N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Princes Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 4: Lo Que Nunca Fue
Marui detuvo sus pasos por completo en el cementerio donde residía la tumba de su madre, sentía el frío colandose en cada poro de su piel, algunos periodistas lo miraban desde la lejanía, temían acercarse y eso le gustaba demasiado, miro en todas direcciones buscando a Sakuno pero ella no estaba, no estaba por ningun lado, siempre que llegaba ella estaba allí con una sonrisa pero siempre pasaba de ella, no la miraba, ni siquiera le decía gracias o algo así, le molestaba mucho que visitara la tumba de su madre y ahora, ahora simplemente sentía que la quería cerca.
Sacudio la cabeza en señal de desaprobación alejando esos pensamientos, coloco las rosas sobre la tumba y medio sonrió, nunca lo hacía pero hoy sentía la necesidad de hacerlo, acaricio un poco la misma y se levanto, nunca le había gustado estar mucho tiempo allí, le molestaba sobremanera porque lo hacía un poco más humano cuando no lo era, él era egoísta y una mala persona en palabras de sus amigos que aún así siempre estaban a su lado, dio media vuelta buscanco aún a la cobriza pero ella no estaba, no había ido.
Fue ahí cuando se dio cuenta de que la extrañaba o la necesitaba como mínimo, esos días por lo general siempre decaía y ella le sonreía, lo arrastraba hasta un resturant cercano y bebían una taza de chocolate, obviamente no hablaban, él siempre le demostraba indiferencia pero justo ahora la quería a su lado y rápido, sin embargo, él sabía que ella no iba a estar más a su lado, era novia de Ootori después de todo además de que la había lastimado de nueva cuenta, le había hecho demasiado dañ otra vez.
No le iba a pedir disculpas si eso lo pensaba la cobriza, él nunca se arrepentía de lo que hacía o decía de eso si que estaba seguro.
Sakuno rió por décima vez en los brazos de Ootori que la aprisionaban en el sófa de la sala de la casa de este, cuando le había avisado a su padre que pasaría la noche viendo una película con su novio este comenzo a llorar y a gritar que porque no le había contado, que ella no podía tener novio, era una niña, más especifícamente su niña, le había causado gracia que le dijera que no tenía que mentirle diciendo que tenía novio solo porque la había obligado a ir a esa fiesta que se celebraría en dos días pero ella le había dicho que hablaba en serio, justo ahí su padre había comenzado a llorar.
Su madre lo tomo con calma diciendo que ella tranquilizaría a su padre, estaba segura de que lo haría así que no se preocupaba en lo absoluto si era honesta, se imaginaba a su padre llorando, siendo honesta era una escena cómica, los padres del peliplateado eran unas buenas personas, solo había hablado con ellos unos cinco minutos puesto que iban de salida, la madre de su novio la había abrazado con mucha fuerza dandole la bienvenida a la familia, se sentía bien con ellos a pesar de no conocerlos mucho.
- Ya es tarde y mañana tenemos universidad así que creo que es hora de que te lleve a casa - señalo él y ella asintió mientras reía, la película había sido olvidada cuando comenzaron a platicar un poco más de cada uno, se sentía extraña porque esa noche hubiera ido al cementerio con Marui pero ahora nada la obligaba, no iba a ir y así había sido, se levanto con cuidado puesto que tenía que tener cuidado con las costillas de su novio - ¿Asistiras a la fiesta de la empresa de mi padre? - pregunto con calma aunque ya sabía la respuesta.
No había llevado abrigo así que tenía frío y mucho - Si, mi novia estara allí y tengo que cuidarla de los lobos que irán a por ella - señalo colocando sobre sus hombros un suéter de él mientras le sonreía, ella se sonrojo y una sonrisa se coloco en sus labios ante esas palabras, era demasiado caballeroso, la tomo de la mano además de su bolso y la condujo con calma hasta la cochera donde estaba su auto - ¿Qué sucedera con el equipo de futbol? Tienen competencia el sábado y hoy es jueves y tú... - la cobriza no termino la frase cuando él la tomo del mentón robandole un suave beso que le quito el aliento, solo un roce pero le quito el aire por completo.
