Capítulo 4

Intruso

"Vaya que ese tipo estaba buenote" pensaba Rosalie ya solo a unas cuantas calles del departamento. "Tenía un muy buen trasero."

Su teléfono celular comenzó a sonar indicándole que tenía un mensaje de texto, era de Ryan y decía: Siempre estoy pensando en ti, Rose. Te extraño demasiado. Te amo.

-Gracias por el recordatorio de que tengo novio y que no debo estar pensando en el trasero de otros tipos.- se dijo a sí misma cuando aparcaba el auto.

Entró al departamento y como no vio a ninguna de sus amigas, se puso a buscarlas por todo el lugar hasta que detectó un olor extraño, siguió el aroma hasta la cocina y fue cuando vio todo el desastre en el horno, el intento de lasagna quemado y lo que quedaba del químico del extintor.

-¿Pero qué demonios pasó aquí?- dijo Rosalie

Sacó su celular para marcarle a alguna de las chicas, la A era la prima en la lista de contactos así que le marcó a Alice.

-¡Hola Rose!- exclamó Alice al otro lado de la línea.

-¿Se puede saber dónde demonios están y por qué nuestra cocina está hecha un desastre?- exclamó Rosalie.

-Tranquilízate Rose, estamos en casa de Esme.-

-¿Quién es Esme?-

-Nuestra vecina de enfrente. ¿Por qué no vienes para acá y te contamos lo que le sucedió a nuestra cocina?-

-Está bien, voy para allá.- dijo Rosalie y se dispuso a ir con la vecina Esme.

No tardó más de un minuto en llegar. La puerta la abrió Esme.

-Hola, supongo que tú debes de ser Rosalie.- dijo la mujer. -Yo soy Esme. Es un placer conocerte. Pasa por favor.-

-Mucho gusto Esme, gracias.- dijo Rosalie entrando al departamento y dirigiéndose a la sala en dónde estaban Alice, Bella y Victoria. -Hola chicas.-

-Hola Rose.- dijeron las tres.

-¿Cómo te fue en el gimnasio?- preguntó Victoria.

-Muy bien.- contestó Rosalie. -La siguiente semana vendrán conmigo.-

-Como tú ordenes.- dijo Alice.

-Bueno, ¿qué fue lo que sucedió?-

-Digamos que tuvimos un pequeño problema al momento de intentar hacer la comida.- dijo Victoria.

-¿Pequeño?- preguntó Rosalie alzando una ceja.

-Bueno, está bien, un gran problema.- dijo Bella.

-Dejamos mucho tiempo la lasagna en el horno y explotó.- dijo Alice.

-Solo a ustedes se les ocurre.- dijo Rosalie. -¡Si no saben cocinar!-

-Disculpa por preocuparnos por no querer comer comida rápido todos los días.- dijo Alice defendiéndose.

-Me parece que yo podría ayudarlas en eso.- dijo Esme.

-¿Podrías?- preguntó Victoria.

-A mi me encanta cocina y no me molestaría prepararles su comida.- dijo Eme.

-Esme, no tienes porque…- comenzó a decir Bella.

-Pero quiero hacerlo, ustedes lo necesitan, lo único que les pido a cambio es un poco de compañía. Carlisle se la vive en el hospital y la mayoría de las veces yo en quedo en la casa sin nada que hacer. ¿Qué les parece?-

-Nos encantaría Esme, muchas gracias.- dijo Victoria abrazándola.

-Sí, de verdad muchas gracias.- dijo Rosalie.

-Y por la compañía no te preocupes, nos verás tanto que te hartaras de nosotras.- dijo Alice.

El miércoles por la tarde Victoria esperaba a Emmett y Jasper en el estacionamiento de la escuela para ir a hacer el trabajo de Química.

-Lamentamos haberte hecho esperar Vicks.- dijo Jasper. -Pero Emmett no se apura.-

-Oye, tenía que estar presentable si iba a ver a esta bella señorita.- dijo Emmett.

