El reino mostraba una gran celebración, las calles estaban adornadas con las banderas de la triple alianza del continente correspondiente a Hogwarts, Durmstrang y Beauxbatons, todos animados pues Hogwarts sería en esa ocasión la cede del campeonato de equipos.

- ¿Por qué el campeonato se maneja por equipos? – Pregunta un chico del grupo

- Bueno, antes el campeonato era conocido como el torneo de los tres magos, pero tras lo ocurrido con los mortífagos la individualidad no era una opción, por ello se cambió al torneo de equipos – Explico McGonagall

- Oh... - Dijeron los chicos al unísono

- ¿Entonces el trío dorado participo? – Pregunto otro con emoción

- Si, aunque a Hermione no le interesaba mucho que digamos – Respondió Molly recordando la cara de la castaña cuando los tres fueron a anunciarle el acontecimiento

- ¿Por qué? –

- A ella no le anima mucho la idea de pelear sin sentido y el torneo tenía poco sentido para ella –

En el salón principal del castillo se encontraban todos los caballeros de Hogwarts, esperaban la llegada de los elegidos de las otras escuelas y los reyes correspondientes, con ello Dumbledore daría el anuncio oficial del torneo y el comienzo de este.

En la fiesta todos los caballeros se encontraban con sus respectivos uniformes, las mujeres podían decidir si usar falta o pantalón para el evento, tenían esa libertad pues todos llevarían sus capas.

Ya habían pasado cinco años desde que el trío dorado se había vuelto un equipo oficial, sus clases y talleres eran un poco más avanzados que los demás, además de que llevaban más que otros, pues lo consideraban necesario, aun así, serían los primeros de su generación en ser autorizados por el rey como equipo oficial de la armada de caballeros de Hogwarts, y por ende tendrían que cumplir con las misiones que les fueran otorgadas.

Como en cualquier evento, junta o cualquier cosa que los requiriera llegaban juntos, y así lo hicieron esa vez. Al llegar muchos los veían con estima, se llevaban bien con la mayoría de caballeros con excepción de los caballeros de Slytherin, pues el cabecilla de ellos era Draco Malfoy, el cual continuaba molestando a Hermione y a sus amigos.

Los tres se dirigieron a tomar una copa de vino, conversaban de sus talleres y en algunas estrategias para presentárselas a McGonagall, a Snape y al final al rey, estaban tan enfrascados en su conversación que no se percataron del anuncio de la llegada de los participantes de los otros dos reinos.

- Jóvenes – Hablo con fuerza Dumbledore captando la atención de todos – Por favor dejen la vía libre para la llegada de nuestros invitados y denles una calurosa bienvenida –

Tras sus palabras todos los caballeros se acomodaron a los lados, dejando un pasillo desde la entrada hasta la parte de enfrente del trono, en ese momento unas mariposas de luz fueron las primeras en entrar, sus colores cálidos eran atrayentes y seguidas de estas entraron doncellas con uniformes azul celeste, todas mostrando elegancia, a su paso saludaban a los caballeros de Hogwarts y al terminar su recorrido hicieron una reverencia ante el rey, el cual se levantó y espero.

- Dumbledore – Una mujer que rondaba los tres metros apareció detrás de las doncellas e inclino su cabeza ante el rey el cual sonrío

- Madame Maxime, un gusto que haya venido – Hizo una seña hacia uno de los tronos a lado del suyo al cual la mujer asintió y se posiciono frente a el

Aquella mujer se trataba de la reina de Beauxbatons, media giganta, de no solo apariencia imponente, también su personalidad lo era. En Beauxbatons la armada se dividía en caballeros y doncellas, cada uno con distintos métodos de formación y se turnaban la participación en los torneos, este año les tocaba a las doncellas.

Las doncellas de azul celeste siguieron los señalamientos de McGonagall y se posicionaron a lado de la casa de Hufflepuff dejando así el paso a los estudiantes de Durmstrang.

A diferencia de Beauxbatons, los caballeros de Durmstrang entraron marchando, se podía ver la dureza en sus rostros, tanto de hombres, que eran la mayoría, como de las mujeres. Mientras marchaban hacían un espectáculo con dragones de fuego que danzaban sobre ellos y al llegar frente a Dumbledore y Maxime desaparecieron, los caballeros se inclinaron mostrando respeto y el director de Durmstrang hizo acto de presencia posicionándose frente a los otros dos de la alianza.

