Disclaimer: Nada, a excepción de la trama me pertenece, todo lo reconocible es de J.K Rowling.

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La luz de un nuevo amanecer se colaba por una pequeña ranura en la ventana, la cama parecía demasiado grande para la mujer que se encontraba profundamente dormida y aunque su gesto era neutro, sus sueños eran un desastre, aún después de tantos años las pesadillas de la guerra seguía recurriendo a ella, a veces debía tomar pociones para dormir sin sueños, pero esta vez lo olvidó, estaba tan feliz hablando con su hija que bloqueó todo recuerdo que pudiera lastimarla.

Su sueño era el más recurrente, se veía caminando por los oscuros pasillos de la mansión Malfoy, la primera vez no tenía idea de cómo había llegado ahí y de porque Draco había regresado la mansión al estado que tenía durante la guerra. Esforzó la vista para intentar ver los detalles de las paredes o encontrar un cuadro que pudiera guiarla a la salida, pero no encontraba nada más que oscuridad.

Se apoyó en una pared deslizándose hasta quedar sentada y sumergirse en las tinieblas, no encontraba su varita por ningún lado y no estaba segura de encontrarse en algún lugar de la mansión Malfoy que le fuera familiar, los minutos le parecían una eternidad, hasta que lo escuchó; un débil grito que seguramente era ruidoso en la sala donde se encontraba, alguien necesitaba su ayuda y aunque no tuviera su varita debía hacer algo, así que impulsada por ese grito que cada vez le parecía más familiar, recorrió el pasillo que parecía interminable hasta llegar al salón principal, el cual se alzaba imponente frente a sus ojos y se dio cuenta de cuanto lo había mejorado Draco para ella años después, pero en aquel sueño aún era la base de aquel mago tenebroso.

Recorrió el salón con la mirada y vio a Lucius Malfoy parado en una esquina; no importaba cuantas veces tuviera ese sueño, no podía evitar sentir lástima por él. Aquel hombre orgulloso y pulcro que conoció en su segundo año se veía como un fantasma, su túnica se veía tan descuidada como la de Lupin y su rostro era de alguien con al menos 10 años más; en su quinto año ese hombre le había parecido incluso más aterrador que el mismo Voldemort y ahora solo era un fantasma de lo que fue, parado observado a Bellatrix Lestrange.

Ella se divertía, definitivamente nunca había conocido a alguien tan demente y sobre todo a alguien que disfrutaba torturando y lastimando sin importar de si era alguien de su familia, eso lo sabía bien, pues vio como no tuvo problemas en asesinar a Sirius y ahora la joven Hermione estaba a su merced en el suelo, llorando y gritando; Bellatrix se encontraba encima de ella hiriéndola después de no obtener ninguna información y estaba pasando esa horrible daga por su piel; la Hermione adulta se acercó un poco más y vio el hilo de sangre que emergía de esa herida e instintivamente llevó su otro brazo a su propia herida que ahora sólo era una cicatriz.

La Hermione adulta solo observaba con dolor a Bellatrix, años antes trató de ayudar a su versión joven, tratar de salvarla de esa bruja demente, pero con el tiempo se dio cuenta que era inútil, ella era un simple espectador como si estuviera en un pensadero; cada vez era más sencillo ver a su versión joven es esa situación, pero en una ocasión notó a donde se dirigía su mirada, no era hacía el vacío o a su propia herida, veía hacía los calabozos y la Hermione adulta notó como se veía un destello típico de los elfos y no pudo evitar sentirse orgullosa a pesar de estar en esa situación su mente no se rendía.

Lo que aún le sorprendía era que en una ocasión vio como Lucius Malfoy dirigía su mirada al calabozo en el momento que aquel destello ocurría, eso era un secreto que nadie conocía, pero estaba segura que Lucius no ayudó a Bellatrix y se dejó vencer a propósito, después de todo, en ese momento, el creía que ya no tenía nada que perder y quizá quería poner sus esperanzas en Harry.

Vio a Bellatrix continuar su tortura unos minutos más, dándose por vencida al ver que no obtendría información; se levantó orgullosa, no sin antes reírse del linaje de Hermione, a continuación grito en búsqueda de Colagusano para que trajera a aquel duende traicionero que Hermione ni siquiera se había molestado en recordar, no merecía la pena.

Ignoró la "charla" que Bellatrix y el duende estaban teniendo y se acercó a su versión adolescente, sabía que estaba por despertar, pero al menos quería tratar de reconfortarla.

