando Walter entró con una llave maestra, cargando una bandeja con té y comida, la rubia lo fulmino con aquellos ojos azules, y volvió a mirar el techo de aquella habitación.

— Señorita, le traigo su cena nuevamente, debe de comer algo, lleva encerrada todo el día en su despacho— la regaño, mientras ponía un plato de comida en el escritorio—debemos hablar sobre lo que le paso en la escuela, después de meditarlo mucho, he decidido dejarla tener clases privadas en la mansión.

Integra recobro el gesto amable, a pesar de su furia y vergüenza, al menos la tragedia había ayudado a dejar ese tonto colegio.

— Gracias Walter— contesto Integra, era la mejor noticia que había recibido desde hace meses, Walter sonrió al mirar que la chica comía y mejoraba su estado de ánimo.

— Debo de confesar que me preocupa que usted ya sea toda una señorita, y no lo digo por ser un viejo sentimental, señorita Integra debemos mantener al señor Alucard ocupado, cuando usted este en este estado, no sabemos que es lo que pueda hacer estando en esas condiciones, puede atacarla— dijo Walter sembrando la duda en Integra, meditando cual hubiera sido la reacción del vampiro de no tener los sellos en su cuerpo, si haberlo llamado hubiera sido su ultimo error. Eso le causo un pesar, el vampiro le había salvado el trasero en varias ocasiones y ahora por ser una dama, eso podría costarle la vida.

— Lo meditare Walter, pero debo confesar que si él hubiera querido, pudo haberme matado en el baño de mi escuela, no tenía nada que perder— comento la rubia provocando que el mayordomo titubeara de su plan—. Además si mis enemigos supieran que cada vez que tengo esta situación, él sale de la mansión podrían conspirar en matarme, ya viví eso una vez, no pienso repetirlo— sentencio la rubia mirándolo fijamente— puedes retirarte Walter, gracias por la comida.

El mayordomo maldijo internamente que la niña no fuera tan ingenua como él creía, y al salir rumbo a su cuarto, vio a Alucard todavía convertido en Girly-Card y este le dio una sonrisa al mayordomo y con voz grave se burló de el

— No te desharás de mí tan fácilmente, "ángel de la muerte", Integra no es tonta y te advierto que ya que no ira al colegio, yo seré su maestro en ciertas materias— dijo el vampiro dándole una sonrisa torcida deformando el bello rostro de mujer—. Así que prepárate, mayordomo, Integra en poco tiempo será la gran líder que todos esperan para Hellsing.

Después de eso, desapareció por una de las paredes de la mansión, dejando a Walter muy frustrado; mientras tanto en otra habitación Integra fumaba un cigarrillo ajena a la rivalidad que tenían su más nobles sirvientes y recostándose un poco en la silla de su amplia oficina, se dio una sonrisa, ya que al fin se había librado de sus obligaciones con ese tonto colegio.


N.A ya casi termino de actualizar hasta donde me quede en fanfiction.

Saludos.