"Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas"

1. Algunos diálogos de Harry Potter serán usado apropiadamente en el fanfic.

Soundtrack: Addicted—Kelly Clarkson.

Capítulo dedicado para "Annie Thompson", que siempre me alegra con sus pequeños reviews.


Capítulo IV: Miedo, temor, pánico


Crookshanks maulló suavemente, así que Hermione lo acarició lentamente en su cabeza peluda y naranja mientras el gato ronroneaba. Lo acurrucó en su regazo, y se dispuso a leer la siguiente carta mientras tarareaba una canción para Crookshanks.

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(…)

3° Carta

Miedo, temor, pánico. Durante esos veinte minutos de desesperación, el miedo se convirtió en pánico, pero no por mí… sino por ella.

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Estaba cenando en el gran comedor conversando con Blaise y Pansy sobre lo que haríamos en navidades. No me gustaba mucho la navidad, ya que mi madre, Narcissa solía hacer una fiesta de gala, y yo debía comportarme a la altura; la única parte buena eran los regalos.

En cambio, Halloween era una de mis fechas favoritas; brujas, escobas, fantasmas y dulces por todas partes.

Todos estaban tranquilos, disfrutando de todo, desde la comida hasta la decoración. Cuando de pronto las puertas del gran comedor se abrieron de par en par, y el profesor Quirrell entró corriendo.

—Un trol! —Gritó, mientras respiraba rápidamente debido a la agitación—¡Hay un trol en las mazmorras!

Miedo, eso fue lo primero que sentí en ese momento, toda la gente gritaba y corría despavoridamente, incluyéndome. Era un caos total, incluso el profesor Quirrell se había desmayado.

Marcus Flint y Megara Borgin, los prefectos, nos organizaron rápidamente en filas, mientras se habrían paso por el gran comedor a toda prisa.

— ¿A dónde crees que nos llevan? —me preguntó Blaise mientras caminaba lo más rápido posible

—A los dormitorios, eso dijo Dumbledore—respondí.

—Lo sé, pero Quirrell dijo de que en las mazmorras estaba el trol—exclamó asustado.

—Seguro nos llevaran por otro camino—respondí no muy convencido de mi respuesta.

Bajábamos por las escaleras, todos demasiados asustados como para hablar, cuando recordé que no había visto en ningún momento a cierta niña castaña en el gran comedor, y eso significaba que no sabía sobre el trol suelto. En ese momento sentí temor, así que sin pensar en mis acciones jalé bruscamente a Pansy Parkinson y le pregunté.

— ¿Sabes algo de Hermione Granger?—pregunté

—Escuché que Parvati Patil decía que se había encerrado en el baño de niñas y había estado llorando toda la tarde—respondió. También escuché que decían que todos se burlaban de ella porque no tenía amigos y porque siempre está leyendo en la biblioteca. ¿Por qué lo preguntas?

—La profesora Sprout me pidió que le diera un recado hoy, pero no la vi—contesté rápidamente

Al parecer me creyó, porque siguió caminando como si la respuesta que le había dado fuera la más normal del mundo.

Cuando llegamos a la entrada de las mazmorras, nos detuvimos. Ahí estaban Dumbledore, McGonagall, y otros profesores más conversando en voz baja, por lo que tuve que esforzarme para concentrarme en cada palabra que pronunciaban.

—No está en las mazmorras—exclamó McGonagall angustiada.

—Pero, ¿Cómo puede entrar un trol? —Preguntó Sprout— ¿No son demasiado tontos?

—Buena observación profesora—dijo Dumbledore— Bueno, pensemos. ¿A dónde…?

No escuche más, porque en ese momento el pánico se apoderó de mí. Sin pensar en lo que hacía, di media vuelta, y corrí lo más rápido que mis piernas me permitían hacia el baño de niñas. Pasé por los corredores, pero de pronto me detuve. Había corrido tan rápido que no me había fijado donde estaba, empecé a inspeccionar el lugar para ubicarme, cuando una voz interrumpió mi concentración.

—Señor Malfoy, su actitud ha sido imprudente—exclamó McGonagall furiosa. No hay ningún motivo para que usted salga…

No llegué a escuchar toda la frase, ya que unos gritos agudos de desesperación, que provenía del corredor izquierdo, opacaron la voz de la profesora.

