CAPITULO 5; "El rancho Evans"
No crees en el destino y esas cosas pero aun así no puedes evitar pensar que estabas destinada a conocer a Brittany. Incluso si Quinn no te hubiera dicho de ella, igual la hubieras encontrado en el rancho Evans en algún momento. El mundo conspira de formas misteriosas y tú sospechas de esto porque normalmente es para hacerte daño.
Sam maneja su destartalada camioneta con las cosas en la parte de atrás, una semana lejos de la ciudad y sentada tomando sol mientras Sam tontea con sus inmaduros hermanos parece ser el escape perfecto, y ahora que Brittany iba a estar ahí se sentía incluso aún más perfecto. Siempre se han burlado de ti por arreglarte demasiado para ir al rancho pero tú quieres verte tan bien como es posible aunque has aprendido de pasadas experiencias que por alguna razón desconocida la ropa siempre termina sucia o perdida en ese lugar, así que optaste por usar botas, jeans ajustados y una sudadera.
Sam está manejando por el medio de la nada donde se nota que ya está oscureciendo. Tu bostezas y te preguntas cuanto falta para llegar, por qué a pesar de haber ido a la granja miles de veces nunca puedes calcular cual es la distancia, básicamente porque el camino de tierra generalmente esta vacío y no hay literalmente nada que puedas usar como referencias.
-¿Cuánto falta?
-20 minutos creo -Sam bosteza- ¿No va a ser raro para ti que tu consejera este ahí? -pregunta.
Le has contado a Sam que su familia no tenía que preocuparse por el nuevo comprador para el rancho porque se trata de Brittany, y al parecer el confía en tu opinión, eso es lo que te gusta de Sam, él nunca cuestiona nada.
-No -suspiras- Bueno, no lo creo al menos, ella es agradable
Agradable. Estás subestimándola, ella es casi la persona más perfecta que crees conocer.
Tú miras a Sam a tu lado. El bosteza y rasca su mentón intentando mantener los ojos en la ruta, lo amas pero ¿crees que es perfecto? volteas tus ojos a tus propios pensamientos – Nadie es perfecto
Salvo Brittany
Quizás
-Bien, no quiero que estés incomoda -Dice.
Le regalas una pequeña sonrisa apoyando una mano sobre su rodilla apretándola suavemente. Él siempre te está cuidando y no solo como un prometido pero también como tu mejor amigo y aun así por alguna razón te sientes culpable.
La camioneta de pronto se sacude, Sam aprieta los frenos pero al parecer el motor ha muerto y la camioneta sale del camino antes de detenerse por completo haciendo que ambos choquen con el tablero del vehículo.
Sam gira las llaves y pisa los pedales en el suelo intentando encender la máquina pero no sirve de nada
-¿Qué mierda? Espero que no estemos atorados aquí porque no voy a caminar tanto en la oscuridad -te quejas.
-Por favor Santana, como que fueras tan valiente de salir en plena oscuridad -Dice burlándose.
Tu giras los ojos porque no estás de humor para sus bromas, tu simplemente quieres ir al rancho e ir directo a tu cama. Estás agotada porque comenzaron este viaje tan pronto ambos regresaron del trabajo y aun no has cenado.
-No es así como pretendía pasar mi viernes a la noche-Tranquila, iré a dar una mirada -dice abriendo la puerta y bajando del auto.
Tú bajas tu ventana para asomarte y gritar- No tienes ni la menor idea sobre autos o como reparar cosas
Tu corazón y cerebro parecen darse un sacudida simultánea a tu cuerpo y conciencia. Tú conoces a cierta rubia a quien le gusta reparar autos. Quizás también le guste reparar personas.
Sam pasa 5 minutos con el capó abierto antes de cerrarlo y volver a la camioneta.-Sí, no tengo idea
-Sorprendente -dices sarcástica- Esto sonará extraño y no sé si vendrá pero, es decir si ya está en el rancho supuse que… Dios, estás nerviosa.
-¿Qué?
Te mueves en tu asiento antes de voltear a Sam- Brittany, mi consejera, ella sabe cómo arreglar autos-¿Sabe? -frunce su rostro inseguro de lo que dices.
-Sí-tu asientes- si ella no puede arreglarlo, siempre puede acercarnos a la casa y vendremos a buscar la camioneta más tarde o podremos pensar en algo
-Ok -Dice Sam, asintiendo y sacando su celular- llamaré a mi hermano a ver si está allí
Tu estomago de pronto comienza a hacer acrobacias, esperabas evitar a Brittany hasta mañana pero ella quizás te vea en unos pocos minutos. A ti y a Sam. Te enferma, tú no quieres que ella los vea a ustedes dos juntos, solo el pensamiento te pone nerviosa.-Hey Teddy -Sam sonríe a su celular.
Teddy es el hermano más grande de Sam, así lo llama la gente aunque su verdadero nombre sea Theodore siempre le han dicho Ted o Teddy para acortar. Se ven parecidos, excepto por el hecho de que Teddy es flaco y larguirucho con su cabello rubio largo atado en una cola de cabello, aunque posee los mismos ojos y grandes labios de Sam.
