Ya se saben la letanía, entonces sigamos XD
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Un triste despertar
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-¡¿QUÉ NO ENTIENDES?! ¡DEJÁLO! – Rafael corrió entre las diversas plantas y sus esporas alucinantes para llegar a ellos, no se dio cuenta de en qué momento había tomado sus sais, con gran habilidad estas se desplazaban rápidamente cortando la piel de Shokanabo, trataba de separarlo de su hermano quien ya tenía una tez pálida, pero el extraterrestre no se detenía, a pesar de los cortes y golpes Shokanabo no lo soltaba porque se extasiaba consumiendo su sangre, Leonardo detuvo sus quejidos y cerrando los ojos perdió la consciencia.
-¡NOO! ¡DEJALO! – Con sus sais cortó varios de sus tentáculos pero de nada servían, el extraterrestre no dejaría a Leonardo hasta matarlo, tomó esa bomba que su hermano menor le había dado durante el trayecto y lanzándosela al extraterrestre todo el contenido entró en sus poros y cortadas.
-¡AAAHHHH!- Un grito de dolor salió de la boca de Shokanabo, sentía su cuerpo deshacerse, como un ácido quemándole la piel. Rafael se daba cuenta de que el rostro del extraterrestre tenía sangre de todo el tiempo de alimentarse de su hermano.
-Te has atrevido a lastimarlo, has lastimado lo que más amo en esta vida, ¡Eres un miserable! – Rafael arrastrándolo lo alejó de Leonardo y lo aventó a una pared – No te lo perdonaré, no tendré piedad de ti- El odio y rabia que sentía le nublaba la razón, ese monstruo había forzado a Leonardo a sostener relaciones mientras lo mataba - ¡Como fuiste capaz! ¡Él no se lo merecía! Nosotros cuidamos de nuestro amor y tú solo has llegado a violentarlo – El sabor amargo del ambiente ya lo sentía en su garganta pero no hizo caso.
-Ja, ja, lo logré- Rafael lo sostuvo del cuello para escucharlo – Ya he matado a ese chico y su gran amor, lo he usado a mi antojo y he logrado consumirlo, ja ja… Sabe… delicioso, ha valido la pena – Rafael lo atravesó con su sais mientras Shokanabo era consumido por ese acido que lo devoraba, el de rojo se dirigió a Leonardo y en el suelo lo abrazó, lo recostó en su regazo mientras lo examinaba.
-¡LEO! Todo va estar bien, ya estoy aquí, ya nadie más te hará daño, estas a salvo- Gran impotencia sentía al ver a su hermano en ese estado, su piel era mortalmente pálida, estaba bañada de varios aromas e impregnada de muchos colores, para estos momentos su palpitar comenzaba a ser agonizante.
-Demonios Leo, no te atrevas a morirte, ahora no que por fin te he encontrado. Perdóname, no pude cuidarte, no supe protegerte – Un sentimiento de culpa comenzaba a surgir en su interior - Por favor, no podría seguir sin ti a mi lado, tú le das sentido a todo, así que, por favor… - Lo viciado del ambiente comenzaba a surtir efectos en Rafael, un mareo lo acometió pero no le hizo mayor caso, al cargar a Leonardo en brazos se percataba que este comenzaba a tener espasmos involuntarios – Ay no, Leo no me hagas esto - salió corriendo del lugar. Toda la rabia, odio e ira que había sentido ahora se había convertido en miedo por el bienestar de su amado Leonardo.
-¡DONATELLO!- El hermano genio apareció con Miguel Ángel corriendo por el pasillo -¡LE HICIERON ALGO A LEO! ¡MIRA! – Pequeños movimientos que Leonardo presentaba hacían parecer que comenzaba a convulsionarse.
-Hay que salir de aquí y pronto- Donatello y Miguel Ángel guiaban el camino peleando con varios robots. Rafael no soportó más y cayó de rodillas.
-Rafa, no es tiempo de descansar
-No puedo seguir, por favor, saquen a Leonardo – El de morado se acercó a ambos.
