Nuevamente este fic es tan sólo una forma de entretenimiento sin ánimos de lucro. De fans y para fans. Naruto y todos los personajes aquí presentados pertenecen a Masashi Kishimoto y el resto de la despiadada mercadotecnia a su alrededor es obra y gracia de Shonnen Jump y TV Tokio. Amén.

Capítulo 4: "Una noche inolvidable" (Que todos quisieran olvidar)

Tenten se quedó un momento de pie ante la puerta de la casa Haruno. Llevaba una pequeña maleta con una muda de ropa, cepillo de dientes y algunos discos compactos. En realidad no quería estar ahí, tenía un humor un poco hosco, algo así como una astilla en el ánimo; suspiró y tocó la puerta, al fin y al cabo una "noche de chicas" era lo que le hacía falta.

– ¡Tenten-chan!

La efusiva bienvenida se la daba una mujer de ojos verdes y un cabello rojizo, ligeramente tirando a lo rosa. A todas luces era la madre de Sakura, la chica de los chonguitos sonrió al notar el enorme parecido que tenían ambas mujeres y se preguntó si algún día ella misma llegaría a verse igual que su madre.

–Ino y la joven Hyuuga están arriba. –Le dijo guiñándole un ojo- Solo faltabas tú.

Tenten le hizo una reverencia a la señora y descalzándose entró a la casa. No bien había subido los primeros escalones cuando escuchó la tonada de una canción bastante conocida.

–Están bailando el Bacchikoi. –Dijo mientras sonreía- Nunca he podido saber de donde sacaron ese baile...

Al abrir la puerta de la habitación se encontró con las tres chicas paradas sobre la cama, tratando de seguir el mismo ritmo pero era un poco difícil, Sakura llevaba un compás alegre y energético, Ino era mas cadenciosa y provocativa y Hinata parecía cohibida. Tenten sólo meneó la cabeza.

– ¡¡La invitada estrella ha llegado!! –Sakura bajó de la cama mientras Ino y Hinata aplaudían como si se tratara de alguna clase de evento- Te estábamos esperando ¿Porqué la tardanza?

–No encontraba mi pijama nueva –Dijo ella sentándose en el piso frente a ellas- Mi mamá me consiguió un modelo muy bonito en la capital.

–Entonces es momento del desfile de modas. –Ino bajó de la cama y tomó una mochila azul que estaba a los pies de esta- Veamos quien trajo el conjunto más sexy.

Las chicas rieron, menos Hinata, que pensaba acerca de la mala idea de haber llevado su camisón de algodón con holanes.


Neji Hyuuga hubiera querido llegar a su casa, darse un baño y olvidarse un rato de todas las cosas tan extrañas que habían estado pasando, pero el decir y el hacer se volvieron, contra su voluntad, en dos cosas muy diferentes.

Justo después de salir de la reunión de grupos, Maito Gai lo había interceptado para invitarlo a un convite junto con Rock Lee en un pequeño cafetín cerca de la torre del Hokage. Por un instante estuvo a punto de negarse hasta que vio la mirada de su maestro. No era una invitación.

"Mierda" Pensó "Sabe algo"

En realidad, Neji era de los pocos que sabían ver más allá de la fachada del excéntrico Maito Gai. El sabía que aquello de "las ardientes fuerzas de la juventud" y todo eso eran más que nada una manera de que lo tomaran a broma, como un mal chiste, una cortina de humo que le permitía observar sin ser notado, o por lo menos sin ser considerado en serio. Su maestro conocía el comportamiento humano y sin duda se había dado cuenta de lo que había estado pasando entre ellos y Tenten. Maldijo mentalmente a Rock Lee y se maldijo a si mismo por dejarse llevar por esa locura.

¿Locura? En realidad, sí, pero no era culpa de Lee, él tan sólo había dejado al descubierto ciertas cosas que ya tenía rato pensando.