Vio a su otra yo en el suelo con la mirada vacía, mientras en su brazo se encontraba la herida que rezaba "Sangre Sucia", la Hermione adulta se sentó a su lado y trató de limpiar la pequeña lagrima que se resbalaba por su ojo, pero ya sabía que era inútil, ella era un simple espectador. Se levantó con un vacío en su estómago y se alejó por el oscuro pasillo por el que había llegado, pronto llegarían a salvarla.

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Hermione abrió los ojos y notó como una lágrima se resbalaba por su mejilla, no importaba cuantos años pasarán, aún dolía; las pesadillas no disminuían, pero al menos sus efectos los hacían, ya no lograban hacerla gritar a medianoche, cada vez sus efectos fueron mermando, hasta el punto que podía despertar solo con una pequeña lagrima, trato de despejar ese horrible sueño de su mente y prepararse para iniciar el día.

Debía asegurar que iniciar su día no se reducía a sentarse en el borde de la cama con la mirada en la nada, estaba segura que pudo quedarse por horas viendo la alfombra de no ser por el olor a comida casera que inundaba la habitación; con paso perezoso se levantó de la cama y caminó hacía la puerta de su habitación, debía regresar a la realidad.

Hermione entró a la cocina, se desperezo y vio a su hija preparando el desayuno, cuando Rose escuchó pasos dirigió una cálida sonrisa a su madre y eso fue todo lo que Hermione necesitó, sabía que aquellas pesadillas eran sólo eso, un mal sueño y que afuera se encontraban personas que la amaban, no podía dejarse arrastrar por la oscuridad, no cuando tenía a sus amigos y sobre todo a su familia, se sentó en una silla y espero por la comida que su hija preparaba con esmero.

Rose vio no necesitó el temple de su madre al entrar, pero sabía de sus pesadillas y como su padre y ella trataban de ocultarlas, tenía recuerdos de su madre gritando a medianoche y si bien no sabía todo lo que había pasado durante la guerra trataba de apoyarla y había notado que una sonrisa podía reconfortarla.

-Vaya, esto huele delicioso- exclamó Hermione hambrienta- me sorprende que despertarás tan temprano en tus vacaciones y más para preparar un desayuno, supongo que no tiene nada que ver con unas fotografías.

Rose rio, su madre sí que la conocía bien, además el amor por el conocimiento era una característica que compartían. Y era feliz, sentía que cada vez era más cercana a ella, como si con cada fotografía su relación se profundizará más.

Hermione nunca fue consciente de cuánto necesitaba momentos así con su hija, quería que ella confiara y que luchará por lo que amaba, que al menos una hiciera honor a Gryffindor.

-Me descubriste, no puedo ocultarte nada al parecer. ¿Qué crees que hagan papá y Hugo?- A Rose le parecía divertido lo mucho que ambos se parecían- Sé que no deben tener problema con James o Albus, pero me enteré que Scorpius está con ellos.

Hermione casi se ahoga al escuchar esto, sabía que Albus y Scorpius eran amigos desde niños, pero Ron parecía sentirse incómodo con la presencia del joven Malfoy y por consiguiente Hugo se sentía igual.

-¿Cómo te enteraste? Aunque no creo que pase nada Rose, sí bien tu padre y tú hermano no son los fanáticos uno y dos de Scorpius, confío en que son lo suficientemente maduros, además este viaje puede ayudarlos a mejorar su relación.- Hermione vio como Rose parecía aliviarse ante sus palabras, algo escondía esa niña.

-¿Y qué tal es tu relación con Scorpius?- Hermione vio desaparecer las pecas que adornaban el rostro de su hija y en su lugar había un tono carmesí.

-No ocurre nada entre nosotros, solo somos amigos y también sé que papá moriría si lo supiera, aún recuerdo sus palabras en mi primer año, quería que superara a Scorpius en todo, aunque realmente nunca había entendido porque esa aversión hacia él hasta que comenzaste a mostrarme las fotografías y lo que había pasado y puedo imaginarme que el padre de Scorpius y el mío nunca se llevaron bien, pero con el tiempo se ha convertido en algo similar a un hermano. - Rose habló muy rápido, no quería incomodar a su madre, por eso no habla de Scorpius Malfoy, no sabía si verlo le traería malos recuerdos a su madre, después de todo era una copia de su padre.

Hermione se quedó callada, había algo que no coincidía con las palabras de su hija, ella jamás había hablado de Scorpius como su amigo, incluso antes de saber que algo había ocurrido entre ella y Draco Malfoy, por ahora le seguiría el juego, pero empezaba a creer que no era coincidencia que encontrará precisamente ese álbum entre tantos que tenía.

