Capitulo 4
Hacía una semana que Hermione había retomado su trabajo y en todo ese tiempo no había escuchado de Draco Malfoy más que un frio "Granger" como saludo. La atmosfera de la oficina era tan gélida que le extrañaba que no hubiera empezado a nevar dentro.
Mientras caminaba por el atrio del Ministerio le pareció notar a dos jóvenes brujas que la miraban y cuchicheaban entre sí. Al llegar a su oficina sorprendió a Marie leyendo una revista que escondió rápidamente en el cajón de su escritorio.
Luna llegó a su oficina a media mañana y con aire triste pidió a Marie que no las interrumpieran. Hermione la vio entrar con su túnica morada con lunares verdes y una bufanda a rayas haciendo juego y un aire melancólico que la preocupó de sobremanera.
Puede que te enojes conmigo pero creo que es mejor que te enteres por una amiga- dijo tendiéndole el ultimo numero de "Corazón de Bruja"- No es necesario que lo veas completo. Esta en las páginas centrales.
Hermione tomó la revista y hojeó con rapidez, sin tener idea de lo que iba a encontrar aun cuando pensaba que sería importante. De otra forma no se explicaba que Luna hubiera viajado desde Gales para verla.
En la página central en una fotografía a todo color se veía claramente a Ron Weasley montado en su escoba. A su lado una chica rubia con un ligero parecido a Lavender, también volando sobre una escoba de carreras, reía de alguna broma. Luego Ron la tomaba de la mano y quedaban ambos abrazados por la cintura y flotando frente al atardecer.
El artículo se titulaba "¿Romance en el Seleccionado de Quidditch?" y se componía de una serie de cursilerías referentes al "apuesto portero pelirrojo" y a la "hermosísima cazadora rubia" quienes habían iniciado su romance en medio de la gira de la Selección. Concluía con un detallado resumen de sus cartas astrales y explicaban a los lectores como "esta parejita está hecha el uno para el otro y su destino marcado en las estrellas".
Hermione estaba paralizada. Algo frio se le había instalado por dentro y le hacía temblar las manos. Ahora se explicaba que era lo que estaba leyendo Marie y los cuchicheos en los pasillos del Ministerio.
Luna se acercó, suavemente le desprendió la revista de las manos y la abrazo en silencio pero ni su calidez pudo deshacer el nudo que se le había instalado en la garganta y el estomago.
Hermione lo siento ¿puedo hacer algo por ti?
No… Si por favor, dile a los demás que no quiero hablar con nadie hasta haber aclarado esto. Necesito hablar con Ron primero.- respondió con voz ronca- por favor déjame sola necesito pensar.
¿Estas segura?...
Si, por favor Luna no me mires así. Estaré bien, debe haber una explicación razonable.- dijo con una mueca tratando con todas sus fuerzas que la voz no le temblara y tratando de encontrar todos y cada uno de los trocitos de su orgullo que en ese momento estaban desparramados.
Está bien. Si necesitas algo estoy disponible, solo llámame.- y con un cálido beso en la mejilla se fue.
Una vez sola, se sentó al escritorio y se quedó con la vista fija frente a un pergamino en blanco sin saber que escribir. Por primera vez en su vida no sabía como plantear una pregunta. "¿Qué le puedo decir? Ron por favor explícame ¿por que me conviertes en el hazmerreir de todos? O ¡Deja a esa rubia y vuelve a mi lado!... No nada de dramatismos. Ron y yo somos pareja. Tengo que confiar en él. Seguro existe una explicación razonable. Después de todo ya se han inventado chismes sobre mi" apoyo los codos en el escritorio y se cubrió los ojos con las manos mientras una vocecita insidiosa le soplaba dentro de su cabeza "pero algo de verdad había en tu relación con Victor Krum". Se sentía mareada y una sensación de irrealidad se había apoderado de ella. Finalmente respiro hondo y escribió
"Acabo de ver el ultimo numero de Corazón de bruja y creo merecer una explicación. Espero tu respuesta a vuelta de lechuza" hizo una pausa sin saber como terminar hasta que se decidió y firmó solo con su nombre. Doblo el pergamino y subió ella misma hasta la lechucería, por las escaleras para evitar los pasillos más concurridos, escogió un enorme búho real para asegurarse la entrega más rápida y volvió a la oficina. La respuesta tardaría un par de días.
Al llegar vio a Marie y Malfoy conversando. Draco la miró de reojo y cogiendo un par de documentos se encerró en su oficina.
Lo único que le faltaba, se había convertido en un blanco fácil para la mordacidad de Malfoy si este se decidía a atacarla. Esperaba que Ron llegara a Inglaterra y pudieran desmentir a esa revistucha del tres al cuatro que ya no sabía que inventar para ganar lectores.
