Era de tinieblas

Por: Soley-chan

¡Hola¡: pues heme aquí disfrutando de una tarde lluviosa y nublada y fría, ideal en absoluto para comenzar con el capitulo cuatro de era de tinieblas, que por cierto sigo sin saber porque le puse ese nombre o.o, en fin los dejo, espero disfrutéis de la historia y yo espero algún día dejar de escribir con viles caracteres españoles ¡¡¡¡.

Simbología- :recuerdos/

capítulo 4:Envenenados...

Había estado lloviendo toda la noche, a ciencia cierta no recordaba nada acerca de la hora en que la lluvia comenzó, y poniéndose a analizar mucho menos recordaba como había llegado ahí... y había abierto sus ojos por completo, terminado de despertar con sorpresa y desconcierto cuando una leve brisa congelante le caló aquel cuerpo semidesnudo que sostenía su cabeza. Estaba en su propia habitación, en la casa de sus padres, recostado sobre su cama, y fuera seguía lloviendo a pesar de que según él pensaba ya era de día, aunque el sol no se dejaba ver aún. Y sentía como las sábanas bajo él se le habían pegado cuando intentó moverse, aún estaba empapado de sudor.

Se incorporó, el dolor de cuerpo y el mareo aun seguían a flor de piel asediándolo, en su pecho descubierto aún se encontraban aquellas ultimas llagas propinadas en el ultimo encuentro furtivo... sintió una opresión dura en el pecho cuando la visión de su mente se posó en casi su mismo reflejo, y descubriendo que era Minase Hijiri, en el recuerdo de su primo... habían sonado cruelmente las palabras de aquel maldito... maldito entre los malditos si es que los demonios no existiesen:

/-dentro de unas horas más... tu primo será mío... y tu... si lo deseas puedes regresar a tu casa.-añadió el vampiro sonriendo.-solo porque me agarras de buenas.../-Aquella risa maniática, capaz de romper toda aquella falsa y exasperante esperanza mínima. Se levantó de súbito, intentando no pensar cosas crueles, cosas espantosas... Hijiri debía estar en su habitación, intacto, durmiendo o si ya fuese mas tarde preguntaría a alguna mucama por él... ya que quizá hubiese ido ya al instituto... el vampiro no podía haber llevado consigo a Hijiri... no debía haberlo hecho... no debía estar hablando en serio... y al menos un aura tan maligna como la que ahora miraba en él, no había sido vislumbrada, sin embargo, cuando hace tiempo y bastante le había conocido... y recuerdos efímeros y consumados... quizá... revueltos en su cerebro a causa de lo nebuloso que se había puesto su destino...

#flashback#

-¿sabes?... siempre creí que lo que en realidad eras... es un ángel... -dijo El chico de los cabellos castaños rubios, recargándose en el barandal de concreto, ya un poco antiguo casi como aquella enorme construcción que ahora era usada como colegio de varones, su cadera fue rodeada por unos fuertes brazos, suavemente, y un hombre de cabellos platinos y ojos felinos con esa misma esencia recargó su cabeza en el hombro frágil del muchacho, acariciando aquel cuello palpitante con sus labios rosados, y pronto esbozó una sonrisa, el chico se había estremecido ante tal contacto...

-no te equivocaste... amado Hisoka-dijo él y enseguida dijo-por que lo soy... soy un ángel, un ángel de la oscuridad...- Hisoka parecía compungido al escuchar esas palabras, y volvió sus ojos al cielo, ya se había puesto el sol a lo lejos...

-si, uno que trae muerte... y siempre vienes cuando se ha puesto el sol... -añadió el muchacho como si de algo sin importancia se tratase.

-la noche es amable con nosotros los ángeles...-dijo el hombre-que bebemos la sangre de los humanos mientras les hacemos el amor...

Hisoka se quedó en silencio, escrutando con sus ojos verdes bastante abiertos y esmeralda los ojos de su interlocutor entre las sombras, quien parecía sonreírle con impaciencia, esperando alguna respuesta a algo que seguramente Hisoka no deseaba imaginar... mas a pesar de no encontrar una respuesta adecuada, tragó saliva y al fin sus palabras surgieron de su boca.

-beber... su sangre-pregunto algo nervioso, seguramente a eso se debían aquellas llagas que le propinaba en su cuerpo... bebía su sangre... que ironía...mas sin embargo le creía.