Tú escuchas intensamente a la conversación en el teléfono, deseando desesperadamente poder oír lo que dicen del otro lado.
-¿Está? Sí…Brittany…Ok…¿Lo tiene con ella? ¿No le importa? Genial. Ha, ya veremos eso. Bueno. ¿Estás seguro que no le importa? Ok dile gracias, adiós
Sam cuelga y tú lo miras atentamente.
-¿Y bien?
Sam suspira y aleja sus mechones dorados de su rostro- Dice que no trajo un auto para buscarnos porque vino en una moto pero que está bastante segura que puede arreglar la camioneta, así que viene con un kit de reparación o algo así
Tu dejas salir el aire aliviada- Bien
Ambos bajan del auto y salen al oscuro exterior, está increíblemente aireado y tranquilo, no hace frio o calor, simplemente está a la temperatura ideal aunque el aire está algo húmedo y eso te está molestando mientras tú y Sam juegan a "veo veo" por un rato.
No es hasta 10 minutos más tarde que ves un punto blanco en la distancia y que lo identificas como un vehículo. Una motocicleta.
Tu estomago está dando nuevas piruetas y tu corazón se acelera porque Brittany está viniendo pero cuando el vehículo se acerca más te das cuenta que es una brillante moto roja y que la persona que la monta usa cuero y un casco negro. Quizás no sea ella.
No puedes creer lo rápido que están manejando.
Pronto la moto gira para estacionarse sin dificultad enfrente a la camioneta y la figura inclinada sobre la moto saca los seguros del casco y lo levanta dejando que el cabello caiga graciosamente.
O Teddy se ha puesto muy hermoso o es Brittany
Tú no puedes creer lo que estás presenciando y te hace preguntarte si alguna vez Brittany va a dejar de sorprenderte. Sigues observando mientras ella baja de su moto y sacude su cabeza haciendo que su cabello dorado azote el aire casi en cámara lenta.
Ella sí que es la motera, que avanzaba hacia ustedes vistiendo unos ajustados pantalones de cuero y una camisa de franela roja que con un nudo se ata por la mitad mostrando los abdominales más perfectos que has visto en tu vida y eso es decir mucho porque estás casada con Sam Evans un freak del gimnasio. No sabes hacia dónde mirar y simplemente estás temblando en tu lugar algo celosa de lo sensual que es, aunque mayormente lo que sientes es otra cosa sobre la cual no quieres pensar.
-Hey, estoy aquí para rescatarlos -tu corazón enloquece cuando ella dirige una sonrisa hacia ti con una bolsa en su mano que deja en el suelo para sacar una caja de herramientas roja que asumes es para arreglar la camioneta.
-Tú debes ser Brittany -Sam sonríe estirando su mano y dándole a la rubia un firme apretón.
Te gustan sus manos, te gusta cómo se ven y te hace preguntarte como se sentirán. Antes te había gustado cuando tocó tu mano y brazo pero es como que si quisieras que te tocara más de ti aunque no estas segura en dónde.
-No te preocupes, puedo arreglar lo que sea que este mal con tu camioneta -sonríe educadamente a Sam pero él no está prestándole atención, pues está demasiado ocupado observando fijamente a la brillante motocicleta roja de Brittany.
-Wow ¿Qué marca es?-pregunta entusiasmado y con sorpresa.
La interacción entre ambos es extraña e incómoda para ti, te hace querer que alguno de los dos se vaya pero no estás segura de quien debería hacerlo aunque por el momento los 3 aparentemente están atascados aquí.
-Ducati Monster 696 -Brittany responde cruzando sus brazos con suficiencia- Es una muñeca ¿no te parece? -se dirige a Sam pero sus ojos regresan hacia ti con un brillo travieso.
Te muerdes el labio y miras hacia el suelo, deseando en silencio que tus órganos no se derritan y escapen de alguna forma de tu cuerpo. No sabes si está coqueteando contigo, simplemente porque no sabes como otras mujeres coquetean es en serio que no lo sabes y Brittany es tan especial que crees que ella es simplemente así con todos.
-Vaya que sí, creo que ya me caes bien Brittany -Sam sonríe- ¿puedo dar una vuelta en ella?
-Sam, por favor -dices logrando que tu voz funcione- ella no quiere tus sucias patitas encima de su juguete ¿está bien?
-Mmm...-los brillantes ojos azules de Brittany resplandecen en la noche y tu sientes como si te estuvieses perdiendo en ellos- no suelo dejar que otros monten a mi novia
Sam bufa
Tu por otro lado estas a punto de colapsar porque aunque está hablando con Sam, está mirándote a ti con una sonrisa maliciosa.
-¿Le has puesto un nombre? -pregunta el rubio riendo.
-No aun, quiero un nombre exótico para ella -Dice Brittany caminando hacia la camioneta- Santana es un nombre bastante exótico ¿no crees? -dice bajando el tono de su voz, mientras tú la miras pensando en cómo tu corazón ha dado un vuelto. Ella está apoyada en la puerta de la camioneta, con la cabeza ladeada y recorriendo con uno de sus finos dedos el borde del espejo retrovisor, sus ojos se levantan y brillan al verte. Tú tragas y desvías la mirada.
