Ok,. me rindo, u,u forever alone haha nadie me deja su comentario T.T morire...x.x
cap 4
-Lin, la pareja esta en la mesa tres.- grito kohaku mientras servía y ordenaba lo que los clientes pedían, Lin camino con su pequeña libreta para empezar a tomar apuntes, saludo cordialmente y anoto lo usual.
-Dos capuchinos americanos.- arranco la hoja, pegándola sobre un piza papeles. Kohaku enseguida empezó a preparar todo. Así siguió su rutina, clientes y mas clientes, de alguna forma a Lin le agradaba esto, No era su sueño pero todo era tranquilidad, sin gritos ni estrés. Pero como echaba de menos a su amiga, ya casi no compartían tiempo juntas, hablaban horas por teléfono poniéndose al corriente de sus vidas, pero no era lo mismo.
-¿Pasa algo Lin?.- se despojo del mandil, colgándolo en el perchero, después tomo asiento junto a la cansada mesera. La hora trabajo había concluido.
-Nada…- sonrió bebiendo del café, miro la hora en su reloj de mano, ya no faltaba mucho para que Sesshomaru pasara por ella, tenían semanas que a esa hora o minutos mas tarde el estaba presente. Kohaku melancólico le miro buscando algo en su rostro frustrado y angelical, sabiendo que algo andaba mal.
-Perdona mi intromisión Lin, pero el tipo que viene con tigo,¿ no es algo mayor?.-
-Etto…si pero, solo algunos años..-
-Ho… y son pareja cierto.- afirmo el chico con desilusión en su rostro, Lin abrió sus ojos de sorpresa, eso nunca lo vio venir, ¿ahora que le respondía?.
-Algo asi…
-Ya veo, bueno;.- se puso de pie y camino a la barra para terminar de cerrar el establecimiento, Lin le acompaño y juntos salieron, Kohaku quiso quedarse para hacerle compañía, cuando el hombre de ojos ámbares se acercó tomándola de la cintura, previamente le clavo un beso. El joven se quedo ahí mirando como mal tercio apretando ligeramente el puño, sentía resentimiento y celos por algo que no tenia caso, Lin era su compañera y amiga de trabajo, pero eso no quitaba que sintiera algo por ella, desde aquel día del metro.
FLASH BACK
Observo a una llamativa joven correr, a toda prisa esquivando personas, cosas y mascotas. Tropezando graciosamente con montones de papeles gráficos en sus brazos.
Extendió su mano, La dama logro tomarlo y dio un brinco.
-Gracias, No sabes de lo que me has salvado.- le dijo exhausta, El solo se le quedo contemplando, estaba desaliñada, lo decía por la curiosa vestimenta entre mezcla de "Se me hizo tarde y agarre lo que encontré primero", Pero hermosa e inocente.
-De nada…- pensó el mismo antes de hablar, no quería mirarse precipitado al iniciar una conversación, solo guardo silencio mirando cada poro de esa piel blanca.
FIN DEL FLASH BACK.
Kohaku dio unos pasos y camino lo mas lejos que pudo, Lin ya no estaba en sus sentidos como para prestarle atención, ahora que llego el tal Sesshomaru, el quedaba como plato de segunda mesa. Sonriente empezó a retomar su camino, era hora de irse a casa.
-Kohaku…- se separo Lin para girarse y ver que su amigo ya no se encontraba. De principio se sintió mal por haberse portado de esa manera frente a el, pero Kohaku comprendería, si algo conocía de el es que era demasiado comprensivo. Sesshomaru la tomo de la mano sin siquiera darle importancia de lo que sucedió hace unos minutos. Subieron al auto y emprendieron, Pensaba que se dirigían a su casa, pero el rumbo que tomo el Albino fue diferente.
-¿A dónde vamos?.-
-Es una sorpresa…- se limito a contestar, la joven prefirió callar y esperar.
No fue hasta que llegaron a un gran edificio, Hotel para ser exactos, Lin percibió temor y pena creyendo cosas erróneas sobre el, Sesshomaru le explico que era donde se establecía desde que llego, calmando las ideas de la diseñadora. Entraron al mejor cuarto, tal y como el hombre estaba acostumbrado.
-Aquí es donde te hospedas, es maravilloso…- recorrió la gran habitación.
-Si..-
-Dime, por que vinimos aquí.-
-Ya era hora de que conocieras donde me quedo.- camino a un armario y saco un hermoso vestido entallado color negro, de la cintura tenia un cinturón blanco ajustado con una piedra de cristal adornando el conjunto, Lin lo miro de sorpresa y se acercó a el para acariciarlo.