-así es... mientras les amamos con toda la alevosía y ansiedad posible... el precio es su sangre...-contestó el hombre, mientras acarició la mejilla del muchacho, entreabriendo sus labios cuando había mordido su propio labio inferior. Hisoka miró de frente a la criatura, cuyo hilo de sangre resbalaba lentamente desde su boca hasta su barbilla, aquellos labios tenían una especie de brillo, parecía que la luna que ya se alzaba sobre ellos se les reflejara; y no solo en ellos, si no en toda la piel del hombre..., y cuando miró su boca pudo verlos: dos prominentes incisivos, aún mayores que sus demás dientes, y dos mas de menor tamaño debajo. No pareció sorprendido ya que los miraba con cautela y algo de resignación.

-¿qué es lo que estas buscando?-preguntó el muchacho, y frunció en ceño, pero no con enfado. El hombre le tomó de la barbilla con algo de violencia, acercándolo más a su rostro, el muchacho no pudo parpadear.

-mas bien...-dijo el hombre como en un susurro seductor-¿qué es lo que buscas tú... al seducirme de esta forma?... ¿al provocar que te deseé?-Hisoka intentó separarse aturdido, pero le fue imposible.

-yo no he hecho tal...

-oh pero por supuesto...-le interrumpió el hombre, y se acercó a los labios puros del muchacho y los acarició con los propios, con arrebato añadido.-eres el único culpable...-Pero el chico lo había mirado fijamente, sus ojos estaban perdiendo el brillo, y no se inmutó, no dijo nada más, no se había movido, ni siquiera pestañeado. El hombre lo empujó hacia el suelo, evitando que su cabeza se golpeara protegiéndola con su mano, la respiración del muchacho comenzaba a agitarse levemente, mientras el hombre acariciaba su cuello con su boca, y comenzaba a desabotonarle la camisa luego de abrirle el saco del impecable uniforme escolar.-debes saber algo... amado mío...-añadió el hombre, interrumpiendo sus actos, hablando a el oído de Hisoka.-anoche... creí haberte visto... mientras mataba a una mujer en el parque del distrito...-el chico había vuelto en sí por unos instantes cuando el vampiro le habló al oído, y escuchó sus palabras con atención-me mirabas con los ojos muy abiertos... como si nunca me hubieras visto en ese estado...-añadió el hombre suavemente, y se detuvo para acariciar aquellos claros cabellos del joven con su nariz, y olfateando su aroma-... aún con mi cruel arrebato, dejé caer el cadáver de la mujer y me dispuse a ir hacia ti... temblabas... fue cuando me di cuenta-Hisoka se volvió de frente a él confundido-... que no eras tú...-añadió el hombre, y las pupilas de Hisoka se dilataron-... a pesar de las dos hermosas esmeraldas que adornaban aquel rostro, de la piel pálida y lúcida, del cuerpo frágil, casi la misma estructura... su expresión, a pesar del rostro casi idéntico, casi la misma hermosura, era distinta a ti... y cuando me adentré en su mente... me aseguré que no eras tu... querido Hisoka... no lo eras...-Hisoka pareció entender, ya sin desconcierto, y el hombre se percató de ello.-¿Acaso sabes quién era él?-añadió el hombre ansioso. Hisoka resopló de angustia, el hombre se percató de ello, pero aún así no pudo adentrarse en la mente de Hisoka, nunca había podido y aún no lograba entender porqué; el chico negó con la cabeza.-no me mientas-añadió el hombre sutilmente-si lo sabes... tienes la expresión adecuada para que yo pueda entender ese hecho... inexplicable ¿tienes un hermano gemelo?-Hisoka negó de nuevo, ahora se intentaba separar del hombre, nervioso, sin poder explicarse porque no podía dejar de alterarse. El hombre sonrió con convicción y él mismo se levantó del suelo, dejando a Hisoka libre.

-...

-¿sabes cariño?-se sacudió la ropa- se me fueron las ganas de jugar contigo... por hoy... así que creo que podrás volver temprano a tu casa...

-...-Hisoka lo miró con desconcierto, no podía entender que era lo que hacía en el suelo, o como había llegado ahí. Cuando se miró el pecho, había ahí una nueva marca, sangrante. El hombre había desaparecido. De alguna forma hacer contacto con él desde siempre, intentando aparentar inocencia, terminaba siendo un hecho agotador... sin embargo había algo... en aquel hecho de sus ultimas palabras hace instantes que le causaba miedo. Se abrazó a sí mismo. Esa criatura había descubierto a su ser mas preciado... le había costado tanto engañar a aquel ser para que dejara en paz a su primo de una buena vez...

