¡Hola, Holaaa! Estoy enormemente contena por los reviews que me han dejado... de verdad me llegué hasta a emocionar. ¡Muchísimas gracias! :) Responderé a cada uno de ellos al final del capi, así que espero que lo disfruten. (Otro capi de relleno para mi gusto xD... pero ya vendrá el caos :P) Enjoy !

"Compartiendo la Luna"

La cena con la orden acababa de terminar. Remus charlaba con Arthur y Bill mientras Tonks bebía una tasa de té mirando a Molly quien ordenaba la mesa y lavaba la vajilla. En dicha cena habían tratado los nuevos planes. En un mes irían por Harry a Privet Drive, y para ello idearon un plan bastante complicado, pero efectivo. En dicho plan participarían Hermione y Ron, aunque Molly trató de convencerlos de lo contrario pues era muy peligroso. Sin embargo nada podía hacerse. Ambos eran mayores de edad, y la decisión estaba tomada.

Tonks estaba nerviosa, tenía muchas cosas en su cabeza y necesitaba aire. La tasa en sus manos temblaba, pero nadie la tomaba en cuenta puesto que todos estaban ensimismados en sus propios asuntos. Estaba asustada… y tenía unas ganas increíbles de desaparecer de allí. Muchos puntos en la conversación con la orden le habían hecho tomar conciencia ¿Qué sería de todos, de Remus, de ella? Merlín, todo era tan increíblemente injusto… Lanzó un suspiro. Molly se volteó para verla, y ella al sentir los ojos de la pelirroja le sonrió artificialmente.

-¿Pasa algo cariño? – le preguntó la señora Weasley con voz baja, sentándose a su lado.

-Estoy asustada – respondió ella, casi en un murmullo – Se que debería mostrar fortaleza Molly, pero es todo tan injusto. Lucharé… y seré fuerte pero aún así, siento mucho temor hacia el futuro.

-Es normal querida – la mujer puso su mano sobre la de Nymphadora y la apretó – Todos tenemos miedo… hasta Moody, pero lo sabe ocultar muy bien. Debemos velar por la seguridad de todos Tonks, poner a Harry a salvo.

-Lo se…- La metamorfomaga cubrió su cara con su mano libre. Lágrimas silenciosas rodaron por sus mejillas mientras Molly trataba de transmitirle fuerzas acariciando su mano. Tonks era fuerte por naturaleza, no por nada era auror, y de las buenas. Pero la guerra le daba desesperación a todos, dejaba con un gusto amargo en la boca, y sólo sembraba temor, ella no era la excepción. Se secó las lágrimas con una servilleta y tomó una bocanada de aire para controlar los hipidos. Era frustrante poder hacer lo mínimo… Se sentía casi inútil, deseaba hacer más por la orden. Sacrificarse, ser de ayuda…

Remus se levantó sigilosamente y se dirigió hacia Tonks. Molly al notarlo saltó de su silla, le sonrió a Remus y fue junto a su esposo e hijo. El licántropo buscó los ojos de la joven, y al encontrarlos los vio bañados en lágrimas, llenos de frustración y tristeza… Esa imagen hizo que su corazón diera un vuelco, tomó la barbilla de su chica y la observó detenidamente. Miró las pequeñas pecas que se asomaban por su nariz respingada y frágil, sus labios rosas dibujados, sus mejillas blanquecinas y pálidas… y sus negros ojos centelleantes bañados en miedo. La abrazó, besando su cabello, acariciando su espalda… tratando que con aquella muda demostración de afecto sus hipidos cesaran, pero solo ocasionaron más lágrimas. Le besó la mejilla, se levantó y se dirigió a la sala dónde estaba la familia de pelirrojos. Tonks pudo escuchar que su castaño se excusaba y despedía por ella, lo cual se lo agradeció enormemente. Cuando él regresó a la cocina la tomó de las manos y la ayudó a levantarse, entrelazando sus dedos con los de ella. Salieron por la puerta y caminaron por el tibio frescor de la noche, sin soltar su mano ni decir nada desapareció con ella dejando sólo un leve eco.

