_The Transferred_

Chapter 4_AYUDA_


EPOV

Creo que fue un error venir a Forks.

Prácticamente… ¡Mis hermanos me odian!

-¡Emmett Cullen! –Regaño mi madre, mientras veía nuestra habitación hecha un mugrero.

¿Ahí se suponía que dormiría?

Había ropa –sucia- por toda la habitación. Posters en las paredes de grupos y cantantes de música que en mi vida había oído hablar de ellos. ¿Muse? ¿Linkin Park?

Antes de irme, las paredes eran de color crema y ahora miraba con horror como las paredes eran de un feo verde musgo. Rodee los ojos cuando vi como mi tonto hermano se encogía de hombros.

-Llegó antes –Se excusó. No pensó mucho su excusa, y para yo no ser una de esas personas que las usan, me di cuenta de lo patética que sonó.

A mi madre casi le salía humo por las orejas. Sonreí. Adoraba mi sonrisa, era torcidamente sexy.

-Te dije ayer que limpiaras todo antes de la llegada de tu hermano…

-No te agobies, mamá –Dije, mientras pasaba un brazo por sus hombros. Ella era unos centímetros más baja que yo, pero aún así, más alta que Alice-. Yo le ayudare a limpiar… Este desastre.

Esme me dio una sonrisa dulce, acompañada de una tierna mirada maternal. Aww, por lo menos mis padres si me querían.

-Sí que bien, regreso Edward el hijo perfecto –Susurro, Emmett con un tono ácido dirigiéndome una mirada de odio.

Mi madre no la vio, ni mucho menos escucho lo que él –celoso- de mi hermano mayor había dicho.

Sin querer deje caer el brazo que tenía alrededor de los hombros de mi madre, y palidecí.

-Los dejo para que charlen –Habló, serenamente, mientras nos miraba a los dos-. Tienen muchas cosas de que hablar… Ustedes entienden, cosas de hombres…

Salió de la habitación, con pasos gráciles pero rápidos. La seguí con la vista hasta que desapareció por el pasillo. Todo se quedó en silencio.

-¿Y bien? –Inquirió, Emmett. La habitación era muy grande y espaciosa, y en el fondo de esta muy, pero muy al fondo, se encontraba mi antigua cama, bajo montones de kilos de ropa… ¿Mía?

Mi hermano estaba sentado en una silla de madera frente a un escritorio. Este contaba con una lámpara de oficina, una computadora, libros y dos cajones para meter otras cosas. En tiempos anteriores yo ocupaba ese escritorio.

Él me regalo una sonrisa burlona y se levanto.

Camino al closet de dos puertas –este era el doble de mi tamaño de ancho y unos 2 metros de largo- y saco una playera gris oscuro con el nombre de otro grupo extraño ¿The Cure?

Se quito la verde que traía y se la puso en su lugar. Se agacho para ver debajo de la ropa regada en el piso del closet y saco un tenis negro.

-¡Maldición! ¿Dónde dejaste el otro, Emmy? –Susurró para sí mismo.

Se me escapo una sonrisa burlona. ¿Emmy? ¿Quién demonios le llamaba así?

A menos que quisieras verte con los dos ojos morados, una nariz rota y sin ningún diente, nunca de los nuncas debes llamarlo así.

Se calzó el tenis y corrió en un pie por toda la habitación buscando el otro bendito tenis. Fue una escena cómica, ya que el grandulón de mi hermano se veía tonto –más de lo que es- y desesperado.

-¡El baño! –Exclamó de repente corriendo –en un pie- hacía el baño familiar. Se oyó una risa victoriosa-. ¡Sabía que te encontraría tenis de…!

-¡Emmett! –Gritó la voz de mi madre desde la planta baja.

-¡Lo siento! –Se disculpó mi hermano con una sonrisa –donde se veían sus hoyuelos en las mejillas- y un ligero sonrojo.

Peino su cabello de forma casual.

-¿Vas a salir? –Pregunté, sonriéndole. Él me miró con una significativa mirada y luego se volvió a concentrar en lavarse los dientes.

-¿Buewwo, a wi we twe imwortwa, edwawrd? –Traducción: Bueno, ¿a ti que te importa, Edward?

Me estremecí ligeramente y suspiré.

-Ok, voy abajo a comer algo. No he comido nada desde hace 8 horas –Murmure, más para mí que para él.

-¿Quién demonios te pregunto? –Dijo, Emmett sonriéndome burlón.

Baje corriendo las escaleras y vi a mi madre preparando algo de comer.

Olía deliciosa. Ella tarareaba una canción, que identifique como la que le había compuesto a ella en el piano. Sonreí dulcemente. La recordaba y eso era más que suficiente para mí, para saber que mi mamá no me había olvidado nunca.

-La tararea siempre. Día y noche –Sonó la voz de Emmett detrás de mí.

Di un brinquito. No lo había escuchado bajar.