- El equipo no necesita de mi presencia, no te preocupes - aseguro mientras abría la puerta del auto para que ella entrara, cerro y camino a los asientos traseros dejando el bolso, rodeo el auto y subio por la puerta del conductor emprendiendo la marcha una vez se hubiera asegurado de que ella se abrochara el cinturón de seguridad, salio de su casa con calma, él de verdad quería algo serio con Sakuno por eso se la había presentado a sus padres como su novia aunque lamentaba que ellos hubiera tenido que salir a una cena pero ya habría tiempo.
Miro a Sakuno que se veía un tanto nerviosa por lo que antes de pasar la reja de su casa se detuvo y la miro al mismo tiempo que la tomo con suavidad de la mano - No puedo adivinar tus pensamientos, habla conmigo, dime que sientes para ayudarte - pidio él y ella solo negó con la cabeza, estaba nerviosa por Marui, no quería estarlo pero lo sentía, le preocupaba este y mucho, no quería preocuparse por él pero simplemente no podía con su preocupación - No es nada - aseguro y el peliplateado asintió un poco más seguro de sus palabras para emprender de nueva cuenta la marcha.
Odiaba el maldito despertador, al menos eso lo tenía en claro en esos momentos, no lo toleraba, quería aventarlo por la ventana de su habitación y lo habría hecho pero tenía una exposición así que quisiera o no tenía que levantarse, camino con pasos torpes hasta la ducha, odiaba las mañanas en las cuales tenía que entregar trabajos, nunca le habían gustado y menos ahora que su humor era terrible, estaba molesto con Sakuno, ella no podía faltar a esa "cita" donde siempre la ignoraba, poco le importaba si la había tratado mal ella tenía que haber ido.
Poco le importaba que anduviera en un noviazgo con ese era su obligación ir con él quisiera o no, salio de la ducha aventando todo a su paso, el servicio se encargaría de ello, él solo quería salir de allí e ir a la universidad para enfrentarla, le iba a decir tres verdades pero justo ahí, justo en ese momento se dio cuenta de que estaba exagerando, de que ella no tenía porque darle explicaciones, no eran nada, ni amigos, ni siquiera conocidos, no después de como la había tratado, dio un leve suspiro mientas se comenzaba a vestir.
Tomo sus libros además de su mochila y salio de allí, camino con prisa por las escaleras observando la mesa puesta, odiaba desayunar solo por lo que solo salio sin decir nada, camino hasta la cochera y se quedo de piedra, su padre bajaba de la mano de una rubia, su amante de turno, la miro con una expresión de altivez para correr hasta su auto y abordarlo, su padre solo se despidio de él con la mano en el aire mientras su amante le sonreía coquetamente, odiaba a las tipas como esas en todos los sentidos, eso lo tenía más que claro.
El auto salio de allí a grandes prisas, solo quería llegar y entregar las cosas del día para poder irse a un bar, necesitaba pensar en lo que nunca fue porque Sakuno no era nada, estaba bien que le había entregado su preciada virginidad pero no era nada, él le había dejado muy en claro que ni siquiera era su conocida así que todo estaba bien o al menos eso quería creer y se sorprendio por pensar de esa manera.
El auto de Ootori se estaciono poco a poco, miro a los estudiantes que miraban la escena con los ojos abiertos además de que Marui desde lejos encarnaba una ceja mientras lo miraba con diversión en los ojos, como lo odiaba, ayudo a bajar del vehículo a la cobriza tomando su mano además de su bolso con los libros, se veía más relajada que la noche anterior, no quería presionarla así que no iba a insitir en que no le creía su "no es nada" porque era algo pero prefería mil veces que ella se lo dijera, esperaría por ello.