Aterrizaron en la sala de la casa de Tonks, junto al sofá. Remus hizo que ella se sentara mientras con su varita hizo aparecer dos tazas de chocolate caliente. Ella la aceptó en silencio mientras él se sentaba a su lado. Bebieron unos minutos, observando el fuego que Remus había convocado en la chimenea. Luego de aquel tiempo en el que sólo sonaron suspiros, sorbos y el crispar del fuego, Remus se aclaró la garganta.

-Está bien cielo – dijo él, dejando su taza en la mesita al lado del sofá – Estoy contigo.

Y Nymphadora no pudo más. Se lanzó a los brazos del castaño a lágrima suelta, llorando a todo pulmón. Él solo se limitó a abrazarla fuertemente y a acariciarle la espalda tratando de reconfortar un poco a su querida Tonks. La había visto llorar unas cuantas ocasiones (cabe recalcar, que más de una de esas veces fue por culpa de él) pero nunca la había escuchado tan desesperada. Sus hipidos eran desesperados, y temblaba como una niña pequeña. Entendía que la bruja tenía miedo… al fin y al cabo el también lo sentía. ¿Pero quién no estaría asustado? Era tan desesperante no saber si el día de mañana estarías vivo, si tendrías un futuro, si podrías ver a la persona que más amas por última vez… Y eso lo hizo pensar. Él quería estar con Nymphadora, la amaba como nunca había sentido su agotado corazón, hambriento de besos y de caricias que llevaban su nombre de ninfa. Deseaba despertarse todos los días mirando esa maraña de cabello rosa, que daban ganas de morder por su semejanza al algodón de azúcar. Quería inhalar en la mañana y sentir su olor junto a él, necesitaba hacerle el amor todas las noches, todos los días… llenarse de ella hasta saciarse – Aunque dudaba saciarse de ella algún día.

Ella lo miraba a los ojos, aunque sus lágrimas hicieran borrosa su visión. Estaba segura de que él y nadie más que él era el hombre que tenía que estar a su lado. No quería a nadie más. Sólo a esos ojos miel que la hacían electrificarse de pies a cabeza con un solo contacto. Ella se acercó a los labios de él y lo besó. Si, porque sus besos eran trucos excitantes de la naturaleza para interrumpir la conversación, cuando las palabras son superfluas. Se amaban y con ese beso sellaban todo. Demostrando en cada caricia la necesidad de los dos… queriéndose, tocándose…

-Nymphadora – pronunció Remus en los labios de su amada – Oh, Nymphadora te amo tanto, de verdad tanto…

Ella sonrió y se separó lentamente de los labios del castaño. Se quedaron mirando fijamente. Con el sabor a chocolate en sus bocas, con el tacto tibio de la piel de ambos y la respiración un poco agitada por el acalorado beso que acababan de compartir. Nymphadora inhaló, tomando valor… tenía que transmitir su necesidad en palabras, hacerle saber que lo único que la hacía realmente feliz era su presencia. Quería decirle que lo necesitaba a él, siempre.

-Yo también te amo, Remus…

-No sabes cuanto me alegra oírlo.

-Nunca creí ser tan feliz…

-¿En… en verdad eres feliz conmigo?

Ella alzó una ceja con cuestionamiento. ¿Qué pregunta era esa? ¿Acaso él no notaba la gama de sensaciones que la hacía temblar con un beso? Tenía que ser muy necio, o muy ciego. Como respuesta le dio un breve roce de labios en los suyos sin romper el contacto visual.

-No lo dudes ni un segundo, lobo terco.

-Es que necesito saberlo de verdad Nymphadora. Estoy completamente loco de amor por ti… hasta estoy dudando de tu franqueza, creo que usaste la amortentia conmigo.

Ella soltó una carcajada mientras él sonreía con gracia.

-Es una pregunta estúpida profesor. Es completamente evidente que esta metamorfomaga esta más que enamorada de usted.

-Entonces… necesito arriesgarme.

Ella puso cara de confusión. Remus Lupin arriesgándose a algo no se escuchaba todos los días, de hecho llegó a pensar que era una broma del licántropo. Lo vio enderezarse con semblante decidido… eso llegó hasta asustarla. Pocas veces había visto a Remus tan seguro de algo… y hasta temió un término a su relación… no, eso sería demasiado. Aún así el miedo se plasmó en su rostro.