- Karkarov, nos honra su presencia –

- Lo sé, así debe ser – Dice petulante el hombre y saludando con un gesto a la media giganta para luego posicionarse, de mala gana, del lado izquierdo de Dumbledore mientras sus muchachos se acomodaban a lado de los caballeros de Slytherin.

- Bien, ya que estamos todos presentes les diré la forma en la que se escogerán a los participantes del torneo – Snape llega a lado del rey y le entrega una copa de gran tamaño, adornada con oro, plata y algunas gemas haciéndola ver imponente – Los equipos que deseen participar deberán meter el nombre de su equipo escrito en un pequeño papel en esta copa, tienen siete días para hacerlo, y la siguiente semana anunciaremos los equipos que la copa decida son dignos para participar – Tras su introducción la gran mayoría de caballeros y doncellas gritaron animados ante el torneo, muchos equipos habían decidido inscribirse y otros aun lo planeaban, pero la emoción por verlo y vivirlo los animaba – Bien, entonces, comencemos con la cena –

Tras sus palabras todos se dirigieron a las grandes mesas abarrotadas de distintos alimentos que los elfos aun acomodaban para mayor comodidad de los caballeros, doncellas y reyes.

- Señorita Hermione – Un pequeño elfo se acerca a la nombrada y la jala un poco de su pantalón

- Hola Dobby ¿Qué ocurre? – La castaña se agacha para quedar a la altura del elfo

- Dobby sabe que a usted no le gusta beber, así que Dobby le preparo una jarra especial del jugo que le gusta – El pequeño elfo muestra entonces una jarra detrás de él, la castaña sonríe y la toma

- Muchas gracias Dobby – Agradece mientras le palmea la cabeza – Le pediré a Molly que me ayude a prepararte un pastelillo especialmente para ti – Menciona guiñándole un ojo haciendo sonreír al elfo

- Muchas gracias señorita Hermione – Agradece el pequeño antes de desaparecer

- ¿En serio vas a tomar jugo? – Pregunta Ron llegando con su amiga con dos platos, uno lleno hasta el tope de carne, pollo y papas, el otro con un pedazo de carne y muchas verduras

- Sabes que prefiero evitar tomar, además Dobby me lo trajo con cariño, nunca podría despreciarlo – La chica acepta el plato moderado que le había traído su amigo

- Además, ella es la que nos cuida si tú y yo nos embriagamos – Responde Harry llegando con sus amigos con su plato y tres copas, dos de ellas con vino y dándole una a Ron

- Eso es cierto – Admite Ron mientras le da un sorbo a su bebida - ¿Y te lo tomarás directo de la jarra? – Se burla su amigo pues esta era algo grande

- Tonto, mejor busquemos un lugar para sentarnos –

Los tres continúan hablando y riendo mientras se dirigen a uno de los pilares más alejados del salón, sentándose en el suelo y comiendo mientras continúan con su plática la cual en ocasiones los hacía reír o dirigir pequeñas burlas hacia alguno de los tres.

Pero aquella interacción que tuvo la castaña con el pequeño elfo no pasó desapercibida por dos personas, una de ellas una chica rubia de ojos celestes que sonrío ante el tacto de la chica con la criatura mágica, la otra persona se trataba de un chico castaño oscuro proveniente del reino de Durmstrang el cual también sonrío, pero al enfocarse en la sonrisa de la castaña, ignorando a su pequeño amigo.

- ¿Entonces es cierto que Viktor fue rechazado por Hermione? – Pregunta el niño pelinegro sorprendido – Pero es grandioso –

- Sin duda lo es, él siempre se llevó bien Hermione, incluso después de que Hermione lo rechazará, son buenos amigos – Responde McGonagall

- Además, Hermione no necesitaba de alguien que la mimara – Menciona Molly ganándose miradas curiosas – Ella siempre necesito que la complementara, alguien que la retara en muchas formas, pero que la calmara y apoyara cuando lo necesitaba – Hagrid y McGonagall asintieron dándole la razón

- ¿Y Delacour lograba eso? – Pregunto de nuevo el chico

- Sin duda alguna – Respondieron los tres mayores

- ¿Entonces nadie te interesa Hermione? Hablando románticamente – Pregunto el azabache dejando su plato vacío a un lado