Aun recordaba como desde su propia ventana miraba a ese mismo hombre de cabellos platinados de espaldas a él, hace menos de dos meses; observando frente a la ventana de su primo lo que en esa habitación dormía... sintiendo un aura y un peligro en la criatura inconfundible, algo que una propia no tan cualidad personal, causa también del repudio de sus propios padres, que le permitía sentir: los sentimientos de los demás, incluso de las criaturas y inevitablemente también del hombre aquel, sus intenciones... con ansiedad... cerró sus propias cortinas para siempre. Se decidió a hacerse pasar por el único chico de esa mansión, por el que dormía en esa habitación por la que el hombre tenía curiosidad. Por ello una noche pidió a su primo que intercambiaran habitación solo una vez, y esa noche se aventuró a salir por su ventana ayudando que se encontraba a una altura de centímetros pocos del suelo, y se vio de frente a él, a esa criatura que no era normal...

Le conoció, él se portó a mable, pero leyendo aquella mente ensombrecida miró una realidad terrible, una criatura de milenios, de pasados infames, una criatura ASESINA... y si pasando por su primo, ahora que el no se daba cuenta, evitaba su segura próxima muerte a manos de un ser como ese... incluso si él mismo moría... entonces estará bien... era su deseo.

Así que desde ese día, repudiaría, aún a pesar de su propio dolor y el de él, a su primo, le alejaría de él pese lo que pese, para así evitar que la criatura aquella les viese juntos y entonces sucediera algo terrible... y así lo hizo intentando no mostrarse débil ante él, convenciéndole de un odio casi mortal, le alejaría y así viviría... era su decisión.

Pidió su cambio de colegio, en el turno vespertino y siempre al ponerse el sol, un poco después que el timbre anunciara el fin de clases, el hombre de las tinieblas le citaba en el mismo lugar, oculto detrás del edificio, a donde casi nunca nadie recurría, sin poder explicarse hasta cuando seguiría suscitándose la misma historia, hasta cuando la criatura se cansaría de él y lo dejaba o siquiera de diese muerte... sufriendo una y otra vez tormentos psicológicos y físicos de los que solo se daba cuenta cuando volvía en sí tantas veces... aquel ser podía causar en él una especie de hipnotismo, y aun así al hombre le era imposible adentrarse en la mente fuerte del chico, sin percatarse de que su misma presa podía derribar su barrera mental y poder adentrarse en él... podía incluso tener la posibilidad de encontrar debilidades en él... quizá para poder destruirle, pero todo se bloqueaba cuando no podía resistirse a su hipnotismo potente... sabía que le ultrajaba, que dejaba marcas en su cuerpo sin que él mismo se diera plena cuenta, pero que no le importaba... al menos no era Hijiri quien sufría todo eso y eso era lo único importante... al menos en esos momentos en los que no deseaba llorar por su propio sufrir... de alguna manera la criatura era cortés, al dejarlo en trance mientras se saciaba de su cuerpo, así no era testigo de las calumnias a las que era sometido el mismo.

#fin del flashback#

-y así ha sido durante dos meses... después de todo no deseo permitir... que a fin de cuentas ese maldito se salga con la suya...-se dijo Hisoka a si mismo... ya estaba cruzando las puertas de su hogar, vestido de jeans azules y camisa blanca, con una expresión de completa angustia en su rostro, con los puños cerrados, intentando averiguar si alguna vez se había dado cuenta del lugar en donde Muraki le había tenido preso, intentando no pensar que seguramente había estado en trance.-¡¡¡¡Kuso¡¡¡¡¡-se maldijo a si mismo golpeando aquellos barrotes.(N/A: esa palabra va por neko-chan .-.)

El el Instituto católico para varones Youkusouku (en esos instantes)

-así que usted es el famoso profesor Tsuzuki Asato...-dijo el director con un magnífico toque de hostilidad en la voz, que no evitó que el apuesto Tsuzuki no reprimiera su nerviosismo, el director de ese colegio en el que ahora trabajaría de verdad daba miedo no solo por su expresión fría y ensombrecida si no hasta por su tono grave de voz.

-...si...si señor... lo soy(¿famoso?o.o)-dijo al fin, tratando de sonar calmado.