Tenten estaba de alguna manera metiendose en sus pensamientos desde un rato atrás. Primero en pequeñas cosas, tan sólo ideas vagas que como un sueño ligero, pasaban desapercibidas. Pero después empezó a notarla con más intensidad, sus ojos, su sonrisa, la manera en que se acomodaba el cabello. Pequeños detalles que de repente eran como ver algo nuevo y maravilloso. Él se había resistido, su filosofía de "No romance" era algo que le habían inculcado incluso antes de tener una verdadera noción de lo que significaba. Aunque ahora esos principios se estaban derrumbando como un castillo de naipes.

–Pidan lo que quieran, muchachos –La voz del maestro lo regresó a la realidad- Esta noche es farra y diversión

– ¡¡Yosh, Gai-sensei!! –Dijo Lee emocionado- Un verdadero maestro que comparte momentos de calidad con sus alumnos.

–Más que mis alumnos. –Dijo el hombre- Mis amigos.

– ¡¡Gai-sensei!!

– ¡¡Lee, mi muchacho!!

Maestro y alumno se unieron en un fraternal abrazo mientras Neji comenzó a darse de topes contra la mesa. Cortina de humo o no aquello era peor que una ortodoncia sin anestesia.

–Hay que ordenar. –Maito pareció recuperar la compostura- Aunque la noche es joven y fresca, tenemos que aprender a reposar correctamente.

–Perdone, Gai-sensei –Dijo Neji llamando su atención- Corríjame si me equivoco, pero esta reunión es algo mas que "momentos de calidad" ¿No es así?

Maito Gai se puso serio. Era obvio que no podía engañar a la poderosa mirada de los Hyuuga. Neji había aprendido desde hacia mucho tiempo a ver más allá de subterfugios y engaños, incluso sin el byakuugan, era entonces el momento de hablar con la verdad.

–Ordenemos primero. –Dijo el hombre llamando la atención de una mesera- Algunas cosas es mejor discutirlas con el estomago lleno.


Hinata en verdad estaba arrepentida de haber escogido esa pijama.

Era su favorita, un camisón de algodón, azul rey con holanes blancos en los puños y la faldilla. Nada vistoso ni llamativo. Como la pijama de seda en rosa y blanco de Sakura, o el sencillo camisón de lino de Tenten en un tono verde manzana o el menos sencillo y más breve camisón, casi transparente en un tono azul cielo de Ino.

– ¿De verdad duermes con esa cosa? –Tenten estaba un poco escandalizada y un poquito envidiosa ante la desfachatez de la joven Yamanaka- Mi madre me mataría si me viera en uno de... esos.

–Pues mi madre piensa que la feminidad comienza desde lo que te pones al dormir. –Ino se paseaba delante de sus amigas luciendo el modelito- Además esto ayuda a no sentirte tan cohibida cuando tienes ciertas misiones.

– ¿Ciertas misiones? –Hinata preguntó inocentemente.

–Imagínate que tienes que sacarle información a un rico y guapo señor feudal, no es un enemigo pero no te dará lo que sabe fácilmente. –La voz de la chica rubia provocó que las otras tres muchachas se sonrojaran- No puedes ser violenta, no debes ser agresiva, debes de ser... sutil, suave, muy, muy amable. –Caminó cadenciosamente y después se arrodillo frente a Hinata- ¡Oh por favor goshujinsama! (1) –El tono de ella se volvió muy meloso y lleno de promesas escandalosas, tomó a la muchacha por la barbilla y parecía a punto de besarla, Hinata parecía próxima a sufrir un ataque cardiaco- Sólo necesito saber donde guarda esos planos. –ladeó la cabeza y dejó que un tirante de su camisón resbalara indulgente por su hombro- Puedo ser una chica, muy agradecida, de veras.

Entonces soltó a Hinata y se sentó en el piso mientras levantaba la mano haciendo la "V" de la victoria. Tenten y Sakura, que no habían parpadeado durante toda la escena, rompieron en aplausos mientras la pobre Hinata se iba de espaldas.