-Tal vez debas invitarlo algún día a cenar, pero por precaución solo nosotras dos y él, al menos hasta que tu padre y hermano no se incomoden.

Rose asintió, pero debía ser cuidadosa, o su madre podía descubrir lo que traía entre manos, aunque aún estaba temerosa de conocer la historia de su madre con el padre de Scorpius, estaba segura que no podía ser una amistad, de ser así tal vez hubiera podido convivir con el chico desde pequeña y no conocerlo bien hasta Hogwarts.

Hermione podía notar la lucha que parecía tener su hija en su interior y se molestó un poco con Ron, por sembrar una enemistad entre su hija y el primogénito Malfoy a los 11 años, pero también con ella misma, por ser tan cobarde y dejar ir al hombre que una vez amó y se prometió que no dejaría que Rose siguiera viviendo con miedo o cargado enemistades que no le correspondían y aunque estaba segura que algo tramaba, estaba feliz de que ella fuera tan decidida, tanto para ignorar a su padre y entablar una amistad con el chico que su padre le inculco, debía odiar. Así que sí Scorpius Malfoy era tan importante para ella, al grado de considerarlo un hermano, lo mínimo que podía hacer era conocerlo más a fondo, las veces que lo había visto algo se removió en ella, era como ver a Draco, pero su hijo era aún más encantador de lo que él pudo ser y solo por eso sabía que Scorpius jamás sería el hombre de las fotografías de aquel álbum que guardaba tan celosamente.

Debía aclarar eso con su hija y si algún día llegaba a toparse con Draco Malfoy, simplemente actuaría como una mujer madura y por Merlín, esperaba que él actuará de la misma manera.

-Mamá, no quiero ponerte en una situación incómoda, quiero que lo conozcas, pero si por algún motivo te sientes extraña junto a él, dímelo y encontraremos una solución. - exclamó Rose, Scorpius era parte importante de su plan, pero tampoco arriesgaría todo por él.

-Lo haré, es una promesa, ¿te parece si calentamos el desayuno? Me encanta charlar contigo Rose, pero definitivamente odio la comida helada, además aún tenemos muchas fotografías por ver, después de eso veamos al menos una más, aún hay cosas interesantes por contar y es nuestro último día antes de que tu padre y Hugo regresen.

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-Es el plan más estúpido que he escuchado alguna vez- Draco Malfoy exclamaba en un callejón de Hogsmade. -¿Qué tan estúpido creen que es Slughorn?

- Nadie cree que sea un estúpido, pero lo necesitamos, no puedo creer lo que voy a contarte, pero es necesario si quieres ganar la confianza y ayuda de todos. – Dijo Harry frotándose la sien. Definitivamente iba a ser un dolor de cabeza trabajar con Malfoy.

-Hace apenas unos días hable con Dumbledore y me mostró un recuerdo de Slughorn, ahí Riddle le preguntaba sobre unos artículos llamados Horrocruxes, pero Slughorn lo ahuyento de su oficina, terminando con el recuerdo. – Harry prácticamente susurro esto, lo último que necesitaba era que todo el mundo mágico se enterara de esto.

- Hemos buscado información de los Horrocruxes, pero hasta el momento ha sido inútil, sólo hemos encontrado una frase que menciona que es una magia muy oscura. – Exclamo Hermione frustrada al sentirse defraudada por sus libros.

- Pues no entiendo, si Slughorn no abrió la boca, para que buscan información de esos artículos. Además no creo que en su oficina encuentren uno de ellos. – Malfoy se preguntaba si había hecho una buena elección al confiar en Granger y Potter.

- Dumbledore me dijo que el recuerdo es falso y eso es lo que necesitamos, necesitamos que entres a la oficina de Slughorn y busques el recuerdo verdadero, intente obtenerlo de él pero se negó y no puedo arriesgarme a que se ponga a la defensiva, tenemos la distracción perfecta, durante el baile de navidad Hermione y yo lo distraeremos mientras tú te escabulles.

- Sigue sonando al plan más estúpido de la historia. – Draco estaba seguro que Slughorn había dicho todo sobre los Horrocruxes a Voldemort, sabía que ese hombre era un experto en el arte de la manipulación.

- Sino te parece, puedes volver a tu plan original y unirte a ellos. – Hermione levantó su varita y apunto a Draco. – Pero no esperes irte de aquí con todo lo que sabes de nosotros.

