Los personajes que aparecerán en esta historia no me pertenecen, si no a Ranmaru Kotone y a Tetsuya Tashiro, y Takahiro, ( solo armas de ,los últimos dos), espero sea de su agrado

Capítulo 4.- ELLOS

Abrí mis ojos lentamente, por los fuertes rayos del sol entrando por la venta abierta, sentí una cálida briza tocando mi rostro, observe a mi alrededor volviendo asimilar donde encontraba y la razón de porque estaba ahí, aun lado de la venta se encontraba un reloj, vi la hora y eran las 8:00 a.m, me levante del futon, arregle todo, y me cambien de ropa, del closet que había en la habitación saque unas toallas para ir a darme una ducha, las tome.

Al abrir la puerta, se haya un cambio de ropa limpia en una bolsa, lo observe y lo tome, y supe que era de Watanuki, para que no anduviera siempre con la misma ropa , tome la bolsa y me dirigí al baño de aseo, entre y no había nadie, me quite mi ropa y enfrente estaba una lavadora, puse mi ropa en la lavadora y la puse andar, entre al baño con la toalla, el baño era amplio con una gran tina, y varias regaderas con asientos, el aspecto del baño era tradicional.

-Era de esperar de el

Me senté en uno de los bancos al frente de una regadera, la abrí dejando caer el agua caliente, al sentir el agua sentí una relajación en todo mi cuerpo, masaje mi cabeza y observe los champús y los jabones, agarre un poco de champu en mi mano y empecé a lavar mi cabeza, y después mi cuerpo, me quite el jabón con el agua caliente y entre en la tina una rato para relajarme con el agua de la bañera, y solté suspiros

-Espero que ellos no sean uno de los usuarios, porque no sabría que hacer, al tenerlos en el mismo equipo

Con eso, salí de la bañera, para ir a practicar con MURASAME, porque ahora incluso yo con esa arma corro mucho peligro, será un problema cuidar de esa espada, un solo corte basta incluso para matarme

-Bueno, es hora de entrenar

Ya cambiada con l ropa que Watanuki me trajo, era un poco cómoda, estaba usando una blusa manga corta roja con rayas negras por los hombros, con un pantalón negro profundo poco ajustado y unos botines negros un color poco mas bajo que el pantalón, salí de la habitación y me dirigí al patio principal de la estancia, al llegar ahí, me quede un poco sorprendida

El lugar de entrenamiento que Watanuki a preparado para nosotros es muy amplio, y perfecto para entrenar, este lugar tenia principalmente el gran espacio y el ambiente, no había tierra solo pasto, grandes rocas en lugares apartados, y árboles de gran de gran tamaño, y unas cuantas rosas que había por ahí, y una laguna con rocas

Desenvaine la espada, y la observe, sin duda era una buena arma, pero con una mínima desventaja, me puse en medio del lugar y empecé con lo básico del arte de la espada, la forma mas fácil de manipular la espada, es aprendiendo el KENDO, empecé a utilizar el BANCO DE NUVES, LA ILUMINACION, entre otras que se manejan en el KENDO, estaba muy concentrada en lo que yo hacia, que no prestaba atención a nada ni a nadie

-Tan pronto estas entrenando, SAYA

Me detuve para voltear a ver quien me había interrumpido en mi entrenamiento, y no me agrado al voltear , para ver quien era

-TCH, eres tu, ¿Qué quieres, KAGERIKI?.-conteste de mala gana

-Tan malhumorada desde temprano

-¿Qué quieres?

-Vine hacer lo mismo que tu

-¿Vas a entrenar con YATFUSTA?

-Si, sabes que esta arma requiere mucha energía de su usuario, para usarse y tengo que fortalecerme, pero tu corres mas peligro que yo

-Eso, lo se , por eso estoy entrenando

-¿No quieres que entrenemos juntos?

-¿ah?

-Si, para mejorar un mas rápido, que te parece

-Ya veo, pero no creo que ganes

-¿Por qué?

-Simple y sencillo, cuando me impediste matar aquel chiquillo, me retaste y yo te gane, eras muy débil, apenas si podías blandir tu espada, tan débil, fuiste que casi te mataba, si no fuera porque aquel hombre te protegió no estarías aquí

-¿Y?.- fue su respuesta seca, eso me dejo conmocionada

-¿acaso no te importa?

-Hmph, ¿impórtame?, ¿Qué cosa?.- lo dijo con tono despreocupado

-El que, casi mato aquel hombre que trato de protegerte

-Si, no me importa, hubiera sido mejor, ¿no lo crees?.- me lo dijo, mirándome a los ojos fríamente

-¿Qué fue lo que te paso?

-¿eh?