Nunca imaginó las dos palabras que saldrían de los labios del castaño.

-Cásate conmigo.

¡Si! No era un sueño… no, no lo era. Pero se quedó allí, sentada con los ojos como platos como esperando que alguien le dijeran que el día de los inocentes se adelantó. Pero no… Remus le sostenía la mirada fija pero sus manos temblaban. Merlín… ¡Le estaba hablando en serio! Remus Lupin le estaba pidiendo matrimonio… Es decir. Un hombre, licántropo con problemas económicos y que tenía quince años más quería casarse con ella, una joven auror metamorfomaga, sobrina segunda de su mejor amigo muerto, la que no podía dar dos pasos y ya estaba en el suelo.

Sonaba absurdo, ridículo…

Pero era benditamente cierto.

En toda respuesta ella dio un chillido ininteligible y lo besó, como si no hubiera un mañana. Él por supuesto le respondió, embriagado de felicidad… temblaba de emoción. Ni siquiera podía creer que le había pedido matrimonio a alguien, cuando esa era una de sus reglas irrompibles: "Remus Lupin soltero por siempre" ¡Pero nadie puede estar tan enamorado y durar soltero tanto tiempo!

-Disculpa por no tener una sortija… - dijo Remus, finalizando el beso con un rubor tierno en sus mejillas – Ya sabes que no puedo costearlo, pero tengo algunos contactos y podré…

-Shhh… - susurró ella poniendo dos dedos en los labios de su prometido – No importa cielo, ningún anillo me haría más feliz de lo que estoy ahora. Es que… Merlín mírame… estoy temblando de emoción… Oh, Remus…

-Quería que fuera en una situación más romántica – dijo el ojimiel robando los labios de su futura esposa – necesito que estés conmigo el resto de mi vida, pasando por alto mis miedos… mis inseguridades. Mañana hablaremos con tus padres, se que será difícil, pero nada me hará desistir de estar contigo, ya no.

Tonks no cabía en su felicidad, sólo se dedicó a asentir en silencio todo lo que Remus sugería, mientras ella se entretenía besando cada porción de piel que encontraba, apartando la ropa, mojando los puntos sensibles con su lengua… y por supuesto, arrancando tiernos gemidos de la boca del castaño. Quería amarlo así el resto de lo que le quedaba de tiempo, y es que nunca, ningún hombre la había hecho perder la cordura como aquel. Él sólo se dejaba llevar por las caricias de la metamorfomaga, trasladándose juntos a un mundo lleno de sensaciones.

Remus le quitó los jeans y la playera, mientras él ya estaba solo en bóxer. Nymphadora aprovechando que estaba sentada sobre las piernas de él lo torturaba con sus besos, rozando la entrepierna de ambos, con ropa interior. Aumentando el éxtasis con roce de caderas, transformando los suaves gemidos en jadeos guturales, en ruidos nasales llenos de placer, mojando la ropa interior con fluidos y secreciones. Remus necesitaba probarla más, abrió su sujetador y tocó sus pechos, aprisionándolos en su boca y succionando, como si nunca antes hubiera sentido algo tan delicioso entre sus labios. Su paladar se deleitaba con aquellos endurecidos y rosados pezones, y ella se encargaba de jadear arqueando su espalda, llena de deseo…

Pero Remus no se detendría ahí, el era un lobo impaciente.

Tomó a Tonks por la cintura y la recostó sobre el sofá. Besó sus talones, sus tobillos… se deleitó lamiendo sus pantorrillas, la parte trasera de las rodillas y la parte interna de sus muslos. La hizo suspirar y gemir fuerte hasta que llegó a su ingle, mojando todo a su paso con sus hinchados labios de tanto besar. Sintiéndose aventurero corrió hacia un lado la ropa interior, lamiendo concienzudamente el sexo de la chica. Ella soltó un grito ahogado, mientras sentía a su amante jugar con aquel punto tan sensible que ella poseía. Luego fueron sólo sensaciones. Sintió como él le quitaba la ropa interior y seguía en su tarea de lamer y mordisquear, lo sintió también meter un dedo, con cuidado y tranquilidad tortuosa. Lo sentía recorrer cada parte de su intimidad, como un explorador hacia un desconocido valle. Pero las sensaciones eran tan sublimes que no pudo más… y se sintió explotar en un maravilloso orgasmo.