Harry no sabía qué hacer, solo observaba a su amiga, no iba a defender a Malfoy, él debía tomar su decisión.

-Dije que era el plan más estúpido de la historia, no que iba a retractarme, no puedo arriesgarme a perder a mi madre y esto harto de ver a ese mestizo pavonearse por mi mansión, voy a ayudarlos, pero necesitamos planear bien esto, no podemos cometer ningún error y ya baja esa varita Granger, dije que iba a ayudarlos.

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-¿Y bien?, ¿vas a hablar o debo obligar a Blaise a torturarte? – Pansy estaba furiosa, su plan de acercarse a los amigos de Potter y Granger estaba siendo un fracaso y no porque ellos los alejarán, sino porque Theo se acercaba demasiado a Lunática.

-¿Y qué quieres que te diga Pansy?, Luna es diferente a todas las chicas que he conocido, no puedo tratarla como un peón de tu plan macabro. – Theo estaba serio, desde el momento que Luna y el pasaron aquella tarde en Hogsmade, no podía quitársela de su mente, la buscaba en los pasillos y los terrenos del colegio y cada vez descubría algo más interesante en ella.

- Theo, todo esto lo hacemos por Draco y no voy a negarte que la Lunática, Longbottom y sobretodo la chica Weasley son interesantes, pero recuerda que si el Señor Tenebroso o tú padre se enteran del interés que tienes por ella, la asesinarán. – Blaise hablaba serio, él también estaba intrigado por Ginny Weasley, pero no podía, ellos iban a ser marcados en un año más.

- Ambos son patéticos, debemos apegarnos al plan, acercarnos a ellos y obtener la información necesaria, somos Slytherin, no podemos mezclarnos con ellos y menos arriesgarnos a que el Señor Oscuro se entere, sería perjudicial para Draco y nosotros. – Pansy debía protegerlos, no podía dejarse llevar por sus instintos.

- Esta bien, debemos acercarnos más a ellos y creo que la fiesta de navidad de Slughorn es una buena oportunidad, los invitaremos y obtendremos la información necesaria. Pansy, tu ve con Longbottom, el tonto arruino su oportunidad y quedó fuera del club, pero podrá entrar si va contigo, Theo, deberás invitar a Weasley y yo iré con Lunática, sólo así podremos entrar los seis. – Blaise estaba orgulloso de su plan, era perfecto.

-Muy bien Blaise, veo que aún funciona tu cerebro, ahora sólo debemos idear como invitar a esos tres, no creo que Lunática sea problema, solo debes decirle que es para que podamos estar los seis en la fiesta, pero Longbottom y Weasley son otra historia. – Pansy estaba maquinando un plan a gran velocidad, les quedaba poco tiempo.

- Lo tengo. – Fue Theo quien planeo algo que era obvio y aunque parecía sencillo, sólo ellos tres podían llevarlo a cabo con sus habilidades de manipulación.

- Excelente Theo, me disculpo por dudar de tu habilidad, ahora vamos a buscar a esos tres.

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-No puedo creer que estés hablando de Theodore Nott, Luna reacciona, es un Slytherin y aunque salimos una vez con ellos no son buenas personas. – Ginny intentaba hacer reaccionar a su amiga, ella podía ser muy inocente y no podía dejarla en las garras de esa serpiente.

- Ginny, de verdad aprecio lo que haces por mí, pero Theo es diferente, debo admitir que estaba dudosa de su acercamiento tan repentino, pero después de convivir con él me doy cuenta que hay más allá de ese exterior duro que el muestra y estoy segura que Pansy y Blaise no son muy diferentes, nos necesitan Ginny y sé que Neville está de acuerdo conmigo. – Luna estaba segura, algo dentro de ella se lo decía, los Slytherin necesitaban ayuda.

- Luna, sabes que te aprecio como amiga, pero los padres de Parkinson, Nott e incluso Malfoy son mortífagos, muchos hemos perdido a nuestra familia por su culpa, mis padres están en San Mungo por culpa de la tía de Malfoy, Ginny y sus hermanos jamás pudieron conocer a sus tíos Fabián y Gideon por culpa de ellos, no podemos confiar. – Neville estaba al borde del colapso, nunca había admitido lo de sus padres abiertamente, pero no podía perder a más personas.

- Tú lo dijiste Neville, sus padres, ellos pueden tomar otros caminos. Y yo no voy a quedarme viendo mientras ustedes se encierran en sus ideas, debo ir a Adivinación, nos vemos más tarde.