-Quiero que te lo pongas esta noche.-
-Sesshomaru, es divino pero…no puedo aceptarlo.-
-¿Por qué no.?..-
-No tienes que molestarte en comprarme cosas…- le miro dolida expresando el sentimiento de sentirse una carga, ya había sido suficiente que le pagara una vez la renta, pues su sueldo era insuficiente.
-¿Sigues pensando que eres una carga para mi?, estas muy equivocada.- esas palabras hicieron que Lin entrara en un estado de pensamiento definitivo, al verla le dio un beso con desesperación. ¿Era tan difícil entender que El quería estar a su lado sin importar nada?. Ella lo estaba asiendo feliz como ninguna otra mujer le hiso sentir completo y eso merecía mas que la mísera gratitud.
–Ahora, ve y toma una ducha, te espero.- le dijo separándose. Lin abrió sus ojos, tomarse una ducha en su departamento era extraño, pero las palabras en aquel hombre nunca expresaban algo malo.
Recargada en la regadera del baño pensaba cada situación en la que vivía, cayéndole la exquisita agua caliente que le relajaba, el frio ahí afuera era escalofriante. Termino y encontró sin darse cuenta una bata de baño junto a unos pants. Sonriente se cubrió saliendo al mismo tiempo que secaba las puntas de su cabello, Miro en direcciones opuestas y el no se encontraba, apresurada se cambio midiéndose el costoso vestido.
Sesshomaru entro a la habitación, admirado ante la vista que tenia, sabia que era bonita y hermosa sin necesidad de tanto alboroto, pero verla vestida como toda una dama, fuera del uniforme de mesera, la asían ver como una musa griega.
-Y…¿Te gusta?.- pregunto sonrojada con la mirada en el suelo, tratando de acomodar las zapatillas de gamuza negras. El hombre se acerco hipnotizado, la recorto de arriba a bajo y luego acaricio su mejilla, apoyándose en ella para regalarle un alegórico beso francés.
-Perfecto, ..- Ella sonrió complacida.
Pararon a uno de los restaurant situados de la gran ciudad, cercas de la torre Eiffel, Sesshomaru pidió la mesa de reserva, tomaron asiento y el mesero trajo vino tinto como cortesía. Lin miraba las personas caminar en distintas formas, apoyaba su mentón en la palma de su mano, mientras Sesshomaru terminaba de dar el pedido.
-Te molestaste para armar todo esto…- dijo Lin refiriéndose a todos los obsequios.
-Mereces algo mas de mi.-
-Gracias…Arigato.-
-¿Japonesa?,- arqueo las cejas de sorpresa. - Creí que solo eran rasgos…- Lin rio perdida.
-Soy originaria de Japón, es solo que vine a Francia en busca de oportunidades..-
-Interesante.- bebió de la copa sin dejar de verla. - ¿Tienes familia?.-
-Bueno…- Guardo silencio, dudando si responder o no . –Soy huérfana de nacimiento…- , Sesshomaru trago duro, no imaginaba que la joven estuviera sola, se sintió miserable al haberle preguntado tal estupidez.
-Lo siento por ello.-
-Descuida, fue hace mucho tiempo.- le sonrió de la forma mas cálida, asegurando que ya todo estaba bien, El Ojidorado dejo la copa, hoy mas que nada necesitaba probar esos labios que por tanto tiempo habían estado solos, jurando para si mismo que la protegería y cuidaría, pues la amaba al poco tiempo de conocerla, y pensar que se mofaba de los libros absurdos donde remojaban las ideas del amor como algo fantástico.
Salieron a la terraza especial, un jardín pequeño con la vista mayor y poco gorda. La luna estaba en su plenitud dejando radiar ese tono entre blanquecino y rojizo, totalmente llena.
-La vista de parís nunca fue tan expectante..- se recargo en el barandal enmaderado, olvidando que se encontraba en un lugar extranjero. Sesshomaru llego por la espalda, descanso su mentón en el hombro de Lin, cubriéndola de los vientos helados, protegiendo el calor humano. Pero eso no paro para que la chica temblara.
-Hace frio, entremos.-
-No…- lo sostuvo consigo. –Quedémonos aquí…- se volteo, rodeándolo del torso para abrazarlo. – No quiero separarme de ti,- confeso.
-Nunca lo haría.- agrego conmovido, busco sus labios para besarlos.
