Disclaimer: Dynamic Chord no me pertenece.

Aclaraciones: Todo se basa en el Gameverse.


Tatto


Konoha se ha visto a sí misma fascinada por el tatuaje en el pecho de Yorito. A pesar de compartir similitud con los de Shinomune, los trazos de estos forman una especie de adorno gótico que ella recuerda de sus clases de historia del arte en preparatoria. No sabe cómo clasificar el estilo del trazo correctamente, pero halla aquellas formas completamente hechas para Yorito.

Éste ha sonreído ampliamente al descubrir la atención de la castaña en su pecho, sonrojándola en el proceso y riendo, divertido, por tal gesto, no dejando de repetir lo linda que es o juguetear un rato.

—¿Dolió cuando te lo hiciste? —preguntó Konoha en una mañana de domingo, cuando los brazos del pelirrojo no la dejaron levantarse para realizar sus actividades y la acostumbrada holgazanería terminó por infectarla y quedarse entre las sábanas, con las piernas enredadas y el calor de Yorito rodearla.

—No, no mucho. Jin me recomendó un amigo y fui.

—¿A qué edad te lo hiciste?

—Hmm —el vocalista hizo mueca de pensar—, creo que tenía 17.

—¡¿17?! —suponía que a esa edad aún era un estudiante, ¿cómo se habría librado de los sermones en la escuela?

—Nunca fui un chico quieto, ¿sabes? —un beso en el hombro descubierto y Konoha sonrojada—. Además, el diseño me gustó, lo quería ya y no quise esperar.

—Aun así… ¿tu madre no te dijo nada?

—Mientras no me drogara o perjudicara mi salud, todo estaba bien. Aunque eso no me salvó de un castigo severo.

Konoha rió un poquito.

—¿Por qué tanta curiosidad?

—¿Eh? —Levantó los ojos para toparse con los verdosos de Yorito, tan profundos, enigmáticos y atrayentes, podía verlos sin cansarse todo el día—. Bueno… solo quería preguntar y saber si dolía.

—Depende a veces de la persona. A unos les duele, a otros no, en mi caso fue lo segundo, me hallaba más emocionado que asustado.

—Ya veo.

Hubo un lapso de silencio. Konoha consideró que aquello finalizaba la conversación y que era hora de levantarse, no podía cumplirle el capricho a Yorito de quedarse en cama todo el día cuando tenía tareas que hacer.

—Podría ser que, ¿quieras hacerte uno también?

—¿Uh? ¿Hacerme un qué?

—Un tatuaje.

Konoha se quedó callada por un momento. No negaba que hubo un momento en su juventud que deseó hacerse uno, pero fue un pensamiento pasajero. A pesar que admiraba los diseños, el tener uno en su cuerpo no le atraía.

—Alguna vez quise uno, pero las ganas se me pasaron. Creo que me ocupé en otras cosas y eso enterró esa idea. Estoy bien así.

—Hmm.

Una mirada traviesa se colocó en los ojos de Yorito y Konoha se sintió nerviosa. ¿Había activado un clic en el pelirrojo?

—¿O-Ocurre algo?

—No, solo veo dónde te quedaría mejor un tatuaje. ¿Costilla? ¿Brazo? ¿Muslo? ¿O quizá… la espalda? Hmm~, un tatuaje en una espalda femenina siempre es sexy.

—¡Yorito-san!

—Solo bromeo, no te obligaría a tatuarte si tú no quieres —la atrajó más hacia él, besando su hombro nuevamente, haciendo un sonoro ruido—. Después de todo, ya estás tatuada.

—¿De qué…?

La sonrisa de Yorito fue acariciada por sus orejas así como su aliento cálido.

—De mis besos, manos, caricias, ojos…

—¡Yorito-san! —exclamó nuevamente, avergonzada, ganándose risas por parte del pelirrojo.


Notas: Mi segunda OTP es hermosa.