Luna tomó sus cosas y se marchó rápidamente, trataba de reprimir sus lágrimas, no sabía que pasaría, pero no podía permitir que Theo fuera arrastrado a la oscuridad. A los lejos un Slytherin observaba la escena, no había un mejor momento para dar inicio a su plan y una vez completada la primera fase, las siguientes dos no serían tan complicadas.

-Hola Luna, ¿tienes un minuto? – Blaise Zabini trataba de verse lo más inofensivo posible, no quería asustarla. Vio como Luna se limpió sus lágrimas antes de responder.

-Claro Blaise, ¿qué ocurre?- Luna trato de poner su mejor cara, no podía dejarse vencer por malos sentimientos.

- Vengo de parte de Theo, necesita que lo ayudes en algo. – Blaise vio como el rostro de Luna se ilumino y por un segundo se sintió culpable por engañar a esa bruja, pero no tenía opción. – Verás, él está muy emocionado por ir a la fiesta de navidad por Slughorn contigo, pero sabe que ninguno está invitado como tal entonces necesita que yo te invite y el invitará a Ginny, así ambos podrán estar juntos. ¿Qué te parece? ¿Te gustaría ir conmigo a la fiesta de navidad de Slughorn?

-¡Claro Blaise!, me encantaría, me hace muy feliz que Theo haya pensado en esto. Nos vemos en la fiesta entonces, pero debo irme ahora a clase, ya es muy tarde. – Luna se alejó feliz y Blaise Zabini sonrió, todo iba según lo planeado.

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Ginny caminaba con paso decidido, sabía que pronto una de esas serpientes se acercaría a ella, protegería a sus amigos a como diera lugar, siempre había sido la dama en apuros, tanto en su primer año con el diario de Riddle, como el año pasado en el departamento de misterios, estaba harta, sería fuerte y por eso improvisó un plan con Neville…

-Muy bien Neville, Luna no quiere escuchar, pero debemos protegerla y no se me ocurre otra manera, debemos dejar que esas serpientes se acerquen a nosotros, sólo así sabremos que están planeando. Si se acercan a ti, finge que todo está bien y hablaremos más tarde en la sala común.

Vio a Theodore Nott acercándose a ella y le pareció extraño, no esperaba que el fuera quien se acercará a ella, sinceramente estaba preparada para Zabini o incluso para Parkinson.

-Hola Nott, no he visto a Luna por si lo preguntabas. – Ginny trató de sonar lo menos apática posible.

- No Ginny, no busco a Luna, pero si es por ella que me acerco a ti. – Ginny no daba crédito a lo que decía aquel chico, pero solo asintió, dando apertura a la petición de Nott. – Verás, me interesa llevarla a la fiesta de navidad de Slughorn, pero ninguno de los dos está en su Club de Eminencias, pero tu si lo estas, al igual que Blaise y los necesitamos para entrar.

-¿Qué te hace pensar que aceptaría? Además planeaba ir con Dean. –Ginny sabía que esto era una excusa, pues las cosas con su novio no iban de la mejor manera, pero quería indagar un poco más.

-Bueno, es que de acuerdo a Blaise, Luna ya ha aceptado nuestra propuesta y por lo que me han contado, las cosas entre tú y Thomas no van muy bien. – Theo sabía que mencionar a Thomas era un golpe bajo, pero necesitaba que Ginny aceptará.

- Esta bien Nott, aceptaré ir contigo por Luna, pero no quiero que Zabini se me acerque y si preguntan, diré que no tuve más alternativa que ir contigo, después de todo te consideran lo mejor de Slytherin. – Ginny aceptó gustosa de dar marcha a su plan, pero debía ocultar sus emociones, debía ser más astuta que ellos.

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Pansy Parkinson estaba sentada en la sala común, trataba de ocultar su sonrisa, pero le era imposible, invitar a Longbottom fue sencillo, bastó con mencionar que tanto Lunática como Weasley iban a la fiesta para aceptar. Vio a Blaise y a Nott, la mirada de ambos delataba que el plan había sido todo un éxito.

Por otro lado, dos Gryffindor cuchicheaban alejados de todos, intercambiando lo ocurrido durante el día y concordando en algo, sin importar que planeaban esas serpientes, debían tener cuidado y sobretodo proteger a Luna, que se negaba a ver la maldad que había en ellos.