-¿Qué tienes Rafa? ¿Qué te pasó? – Sin saber exactamente lo que sucedía pudo ver en la mirada de Rafael que estaba intoxicado, no perdió tiempo y sobre su espalda cargó a Leonardo – Mikey, ayuda a Rafa a salir – Y usando una bomba electromagnética pudo detener a los robots el tiempo suficiente para poder salir, llegaron al punto de entrada y saltaron a su nave al tiempo justo para sentir la onda explosiva de la nave de Shokanabo.
Sin perder tiempo corrieron a atender a Leonardo, el rostro de Donatello mostraba angustia ante lo que veía en su hermano. El de azul tenía espasmos más violentos mientras que Donatello y varios robots médicos trataban de estabilizarlo.
-¡DONATELLO, DEMONIOS… HAS ALGO! ¿Cómo te ayudo? Hago lo que sea pero por favor, sálvalo – Rafael estaba desesperado y era contenido por Miguel Ángel. Su mareo lo hizo apoyarse de él.
-Mikey, sácalo de aquí por favor, Rafa tú también debes descansar – El menor obedeció, como pudo empujó a Rafael hasta la salida y tras ellos cerro la puerta.
Al llegar al edificio O'Neal llevaron a Leonardo a atenderse de inmediato. Rafael sentía que el aire no le alcanzaba, comenzaba a ver que las paredes cambiaban de color y de forma, desesperado empujó al menor, caminó hasta llegar al pasillo y terminó por sentarse en el suelo y cubriéndose la cabeza con los brazos trataba de controlar toda la frustración que sentía, el mareo y las alucinaciones que comenzaba a ver.
-Todo estará bien Rafa. Solo…-
-¡Tu no sabe eso! ¡Leo se está muriendo y no pude ayudarle!
-Pero lo salvaste.
-¡No, No lo hice! Ese monstruo ya lo había mordido, ya lo había lastimado y yo… no pude evitarlo- Rafael sentía el estómago revuelto, el sabor amargo aún no se quitaba de su boca. Al mirar a Mikey, en su lugar veía a Shokanabo y nuevamente sintió furia contra él.
-Pero cálmate hermano, no le ayudas poniéndote así – Mikey se acercaba para darle consuelo, no se esperaba la forma en que fue recibido.
-¡ERES UN MISERABLE!- Grito Rafael con gran furia soltando un golpe directo en la mandíbula del menor, el cual salió proyectado contra la pared de enfrente.
-¡Rafael! Detente - La voz de Splinter se escuchó de tras de él, pero Rafael solo lograba ver a ese monstruo por todos lados y a quien deseaba matar con sus propias manos. Splinter al ver la confusión en los ojos de Rafael atinó en presionar los puntos estratégicos para dejarlo inconsciente.
-¿Sensei?
-Será mejor así Miguel Ángel, él no está en condiciones, discúlpalo, de seguro no ha sido su intensión el lastimarte, es mejor que lo revisen los robots médicos, llévalo por favor hijo mío y que te revisen también a ti –
-Yo estoy bien, Rafa siempre me ha dicho que soy cabeza dura – Decía con una adolorida sonrisa y un labio partido por el golpe, derramando un par de gotas que rápidamente limpió – Estoy bien, solo llevaré a Rafa – y así lo hizo el quelonio.
Pasaron unas cuantas horas hasta que Rafael despertó, en su vena era administrado un suero, Miguel Ángel estaba sentado a su lado jugando con un videojuego portátil, al sentir el movimiento de Rafael dejó el juego por un lado y le puso atención.
-¿Cómo te sientes Rafa?
-¿Cómo esta Leo? Él ¿Esta bien? – Rafael seguía un poco mareado y queriendo recordar lo último antes de "dormir" -¿Qué me pasó?
-Alucinabas Bro. Los robots médicos encontraron que absorbiste una especie de alucinógeno y rápidamente entró a tu sangre, por eso comenzaste a estar más agresivo que de costumbre, pero ahora ya estas bien. Ya te pusieron el antídoto – Rafael comenzaba a levantarse, pero por el mareo sus movimientos eran erráticos, Miguel Ángel lo apoyó – Tómalo con calma Rafa, aún no estás bien –
- Gracias Mikey – Al mirarlo vio su labio partido y cara hinchada -¿Qué te pasó? – Sonriendo, el quelonio negaba con la cabeza.