-como le fue avisado, usted comenzará a trabajar en este lugar a partir de hoy, ya que como está haciendo trabajo social como multa por desacatos a la ley para el gobierno (N-A hasta yo me quede asi o.o porke no se ni de k habla)-Tsuzuki intentó esbozar una sonrisa irónica.-eso añadiendo que obtuvo el resultado mas alto en las pruebas que le fueron aplicadas hace tres meses en la academia de profesores... y bla bla... ¡dejémonos de palabrerías señor Asato¡-Tsuzuki se sobresaltó un poco ante el cambio de volumen en su voz de pronto- como usted debe saber este es uno de los mejores institutos de la ciudad, y le aclaro que es totalmente católico, así que si usted tiene otro tipo de creencias que sinceramente no me importa porque quiera o no tendrá que trabajar aquí enviado por el gobierno.-me sorprende que el hombre no se quedara sin aire- le pido de la manera mas a tenta que no haga comentarios o actos fuera del catolicismo de los alumnos...¿está claro?

-...si señor-contestó al fin Tsuzuki, apesadumbrado.

-además de algunas otras reglas que ya deberá aprenderse y que vienen en este manual-añadió el director pasándole un librito bastante pesado-sin mas que ostentar a menos que tenga alguna duda puede venir a mi cuando lo deseé... –el director le guiñó un ojo, y luego recobró su postura- si no... puede acudir a mi secretario, el joven Watari...

-si señor director...

-please... digame Señor Konoe... suena mas bonito nn...

-e...esta bien-dijo Tsuzuki con una gotita en la cabeza, el sujeto si que era raro, pero seguía dándole miedo.

-ahora... ¡a trabajar¡... ¡ya¡... ¡adiós¡-le exclamó el jefe con autoridad, Tsuzuki salió por la puerta aturdido.

Ya había cerrado la puerta de la oficina del director cuando al comenzar a caminar tropezó cerca de la puerta, con un hombre agachado.

-¡¡¡ayyy¡¡¡-se sobó la frente Tsuzuki tratando de incorporarse, una mano le ayudó a hacerlo.

-¡mis sinceras disculpas¡ se me había caído mi pluma y me agaché a recogerla (mas bien parecía que estaba espiando¬¬)-le dijo un hombre de gafas, cabello rubio y rizado y piel blanca, con una expresión de preocupación, se acercó a él y Tsuzuki se puso a la defensiva...-tranquilo solo quería ver si no le había lastimado mucho la cara...

-no... no se preocupe.-el hombre le miró con atención y pronto sonrió y se acomodó las gafas.

-¡wi¡ ¡¿usted es acaso el nuevo profesor?¡-preguntó el hombre, alegre, mientras se sacudía la ropa, que consistía en un suéter negro una camisa blanca y unos pantalones de ese mismo color.

-...si...-contestó Tsuzuki con un poco de desconcierto.-mi nombre es Asato Tsuzuki

-yo soy Watari... el secretario oficial del viejo gruñón de ahí dentro-contestó el hombre riendo y extendiendo su mano hacia Tsuzuki, de alguna manera además de raro le pareció amable y aceptó su saludo estrechando su mano.-¿Qué clase impartirá?

-literatura...

-¡wow¡... ¿y a que grupos? yo por lo general imparto la clase de química a los alumnos del salón B de primer semestre... ¿va a ser matutino o vespertino o las clases en los dos turnos?

-me ha tocado impartir la clase a los alumnos de 3er y 4to semestre, en los dos turnos, pero son como 7 clases diarias durante el día, no es tan pesado, además me turnaré el aula con otro profesor de literatura.

-lidiará con los más pesados de la escuela... jeje le deseo suerte...

-por igual muchas gracias.

-¿Quiere que lo lleve a su aula?

-no es necesario, gracias.-añadió cortésmente Tsuzuki, preguntándose porque un hombre tan contrario al director fuese su secretario.

No era muy difícil de llegar al aula de literatura ya que le habían dado un leve recorrido por el instituto la tarde anterior, precisamente un alumno, al menos en esa escuela los andantes eran los alumnos y no los profesores, contrariamente a la anterior escuela, ahora tendría su propia aula aunque compartida u.u y los que llegarían tarde serían los alumnos... ojalá y esta vez los alumnos lo recibieran bien, casi podía recordar como fue en aquella preparatoria pública Kawayamada su primer día como profesor... y casi podía sentir la misma desesperación de aquel día al no poder controlar semejante clase de rebeldes, que un mes después se convirtieron en sus amigos y que extrañaría con toda su alma TT. Había sido mejor irse sin despedirse.