Remus dejó su tarea y se dedicó a besar el vientre de su mujer, subiendo por los pechos, por la clavícula y barbilla hasta llegar a sus labios. Se besaron suavemente, mientras ella se recuperaba de la intromisión del lupino. Se acariciaron los cuerpos desnudos, se liberaron de los jadeos restantes, y ella se sintió lista nuevamente. Con dificultad se subió sobre su castaño y le quitó los bóxer, calculando todo con precisión hundió su cuerpo sintiendo como su amado se enterraba en ella con una lentitud desquiciante. Comenzó a moverse contrayendo sus músculos pélvicos, apretando más…

-Deberíamos ir a tu cama – le dijo el castaño entre jadeos – Allá será… más… cómodo…

-¿Sabes qué, Remus? – Preguntó ella pícaramente, recostando suavemente su cuerpo sobre el del licántropo, haciendo que sus pechos rozaran con el torso de él – Quiero que me hagas el amor por cada rincón de mi casa.

Se dice que todos tienen un detonante, bueno, ese fue el de Remus. La rodó, tomándola por la cintura. Pasaron la noche entregándose el uno al otro, sobre el sofá, sobre la mesa de la cocina… terminando en la alfombra. Daba igual el lugar, lo importante es que se amaban, todo daba igual pues ya eran uno.

OoOoOoO

Ni siquiera amanecía aún. El fuego de la chimenea ya se había extinguido, solo quedaban algunas brasas ardientes que brillaban entre la oscuridad. Ninguna de las dos personas que estaban jadeando, gritando sus nombres hace unos minutos hababa. Se acariciaban bajo una manta convocada por él, acurrucados en la alfombra de la casa de ella. Era tarde, probablemente eran altas horas de la madrugada… pero no tenía sentido realmente. Ambos aún despiertos disfrutaban de las caricias mudas y los tibios besos que rozaban la piel desnuda. La luz de la luna se colaba por la persiana, iluminando tenuemente unos ojos negros que parecían brillar aún más.

La dueña de esos ojos se incorporó. Se desperezó sintiendo cómo la mano de su novio paseaba por su espalda. Ella le sonrió, iluminada por la luna. Tomó su varita y conjuró un gran animal de cuatro patas, blanco como la misma luna. Iluminó la estancia, haciendo notar los muebles y el cuerpo del hombre que reposaba junto a ella.

-Iré a cenar con ustedes – dijo Tonks al patronus – no iré sola, así que guarden todas mis vergonzosas fotos de la infancia. Los amo.

Con un movimiento de varita mandó al hombre lobo hacia una dirección. Cuando la luz del patronus no se percibía, Nymphadora se recostó nuevamente al lado de Remus. Él la cubrió con la manta y la abrazó delicadamente.

-En unas horas conocerás a mis padres – Dijo Tonks, besándolo suavemente.

-Procuraré llevar un chaleco anti-balas – dijo riéndo. Ambos cayeron en un manto de sueño. Mientras lentamente la luna daba paso al inminente sol.

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Eh aquí el final. No me gustó mucho, pero el próximo capítulo verán a nuestro querido Moony enfrentarse a la familia Tonks. Un pabre sobreprotector y una madre con genes Black muy muy marcados... ¿Qué podrá pasar? :P lo averiguarán leyendo mwjaja xD! Ahora a responder r.r!

maximuski: Aw.. pues a mi también me fascinan Remus y Tonks! (cómo podrás apreciar... todos mis Fics son de ellos dos xD)... bueno, ahora haré una gran excepción. Como dijiste subo generalmente los capis en la noche... pero ahora tengo el rato libre y pues, necesito acostarme temprano... lo lamento... pero así leerán antes el capi, no? espero que te guste, y muchas gracias por tu review que me hace mucha ilusión :D! Nos estamos leyendo!

Therasmus: Bueno si... debe haber sido una situación particularmente graciosa el hecho de que Remus (ya bastante crecidito) fuera a la casa de los señores Tonks a pedirle la mano... tomando en cuenta que es la única hija de Andrómeda y Ted... y se llevan por un montón de años!. Pero bueno, sus diferencias sólo refuerzan el amor que se tienen. Espero que el próximo capi te guste, porque rayará en lo extraño jaja. Un beso, espero leerte denuevo por aquí!