Comenzaron con su camino cuando sintieron el viento pasar por sus cuerpos, la miro, no traía suéter por lo que se detuvo para despojarse del suyo y pasarlo por sus hombros con una sonrisa, los gritos de sus admiradoras se escucharon diciendo lo dulce que era y quien sabe que más - G-Gracias - agradecio ella y sonrió para volver a tomarla de la mano y continuar con su camino, Sakuno se veía hermosa con esa ropa que le entraban unos deseos enormes de abrazarla y no soltarla para que de esa manera nadie viera su belleza.
Se detuvieron en el casillero de ella que lo abrio con calma para tomar algunos libros - ¡Ootori-kun! - ladeo la cabeza viendo a Yura corriendo a donde él con algo en las manos, era su amiga puesto que sus días de niñez los habían pasado juntos hasta que había llegado Marui, la chica se lanzo a sus brazos efusivamente con una enorme sonrisa en los labios - ¿Sucede algo Yura? - pregunto con calma y Sakuno ladeo la cabeza temblando al ver a la ex novia de Bunta que no la toleraba ni un poco y lo comprobo cuando le dio una mirada desdeñosa.
- Si sucede algo, Ootori ¿cómo puedes ser novio de eso? - la señalo con una mueca de desagrado total, su clase iba a comenzar en menos de diez minutos así que debía darse prisa por lo que le mando una mirada a su novio quien solo asintió - Es mi vida Yura y te agradecería que respetaras mis decisiones - señalo este como si nada aunque ella no quería escuchar esa respuesta, quería que la defendiera mejor no que dijera que no le iba a dar explicaciones a la chica - Pero Ootori tú eres demasiado para ella, anda ven conmigo a la cafetería quiero hablar contigo un momento - pidio ella tomandolo de la mano.
Sakuno se estaba enojando, pensaba decirle tres verdades cuando el peliplateado la miro con una sonrisa de disculpa, ¿se iba a ir con ella?, ¿en serio? - Prometo recompensarte - señalo mientras era jalado por esa mujer que solo le mando una sonrisa de suficiencia, la iba a matar eso iba a hacer, se mordio el labio para no decirle tres cosas - Ootori - lo llamo antes de que este se alejara más y él coloco el freno jalando a Yura que se quejo con una mirada de muerte hacía ella - Ni siquiera te molestes en llevarme a casa, si la prefieres a ella pasa la tarde con ella - señalo dando media vuelta comenzando a caminar sin esperar una respuesta.
O no, ella no pensaba dejarse de nueva cuenta, no iba a repetir lo mismo que con Marui, no lo iba a hacer, no escucho nada así que supuso que él se había ido con ella sin importarle y eso le dolio, doblo el pasillo con cuidado, casi no habían alumnos, ya casi era la hora de la primera clase - Vaya, resulto que si tienes garras - temblo ligeramente al escuchar el sonido de esa voz que siempre la colocaba nerviosa, trato de caminar sin darle importancia pero Marui la sujeto por la muñeca hasta encerrarla entre un casillero y su cuerpo.
Miro al suelo de inmediato, lo admitía y lo hacía oficial, aún le causaba muchas cosas cuando no debía ser así - Alza la vista - pidio él inclinandose un poco más, se mordio un poco el labio pero alzo la mirada observando su expresión de siempre solo que había algo más, algo que no lograba identificar - ¿Por qué faltaste ayer? - esperaba de todo menos que le preguntara el porque de no haber ido al cementerio - N-No tenía porque ir - trato de que la voz no le temblara pero fue inevitable, le tenía miedo y mucho, él solo llevo una de sus manos hacía su mentón tomandolo con suavidad.
Incluso tratando de comportarse bien con ella le causaba miedo y así iba a ser siempre quisiera o no - No faltes de nuevo - pidio inclinandose un poco, cerro los ojos, tenía que apartarlo pero una parte de ella no lo deseaba, era novia de Ootori así que con todo el dolor lo separo al colocar las manos sobre su pecho, este solo gruño en respuesta para apartarse, Sakuno suspiro cuando lo vio alejarse con cuidado, tomo aire para medio sonreirle y asentir con la cabeza, salio de su encierro caminando a su salón con prisa.
