AMOR INMORTAL

* DISCLAIMER*

Todos los personajes son propiedad de la gran S. Meyer – pero la historia me pertenece, así que queda prohibida su copia parcial o total sin mi consentimiento.

*SUMARY*

Un nuevo triangulo amoroso nace.

Esta vez a Nessie le tocará vivir algo parecido a lo que vivió su madre.

¿Qué decisión tomará? ¿Será la correcta?

ADVERTENCIA: este capitulo tiene lemon (escenas para mayores o de mente abiertas)


Capitulo 3: Cumpliendo promesas

POV BELLA

Edward fue garaje donde estaban Carlisle, Jasper y Emmett arreglando todo lo que necesitaríamos para el juego. Terminé de arreglar el cabello de mi hija y bajamos las escaleras hasta la sala donde se encontraban Rosalie y Esme hablando.

Nos sentamos en un sillón, y en ese momento tocaron a la puerta, ya sabíamos quien era, la única persona que vendría a tocar la puerta a una casa llena de vampiros, así que Renesmee se levantó del sillón y salió corriendo hacia la puerta. Al abrirla recibió a Jacob con una gran sonrisa la cual él le devolvió, la forma como se veían me recordó tanto a Edward y a mí cuando yo era humana y él iba a visitarme a casa de Charlie, que no pude evitar sonreír.

- Hola Jake, ¿cómo estás? – le preguntó aún con la sonrisa en el rostro.

- Ahora que te veo estoy mejor Nessie ¿y tú? – Odiaba que la llamara así, pero a estas alturas ya no podía hacer nada.

- Muy bien, pero no te quedes ahí parado en la puerta, pasa.

Él se percató de la ropa que ella llevaba y luego como todas estábamos vestidas muy parecido y no pudo evitar preguntar ¿a dónde íbamos? Renesmee se encargó de informarlo:

- Vamos a jugar béisbol para celebrar el regreso de tío Emmett y tía Rose, ¿quieres venir con nosotros? – la preguntó muy entusiasmada, aunque yo sabía muy bien cual iba ser su respuesta, él sería capaz de ir al fin del mundo solo para no separarse de ella y Rose también sabía eso por lo que soltó un bajo gruñido, de el que Renesmee ni siquiera se percató.

- ¿Tu quieres que yo vaya? – le preguntó suavemente, él también sabía muy bien cual sería su respuesta.

- Por supuesto que si, eso me haría muy feliz.

- Entonces iré, siempre haré lo que tú me pidas y más cuando eso te haga feliz. – La sonrisa de Renesmee se agrandó y el rubor de sus mejillas subió unos cuantos niveles

- Ya está todo listo, ¿dónde está Alice? – Preguntó Jasper mientras entraba a la sala

- Aquí estoy, cielo, ya es hora, ¿vamos?

- Claro – dijimos nosotras mientras nos levantábamos de los sillones y nos dirigíamos hacia la salida.

Los chicos tomaron los bolsos, lo colocaron en sus espaldas y nos adentramos en el bosque por parejas tomados de la mano.

Este campo era un poco más grande que el que utilizábamos en Forks, al llegar allí Rose, Jazz y yo fuimos a colocar las bases.

Mientras que los demás formaban lo equipos y sacaban las cosas de los bolsos.

Los equipos quedaron igual que siempre: Emmett, Rosalie y Jasper contra Alice, Edward y Carlisle.

Por mi parte, los deportes nunca fueron mis favoritos cuando era humana y al transformarme a esta nueva vida eso no cambio, así que prefería arbitrar junto a Esme, aunque Emmett siempre se quejaba diciendo que nosotras estábamos en contra de su equipo porque nuestros esposos estaban en el equipo contrario.

Mientras el juego se desarrollaba, Renesmee estaba disfrutando de la compañía de Jacob, y le divertía mucho cuando Emmett comenzaba a discutir diciendo que Edward y Alice hacían trampa cada vez que anotaban una carrera. El marcador del juego iba a favor de uno y de otro equipo, cambiando constantemente. Sin embargo, al final el equipo de Emmett ganó por una carrera anotada por Rosalie.