-Creo que me podría acostumbrar a montar a una Santana -agrega riéndose suavemente, tu estas segura de que sus ojos están en ti pero no consigues recomponerte para mirarla, tus mejillas están tan calientes que es probable que te derritas en este mismísimo momento.
Sam se ríe también y te enojas con él por ser un idiota
-Te diré que haremos -Brittany dice tirándole las llaves a Sam quien las atrapa en el aire- conduce una milla, gira, regresa y para entonces tendré tu camioneta arreglada
Lo dice como si fuese una certeza, una apuesta.
Estás comenzando a entrar en pánico y en verdad quieres ir con Sam porque no puedes estar sola con ella, te podrías morir o algo similar.
-Tiene un trato señorita -dice, rápidamente acomodando el casco sobre su cabeza y subiéndose a la moto para encender el motor viéndose como un gran niño en una juguetería. El motor ruge y haciendo un giro en U, se aleja por la vacía carretera retomando el camino por el que ambos venían.
Brittany se inclina y agarra la caja de herramientas. Tú miras como la tela de cuero se estira y sigue la forma de su trasero. "Demonios" Tragas pensando que en verdad deberías haber ido con Sam.
Ella pasa a tu lado sin decir nada y abre el capó de la camioneta de carga mientras sacude su cabello con un gesto atractivo en sus facciones.
-Tu prometido es guapo -dice con tranquilidad, como si fuese un comentario sin importancia.
Tu casi no crees lo que estas escuchando. No te lo esperabas y tu estomago se siente como un cubo de hielo gigante que se va hundiendo lentamente en tu cuerpo. Te sientes decepcionada y tu cuerpo lo refleja, no estas segura porque estás decepcionada pero no obstante te inquieta.
-Sí -suspiras y te hundes en el suelo cruzando tus piernas, quizás solo deberías dejarla arreglar la máquina e ignorarla por el resto del fin de semana aunque no estás segura que puedas hacer eso.
Como sintiendo tu decepción la rubia voltea y te observa sentada en el suelo, sus ojos se vuelven un poco más oscuros cuando sus parpados caen apenas un centímetro y tú la miras sorprendida de nuevo, sospechando que has abierto la boca pero sin estar segura.
Sus ojos te recorren- pero tú eres más guapa -agrega no sin antes morder su labio, chupándolo hacia dentro antes de girarse como si necesitara forzarse a sí misma para dejar de mirarte.
Tu tragas y tu estomago de alguna forma logra encontrar el camino de vuelta su lugar y ahora sientes un cálido sentimiento vibrar en el fondo, como si todo el hielo se hubiese derretido.
Crees que ahora sabes como otras mujeres coquetean con otras mujeres.
OK quizás tú estés atraída por ella, porque estas prácticamente babeando al ver como ella se inclina sobre el capó para inspeccionar el motor. Estás confundida porque a ti jamás te ha gustado las mujeres antes y bueno, tu solo has estado con Sam y si, besaste una chica en la universidad una vez y te gustó pero luego volviste con él y nunca más pensaste sobre tu sexualidad, nunca dudaste de ella.
Ahora hay otra rubia en tu vida y tú no puedes hacer nada más que pensar en ella
-Hey, preciosa -Brittany llama como si quisiera tu atención.
Refunfuñas mientras te paras, deseando que dejara de llamarte así aunque bueno, no en verdad.
-¿necesitas ayuda? -preguntas mientras te acercas hasta quedar junto a ella sintiendo el calor que emite la máquina.
-Mmm..-Brittany se relame mirando hacia abajo aunque en toda esa oscuridad tu apenas puedes ver algo- ¿Puedes sostenerme la linterna?
Bajas la mirada y ves el paquete de herramientas abierta junto a la rueda, la sujetas, enciendes y mantienes sobre ella así puede ver lo que está haciendo.
-Mucho mejor -dice mientras la observas ponerse un par gigante de guantes amarillos e inclinarse para inspeccionar la máquina.
Tu respiración se vuelve irregular porque por algún motivo te sientes nerviosa a su lado. Odias el silencio y Brittany tararea sin darse cuenta de cuanto te está estresando.
-Ah, encontré el problema -se inclina aún más para pasar sus manos por algo que se ve como un tubo muy largo. Tú no tienes idea de motores o autos así que asumes que ella sabe de lo que sea que está hablando- necesito que hagas unas cosas por mí-Lo que sea
Sus ojos pasan del motor hacia ti y por alguna razón la ves sonreír a tu respuesta- la manguera del radiador está quemada, ¿puedes pasarme la cinta de silicona de auto-fusión?
-Supongo que es esta -dices sujetando una cinta roja de la caja, es lo único que parece una cinta así que supones que no te puedes equivocar.
-Sí, gracias -la toma y estira de ella, enredándola en la manguera rota y sujetándola a otra parte que no estas segura de poder identificar.