El auto viajo a velocidad rápida y constante, hasta llegar al hogar de Lin, era tiempo de dejarla aunque el no quisiera, el reloj ya marcaba pasadas de la madrugada y cada quien tenia que asistir a su trabajo, una vez mas se despidieron con su promesa de verse como todos los días. La puerta cerro y ahí Lin se encamino para una muda de ropa, algo cómodo para dormir, se recostó boca abajo aferrándose a las orillas de la almohada, Reprochándose de haberse enamorado de un hombre casado, sin evitar poder sentir ese fuerte pensamiento de necesidad, afecto, amor y pasión que le tenia a Sesshomaru. ¡Diablos por que!.
…..
Anotaba los pedidos de los clientes, llevando y trayendo lo que necesitaban. Kohaku había estado serio últimamente pero Lin pensó que era normal, a veces el chico tenia malos ratos.
-Lin tienes una llamada.- voseo el muchacho desde la cocina, Lin asintió y se dirigió tomando la extraña llamada.
-¿Si…diga?.-
-Lin…-
-Sesshomaru…- reconoció su voz varonil, programando una sonrisa al instante.
-Llamo para decirte que hoy no podre acompañarte, surgieron problemas con…-
-Kagura.- se apresuró a contestar tristemente.
-Si.-
-Ha…entonces, no hay problema.-
-Seguro que mañana podremos vernos, te lo prometo.-
-Esta bien, debo de regresar al trabajo.- observo a mas clientes formar parte de las mesas.
-Cuidate…- pauso, antes de terminar. .- Te amo..- Dijo imaginando que Lin no lo escucharía.
-Y yo a ti…- colgaron en respuestas mutuas, La chica suspiro fuertemente antes de seguir con el trabajo y que Kohaku no la viera en ese estado tan penoso.
-¿Todo bien?.- pregunto el joven de pecas.
-Claro.- acomodo su mandil negro y volvió al trabajo.
…..
Lin Aprovecho ese día sola, así podría salir con Kagome y platicar, logrando que su mejor amiga hiciera un esfuerzo por verse, terminando en un mall comiendo helado y riendo graciosamente, una contra otra platicando las ocurrencias.
-Me da gusto que te estés bien en el café.-
-Si, es agradable,.- lamio su barquillo , -¿Cómo esta todo por haya…?- recordó con odio las situaciones de su antiguo trabajo. Kagome dio un respingo.
-Ni bien ni mal, Desde que te fuiste se me ha dejado todo el trabajo, Kagura exige más diseños pero nada la convence.-
-Ha que te refieres…-
-Ahora que no estas todo se ha reducido, incluso en los medios publican que han perdido el toque.- Hablo kagome seriamente, rememorando las ultimas estadías en el trabajo.
FLASH BACK
-Kagome, quiero esto terminado en una hora.- cruzo unos papeles con otros, dejándolo regados sobre el escritorio.
-Pero es imposible…- se negó, Kagura no alcanzo a escucharla, ya había entrado a la oficina.
Kagome recogió los bosquejos, antes una platica que se escuchaba por fuera de la puerta logro que despertara curiosidad, ya que el nombre de su amiga estaba incluido.
-Y que piensas hacer…- hablo una voz desconocida, quizás de algún empleado.
-Odio decirlo, desde que se fue Lin, no hay diseños buenos.-
-Eso lo sabemos, explotabas a la pobre chica, y el colmo es que la despediste por una cosa tan banal como tu romance…-
-¡Cállate!, No le pediré que vuelva.-
-Que orgullosa eres, sabes que sin ella como la tonta asistente que tenias diseñando para ti, estas perdida, menos mal que has dado malas recomendaciones de ella, si no todos se darían cuenta de tu fraude.-
-Si, fue algo bueno que hice, No dejare que esa matada se quede con el crédito.-
Kagome escucho cada palabra sin equivocarse, lo que presentía y sospechaba sobre su jefa era cierto.
FIN DEL FLASH BACK
-Kagome, Kagome…- hablaba Lin moviendo las manos en el rostro de la perdida, Kagome reacciono.
-He…-
-Te quedas en los cielos.-
-Lo siento.-
-¿Entonces..?.- se refirió a la conversación.
-Ha…nada Lin, cosas sin importancia.- sonrió, ocultando los problemas que provecieran a su mejor amiga.
…..
A la vuelta de unas calles mas, un hombre y otro que parecería años menor que el, se dejaron llevar por palabras sin sentido, chocando sus caracteres entre si.