La estábamos pasando muy bien ya que llevábamos mucho tiempo sin jugar béisbol debido al viaje de mis hermanos, mientras regresábamos Emmett iba alardeando por haber ganado, mientras

Edward y Alice se defendían diciendo que lo habían dejado ganar para darle la bienvenida pero que no se acostumbrara porque la próxima vez no correría con la misma suerte.

Jasper prefería quedarse callado para no llevarle la contraria a Alice mientras iban tomados de la mano, al igual que todos los demás, a excepción de mi hija que iba en los brazos de Jacob, porque ya era muy tarde y el sueño la había vencido.

Posiblemente Edward hubiera pedido llevarla si no fuera porque me llevaba a mi en su espalda, habían días que nos gustaba viajar así para recordar viejos tiempos.

Al llegar a casa Edward tomó a Renesmee en sus brazos y la llevamos a su habitación, luego de que yo la ayudara a cambiarse, la acostamos, le dimos las buenas noches y salimos del cuarto.

Jacob ya se había ido a dormir también. Y el resto de la familia estaba cada uno en sus actividades.

Cuando nos dirigíamos a nuestra habitación, Edward me tomó por la cintura alzándome y acercándome a su cuerpo mientras besaba mis labios y abría la puerta para pasar a nuestra habitación y ahora que Renesmee estaba durmiendo y el resto de la familia estaban ocupados, sabía que Edward me haría recordar y cumplir mi promesa de esta tarde.

Al entrar en la habitación Edward cerro la puerta detrás de nosotros con el pie, sin apartar sus labios de mi cuerpo mientras yo enredaba mis dedos en sus cabellos y enrollaba mis piernas alrededor de su cadera acercándolo mas a mi cuerpo.

De repente en un movimiento rápido me encontraba en la cama con su cuerpo sobre el mío, Edward comenzó a besar mi cuerpo lentamente empezando por mi cuello, cuando mi camisa se interpuso entre sus labios y mi piel sentí como la desgarrada convirtiéndola en trizas, siguió avanzando por mi clavícula mientras mis manos se paseaban lujuriosas por su gran espalda, me deshice de su camisa dejando al descubierto su perfecto pecho, me dedique a trazar las líneas de su abdomen y a besar cada centímetro de su pecho, mientras él se encargaba de desabrochar mi sostén para continuar con sus recorridos de besos por todo mi cuerpo y deshaciéndose de cada prenda que se interponía entre nuestros cuerpos. Así que al final yo me encontraba desnuda ante sus ojos que me miraban con gran excitación y entre sus brazos que me acariciaban frenéticamente.

Sin embargo a Edward le quedaba una prenda de la que tendría que encargarme, con un poco de fuerza deje su pantalón hecho tiras.

Y en ese momento quedamos en igualdad de condiciones, ambos desnudos ante la mirada deseosa del otro. Me empezó a besar con suavidad por todo mi cuerpo provocándome una excitación al máximo, mi respiración subió de volumen de manera brusca, él me observo con aquella mirada picara muy típica, eso solo podía significar una cosa; esa mirada me estaba ¿preguntando?... No, me estaba avisando que comenzaría con aquel travieso pero excitante juego de los dedos.

Le sonreí de manera aprobatoria y asentí con mi cabeza, aunque sabia que el no esperaba ninguna aprobación, ya estaba decidido y muy ansioso por empezar.

Su mano se encamino desde mis senos hasta mi parte más sensible, mientras que la otra los seguía acariciándolos. Apenas su mano se posó en mi feminidad me estremecí y gemí de placer.

Edward alentado por mi reacción comenzó a masajear mi clítoris, primero lento y luego aumentando su velocidad, yo ya no resistía más, el placer era casi insoportable.

Mi cuerpo temblaba descontrolado cuando Edward introdujo sus dedos en el, explorando mi interior, moviéndolos bruscamente de adentro hacia afuera, causándome un colapso total. Me deje llevar por el placer, dejando caer mis brazos al lado de mi cuerpo.