De lo que si estás segura es de lo impresionada que estas.
-¿Tienes algo de agua?-¿Por qué? ¿Cansada después de 30 segundos de trabajo duro? -Sonríes burlándote.
Mmm… -suspira levantando la vista con una sonrisa, como si intentara descubrir cuáles eran las mejores palabras para lo que sea que fuera a decir- es para enfriar el radiador
La sangre desaparece de tu cara mientras la miras y ríes nerviosamente- Oh, eh si seguro, espera aquí
Idiota
¿Espera aquí? Por supuesto que va a esperar ahí si no puede ir a ningún otro lugar. Caminas hacia la puerta del acompañándote, abriendo y sacando tu botella de agua que has guardado allí. Regresas, se la entregas y ella la deja caer el agua sobre un área determinada entonces toma un paño, pasándolo por la tubería que acaba de arreglar. O que crees que arregló. Deja caer el paño y se saca los guantes para quitarse el sudor de la frente.
-Ok -Suspira- eso está arreglado, pero es solo temporal así que deberían remplazar esa tubería y quizás comprar una nueva batería cuando estén de regreso en la ciudad
Tu giras hacia ella sonriendo y ella se cubre. Acabas de alumbrarla con la linterna directamente en la cara y apenas te has dado cuenta ahora.
-Lo siento -murmuras apagándola.
Brittany te mira entretenida y comienza a pasar sus dedos por su cabello- Espero que no te importe que haya metido los dedos por debajo de tu capó -sonríe de forma traviesa.
Te quedas boquiabierta y la linterna cae de tu mano hacia el piso con un estrepito-Mierda -siseas al tiempo que te inclinas para levantarla- Lo siento, no suelo ser tan torpe
El encantador sonido de la risa de Brittany flota en tus oídos y tu estomago vuelve a dar uno de sus vuelcos.
-Deberíamos dejar que el radiador y motor se enfríen por un rato pero estará bien para cuando debamos irnos-Gracias Brittany -dejas salir y la frase suena casi como un cascabel cuando ella está sonriéndote de esa manera, como si fuera el evento más interesante de toda su vida cuando tu estás bastante segura de que no lo es.
Tú la miras en silencio mientras ella guarda sus herramientas en su bolsa y luego la acomoda sobre su hombro.
No puedes estar sola con ella. Podrías terminar haciendo algo estúpido.
-¿Estas bien? -Finalmente pregunta mientras se sienta enfrente de ti con las piernas cruzadas.
-¿Ya has conocido a los Evans? -preguntas ignorando su pregunta, desesperadamente queriendo cambiar el tema de lo que fuera que Brittany quería traer a conversación o queriendo que tú lo traigas.
-Oh, sí -sonríe- Son geniales y súper amistosos. La casa en si es enorme, tengo mi propia habitación y todo-Sí -suspiras sin saber que más decir aunque quieres decir algo que libre a tu cuerpo de este sentimiento que vibra en ti cada vez que ella está cerca y no saben que decir- ¿Dónde aprendiste a arreglar motores? Quiero decir no es tu trabajo así que
La sonrisa de Brittany se desvanece un poco de su rostro y levanta los hombros- Me gusta arreglar cosas, no es más que un pasatiempo
Notas como sus ojos se hunden un poco y como aparta la mirada, probablemente hay más de lo que dice.
-Sabes -dices despacio- Si yo fuera la terapeuta y tú la cliente te diría que cortes con la tontería con la que acabas de salir
Pestañea un par de veces y lentamente una sonrisa tímida se abre paso por su rostro- me caes bien Santana -suspira tranquilamente con sus ojos brillantes recorriendo tus facciones.
Te sonrojas y retuerces un poco mientras le regresas la sonrisa, queriendo dejar de sentirte tan asustada y vulnerable a su alrededor, te da mucho miedo pero una gran parte de ti también disfruta como se siente, de hecho amas como te hace sentir. Debes ser una sadomasoquista o algo similar.
-¿Crees que tu cumplido va a distraerme de la porquería que acabas de decirme?
Te gustaría pensar que ella puede contarte lo que sea pero una parte de ti recuerda que apenas se han conocido por unas pocas semanas y que es tu consejera, no tú amiga.
Ella simplemente sigue allí sentada y sonriéndote y tu estomago otra vez está dando volteretas de nuevo pero no puedes saborear demasiado tiempo de su sonrisa pues esta comienza a desaparecer al mirar por sobre tu hombro.
-Tu prometido está regresando-Oh...
No querías sonar decepcionada pero Brittany te mira de modo diferente, tu tragas dándote cuenta que probablemente está tomando notas mentales sobre eso y es entonces que te das cuenta que casi nada pasará desapercibido por ella.
Sigues jodidamente asustada
Ambas miran a Sam llegar hacia ustedes en un zumbido, bajando la velocidad hasta detenerse a un lado de la camioneta.
-Wow -grita, su voz resonando en la noche- Eso fue increíble, es tan rápida
Brittany ríe despacio pero es un tipo diferente de risa a la que da cuando está contigo y eso hace que tu corazón lata lleno de orgullo por algún motivo desconocido.