- Pues no, nadie me ha interesado de ninguna forma – Responde tranquila la castaña tomando un bocado de sus verduras

- Admítelo Hermione, te juntaste tanto con nosotros que ahora también te gustan las mujeres – Aquello dicho por Ron hizo que Hermione se atragantara con su bocado y comenzara a toser mientras Harry soltaba una carcajada por la ocurrencia

- Excusez moi – Una suave voz interrumpió lo que Hermione iba a decir y los tres amigos voltearon a ver a la persona que les hablaba – No quería interrumpir su conversación, pero note que ustedes tienen una bebida sin alcohol – Dice señalando la jarra que todavía tenía la mitad de jugo

- Es de la aburrida de Hermione – Responde Ron volteando hacia otro lado evitando la mirada asesina de su amiga

- ¿Me podrías regalar un poco? Es para mi hermana Gabrielle – Pregunta mientras señala a una chica más joven que ella

- Claro, puedes llevártelo si gustas – Responde amable la castaña

- Merci – Se agacha hasta tomar la jarra y le da un beso en la mejilla a Hermione en señal de agradecimiento antes de irse con su grupo de amigas y su hermana la cual se sorprende al ver la bebida y ríe junto con su hermana

- Te lo dije Harry, somos buena influencia – Anuncia Ron al ver que Hermione no dejaba de ver a la rubia, haciendo reír nuevamente a su amigo y recibiendo un golpe de parte de su amiga

- Eres un idiota Ron – Dice ofendida pero sonriente

- ¿Su primer acercamiento fue por una jarra con juego? No suena muy romántico – Interrumpe la niña fan de Hermione haciendo reír a los adultos

- Quizá no sea romántico, pero es que Delacour no era precisamente sociable, así como Hermione prefería estudiar y perfeccionarse, a comparación de Harry y Ron – Habla McGonagall

- Yo creí que Ron y Hermione se quedarían juntos – Menciona otro haciendo un puchero

- Pues unos años antes del torneo lo intentaron, pero no se sentían cómodos en un plan amoroso, así que decidieron quedarse como amigos – Responde Molly

- Oh... - Expresaron todos sorprendidos, incluyendo a los otros adultos que escuchaban la historia sin interrumpir

- Continúe señor Hagrid – Hablo la pequeña emocionada

Los caballeros y doncellas invitados participaban en los cursos, clases y talleres de los caballeros de Hogwarts, esto según sus intereses. La mayoría de los caballeros de Durmstrang se incluían con los Slytherin, las doncellas de Beauxbatons en cambio preferían evitar a esa "casa" y se dividían en las demás.

Harry, Ron y Hermione compartían todos los cursos, talleres y clases con excepción de una sola, la cual escogían por gusto personal. Harry continuo en Quidditch por lo que sus habilidades al volar con la escoba eran bastante superiores haciéndolo el mejor volador en el reino. Ron continuo con aquellos enfocados a estrategias por lo que muchas veces se encontraba con caballeros de Slytherin los cuales lo molestaban, pero él siempre los dejaba en ridículo a la hora de poner en practica dichas estrategias. En cambio, Hermione fue por un camino un poco distinto, si bien la historia y toda la teoría le llamaban la atención decidió irse por algo distinto, pues tomaba talleres que incluían a criaturas mágicas, desde su origen, su historia, sus comportamientos, todo, había algo en todas ellas que llamaba su atención.

- Vamos Hermione – Insistía Ron – Es nuestra oportunidad de demostrar que somos grandiosos juntos –

- ¿Por qué demostrarlo? – La castaña se dirigía al bosque pues Hagrid le dijo que le mostraría algo

- Hermione, esto podría ayudarnos a mejorar aún más – Continuo Harry caminando del lado contrario al de Ron

- No lo sé – La chica se detuvo y sus amigos también – Sé que estamos cerca de que por fin nos manden a misiones y todo eso de la guerra junto con la aparición de los mortífagos, pero... -

- Hermione – Harry la toma de los hombros – Nosotros siempre estaremos juntos para apoyarnos, nada nos detendrá –

- Solo debemos confiar en nosotros mismos, tener un poco de ego y presumirlo no es malo – Continuo el pelirrojo

- Bien... - Acepto suspirando – Vayan y metan el papelito ese a la copa – Sus amigos sonrieron y salieron corriendo rumbo a la copa, no sin antes gritarle a Hermione que la querían y era la mejor

La castaña negó y al verlos ya lejos continuo con su camino, Hagrid le había pedido que lo encontrará en su cabaña, que estaba cerca de los límites del reino y justo al inicio del bosque. Si bien en un inicio el lugar le parecía algo tétrico con el tiempo se fue acostumbrando y al final se volvió de sus lugares favoritos.