-Sesshomaru, no has hecho nada productivo desde que llegaste.- El mayor de los albinos guardo silencio, Consideraba que hablar con su medio hermano menor llamado Inuyasha era completamente innecesario
-Siempre me ignoras.- alzo su volumen de voz.
-¿Para que te envió mi padre?.-
-Ha supervisarte.- se burlo el menor. –Mi padre piensa que esto de la compañía te esta desinteresando, Kagura ha llamado diciendo que te encuentras distraído y fuera de las reuniones importantes, además que su relación va empeorando.-
-Y eso que.-
- Sabes que ha mi no me interesa que hagas, seguro que te estas divirtiendo con alguna ramera de por aquí.- Lo dijo como si fuese algo normal. Sesshomaru se apresuró a tomarlo del cuello y elevarlo unos centímetros del suelo, tomando como una ofensa para Lin lo que dijo su idiota hermano, Pronto lo soltó al momento de recobrar la cordura.
-¡Miserable, no vuelvas hacerlo!.- sobo el adolorido trancazo –Quien es demasiado importante para que te pongas de esa forma.-
Sesshomaru ignoro el comentario, Lo de Lin seguiría en secreto hasta que se fuera el momento correcto. – Vuelve a Japón, No tienes nada que hacer aquí.- le dedico una amplia y fría mirada.
Rato después de haber tenido una platica con su detestable medio hermano, se fugo a las oficinas de Kagura, Necesitaba charlar con ella y aclarar puntos básicos de la empresa y por supuesto de su relación, La mujer no tenia por que decirle a todo mundo lo desastroso que era su matrimonio.
La peli negra sensual estaba ocupada dando una entrevista a los medios, desanimado se recargo en la pared encendiendo un cigarrillo para pasar el rato, Una hora después el corte de la entrevista le dio tiempo suficiente a Kagura para acercarse a su esposo.
-Que trae por aquí.-
-Tu lo sabes.-
Kagura se burlo. – Estas enfadado por que te enviaron un chaperón.- Sesshomaru frunció el entre cejo de insatisfacción.
-No estoy para sarcasmo, Has estado llorándole a mi padre sobre nuestra relación.-
-¿Y que si lo hago?, Tienes que tener en cuenta que sin mi, tu compañía no es nada.-
-Eso crees, estas muy equivocada.-
-Si, creo que exagere, Pero soy un punto y lazo importante, ¿Si no, entonces por que tu padre se esmera en tenerme?.- Sesshomaru guardo silencio, separarse de kagura era mas que un conflicto marital, eso implicaba perder mas del 50% de su poder. ¿Qué indicaba decir eso?, Bancarrota.
-Hmmm.- se dio la media vuelta, Kagura sonrió, no dejaría que se le saliera de las manos el hombre que le daba frutos, Le encantaba dominarlo.
Enfadado al sentirse impotente de no entregarse como el quisiera a la mujer que le tenia envuelto, golpeo la pared cercas del elevador, levantando miradas de los empleados, sin prestarle atención se adentro, por que nadie alcanzaría a comprender como se sentía, encerrado y cautivo, tener a la persona que quieres solo como algo divertido, un amante, y esa idea le aborrecía.
…..
Kagome se despidió y siguió su camino directo a su hogar, había sido una tarde divertida y alegre. Lin en parte abrió la puerta encontrándose con lo mismo, Se sirvió una tasa de Te y medito las acciones siguientes. Partiría ahora mismo al hotel de Sesshomaru.
Parada enfrente de la puerta, dudosa si tocar o no, la gota de sudor frio recorrió su espalda, a estas horas de la noche era muy tonto hacer una visita, pero juraba que no resistía las ganas de verlo. Armada de valor accedió. El Peli plateado abrió la puerta en sorpresa, Lin se quedo ruborizada, estaba mojado con una sola toalla enredada en la cintura para cubrirlo.
-Lin…- se petrifico, en verdad no esperaba la visita.
-Y-yo…- balbuceaba.
-Pasa.- la salvo de hablar una incoherencia, Lin entro apenada, ya se estaba arrepintiendo de hacer esta locura.
-Es algo tarde para que me visitaras, pudiste haberme dicho que pasara por ti..-
-Me dijiste que no podías, esto solo fue espontaneo.- desvió su vista, no quería mirarlo en esa forma de poca ropa. Sesshomaru se percato y sin decir nada partió al baño para estar mas decente. Minutos después salió con una pijama y camisa deportiva, quien diría que este hombre ejecutivo tuviera esos gustos, pero para el deleite de la diseñadora, esta era de licra, viendo como tenia escondidos aquellos cuadros bajo el smokey.