-Está arreglado temporalmente pero necesitaran una nueva manguera, probablemente también un nuevo radiador y batería -Brittany dice mientras Sam le regresa su llave y casco.
-Hey, miles de gracias, déjame pagarte -Sam comienza.
-No -Brittany lo interrumpe de pronto levantando las manos- Libre de cargos, yo insisto, por favor
Tu solo estas parada en tu lugar sonriendo tontamente hacia ella. Necesitas encontrar en ella algo negativo o encontrar algo para hacerla enojar solo para probarte a ti misma que no es tan perfecta todo el tiempo.
-Bueno -Brittany suspira poniéndose el casco en la cabeza y posicionándose en la moto.
Ok. Es sexy. Lo admites
-Si quieres Santana puedo llevarte, hay suficiente espacio para dos en esta cosa
Tu estomago da un vuelto y tú lo contraes porque necesitas pensar.
-Hey! No es justo ¿porque yo no? -Sam ríe mientras se mete en la camioneta y baja el vidrio. Enciende el motor de nuevo y retrocede perfectamente con las luces encendidas.
-Tú ya has dado una vuelta, Santana no -Ella sonríe hacia Sam y luego voltea de nuevo a ti- Además es un viaje de 20 minutos ¿en esta bebé? Solo 10
Aunque el casco esconde casi todo su rostro y aunque esta oscuro aun puedes ver como sus ojos están brillando. De alguna forma tú logras poner un pie tras otro y caminar hacia la moto, giras dándole la espalda a Sam quien te mira desde la ventana de la camioneta.
-Ven conmigo -La voz de Brittany es reducida por el casco.
-Y...yo no puedo -dices temblorosamente y de pronto ambas se miran entre si y se siente como si hablaran de mucho más que solo un paseo en moto.
-¿Por qué? -pregunta suavemente, sus ojos chocando con los tuyos y nuevamente te da la sensación de que está leyendo tu mente. Ella aun te da miedo.
-Tengo miedo -susurras. Es increíble pero te da miedo que tan rápido ella puede sacar la verdad en ti.
-No tienes por qué tenerlo -dice igual de bajo con una mirada apacible- puedes sostenerte fuerte de mi cintura, si quieres puedo darte el casco
Suspiras mientras tu cuerpo naturalmente se inclina hacia la moto acercándote a ella- me gustaría pero no puedo, tengo que ir con Sam
Brittany suspira y en sus ojos parece haber decepción de nuevo, tu odias eso tanto que te repliegas sobre ti misma y volteas para volver con Sam.
-Te vere allí -le dices por sobre tu hombro mientras regresas rápido a la camioneta antes de que pueda decir algo.
Para cuando cierras la puerta a tu lado ella ya se está alejando a grandes velocidades enfrente a ambos. Si estuvieras actuando como tú "yo" normal te habrías ido con ella, si ella fuera alguien más tu habrías ido con ella porque estás desesperada por irte a dormir y esa moto te hubiese llevado más rápido pero te quedaste con lo que conoces – la opción lenta, la opción Sam, la opción segura.
-¿porque no fuiste? Es divertido -Sam pregunta al regresar a la ruta.
Tú te encoges de hombro un poco, recostándote contra la puerta y observando la oscuridad- tenía miedo de caer
-¿caerte de la moto? -Se rie un poco pero no dice nada más.
Tú suspiras miserablemente. Ese no era el tipo de caída en el que estabas pensando.
Ambos llegan y marchan derecho hacia los campos de la casa algo que te alivia porque solamente quieres irte a dormir aunque sientas hambre. Sam toma tu mano en el momento en que ambos entran en la enorme casa, es típicamente campestre con su exterior de madera y sus grandes vigas de madera en el techo y un piso de piedras. Es grande pero confortable y cálida, siempre pensaste en este como tu hogar lejos del hogar.
La señora Evans está en la cocina sirviendo la sopa en una gran compotera- Hey ustedes, entren entren -dice llamando por sobre su hombro.
Sam te libera y va hacia ella para darle un beso en la mejilla- Hey mamá, eso huele bien
Vuelve a ti estirándose- Iré a buscar las maletas para dejarlas en nuestra pieza-Gracias -dices agradecida dándole un beso en la mejilla.
Te sientas en la larga mesa de madera en la cocina.
-¿Hambrienta? -pregunta la señora Evans.
-Famélica -respondes dejando salir una risa seca y hueca.
-Bien, Ma ha hecho sopa de vegetales hechos en casa, estará lista en un flash -dice con su fuerte acento sureño.
-Gracias -suspiras aliviada, quizás tengas tiempo de comer algo antes de dar por terminado el día- ¿Dónde están todos? -preguntas mirando alrededor, el reloj en el pasillo atrapa tu atención y ves que marca las 10:45.
-Mi esposo y el bueno para nada mi hijo están haraganeando en el pueblo, probablemente en el bar, Robert se ha ido ayer, ha conseguido una beca en Ohio
Robert es el hermano menor de Sam- Wow, eso es genial. Sam nunca me contó nada-Y Brittany está...
