Capitulo 4: Gracias por abrirme los ojos
Mi trabajo estaba terminado por fin, podía fantasear pero nunca dejaba de hacer lo que estaba haciendo, defecto o virtud eso no importa, llego un mensaje de texto a mi celular, era de Sakuma deseándome suerte con el equipo Raimon, desde que ingrese a la escuela Sakuma había sido mi mejor amigo, él me conoce mejor que nadie y fue precisamente él quien me hizo darme cuenta de la situación con Fudou, sin él no se qué hubiera pasado.
―trata de calmarte Fudou―le dije bajito antes de Sakuma llegara hasta nosotros
―será difícil―suspiró―pero si eso quieres
― ¿Qué haces Fudou? ―volvió a preguntar
―nada―lo miró de reojo―aquí enseñándole al señor estrategia mis habilidades con el balón
― ¿Habilidades? Bueno como sea es mejor que dejes a Kidou, mañana tenemos partido
― ¿Intentas burlarte de mí? Yo soy mejor que tu
―sí, eso dímelo desde la banca―respondió a modo de burla, eso hasta a mi me llego, Sakuma había excedido el limite pero por alguna razón Fudou no hacía nada―anda ¿Qué esperas? Ya vete
―guarda silencio por favor―hablé por fin―anda ve adentro yo iré en un rato
―es admirable que aun sabiendo cómo es quieras ayudarlo, es una lástima que no lo valore
― ¿Qué dices? ―preguntó Fudou enojado
―ya sabes―sonrió―lo que todo ya saben, que eres un vago, un malagradecido, un delincuente, la verdad es que yo todavía no entiendo que haces aquí
Akio se abalanzó sobre él pero pude ponerme entre ellos para evitar una pelea
―basta, Fudou por favor vete ¿Si? ―él estaba enojado pero al mirarme asintió y se dispuso a dar la vuelta pero fue detenido por la mano de Sakuma quien en un movimiento rápido le soltó tremendo golpe en la cara― ¿Qué haces? ―lo empujé―Fudou ¿Estás bien?
―déjame―grito mientras hacía que yo cayera al piso―no me toques
―vaya ¿Quién diría que no se defendería? ―añadió el de pelo largo
―cállate Sakuma―grité mientras miraba como Akio se alejaba
Subí las escaleras lo más rápido que pude hasta llegar a su cuarto pero él no quiso abrirme, opte por irme a mi habitación, no dejaba de pensar en lo sucedido, no lo podía creer, mi cabeza daba vueltas, la única razón por la cual él no se defendió fue porque yo le dije que no peleara, la hora de la cena había llegado y por instrucciones del entrenador nadie podía permanecer en las habitaciones, dirigí al comedor, tenía miedo que él ya no quisiera hablarme o me culpara de lo que había pasado, cuando por fin llegue lo vi de lejos sentado al fondo, solo, como siempre.
― ¿Estás bien? ―pregunté sentándome a un lado suyo
―si―se limito a responder jugando con su comida
―lo siento, ha sido mi culpa lo que te paso
―claro que no―me miró de reojo―ha sido mi culpa, dijiste que no querías que peleara y yo…yo no he podido controlarme
―te han dejado el ojo morado―dije después de un rato ante una pequeña risa de su parte
―sí pero aun así sigo siendo guapo―dijo aun riendo
Sakuma entró y como si nada saludó a los demás miembros del equipo, ¿Por qué Fudou no lo golpeo? lo mire de reojo, estaba tranquilo a pesar de haberse dado cuenta ya de que él estaba ahí ¿Acaso lo había hecho por mí? él sabía que es mi amigo y por eso su comportamiento había cambiado desde hacía algunos días pero nunca le preste importancia, la única razón por la cual no quería que supieran lo nuestro era por el miedo al qué dirán, ¿Akio Fudou? De aquel que todos desconfiaban pero…yo no salía con él sino con el tierno Akio Fudou que se esforzaba en hacerme reír, que hacía que me enojara para luego en contentarme, de aquella persona que a su modo me hacía sentir bien y me daba ánimo para seguir adelante pero a todo esto…al carajo lo que piensen los demás, yo había visto en él algo que me gustaba, algo que me hacia sonreír cada vez que lo veía y fuera como fuera él me preocupaba, si, solía ser un tonto en ocasiones pero aun así yo…yo lo quería
― ¿No piensas comer? ―me preguntó sin voltear
Me quite los goggles y tomé su rostro para que me mirara, él se sorprendió pero no dijo nada, le sonreí y me acerque lentamente, el silencio en aquel lugar mostraba el hecho de que ya nos habían visto, sin pensarlo más toque sus labios suavemente, una sonrisa por parte de ambos al separarnos fue la señal para que ruido volviera
―iré por mi comida―le sonreí antes de levantarme
―mira quién lo diría―rompió el silencio el capitán
―si―apenas podía hablar el de parche― ¿Cómo pudo ser posible?
―quien sabe―respondió Kazemaru―pero sin duda Fudou besa muy bien
―KAZEMARU―gritó nuestro querido portero
―pero tú besas mejor―le sonrió el peli azul
―mas te vale―decía haciendo un puchero
Al día siguiente después del partido decidimos quedarnos en el estadio
―oye ¿Por qué hiciste eso ayer? ―preguntó mientras brincaba entre las filas de los asientos
―supongo que tenias razón―le tomé la mano―que importa que se enteren ¿No?
―sí, es increíble que no quisieras que se enteraran de que yo era tu novio, con lo guapo que soy podría tener a cualquiera
―sí, seguro―me reí
― ¿De qué te ríes?, ¿Crees que no puedo?
―no es eso pero tú sabes bien que nadie se compara conmigo
―bueno ya que lo pones así―se acercó―tienes mucha razón
― ¿Interrumpo? ―preguntó alguien detrás de nosotros
―para nada―respondió separándose de mí
―yo...quería disculparme por lo que paso con tu ojo, no era mi intensión bueno en realidad si era mi intensión pero no fue lo correcto, yo estaba enojado
―no te preocupes―le sonrió―no pasa nada pero si vuelves a hacerlo no me quedare cruzado de brazos―amenazó
―de acuerdo―respondió asustado―entonces eso era todo así que ya me voy
―espera―lo detuvo―nosotros nos vamos también así que ¿Por qué no nos vamos todos juntos?
Desde ese momento Fudou se volvió amigo de Sakuma también claro no les voy a decir que eran súper amigos por qué no pero su relación mejoro bastante, después de todo mi relación con él había sido bastante buena pero…entonces ¿Por qué terminamos? ¿Por qué nunca volví a hablarle?
Estaba cansado así que fui a recostarme, mañana volvería a verlo y no sabía que pasaría