Al llegar a la cabaña noto que estaba completamente oscura, así que solo la rodeo pues sabía que el hombre en ocasiones se encontraba en la parte trasera jugando con algunas criaturas del bosque o con sus mascotas extravagantes.

- Hagrid lamento llegar... Tarde... - La chica había encontrado al hombre, pero al acercarse noto que este no estaba solo

- Oh Hermione, llegas justo a tiempo – El hombre sonriente volteo hacia ella y el animal que estaba a unos metros de él la miro detenidamente

- Eso es un... -

- Un hipogrifo –

Frente a ella el enorme animal le imponía respeto, era justo como lo describía uno de sus libros, su cabeza, alas y garras delanteras correspondían a las de un águila gigante y el cuerpo, patas traseras y cola correspondían con las de un caballo. Aunque en su libro nunca menciono que podían ser de distintos colores, pues este cumplía con aquellos ojos anaranjados, pero él era de color negro.

- Como estas tan interesada en las criaturas mágicas pensé que podría interesarte ver algunos en persona – Habla Hagrid sacando de sus pensamientos a la castaña

- Es increíble – Expresa admirando al animal - ¿Tiene nombre? –

- No, en realidad es nueva en el reino, quizá se perdió porque tiene una herida en el ala, acepta los alimentos y el agua que le dejo, pero no me permite acercarme para curarla –

- Nueva... - Susurra la castaña sin dejar de verla, notando la herida de la que hablaba Hagrid, si bien no era grave no le permitía volar y de infectarse causaría más problemas – Querías que viniera para ver si podíamos curarla entre ambos –

- Entre mujeres se entienden ¿No? – Ambos sonrieron

Hermione se puso a un lado de Hagrid, a unos metros del hipogrifo, sabía que era una de las criaturas mágicas más respetuosas por lo que lo mejor era esperar a que diera señal de no estar molesta con su presencia. Ambas se veían fijamente sin moverse, pasaron varios minutos hasta que el hipogrifo se acercó unos pasos a Hermione la cual sonrío, esa era la señal de que podía acercarse. Poco a poco los metros desaparecieron entre ellas, estaban justo una frente a otra sin dejar de verse hasta que el enorme animal inclina su cabeza permitiéndole a Hermione acariciarla, la cual pasa suavemente su mano sobre su cabeza un par de veces. El hipogrifo levanta su cabeza nuevamente y comienza a rodearla, como si la analizara en su totalidad, la castaña solo se quedó parada hasta que el animal saciara su curiosidad.

- Creo que le agradas – Comento sonriente Hagrid

- Eso es bueno – Nuevamente el animal se quedó frente a ella – Necesitamos curarte... - Le habla al animal señalando su ala – No es grave, pero si no lo curamos tardara mucho en sanar – El animal zarandea un poco su cabeza, como si se negara a la petición de la chica – No te haremos daño y será rápido, solo colocaremos un ungüento –

El animal parece meditarlo un momento, en el cual Hagrid le hacía una seña a Hermione de que no sabía lo que ocurriría, la castaña suspiro, tendría que esperar a la decisión del animal y de negarse tendría que insistirle otro día.

Paso casi una hora, tanto Hagrid como Hermione iban a regresar a la cabaña aceptando la negativa del animal hasta que este se acercó a la chica cuando le dio la espalda, empujándola levemente con una de sus garras, la chica se giró y vio cómo se echaba en el suelo levantando el ala dejando ver la herida.