-¡Oh, queridos! –Exclamó ella, mientras se volteaba a vernos-. ¿Van a salir?

Ella sonreía radiante, pensando que Emmett y yo nos habíamos reconciliado, o algo similar.

Sentí como la incomodidad de mi hermano y mía, crecía en el ambiente. Sonreí para ocultar esto.

-Eh… Yo… -Balbucee, sin encontrar que decir. ¿Cómo decirle que no le caía precisamente bien a mi hermano?

-Má, iré a una cita con Rose a una cita. Solos –Enfatizó la palabra `solos´.

Ella lo miró reprobatoriamente.

-Mi querida Rose Hale, puede esperar hasta otra oportunidad –Dijo, seria, frunciendo ligeramente el ceño-. Tu hermano Edward acaba de llegar…

-Por desgracia… -Musitó quedito-

-… Y debemos de tratar hacerlo sentir bien –Terminó su discurso.

Me encogí de hombros y camine hacía la puerta.

-¿A dónde vas, Edward? –Preguntó mi madre.

No me giré a verla. Simple y sencillamente porque no quería ver su sonrisa que haría que acompañara a Emmett.

-Eh… Tengo cosas que hacer, má – Musité abriendo la puerta principal.

Me dirigí a la cochera, donde se suponía tenía que estar mi Volvo plateado que mis padres me habían regalado el año pasado y que dijeron que me lo darían cuando yo regresara a mi país de origen: E.U.A.

Con el dedo índice acaricie el auto. Una suave capa de polvo lo cubría, sin embargo, sabía que lo habían estado limpiando, ya que la capa era muy fina y apenas y estaba algo sucio. Si no lo hubieran mantenido en limpio, ahora estará gris oscuro en vez de plateado.

Le di una vuelta completa revisando el parachoques. Era tan… Perfecto para mí.

Sonreí torcidamente y monte el coche del lado del conductor.

Se sentía bien el volante. Me sentía poderoso. Los asientos de cuero negro estaban tan cómodos que podría dormir ahí en vez de la cama que tenía en mi habitación.

Pise el acelerador y salí como alma que se la lleva el diablo.

¿A dónde iría?

Hacía años que no venía a este pequeño pueblecito.

Conduje sin rumbo fijo. No supe cuanto tiempo estuve conduciendo. Pudieron ser minutos u horas. Hasta que di con un centro comercial concurrido. Imagine que debía ser muy visitado porque además de que entraba mucha gente, era muy grande.

Estacione el coche cerca de la entrada. No quería arriesgarme a que alguien se lo robara y tardara horas en dar vueltas en el estacionamiento buscando el auto cuando haya sonado su alarma.

Salí del coche con mucha arrogancia. Me coloqué los lentes de sol –que me hacían lucir aún más sexy- y camine hacia la entrada del centro comercial.

Todas las chicas se me quedaban viendo, lo que no era sorpresa y yo solo atinaba a sonreírles más.

-¡Ahh! –Gritó alguien, por lo que me giré rápidamente.

Allí junto a una chica en el suelo, cubierta de helado de fresa, se encontraba Alice.

Corrí junto a ellas.

-¿Alice? –Pregunte, sonriente.

Las dos se giraron a verme, Alice rodo los ojos y la chica se sonrojo.

Le tendí una mano, para ayudar a levantarla. Ella me miró con sus bonitos ojos cafés.

¡Un segundo! Yo ya había visto esa mirada y ese sonrojo.

-Eres la chica de la oficina… -Susurre. Esta se sonrojó más, hasta parecer semáforo en alto.

La chica miró mis ojos. Juro que me perdí en sus ojos achocolatados. Nos quedamos mucho tiempo así, hasta que…

Ella comenzó a derretirse –no literalmente- como helado. Fue cuando recordé que sobre sus cabellos castaños había caído helado.

Saqué un pañuelo de mi chaqueta y se la tendí.

-Soy Edward Cullen. Hermano de Alice –Me presente, sonriéndole.

-Bella Swan… Amiga de Alice –Su voz era suave y muy dulce.

Tomo el pañuelo y se limpio la ropa. Me sonrió dulcemente.

-Creo que mejor iré al baño a quitármelo. Gracias –Dijo, mientras se giraba a los sanitarios con paso lento y carente de gracia, pero aún así, me pareció el caminar más hermoso que haya visto.

Sonreí aún más. Definitivamente tenía que ser mía.


Hey...Hey!!!

Soy yo otra vez...

Me dormi tarde y me levante temprano para subir este capi.

Pero cuando iba a subirlo, se me fue la conexión a Internet T.T!!

Por lo que ahora a las 2:15 de la tarde, horario de México, estoy subiendo el capitulo 4, (¿4?)

Ja!

Me gustho como Edward es tierno...Awww!!!

Bueno hasta aki!!!

ChaAoO!!

¿REVIEWS?