Rianne Black: ¡No tengo nada que perdonarte, querida! con que me leas soy completamente feliz... claro que tu review me hace también saltar en una pata xD. Espero no desilucionarte con decir que se pone cada vez mejor... le pondré empeño si... ya viene la tormenta! y si, son tan románticos los dos... siempre lo pensé... desde que leí en HBP la escena de la enfermería mi corazón llegó a saltar... y bueno, mi imaginación voló xD. Como ves... actualicé pronto... y me afano siempre por ustedes!para mi no es ningún problema... un beso, y espero tu comentario :)

MJLupin27: Siiii! son tan monos! pura ternura y amor... aunque la cosa pronto se pondrá densa! Estoy muy contenta con tus reviews! me lees desde el principio y me alegro de sobremanera al saber de que sigues la historia. Muchos besos, y espero tu comentario hacia este capi, eh!?

RociRadcliffe: ¡Querida Roci! jaja, bueno. Tonks no solo hace reír a Remus, supongo que a varios también... ¡Es tan patosa y atolondrada que raya en la ternura! Y es curioso, es todo lo contrario a Remus y son tal para cual... raro sentimiento el amor, no? Bueno si... lo de la ducha quedó muy mono... se me hace bolita el corazón al pensar todo el amor que se tienen awww... jajaja y me reí con tu comentario de las tostadas! es verdad... menudo esfuerzo que habrá hecho la pobre para hacer un desayuno decente! es como que Remus deje de comer chocolate por ella xD!... gracias por tu r.r que me sube el ánimo :)! besitos!

tildita: Awww! contigo estoy más que feliz! me emocionó tanto saber de que leías mis fics, cuando yo soy una fiel seguidora del tuyo! ¡Mas ensima me dejaste un triple post! Triple besos para ti! xD Estoy de verdad muy contenta. Notaste el pequeño detalle de Pevees cantando "bella y bestia son", me reí mucho al escribir eso... y si te das cuenta siempre meto a la Señora Norris en todo (En mi profile, por ejemplo... eso de preferir el HarryxSeñoraNorris ante el HarryxGinny xD) Y bien, ¡Aquí hay más capi! y esque me derrito al imaginarme así a nuestro querido lunático... tan... ajjj salvaje, apasionado! ya quisiera ser Tonks haha! En fin, recalco que me alegró mucho tu review! Espero no desilucionarte con los capis que vienen. Un beso... y espero también el siguiente capi de tu historia! queya no aguanto xD!

Chocolatita: wow! gracias por lo de espectacular :P me sonrojé. Y bueno... lo mismo que he dicho en r.r anteriores... esque me los imagino así, apasionados hasta la médula. ¡QUIERO UN MOONY PARA MI! ¡POR MERLÍN xD! Tu comentario me alagó mucho... eso de una historia fresca y entretenida... muchas gracias de verdad :! espero leerte denuevo por aquí, bye!

Sunny15: ¡Aquí estoy actualizando! y espero que te guste. Creeme que no te culpo por querer un Moony contigo... yo creo que todas las que me dejan reviews también lo ansían... es que es tan... (babeando el teclado) ejem, ya sabes, tan Remus :P! gracias por tu review!

annyed padfoot: ¡Tu comentario si que me hizo sonrojar, merlín! eso de ser tu autora preferida... awww... de verdad muchas gracias. Me esmeraré por todas ustedes que me leen, y obvio que por ti que eres mi fan declarada jaja xD!... aunque advierto que los próximos capítulos vienen un poco duros... trataré de seguir el libro hasta el final. Y claro que sacaré mas fanfics... amo el RxT, y tengo muchísimas ideas en mente... de hecho estoy medio cocinando uno de humor, con un Sirius bastante recargado jaja xD. Y MUCHÍSIMAS GRACIAS POR EL APOYO, LLORARÉEEE...! a ti también se te quiere, ya sabes que puedes contarme si te gustó, o criticarme dejando tu review... besotes! y espero leerte por acá!

Gracias a Todas! Ya saben no? Todo lo que quieran decirme. Presionen el GO!