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Hermione Granger no imaginaba que su ciclo escolar iba a tornarse de esta manera, pensaba que Ron era el aquel con quien iba a ir a la fiesta de Slughorn, pero ahora, del brazo de Harry le parecía tan lejano. Su misión era simple, distraer a Slughorn, así Malfoy podría colarse en la fiesta y buscar el recuerdo en la oficina, una vez en sus manos podrían ir con Dumbledore y buscar que protegiera a Malfoy, tanto Harry como ella sabían que Dumbledore necesitaría pruebas, no era fácil aceptar a un hijo de mortífago en sus filas.

Una vez dentro de la fiesta todo parecían tan mágico, que la transporto a su cuarto año, donde entro al Gran Comedor del brazo de Victor Krum y por un momento se sintió la chica más guapa del mundo; vio a muchos de sus amigos riendo y por un momento le pareció ver a Luna junto a Theodore Nott, pero fue el profesor Slughorn quien la sacó de sus pensamientos.

-Harry, Hermione, ¡que gusto verlos aquí juntos!, por favor disfruten la fiesta, aunque debo decirles que he visto muchas parejas curiosas entrando, pero vamos, quien soy yo para juzgar a los jóvenes si me perdonan, debo regresar a la entrada a recibir a los invitados.

Hermione se alarmo al ver a Malfoy entrar, sino hacían algo Slughorn lo descubriría y no podían arriesgarse. Dio un codazo a Harry y el capto la señal, tomo al profesor del hombre y desesperadamente busco un tema para discutir.

-Antes de que se vaya profesor, quería hacerle una pregunta, ¿qué parejas extrañas ha visto entrar? – Hermione estaba impresionada con la habilidad de su amigo e hizo señales a Malfoy quien entro ágilmente a su oficina.

-Bueno Harry, vi tres parejas, la primera era de Ginny Weasley con Theodore Nott, ambos brillantes, lastima por la profesión del padre de Nott, sino sería un elemento perfecto para el Club. – Hermione vio como la cara de Harry se puso pálida, no era ajena a los sentimientos de su amigo por Ginny. – También vi al joven Blaise Zabini con Luna Lovegood, una pareja muy extraña si me permites decírtelo, Blaise es un mago prometedor, aunque no he tenido el gusto de tratar mucho a su pareja y antes de que ustedes llegarán recibí a la señorita Parkinson y al joven Longbottom, a este último lo había expulsado del Club, pero creo que su amistad con Pansy Parkinson será muy beneficiosa para él y bueno, hay otra más que… ¿Se encuentran bien? – Hermione y Harry estaban atónitos, no podían creer lo que su profesor les decía, ¿Por qué diablos estaban sus amigos con los Slytherin? Debían hablar con Malfoy urgentemente.

- Les traeré una botella de hidromiel que estoy guardando para ocasiones especiales, tal vez eso los haga salir de su trance. – Ni Harry o Hermione tuvieron tiempo de detener al profesor, pues este ya estaba entrando a su oficina, sólo rogaban que Malfoy hubiera salido a tiempo.

- ¡Quítame las manos de encima maldito squib! – Harry y Hermione sabían a quién pertenecía esa voz y al girar vieron a Filch que traía a Malfoy de la túnica de gala.

- ¿Qué ocurre Argus?, ¿Qué hace el joven Malfoy aquí? – Slughorn estaba atónito, no sabía cómo había entrado ese muchacho a su fiesta, pero claramente no era bienvenido.

- Lo encontré merodeando y supuse, por su vestimenta, que buscaba como entrar a la fiesta, necesito que me ayude a decidir su castigo. – Filch estaba feliz de poder castigar a Malfoy, su mirada era la misma de cuando creyó atrapar a Harry petrificando estudiantes.

- ¡Espere profesor! – Esta vez fue Hermione quien alzó la voz, atrayendo la atención de todos los asistentes, incluido a seis estudiantes que observaban todo atentamente. – Mal, es decir, Draco es mi pareja, así que está en todo su derecho de estar en esta fiesta.

La cara de Filch era de furia, mientras el resto de los asistentes estaban atónitos por la afirmación de la castaña, parecía algo sacado de los sueños más locos de cualquiera de los asistentes. Pansy, Ginny y Neville boqueaban sin saber que decir, Theo estaba junto a Luna pellizcando su brazo, nada de eso podía ser posible; mientras tanto Blaise solo exclamó: ¿¡Qué diablos!?

-¿Señorita Granger? Explíquese, sino me equivoco y, de acuerdo a con quien llegó del brazo, su pareja es Harry Potter. – Obviamente Slughorn no se tragaba esa mentira, por lo que Hermione buscó la mirada de Harry, no podía permitir que interrogarán a Draco y si había tenido éxito, mucho menos que lo inspeccionaran.