Me quedé paralizado, ese grito era de una niña, eso era muy obvio. Una expresión de terror se dibujó en el rostro de McGonagall, y eso solo confirmó mis sospechas.

Salió con paso apresurado en dirección a los gritos, mientras sacaba su varita de su túnica.

Yo solo me quedé ahí parado, sin saber qué hacer. Para empezar… ¿Por qué estaba ahí? ¿Por qué debía importarme? ¿Por qué me preocupaba una niña estúpida que a la primera burla se había encerrado en el baño a llorar? La profesora se podía hacer cargo perfectamente del trol.

Quise dar media vuelta pero algo me lo impedía… ella. Con cuidado, y sin hacer mucho ruido tome el mismo camino que había tomado McGonagall unos segundos atrás, llegué y me escondí detrás de una gárgola.

Asome la cabeza con cuidado y pude observar que McGonagall, Snape y Quirrell se encontraban en la entrada. En frente estaban Potter y Weasley, y unos metros más allá se encontraba un trol inconsciente.

—Por Merlín—exclamó la profesora McGonagall—Me pueden explicar ¿Qué están haciendo aquí?

—Fue mi culpa profesora—exclamó una voz femenina—Había leído sobre estas criaturas, y creí que podría hacerme cargo, pero definitivamente me equivoqué. Si Harry y Ron no hubieran venido, tal vez yo estaría muerta.

Muerta—pensé. Esa palabra me había causado una sensación extraña en mi estómago.

—Estoy muy decepcionada, señorita Granger—repuso McGonagall. Se le serán restados 5 puntos, por su imprudente decisión.

¿Por qué no decía la verdad? ¿Por qué no le decía a McGonagall que no había ido a cenar porque se habían burlado de ella?

Confundido, así regresé a la sala común. No entendía a qué se debía su actitud de proteger a Potter y Weasley; como tampoco comprendía la razón por la cual yo había sentido preocupación. Sólo era una niña tonta, insoportable, que no podía contener las ganas de levantar la mano en clases, y que siempre cumplía las normas. Entonces… ¿Por qué había reaccionado así?

...

...

Imbécil, ahí estaba el idiota de Malfoy que yo conocía—pensó Hermione soltando un bufido de indignación— ¿Yo era una niña tonta?—siguió la castaña— Pues él era un niño arrogante y caprichoso.

Hermione aún recordaba la cara de Malfoy cuando había visto que a Harry le habían dado una Nimbus 2000 para su primer partido de Quidditch. Por primera vez su capricho no podía ser cumplido ya que los de primer año jamás entraban al equipo.

Pero, dejando de lado el último párrafo que había leído—razonó la castaña—Lo demás la desconcertaba por completo. ¿Malfoy había sentido pánico porque pensó que ella estaba en peligro? Ahora que leía esta carta, Hermione entendía todo con más claridad.

La gryffindor sabía que Snape y Quirrell habían estado por ahí porque ambos habían bajado del tercer piso por la puerta que estaba al costado de los baños, pero jamás había entendido cómo McGonagall había llegado ahí. Creía que habían sido los gritos, pero no era posible que desde las mazmorras se escuchara su grito, por lo que si Harry y Ron no hubieran estado ahí, Malfoy le habría salvado la vida.

Sólo la idea de que Malfoy intentara salvarla era imposible de creer. ¿Por qué intentar salvarla? ¿Por qué preocuparse por ella de esa forma? ¿Por qué arriesgarse por una sangre sucia? Para empezar, en ese entonces, Malfoy era como cualquier niño que huía para salvarse a sí mismo, como había pasado en el Bosque Tenebroso. Además él era una serpiente, y los Slytherin no se caracterizaban por ser valientes precisamente.

Incluso ahora, Malfoy seguía siendo cobarde—pensó Hermione—. Aunque se le notaba diferente ese año.

El rubio ya no mostraba esa repugnancia hacia las personas, se le veía más enigmático. Tampoco Hermione había visto a Malfoy con alguna de sus conquistas, generalmente él mostraba a su "ligue de turno" como si fuera un trofeo; pero ahora andaba con Nott o Zabini.