-Tus cumplidos no servirán conmigo, Emmett.- rió Victoria.

-Sabes que me deseas.- dijo Emmett.

-No tienes idea de cuánto.- ironizó Victoria.

-Ya deja de hostigarla Emmett, será mejor que nos vayamos.- dijo Jasper. - ¿Traes auto?-

-Sí, se me hizo tarde en la mañana y tuve que venirme sola- contestó Victoria.

-Perfecto, porque nosotros no traemos, James nos trajo y ya se fue, según él tenía prisa.- dijo Emmett.

-Bien, entonces será en mi auto.- dijo Victoria y se dirigió a su auto.

-Wooow.- dijo Emmett.

-Es un auto hermoso.- dijo Jasper.

-Gracias.- contestó Victoria

Jasper le abrió a Victoria la puerta del piloto del Mercedes de Victoria y el se sentó en el asiento de copiloto.

-Ósea, me dejan sólo en el asiento de atrás.- se quejo Emmett.

-Si quieres venir adelante puedes sentarte en las piernas de Jasper.- dijo Victoria poniéndose las gafas de sol.

-Ya que.- dijo Emmett y se metió en el asiento trasero. Su departamento no estaba muy lejos de la escuela, llegaron, pidieron una pizza y se pusieron a hacer el trabajo. Gracias a la presión de Jasper y de Victoria, Emmett no los interrumpió más que para cosas sobre la investigación, tres horas después ya tenían todo terminado y conversaban muy amenamente en el comedor.

-Disculpen chicos, ¿dónde está el baño? Tengo que lavarme las manos, me huelen a pizza.- dijo Victoria.

-A pizza con libro.- rió Emmett. -Es la puerta de allá.

-Perfecto.- dijo Victoria y se dirigió al baño.

En cuanto Victoria cerró la puerta del baño, la puerta de la entrada se abrió y entró James con un estuche de guitarra en el hombro.

-¿Dónde habías estado, hermano?- preguntó Jasper levantando los libros de la mesa.

-Fui a hacer varias audiciones para entrar en una banda.- dijo James y dejo la guitarra en el sillón.

-¿Y cómo te fue?- preguntó Emmett.

-Me parece que bien.- dijo James sacando una soda del refrigerador. -Tres de las cinco bandas con las que adicione me dijeron que les había encantado mi música y que me llamarían la próxima semana.-

-Eso es genial.- lo felicitó Jasper. -¿Y dónde está Edward?-

-Ni idea.- dijo James, abrió la lata y se salpicó toda la camisa. -¡Demonios!-

El chico se quitó la camisa empapada.

-Hey, no te desnudes en la cocina.- dijo Emmett.

-Oh, vamos Emm, tú te desnudas en todos lados.- dijo James dirigiéndose por el pasillo a su habitación.

-Es que tenemos vis…- comenzó a decir Jasper.

James pasaba justo al lado del baño cuando volvió la vista para preguntarle a Jasper que estaba diciendo y justo en ese momento Victoria salió del baño, pero iba viendo su celular y se fue a estampar contra el torso desnudo y bien formado de James.

James giro la cabeza para ver contra qué se había estrellada y en cuanto vio a la pelirroja se quedó sin habla y los nervios se apoderaron de él.

-Lo siento.- dijo Victoria.

"¡Oh por Dios! Que increíble cuerpo." Pensó Victoria al sentir la dureza de los músculos.

-No, yo lo-lo siento.- tartamudeó James.

-Vicks, el es nuestro amigo James, James ella es Victoria.- dijo Jasper.

-Mu- mucho gusto.- dijo James.

-Lo mismo digo.- dijo Victoria con una amplia sonrisa que hizo que James se sonrojara. -Bueno, chicos, tengo que irme, mis amigas me necesitan en casa.-

-¿De verdad tienes que irte?- preguntó James.

-Sí, créeme, no conoces a Alice enojada.-

-¿La pequeña Alice puede enojarse?- preguntó James.