-Nada grave, solo un accidente –
-No puedo creerlo, fui yo ¿verdad? Te lastimé, perdona hermanito, nunca quise lastimarte.
-No es tu culpa, es de esa cosa que se te pegó, pero vas a estar bien.
-¿Y Leo? ¿Qué pasó con él? – Caminaba apoyado de su hermano hacia la enfermería donde lo había dejado.
-Rafa, no te esfuerces, será mejor que te recuestes aún debes descansar.
-¿Es grave verdad?, de lo contrario me dejarías ir sin problema – El menor bajo la mirada.
-Aún no salen, lleva horas ahí adentro y lo siguen operando – Esto estremeció a Rafael – Dijo Donnie que tenía costillas rotas, había perdido mucha sangre y heridas muy graves causadas por disparos láser, Rafa, tengo miedo, Sensei entró a verlo y salió pálido de la impresión – Miguel Ángel abrazó al mayor – No podemos pasar hasta que Donatello lo indique.
A paso lento Rafael fue donde su padre esperaba mejores noticias, sentándose a su lado no pudo más que esperar y esperar, horas que se sentían días, una eternidad para quien tiene prisa por mejores noticias. La intervención de Leonardo duró un día y medio, si no hubiera sido por los robots médicos Donatello no hubiera podido soportar tanto tiempo operando. Al salir de la sala vio a su familia esperando.
-¡Donnie! ¿Qué pasó? – El cansancio del quelonio era muy notable -¿Cómo esta Leo? – le preguntaban, tomando asiento junto a ellos y comenzó a decir en todo lo que había trabajado en tan largas horas.
-Nadie puede entrar, Leonardo está muy delicado, no soportaría cualquier contacto bacterial cerca de él, las siguientes horas son difíciles, ha sido golpeado, con tal brutalidad que tres de sus costillas están rotas, algunas las tuve que romper nuevamente porque estaban soldando mal, tiene mordidas por todos lados, perdió mucha sangre pero lo más importante… ha sido expuesto a gran cantidad de fármacos, somníferos y alucinógenos, esto le ha provocado una convulsión y no sabemos qué consecuencias pueda tener.
Contenerla ha sido difícil pues no podíamos administrar ningún medicamento por la falta de sangre, transfundimos plasma lo suficiente para administrarlo, apenas y funcionó, necesitaremos sangre de Mikey para poder dársela – El menor se atemorizo pero no dijo nada, estaba dispuesto a soportar el miedo a las agujas para no tener miedo de perder a Leonardo – Tu sangre está contaminada Rafa y yo estoy muy agotado para poder donar, eso depende de ti Mikey – El menor afirmó con la cabeza tragando saliva , Donatello dio un profundo suspiro, lo que preocupó a todos.
-¿Que más pasa Donnie?- Cerrando los ojos dio otro suspiro y comenzó a hablar.
-Los fármacos que usaron en él… su sistema ha estado expuesto a grandes cantidades de un relajante, desinhibidor y… afrodisiaco, al parecer lo inducían a tener relaciones sin oportunidad de defenderse.
-¿Acaso estas diciendo que…? -Splinter sufría con solo pensarlo.
-Fue Shokanabo, ese miserable forzó a Leonardo a complacerlo- Rafael apretaba los puños de tan solo recordar las vejaciones que su hermano sufría cuando lo encontró -No quiero pensar que otras atrocidades le obligo a hacer.
-¡No! Mi pobre niño- Splinter se dejó caer en el sofá mientras ocultaba su rostro de la aflicción que sentía. Miguel Ángel se le acercó para reconfortarlo y llevarlo a descansar, Rafael no quería alejarse ni un instante del lugar, pero su cansancio y malestar no se lo permitían.