–Las kunoichis somos portadoras de armas y técnicas que ningún Shinobi es capaz de imitar. –Ino estiró un pie y con los dedos sujeto el borde del platón de las frituras y lo acercó a ella- Tenemos siempre una gran ventaja.

Sakura y una recién recuperada Hinata asintieron fervientemente. Sólo Tenten parecía pensativa, tomó la botella de gaseosa del suelo y se llenó el vaso sin decir ni una palabra.

–No deberíamos de valernos de esas cosas para ser mejores ninjas. Es como si solo sirviéramos para "eso"

El tono de Tenten era amargo, serio. Ino y Sakura intercambiaron una mirada significativa, mientras Hinata jugaba con la punta de su cabello.

– ¿Partidaria del "Igualdad de sexos"? –Preguntó Ino en un tono irónico.

Tenten levantó la vista y se sintió un poco indignada.

–Somos diferentes. –Ino se cruzó de piernas, su voz sonaba pensativa- Creo que ante la ley y las obligaciones somos iguales, pero hasta ahí. Los hombres y las mujeres somos mental, física y moralmente tan diferentes como las arañas de las babosas. Y si los comparamos con las babosas, las babosas salen perdiendo y por mucho.

Las cuatro muchachas estallaron en carcajadas al mismo tiempo. Sakura llenó los vasos de gaseosa y luego con un aguerrido ¡Banzai! Bebieron hasta el fondo.


–Los hombres y las mujeres somos diferentes. Y en esa diferencia radica la grandeza de la raza humana. Podemos pedir igualdad de derechos y obligaciones ante la ley y la sociedad, pero nunca, nunca seremos iguales como personas. Muchachos, eso es una bendición y una maldición.

Rock Lee y Neji escuchaban atentamente las palabras de Maito Gai, había cierta sabiduría en ellas y era obvio que estaba tratando de llegar a un punto con ellas. Neji ya sabía de que se trataba, Rock Lee, sudoroso, empezaba a sospecharlo.

–La idea de poner una mujer en un equipo de tres ninjas, surgió a raíz de las guerras con el país de la piedra. Una kunoichi medica, como apoyo para el equipo. Claro que con el tiempo la idea se diluyó un poco y hasta el retorno de Tsunade-sama nadie recordaba el objetivo principal de ello.

Los dos muchachos permanecían en silencio.

–Es común entonces. –Maito hizo una pausa para comer un rollo de sushi- Que en un grupo de jóvenes ninjas, la llama del amor juvenil se incendie sin previo aviso.

Ahí estaba, Neji lo vio venir desde un kilómetro de distancia pero aún así se sonrojó. Rock Lee se atragantó con su comida pero logró reponerse y tomar una nada convincente pose de "No entiendo de que me habla"

–Estoy orgulloso de ver el compañerismo y la dedicación de ustedes como equipo. –Maito Gai se sirvió más comida, actuaba como si aquella conversación no estuviera apretando las gónadas de sus alumnos- Nunca han actuado con favoritismos ni despechado a nadie. Pero llegan a una edad en que las diferencias se hacen tan evidentes como la cara de los hokages en la montaña.

Justo donde los quería tener.

–Siempre han respetado a Tenten, la han tratado como a uno más de los muchachos... pero ella no es un muchacho, es una chica y una muy hermosa debo de admitir. Y debo de imaginarme que si un hombre de mi edad lo notó. Dos ardientes jóvenes de mirada sagaz, también.

Ahí estaba, Neji rojo como un tomate y tratando inútilmente de mantener el aplomo. Rock Lee a punto de que le estallara la cabeza de la vergüenza que tenía. Por suerte para ellos Maito Gai no era una persona mala. Otro quizá hubiera disfrutado de esas expresiones.

Bueno... en realidad si estaba bastante divertido pero no pensaba prolongar la agonía de sus muchachos.

Solo mientras terminaba su segundo plato de sushi.


–Tu cabello es una pesadilla, Sakura-chan.