-Estas fría.- toco las manos heladas de Lin, viendo como tenia las mejillas rojas quemadas por el frio y esos labios morados, la chica solo traía una gabardina delgada.
-He…si.- se avergonzó siguiéndolo a donde el la llevaba. Hasta llegar a un armario donde saco una chaqueta, ordeno que tomara asiento en la cama y enseguida regreso con una taza de Te negro. Abrigada con su chaqueta aspirando el olor del hombre, se dejo llevar bebiendo el Te.
-Tomaste muchos riesgos en venir, ¿que tal si Kagura estuviese aquí?.- hablo como si regañara a una niña, Lin le miro y rápido agacho su mirada, No había pensado en eso. Sesshomaru resignado y mal sentido, se sentó a su lado, la rodeo con su brazo derecho.
-Lo siento, no volverá a suceder, lo que pasa es que...- se acurruco mas.
-¿Que es lo que pasa?.- le miro muy de cercas, aplastando los ojos chocolate con sus ámbares.
-Ya no puedo estar mas sola.- exprimió cada gota de razonamiento en esas palabras, dejo despistadamente la taza de te sobre la repisa mas cercana, fue lentamente a los labios del albino, diciendo en silencio lo que sentía y quiso decir en un principio, el comprendió y dejo de sobra las frases. Quito el brazo dándole espacio suficiente y tomarla por los hombros, ahí la encerró y la recostó sobres la cama, Lin se contrajo, Sesshomaru le acaricio las mejillas, expresando con sus ojos que no temiera a entregarse, el no se atrevería a profanar ese cuerpo sin consentimiento de ella por que el la amaba como nunca pudo amar a otra. La diseñadora removió los cabellos estorbantes del rostro del Peli plateado. Asi siguieron con las carisias mas extensas, profundas y rápidas, como por intuición. En menos de lo que tardaba en derramarse el Te de la repisa, ya se encontraba la joven desnuda y el con la ropa puesta. Inseguro de proseguir, Lin lo rodeo del cuello, incitándolo a no parar.
Picarona despojo de las primeras prendas a Sesshomaru, lo único que quedaba era ese bóxer azul marino, resaltando la virilidad abultada, grande y llamativa. Inundaron sus bocas, El hombre no pudo contener su pasión, abrió el labio inferior de la joven, escurriendo poca sangre entre su mentón, Una escena sádica pero hermosa, a ella no pareció importarle, se despego de sus labios siendo unidos por un hilo de saliva. Excitándose uno contra el otro frotando sus intimidades, Lin se remojo.
-¿Primeriza?.- le murmuro en el pómulo, .-Si…- respondió apenas en suspiro.
Sesshomaru lo explico poco, tenia la fortuna de ser el primero que le enseñara el arte del verdadero amor carnal, y que mejor por el tipo que la adoraba y la amaba. Metió sus dedos acostumbrando al cuerpo de Lin a esos roses, Luego lo remplazo por su miembro que ya palpitaba de la sangre hirviente correrle por todas las piernas, sintió estrecho, húmedo y caliente. La joven arqueo su espalda, tal vez en exageración, pero el dolor de sentir su cavidad desgarrada por el era demasiado. Sesshomaru enredo sus brazos debajo de la espalda, la pego consigo conforme la penetraba. Primero fueron en un vaivén lento, Luego rápido una vez que el cuerpo de Lin sintiese Placer. Dejo derramar su liquido viscoso y blanquecino dentro de su ser, cayo en el pecho de Lin rendido y agotado, Ella seguía roja, el sudor los unía como imanes, unos contra otros.
La luna se colaba dentro de esa gran ventana, testigo de lo único prohibido para la sociedad y bendito para ellos. El semen tibio dentro le arrullaba, las gotas que caían en su rostro de sudor la despertaban, como alarma en las mañanas. Sesshomaru se apoyó en sus brazos listo para salir, pero la chica no lo dejo.
-Quédate, un poco mas…dentro de mi.- suplico con aquellos ojos que solo Sesshomaru consideraba su vulnerabilidad, El no dijo nada, para luego cumplir y besarle. Lin se quedaba dormida, el cuerpo del hombre era tan acogedor, y ella tan febril y débil.
-Te amo,.- acaricio con su gran mano los cabellos negros, había jurado que la diseñadora no lo escucho otra vez, pero ella seguía con su teatro de estar dormida. Lo escucho fuerte y claro, devolviéndole con una sonrisa dormida en un abrazo que se aferraba a el. Ya son dos veces la ocasión en que dijo que la amaba.