Rápidamente Edward retiro sus dedos de dentro de mí sustituyéndolos por su miembro. Se impulsaba frenéticamente contra mi cuerpo, besándome deseoso, jugando con nuestras lenguas. Aumento su ritmo y la fuerza con que se adentraba en mí, haciéndonos llegar a un clímax increíble.

Nos quedamos recostados en la cama con las manos entrelazadas y yo posé mi cabeza en su pecho, solo conversando con la mirada, en silencio.

-Ya tengo lista tu sorpresa- me dijo luego de un largo silencio entre ambos.

-¿Ah sí? ¿Y me lo vas a contar?- le pregunte mientras me giraba para ver sus ojos.

-No te voy a decir cual es la sorpresa, pero si te voy a hacer una pregunta.

-¿Y cual es la pregunta?

-Te gustaría tener una segunda luna de miel?- me pregunto mientras me acercaba mas a su cuerpo.

La pregunta me tomó un poco desprevenida porque no me la esperaba, aunque no era una mala idea, luego de que tuviéramos que suspender antes de tiempo nuestra primera luna de miel, me parecía que tener esa experiencia ahora como vampira seria fantástico.

-Si, me encantaría tener una segunda luna de miel- le respondí con una gran sonrisa, él me la devolvió y me dio un suave beso en los labios.

-Gracias, se que te va a encantar.

-¿Y a donde vamos a ir?- pregunte ilusionada.

-Eso no te lo voy a decir, porque esa es una verdadera sorpresa.

-Ah, bueno sabes que confío ciegamente en ti, te amo- le dije mientras posaba mi cabeza de nuevo en su pecho.

-Pero tengo una mini sorpresa para ti- dijo mientras se levantaba de la cama y se dirigía a el armario, de donde saco una pequeña caja color rojo carmesí con una cinta plateada a su alrededor.

Se sentó nuevamente en la cama me tomo por la cintura y me sentó en su regazo para entregármela, pase mis dedos por la caja que tenia una suave textura de terciopelo y luego la abrí, dentro se encontraba una cadena de oro blanco con un hermoso dije en forma de corazón que tenia escrito la frase "Te Amo" y al reverso la frase "Eres la razón de mi existencia" me pareció simplemente hermoso, estaba segura de que si pudiera producir lagrimas mi rostro estaría lleno de ellas. Cuando giré a verlo, sus ojos color miel me veían expectativos.

-Edward me encanta, es hermoso- dije con la voz entrecortada.

-Pero nunca tan hermoso como tú- me dijo mientras la tomaba y la colocaba en mi cuello.

-Te Amo- dije girándome para darle un suave beso en los labios.

-Yo también Te Amo, para siempre- me dijo luego de besar mi cabello.

Nos quedamos acostados un rato mientras Edward se dedicaba a dibujar formas en mi espalda hasta que la claridad de un nuevo día se iba asomando por la ventana. Le dí un beso en los labios antes de levantarme para tomar un baño.

-Partimos esta noche- me dijo mientras yo me vestía.

-¿Esta noche? ¿Tan pronto?

-Si, ¿Acaso no quieres estar pronto a solas conmigo?- dijo mientras se levantaba y enrollaba sus manos en mi cintura y besaba mi cuello.

-Por supuesto que si amor, pero ya tendremos tiempo mas tarde, ahora tengo que ir a despertar a Renesmee, te veo abajo- le dije mientras me zafada de sus brazos e iba hacia la puerta.


Hola Chicas... ¿cómo les ha ido?

Aca les dejo un nuevo capitulo... ¿A donde creen que Edward lleve a Bella para su segunda luna de miel?

Espero con ansias sus suposiciones, ya saben que me encantan. Como siempre le doy las gracias a todas aquellas que me han dejado sus comentarios y a quienes han agregado la historia a favoritos y alertas. Me alegran el día cada vez que veo alguna notificación de ustedes.

Nos leemos pronto… Besitos…

Atte. Neska Cullen. -Ѽ-