Ino había estado tratando de inventarle un peinado nuevo a su amiga, sin mucho éxito. el pelo de Sakura era muy corto y demasiado rebelde para dejarse moldear. Tenten ya lucía unas trenzas con pedrería y Hinata una interesante colección de rizos.

–Me gusta tal como esta –Sakura cruzó los brazos e hizo un mohín de fastidio- No tengo que estarme quebrando la cabeza pensando en como me lo voy a arreglar.

La chica Yamanaka estaba apunto de lanzarle un comentario bastante mordaz al respecto pero lo refrenó. Durante todo el día se habían estado portando muy civilizadas, además sabía que tener el pelo corto era una especie de penitencia auto-impuesta por haberle fallado a Sasuke y a Naruto durante el examen chuunin, un tema que era mejor dejarlo de ese tamaño.

–Ya se nos acabó la soda. –Anunció tímidamente Hinata.

–Y ni hablar de las frituras. –Tenten levantó una bolsa vacía- ¿Alguna idea más para pasar la noche o ya nos retiramos a dormir?

Ino y Sakura intercambiaron una mirada de complicidad. La chica rubia tosió como llamando la atención.

–Bueno, creo que sólo queda un tema que tocar y me parece un buen momento. –Ella se sentó con toda propiedad delante de su amiga- Si tuvieras una cita ¿Saldrías con Neji o con Rock Lee?

Tenten se levantó como si hubiera una serpiente venenosa en el suelo. Sakura abrió mucho los ojos al escuchar que Lee también estaba en eso y Hinata se cubrió la boca para no dar un grito de sorpresa.

–No me interesa. –Dijo Tenten rápidamente, poniéndose a la defensiva- No me interesan ninguno de los dos, no tengo porque responder eso.

–Pero Neji-niichan dijo...

Hinata se tapó la cara con una almohada. Ino y Sakura lanzaron un grito de "¡Lo sospechaba!" Tenten se quedó quieta, mientras sentía como si algo muy helado le entumiera el rostro.

– ¡¡Confiesa, confiesa, Hinata-chan!! –Ino y Sakura le pellizcaban las mejillas a la pobre muchacha.

– ¡Hablare, pero suéltenme, por favor! –Dijo ella con dificultad.

Sus torturadoras la soltaron y se sentaron frente a ella con la vista clavada, como si fueran dos gavilanes sobre un pobre pollito. Hinata tragó saliva y comenzó a jugar nerviosa con sus dedos.

–El... él me a preguntado... quería saber que pensaba de ti, qué pasaría si tu... –Tímida mirada a Tenten- Y él salieran... yo le dije que si eso es lo que quería, que lo intentara...

– ¿Pero que hay con Rock Lee? –Preguntó Sakura.

–Creo que un poco de lo mismo. –Ino hizo una mueca, de repente se dio cuenta la magnitud del problema de Tenten y dejó de ser divertido- Y a mi me parece muy honesto al hablar de sus sentimientos.

–Nunca ha tenido problemas al expresarlos. –Sakura recordó, un poco apenada, cuando Lee se le declaró a mitad de los exámenes chuunin.

–Neji nunca diría esas cosas si no las sintieran. –Replicó Hinata con un poco más de firmeza.

–Esto no me esta ayudando, muchachas. –Tenten se cubrió la cara con las manos y sorbeteó un poco, como si quisiera echarse a llorar.

–Perdónanos. –Sakura se acercó a ella y le puso una mano en el hombro- No fue correcto, creo que pensamos que era emocionante que tu... bueno, dos chicos que les gustas. –Miró un poco preocupada a Ino y a Hinata- Creo que es un problema.

–Ningún problema. –Tenten se limpió los ojos y suspiró, espantando cualquier trazo de angustia de su mente- Simplemente fingiré que no pasa nada y ellos lo olvidaran.

–Pero tu también sientes algo ¿Verdad? –Ino hizo una mueca- Esto no va a pasar tan fácilmente.