-No la subestimes por su pequeña estatura.- dijo Victoria y con mucha fuerza de voluntad se separó de James y guardo los libros en su bolso. -Fue un gusto conocerte James.-

-Lo mismo digo Vicky.- dijo James.

-Los veo mañana en clase chicos.- se despidió de Emmett y Jasper.

-Nos vemos Vicks.- dijo Emmett.

-Vamos, te acompaño a la puerta.- dijo Jasper.

James se tiró en el sillón y cuando Jasper regresó dijo:

-¿Por qué no me dijeron que ella estaba aquí?-

-No nos diste tiempo.- dijo Emmett.

-Creo que ese fue el mayor oso de mi vida.- dijo James.

-¿Pero por qué un oso?- pregunto Jasper sentándose a un lado de su amigo.

-Estaba semidesnudo en frente de ella.- dijo James.

-Es una suerte que no seas obeso.- se burlo Emmett.

Al día siguiente por la tarde Rosalie y Bella habían salido al supermercado a comprar cosas que en verdad sirvieran para la casa, Victoria leía un libro en su cuarto y Alice tomaba una ducha cuando tocaron a la puerta. Victoria se dirigió a abrir la puerta.

-Hola Jasper.- dijo Victoria y lo hizo pasar.

-Hola Vicks, gracias por permitirme venir.- dijo Jasper.

-Qué bueno que me llamaste o hubiera salido con las chicas. ¿Quieres algo de tomar o algo así?-

-No gracias, vengo de paso, tengo entrenamiento mas tarde. Solo vine por mi libro.-

-Sí, lo siento mucho, no me di cuenta cuando lo metí en mi bolso.-

-No te preocupes Vicks. Lindo departamento.-

-Gracias Jazz, iré por el libro.-

Victoria se dirigió a su habitación y Jasper se quedo en la sala viendo a su alrededor.

-¡Vicks! ¿Has visto la secadora de cabello?- preguntó Alice saliendo del baño solo con una pequeña toalla envolviéndole el cuerpo y luego se percato de su presencia.- ¡AHHHHHHHHHH! ¡Vicks! ¡Hay un intruso en la casa!- gritó y rápidamente tomó la lámpara de la mesa de la sala dispuesta a lanzárselo.

-¡Nooo! No soy un intruso.- dijo Jasper y decidió que lo mejor, muy a su pesar, era taparse los ojos con las manos, aunque dejo un pequeño espacio entre los dedos.

-¡Vicky!- gritó Alice.

Victoria llego corriendo al escuchar los gritos con el libro en la mano.

-¿Qué pasa Al? ¿Por qué gritas?- preguntó Victoria y vio la cómica escena antes sus ojos: Jasper cubriéndose los ojos y a Alice envuelta en una toalla y con la lámpara entre las manos. -Alice, el es Jasper, mi compañero de Química y vino por un libro.-

Jasper saludó con la mano libre.

-¡Oh por Dios!- exclamó Alice y corrió a encerrarse a su habitación.

-Lo siento mucho Jasper. Aquí está el libro.-

-Gracias Vicks y por favor discúlpame con tu amiga.-

-Lo haré, no te preocupes.- dijo Victoria.

-Nos vemos mañana.- dijo Jasper y subió a su auto con la imagen de Alice con el cabello escurriéndole y solo con la toalla encima.


Hola chicas! Aquí les traigo un nuevo capítulo. Espero que les guste mucho. Tal vez tarde un poco en actualizar porque las siguientes dos semanas son de exámenes finales, pero en cuanto acabe el semestre tendrán actualizaciones más seguidas. ¿Adivinen qué? El miércoles es mi cumpleaños y me darán el peor regalo de la vida: un examen final de contabilidad financiera así que consuélenme y denme el mejor regalo que puedo recibir: sus reviews por favor, se los imploro, déjenme un review, así me inspiro mas y me dan ánimos. Cuídense y nos leemos…

Mrs. Darcy HP