amm... bueno pues aki esta el otro cap, el título es de la canción "Friday Is Forever" de We The Kings y pues...pues... ya, jaja
I Knew A Girl In Shades Of Blue
-Menos mal que el horario es muy flexible…- suspiró.
Se había quedado dormida y pensó que se le había hecho tarde para el colegio. Era el último día de la semana pero de cualquier forma no quería faltar. Caminaba de prisa y no prestaba mucha atención hasta que sintió que uno de sus pies casi resbalaba. Se tambaleó y sin querer golpeó a alguien. Luego sintió algo caliente escurrir sobre su ropa.
-¡Ah, disculpa!- escuchó una voz masculina.
-¡No perdóname tú, fue mi culpa!- dijo ella revisando la blusa blanca manchada con café.- Cielos…- suspiró de nuevo.
-Hay no, de verdad lo siento.- dijo angustiado.
-Está bien, no te apures.- respondió ella levantando el rostro hacia él, mirando sus ojos negros.
-Ah, no…-entonces la reconoció.- ¡Ah, tú eres la chica del bar!
-¿Eh? ¿Me has visto en el Dusky Jewel?- preguntó extrañada. Si la reconocía entonces tenía que ir seguido ahí pero ella no recordaba haberlo visto.
-Sí, sí. Justo anoche.- respondió emocionado. Entonces la vio mirar su reloj.- ¿Llevas prisa?
-Sí, bueno…en realidad ya se me hizo tarde.- suspiró una vez más.-Me llamo Noodle, ¿y tú?
-Stuart Pot, pero puedes llamarme 2D.- sonrió. Ella se sintió extraña ante su gesto- Cielos, de verdad lamento lo de tu ropa.
-No importa. – le dijo. –"Vaya, es lindo."- pensó.
-Oye déjame hacer algo por ti, ¿sí?- insistió 2D.- ¿Puedo invitarte un café? Me gustaría hablar contigo.
-¿Eh? Am…lo que pasa es que…mejor vamos a mi apartamento, ¿sí? Está cerca y así puedo cambiarme. "Sí Noodle, invita extraños a tu casa, gran idea."- se regañó.
-Ah…su-supongo que está bien.- respondió. Estaba nervioso, aquella chica era linda. La última vez que había tenido un accidente así había sido golpeado y…bueno, larga historia. 2D se sintió bien, tenía suerte, podría pedirle que se les uniera y les daría la sorpresa a los demás.
-Entonces… haz ido a Dusky Jewel.-comenzó a caminar.
-Sí. Me parece que eres muy buena.- siguiéndola.
-Vaya, gracias…-se sonrojó. – "Sí, es muy lindo."- entonces sintió que se resbalaba de nuevo.
-Cuidado.- la alcanzó a sostener.
-Disculpa, son los zapatos. Aún no me acostumbro a ellos. No suelo usar tacones pero debo de vestir formal en el colegio. Es todo una lata.
-Me imagino.- se rió.- ¿Entones ibas al colegio?
-Sí, a Snt. Miator.
-¿Cine?
-Así, es. Pero lo mío es la música. Es una buena escuela y los horarios son flexibles pero no me agrada tener que ir formal. Aquí es.- se detuvo en la entrada del edificio.
-Oye y… ¿no se molestarán tus padres? Es decir, no has ido al colegio y regresas con un extraño…
-Vivo sola. - lo interrumpió.
Él no preguntó más. Una vez que ella se hubo cambiado y tras preparar café para los dos, se sentaron a platicar como si se conocieran de toda la vida. Los dos tuvieron una sensación muy extraña y se tomaron confianza muy rápido, estuvieron así toda la tarde y 2D terminó olvidando cuál era el motivo por el que le había invitado el café en un principio.
Noodle se dio cuenta que era tarde y tenía que estar en el Dusky más temprano pues al ser noche de viernes, el lugar se abría antes de lo normal.
-¿Piensas ir hoy?- preguntó ansiosa.
-Ah…bueno sí…
-¿Quieres esperarme entonces? Podemos irnos juntos.- 2D se lo pensó serio, seguro que Russel y Murdoc irían a buscarlo para ir de nuevo a aquél lugar.
-Lo que pasa es…quedé son unos amigos y…- No había podido decirle… ¡una sorpresa sería mejor!
-Ya veo…entonces… ¿te veré allá?
-Claro. Me voy entonces.- se acercó a la puerta.
-¡2D! Llega pronto, ¿vale? Es que hoy hay un poco más de gente y a veces se llena. Siéntate cerca del escenario para que pueda verte, ¿si?- Le pidió.
-Está bien, Noods. Adiós.- le dio un beso en la mejilla
-¡Adiós!- le correspondió y luego cerró la puerta.
Corrió a su habitación y se tiró en la cama boca arriba, soltó un gritito de emoción y sonrió. La última vez que invitó a un chico a su apartamento, resultó ser un psicópata pero él se veía muy diferente. Había notado cómo se sonrojaba y se ponía nervioso si ella se acercaba mucho, era muy tierno.
Nunca se había sentido así. Se levantó de un brinco y abrió las puertas de su clóset de par en par y por primera vez se sintió como cualquier niña.
-¡No tengo qué ponerme!
Mientras 2D se alejaba del edificio, no podía dejar de sonreír. Definitivamente ella era diferente de cualquier otra chica que hubiera conocido. Ya se imaginaba la cara de sus amigos cuando les contara lo que le había pasado esa mañana. Cuando se dio cuenta ya estaba frente al edificio donde él vivía. No se había dado cuenta, hasta ése momento, que sólo había caminado dos calles delante del lugar en que Noodle vivía.
Llevaba por lo menos cinco años viviendo ahí, casi el mismo tiempo yendo a la misma tienda por un café a la misma hora… ¿cómo es que nunca la había visto? Se encogió de hombros y aún sonriendo entró a su apartamento. Se dejó caer en el sofá y tomó el teléfono, marcó y esperó a que le respondieran.
-¿Sí?
-¡Russ! ¡Me ha pasado algo increíble!
-¿D? ¿Qué pasó, viejo?
-Se los contaré cuando vayamos al bar pero me dijeron que debemos llegar temprano porque se llena.
-Ah…está bien D.-contestó confundido.- Pasaré temprano por Muds.
-Sí, nos vemos en un rato.
-Sale, viejo.- colgó
Sí, definitivamente les daría una gran sorpresa.