- Te ha dado permiso – Hagrid le dio el ungüento a Hermione la cual siente y tomando el envase se acerca hasta hincarse frente a la herida

- Sentirás pegajoso, pero no te dolerá – Hablo mientras tomaba una cantidad considerable con su mano y comenzaba a esparcirla por la herida, el animal se mostraba tranquilo, cosa que ayudaba a los nervios de la chica pues sabía que los hipogrifos eran criaturas de temer – Listo – Dijo tras un par de minutos y poniéndose de pie – En dos días ya podrás levantar bien el ala para volar, solo no te laves donde está el ungüento – Añadió la castaña sonriéndole al animal el cual apego su cabeza a ella para que la acariciara, como si de un felino se tratará

Tras aquello paso un rato con Hagrid tomando el té afuera y dándole de comer al hipogrifo que de vez en cuando se acercaba a Hermione para que le diera mimos. Ambos dedujeron que se trataba de un hipogrifo hembra joven, aunque no sabían de donde había venido.

Al comenzar a caer la noche la chica se despidió de ambos amigos y fue rumbo al castillo para la cena. Al llegar se sentó en su lugar de siempre donde sus amigos ya la esperaban emocionados, contándole que habían sido aceptados por la copa, el cual era el primer paso para poder participar en el torneo.

- ¿Tú que hiciste toda la tarde Hermione? – Pregunto Harry comenzando a cenar

- Estuve con Hagrid, me estuvo enseñando sobre criaturas mágicas – Respondió omitiendo detalles

- Debió ser interesante si te pasaste toda la tarde con el – Comento Ron antes de atragantarse con una pierna de pavo

- Sin duda alguna – La sonrisa de la castaña le causo curiosidad al azabache, pero se alegró de que su amiga estuviera feliz

- La rara estuvo con el patético mayor toda la tarde – La voz de Malfoy se escuchó a espaldas de los tres los cuales suspiraron al mismo tiempo

- ¿Eso quiere decir que pasaste la tarde con Pansy? – Responde Hermione haciendo reír a sus amigos

- Muy graciosa desterrada, pero sabes que me refiero a ti y al barbudo ese –

- Te creía más listo Malfoy, recuerda que se llama Hagrid, no es difícil – Arremato Harry haciendo enojar al rubio

- Claro, el huerfanito tiene ayudar a la desterrada –

- ¿Cómo vas con tu equipo Malfoy? – Pregunto Ron, todos sabían que no había logrado formar un equipo propio y tuvo que incorporarse con uno al azar

- Bien, al menos a mí me compran equipo nuevo y no tengo que heredar uno viejo y sucio –

- Ron! – Elevo la voz Hermione evitando que su amigo se levantará y golpeara al rubio, aunque este se cruzó de brazos molesto

- Vaya desterrada, los tienes bien entrenados, te felicito – Bromeo nuevamente antes de irse a su mesa

- Qu'ils vous donnent pour le cul (Que te den por culo) – Hablo Hermione en francés haciendo reír a sus amigos, pues los tres lo hablaban fluido, aunque escucho un carraspeo detrás de ella

- Su francés es realmente bueno – Era la misma chica rubia que le había hablado en la fiesta de bienvenida, sabiendo que entendió a la perfección lo que había dicho enrojeció – Mis amigas y yo queríamos saber si no habría inconveniente de sentarnos a lado de ustedes –

- Para nada, adelante – Hablo Harry al ver a su amiga sin habla –

- Merci –

Así, mientras que Harry y Ron continuaban su cena frente a Hermione esta última tenía a las francesas a lado de ella, cosa que no le facilitaba el poder disfrutar su cena.

- Excusez moi señorita Granger – La más pequeña del grupo de francesas que se había sentado al lado de ella le jalo una manga para llamar su atención

- Dime – La castaña dejo de lado su bocado y se centró en la chica

- Quería agradecerle el jugo que me dio la otra ocasión, estaba realmente delicioso, y mi hermana no me dejaba tomar del vino que dieron esa noche – Su hermana le sonrío

- Aun eres menor para tomar Gabrielle - Respondió

- No hay de qué, pero en realidad deberíamos agradecerle ambas al elfo que lo hizo –

- Pero tú le ordenaste que lo hiciera ¿No? – La chica hablo recordando que en su reino simplemente se les ordenaba a los elfos que hacer y que no

- No – Negó la castaña, mientras tanto la hermana mayor de la menor escuchaba disimuladamente la conversación – El elfo que hizo el jugo es un amigo de nosotros – Señalo a sus amigos que le sonrieron mientras comían – Se llama Dobby y muchas veces él nos hace algunos favores, por ejemplo, el jugo que hizo porque yo no acostumbro a tomar bebidas alcohólicas, pero a cambio decidí regalarle un panque que le gusta mucho –

- Así que es tu amigo – Afirmo para sí misma la chica – Increíble – Respondió sonriente regresando su atención a su cena

La cena estaba por culminar, algunos caballeros y doncellas ya se habían retirado, pero el trío dorado aún seguía sentado hablando animadamente con el grupo de francesas que curiosas se habían anexado a sus conversaciones, compartiendo anécdotas de ambos grupos.