Tenten bajó la cabeza, sonrojada y sintiéndose apabullada ante la idea, había algo en su interior, algo que bullía como la leche a punto de derramarse, no podía negarlo, no podía ignorarlo.

–Creo que es buen momento para dormir. –Hinata trató de romper el extraño ambiente.

Las otras tres chicas asintieron con la cabeza y se acomodaron en sus respectivas bolsas de dormir. Sakura estiró la mano y apagó las luces. Durante un instante en la oscuridad, Tenten pensó que no iba a dormir, tenía demasiadas cosas en la cabeza, demasiados sentimientos en el corazón... Y demasiada soda en el cuerpo.

–Tengo que ir al baño. –Murmuró mientras se paraba.

Al llegar a la puerta del cuarto, descubrió que las otras tres muchachas ya estaban dormidas. Sonrió un poco y después se fue al baño.


Neji y Rock Lee salieron del restaurante y caminaron juntos varias cuadras mientras pensaban en lo que había pasado. Maito Gai había dicho cosas interesantes y ciertas. Ahora era cuestión de ver cual sería el siguiente paso.

–Yo te considero un gran compañero y un buen amigo. –Dijo Lee sin voltearlo a ver- No quiero acabar con eso simplemente porque si...

–Yo... pienso lo mismo –Neji tampoco volteaba a ver a Rock Lee- Hemos sido un gran equipo.

Caminaron un poco más y de repente Lee se detuvo.

– ¿Qué vamos a hacer entonces?

–No lo vamos a jugar a la suerte. –Neji estaba pensativo- Tampoco vamos a competir para ver quien sale con ella o quien no, al final es decisión de Tenten... dejemos que sea el destino. Si se presenta la oportunidad la tomaremos, el otro respetara eso y a ver que ocurre.

– ¿Ella te gusta mucho, verdad Neji-san?

–Yo... no sé. –Neji decidió ser honesto- No sé si me gusta mucho o poco, nunca había estado en una situación como esta, así que no sé si cuanto es "mucho" Lo que te puedo decir es que hay algo aquí. –Se puso la mano en el pecho- Y aquí. –Se puso la mano en la cabeza- Que son exclusivos de ella... nos veremos mañana, Lee-san.

Lee le hizo una reverencia de despedida y se quedó parado viéndolo alejarse; cuando eso paso, se llevo una mano al pecho y después a la cabeza, pensaba en lo que Neji había dicho y pensaba en lo que el estaba sintiendo en ese momento. En realidad tampoco sabía que tanto de ese sentimiento estaba ahí. Recordaba la impresión y el vuelco en su corazón cuando vio por primera vez a Sakura, era algo muy diferente. Pero al mismo tiempo muy intenso ¿Cómo diferenciarlos? En ese momento prefirió alzarse de hombros y empezar el regreso a su casa. Ya habría tiempo de pensar en eso.

CONTINUARA...


Notas del autor:

(1) goshujinsama: Termino que se usa para decir "Amo" o "Maestro" Muy usado por las chicas que se disfrazan de sirvientas o "Maids"

Ni machista ni feminista. La platica de Ino y los comentarios de Maito Gai los saqué de diferentes "casos de la vida real" Mi hermana solía llevar a sus amigas a dormir a la casa y más de una vez y gracias a lo delgado de las paredes tuve que escuchar sus platicas. Así que algo salió de eso. También hay algunas ideas de un profesor de civismo que tuve en la secundaria.

De un principio pensaba en una historia corta llena de pequeños chistes, pero según he avanzado la historia me doy cuenta de que aquí hay un poco más de lo que se ve en la superficie, justo en este momento no se cuantos capítulos más me llevara pero les prometo que estarán interesante y que esta historia verá su fin.

Ah y muchas gracias a todos los lectores que se están tomando la molestia de leer esta historia Especialmente a mi novia adorada que me impulsó a retomar la comedia romántica.

Me reservo el nombre del siguiente capítulo ya que puede dar demasiada información.

Desde mi pequeño planeta en algún lugar del anime.