Antes de doblar el pasillo una mano la sujeto y abrio los ojos cuando Marui la beso, sujeto con fuerza su bolso siendo consciente de que la persona que más la había lastimado en su vida la estaba besando como tantas veces lo soño, una de las manos del pelirrojo viajo a su nuca para sujetarla y que no se alejara del contacto, se dejo llevar cuando este se separo de pronto viendola como siempre lo hacía - Te odio - señalo besando su mejilla para irse de allí con dirección a su clase, tomo aire para dar media vuelta y correr como loca a su clase mientras recuperaba el aire.
Se golpeo la cabeza con la paleta de su banca, ¿en qué estaba pensando?, él amaba a Yura, no podía darse el lujo de andar besando a Sakuno cuando no eran nada, él era un chico frío, justo eso, no tenía que andar besando a alguien como lo había hecho con ella - ¿Te sucede algo? Me estas preocupando Bunta - miro de mala manera a Jackal quien solo sonrió ante ese gesto, su celular comenzo a sonar al igual que el de toda la clase, eso solo significaba una cosa, correo masivo, lo extrajo para mirarlo y se quedo de piedra.
Una foto de él besando a Sakuno, todo mundo lo miro, iba a matar al imbécil que la había tomado, lo iba a encontrar, antes de procesar la idea Ootori entro en su salón de clases importandole poco que el profesor viniera tras él, lo vio correr donde él y se levanto de inmediato, ahí iba a arder Troya, el peliplateado acorto la distancia empujando su banca para golpearlo con todo en el labio, eso le dolio en el alma, sin pensar lo golpeo esquivando su puñetazo, lo jalo del cuello de la camisa para estamparlo contra la pared y golpearlo.
- ¡Señores! ¡Señores! - el profesor los llamaba pero poco les importo, Ootori coloco el antebrazo para no ser golpeado y le dio una patada en el abdomen que provoco que un quejido escapara de sus labios además de que se hiciera hacía atrás, su enemigo se lanzo provocando que una de las tantas bacas se partiera en su espalda, sin ponerse a pensar le dio un puñetazo en la nariz - ¡B-Basta! ¡Ootori! ¡Bunta! - los gritos de Sakuno se hicieron presentes pero ninguno de los dos escuchaba, vio a Jackal tratando de ir donde él pero no le dio tiempo porque el peliplateado lo golpeo con en el puño en las costillas.
- ¡Ootori! - Sakuno intento detenerlo y entonces su vista se nublo, solo se escucharon unos gritos ahogados de parte de los del salón - ¡S-Sakuno, lo siento! - se sento como pudo en el suelo y miro a la cobriza en el suelo con una mano en el labio, lo más seguro era que al tratar de detener a su novio este le hubiera dado un codazo, ahí estaba su oportunidad, se levanto con dificultades y lo aparto de un golpe mirando a la chica que seguía inmovil en el suelo - ¡No era mi intención Sakuno! - lo miraba desesperado, se notaba que estaba sufriendo, era el momento de aprovecharse de ello.
- ¡¿Eres imbécil?! ¡Ese estúpido beso no existio, esta más que claro que alguien lo mando como una maldita burla porque sabe que nos odiamos! ¡Y encima la golpeas porque ha intentado separarnos! ¡Eres una bestia! - tomo de la mano a la cobriza con gesto de "buen niño", sabía que le había dado en el orgullo al peliplateado y como le estaba gustando, levanto a la chica que se sujeto de su brazo aún con la mano en el labio, sus ojos estaban llorosos - ¡Los quiero en la oficina del rector a los dos justo ahora! - el profesor grito pero él no le presto atención.