A pasos clamados y aun faltando una hora para sus primera clase llegó a su nueva aula, según el horario daría tres clases en el horario matutino, saldría como a las 12Am y regresaría al colegio a las 5Pm para otras cuatro clases más, y así sería durante los otros días de la semana... Uff al neos no tendría que permanecer en la escuela todo el día, o quizá se asfixiaría. Intentaba olvidar sus asuntos personales para poder comenzar a preparar su clase de una manera mas fácil, pero aún le era imposible casi en su totalidad sacar de sus pensamientos a ese chico de Kawayamada... en verdad le había parecido que el que se suicidaría pronto sería él... más añadiendo la forma en la que cortó descortésmente su compañía y su ofrecimiento de ayuda al menos psicológica le había herido un poco. Siempre había sido así. Cuando intentaba ayudar a alguien, para no verle sufrir terminaba siempre diciendo y haciendo algo para que su presencia fuese molesta y terminaran corriéndole. De alguna forma se sentía decepcionado de él mismo por no poder hacer nada para ayudar a nadie, este hecho siempre había sido de mucho dolor para él, incluso desde que era un niño; al tener esos ojos anormalmente violetas siempre había sido rechazado por los demás, incluso por los adultos, la única persona que jamás le había rechazado nunca luego de la muerte de su madre había sido ella... Ruka; los ojos de Tsuzuki parecieron tristes unos instantes recordándola mas intentó dejar de divagar y poner mas atención a su trabajo... y nuevamente... se sentía un poco de culpa al haber dejado en paz así como así al joven Hijiri de Kawamayada...¿Habría encontrado a su primo?... ¿seguiría llorando, seguiría sufriendo en esos instantes?...

Se dedicaba a intentar poner atención en el texto que estaba preparando para su primer clase...

/-Hijiri...-Los ojos del chico le miraron fijamente, sus pupilas estaban dilatadas por el acercamiento y la decisión, y cristalinos nuevamente, como espejos esmeraldas- por tu actitud, tus palabras, tu angustia y desespero... podría pensar... ante tales circunstancias, que tus sentimientos hacia tu primo no solo son de fraternidad... –Las cejas del chico de ojos esmeraldas se arquearon de súbito y la cristalinidad de sus pupilas se evidencio en mayor grado mientras escuchaba tales palabras-...podría pensar... que tus sentimientos hacia él son...

-¡Yo no sé a qué se refiere¡-exclamó Hijiri súbitamente, sus mejillas parecieron unos segundos colorearse de rozado mas luego recobró su postura, interrumpido nuevamente por un gesto de Tsuzuki.

-escúchame...-sugirió tranquila y pasivamente, sonriendo con ternura- ...Hijiri-san... acaso... ¿le amas?... ¿acaso amas a tu primo de otra forma?.../

-pobre chico...-susurró en medio del silencio Tsuzuki, aun recordando vagas escenas del día anterior. Y era obvio que aún no había podido concentrarse en lo suyo.

En otro lugar... algo retirado, sin duda.

-hmm...-las manos del joven Minase Hijiri surgieron de entre las sabanas ligeras que lo tapaban de pies a cabeza, y se deshizo de ellas completamente, despertando de su sueño, se dio cuenta que aún tenía puesto el uniforme escolar, y estaba descalzo, además de estar desfajado y algo sucio. Tenía el ante talón rodeado por una pulsera gruesa y negra de metal, que estaba unida a una cadena, a la vez unida a la pared. Se levantó con rapidez de la cama, y se aseguró con algo de disgusto que en realidad le era imposible caminar mas de dos metros lejos de la pared o la cama. Primero se preguntó si seguía soñando porque el lugar le era irreconocible, una habitación pequeña y algo sucia, solo con una cama, sin ventanas, algo ensombrecida, ni siquiera podía saber si era de día o de noche ya que solo era alumbrado por la tenue luz de un foco en el techo, mas pronto su mente le trajo visión y cuenta de lo sucedido apenas la noche anterior, sinceramente al recordarlo le parecía increíble y antes de desvanecerse por completo se vio en los brazos del hombre de los ojos plata...