- Yo puedo explicarlo profesor. – Esta vez fue Harry quien atrajo la atención de todos los asistentes. – Verá, no conseguí una pareja e invité a Hermione, pero ella se negó porque Draco Malfoy ya la había invitado, así que decidí venir solo; estaba por venir a la fiesta, pero Hermione me pidió llegar juntos ya que quería evitar las preguntas y chismorreos del castillo al menos hasta llegar aquí, después se encontraría con Malfoy, por eso continuamos hablando con usted, necesitábamos hacer tiempo en lo que él llegaba para evitar este escándalo, espero pueda comprenderlo.

La cara de Slughorn era un poema, no podía creer que Hermione Granger estuviera con el hijo de un mortífago, si el chico era brillante, pero su familia no era adecuada por el momento. Estaba por decir algo, pero esta vez fue Draco Malfoy quien habló.

-Profesor, sé que puede parecerle una locura al igual que a todos los presentes, pero es verdad, invité a Hermione a la fiesta, después de lo que ha pasado me di cuenta que no podemos seguir con estos prejuicios de sangre, es ahora cuando debemos estar más unidos que nunca, por eso elegí a la bruja más brillante de nuestra generación para que estuviera a mi lado y si alguien tiene algún problema, podemos discutirlo en cualquier momento. – Draco finalizó con una sonrisa y eso no cambió nada, al contrario, un grito general pudo escucharse y Malfoy pudo ver a su padrino acercarse peligrosamente.

- Muy bien, ahora que el señor Malfoy y Potter han aclarado todo, es momentos que todos ustedes regresen a sus asuntos y si Granger me permite, me llevaré a su pareja un momento. – Snape arrastraba sus palabras, pero estaba furioso e intrigado, nadie quería ser Draco Malfoy en ese momento.

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-Muy bien Draco, te daré la oportunidad de explicarme qué diablos fue eso.- Snape miraba fijamente a su ahijado en ese pasillo vacío.

- Ha escuchado bien, invite a Granger, no hay más que decir y si me permite debo regresar con mi pareja. – Draco estaba por regresar, cuando Snape lo toma del brazo.

- ¿¡No lo entiendes chiquillo malcriado!? Tu familia está en peligro si fallas tu misión y yo tendré que finalizarla, realice el Juramento Inquebrantable y si ambos nos equivocamos morimos, así que yo pensaría mejor antes de estar de amigo con Potter o de novio con Granger. – Snape soltó bruscamente a Draco y se alejó por aquel pasillo, no creía una sola palabra de lo que dijo su ahijado, esperaba que Draco no fallará, por ahora debía hablar con Dumbledore.

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Harry sabía que no podían separarse de Slughorn, no al menos por un momento más, todos los observaban, podía ver a integrantes de las casas viéndolos con desprecio, lo cual le decepcionaba, al parecer los prejuicios no venían sólo de aquellos de sangre pura, aunque su mirada se dirigía a Pansy Parkinson, esa mujer era escalofriante, y no le quitaba la mirada de encima mientras Neville, que extrañamente era su pareja, platicaba amenamente con Daphne Greengrass, definitivamente esta era la noche más extraña de su vida.

Draco Malfoy ingreso a la fiesta y se acercó rápidamente a Hermione ignorando las miradas de todos los asistentes, tanto que ignoró el peligro que se acercaba materializado en su mejor amiga, estaba por tomarla del brazo para llevársela de ahí, pero Pansy fue más rápida y ya estaba del brazo de un atónito Potter.

-Draco, no sabía de tu nueva conquista, ¿cómo pudiste ocultarle esto a tu mejor amiga?, felicidades Hermione, ¿no te importa que tome prestado a tu mejor amigo, verdad? Mi pareja, aunque es un caballero, me ha abandonado por Greengrass y por lo que escuche Potter esta escaso de compañía. – Pansy sonreía triunfal, nadie iba a verle la cara de tonta, iba a descubrir qué clase de vínculo tenían estos tres.

- ¡Por supuesto Pansy! Nada me alegra más que aceptes de tan buena manera mi decisión, creo que tienes más en común con Potter de lo que creía, él tampoco tuvo objeción en aceptar lo nuestro. – Draco estaba en una batalla con Pansy, mientras Harry y Hermione se sentían como dos presas, rogando por un milagro.