-Aquí -una amigable voz llega desde el pasillo y Brittany entra en la cocina, está usando una musculosa y unos shorts de pijama azules con patitos ¿Qué tiene con los patos?
La sonrisa más grande aparece en tu cara en cuanto la ves, es tan adorable pero al mismo tiempo crees que es sexy. Tragas y levantas la vista para encontrar ojos azules que siempre parecen brillar para ti.
Sonríe como si acabaras de decir esas cosas en voz alta.
-Ah, mi salvadora -Dice la señora Evans mientras deja dos grandes compoteras y platos sirviendo la sopa en ellos.
Brittany ríe
-¿Estás segura de que quieres invertir en este lugar? -pregunta la señora Evans como si aún no pudiera creer su suerte.
Tú puedes simpatizar con eso, Brittany a veces también te da esa sensación.
-Por millonésima vez, sí -Brittany ríe un poco más mientras se sienta enfrente de ti- Pero antes de firmar la línea punteada necesito salir mañana a mirar la casa y revisar las hectáreas solo para asegurarme de que no hay problemas con las cosechas o en la seguridad-Seguro querida, tomate el tiempo que quieras -Dice bajando las compoteras con sopa enfrente de ti y Brittany para empezar a cortar pedazos de pan en medio de ambas- Bueno, buenas noches queridas, Santana dile buenas noches de mi parte también a Sam. Las veré en la mañana -dice mientras pasa hacia el pasillo y hacia las escaleras.
-Buenas noches -dicen ambas en unísono.
Sam aparece unos segundos después con las valijas de ambos.
-Hey, tu mamá hizo sopa ¿quieres?
-No -gruñe mientras levanta las maletas y las arrastra por el pasillo- estoy demasiado cansado después de manejar tanto, voy a ir a dormir. Te veré en la mañana -dice guiñándote el ojo- un placer conocerte Brittany -dice agregando una sonrisa mientras sube las escaleras.
Son solo tú y Brittany y hay un extraño silencio mientras ambas beben su sopa con las cucharas chocando contra las vajillas hasta que ella baja su cuchara y te sonríe. Tú tienes que hacer algo para distraerte de hacer algo estúpido como tirarte por sobre la mesa y abrazarla o decirle lo hermosa que te parece o cuanto amas su risa.
Justo en ese momento Brittany deja salir una risita, esa risita que ella tiene exclusivamente para ti y que te hace saltar un poco porque otra vez la precisión que tiene con tus pensamientos es impecable. Tu estomago aletea y tu casi deseas que dejara de reírse así porque hace que tu interiores cosquilleen como nunca nadie ha conseguido antes.
-¿Qué? -sonríes sintiendo tu cara calentándose sin tener nada que ver con la sopa.
-Mmm nada -dice sonriendo tímidamente, inclinando la cabeza y mordiendo su labio inferior un poco, aun mirándote con ese brillo en sus ojos.
Sientes tu corazón latir alocadamente y la necesidad de alejarte de ella.
-Asi que , eh…ma ..¿Mañana iras a dar una vuelta? ¿Cómo sabes que estás buscando? Quiero decir ¿Sabes lo que estás haciendo? -desparramas las palabras esperando distraerla de la improductiva conversación.
Levanta la cabeza hacia uno de los lados como si considerara decirte algo verdadero o no- Crecí en una granja, sé que buscar -dice encogiéndose de hombros.
Levantas las cejas. Otra vez ha logrado sorprenderte.
-Pero tienes razón, no conozco este lugar y quizás podría usar un guía -dice mirándote expectante.
-Bueno, Sam es el que mejor conoce este lugar, el creció aquí-Preferiría que tú me lo mostrases -Brittany intercepta rápidamente y con inocencia comienza a beber su sopa nuevamente.
Tu corazón galopa con tanta fuerza que sientes que podría escapar de tu piel y flotar asquerosamente dentro de tu tazón de sopa. Esperas que ella no pueda oírlo.
-Uh…si, bueno quizás lo mejor sería si yo y Sam te mostrásemos-Como gustes -dice encogiéndose de hombros haciendo de esta la primera posible vez en que la hayas visto actuar con frialdad, es muy sutil y ligero pero tú puedes darte cuenta que está intentando quitarle importancia al asunto- Si estar con Sam te hace sentir más cómoda -dice casualmente.
Tú frunces el ceño- Espera ¿Qué demonios se supone que significa eso? -preguntas enojada.
Ella no parece ni un poco sorprendida por tu reacción y simplemente sacude los hombros tranquilamente- Pensé que estarías incómoda dado que soy… -arrastra la voz y levanta la mirada hacia la tuya.
Deja la oración incompleta en el aire, tu corazón aún sigue galopando mientras y tú sigues enojada con ella porque te hace sentir de esta manera a propósito como si amara verte sufrir y retorcerte.
Hay un silencio en el que ella simplemente te observa.