-Sé que estas preocupado, pero necesito que te recuperes pronto para que me ayudes con Leo, el no comer ni dormir solo retrasará tu mejoría – Le pedía Donatello, muy a su pesar sabía que su hermano tenía razón y no pudo hacer más que hacer caso y cuidar se sí para recuperarse y poder ayudar. Al paso de los días estuvo mucho mejor y no se despegaba de Leonardo en cuanto hubo la seguridad de que estaría bien entrar a su habitación.
Pasaban los días y Leonardo seguía en una situación crítica, entre más tiempo pasaba a Donatello le preocupaba que no despertara, después de dos largos meses de intervenciones, medicamentos, revisiones y muchas transfusiones por fin despertó. Al abrir los ojos no sabía dónde estaba, vio robots, todo su cuerpo le dolía, estaba entubado y monitoreado. Pudo ver a Rafael y Donatello revisando unos papeles, no escuchaba bien lo que decían, ver a Rafael le alegraba enormemente pero no podía hablar, ni siquiera tenía la fuerza suficiente para poder moverse y llamar su atención.
Vio a Rafael desesperado.
-"Es solo que… no puedo… soportarlo" – Comenzaba a escuchar la voz de Rafael, esa simple frase trajo a la mente de Leonardo todas los ultrajes a los que Shokanabo lo había sometido, ese maldito alíen decía la verdad, ahora ya no era digno del amor de Rafael, ¿Qué le diría? ¿Qué no hizo nada cuando Shokanabo lo doblegaba? ¿Qué su cuerpo llegó al orgasmo después de toda la humillación? ¿Que se había entregado a otro cuando le juraba que solo era de él? No, no podría, no podría ni siquiera mirarlo nuevamente "¿Por qué sobreviví? Ya no puedo estar junto a él, no soy digno" pensaba con gran pesar.
Las alarmas presentaban una anomalía en la actividad cardiaca del quelonio, repentinas alarmas fueron el anuncio para Rafael y Donatello que algo no estaba bien, rápido revisaron a su hermano, Donatello se encargó de suministrar un medicamento que estabilizó a su hermano.
-¿No lo dañara?-
-La prioridad es salvarle la vida Rafa- Ante su respuesta el temperamental sabía que ese medicamento podría dañar a Leonardo pero era necesario, aunque no quería admitirlo, tenía miedo de perderlo a cada instante, rogaba cada minuto del día y noche porque Leonardo se recuperara, pero no podía hacer nada más que seguir las instrucciones de Donatello y en muchos momentos sentía que no era suficiente.
Después de un par de minutos Rafael tomó la mano de Leonardo –"Esto no debió pasar, no pude protegerte, ¿Acaso me seguirás amando si sabes que no estarás seguro a mi lado? Por favor Leo, perdóname"- Sus pensamientos fueron cortados al mirar el rostro de su hermano y darse cuenta de que éste ya había abierto los ojos. Su mirar ya no era el característico azul profundo, ese azul había desaparecido dejando un gris opaco en su lugar.
-¡LEO!- Su alegría era genuina - ¡Despertaste! – Donatello presenciaba lo que sucedía, Rafael acariciaba la mano de Leonardo pero le sorprendió ver que él desviaba la mirada para no verlo, eso se sintió como una puñalada para el de rojo, aún así le sonrió, no quería pensar que Leonardo realmente lo despreciaba.
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Me caes mal: Define bien porque si había sufrido con Shokanabo creo que ahora la pasará peor, humm, tus sospechas se van convirtiendo en verdad ¡Oh! ¿Cómo lo supo? Se me hace que ya lo habías leído, Saludos.
Keyla24: Pues rescatado si está pero ahora sus sentimientos y malos entendidos nos les traerá nada bueno, ¿Qué pasará para que todo se solucione? ¿Acaso las cosas se solucionarán? Espero que sí, Saludos, gracias por seguir esta historia y felices trazos.
Miriam Prez: Gracias por interesarte en esta historia, como puedes ver, las cosas no van del todo bien, esperemos que los malos entendidos se aclaren para que puedan volver a sentir la alegría de estar al lado del ser amado. Espero tus comentarios, saludos y felices trazos.