- ¡Vaya! ¿No es maravilloso? Cuatro jóvenes tan prometedores juntos, esto debe inmortalizarse, ¿puede el fotógrafo acercarse por favor?

Harry y Hermione respiraron tranquilos, jamás habían querido tanto al profesor Slughorn como en ese momento, el fotógrafo coloco a las parejas a su gusto, tomando a Draco y Hermione y colocándolos en el extremos izquierdo mientras la flamante pareja de Pansy y Harry fueron acomodados en el extremo derecho, teniendo a su profesor de pociones en el centro.

-Muy bien, todos se ven magníficos, sonrían a la cámara, jóvenes. – Una fuerte luz, seguida de una pequeña explosión típica de las cámaras mágicas se hizo presente y una fotografía salió por un extremo.

Draco le arrebató la fotografía, debía guardarla, no podía salir a la luz, pero antes debio mostrarla a todos los retratados, la imagen hubiera sido perfecta si fuera estática, aquel donde todos sonreían, donde Draco y Hermione se veían como una pareja real, al igual que Pansy y Harry, pero al ser una fotografía mágica por un momento podías ver las caras de Harry y Hermione pidiendo auxilio, sin saber que esa fiesta apenas comenzaba.

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-Vaya, sabía que la tía Pansy tenía carácter, pero ¿atreverse a irrumpir de esa manera? Jamás lo hubiera esperado, creo que era algo que veía más típico de Theo Nott. – Rose disfrutaba una galleta mientras veía a su madre al lado del padre de Scorpius, sino fuera por la mirada de auxilio que reflejada por un segundo en el rostro de su madre, creería que era una pareja muy feliz.

- No tiene idea, debo admitir que yo odiaba a Pansy, siempre se burló de mí en el colegio, pero no sólo Harry la cambió, sino que Neville, Luna y Ginny jugaron un papel vital en eso y si crees que ella es audaz por esto, aún queda más por descubrir, pero no creas que ella es la única que podía ser así de valiente, todas tuvimos que serlo. – Hermione recordaba lo que había pasado después en aquella fiesta, durante la cena que organizo para todos en su casa en Navidad, en aquella guerra donde perdió tanto, esperaba que Rose estuviera lista.

-¿Te parece si vemos una fotografía más? – Rose miraba suplicante a su madre, sabía que no era muy tarde, pero su padre y Hugo regresarían esa noche. – Creo que aún tenemos tiempo antes de que regresen.

- Lo siento Rose, pero tu padre y hermano llegarán en unas horas, conoces a tu hermano va a querer una pizza al regresar, así que es mejor que nos demos un baño para ir a cenar en cuanto lleguen, pero te prometo que terminaremos la historia, recuerda que en una semana más yo regreso al trabajo en el ministerio, mientras tu padre va a la madriguera a disfrutar su última semana de vacaciones, él quiere que Hugo y tú lo acompañen, pero puedes quedarte conmigo si quieres, incluso podemos invitar a Scorpius a cenar un día. – Hermione vio como el rostro de su hija se iluminó al mencionar al joven Malfoy, se lo debía, al menos permitiría que su hija fuera feliz.

Ambas mujeres se levantaron del sofá donde habían pasado toda la tarde, este fragmento de la historia había tomado más tiempo del deseado.

- Mamá, ¿puedo preguntarte algo antes de que ellos lleguen? – Rose hablaba con mucha cautela, aun no conocía nada de la relación que alguna vez tuvieron su madre y el padre de Scorpius, pero esa pregunta no dejaba de atosigarla.

-Dime cariño, sabes que puedes confiar en mí.

- ¿Qué sientes por mi padre? – La mirada de Hermione era de incredulidad, esa era una pregunta que ni siquiera el mismo Ron había hecho, Rose vio endurecer la mirada de su madre, no sabía que podía ser una pregunta delicada para ella.

-Lo quiero mucho Rose, tu padre siempre ha sido de mis mejores amigos. – Hermione no sabía de donde había salido esa respuesta, si bien se había casado con Ron porque era lo correcto, estaba segura que con el tiempo había llegado a amarlo, pero al parecer su corazón no pudo mentirle a su hija. – Bueno, será mejor que nos demos prisa, Hugo y tu padre llegarán en cualquier momento.

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¡Lo siento! He tenido mucho trabajo y no había tenido tiempo de escribir, pero este fin me pude dar un respiro y terminar el capítulo.

Muchas gracias a todas y todos aquellos que siguen esta historia y dejan un review alentando a mi trabajo, trataré de actualizar más seguido.

¡Besos!