- Entonces quieren participar en el torneo – Pregunto Alizee, una de las chicas francesas que destacaba por su cabello castaño claro ondulado y ojos color avellana

- Así es – Afirmo sonriente Ron

- Nosotras también metimos nuestro equipo – Dice emocionada Mirelle, otra chica del grupo de cabello negro y ojos verdes

- Sería un honor poder enfrentarnos de manera amistosa – Harry alza su mano para estrecharla con Mirelle como si de una promesa futura se tratara

- Y tú 'Mione ¿No estas emocionada? – Pregunta Fleur Delacour, hermana mayor de la pequeña Gabrielle

- A decir verdad, no me anima mucho la idea, pero sin duda sería algo interesante – Responde bebiendo de su té

- Sería un tres contra tres – Habla Ron – Un duelo de estrategia entre Alizee y yo –

- Un duelo de Habilidad entre Mirelle y Harry – Habla Alizee

- Y un duelo en lodo entre Fleur y Hermione – Sentencian los dos haciendo sonrojar a las dos mencionadas y haciendo reír a Harry y Mirelle

- ¿Por qué en lodo? – Pregunta su hermana provocando que su sonrojo aumentara al igual que las risas – Habiendo tantos lugares mejores para pelear, como una cama – Continuo la broma haciendo estallar en risas a los otros cuatro mientras Fleur y Hermione no sabían que hacer o decir

- A eso le llamo estrategia – Admite su pelirrojo amigo al ver la rapidez con la que siguió la broma, pero siendo golpeado por una bolita de papel de parte de Hermione

- Eres un tonto – Hablo la castaña mientras se ponía de pie - Debo irme, McGonagall me pidió que le ayudara con unos documentos y deben estar listos para antes de este fin de semana, buenas noches – Se despidió del grupo aun sonrojada y salió del castillo con rumbo a su hogar que compartía con la mujer

- ¿Se molestó? – Pregunto Gabrielle

- No, es solo que se toma en serio el ayudar a McGonagall, mañana en el desayuno estará como si nada – Aseguro Harry

- ¿'Mione trabaja con la señora McGonagall? – Pregunta curiosa Fleur al ver que la castaña se había ido

- Para nada – Dice Ron – Lo que pasa es que vive con ella y le ayuda con algunos deberes, como no es algo que se le dificulte le agrada ayudarle –

- Entonces es su madre – Afirma Alizee

- Tampoco – Habla Harry – Lo que pasa es que un día, cuando McGonagall regresaba de una exploración fuera del reino encontró en su camino a una pequeña niña herida, había sido apedreada, al parecer había sido desterrada de su pueblo, aunque nadie sabe la razón –

- Y esa niña era Hermione – Dijo Fleur sorprendida

- Les pedimos que no mencionen nada de esto, ya ha superado el tema, pero no es agradable que te lo recuerden – Pidió Harry

- No diremos nada – Afirma Mirelle por las cuatro

Conversaron por unos minutos más hasta que decidieron que era mejor retirarse y que se encontrarían a la mañana siguiente para desayunar juntos.

- Fleur – Hablo en voz baja Gabrielle mientras dejaba que sus dos amigas se adelantaran un poco - ¿Tú veela está bien? –

- ¿A qué te refieres? – La pregunta la sorprendió

- Tu veela se alteró un poco cuando estaban conversando hace rato, cuando dijeron lo de Hermione–

- Ah eso, es solo... que me sorprendió, pero estoy bien –

Su hermana asintió ante su respuesta, aunque no muy convencida y continuo su camino con Fleur, la cual se quedó pensando en su pregunta y por qué le preocupaba tanto ese asunto de la castaña.

