El magnate Edward Cullen nos confiesa que no sabe quién es la madre de sus hermosas gemelas ¿será cierto? Muchos son los rumores que se dicen sobre la maternidad de estas niñas.

¿Será verdad que estas niñas son adoptadas? o ¿compradas por miles de dólares? El padre de estas gemelas no ha dicho nada de los rumores, ni a favor ni en contra de ellos.

Con madre o sin ella, Phoebe y Sophie tendrán todo lo que quieran ya que el millonario empresario no duda en comprar todo lo que ellas desean, con solo ocho meses de nacidas estas niñas tienen una fortuna mayor de 60 millones de dólares para ellas.

Solo nos queda esperar y ver qué sucede con estas niñas que visten trajes de diseñador y pañales de marcas hechos a medida.


Capitulo Beteado Por: Alba Gómez, beta de FFAD.

POV Edward

— ¡Hermanito, llegamos! —gritó una odiosa voz desde la entrada de mi hermosa casa, rodé los ojos y masajeé mis sienes, Anne y Alice vendrían esta tarde junto con los indeseables de Jacob y Marcelo.

— ¡No puedo creerlo! —chilló Jacob al ver a mis hijas, que se encontraban muy tranquilas en su espacio de juegos—. Son preciosas, esos cabellos rojos ¡qué linduras!

—Buenas tardes —saludé a mis hermanas y sus respectivos invitados.

Jacob y Marcelo trabajaban para mí en la revista, Jacob era el modelo oficial masculino, además de ser el rostro de la colección de relojes para hombres "Time". Marcelo era uno de los diseñadores y encargados de las modelos femeninas de la revista.

—Edward, estas señoritas son encantadoras —me felicitó Marcelo, quien tomó a Sophie en sus brazos.

—Gracias a los dos —les dije de forma cordial—. Tomen asiento por favor, pronto Agatha nos traerá algo de beber, Marcelo ¿Cómo está David? ¿Le comentaste mi propuesta?

—Muy bien. Sí lo hice y está encantado, te llamará el lunes para los detalles —me respondió, David era uno de los mejores estilistas del país y el hombre de los sueños de Marcelo.

— ¿Cómo va la escuela, niñas? —le pregunté a mis hermanas, ellas sonrieron, Alice y Anne estaban estudiando diseño de modas.

—De maravilla —me respondió Alice.

Jacob se sentó junto a Phoebe a jugar, creo que él parecía más emocionado que mi pequeña hija, no me agradaba que miembros de mi revista vinieran a mi casa, me gustaba proteger mi privacidad y seguridad, mucho más la de las niñas, pero Marcelo y Jacob era una excepción ya que los conocía desde la universidad.

—Mira lo que encontré hermanito, otro reportaje de ti —me dijo Anne, entusiasmada, yo negué con la cabeza, odiaba esos ridículos chismes de quinta sobre la madre de mis niñas—. En esta dicen "Que eres Gay".

Marcelo me miró y rio, él me conocía lo suficiente como para saber que no era gay o que había hecho cualquier tipo de idioteces que decían en las revistas de chismes, además de eso, él sabía de mis muchas aventuras con las modelos de mi revista.

—Por favor Anne eso es ilógico, es como si dijeran que yo soy gay, qué tonto —dijo Jacob en tono burlón y yo enarqué una ceja.

—Jacob, tú logras confundir a la gente, a veces pienso que eres gay —le dije de forma sarcástica—. Creo que es por eso que Renesmee no te da ni la hora.

Él gimió ofendido y me ignoró, Jacob se ponía algo sentimental cuando le hablaba de Renesmee, una famosa y codiciada modelo internacional. Era uno de los ángeles de Victoria´s Secret yposaba para muchas marcas de prestigio, era el rostro de mi colección de joyas.

—Soy metrosexual Edward, no confundas —me corrigió con molestia. Todos reímos, Jacob lograba ser un gran payaso cuando se lo proponía.