Casi quieres hacer algo loco solo para librarte de la anticipación que sientes o para romper la tensión.
-Tu eres? -logras decir con tranquilidad.
Sus ojos se caen a uno de sus lados como si estuviera considerando sus siguientes palabras- tu consejera -dice eventualmente con una sonrisa, una pequeña sonrisa que no es nada más que educada.
Sabes que eso no era lo que originalmente iba a decir.
-Tonterías -murmuras pero no te atreves a mirarla por una respuesta y simplemente tomas algunas cucharadas más de sopa para levantarte rápido- Me voy a la cama, buenas noches Brittany
Casi corres por las escaleras para alejarte de ella y de cómo te hace sentir. Te pones el pijama con cuidado por Sam que está durmiendo y además roncando.
Tú no puedes dormir bien últimamente así que simplemente te acuestas con nada más que Brittany en tus pensamientos. Ella te da miedo y te emociona y lo amas pero odias como te hace sentir porque deseas estar con ella pero cuando lo estás, necesitas huir para recuperarte. Para ser franca te está agotando y pronto caes dormida pensando en que es tan perfecta y hermosa. Quieres saber cómo fue para ella crecer en una granja, su color favorito, porque le gustan tanto los patos y porque le gusta arreglar cosas.
A la mañana siguiente La señora Evans ha hecho una fritada completa con pudding negro, huevos y jamón cocido, no es el más sano de los desayunos pero a la mierda, venir aquí siempre se siente como unas mini vacaciones así que vas a comer lo que quieras comer.
-¿Donde esta Sam? -preguntas sentándote en el mismo lugar de anoche.
Te despertaste esta mañana y él no estaba.
-Se fue a buscar a mi esposo y a Teddy -dice bufando con desaprobación Estaban ebrios y se quedaron en el bar toda la noche
Intentas con todas tus fuerzas no reírte.
-¿Puedes hacerme un favor? -la señora Evans se acerca mirando alrededor como si quisiera asegurarse de que nadie este escuchando.
-Si seguro -dices con curiosidad.
-He estado intentando mantener un ojo sobre esa chica Brittany -te susurra-¿Podrías ir a ver lo que está haciendo? La última vez que me fijé estaba por el gallinero -dice dándote golpecitos en el hombro.
Tú no sabes que es lo que quieres que hagas específicamente ¿espiarla? Tú no te vas a quejar claro de ir a ver a Brittany. Te pones los anteojos de sol porque afuera está soleado y aun te sientes medio dormida. Al salir al pórtico disfrutas por un minuto de los gloriosos rayos del sol antes de dar la vuelta a la casa dirigiéndote hacia la despensa.
Es entonces que la ves
Incluso te sacas los anteojos para poder mirarla mejor
Brittany está parada junto a la despensa con un hacha en mano y cortando pedazos de madera sobre un tronco. Puedes ver la concentración en su rostro pero es solo un segundo pues el resto de ella te distrae completamente; está vistiendo un overol azul demasiado grande para ella, que causa grandes aberturas a sus lados que tú no puedes dejar de mirar. Puedes ver los laterales de sus perfectos abdominales y el brillo del sudor bajando por sus costillas, sigues su rastro hasta encontrarte con osados y pequeños pechos que te distraen, incluso puedes ver, en un destello rápido, la piel rosada de su pezón y dejas escapar un sonido que no estas segura que es pero que esta entre un gemido y un suspiro. No está usando brasier. Tú la observas como, de alguna manera, deja caer el hacha con gracia para cortar perfectamente el trozo de madera en dos. Un calor se extiende por tu estómago y tus manos se mueven nerviosamente al verla jadear y sudar bajo el fuerte rayo del sol, sus músculos contrayéndose y los bíceps ampliándose y retrayéndose cuando el hacha baja. Es la figura más bella que has visto, tanto que crees que tu boca se ha secado completamente.
-Uh ¿Brittany? -tu voz sale baja y ronca mientras que tu cara está ardiendo mientras sientes como graciosas y cosquilladas sensaciones bajan y queman la parte baja de tu estómago.
Es tan sexy
-¿Si? -Dice volteando, levantando una de sus manos para proteger sus ojos de los rayos solares y con la otra inclinando el hacha casualmente sobre su hombro. Tú ves su piel brillando bajo el sol y atrayéndote hacia ella, tu cuerpo parece moverse por su propia cuenta mientras caminas acercándote. Quieres recorrer con tus dedos sus clavículas, sentir sus bíceps y que esas manos te toquen.
Sacudes tu cabeza casi sin poder creer lo que estás pensando justo ahora. Mierda.
-Uh -tartamudeas y sientes como si estuvieras prendiéndote fuego ahora que estás más cerca.
Los ojos azules te miran llenos de curiosidad.
-Puedo ver tu… uhmn…de lado. Se te está viendo una teta por el costado -dices riendo nerviosamente y señalando a uno de los lados de su overol.
Ella mira hacia donde apuntas-Oh -dice como si no fuera un gran problema y de hecho simplemente se encoge de hombros con desinterés antes de volver a sujetar otro pedazo de madera y ubicarlo sobre el tronco. Nuevamente tus ojos regresan a observar su piel por la abertura entre sus ropas.