-Tu antes no eras así, te preocupabas mucho por los humanos, mas que yo, hasta convivías con ellos, y ahora no te importa nada que les pase

-Bueno, es natural, porque yo si puedo matar humanos, y tu, esa es nuestra diferencia

-Aun así

-Sabes, cuando termines de entrenar me avisas, prefiero entrenar solo, que con alguien que protege seres que solo desprecian

Me dije eso caminando de regreso a la estancia, jamás lo había visto referirse así a los humanos que siempre lo aceptaron, sabía que algo había ocurrido con el para que actuara y digiera algo así, pero eso los descubriría después, ahora tengo que entrenar,, para no dejar morir a nadie

Al terminar mi entrenamiento, llame a Kageriki, y le dije que ya había terminado, y él fue directamente al campo de entrenamiento sin dirigirme ninguna palabra, pero eso no era nuevo para mí, yo siempre hacia lo mismo

-Buenos días, Saya-chan

Dirigí mi mirada aquí me había llamado, me encontré con Watanuki junto con su perro que se dirigían a la cocina

-Buenos días

-¿Fuiste a entrenar?

-Si

-Y, ¿Kageriki-san?

-El…lo esta haciendo ahora mismo.- le respondí recordando lo que me había dicho

-¿ocurrió algo?.- me pregunto, al ver como estaba yo

-No, nada en especial

-Bueno, voy a preparar el desayuno

-¿No quieres que te ayude?

-Si, me vendría bien ayuda.- me respondí con una sonrisa de oreja a oreja

-Solo…-estaba nerviosa por lo que iba a decir

-¿Qué ocurre Saya-chan?

- Bueno…veras.- ahora estaba avergonzada

-No, te preocupes, puedes contarme lo que sea

-Bueno, la cosa es, que…no se cocinar.- le dije al fin con mi vergüenza y nerviosismo a la punta de mi cabeza

-Pufffff, JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.- empezó a reírse, y yo me enoje

-¡CALLATE!.- le grite, con mi cara un poco roja

-No me rio de que no sepas cocinar.- me dijo ya con su risa controlada

-¡Entonces de que!.- le conteste con vergüenza

-Bueno, al ver que eres honesta contigo misma, y con los demás

-¡Solo por eso!.- le dije aun estando avergonzada

-No, sino que también, estas mostrando un poco de la antigua tú.- me contesto

Era cierto, desde que me involucre en esto, las emociones de mi antigua yo estaban resurgiendo, no sabía la razón

-¿Y que?

-Nada, vamos, me ayudaras en lo que puedas, ¿esta bien, Saya-chan?

-Bueno, ya que, yo me ofrecí

-Bueno, vamos

En eso se escucha la puerta de la entrada deslizándose, y se escuchan pisadas de que alguien ha entrado.

Watanuki, al igual que yo dirigimos nuestras miradas hacia donde provenía el ruido, y como el es tan cortes va directo hacia la entrada, y yo al ver que va a la entrada decido acompañarlo. Al llegar casi a la entrada, puede ver a 3 personas, una mas alta y a las otras un poco mas pequeñas.

Al llegar a la entrada me quedo paralizada, por quienes eran

-Bienvenidos, ¿eh?, esperen ustedes son.- Watanuki, había saludado amistosamente, y después su rostro y vos cambiaron a una de asombro

-Cuanto tiempo ha pasado.-respondió, una de ellas, la que menos me quería topar, y que menos deseaba que se involucrara

-¡Vaya es hermosa, la casa?.- dijo otra

-¡Es verdad?, es mas bonita, en donde nosotros trabajábamos hace 7 años, ¿eh?

Al ultima de ellas se me quedo viendo, tenia miedo, pero, ya no podía hacer nada ellos estaban aquí, se habían involucrado en esto y por mi culpa

-Ustedes son…- dijo Watanuki al, ver cómo me había quedado

-Si, creo que usted si me recuerda, porque yo vine aquí hace 7 años con…- se detuvo al verme a mi, y en eso sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas que se negaban a salir de ellos

-No, puede ser…..- dijo la otra persona parada aun lado de la que iba a llorar

-Creíamos que tu…- dijo la otra, del lado izquierdo

Estaba, paralizada, no sabia que hacer, baje mi mirada un poco, y me pare a un lado de Watanuki, y los mire a las 3 personas que habían llegado…ellos eran , HIRAGI MANA, SHUN FUYIMURA Y HIRANO TSUKI, los miembros de…SIRRUT

-¡SAAAAYAAAA!.- grito Mana, corriendo y con las lágrimas surcando sus mejillas, y abrazándome con fuerza

-Mana…- fue mi respuesta, en ese momento quería desaparecer, al tenerlos enfrente de mi y en este guerra

Cuando me abrazo, no sentí calidez, ni aceptación, solo rechazo y agonía, el solo hecho de que ellos estuvieran ahí, traían un pasado que creí que nunca volvería a ver, las emociones de mi antigua yo, habían desparecido solo por ese pequeño instante en que ellos habían vuelto a mi vida