Se hundió en el trabajo redactando aburridos informes rutinarios hasta tener su escritorio sin ningún caso pendiente. A la hora de almuerzo fue a una pequeña cafetería muggle en donde tomó una sopa, lo único que pudo tragar, y de regreso se instaló en el sillón de la oficina con dos enormes tratados de Ley Mágica Internacional para conocer los pormenores de la importación y exportación de criaturas mágicas en general y de kneazles en particular. Inmersa en su bruma personal, escuchó despedirse a Marie por lo que supuso que ya era hora de salida. Decidió quedarse un rato más, no le apetecía llegar a su departamento solitario y que le quedaran un par de horas para dar vueltas en él sin nada más que hacer que pensar antes de ir a dormir.
La sobresalto un golpeteo en su ventana y se inquietó aun mas al ver al enorme búho real, que había utilizado en la mañana, extendiendo su pata para que recibiera un sobre dirigido a ella en donde reconoció la letra grande y redonda de Ron. Desconcertada libró de su carga al ave, la que voló presurosa de vuelta a la lechucería.
"Querida Hermione:
Se que es una cobardía no hablar contigo cara a cara a pesar de estar en Londres. Vine solo por unas horas, pero me faltó tiempo para reunir el valor de enfrentarte por que se que te sentirás herida y será por culpa mía.
No eres tu Hermione, soy yo quien cambió, ya no siento igual que antes y estoy confundido. Solo te pido que me des un tiempo para aclararme y decidir que voy a hacer y quien es la mujer a quien realmente amo.
Siempre ocuparás un lugar importante en mi vida por todas las cosas que pasamos juntos.
Ron"
Termino de leer la carta y simplemente enloqueció. Cogió la fotografía de su escritorio y la lanzó contra la pared mientras gritaba "ESTUPIDO…IMBECIL…. Con esa carta tan cliché "No eres tu soy yo" maldito Cobarde¡" cogió la varita y lanzo un hechizo que hizo explotar su taza de café, regalo de Ron por su primer aniversario. La furia la cegaba y veía todo rojo, lanzó otro hechizo contra los cojines de su sillón que lanzaron el relleno por toda la oficina y en medio de ese caos algo en su interior se quebró y le aflojó las piernas. Cayó sentada al suelo en donde empezó a sollozar ruidosamente, lloró por el tiempo junto a Ron, por los recuerdos, por su corazón roto, por la traición y la cobardía y finalmente por el tiempo que le esperaba siendo pasto de la curiosidad y el chismorreo de los demás.
La oficina había quedado a oscuras y se sentía helada y sin fuerzas tenía el pelo completamente desordenado, los ojos hinchados y la nariz roja e inflamada. De pronto se abrió la puerta y, silenciosamente, Draco Malfoy se paró frente a ella.
No digas ni una palabra Malfoy…- Su humillación ya no tenía límites, cuando se fijó que la mano pálida de Draco le alargaba una taza de café. Bebió un sorbo y lo sintió tibio y dulce- Gracias…- dijo, sintiendo como nuevamente se le llenaban los ojos de lágrimas.
Arréglate un poco. Te llevaré a tu casa, no estás en condiciones de aparecerte- dijo Draco mientras con hábiles movimientos de varita ponía un poco de orden en el caos que se había transformado la habitación. Levitó los restos de la fotografía, el jarro y la carta y los metió en una caja en el anaquel más alto del librero.
Hermione entró al baño, se lavó la cara y se recogió el pelo. Aun sentía las piernas débiles. La imagen del espejo le mostró que estaba realmente desastrosa, pero al menos ya no había manchas de lágrimas en sus mejillas ni maquillaje corrido bajo los ojos.
Vamos- dijo Malfoy caminando hacia los ascensores- te llevaré en mi auto.
Viajaron en silencio en el deportivo negro que esquivaba el transito de forma "mágica". Malfoy manejaba con seguridad y rapidez y Hermione agradeció de corazón que no hiciera ningún comentario pues se encontraba demasiado débil y catatónica para hacer frente a un duelo verbal. Su contacto se limitó a las fugaces miradas que dio cada uno de ellos al perfil que se recortaba en la ventana opuesta. Draco aparcó en la puerta del edificio de Hermione, se bajó para abrir la puerta del pasajero y le tendió la mano para ayudarla a salir del automóvil.
Malfoy, no se que decir. Gracias por todo.
No hay de que Granger. Hasta mañana- se subió al auto y partió dejándola en la puerta de su edificio con la mirada fija en los focos traseros del automóvil negro que desapareció entre el transito a los pocos segundos. No alcanzó a ver unos ojos grises que la observaban desde el espejo retrovisor del mismo vehículo.