-Eso se ve difícil -dices de forma ausente, simplemente parada observándola totalmente inerte como una idiota.
Ella se ríe y tu estomago da una pirueta de nuevo.
-¿Quieres intentar? -te sonríe girando el hacha en una mano.
A veces es tan presumida que te gustaría darle una bofetada. Miras su rostro sudando y como respira de forma entre cortada con los labios abiertos y piensas que quizás no quieras golpearla, sino más bien besarla.
-Te puedo mostrar lo que hay que hacer -dice en un tono bajo con sus ojos penetrando en ti y de alguna forma más oscuros.
-No puede ser tan difícil -dices girando tus brazos y sonriéndole con picardía.
Piensas que estás coqueteándole pero no estás segura.
No dice nada pero te sonríe extendiendo hacia ti el hacha como si fuera un reto. Tú la tomas mientras Brittany se aparta del camino
-Tienes que cortarlo exactamente por el medio de otra forma será inútil -dice detrás de ti.
-Bien -respondes sujetando el hacha, levantándola por sobre la cabeza y bajándola con los ojos cerrados.
Whack.
Gruñes al abrir los ojos y darte cuenta que no solo no has cortado en el medio si no que se ha desplazado a un lado y, como si fuera poco, el corte no llego hasta abajo y ahora el hacha está sujeta en el pedazo de madera.
Escuchas la risita de Brittany flotar hacia ti mientras ella se acerca y separa el hacha del leño en donde parecía estar bastante atorada, y tú la miras fascinada por la fuerza física que posee mientras sujeta otro pedazo de madera y lo coloca en el tronco.
-Ven, te mostraré -dice con calma.
Antes de que te des cuenta ella está detrás de ti, con los brazos rodeándote hasta estar frente a ti, haciendo que te tenses al sentir el calor y la humedad de su cuerpo pasar al tuyo. Huele a limón dulce y pasto recién cortado y es casi intoxicante. Ella desde detrás se presiona más contra ti haciéndote sentir sus pechos contra tu espalda, su cabello cosquilleando tus hombros y sus labios junto a tu oído.
-Sujeta el hacha -susurra a tu oído, su aliento rozándote hace que tu piel se erice.
Mierda
Tu cierras tus ojos y sujetas el final del hacha con ambas manos aunque estás apunto de desmayarte con ella invadiendo todos tus sentidos y con el cuerpo zumbando. Quieres correr pero tu cuerpo parece no querer eso, porque se inclina hacia Brittany como si necesitara el estar en contacto.
Con sus brazos a tu alrededor, presiona sus fuertes y húmedas manos sobre las tuyas asegurando tu agarre en el hacha.
-Sí, justamente así, con fuerza -dice a tu oído.
-Ugh -tu dejas salir un suspiro vacilante al tiempo que las palabras entran en tu oído y bajan deliciosamente hacia tu estómago, excitándolo antes de caer más abajo y quemar entre tus piernas.
-Ahora levántala -dice guiando las manos de ambas.
Tu solo haces lo que dice porque tu mente está en blanco y tu cuerpo está palpitando junto al de ella. Pestañeas rápidamente porque no puedes pensar, hace demasiado calor. Ella está que arde.
Tu corazón late salvajemente contra tus costillas, haciendo eco entre tus piernas y tú ya ni tienes idea de que está sucediendo.
-Dobla las rodillas un poco y no cierres tus ojos -dice en tu oído y ambas hacen caer el hacha, más precisamente que antes.
Te vas a derretir. Ella va a matarte.
Whack.
Miras hacia el pedazo de madera cortado perfectamente en dos.
Tu cuerpo sigue temblando como una hoja en contra de su cuerpo, de pronto sueltas el hacha y te alejas de ella dando tropiezos.
Ella te mira en shockeada y confundida.
-Yo -dices con la respiración pesada, el latido en tu corazón y entre tus piernas aumentando y haciéndote sentir que necesitas saltar a un rio.
-¿Hice algo malo? -pregunta con tranquilidad. No hay preocupación en sus ojos y tu podrías jurar que está haciendo un mohín, acaba de pasar de ser la mujer más sexy, a la más tierna y adorable, tú no puedes soportarlo.
No puedes lidiar con ella.
-N…necesito irme -balbuceas mientras tropiezas con algunas rocas.
-¿Estas bien? -Dice detrás de ti.
-Necesito irme -le repites y corres regresando a la casa.
Entras como un tornado a la cocina y pasas zumbando junto a la señora Evans.
-¿Santana? ¿Qué pasa? ¿A dónde vas?
Sientes las lágrimas picar detrás de tus ojos y como tu cuerpo se siente hecho de gelatina.
-Voy a darme una ducha fría -gritas corriendo y subiendo las escaleras tan rápido como puedes para encerrarte en el baño.
Aún sigues jadeando.
Quizás te guste pero no puedes soportar como ella te hace sentir.
Necesitas alejarte de ella