—Lo hubieras visto el ayer, Renesmee vino a tomarse unas fotos y lo ignoró desde que lo vio casi lloraba —me contó Marcelo. Jacob lo miró mal y lo ignoró.

—Chicos no sean malos, dejen a Jake en paz —dijo Alice en tono dulce, Anne bufó al oírla.

—Alice es divertido, déjalos —le chilló Anne.

Les mostré la casa, ambos habían quedado fascinados con la decoración, sobretodo con las habitaciones de las niñas y el armario, que cada día que pasaba parecía crecer más, ya que los diseñadores no paraban de envíarles ropa, zapatos y accesorios a mis gemelas.

—Hablando enserio Edward ¿no extrañas las fiestas? —me preguntó Jacob con interés.

—No te voy a mentir, es más divertido beber y bailar todo la noche que cambiar pañales, se puede decir que las extraño un poco —le confesé.

—Edward, sé que eres muy delicado con lo que respecta a las niñas, pero ¿realmente no sabes quién es la madre? —me preguntó Marcelo incrédulo.

Negué, no quería que nadie supiera cómo las niñas llegaron a mi vida, absolutamente nadie que no fuera de mi digna confianza podría saberlo, por mucho que estimara a Marcelo no podía confiar en él lo suficiente y mucho menos en Jacob, ya que cuando estaba ebrio decía cualquier cosa que viniera a su mente.

—Marcelo, son mis hijas y llevan mi ADN, eso es lo único que diré —le dije tratando de ser amable.

—No puedo creer que no sepas con qué mujeres te acuestas, me preocupas Edward, hay muchas enfermedades —me regañó chillando. Mis hermanas bufaron rodando los ojos.

—Claro que sé con qué mujeres tengo sexo, al menos en mi estado de conciencia, pero todas dicen cuidarse —le respondí en mi defensa.

Marcelo no dijo nada y siguió mirando a las niñas con curiosidad, me molestaba un poco, pero no lo suficiente para gritarle que lo dejara de hacer o correrlo de mi casa.

—Edward no lo sé pero ¿no has pensado en Tanya? —me dijo Marcelo con detenimiento.

Sentí la mirada de todos los presentes puesta en mí, Tanya, ese nombre estaba muerto para mí, no quería volver a verla en lo que me quedaba de vida, para mí ella era un mal recuerdo del pasado.

—No —contesté fríamente.

—Lo digo porque coincide con la cantidad de meses que tú terminaste con ella, hace nueve meses —me dijo Marcelo.

—Tanya no podía tener hijos, eso me dijo cuando salíamos, además de eso siempre nos cuidamos —le dije enfadado. Todos se quedaron en silencio y no volvieron a tocar el tema.

El resto de la tarde pasó de forma tranquila, no quería hablar de Tanya y menos que la relacionaran con mis hijas, yo sentía un profundo desprecio y rabia hacia ella, no quería verla, ni siquiera oír su maldito nombre.

Les di un baño a las gemelas, era un espectáculo realmente tierno ver como ellas jugaba con las burbujas y se reían. Luego de bañarlas les di de comer y después las acosté a dormir. Normalmente siempre les ponía algo de música clásica mientras dormían, había leído que era muy relajante para los niños, además de ser un estimulante en su desarrollo.

Entré a mi estudio y con indecisión saqué la foto que había guardado en un momento de rabia, en ella aparecíamos Tanya y yo abrazados riendo, ella tenía esa sonrisa que tanto me gustaba, me hubiera casado con ella sin pensarlo hace meses, no lo hubiera dudado ni un segundo.

Guardé nuevamente la foto, no quería remover recuerdos del pasado, tenía que olvidarlo, ahora tenía un presente y un futuro, mis hijas Phoebe y Sophie Cullen.


Hola!

Muchas gracias a todas por sus hermosos comentarios, favoritos…

Bueno ahora que ya Tanya queda fuera de la lista ¿Quién será la madre de Phoebe y Sophie? Ideas.

Poco a poco irán aparecieron mas personajes y entre esos nuestra Bella pero aun falta :p

A partir del próximo capítulo empezaran los adelantos.

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