/-es la verdad bello mío... si vienes conmigo tu primo volverá a tu hogar... yo puedo darte el amor que nadie mas te ha dado... puedo darte mas de lo que tu primo podría y nunca te dará... ese amor que deseas... ese amor... porque el te odia... entiéndelo... él desea que tu vengas conmigo... y entonces el volverá a su casa... ¿Crees que has tenido ese sueño por nada?... era real... tan real como lo que te estoy diciendo ahora...

-de verdad...-decía Hijiri entrecortadamente, sus lágrimas ya eran abundantes- ... me odia...

-así es-añadió el hombre, estrechando a Hijiri entre sus brazos, y comenzó a acariciar su cabeza, y olfateó sus cabellos castaños oscuros.-debes venir bello mío... ¿lo harás?... él volverá a su casa... con su verdadera familia...-El chico asintió con la cabeza, aún estrechada contra el pecho del hombre, y este sonrió de manera maquiavélica; ascendió cargando a Hijiri, como si fuera un pequeño niño dormido en los brazos de su padre, y ya de pie comenzó a caminar cauteloso.../

Aquellos recuerdos invadieron su mente, y su corazón comenzó a latir fuertemente con el recuerdo de Hisoka... su primo Hisoka... seguramente el ya estaría feliz en su hogar, feliz sin su presencia, disfrutando de no ser estorbado por un maldito recogido y huérfano; ojalá él fuese feliz... aunque ya no pudiera verle nunca más. Se tiró en el suelo pesadamente abrazando sus rodillas, sus ojos habían comenzado a entristecerse de nuevo, pero sin dudar se decidió a no hacerlo, limpiándose fielmente las ultimas lágrimas... ahora estaba decidido, se había ido a tomar un lugar nuevo, una nueva vida, si es que aquel sujeto hablaba de verdad... intentaría acoplarse a él, olvidarse del todo, de su pasado... y siquiera le gustaba la cadena que lo tenía sujeto, pero no pensaba intentar escapar... un trato era un trato, y si con eso Hisoka estaría bien y volvería entonces todo estaba bien.

Esbozó un ultima sonrisa para con el recuerdo de Hisoka, su querido primo Hisoka, para con aquellos ojos verdes esmeralda que casi eran el mismo reflejo de los suyos; para con esa sonrisa casi fingida de él que aún recordaba y que le encantaba al menos solo tener en su recuerdo ya que jamás la volvería a ver, estuviese donde estuviese, en esa habitación fría y polvosa o no... estuviese vivo o muerto...

To be continued...

N/a:¡hola¡¡

Aclaraciones: Ruka es el nombre de la hermana de Tsuzuki, esto sale exclusivamente en el manga, y como yo solo he leído hasta el tomo cinco no se mas de ella... asi que solo la menciono porque su nombre me da un poco de gracia jeje.¬¬(¿eso k soley?u.u)

N-a ora si o.o: bueno pues ya os saludé...(¬¬¿os?) bien bueno ya que les dirigí mi saludo queridos lectores de este fisquito u.u... me dispondré a decirles comentarios sobre esta portentosa historia ¬¬(¿portentosa?) si, y he de preguntarme porque he de seguir dentro de mi mundo bucólico (¡¡¡¡¿qué demo#& es bucólico?¡¡¡¡)... (yo ke se... se me grabo la palabra luego de leer el tomo cinco de yami TT... si alguien sabe que significa favor de llamar al 01 800 bucólico... (relativo a la vida campestre... jeje gracias Lady Soel-chan)

Bueno volviendo al fic, para que dejen de preguntarme u.u ahí esta un poco de la larga historia de Hisoka y Muraki... y de cómo fue que decidió proteger a Hijiri... se que quedaron cavos sueltos en esa historia pero todo a su tiempo jejeje... y algo sobre el traslado de Tsuzuki... espero les agrade y sigan leyendo porque he preparado muchas cosas lindas y no tan lindas y algo mas de sufrimiento para esta historia please no me regañen por tardarme un poco mas en la entrega de este capitulo pero como me prohibieron usar la compu por castigo y la uso cuando nadie me ve pues he estado haciéndolo durante casi tres días u.u... tenedme paciencia, en una semana me quitan el castigo u.u... kien me manda a portarme mal.

Y bueno, me ha llegado un correo curioso que dice que el fanfiction se ha prohibido contestar reviews me dedicaré a investigar si eso es cierto o.k? pero siganme dejando reviews que los seguiré contestando cuando llegue al fondo del problema.