Eran casi las diez cuando Draco llegó al restaurante esperando que sus amigos no se hubieran marchado.
Hey Dragón ¡Que te pasó?, llevamos horas esperando. ¿Tu jefecita te dio trabajo extra?- bromeó Theo desde su lugar en el bar.
Pansy se acercó a Draco y lo saludó con un abrazo
Queremos que nos cuentes todos los pormenores de la noticia del momento. Es un chisme sabroso y tu estas en primera fila.- dijo colgándosele del brazo y guiándolo hábilmente a una mesa- Y bien…? comienza ya.
No se de que estas hablando Pansy- respondió Draco tomando al descuido la carta de restaurante.
Por favor Draco. Si es la comidilla de todo el mundo mágico. La ruptura de la sabelotodo Granger y la comadreja. ¡Apareció una fotografía en la página central de Corazón de bruja! Weasley abrazando a la cazadora de la Selección Alice Stevens.
Los amores no son eternos- intervino Nott mirando fijamente a Pansy por sobre su copa de vino- a veces, por mucho que ames a alguien, necesitas ser correspondido y concretar y no sentirte como el eterno bufón en busca del amor de la dama sin resultado.
Pansy le lanzó una mirada interrogadora, pero Theo ya se había dado la vuelta tratando de llamar la atención del camarero, por lo que se concentró en Draco tratando de sonsacarle algo.
Lamento informarte que Granger no me ha nombrado su confidente ni su paño de lagrimas, así es que no tengo puta idea de lo que me hablas. Ahora, si quieres, puedo darte detalles de la última redacción sobre la importación de gusarajos que….
Eres imposible- le dijo golpeándolo con la servilleta y dedicando su atención a Theo- y tu ¿tienes algo que contar?
Vamos Pansy, sabes que solo leo Negocios del Mundo Mágico.
La noche transcurrió de manera agradable con Theo, como siempre, contando las mejores anécdotas que los hicieron reír a carcajadas.
Theo ¿Me llevas a casa?- Pansy le dedicó una sonrisa coqueta y lo tomó del brazo.
Creo que esta vez te irá a dejar Draco. Necesito caminar un poco. Nos vemos princesa. – dijo dándole un beso en la nariz y despidiéndose de Draco con un gesto.
¿Qué le pasa?- dijo Pansy observando a Theo por el espejo del auto mientras se alejaban.
¿No lo sabes? Quizás esta cansado
No seas exagerado. Se que el mundo de los negocios es estresante, yo misma estoy en él, pero no es para que te pongas una mascara de payaso toda la noche y después partas a caminar en la oscuridad como alma en pena.- Tuvo que sostenerse por que Draco, dando un rápido viraje se estacionó frente a un parque.
Escúchame y no me interrumpas. Lo que voy a decirte no lo puedes repetir ni bajo un crucio. Te lo digo solo, única y exclusivamente por que son mis mejores amigos y ambos, par de cabezas duras, están dejando pasar el tiempo que podrían ocupar siendo felices y comiendo perdices.- Draco se volvió hacia ella con una sonrisa- Theo esta enamorado de ti desde hace por lo menos un año y lo único que espera es una mínima señal de interés de tu parte.
Estas loco… Theo es un Casanova redomado que cambia de pareja como cambia de camisa si crees…
Te dije que no me interrumpieras. Y tú, mi querida amiga, estas esperando exactamente lo mismo y además que él de el primer paso. Al final están ambos estancados. Creo que te toca a ti decidir, pero hazlo rápido. Ya te dije que se está cansando. En todo caso debieras pensar ¿Cuándo fue la ultima vez que nos enteramos de una aventura de Theo?- Draco guardo silencio. Casi podía ver los engranajes del cerebro de Pansy funcionando a toda maquina.
¿Dónde está?- le pregunto con ojos brillantes de emoción
No estoy seguro.
Acompáñame a buscarlo- Draco la tomó por los hombros y la miró con fijeza.
No. Esto es algo que tienes que hacer sola.
Pansy salió del vehículo y se puso su capa. Al sacudirla algo brillante rodó al suelo, lo recogió y se lo dio a Draco.
Parece que no soy la única que guarda secretos y tu "jefecita" si te dio trabajo extra.- dijo burlona y dándole un beso en la mejilla se despidió – deséame suerte- le dijo antes de desaparecer en un giro.
Draco quedó mirando pensativo la pequeña plaquita plateada con el broche roto. A la luz del farol, se leía claramente "Hermione Granger Ministerio de Magia".