- ¿Y saben de dónde venía Hermione? – Pregunto ahora un hombre mientras bebía su cerveza

- No, es un secreto que decidió guardar – Hablo Hagrid

- Diría que más bien decidió olvidarlo – Hablo McGonagall recordando cuando se encontraron ambas

- Vaya... - Contesto imaginando lo difícil que fueron al inicio las burlas para ella y lo fuerte que debió volverse

Justo siete días después nuevamente el castillo estaba atiborrado de caballeros y doncellas, todos emocionados pues por fin la copa revelaría a los equipos que participarían en el torneo, esto sería anunciado antes del inicio de la cena, por lo que los presentes ya se encontraban sentados con sus copas, expectantes ante el anuncio.

- Jóvenes doncellas y caballeros – Hablo Dumbledore con los otros dos reyes a cada lado – Siete días han pasado, algunos equipos aceptados por la copa mientras que otros rechazados, pero ahora es el momento en el que la copa revelará a aquellos que considere dignos para enfrentarse amistosamente – Tras sus palabras una horda de aplausos se escuchó y con eso la copa dejo escapar tres pequeñas bolas de fuego que se posaron entre las manos de cada uno de los directores, eran los papeles con los nombres de los equipos escogidos por la copa

- Por Durmstrang – Anuncio Madame Maxime – El equipo liderado por Viktor Krum – Bastonazos sonaron en el suelo mientras los participantes de aquel reino festejaban que uno de sus mejores caballeros participara en el torneo

- Por Beauxbatons – Hablo ahora Dumbledore – El equipo liderado por Fleur Delacour – Las doncellas felicitaban al trío de amigas mientras Fleur abrazaba a su hermana emocionada y recibía una sonrisa por parte de Hermione

- Y por Hogwarts – Fue el turno de Karkarov – El equipo liderado por Cedric Diggory – Fue el turno del reino de Hogwarts en celebrar a los escogidos, el trío dorado se sonrío entre ellos y se encogieron de hombros, ya tendrían otra ocasión para participar en algún torneo

- Muy bien jóvenes – Retomo la palabra Dumbledore – La apertura y primera prueba se realizarán dentro de tres días así que por favor... - Pero su voz se vio opacada por un fuerte ruido proveniente de la copa, la cual se sacudió por unos segundos hasta que expulso otra pequeña bola de fuego que cayó en manos del rey Dumbledore el cual abrió el papel y se sorprendió, volteando hacia los otros dos reyes y hablando en voz baja entre ellos

- ¿Qué habrá ocurrido? – Pregunto Ginny a su hermano Ron el cual hizo un gesto de desconocimiento - ¿Harry? – El azabache le respondió de igual forma

- Al parecer – El rey hablo después de un rato discutiendo con los otros dos reyes – La copa ha decidido que este año participarán cuatro equipos – Los murmullos de sorpresa se presentaron de inmediato y todos se veían entre sí preguntándose cuál sería ese cuarto equipo – El cuarto equipo que participará es el trío dorado –

Durante unos segundos todo se quedó en silencio, hasta que los caballeros de Hogwarts, más en específico los de Gryffindor, estallaron en emoción y aplausos, los participantes de los otros dos reinos no entendían pues no sabían quiénes eran el trío dorado, creían que todos los equipos habían puesto sus nombres en el papel, empezando por el líder.

Fue hasta que la multitud de leones comenzaron a abrazar y felicitar a Harry, Ron y Hermione que los demás entendieron que ellos eran el dichoso equipo. Harry y Ron emocionados al igual que el resto, pero Hermione aun sin salir de su sorpresa por dicha noticia, pero al final sonriendo a sus amigos y a los demás. Aunque esa sonrisa no convenció a Fleur pues la veía forzada de alguna manera.

- ¿Por qué ese año la copa decidió que participaran cuatro equipos? – Pregunto el niño pelinegro

- Nadie sabe, simplemente fue decisión de la copa – Respondió Hagrid – Cuando aún se manejaba el torneo de los tres magos en una ocasión la copa escogió cinco campeones, sus razones tendrá la copa para decidir ese tipo de cosas –

- Díganme que no me he perdido la hermosa parte donde salgo yo – Hablo una chica pelirroja entrando con prisa al bar

- ¿Dónde estabas Ginny? – Hablo Molly a su hija la cual le sonrío

- Es una sorpresa, pero tardara en llegar –

Ante el misterio los presentes guardaron silencio unos minutos, pero la pelirroja no dijo nada, solo paso por la barra, tomo un tarro y lo lleno de cerveza.

- Continua mi adorado Hagrid – Dijo mientras levantaba su tarro haciendo reír al hombre