También muchas veces Hermione lo había visto con un aire pensativo, y otras veces lo había pillado mirándola fijamente con sus ojos grises,como el hielo, pero lo más extraño es que cuando le devolvía la mirada, él no la bajaba, sino que la seguía mirando de la misma forma, y eso le ponía nerviosa.

Volviendo a las cartas… ¿Qué motivó a Malfoy a correr hacia el baño de niñas esa vez?—Hermione no entendía nada, a pesar de que en la carta dijera que había actuado por impulso eso no explicaba nada.

Acaso si hubiera sido otra persona, ¿Malfoy hubiera actuado de la misma forma?

Algo muy dentro de ella, lee decía que la respuesta a esa pregunta era no.

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Llegaron al campo de Quidditch, y ambos jugadores caminaron hasta los vestidores. En las gradas sólo había un par de alumnos de Ravenclaw que al parecer estaban jugando naipes explosivos. Llegaron a los vestidores y Blaise se dirigió a la parte trasera, mientras que Draco se puso su uniforme.

Se colocó protectores en sus brazos y en sus piernas. Después se ajustó los guantes y con su mano rodeó el palo de su Saeta de Fuego. Caminaba hacia la parte de atrás de los vestidores cuando a lo lejos vio a un castaño conversando con una rubia. El castaño se despidió de la chica, y la chica, que tenía un sombrero de león en la cabeza le dio un beso y se fue.

El castaño volteó y observo que Malfoy lo estaba mirando con una mueca de burla, Theodore se acercó con su escoba en su mano izquierda y con una sonrisa en el rostro.

—Así que Lovegood ¿eh? —preguntó Draco

—Pues sí, que puedo decirte Malfoy, es única—contestó Theodore, sin quitar la sonrisa de su rostro.

—Pues parecer un idiota enamorado—repuso Malfoy.

— ¿Yo? —Preguntó Theo, mientras le daba un leve empujoncito a Malfoy—Pero si tú eres quién no deja de acosar a cierta persona. ¿No te aburres de mirarla?

—No. Además sabes que no puedo ir un día a la biblioteca y decirle: "Hola Hermione, sé que siempre te he insultado, que mi padre es un mortífago e intentó asesinarte, pero quiero decirte que te ves hermosa" —contestó Draco—Para ser Slytherin Theo, a veces creo que no usas tu inteligencia.

—A eso no me refiero, pero ¿Podrías empezar con algo, no?

—No es fácil Theo y ya sabes por qué. Bueno, ¿Sobre qué hablabas con Lovegood?

Theodore percibió el cambio de tema de conversación pero no insistió con Draco. El castaño sabía cuando debía cortar un tema de conversación

—Le pregunté si luego del partido podíamos ir al lago, también le pregunté si vendría al partido.

—Theo, creo que definitivamente tu cerebro desapareció. Lovegood es la comentarista.

—Lo sé Draco, no soy idiota. Me refiero a que le pregunté si vendría si no fuera comentarista—repuso Theo.

Antes de que Draco pudiera decir algo, Theo empujó a Draco y salió corriendo hacia la parte trasera de los vestidores.

Draco se levantó, agarró su escoba que se había caído, y lo siguió.


Hola, volví antes xD. Recibí muchos reviews pidiéndome que publique lo más pronto posible, y sólo me he demorado una semana. Se que muchas se preguntara porque la actitud de Draco no es la de "estúpido sensual". Bueno, es porque a mi parecer, en "Harry Potter y la piedra filosofal" Nuestro sexy rubio aún no tenía esa actitud, además el odio hacia el trío dorado lo verán en los siguientes capítulos.

Recuerden: Firenze, el centauro, ha visto en las estrellas, que si dejan su review; Theodore Nott te esperará en medio de la oscuridad, y te hará saber que él también puede hacerte desfallecer.

Muchas Gracias por leer!

Recordarles que las respuestas a los comentarios anónimos están en el último review del capítulo anterior.

El próximo capítulo se llama Venganza. ¿Alguna idea sobre el siguiente capítulo? No sean tímido, que Voldemort no te matará si dejas tu comentario :3

"Travesura Realizada, Nox"