Atrajo por la cintura a la chica para comenzar a caminar ante la mirada rabiosa de Ootori que no sabía que hacer - ¡Que los quiero en la dirección del rector ahora mismo! - le mando una mirada de furia al profesor que solo desvio la mirada - ¿No ve que necesito ir a la enfermeria porque la bestia esa me ataco? ¡¿No esta viendo que ella también necesita ir a la enfermería?! - le pregunto gritando mientras este se mantenía callado, jalo de la mano a la cobriza para salir de allí ante la mirada de sus compañeros.
- ¡Es mi novia, la llevare yo a la enfermería! - Ootori aparecio detrás de ellos una vez salieron del auto, la cobriza no lo miraba, solo seguía con la mano en el labio - La llevo yo, esta más que claro que primero atacas y después preguntas, no quiero que la agredas de nueva cuenta - siseo comenzando con el camino de nueva cuenta, doblo el pasillo y sonrió tranquilamente, todo había salido bien a pesar de haber estado en desventaja, como le agradaba la idea de que ahora Ootori se sintiera mal y como le agradaba aún más que Sakuno le debiera algo.
Tenía una leve hinchazón en el labio, nada serio pero si dolía porque era como una cortada, estaba sentada con hielo en la herida mientras él se acomodaba la camisa,, tenía vendado el torso - ¿Por qué mentiste? - preguto ella aprovechando que la enfermera no estaba presente porque había avisado a sus padres, el rector le había dicho que estaba bien que la llevara a la enfermería pero que aún así lo quería ver en su oficina para darle una sanción, poco le importaba de hecho, solo le dolían los huesos pero valdría la pena solo por ver la cara de miedo de Ootori cuando viera a Sakuno frente a frente.
- ¿Querías que dijera la verdad? Mentí porque no quiero darte más problemas, mira que el quien se ha llevado más golpes fui yo porque por si no lo notaste la bestia que tienes por novio se fue con todo contra mi pobre espalda así que no creo que eso importe ahora - señalo girando el rostro para verla con calma, estaba sentada sobre la cama de la enfermería con gesto cansado y abatido, era más que claro que estaba decepcionada de Ootori y eso le dolía porque quería que no le importara, quería que le diera igual pero al parecer si lo quería y eso... le dolía un poco.
- No debiste mentir - aseguro ella y entonces solto un suspiro colocandose de pie, en menos de un segundo la aprisiono entre la cama y su cuerpo, paso ambas manos al lado de su cabeza y se inclino, junto sus labios en un roce, le encantaba molestarla con esas muestras - Por una vez solo acepta que te he salvado del odio de tu novio Sakuno - dicho esto se levanto para tomar sus cosas, quería irse a casa pero primero tenía que ir con el rector, la mano de ella se cernio sobre su muñeca para que no se fuera.
- ¿P-Por qué haces esto? ¿Por qué un día me odias y el otro me ayudas? ¿Por qué me besas? ¿Q-Qué quieres de mí? O es que acaso te molesta lo que nunca fue entre nosotros ¿o me equivoco? ¿Qué es Bunta? - pregunto todo lo que la carcomía por dentro porque estaba segura de que si no lo preguntaba iba a morir, Bunta sonrió y se inclino hasta verla directamente a los ojos - Quiero todo de ti Sakuno, te quiero a ti y creeme poco me importa si tienes novio, lo que siempre quiero lo tengo cariño - dicho esto dio media vuelta saliendo de allí.
No mentía, le gustaba lo prohibido y sabía que Sakuno era el fruto prohibido solo por ser la novia de Ootori así que solo quería jugar un poco pero entonces... ¿qué era ese cosquilleo cuando la había besado?.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
Gracias por los reviews Clarii, se que aunque no me escribes me lees siempre y te lo agradezco, mi pequeña niña a la que le debo un fanfic, tú sabes quien eres, sabes que con gusto te concedere lo que me has pedido, en cuanto termine Segundas Oportunidades lo comenzare así que espero el apoyo de todos y el tuyo por supuesto. Gracias.
